Rare relationships
Advertencia: Lime
Jiae ingresó en la casa extrañada tras escuchar risas en la cocina. Quizás HyunWoo había llegado a hacerle compañía a KiHyun. MinHyuk le siguió también confundido ante aquellos sonidos. La sorpresa de ambos fue grande al ver a HoSeok ahí. KiHyun les miró con una sonrisa amplia.
Jiae se sintió feliz de verlo de esa manera.
— Oppa, ¿cuándo llegaste?
— Hace unas horas princesa, así que vine a ver al príncipe —respondió abrazándole con cariño. MinHyuk después le saludó con calma mientras KiHyun se sonrojaba ante la manera en que le había llamado su amigo.
— No sabía que ibas a venir hyung —comentó MinHyuk.
— JooYeon me dijo y no quería quedarme en Corea si no estaban ustedes. Mande unos diseños a algunas casas de moda aquí. Pronto también sacaré mi línea de ropa, ya estoy trabajando en eso.
— Wow, hyung, el ejército te sirvió mucho.
— ¿Me veo mejor MinHyukkie?
— ¡Por supuesto! Ultra atractivo. ¿Trajiste auto?
— Aun no saco la licencia aquí. De hecho me estaré quedando con HyunWoo unos días, en lo que arreglo mi departamento.
— Hubieras venido cuando ya tuvieras todo arreglado, tonto —dijo KiHyun mientras lavaba platos. Habían cenado ramen hecho por KiHyun.
— Ya no aguantaba más lejos de ti, honestamente —soltó sin más HoSeok, vio las orejas de KiHyun ponerse rojas mientras Jiae y MinHyuk reían con fuerza. HoSeok siempre había sido transparente con ello, su amor por KiHyun era evidente y todos lo sabían, así como sabían que dentro de las prioridades de KiHyun estaban Jiae y HoSeok. Podían ser la pareja perfecta, pero no se aventuraban por temor a perder lo que ya tenían.
— Te llevo entonces al departamento de HyunWoo, yo estoy en el piso de abajo con JooHeonnie, se va a poner feliz de verte.
— Gracias MinHyukkie, entonces ya me voy. Mañana vengo para que vayamos al centro comercial, ¿bien? —le dijo HoSeok a KiHyun, el aludido asintió y se secó las manos con un trapo. Jiae se despidió y dijo que subiría a su habitación a cambiarse. MinHyuk hizo lo mismo y le dijo que lo esperaba afuera, se quedaron solos entonces y HoSeok no pudo más que abrazar a KiHyun.
— No vayas a irte de fiesta con MinHyuk.
— Claro que no príncipe. Yo estoy aquí por ti y para ti —KiHyun sonrió mirando su rostro, le besó los labios con suavidad y luego se alejó acariciando sus mejillas.
— Te veo mañana.
Un nuevo beso y HoSeok salió de la casa.
~♡~
— ¿Ya bautizaste la casa?
— Solo mi habitación —respondió KiHyun con cinismo prácticamente mientras movía la cuchara sobre su té—. Se volvió más fuerte pero me trató con mucha delicadeza.
— HoSeok-oppa siempre te trata con delicadeza.
— Extrañaba sus marcas, ¿sabes? —Jiae le sonrió picando con su índice una marca en el cuello ajeno, una marca muy evidente.
— Quizás ya deberían centrarse en ustedes.
— Estamos bien así. A veces me da la sensación de que deberíamos hacer eso pero, ¿para qué? Estoy cómodo así. Él también.
— Kiki.
— ¿Qué?
— Oppa te ha dado la prueba más grande de amor sin que la pidieras, ¿realmente crees que le guste que te metas con otros?
— Jiae por favor, no vamos a hablar de eso. A ver que se da con el paso del tiempo. Ahorita no quiero una relación por mucho que ame a HoSeok-hyung.
— Espero que no lo pierdas —Jiae soltó un suspiro ante la necedad de su hermano—. MinHyuk y yo cenamos en un lugar bonito.
— El hotel era bello, supongo —habló con una risita. Jiae se sonrojó y KiHyun aprovecho para pinchar una marca de color rojo debajo de la oreja—. Supongo te dejó más marcas en todo el cuerpo, usar cuello de tortuga no te va a hacer esconderlo, no de mi.
— KiHyun por favor —sus mejillas estaban rojas y él solo pudo reír ante sus palabras.
— ¿Ya le puedo decir cuñado? —preguntó tras un suave silencio ganándose un golpe con el cojín.
~♡~
Después de cenar en un maravilloso restaurante, ambos terminaron llenándose de besos, una cosa llevó a la otra y ahora Jiae estaba sobre la pelvis de su amigo, contoneándose una y otra vez contra ella. MinHyuk tenía las manos en los senos desnudos de Jiae, besándose con fuerza y euforia.
Todo se dio tan casual, KiHyun siempre bromeaba que ellos terminarían juntos contrario a lo homosexual que pudiera verse MinHyuk basándose en los estereotipos. Y aunque ambos iban lento, o demasiado libres para gusto del otro, no se presionaban.
A veces se devoraban los labios, en otras ocasiones solo salían a tomar un café y hablar de la vida. No había una etiqueta entre ellos, Jiae muchas veces soñaba con algo así pero la libertad de MinHyuk le asustaba demasiado.
Observó aquellos cabellos rojizos como los suyos mientras MinHyuk dejaba marcas en sus senos. Lamió sus labios y se arqueó suavemente continuando con el vaivén. Las uñas largas de MinHyuk le estaban arañando suavemente la espalda ajena. A MinHyuk le encantaba dejar marcas en todo el cuerpo de Jiae y de cualquier pareja sexual honestamente.
No tenía reparo en hacerle marcas por todos lados, fuesen mordidas, chupetones o rasguños. Jiae amaba el dolor y el placer en ello. Cuando se adentró en ella, se arqueó, era tan bueno como la primera vez, aquella que se dio en una cama de hotel mientras estaban cuestionándose si era correcto o no.
El vaivén llegó con calma, Jiae se arqueaba, gemía, pedía más suavemente. MinHyuk se volvía loco, le encantaba esa forma en que Jiae gemía con delicadeza. MinHyuk amaba muchas cosas de tener sexo con Jiae, habían experimentado hasta el cansancio, a veces vainilla, a veces un poco sadista, juegos de roles, juguetes. Les faltaban algunas fantasías que no habían cumplido, pero al final, aún tenían tiempo.
Era un acuerdo implícito. Y aunque Jiae muchas veces se cuestionaba lo que KiHyun hacía, no podía negar que estaba en la misma condición con MinHyuk. Eran dos personas que querían más del otro pero les daba miedo.
~♡~
— Tengo la impresión de que Yeojoo es una diva.
— Es super lindo —contestó DaeHyun, terminando de cenar. YoungJae era el único amigo que le quedaba en Estados Unidos, sin embargo no le había contado lo sucedido con HimChan.
El mayor había llegado días después del altercado con unas rosas. DaeHyun le cuestionó si iban a estar así cada que pelearan, que iba a llevarle rosas y creer que todo iba a estar como si nada. HimChan se disculpó y prometió que no pasaría otra vez.
DaeHyun no estaba muy seguro de eso.
De igual manera lo que quería era entretenerse, en su trabajo, en ver si metía sus papeles para la escuela, en la apertura del bar. Eso le hacía tranquilizarse dentro del torbellino que era la relación con HimChan.
No podía negar que lo amaba, tan era así que dejó todo y se ajustaba a lo que HimChan quería para su relación, pero muchas veces el mayor olvidaba que DaeHyun era una persona que podía decidir por sí mismo.
— Pues no lo sé Dae, a mí me dio una vibra extraña, por no decir, me cayó mal.
— Ni siquiera lo has tratado Jae —esbozó una sonrisa suave mientras YoungJae soltaba un mohín de disgusto.
— Se nota que no es alguien agradable.
— No sabes que puede estar pasando por su vida. Primero hay que tratarlo y luego podremos decir que no es agradable —YoungJae iba a replicar, sin embargo la puerta principal abriéndose se lo negó. Su esposo entró a saludarles.
— Gracias por venir DaeHyun.
— Me gusta pasar tiempo con YoungJae, creo que congeniamos bastante bien.
— ¿Vendrá HimChan por ti? —el solo escuchar su nombre puso extraño a DaeHyun. El mismo negó con la cabeza y fingió una sonrisa. YoungJae y YongGuk notaron aquello pero no preguntaron nada. Si DaeHyun no quería contarlo no debían meterse en ese asunto.
— Creo que debo irme, si no se hará más tarde.
— ¿Quieres que te lleve? Tengo una scooter.
— Así está bien, tomaré un taxi, muchas gracias —indicó tomando su bolso, después de levantar el plato que había usado. El matrimonio le guío a la puerta, se despidieron con calma y DaeHyun se puso sus zapatos, su abrigo y se fue.
— ¿Se tensó un poco cuando mencioné a HimChan o fue mi idea? —preguntó YongGuk.
— Creo que se tensó pero aún no me ha dicho nada respecto a su relación con él. ¿Te ha dicho algo HimChan?
— Nada.
— Quizás fue un pleito sin importancia.
— No lo sé pero no me hace gracia como lo trata HimChan a veces.
— Wow, pensé era el único que creía que solo lo traía como trofeo. Es una lástima, DaeHyun se merece más.
— Así es, puede ser mi amigo, pero me da la impresión de que es bastante caprichoso en esa relación.
— Si te soy honesto, a veces me gustaría que lo intentáramos con DaeHyun. ¿Hace cuanto no tenemos un trío?
— Jae... HimChan nos mataría.
— Por eso no le he dicho nada, pero si termina con él creo que podríamos intentar —pronunció las últimas palabras abrazándole del cuello—. Se nota que te gusta mi amor, veo como le miras el trasero —susurró contra sus labios, dejó un beso suave y YongGuk sonrió fingiendo inocencia—. Soy quien mejor te conoce, lo sabes.
— Sí, me muero de ganas de ver cómo te folla —dijo ocultando su rostro en el cuello de su esposo. Este rio caminando a la sala.
— Te amo —indicó antes de caer sobre su esposo en el sofá y comenzar a comerle los labios en un beso demandante.

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