Loving you keeps me alive
Lucky ones
Advertencia: Lemon
YunHo volvió a acariciar los pezones de JaeJoong suavemente, era un masaje tranquilo sin embargo JaeJoong ya estaba duro. Después del entrenamiento habían decidido darse un baño relajante. Estaban en la tina con JaeJoong entre las piernas de YunHo, la espalda del rey Kim contra el pecho de Jung.
JaeJoong sentía la erección de YunHo contra su espalda.
Cuando le tocó directamente, JaeJoong gimió aferrando sus manos a los bordes de la tina. Amaba la manera en que la mano de YunHo se empuñaba sobre su erección. Gimió con desespero cuando jugó con la punta, la sonrisa de YunHo en su oreja le hizo vibrar.
YunHo junto sus piernas y acomodó a JaeJoong sobre su cadera, rozando su erección contra la entrada de JaeJoong sin dejar de atenderle con su mano. El mayor gimió con dulzura deseando se enterrara en él. Cuando lo hizo JaeJoong se empujó al frente arqueandose, sus piernas abiertas mientras YunHo veía la unión de sus cuerpos.
El rebote suave pero insistente, sonaba bastante húmedo ya que el agua no se había ido. JaeJoong se apoyó en las rodillas de YunHo para subir y bajar con un ritmo constante. YunHo dejó ir el agua, acto seguido acarició la espalda de JaeJoong, un par de tatuajes sobre ella. Su nombre con Hangul marcado en la parte baja.
Le jalo del cabello, JaeJoong amaba el trato rudo en ocasiones. Sus piernas temblaron cuando YunHo apretó sus dientes contra su hombro mientras seguía rebotando sobre su erección. La mano de YunHo de nuevo en su pene.
El cazavampiro riendo en su oreja mientras apretaba con una mano su cabello y con otra su erección. Llegando tan profundo que JaeJoong gemía mirando el techo, sus manos dejaron las rodillas de YunHo tomando impulso en los bordes de la tina.
Cuando llegaron al clímax JaeJoong apretó tan fuerte la tina que rompió esa parte cortándose un poco mientras se corría en su estómago y sentía a YunHo terminar dentro de él. Mientras temblaba YunHo lo levantó para enjuagarlos, quitando la sangre y semen que traía JaeJoong encima. Lamió su palma herida por el corte y JaeJoong se sonrojo.
Una vez limpios salieron de la tina. Las heridas de JaeJoong ya se habían ido. Con efusividad tomo de las mejillas a YunHo y le beso. Salieron del baño besándose, llegando hasta la cómoda de sus ropas sin dejar de hacerlo. Sus lenguas jugaron con pasión mientras llegaban frente a ese lugar donde JaeJoong se separó lentamente. Le miro a los ojos y sonrió.
Se alejo solo para sacar de uno de los cajones de la cómoda una caja. YunHo se sintió confundido, ellos ni siquiera se habían vestido, ni siquiera tenían toallas puestas o habían secado sus cuerpos. JaeJoong abrió la caja blanca y le mostró dentro dos cajas de terciopelo blanco. YunHo le miró con sorpresa.
Tomó la caja que tenía una letra C encima y al abrirla había dos preciosos anillos de oro blanco. La cabeza de YunHo estaba haciendo un corto circuito, imagino mil cosas, nunca había trabajado tan rápido su cerebro.
— YunHo-ah.
— No es necesario… no tenemos que forzarlo —JaeJoong rio tomando la diestra de YunHo.
— Antes la pasabas diciendo que querías que nos casáramos y ahora no quieres aceptar.
— No quiero que sea porque gane un combate…
— Llevan un mes conmigo —pronunció suavemente—. No había elegido la ocasión correcta para decirlo… estoy listo YunHo-ah.
YunHo podía jurar que su corazón se detuvo. JaeJoong le colocó su anillo y luego le entregó el suyo para que se lo colocara. Con mil nervios YunHo lo hizo, su mente aún estaba en blanco.
— Estos son de compromiso, en nuestra boda usaremos esos —señalo a la caja con una letra W encima, aún sobre la cómoda—. Cuando todo esto termine… cásate conmigo.
— Si me lo pides mil veces… mil veces te diré que sí.
JaeJoong mostró una sonrisa enorme. Sus ojos se hicieron dos medias lunas. Tomó la caja y la guardó con cuidado. Luego de ellos YunHo le beso con ansias cargándolo, haciendo que sus piernas rodearan su cadera. Le beso con ansias, hasta recostarlo en la cama.
YunHo se encargó de dejarle suaves marcas en el torso, lamió sus pezones con calma e incluso los mordió suavemente. Estaba sobre estimulando a JaeJoong que solo se deshacía en gemidos sobre la cama.
— Te voy a dar un agradecimiento enorme por este detalle tan precioso —susurró YunHo hincado sobre la cama mientras le masturbaba.
JaeJoong estaba sonrojado mientras YunHo mostraba sus garras y metía dos dedos en su boca. El rey Kim lamió y chupo esos dedos hasta el cansancio, al mismo tiempo, YunHo trataba de dejar más marcas sobre su torso.
Cuando saco esos dedos de sus labios comenzo a hacerle sexo oral, los dedos introduciendose en JaeJoong. El mayor estaba desecho sobre la cama. Se sentía diferente esa vez, como cuando convirtió a YunHo.
Jung le atendió muy bien, lamió su pene, sus testículos, incluso sus inglés y su entrada, no había una parte de su entrepierna que no hubiese sido marcada por su boca y su lengua. JaeJoong se sentía en las nubes. Le giró con calma y sin pensarlo más le penetró haciéndolo deshacerse desde el primer segundo.
Comenzó a moverse lento, suave, tocando su punto dulce con cada estocada, haciéndolo gemir. Sus manos buscaron las de JaeJoong, entrelazándolas en esa posición. Los anillos juntos, luciendo brillantes en esas manos. Un toque a la puerta lo exaspero.
— Rey Kim, le llama el doctor SiWon.
YunHo maldijo por lo bajo sin dejar de moverse.
— Estamos ocupados Rim-sshi, le devolverán la llamada más tarde —habló fuerte YunHo sin dejar de moverse. JaeJoong no pudo aguantar más y gimió alto tras morder sus labios arduamente para que no lo escucharan.
— En-entendido rey Jung.
La muchacha se fue bastante sonrojada, claro que había escuchado a JaeJoong. Cualquiera que estuviera tras la puerta sabría que JaeJoong estaba siendo follado hasta el cansancio. La sirvienta avisó que nadie interrumpiera a los reyes en sus aposentos.
Ella sabía que quizás terminarían hasta el amanecer.
No se equivocaba, YunHo quería gratificar a JaeJoong por su regalo, y para eso le tomaría bastante tiempo.
— Loving you keeps me alive —
JunSu acarició con cuidado su vientre, su bebé nacería en cuestión de días. ChangMin no había podido levantarse de la cama. Llevaba semanas en ella pero su bebé no daba indicios de querer nacer. YooChun estaba montando a Levi, revisando el lugar. No había nadie tras el velo pero siempre era bueno revisar.
JunSu le observaba desde una mecedora en el porche de la casa, tarareando una canción de cuna al tiempo que recordaba cuando estaba embarazado de HimChan y YooChun estaba en cama debido a que había sido convertido.
Levi aterrizó después de volar por los alrededores, YooChun le dio un bocadillo antes de acercarse a JunSu. Le acarició el vientre y le dio un beso en la frente para sentarse a su lado.
— Todo tranquilo de nuevo babe.
— Me alegra, ChangMin necesita calma.
— Y tú también.
— Yo estoy más acostumbrado a esto —le dijo con una sonrisa—. El pobre se ve mal.
— Y no quiere fotos de este bello momento —rio YooChun.
— Yo sí quiero —soltó con una risita.
— Ya quiero que nazca —murmuró acariciando el vientre de JunSu, su bebé se movió haciéndolo sonreír—. Sal ya, debemos ir a visitar a tu hermano.
— Todo va a estar bien —susurró suavemente JunSu, acariciando la mano en su vientre, sabía bien que YooChun estaba preocupado.
— Estaremos bien JunSu-ah.
— Loving you keeps me alive —
Salgamos de esta ciudad, cariño, estamos en llamas*
HimChan sostuvo el collar de su cuello con una mano. YongGuk le miró fijamente. El príncipe había estado tonteando en su habitación, después de un rato salió a vagar por el castillo. Su familia seguía entrenando, la gente de servicio moviéndose de aquí para allá. Había pasado una semana desde el cumpleaños de sus primos.
Algo le estaban ocultando.
Notaba mucho movimiento. Decidió subir a una torre a verificar todo desde arriba, quizás entrenaría más tarde y luego se ducharia para perder el tiempo leyendo. Mientras caminaba su mirada se cruzó con la de YongGuk. El lycan estaba tonteando con JunHong. Sintió náuseas.
— Las cosas de esta manera debido a él y está buscando otro agujero.
Su cerebro le decía que era irracional. Después de todo, quien había dejado a YongGuk había sido él. Al llegar a la torre observo todo desde arriba. Apretó sus labios. YongGuk y JunHong ya no estaban con los demás. Había un ardor horrible en su estómago.
— Soy imbécil.
— Lo eres —la voz de YongGuk lo hizo girar. Fue ahí donde el collar que había estado usando termino en su mano mientras miraba a Bang.
— ¿Qué quieres?
— Creo que después de todo merezco una explicación.
— ¿De que?
— De nosotros. ¿Que hice para que ya no quieras ni hablar conmigo?
— Esto no es sobre ti YongGuk.
— ¿Entonces? ¿Sobre qué es?
— Sobre lo correcto.
— ¿Qué es lo correcto?
— No me hagas decirlo.
— Dilo, me servirá más si lo dices —la puerta tras él fue cerrada con pestillo. HimChan se sintió indefenso—. Aquí solo estamos tú y yo. Lo que sea, como sea, dímelo.
— Déjame, no quiero hablar de esto contigo.
— Es algo que me incumbe.
— Ya no, nosotros no somos los mismos, yo ya no quiero estar contigo.
— ¿Por qué?
— No es correcto —un suspiro. HimChan solo miraba el suelo—. No te ates a mi, la vida, el dolor, el amor, todo debe seguir aunque no estemos juntos. Nosotros ya cumplimos nuestro tiempo. Si quedarte conmigo hace que estés aquí…
— ¿Todo es por mi?
— No, es por mi familia, por mi deber.
— ¿Cuál es tu deber HimChan?
— Convertirme en rey, proteger a mi familia.
— ¿De mi?
— De tu familia.
— ¡Ellos no son mi familia!
— Son tu sangre y la están reclamando. Están pidiendo que vuelvas y tú no quieres hacerlo. ¿Qué debo hacer? ¿Atarte? ¿Hacer que te quedes para que una guerra sin sentido estalle y mueran más personas? ¡Mataron a mis abuelos, mataron a mi tío! ¡La familia de DaeHyun, de HoSeok! ¡Poco parece importarte que si te vas, dejarán de insistir! ¡Es un sacrificio por el bien común!
— ¿Piensas que si me voy ellos van a parar? Los conoces muy poco, él no va a parar hasta que sean cenizas, hoy su pretexto soy yo… pero si me voy encontraran otro, tu problema es que sientes culpa, te crees capaz de poder hacer algo que evite la lucha pero no será así.
— ¿Soy tonto?
— Ingenuo. Si te tranquiliza que me vaya… lo haré.
— ¿De verdad?
— Si… solo con una condición.
— ¿Cuál?
— Huye conmigo.
— No YongGuk.
— Yo solo saldré de aquí contigo… o muerto —HimChan le miro a los ojos—. No pienso fallar a la lealtad del Rey Jung sin obtener algo de por medio. Así que huyamos juntos, o quedémonos aquí, decide que quieres HimChan. Soy paciente pero si te urge podemos irnos mañana mismo durante el evento.
— ¿Qué evento?
— La coronación de HoSeok y KiHyun.
— ¡¿Es mañana?!
— Te lo estoy diciendo porque confío en ti HimChan.
— Lo ocultaron de mi…
— Tú sabes por qué.
YongGuk giró sobre sus tobillos. Tomó la manija de la puerta dispuesto a irse. Había muchas cosas en su cabeza, muchos pensamientos cruzados. Agradecía que ChangMin estuviera lejos y no leyera lo que pensaba. Escucho el ruido de un metal a sus espaldas.
— YongGuk —pronunció HimChan. El lycan volteo a verle. El collar que sostenía con fuerza estaba en su mano derecha. Sin más lo tiró desde la ventana, sin dejar de ver a YongGuk—. Me iré contigo. Acepto tu oferta, mañana huyamos en cuanto coronen a HoSeok y KiHyun… por hoy… cumple como mi guardia… anudame hasta que me des un heredero.
— ¿Perdón?
— Quiero… quiero que me embaraces.
— Wow, esto escaló muy rápido… no haré esto HimChan.
— ¿Entonces para que nos iremos juntos?
— Te amo, más que a nadie, pero no cederé a tus caprichos.
— ¿No me deseas? ¿Quieres acostarte con ese mocoso en lugar de conmigo? —YongGuk soltó una risita.
— He estado masturbándome pensando en ti y por un acercamiento con una persona que quiero como a un hijo piensas que no te deseo. Esto es nuevo.
— Soy un idiota sin duda —YongGuk noto los labios apretados de HimChan que reclamaban frustración.
— Quién tiene el celo soy yo HimChan… tal parece que te ha afectado el tiempo alejado de mi. Distancia puesta por ti.
— Si, te extraño, te he extrañado cada maldito día. ¿Tú no lo has hecho? ¿Estás jugando conmigo? ¿Es una venganza?
— Nada de eso, te amo, te he extrañado… —se acercó a HimChan, tomó sus mejillas—. ¿Esto es real?
Todo el mundo me dijo que el amor era ciego
Entonces vi tu cara, y me volaste la cabeza*
YongGuk le beso con rudeza, HimChan correspondió con el mismo ímpetu. Cuando YongGuk le comenzó a besar el cuello, sus piernas temblaron. Estuvieron un rato así, entre caricias, roces, respiraciones erráticas, besos ansiosos, ojos cerrados. HimChan sabía que había estado mal dejarse llevar por sus celos, por el deseo, sin embargo ya era tarde, había roto el collar, le había dicho a YongGuk que se iría con él. Quizá eso necesitaba, escapar de todos, de todo.
— Vamos a tu cama —susurro YongGuk contra su boca. HimChan asintió con los ojos cerrados.
Se separaron, tomados de la mano corrieron como un par de adolescentes a la habitación de HimChan, un par de risas cómplices salieron de sus bocas, JiYool alcanzó a verles corriendo tomados de las manos, una que otra sirvienta también. No importaba, le darían prioridad al deseo.
Una vez llegaron empezaron a besarse desvistiendose con brusquedad. Se lamieron los labios quedando desnudos. Se tocaron con euforia cayendo sobre la cama, su instinto dominando sobre su razón. YongGuk le penetró con deseo.
Ya deben saberlo.
Lágrimas se anidaron en los ojos de HimChan. Se aferró a YongGuk. Disfrutaría el momento como nunca. Mientras gemía de placer y sus piernas temblaban con las manos en los hombros ajenos, sintió la mirada profunda de YongGuk sobre sí. Lo siguiente que sucedió no esperó que pasara.
YongGuk le había marcado.
HimChan gimió de dolor ante la mordida. Cuando le sacó los colmillos ardió, era una herida profunda y tardaba en sanar. Nunca lo había hecho, YongGuk siempre se había contenido a los deseos de HimChan pero aquella vez lo marcó para que no le dejara solo.
Era su única forma de atarlo.
HimChan le beso llegando al clímax mientras YongGuk le anudaba. No movía el cuello en otra dirección por el dolor, disfruto del sabor de su sangre en los labios de YongGuk. Lo amaba, estaba seguro de eso, pero así como lo amaba, así estaba dispuesto a olvidarlo.
A pesar de lo que había dicho, no estaba seguro de irse con él.
Sabes que nunca nos iremos si no salimos ahora.*
— Loving you keeps me alive —
La mañana llegó con calma. Era el día de la coronación. JaeJoong se sentía espléndido. YunHo era en muchas maneras su vitamina, él le daba vida. Tras una plática con sus hermanos por videollamada salió para empezar a verificar los pormenores de la ceremonia. También tenía que avisarle a HimChan, así que lo mandó llamar.
Pidió un par de cosas para el salón. Ordeno como se acomodaban las flores del lugar, al igual que algunas mesas. El salón de eventos era enorme y todo debía verse divino. Un piquete en el pecho le hizo preocuparse aunque no le dió mucha importancia, fuese lo que fuese, estaba dispuesto a luchar.
Llegó al salón principal del castillo, no había nadie, seguramente todos estaban preparándose. Llamaron a la puerta y HimChan con YongGuk detrás aparecieron. JaeJoong no se esperaba aquello pero no le disgustaba. Les mostró una sonrisa y con una seña le dijo a HimChan que se sentara. YongGuk permanecía en la puerta.
— Puedes darnos un momento YongGuk —el aludido hizo una venía y avanzó hacia afuera dejando solos a JaeJoong y HimChan—. Dime.
— Veo que han arreglado las cosas.
— Algo así —confesó algo tímido.
— Quiero decirte algo —dijo JaeJoong con fuerza—. Hoy es la coronación de KiHyun y HoSeok.
— ¿Quieres que no esté en ella?
— Nada de eso. Ya mandé tu traje a tu habitación, es importante que estés, necesito que sepas cómo se manejan las cosas para que puedas tomar el mando cuando yo no esté.
— Entendido, su majestad —pronunció con seriedad. Sus ojos desviándose al anillo en la mano de JaeJoong—. ¿Es nuevo?
— ¿Ah? —noto la mirada en su anillo—. Si… tengo un anuncio importante está noche. Así que… espero tu cooperación.
— Por supuesto, su majestad.
— No es necesario llamarme así HimChan, somos familia.
— Lo somos, pero antes que mi tío eres el rey, eso lo sé. Creo que fui inmaduro, un egoísta, lo lamento mucho. De ahora en adelante… te juro que mi comportamiento mejorará.
— Eres hijo de dos grandes personas, dos seres que priorizan a la familia y los sentimientos antes que el deber. Ten en mente eso HimChan.
JaeJoong se levantó dejando a HimChan pensando en sus palabras. Había un cúmulo de ellos en su cabeza. Las lágrimas se agolpaban en sus ojos. Sus padres eran diferentes a él, lo tenía claro. Debía tomar la responsabilidad por sus acciones.
— La ceremonia comienza al atardecer, procura estar listo.
— Lo haré.
— Loving you keeps me alive —
Los invitados llegaron de manera tranquila, bastante animados a la ceremonia. HimChan vio a sus primos con trajes increíbles que los hacían lucir de una manera genial. YoungJae con DaeHyun y sus hermanos como si fuesen una familia. Por otro lado MinHyuk estaba de la misma manera con HyungWon, Seola y Bona.
KiHyun y HoSeok con las creaciones de HoSeok, ambos lucían trajes color morado, parecidos a los de su boda. JiYool estaba con JongUp, lucia un precioso vestido color amarillo. Se veía preciosa mientras JongUp tenía un traje color beige que combinaba.
Los músculos definidos de ambos sobresalían.
JunHong se mantenía con ellos conversando. Se veía bastante bien. El aroma de YongGuk le perturbo, tan guapo como siempre en un traje color negro con los mismos detalles que el suyo. Arregló ligeramente su corbata, sus dedos temblaban al tocar su ropa. Le miro a los ojos y todo dejó de importar.
Se iría con él sin pensar en nada más.
Sintió las miradas de los demás sobre ambos, sin embargo todo cambió cuando JaeJoong y YunHo salieron. Su tío le llamó y él asintió con YongGuk detrás de sí, caminando hacia él. Todos lo sabían, era el príncipe heredero. JaeJoong sonrió y caminaron hasta los invitados para empezar a darles la bienvenida como los anfitriones que eran.
*Lucky ones - Lana del Rey
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