domingo, 24 de noviembre de 2024

[SERIAL] Loving You Keeps Me Alive - Life

Loving you keeps me alive
Life


HyungWon observó a MinHyuk, JooYeon había llegado al evento y ambos se habían mirado de una manera especial. HyungWon sintió náuseas sin embargo entendió que eran así. Su mano seguía en el brazo de MinHyuk. JooYeon lo noto. MinHyuk quería hablar con ella, sin embargo HyungWon no lo permitiría solos, a menos que lo convenciera… frente a todos.

JooYeon le hizo una seña, él asintió, HyungWon presionó su brazo. La mirada que le regaló funcionó. HyungWon lo soltó. Debía entender las cosas, ella había llegado primero, MinHyuk sentía muchas cosas por ella aún.

Él lo había querido así.

Cuando el príncipe se fue a la terraza con la sirena, HyungWon soltó un suspiro. Bona se acercó y le sujetó del brazo con una sonrisa suave. Ella entendía mejor que nadie a su mellizo. Le llevó con Seola para que estuvieran los tres juntos, como siempre.


Si algo intenta alejarme, no me dejes ir.*


— Príncipe —MinHyuk quiso besarla pero no era el lugar correcto, aunque estuvieran lejos de todos, alguien podría verles.

— JooYeon… no me llames así.

— Lo siento… han sido días en donde referirme a ti es… complicado.

— ¿Por qué?

— Los altos mandos están sospechando, he evitado hablarle de ti a la gente que me rodea pero me ha costado trabajo.

— Entiendo tu posición, sin embargo, quisiera saber que sigue con nosotros.

— ¿Y por eso el conde te mira de esa manera como si fueras suyo? —MinHyuk apretó los labios. JooYeon leyó en sus ojos que tenía razón—. ¿Encontraste un sustituto?

— ¿Para quién? Si te refieres a una pareja sexual, lo hice.

— ¿Para esto querías que viniera?

— Quería irme contigo.

— ¿Querías? ¿Ya no?

— ¿Tendremos que ocultar todo? ¿Podrás vivir así? Yo no quiero estar así JooYeon, no soy un criminal.

— Se que no tengo nada para ofrecer pero… la manera en que te quiero, solo quiero tenerte conmigo.

— ¿Crees en los hilos rojos? —susurro mirándola con cariño.

— Si.

— Si te dijera que puedo verlos y que tú no eres el mío. ¿Me creerías?

— Lo hago.

— HyungWon es mi hilo rojo, JooYeon —una lágrima brotó desde los ojos de la sirena—. Él es mi cura, su sangre hace que yo esté bien y su alma complementa la mía.

— Pero yo te quiero.

— Y yo a ti, por eso quiero saber que seremos, yo estoy dispuesto a todo por ti, ¿tu lo estas?

JooYeon lo pensó un momento, su silencio hizo que MinHyuk sintiera que su pecho dolía. Había mucha incertidumbre que no quería vivir. La quería, era suya, pero no estaba dispuesto a ocultarse como si hubiera matado a alguien. JooYeon dio un paso atrás, MinHyuk sintió sus ojos llorosos. Ella giró sin decir más, esa era su respuesta.

— HyungWon dijo que estaba dispuesto a compartirme contigo ya que yo le dije que mis sentimientos por ti eran mayores —soltó haciéndola detenerse—. Se quien es tu hilo rojo, tú también lo sabes, ¿no es así?

— No eres tú, así que no me importa.

— ¿Si fuera yo lucharías conmigo?

Aquella pregunta fue dolorosa, JooYeon dejó salir un par de lágrimas y sin embargo no respondió a esa pregunta aunque la verdad era que si, que lucharía sin dudarlo contra todos, pero no era suyo. La desilusión pesaba más que el cariño que le tenía.

— Elige al conde, mi príncipe. Por más que te quiera, no puedo dejar a mis hermanas para ser una paria.

— Entiendo.

JooYeon avanzó, alejándose de MinHyuk pues no estaba dispuesta a qué el deseo se apoderara de ella. Era general del ejército del mar, ella no sucumbía a los deseos carnales, ella era la protectora del mar. Ella tenía un deber. Un deber que se había empañado por el tiempo que estuvo viviendo con ellos, esos días en los que pensó que todo podría ser distinto.

MinHyuk sintió el corazón roto, una vez más. Cuando se tranquilizó estaba dispuesto a volver a la fiesta, al girar HyungWon estaba frente a él. Sin dudarlo, HyungWon le beso con ganas, MinHyuk correspondió y tras un suave abrazo le tomó de la mano entrelazando sus dedos.

Al llegar al salón, todos notaron sus manos. MinHyuk no se inmutó avanzando con calma hacia sus hermanos a pesar de los murmullos. Yeoreum observó a JooYeon, a ella parecía no importarle, pero sabía que no era así. Sabía perfectamente bien que su hermana estaba haciendo lo mismo que siempre hacía, anteponer su deber a su felicidad.

Cuando MinHyuk y HyungWon llegaron con sus hermanos, sus padres estaban ahí. HyungWon lo sintió, estaba a prueba. La gente ya se había enfocado en sus asuntos. Los hermanos de MinHyuk le miraban fijamente, HoSeok también.

— Sé que no es el lugar ni el momento pero… HyungWon quiere decirles algo —el aludido sintió nervios de pies a cabeza mientras la música suave resonaba en el lugar. Solo eran YunHo, JaeJoong, HoSeok, KiHyun, JiYool y YoungJae pero se sentía como si todo el salón estuviera escuchandoles.

— Quisiera su permiso ya que… MinHyuk y yo estamos intentando una relación.

JaeJoong y YunHo se miraron un momento ante aquella repentina sorpresa. Estaban seguros de que tendrían que luchar para hacer que la gente del agua aceptara a MinHyuk. Y a pesar del dolor en los ojos de MinHyuk, él estaba seguro de lo que estaba haciendo. JaeJoong lo veía en su forma de ser.

— Tienes nuestro permiso HyungWon —dijo JaeJoong. El aludido sonrió de una manera tan amplia, quizá como nunca lo había hecho. Ni siquiera HoSeok lo había visto sonreír así.

— Loving you keeps me alive —

DaeHyun había llegado un poco tarde a la ceremonia. Ha comenzado a moverse con pequeños clanes que conoce y le juraron lealtad a su padre. A diferencia de los vampiros, la ceremonia de coronación de los lobos era muy distinta, empezando porque la gente ajena al clan no estaba presente. En su caso su ceremonia fue con HeeYeon y WooYoung.

Fue en el bosque donde vivieron siempre, con HeeYeon haciendo el ritual y WooYoung untando sangre en su frente y pecho, sangre de los reyes anteriores que estaba resguardada en el fondo del bosque. El tendría que poner parte de su sangre para las próximas generaciones.

Tendré que embarazarte para asegurar mi clan.

YoungJae se había sonrojado tras sus palabras y le había dado un golpe suave en el hombro. DaeHyun rio y luego le beso. En la coronación de HoSeok y KiHyun llevaba puesto un traje junto con el collar de su padre. Si bien en su clan eran tres personas hasta el momento, la ayuda de los pequeños clanes alrededor les hacían ser cincuenta aproximadamente.

Podía combatir con eso.

— Rey Jung —el tono de burla de YoungJae le hizo excitar.

— Príncipe Jung —DaeHyun beso la mano de YoungJae. El joven vampiro se sonrojo mientras HeeYeon y WooYoung reían un poco—. Disculpen la tardanza, nos atrapó la lluvia.

— Pero al menos WooYoung tuvo un acierto —dijo HeeYeon—. Ya tiene propuesta de matrimonio.

— Cállate HeeYeon.

— Niños —reclamo DaeHyun. YoungJae reprimió una risita.

— Me alegra que todo esté bien. Ya va a comenzar la ceremonia, llegaron a tiempo.

Ambos avanzaron con calma. Sabían que seguramente habían rumores respecto a ellos pero poco les importaba. DaeHyun saludo al rey Jung y al rey Kim con una suave venia. DaeHyun se veía tranquilo a pesar de todo. El entrenamiento había servido para que fluyera y lograra lo que estaba buscando. Vengar a sus padres.

Le sorprendió ver a tantas personas reunidas. Si los Bang deseaban atacarles estaban preparados. Hubo un poco de sorpresa se instaló en él, al ver qué primero HimChan estaba con YongGuk detrás de él como siempre. Lo segundo que le causó sorpresa fue que MinHyuk estaba de la mano con HyungWon.

No le pregunto nada a YoungJae, al final él tenía que estar con su familia. Sin embargo había algo dentro de él que le decía que nada de eso era bueno, su pecho tenía una ligera presión que le causaba incertidumbre. Cerró los ojos, respiró hondo y sonrió. Todo tenía que salir bien.

Esa noche todo estaría bien.

La ceremonia no tardaría en comenzar. Nunca había estado en una coronación de vampiros, así que sería la primera vez que participaban en ello. YoungJae se acercó con una sonrisa, la camarera les ofreció vino blanco y todos con sus copas en mano bebieron esperando el inicio mientras escuchaban a HeeYeon platicar con YoungJae.

KiHyun se mantenía con su mano sosteniendo la de HoSeok fuertemente. Cada tanto lamia sus labios con nerviosismo. Hasta que Jessica Jung de nuevo tomó la palabra haciendo que todos le miraran. HoSeok respiro hondo, mordió sus labios y sostuvo de la mano a KiHyun para acercarse al centro del salón, frente a las escaleras en donde se habían colocado los tronos donde les coronarian.

— Alea iacta est, audentis fortuna iuvat (La suerte está echada, a los que se atreven, les sonríe la fortuna) —pronunció Jessica cuando la música dejó de sonar—. Estamos reunidos de nueva cuenta, esta vez para celebrar el llamado de la sangre, el legado viviendo en dos personas que están por cumplir su deber ante la sociedad que nos rodea. Es un gusto contar con el Concejo Asiatico para esta celebración —todos aplaudieron con fuerza. Cada uno de los seis integrantes del Concejo dio un paso adelante; Hideto Takarai de Japón, Nachjaree Horvejkul de Tailandia, Wu YiMing de China, Han Geng de Hong Kong, Christopher Bang de Australia y JaeJoong de Corea del Sur, hicieron una media luna frente a Jessica que estaba en medio y HoSeok y KiHyun que seguían en el mismo lugar.

— Bonvenon, vi devas scii, ke tio estas tre granda respondeco, ĉiam estu preta protekti nin, nian rason, nian potencon, ne povas esti en ludo (Bienvenidos, deben saber que esta es una responsabilidad muy grande, estar siempre dispuestos a protegernos, nuestra raza, nuestro poder, no puede estar en juego) —pronunció JaeJoong avanzando al frente, en sus manos apareció la autobiografía de Isabel Batory, considerada la primera de ellos, solo había cinco copias del ejemplar, una por continente y el líder del Concejo era el portador y encargado de cuidar ese libro sin importar que, ya que contenía ciertas reglas establecidas por ella para la convivencia con otros así como la existencia de la raza.

Durante las últimas semanas JaeJoong se encargó de enseñar el idioma de los antiguos vampiros y su correcta pronunciación a KiHyun y HoSeok porque sabía que en la ceremonia eso sucedería. Los jóvenes alzaron su mano derecha listos para cumplir con el juramento que JaeJoong les había advertido se llevaria a cabo.

— Ili ĵuras per nia patrino la tutan protekton de nia raso, kaj ankaŭ la plenumon de la reguloj de la sankta libro por la konservado de nia raso kaj sekura kunvivado kun aliaj specioj (Juran por nuestra madre la protección total a nuestra raza, así como el cumplimiento de las reglas del sagrado libro para la conservación de nuestra raza y la convivencia segura con las demás especies) —pronunciaron los seis reyes al unísono.

— Mi ĵuras (Lo juro) —respondieron ambos jóvenes con fuerza. JaeJoong sonrió al darse cuenta de que las clases habían servido.

— Nia ofero devas esti plenumita sen esceptoj, nia sango estas la pruvo de via lojaleco (Nuestro sacrificio debe cumplirse sin excepciones, nuestra sangre es la prueba de su lealtad) —dijo JaeJoong. Jessica acerco la daga de plata hacia ambos, HoSeok la tomo primero y pincho ligeramente su palma, KiHyun hizo lo mismo y acto seguido ambos dejaron caer un par de gotas sobre el libro.

— Mi ĵuras patrino, se mi ne plenumas mian taskon, ĝi putrigas mian sangon kaj mian animon (Lo juro madre, si no cumplo con mi encomienda, pudre mi sangre y mi alma) —musitaron al momento en que su sangre cayó sobre el libro. Inmediatamente un humo rojo brotó del libro y lo hizo desaparecer. Con una sonrisa JaeJoong les miro.

— Nia patrino akceptis lian proponon (Nuestra madre aceptó su ofrenda) —confirmó JaeJoong con alegría. Los reyes aplaudieron propiciando que el resto de la gente hiciera lo mismo. HoSeok y KiHyun avanzaron hasta los tronos seguidos por JaeJoong y Jessica que portaba las coronas en un cojín, se sentaron en ellos y JaeJoong les coronó, primero a HoSeok que era el heredero y luego a KiHyun que era el consorte, una vez esto sucedio JaeJoong volvió al mismo lugar donde inició en la ceremonia.

— Ad novos reges veniamus (Demos la bienvenida a los nuevos reyes) —dijo Jessica con júbilo y todos hicieron un poco de bulla aplaudiendo antes de que los seis reyes y Jessica hicieran una reverencia completa hacia ellos, provocando que el resto les imitara.


Hagamos un brindis como un trueno.
Llenemos la copa, hasta que se desborde.
Así que juntos levantemos nuestras copas,
Para que el brindis pueda ser visto en cualquier parte del mundo.**


Todos levantaron sus copas y brindaron por los nuevos reyes entre una ronda de aplausos tras el grito “Larga vida al Clan Shin”, KiHyun y HoSeok brindaron entre ellos, se tomaron de la mano y bebieron de su copa con felicidad, el miedo se disipó ligeramente, aunque aún había un ligero pinchazo en el pecho de KiHyun. Esperaba estarse equivocando y que esa felicidad durara para siempre.

— Loving you keeps me alive —

JunSu estaba tomando un baño, estaba amaneciendo en Canadá. ChangMin seguía sin poder levantarse de la cama. SiWon ya estaba instalado en una de las habitaciones mientras que Boa había insistido en que le llamaran cuando comenzara la labor de parto. YooChun entró llevando toallas limpias, loción para cuerpo y ropa cómoda. Beso su frente con calma para ayudarle a ponerse de pie en la tina, sin embargo antes de otra cosa, JunSu se dobló de dolor.

Abrió los ojos sorprendido mientras YooChun le preguntaba si estaba bien. Él negó con la cabeza cuando otro pinchazo llegó. Sus cálculos estaban en su mente, le faltaba una semana para dar a luz. Nunca se había adelantado un parto suyo. El miedo de que algo estuviera saliendo mal le hizo marearse, el dolor seguía ahí, constante.

— Duele YooChun…

— Tranquilo, vamos a estar bien, llamaré a SiWon, vamos, te llevaré primero a la cama.

YooChun le envolvió con su bata de baño para luego cargarle y avanzar a la cama, cuando lo recostó, JunSu se hizo un ovillo en la cama quejándose del dolor. Iba a salir por SiWon cuando algo le hizo asustarse y marearse, había sangre manchando la bata de JunSu. Nunca le dijeron nada sobre sangrar. Con miedo bajo las escaleras buscando a SiWon. Hayami en la cocina le miró con curiosidad de saber porqué estaba tan agitado.

— ¿Dónde está SiWon?

— Creo que salió a comprar algo…

— JunSu está sangrando.

Hayami se sorprendió ante las palabras de YooChun. Él había vivido algunos embarazos de JunSu y en ninguno recordaba que sangrara, por lo que tras decirle “Yo voy por él, tú quédate con JunSu” salió disparado en busca de el ángel, marcando su móvil esperando le contestara tan pronto como fuera posible. YooChun subió las escaleras, la imagen de JunSu en la cama hizo que quisiera llorar. Había sangre y no solo eso, JunSu estaba pálido gritando de dolor.

— M-mi be-be… Yoo-Chun…

— Tranquilo cielo, ya viene SiWon y todo estará bien.

Tomo su mano, le miro a los ojos, no sabía si era sudor o el agua del baño que se dio. Toco su frente, estaba ardiendo. Se perdió en sus ojos, si algo le pasaba a JunSu no se lo perdonaría. Cuando SiWon y Hayami llegaron, sintió alivio. SiWon se sorprendió un poco al ver a JunSu así, jamás le había sucedido. Se asemejaba más a cuando atendía humanas embarazadas de vampiros. A cuando nació JiYool.

— Iré por mis cosas, traigan agua tibia y toallas. Hayami, quédate con ChangMin, lo que menos deseo es que se asuste y su embarazo se complique. Llamaré a JaeJoong y a Boa.

— Loving you keeps me alive —

La celebración continuó con júbilo, algunos seres ya se habían despedido. Un show de Kayagum*** amenizaba el lugar. Boa había pasado a bailar con YunHo, eran dos de las personas que más habían disfrutado de su humanidad y sabían cómo danzar al compás de ese instrumento. Al terminar la pieza todos aplaudieron. El sonido de su teléfono le hizo alejarse a una terraza mientras comenzaba la nueva canción.

— Alo.

— Boa, habla SiWon, necesito que vengas, creo que JunSu va a tener su bebé.

— ¿Ahora? ¿No es pronto? —preguntó con sorpresa.

— Lo sé, por eso te necesito aquí. No se ve nada bien. Llamé a JaeJoong pero no contesta, supongo que sigue la coronación.

— Así es… Le diré a TaeYeon que me transporte, si tomo el jet llegaré muy tarde. Yo le aviso a JaeJoong lo que sucede.

— Gracias.

Colgaron, Boa sentía su corazón en la garganta, que un embarazo se adelantara nunca era bueno. Volvió al frente y jalo a JaeJoong con delicadeza, mirando de reojo a Ara para que les siguiera hasta la misma terraza de vuelta. JaeJoong se alarmó un poco ante el semblante de Boa.

— Me llamo SiWon, JunSu entró en labor de parto.

— Imposible, debería nacer la próxima semana.

— Lo sabemos. Quiere que vaya para allá, ¿aún tienes el pentagrama en tu estudio?

— Si, yo también iré.

— Para nada, tú debes estar aquí, yo te mantendré enterado. Ara, por favor, hazme saber si algo sucede, esto no es un buen augurio.

— Claro unnie —cortaron sus palmas con sus uñas y luego las juntaron en un saludo al tiempo en que sus frentes también se juntaban musitando la palabra “Connection”. Una luz amarilla iluminó sus frentes y se alejaron.

— Si están en peligro lo sabré JaeJoong, si algo malo sucede, lo sabrás con Ara.

— Entendido, ¿cómo te irás?

— Le pediré a TaeYeon que me ayude a transportarme, ¿sigue el pentagrama en la casa de Canadá verdad?

— Claro, nunca me desharé de esos portales.

— Perfecto, llamaré a TaeYeon.



*Thriller - Monsta X
**Answer - ATEEZ
***Se conoce como el instrumento nacional de Corea, es un cordófono de cítara de caja de cuerda pulsada tradicional de Corea que se utiliza en una variedad de géneros cortesanos y folclóricos como conjunto, acompañamiento vocal e instrumento solista.

N/A: Jessica al ser bruja (o hechicera) aprendió Latin que es el idioma de la magia, en cambio el idioma antiguo de los vampiros es el Esperanto. JaeJoong, sus hermanos (incluso las adoptivas) y Hayami saben Esperanto ya que son vampiros puros longevos, al igual que los reyes del Concejo. 

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