Jealous and sex
Advertencia: Lemon
— ¿Entonces?
— Lo siento profesor, tengo un asunto está noche —YoungJae movió sus manos sobre aquel libro para pasarlo por el escáner. Después pasó la credencial del profesor—. Listo.
— Gracias —le mostró una sonrisa y le tendió el nuevo libro que iba a solicitar a préstamo. YoungJae repitió el proceso—. ¿Cuándo tienes tiempo entonces? —YoungJae miró de reojo su reloj. Era un milagro que no hubiese nadie más, era hora de la comida.
— No lo sé profesor. Lo siento —sonrió y le tendió el libro para llevar los demás al carro correspondiente—. Listo, es mi hora de comer.
— ¿Michael? —la voz grave de su esposo resonó en sus oídos. Él estaba mirando al profesor Shim con pistolas en los ojos. El profesor soltó un suspiro—. Profesor Shim.
— ¿Ustedes están saliendo?
— Él y yo vamos a comer juntos. Ojalá saliéramos —rio YoungJae tomando su bolso.
— ¿Te gusta?
— Me encanta, profesor Shim, pero él es tan hetero —rio YoungJae tomando del brazo a YongGuk para salir con él—. Suerte profesor Shim —el profesor solo se quedó ahí mirándolos retirarse.
Algo le decía que YoungJae mentía. Nadie se resistía a él.
~♡~
— ¿Está siguiéndote de nuevo?
— Eso parece —suspiró.
YoungJae se había metido sexualmente con el profesor Shim, impartía Cálculo diferencial y era el coordinador del colegio de Matemáticas de la universidad de Detroit. En palabras de YoungJae él era muy sexy y su tableta de chocolate le hacía pedir sexo, sin embargo, tenía un acuerdo con YongGuk que no iba a romper por más caliente que fuera el profesor Shim.
No podían repetir relaciones sexuales con la misma persona.
Era claro y conciso y YoungJae estaba de acuerdo porque era muy celoso, aunque no lo pareciese. Era el secreto de su relación. YoungJae siempre decía que YongGuk tenía sus sentimientos mientras el deseo sexual lo podía compartir con más personas. YongGuk en cierta manera pensaba igual, aunque le dolía un poco que YoungJae tuviera aventuras tanto como él.
— ¿Te gusta?
— La sopa es tan buena si —pronunció comiendo.
— Me refería al profesor.
— Me gusta Bang YongGuk —sonrió con un poco de sopa en sus labios. Lamió los restos y YongGuk jadeó.
— Deja de provocarme.
~♡~
— Su relación es tan extraña, Michael —DaeHyun miró a Jacob, el joven estaba terminando de arreglarse junto con ellos y otro chico—. De verdad pienso que no es como debería ser una relación.
— Son las reglas de mi juego, Jacob... mis asuntos —rio terminando de colocarse la peluca.
— ¿A qué se refiere? —preguntó DaeHyun con su acento muy marcado.
— Oh, el nuevo no lo sabe —rio Frank, el otro joven—. ¿No le contarás?
— Después, ya es hora de salir —sonrió YoungJae para DaeHyun. Él asintió terminando de ponerse el corsé.
Él nunca iba a entender porque incluso HimChan decía que tenían una relación extraña. Los veía tan enamorados y felices que se le hacía un poco extraño. Sin embargo, si YoungJae se lo diría después confiaría en sus palabras.
Afuera el escenario estaba listo. YongGuk había llevado a JunHong para que viera a YoungJae y HimChan estaba ahí. JunHong sabía que lo había visto en algún lugar antes, sin saber que era el CEO de StrongChan, pero como no recordaba donde no podía afirmarlo. Tal vez era su imaginación.
Las luces se apagaron. Una joven con corsé negro, pero piel sumamente blanca y cabello largo y ondulado color negro, apareció, soltó las primeras palabras de la canción "Lady Marmalade" y empezó la música. Tres chicas salieron tras ella. Una joven de piel oscura, y cabello rosa corto, con un corsé rosa chillón y tenía un sombrero. Una joven con cabello morado largo y perfectamente lacio en un par de coletas altas. Su corsé era negro con morado y tenía rasgos asiáticos, un lunar bajo su ojo izquierdo.
Y al final estaba la pelirroja. Todo en ella era rojo, el corsé la delgada bata translúcida, su cabello largo y ondulado, sus tacones. Al ver su cara JunHong supo reconocerla. Esa mandíbula, esas piernas. Era Julianne. Entonces empezó a dudar de las otras mujeres ahí.
Sin embargo, eso dejo de importar al escuchar la canción, Lady Marmalade estaba sonando. La primera parte le tocaba a Julianne, ella bajó las escaleras mientras cantaba realmente en vivo, se acercó a ellos que estaban sentados en un sofá y se sentó solo un momento en las piernas de JunHong. Olía al mismo perfume que usaba YongGuk.
Justo cuando lo estaba disfrutando se levantó y volvió al escenario para terminar su parte. JunHong estaba sumamente extasiado. Siguió la chica de piel oscura, tenía una gran voz, le salían muy bien las partes de Pink, ella fue del otro lado y escucho que el CEO esbozaba un "Brownnie-ah". Quizá ese era su nombre.
Siguió la chica de cabello negro, hizo el rap de Lil' Kim mientras seguía una coreografía con las dos chicas de antes, Bonnie le gritaban. Supuso también que era su nombre. Una vez acabo empezaron a hincarse. Y salió la chica de cabello morado.
JunHong notó al CEO jadear, ella iba a llevar la parte de Christina y le quedaba muy bien, no tenían el mismo matiz, pero le quedaba muy bien y era tan sexy bailando de aquí para allá sobre el escenario. Cuando se juntaron las cuatro fue una explosión. JunHong sintió una erección en sus pantalones.
Al acabar el show él tenía claro que querría volver. Andrew le dio un vaso de vodka mientras decía algo que no entendió al CEO. Unos minutos después llegó Michael con la chica de cabello morado. Esta se sentó en las piernas del CEO mientras Michael se sentaba a lado de Andrew.
— ¿Te gustó? —JunHong asintió con la cabeza. YoungJae acarició suavemente sus cabellos. Se sintió muy bien aquello—. ¿Me veo bien? —cruzó sus piernas. Estaba mirándole intensamente. Tragó hondo, Andrew esperaba su respuesta. Entre sus piernas sentía una erección crecer por culpa del joven bonito.
— Si... —musitó.
— Mi príncipe es perfecto —murmuró Andrew, le sujetó del cabello falso y besó sus labios con intensidad marcando su territorio. JunHong jadeó tan bajo como pudo, sin embargo, Andrew le escuchó pues a mitad del beso abrió los ojos y sonrió contra los labios de Michael.
— Mi maquillaje —gimoteó.
— Igual te lo voy a quitar —su diestra acarició el muslo ajeno. JunHong miró aquello. Hacía tanto calor en su interior. No, él no estaba listo para hacerlo con Andrew y dejarlos ir.
— Gracias por el espectáculo —pronunció el CEO.
— Eso quisieras —rio Michael. El CEO se mordió un poco el labio y dejó un beso en la mejilla de la chica sobre sus piernas.
— ¿Son chicos? —Michael rio de nuevo y asintió acariciando la cabeza de JunHong. Andrew sostuvo la mano de Michael, ambos se miraron.
— Demasiadas caricias... —Michael sonrió.
— ¿Celos?
— Bebé hoy no, nuestro día.
Michael asintió. Era una noche especial.
~♡~
YoungJae odiaba las pelucas rubias.
Cuando debutó como drag, fue improvisadamente, el peor debut de la historia, por eso solía usar pelucas negras o de rojo oscuro. Las pelucas rubias no le gustaban en absoluto, las detestaba. Sin embargo, una noche YongGuk le regaló una muy linda alegando que quería verlo. YoungJae le complació y grande fue su sorpresa, le quedaba bastante mejor que la primera y única y YongGuk le dijo que era como una princesa.
Esa noche justo tenía una peluca rubia, el vestido negro, las mallas blancas y los tacones. Se puso en cunclillas y abrió los pantalones del mayor, amaba los pantalones de cuero, marcaban su pene como ningún otro. Lo sacó y comenzó a atender la punta ante la mirada atenta de su esposo. Poco a poco lo fue introduciendo en su boca hasta llegar al final. YongGuk sostenía su cabeza tras quitarse la estorbosa chamarra. Amaba que YoungJae le comiera.
— Ven bebé... —le alejó guiándolo a la cama. Sé sentó en el borde y YoungJae quedó de pie acariciando sus cabellos. Sus bocas se unieron, YongGuk nalgueó un par de veces esos deliciosos glúteos—. Te ves sumamente follable.
— Fóllame.
— Amo que lo digas.
— Y yo que tú lo hagas —susurró jalando la playera de manga corta para sacarla del cuerpo ajeno y admirar al fin el perfecto cuerpo de su esposo.
Se alejó un poco para quitar sus tacones y luego le empujó dejándole acostado en la cama, acarició con sus yemas desde su pecho hasta la pelvis, alcanzando su miembro para masturbarle. YongGuk se dejó hacer enterrando la cabeza en la cama. Su princesa sobre él, actuando deliciosamente.
— ¿Por qué eres así? ¿Planeas volverme loco? —rio YongGuk mostrando ligeramente su lengua. YoungJae soltó una risa dulce y asintió. Le besó de nuevo llevando sus manos a su cabeza para quitar su velo negro.
— Te amo tanto, guapo.
YongGuk le tiró en la cama, se levantó solo para desnudarse y abrió las piernas del menor para hincarse entre ellas. Llevó su dedo medio a los labios de YoungJae y tras un poco de juegos lo metió a su boca. YoungJae chupó como si del miembro de su esposo se tratase y gimoteó cuando YongGuk lo sacó de su boca.
— En cuatro —YoungJae asintió volteándose y exponiendo su trasero, con sus manos acomodó su cabello hacia un solo lado.
YongGuk alzó la falda y notó el liguero y la ropa de encaje, blanca, transparente. Sé notaban esas ricas nalgas y sabía que también el miembro duro de YoungJae. Jaló uno de los tirantes del liguero haciendo un ruido sordo y sacando un gemidito de los labios rosas de YoungJae.
— Eres una delicia —pronunció fascinado con la vista. YoungJae mordió su labio en respuesta.
YongGuk tiró de él pegando su pecho a la espalda ajena y desabrochó los botones del vestido. Ahí no había un sostén ni nada parecido, solo los lindos botones canela de su esposo. Los pellizcó con sus dedos derechos mientras su mano izquierda se introducía en las bragas y su boca atendía la parte descubierta de su cuello.
— No puedo contigo, me subes la libido en un segundo —gimió en su oído, YoungJae jadeó y meneó sus caderas buscando estimular el miembro de YongGuk.
— Daddy...
— Daddy quiere que seas linda princesa...
— ¿Cómo puedo ser linda para Daddy?
— Diría que, chupándomela, pero ya lo hiciste... —gimió ronco en su oído—. Te quitaría el vestido, pero quiero mancharlo... quiero que tu ropa quede llena de mi como tú... voy a venirme en tu cara, en tu pecho y en tus preciosas nalgas... vas a oler a mi...
— Si... por favor...
— Te voy a follar tan duro que vas a olvidar hasta tu nombre. Solo dirás "Daddy quiero más" y yo voy a complacer tu caliente cuerpo. Vas a lloriquear porque te la meta y serás tan feliz con mi pene dentro que pedirás nunca salga.
— Daddy fóllame...
— ¿Cómo lo quieres? ¿En cuatro?
— Como sea, pero hazlo... estoy hambriento de tu pene...
— Gata en celo...
— Soy tu gata Daddy...
YongGuk le aventó en la cama, jaló su cadera sin ser delicado y rompió las bragas lo suficiente para descubrir su delicioso agujero. Escuchó a YoungJae quejarse y rio un poco.
— Te compraré otras... quiero masturbarme frotándome contra ellas.
YoungJae amaba que YongGuk fuera tan sucio en la cama, pero una dulzura fuera de ella. Que le tratara como una puta a la hora de tener sexo, pero en su día a día le llenara de mimos y de detalles. Es por eso que estaban casados, porque ambos tenían dos facetas diferentes, pero se complementaban bastante bien al grado de no saber que hacer sin el otro.
— Daddy...
— Tan estrecho bebé...
— Estás tan dentro... amo tu gran pene...
— Lo sé... se nota... —sonrió de medio lado y maldijo internamente porque YoungJae no pudo verlo.
Comenzó el vaivén desenfrenado. Una y otra vez, su pelvis contra las nalgas de YoungJae. El menor arañando las sábanas con el cuerpo arqueado y gritando sobre lo bien que estaba aquello. Las cosquillas en su cuerpo. YongGuk amasó sus glúteos y dejó un par de nalgadas en ese precioso trasero tornándolo rojo mientras le penetraba sin cansancio, deseando que ese hermoso cuerpo sucumbiera al placer y temblara llegando al orgasmo.
Que delicioso era hacer el amor desenfrenadamente con la persona que amaba hasta la locura y que le hacía feliz. Que excitante era escuchar sus gemidos de placer mientras se contraía y advertía que iba a eyacular. Que increíble era llenar con su semen la cavidad de su esposo viendo como escurría.
Era un pervertido caliente, pero es que YoungJae era un pequeño caliente.
Y así se amaban.

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