Loving you keeps me alive
Pain
Boa llegó con rapidez mediante el portal a la casa en Canadá, apareciendo en el estudio de ChangMin. Escuchó un grito de dolor y corrió en su dirección. Al llegar la escena no le gustó, había mucha sangre, SiWon estaba canalizando a JunSu y YooChun llevaba cosas con Hayami ayudándole.
— Que bueno que llegaste.
— ¿Qué está pasando SiWon?
— No lo sé, estaba todo bien, incluso JunSu habló con JaeJoong hace unas horas.
— ¿Y ChangMin?
— En su cuarto, no le he dicho nada —dijo Hayami.
— No le digas nada aún, ve con él, yo me encargo aquí —Hayami asintió tras dejar un último bonche de toallas. Boa se acercó a JunSu, le acarició la frente mientras él lloraba.
— Noona… mi be-be…
— Todo estará bien JunSu, te lo prometo —su mano sentía el calor de su cuerpo, estaba ardiendo—. Lo voy a dormir SiWon, será más fácil así.
— ¿Segura? ChangMin lo hizo con JaeJoong y…
— ChangMin me perdonará SiWon, pero nunca se le han dado los rituales mejor que a mí. Si no lo hacemos, YooChun va a perder el foco de todo, necesitamos que todo fluya. ¿Entiendes JunSu? —él asintió con dolor y lágrimas en los ojos—. Vas a despertar en cuanto nazca tu bebé, vas a verle —JunSu miró a YooChun asintiendo, entonces Boa respiró hondo y sin despegar la mano de su frente pronunció—. En la nomo de nia patrino, dormu, ripozu, ne sentu doloron, kiam ĉio pasas, malfermu viajn okulojn kaj ridetu por ni (En el nombre de nuestra madre, duerme, descansa, no sientas dolor, cuando todo pase, abre los ojos y sonríe para nosotros) —tras sus palabras Boa mordió su pulgar y con su sangre selló a JunSu en la frente ocasionando que dejara de moverse y quejarse. Seguiría teniendo fiebre y probablemente pesadillas, pero al menos no le dolería tener a su bebé.
— Debo admitir que tienes mejor pronunciación que ChangMin —comentó SiWon mientras arreglaba los instrumentos para la cirugía.
— JaeJoong me enseñó, a ChangMin le enseñó Hayami y entre ambos JaeJoong tiene una mejor pronunciación —Boa se acercó a YooChun—. Necesito que seas fuerte, tu vas a recibir a tu hijo así que piensa solo en eso, sacaremos a JunSu de esto pero necesito que estés preparado para lo que viene —YooChun respiró hondo y asintió—. Ve con tu dragón y dile que haga guardia, date un respiro, cuando entres aquí debes estar listo.
YooChun volvió a asentir y salió con el corazón en la garganta. Sus ojos tenían lágrimas pero no iba a dejarse caer, JunSu le necesitaba. Le dijo a Levi que montara guardia porque ya estaba naciendo su hijo, cualquier intruso que sin dudarlo le quemara. El dragón asintió, levantando el vuelo. YooChun se tomó un par de minutos para llorar en el porche de la casa, luego respiró, se secó las lágrimas y entró directo a la habitación de JunSu.
Boa ya tenía ropa cómoda y SiWon estaba rezando con los guantes y equipo colocados. Un paño frío en la frente de JunSu, mientras que en su brazo estaba conectada la sangre que le estaban dando para evitar algún incidente, SiWon también lo había conectado a diversos aparatos que servían para verificar el estado de su corazón.
— Lávate las manos YooChun y ponte estos guantes —le dijo Boa, él asintió y así lo hizo mientras SiWon dejaba de rezar.
— Vamos a comenzar —murmuró SiWon tomando el bisturí.
— Loving you keeps me alive —
JaeJoong se sentía un tanto nervioso por el hecho de que Boa se fuera con JunSu, había intranquilidad debido a que los embarazos de JunSu siempre habían sido saludables. Respiró hondo, cada cierto tiempo veía a Ara esperando alguna noticia, aunque él sabía que era pronto. YunHo acaricio su mano antes de entrelazar sus dedos. No sabía aún que lo tenía intranquilo pero trató de hacerle ver qué no estaba solo.
La seguridad le llenó de a poco.
Pasara lo que pasara tenía a YunHo consigo.
El show terminó y ellos tenían muchas ganas de anunciar su compromiso. Mientras se levantaban los instrumentos del show, todos hablaban entre ellos, JaeJoong y YunHo aprovecharon para agradecer a cada grupo de gente mientras KiHyun y HoSeok hacían lo mismo pero con otros grupos de personas.
Era el momento de decirlo, lo sabían.
Aunque nunca habían necesitado probar nada en su relación, querían dar ese paso. YunHo había deseado aquello primero y esperó lentamente hasta que JaeJoong decidió que también lo quería. Estaban felices de poder unir sus vidas para la eternidad.
JaeJoong tomó su copa para llamar la atención. Pego un par de veces en ella con un cubierto, todos le miraron al pie de las escaleras, YunHo llegó a su lado. Un dolor extraño llegó a su pecho, la ansiedad le llenó el cuerpo, sus manos comenzaron a sudar, su boca se secó. No eran nervios por la noticia.
Al levantar la vista al frente los problemas le pegaron de golpe en el rostro.
YongHyuk estaba en la entrada y por los ventanales se veía que habían muchos lobos alrededor del salón. La guerra había llegado más pronto de lo que hubiera querido. La copa cayó de sus manos. Todo pasó rápido y lento a la vez. La gente se dió cuenta de que él estaba ahí, YunHo se colocó frente a él e inmediatamente, JooYeon al frente de todos ellos, a un par de metros de YongHyuk con su tridente en la mano derecha.
Y si me atrapan y el sol se esconde.
Y si me atrapan toma esta estaca e incrústamela en el corazón.*
— ¿Tan bien te folla ese vampiro que estás frente a mi con la cara en alto? ¿Crees que puedes ganarme? —soltó YongHyuk. JooYeon vio gigantes a lo lejos.
— Yo siempre ataco de frente, no puedo decir lo mismo de ti.
— Eres tonta e insignificante. ¿Sabe tu gente que estás sacrificandote por un vampiro con el que follaste?
— No habrá diferencia si me muero ahora o al regresar a mi colonia —dijo decidida pegando tres veces con su tridente en el piso, el cuál cimbró unos momentos—. Tha mi a' gairm orra (Yo los invoco) —dijo con fuerza, nadie le entendió más que los seres del agua—. Cha bhean thu ri mo theaghlach (No tocaras a mi familia).
Tras aquel susurro, del suelo salieron tres personas con tridentes, una pelinegra, una castaña y un joven apuesto. Yeoreum se sorprendió al notar que JooYeon había preparado a su escuadrón para ese día. JaeJoong observó todo con las palmas sudando.
— Thug thu oirnn feitheamh ro fhada (Nos hiciste esperar mucho) —dijo la castaña de nombre EunBi quien era conocida como SinB—. Ach tha barrachd iongnadh orm gu robh thu ceart, thug iad ionnsaigh an-diugh dìreach mar a thuirt thu (Pero me sorprende más que atinaras, ellos atacaron hoy tal como lo dijiste)
— JunKyu thoir aire do mo theaghlach, thoir a-mach iad às an seo (JunKyu encárgate de mi familia, sácalas de aquí) —ordenó JooYeon al joven, él asintió sin decir nada y avanzó detrás de ella yéndose por el suelo también—. Por tu bien deberías retirarte.
— ¿Crees que le tengo miedo a una sirena?
— No, yo soy insignificante, pero sé de alguien a quien si le tienes miedo.
— Yo no le tengo miedo a nadie de aquí. Solo he llegado por lo que me pertenece, afortunadamente tengo un aliado lo suficientemente lúcido para entender y entregarme lo que le pida.
— ¿Esa persona te informó que hoy sería una fiesta?
— Lo hizo.
— Loving you keeps me alive —
HimChan había salido a pasear a la torre más alta de la mansión. Observó el cielo con mil cuestionamientos en su mente. ¿Era correcto seguir con YongGuk? ¿Estar con él estaba desatando todo ese embrollo? Quizás si se alejaban, quizás si él se iba… negó con la cabeza. HimChan sabía que YongGuk no era la razón, era el pretexto.
Escuchó pasos tras él y al voltear se dió cuenta de que se trataba de un par de intrusos en el castillo. Los hermanos de YongGuk estaban con él, de frente. No sabía cómo habían burlado la seguridad que su tío recién había puesto, un par de días antes había vuelto del viaje a Estados Unidos, ese en el que murió su tío al que acababa de conocer, por salvarlo.
— ¿Qué quieren aquí?
— Esto es sencillo —susurró YongNam, el gemelo de YongGuk—. Queremos tu colaboración.
— ¿Están locos?
— Solo queremos el bien común, nuestro padre está loco, estamos convencidos de que si no sucede lo que él desea, todos lo vamos a pagar —indicó Natasha.
— Tienes que lograr que YongGuk se vaya con nosotros.
— ¿Ahora mismo? Perdón, pero si lo conocen saben bien que él…
— No ahora. Si lo logras, padre hará una tregua y dejara en paz a tu familia.
— ¿Por qué debería de creerles?
— Porque padre vio una profecía de la anciana Lee… si eso no sucede, solo habrá caos, destrucción y una guerra sin fin —dijo Natasha.
— No les creo.
— Tómala —susurro YongNam mostrándole una pequeña esfera. HimChan no esperaba que la llevaran consigo. Al tomarla vio dolor en sus padres, en sus tíos, su familia consumida por las llamas. La soltó con sorpresa, YongNam alcanzó a sostenerla para que no chocara con el piso mientras HimChan miraba el suelo con dolor y lágrimas saliendo de sus ojos.
— Debes hacerlo príncipe heredero.
— No va a querer.
— ¿Y puedes vivir con saber que tu familia se perderá a cambio de él? —pregunto YongNam.
— ¿Qué debo hacer entonces? No puedo alejarlo yo solo.
— Toma esto, te mantendrá alejado de él —YongNam le brindó un collar con una agatha—. Está preparado para que no se acerque, es como un repelente y si llega a preguntar que sucede correlo, dile que no lo amas, que sé yo. Solo haz que te deje.
— Suena muy fácil pero no lo es.
— Solo rompele el corazón —murmuró Natasha—. Con eso será suficiente.
— Lo intentaré.
— Loving you keeps me alive —
“HimChan rompió el collar, pero antes de eso escuché que YongGuk dijo que se fugaran mañana después de la ceremonia de coronación del hijo del rey Kim.”
Eres un descarado estafador y un completo mentiroso.
Pero cariño, nadie se compara a ti en la manera en que te mueves.**
Cuando HimChan abrió los ojos estaba frente a JooYeon. En la mirada de su tío se veía la decepción y el enojo. YongGuk estaba viéndole sin creer lo que sucedía. Habían prometido irse juntos, sin embargo, eso ya no sucedería.
Quizás había confiado demasiado.
O había tardado más de lo debido.
JooYeon le mostró una sonrisa de superioridad. Como si ella siempre hubiera sabido que se pondría del lado de YongHyuk una vez llegara. Todo se estaba desmoronando a pedazos en su mente. Debió hacerle caso a YongGuk. JooYeon tomó el tridente y apuntó a HimChan haciendo que todos se sorprendieran.
— ¿Vas a atacarme?
— Eres una basura traidora.
— No eres nadie para juzgarme.
— ¡Tu lo tenías todo! ¡Elegiste ser un traidor antes de pensar en tu familia!
— ¡Todo lo que he hecho todo este tiempo es pensar en mi familia! —JooYeon soltó una risita irónica.
— En el mar los traidores lo admiten y son devorados por el megalodon. Tu ni a eso llegas. Olivia, SinB, seallaidh sinn dhut mar a tha e air a dhèanamh aig an taigh (Olivia, SinB, demostremosle como se hace en casa) —las jóvenes asintieron tomando sus armas. Pero antes de que sucediera algo más, quien tomo su espada fue YongGuk y llegó frente a él con la rabia marcada en su rostro.
— Tampoco pudiste cumplir esta promesa.
— No iba a funcionar —susurro HimChan, sin esperarlo pero bastante alerta, sacó su espada mientras YongGuk le atacaba con la propia.
— Tienes razón cariño, la vida, el dolor, el amor, todo debe seguir aunque no estemos juntos. Y hoy vamos a romper nuestro lazo por siempre, porque si no me matas tú… lo haré yo —musito YongGuk.
— Te voy a dar el gusto entonces… cariño.
El agarre se soltó y ambos comenzaron a caminar en un círculo viéndose con la espada desenvainada, los cristales del salón se rompieron debido a los lobos y JooYeon agradeció que su familia se fuera para no hacerle más difícil esa labor. Si moría esa noche, quería hacerlo de la mejor manera. Cheng Xiao llegó a su lado, ambas sonrieron con nostalgia.
— No voy a dejarte sola —pronunció la joven hada.
— Encárgate de tu labor, yo cubriré tu espalda.
— Cómo siempre lo has hecho —Cheng Xiao se fue a la parte de atrás con Xuan Yi y Mei Qi, las tres estaban con Soyou listas para lo que se requiriera.
JiYool había ido por las armas de sus hermanos y la suya. Los cuatro jóvenes estaban listos, cuando YongGuk y HimChan comenzaron a pelear oficialmente, los lobos empezaron a entrar y una flecha de KiHyun les hizo saber que no la tendrían fácil. Mientras que MinHyuk desde la parte de arriba estaba con el francotirador comenzando a disparar.
JaeJoong en ese momento se dió cuenta de que los gigantes habían empezado a avanzar. Miro a YunHo, asintieron con la cabeza y él partió para llegar hasta TaeMin y MinHo que habían viajado a la coronación.
— Es hora, desháganse de ellos.
Ambos jóvenes asintieron y salieron para llegar hasta el calabozo en dónde les esperaba Hange, el dragón tuerto que había rescatado YooChun y que habían tenido en custodia con los otros tres ya que Levi era el dragón de YooChun. Hange era un dragón café con ojos negros, enorme y poderoso.
Ambos habían entrenado para ese momento pues querían ser de ayuda para ChangMin. MinHo se subió al lomo de Hange y sin dudarlo comenzaron a volar tras sus instrucciones. Los gigantes y los lobos se sorprendieron de ver a un dragón, algunos demonios empezaron a usar armas contra el dragón pero al no saber cómo atacar a uno tras años sin ellos, estos ataques no surtían efecto.
— Dracarys —gritó MinHo sin remordimientos una vez estuvieron en el cielo sobre los gigantes. Hange emanó fuego de su hocico y quemó a los gigantes que corrieron lo más rápido que pudieron despavoridos debido al calor en sus cuerpos, unos cuantos demonios hicieron lo mismo mientras MinHo se mantenía en vuelo un momento por si veía el regreso de ellos.
YongHyuk y su esposa estaban de pie sin atacar al igual que JaeJoong y YunHo. Los demás ya estaban en batalla, JiYool hacía pareja con JongUp, Seola con HyunWoo. Bona y HyungWon eran otro equipo. DaeHyun acababa de llamar a sus aliados, cubriendo a YoungJae con las dagas. HoSeok estaba peleando de frente, mientras que MinHyuk y KiHyun estaban en las escaleras atacando con sus armas de largo alcance, además WooYoung y HeeYeon estaban en su forma lobezna, ChangKyun y JooHeon con sus uñas parecidas a unas garras.
Jessica y parte del aquelarre inexperto de TaeYeon se habían ido, al igual que las sirenas. El rey Wu había salido huyendo, el resto de reyes fueron escoltados fuera por TaeMin y parte de la unidad EXO para que no fueran expuestos, sabían que era una guerra del rey Kim.
Los demás invitados indefensos fueron escoltados de igual manera, eran bastantes lobos los que habían llevado, tal parecía que los habían sacado de un laboratorio o los habían clonado, además de los demonios que estaban haciendo de las suyas. Algunos seres fueron lastimados y llevados con las hadas o con el aquelarre de TaeYeon que estaba preparado para curar a la gente.
De alguna manera parecía que no tenían fin los lobos, iban a seguir saliendo sin importar que y eso le preocupaba a JaeJoong porque las batallas largas nunca eran buenas. HimChan y YongGuk estaban peleando sin armas está vez, las espadas estaban tiradas en algún lugar. YongHyuk le dijo algo a uno de sus guardias, luego a su esposa y como si le leyera la mente, avanzaron.
YunHo fue tras él como la esposa de YongHyuk. Se vieron de frente, era el momento para detener tanto odio, aunque JaeJoong sabía que no podría hacerlo, que para ello uno de los dos tendría que terminar muerto. Sabían que seguía y tras un momento solo midiendo el espacio comenzaron una batalla de parejas. Sin armas, solo eran dos lobos y dos vampiros peleando entre sí.
Las cosas estaban comenzando a complicarse. Los demonios y lobos no dejaban de aparecer, las municiones se estaban agotando tras largos minutos de lucha, si bien los gigantes no eran una amenaza, los demonios con armas si.
Una bala le dió a HyungWon en el costado, tenía anti regenerador y un veneno potente para la sangre vampira. MinHyuk gritó y Cheng Xiao avanzó esquivando ataques para darle asistencia. El joven Jung sintió mucha ansiedad en su interior avanzando y esquivando ataques para llegar a lado de HyungWon, sin embargo cuando llegó JooYeon ya estaba resguardando a HyungWon y Cheng Xiao.
Por otro lado HyunWoo cayó volviendo a su forma humana luego de que cuatro lobos le atacaran en conjunto, JaeJoong quería acabar esa batalla cuánto antes, a pesar de que estaban llegando los lobos de DaeHyun, no se iban a dar abasto. Seola comenzó a pelear contra los lobos sola.
JaeJoong y YunHo estaban ganando, la esposa de YongHyuk ya estaba en el suelo en su forma humana otra vez mientras ambos atacaban al lobo en conjunto. YongHyuk sabía que no podría pelear por mucho tiempo, pero como por arte de magia, el destino jugó a su favor.
Dos cosas pasaron al mismo tiempo.
Un demonio disparó hacia Cheng Xiao y JooYeon no pudo detenerlo, le habían dado en la cabeza, en ese momento Seola quedó desprotegida, había muchos lobos tras ella y a pesar de que podía pelear bien no saldría de un enfrentamiento con cuatro de ellos, en el momento en el que pensó todo estaba perdido, alguien se interpuso erradicando a los cuatro lobos.
— No toquen a mi hija.
JaeJoong y YunHo se descolocaron lo suficiente pues ambos sabían de quién se trataba, todo pasó en cámara lenta, se tomaron las manos, los gritos de JooYeon y MinHyuk, Seola detrás de su padre, al mismo tiempo que todos estaban peleando. YongHyuk sostuvo una lanza que le llevó uno de sus lobos.
Sin pensarlo dos veces la lanza fue hacia HimChan que seguía peleando con YongGuk. El lobo se dio cuenta de las intenciones de su padre así que se interpuso logrando que la lanza le atravesara, pero también atravesó a HimChan que en el último momento le abrazó con fuerza.
La madre de YongGuk soltó un grito mientras todos se detenían. HimChan le sonrió abrazado a él. Un par de lágrimas salieron de sus ojos y el dolor llenó su alma cuando intentó sacar la lanza. HoSeok se acercó y sacó la lanza de ambos cuerpos haciendo que cayeran uno al lado del otro. Ellos solo se vieron a los ojos un momento antes de que todo se acabara para ellos.
JaeJoong en esos momentos solo podía pensar en dos cosas, quería la cabeza de Demian y la de YongHyuk.
— Obedire —gritó JaeJoong tras cortar su palma. Todos se detuvieron ante su exclamación—. Los demonios y lobos de Bang YongHyuk… quiero que me traigan su cabeza y no vuelvan, hasta que no lo hagan.
YongHyuk corrió, al no ser mencionado dentro de la técnica de sangre no se le impedía la inmovilidad, y corrió debido a que los lobos y demonios empezaron a seguirlo. JaeJoong estaba en shock. Quería llorar, gritar, esperar en el piso, abrazar a YunHo, todo al mismo tiempo. Quemaba el dolor y la decepción.
— HyungWon, HyungWon no te duermas por favor —las súplicas de Bona lo hicieron salir de su trance. MinHyuk estaba vendando la herida mientras JooYeon sostenía el cuerpo sin vida de Cheng Xiao.
— HyungWon, ¿me oyes? —dijo MinHyuk quitándole el cabello del rostro colocándolo boca arriba, había lágrimas en sus ojos—. ¿Me oyes?
— Ya no te veo —susurro tomando con una mano a MinHyuk y con la otra a Bona—. Estaré… bien…
— Claro que vas a estar bien, SiWon vendrá y… —un apretón a su mano lo hizo callar—. Aún hay mucho por hacer.
— Por favor… no me olvides… —cuando HyungWon dijo esas palabras MinHyuk y Bona se vieron a los ojos. El agarre de sus manos se aflojó y HyungWon ya no dijo más. Bona soltó su mano y se dirigió a su cara.
— HyungWon mírame… HyungWon por favor mírame… —MinHyuk se quedó en shock, HoSeok tomó a Bona de los hombros y le abrazó mientras todo se desmoronaba para ella, soltó un grito horrible y se aferró a HoSeok con ambas manos.
JiYool estaba con HimChan, JongUp del lado de YongGuk, los dos cuerpos estaban tirados en el piso con el pecho atravesado por un hoyo. El veneno de la lanza estaba haciendo su efecto. Cerraron los ojos de ambos y JiYool comenzó a llorar. HimChan había sido su confidente tanto tiempo que dolía que terminara así.
*Vampires will never hurt you - My Chemical Romance
**Lucky ones - Lana del Rey
N/A 1: Hay varias variantes del sirenio, que es el idioma del mar, la variante que habla JooYeon (y toda su familia) es galeico escocés, ya que su raza proviene de las sirenas que viven o existen alrededor de Gran Bretaña, mezclada con la cultura coreana.
N/A 2: El idioma de los jinetes de dragones es el alto valyrio, MinHo sabe un poco debido a que es un mago que cuida dragones junto con TaeMin pero no es un jinete y por lo tanto solo sabe palabras básicas para hacerlos atacar.
N/A 3: JunSu y ChangMin a diferencia de JaeJoong no tienen que decir nada para activar su técnica de sangre.
N/A 4: La carita para Demian es el actor y ex integrante del grupo ZEA, Im SiWan y la carita para Adrien es el actor Jang MiKwan.
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