Meeting
Mordí mis labios, bastante ansioso, sentía la sangre hervir en mis venas. Observé una vez más mi monitor, con los ojos muy abiertos. Jepp estaba follándose a su novia, Julianne. Sus nombres estaban en la descripción. Cerré los ojos ante los agudos gemidos de Julianne. Siempre he deseado ver su cara completa pero solo conozco su mandíbula y sus labios que forman un perfecto corazón. Jepp es aún más misterioso, solo he visto su pelvis, sus brazos. Su cara y su pecho permanecen ocultos. Su voz suena grave, muy grave.
Conocí a esta extraña pareja cuando hace un año, por completo tonto e inexperto, empecé a buscar formas de hacerlo entre hombres. Terminé en esa pareja de swingers* hetero. Eran adictivos. Habían cerca de diez videos de ellos haciéndolo de diferentes maneras. Un ejemplo, uno de ellos, Julianne lucía una falda rosa, tipo tutú, y Jepp le metía los dedos una y otra vez. Pude admirar el estómago de Julianne, porque no se veían sus pechos, contraerse mientras llegaba al orgasmo y Jepp reía.
Él era sexy.
Era la experiencia que necesitaba.
Debajo de cada video estaba una leyenda que decía "Inbox". Según leí en los comentarios de Tumblr, donde encontré el usuario JeJu69, Jepp y Julianne recibían mensajes para tener sexo con protección, pero ellos elegían a sus víctimas al mandarles su número. Varios estaban impresionados al intercambiar parejas y otros ya no estaban ahí tras lo mismo. Vi comentarios diciendo que Julianne no era lo que parecía, pero no podían decir nada debido a un contrato de confidencialidad. Con mucho trabajo, terminé en mi mano. Yo ansiaba ganar experiencia. Todos mis compañeros ya habían dejado su virginidad menos yo. Deseaba aprender.
Así que sin más mande un mensaje para Jepp.
~♡~
JunHong no sabía por qué rayos había aceptado esa cita. Se sentía estúpido al llegar a esa cafetería para conocer a Jepp. Miraba a todos lados buscando al chico con una gorra negra y letras grandes que decían Bang. Esa era la forma de identificarse. Él tenía una bufanda azul a juego con sus guantes como referencia. Quizá no iba a llegar y honestamente eso le decepcionaría. Su orgullo y su dignidad estaban en juego.
"Dame tu número para enviarte un mensaje."
— Debería irme... —jadeó con frío ante la nevada. Estaba al aire libre. Ni siquiera sabía qué esperar.
— ¿ByZelo? —la voz grave lo hizo alzar el rostro para ver al joven con la gorra.
— S-si... —pronunció admirando el vaho salir de sus labios. Jepp se sentó.
— Bien. Me sorprende que no sea en pareja.
— Oh...
— No me molesta.
— Yo... busco tu experiencia.
— Bien. ¿Qué necesitas?
— Quiero perder mi virginidad.
~♡~
— Espero te agrade Julianne —JunHong jugó con sus dedos ante las palabras de Jepp. Mordió sus labios, el ascensor subía hasta el piso cinco.
No sabía cómo decirle a Julianne que iba a acostarse con Jepp, ni siquiera sabía si ella lo aceptaría. ¿Y si le consideraba poca cosa? Salieron del ascensor y avanzaron a una de las dos únicas puertas. Jepp, que JunHong supo se llamaba Andrew, abrió la puerta y dejó pasar al joven rubio, ambos se quitaron los zapatos en la entrada. JunHong admiró las pantuflas de ositos de Andrew. Se le hizo tierno. Quitó su saco y lo colgó en el perchero tras quitar el exceso de nieve, después le pidió el suyo a JunHong y él lo tendió. Era cálido ahí dentro, había una chimenea. La sala era espaciosa y la recámara principal se veía a través de los vidrios que conformaban sus paredes. Debajo había un par de cuartos y enfrente la sala.
— Estoy en casa —pronunció Andrew. JunHong se entretuvo admirando una pintura sobre la chimenea, demasiado ensimismado en ella.
— No tardaste —JunHong giró hacia la voz suave y tranquila para encontrarse con un joven pelirrojo besando a Andrew. Era tan bonito y más bajo que él. Tenía puesto un mandil de oso. JunHong admiró el rostro del chico, esa mandíbula, esos labios en forma de corazón.
— T-tu... tu mandíbula...
— ¿Ah?
— Conozco tu mandíbula... ¿Julianne? —ambos sonrieron y el joven asintió, tendiendo su mano para saludar al rubio.
— Me llamo Michael realmente. Mucho gusto. Andrew me habló de ti. Hice la cena por eso.
— La... cena... —tragó hondo.
— ¿Ya cenaron? —le preguntó a Andrew.
— No —sonrió él. Ambos guiaron a JunHong a la cocina para comer. Era bonita y pequeña, la mesa estaba ahí y tenía cuatro sillas. JunHong se sentó en una mientras Michael servía sopa de nabo. Olía bastante bien.
— ¿Cuántos años tienes?
— Recién cumplí veintiuno... por cierto, me llamo Joseph.
— Tienes cara de bebé.
— Tú también... —Michael rio al igual que Andrew que servía el té. Una vez acabaron se sentaron a comer tranquilamente.
— Ha visto nuestros videos —pronunció Andrew.
— Lo supuse cuando dijo lo de la mandíbula —rio Michael—. Perdona la mentira, tenemos vidas y no queremos se sepa, por eso finjo ser chica.
— Esta bien, yo estaba buscando porno gay cuando los encontré. Me da curiosidad... ¿no te duele?
— ¿A qué te refieres?
— Que se acueste con otros.
— Bueno, ambos lo hacemos, con muchos condones.
— Es un poco extraño.
— No me ofende —sonrió—. Él me ama, yo lo amo. Estamos casados —JunHong miró sus manos, estaban los anillos—. Solo, queremos experimentar nuestra sexualidad, el sexo es maravilloso, pero también somos así. Al menos a mí, me gusta que siempre vuelva y me diga que soy el mejor.
— Oh... —JunHong no supo que más decir, solo comieron, Michael había hecho pescado empanizado. Una vez acabaron levantaron todo y Michael se quitó el mandil para ponerse su saco y una bufanda.
— Regresaré tarde, si nieva demasiado me quedaré ahí, ¿vale?
— Si, no te expongas por favor —Andrew se acercó y le dio un beso largo. JunHong miró el piso mientras eso pasaba.
— Te quedas en casa Joseph, un gusto —sonrió Michael. Una vez más estrecharon sus manos y el mayor se fue.
— ¿Quieres un trago?
— No tomo.
— Bien, vayamos al grano entonces —JunHong se sonrojó.
— ¿Cómo es que, tú y él, se quedaron así? Aun me es difícil entender.
— Siéntate... —pronunció, el menor de ambos asintió y se sentó a su lado—. Lo conocí en Itaewon, Corea, ambos somos de allá. Yo fui a un bar, junto con mi amigo que me llevó a ese bar. Estaba dolido, mi ex recién me había dejado y dolía. Él estaba dando un show.
— ¿Show?
— Si, es drag queen.
— Wow...
— Nos presentaron, tomamos y terminamos en la cama, hasta que yo regrese acá. Un día, tuve que asistir a la biblioteca del condado y él estaba ahí. Intercambiamos números, tuvimos citas y pues llevamos un año de casados.
— Ah...
— No es infidelidad, ambos lo sabemos, ambos lo acordamos y nos encanta esto, si en algún momento se sale de control lo dejaremos y ya.
— ¿Los vídeos?
— Uhm... en una ocasión le dije que quería grabarnos y aceptó, fue tan excitante que hablé con él de subir los vídeos y aceptó, no somos especiales con ello, luego llegó el acuerdo.
— Es tan lindo...
— Y es mío —JunHong vio la posesividad en sus ojos, la excitación al recordarlo, el menor se mordió el labio ante la imagen sexy y Andrew sonrió de medio lado—. Son bonitos.
— ¿Qué?
— Tus labios, comibles —JunHong se sonrojó y se dejó hacer cuando Andrew le tomó de las mejillas. Calor en todo su cuerpo, los gemidos de Julianne en su cabeza—. Ábrela...
~♡~
YoungJae llegó y se quitó el gran abrigo contra la lluvia que de igual manera le servía para la nieve, quitó sus zapatos para usar las pantuflas a juego con las de su esposo, admirando el par de zapatos del mayor en la puerta. Era una medida que habían adoptado desde hacía mucho debido a las costumbres de YongGuk. Procedían del mismo país, pero YoungJae estaba más acostumbrado a Estados Unidos que a Corea, siendo niño vivió un tiempo en Virginia con sus abuelos.
Observó que YongGuk estaba viendo la televisión sobre la chimenea, había un torneo de béisbol. Se apresuró al sofá y se sentó a su lado compartiendo la cobija mientras el mayor pasaba su brazo por los hombros del pequeño. Se dieron un beso largo y confiado antes de decir algo más. YongGuk no olía a otro.
— Pensé estarías dormido.
— Decidí esperar tu mensaje por si no llegabas —pronunció contra su mejilla—. ¿Qué tal el inventario?
— Desastroso, Marian no se apresuraba y archivó mal una caja entera. Al final lo pude arreglar. ¿Y el pequeño niño y tú?
— Solo nos besamos.
— ¿Besar? ¿Vino hasta aquí solo para eso?
— Solo tenía tu imagen en la mente y no pudo llegar más lejos, se sintió infiel.
— Curioso —rio. YongGuk le robó un beso aún más profundo. YoungJae sabía que YongGuk estaba borrando el sabor de los labios de JunHong, cada noche con otro hacía algo similar, también cuando él se metía con otros, le hacía marcas y le follaba.
Solo él debía ser su dueño.
— ¿Dormimos?
— Si —contestó en un monosílabo YongGuk. YoungJae se puso de pie y tras apagar todo subieron las pequeñas escaleras de madera para su alcoba.
— ¿Cuándo lo verás de nuevo?
— El sábado.
— Menos mal, ¿recuerdas qué es el viernes?
— Si —se rio. Le admiró ponerse su pijama y él solo se quitó la ropa salvo los boxers—. Show.
— Y...
— Mesversario —sonrió metiéndose a las cobijas para apretar a YoungJae contra sí—. Nunca lo olvido.
— Eso no dijiste hace dos meses —hizo un puchero.
— Mentí, me gusta verte enojado.
— Tonto —sonrió entrelazando sus manos—. Te amo.
— Te amo más.
*Parejas que intercambian o aceptan tríos u orgías.

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