Loving you keeps me alive
The queen of snakes
— ¿Estoy embarazado?
— Así es, pronto tendrás un hijo propio JunSu.
— Un hijo con YooChun…
JunSu despertó y lo primero que vio fue a YooChun. Un "menos mal" salió de sus labios mientras le acariciaba la frente y le mostraba una sonrisa. Se incorporó con calma, JaeJoong y ChangMin se veían claramente preocupados. Algo en su vientre se movió haciéndolo acariciarse.
— ¿Te sientes mal? —preguntó YooChun acariciándole el vientre también.
— ¿Qué pasó? —cuestionó.
— Estábamos viendo unas estrategias y te desmayaste —respondió JaeJoong—. Y bueno, me alteré un poco, por eso vino YooChun.
— ¿Un poco? —dijo ChangMin—. Gritó como loco.
— No es necesario entrar en detalles —reclamó JaeJoong a su hermano menor—. ¿Quieres que llame a SiWon?
— Si, necesito confirmar algo.
— ¿Confirmar? ¿Te has sentido mal y no me has dicho, Su?
— No es eso, solo tengo un presentimiento.
— Loving you keeps me alive —
Después del altercado de JunSu, MinHyuk volvió al lugar en el que estaba, uno de los estudios del castillo. MinHyuk amaba pintar, KiHyun amaba la fotografía, YoungJae era más de actuar. Había empezado con el mar, la última vez que lo había visitado había sido al sur de Francia. La arena bajo sus pies mientras el mar sonaba a lo lejos y todo estaba en calma.
Quizá era por eso que buscaba estar un poco más cerca de JooYeon.
Ella le recordaba la libertad del mar.
El aroma al mar inundó sus fosas nasales, escuchó pasos afuera del estudio. La risa de KiHyun resonó con suavidad. Salió sin más, observándolos en el pasillo. Solo estaban ellos dos y el ambiente de pronto se sintió extraño. MinHyuk se sintió un acosador.
— ¿Has visto a HoSeok? —preguntó KiHyun mientras JooYeon bajaba la mirada sintiéndose cohibida. Ambos caminaron frente a MinHyuk en la puerta del estudio.
— No, quizás esté con sus primos —pronunció recargándose en el marco de la puerta. JooYeon observó un poco el cuadro al fondo.
— ¡Wow! Mi hermana Dawon también pinta, aunque no lo hace tan bien —exclamó. MinHyuk se sonrojó un poco al verse descubierto—. ¿Le gusta el mar?
— Si, me gusta mucho, mi animal favorito son las ballenas.
— Un día podría visitar el imperio, tenemos comida deliciosa y una preciosa vista —propuso la princesa. MinHyuk sonrió ante aquello.
— Me encantaría, espero que cuando pase todo esto pueda ir —ellos se miraron por medio minuto aproximadamente, KiHyun carraspeó sintiéndose incómodo y ellos salieron de su estupor.
— Buscaré a HoSeok por un tema que tiene JooYeon en referencia al entrenamiento. ¿Se puede quedar contigo? —dijo KiHyun.
— Claro, si le gusta observar se puede —la sonrisa de MinHyuk hizo sonrojar a JooYeon y ella asintió entrando al estudio como si fuese "la boca del lobo".
— No tardo —advirtió KiHyun y la puerta se cerró. JooYeon estaba admirando los cuadros hechos por MinHyuk.
— ¿De verdad puedo ir a tu mundo? —preguntó MinHyuk una vez se volvió para ver a JooYeon.
— Sin duda, príncipe.
— Llámame solo MinHyuk, somos de la misma edad, ¿no es así?
— ¿No sería irrespetuoso de mi parte?
— Claro que no. No sé cuánto tiempo vayas a quedarte y ya te sientes como parte de la familia. En cuanto te vayas el castillo va a sentirse diferente.
— ¿En qué sentido? —cuestionó mirándole.
— Me gusta el olor del mar, aunque a KiHyun le desagrade, además tú tienes esa sensación de libertad que proviene del mar.
JooYeon se sonrojó a más no poder. Nunca nadie le había provocado eso. Bajo el mar no había muchos seres que captaran su atención, la mayoría eran tritones que solo querían hacerse del nombre de la familia real. Debido al acoso hacia ellas como parte de la familia real, no salían del palacio bajo el mar a menos que fuese para alguna misión.
JooYeon tuvo que hacerse de carácter fuerte para lograr llegar hasta donde estaba en el ejército, y SoJung, su hermana mayor y la heredera, aún más para lograr todo lo que necesitaba por parte de la corte real.
— Eres muy bonita. ¿Si te dibujo te molestaría? —aquella pregunta le hizo tocarse el pecho. Su corazón estaba latiendo a prisa. Negó con la cabeza debido a su garganta seca. MinHyuk le ofreció una mano, JooYeon la tomó. Había una atracción evidente entre ambos.
— MinHyuk-sshi… —las manos del aludido en su cintura, sus rostros frente a frente ya que JooYeon solo era cerca de tres centímetros más pequeña que él. Sus labios acercándose. JooYeon lo supo en ese momento, a nadie en el mundo le permitiría que se acercara de esa manera.
Por eso no se negó cuando MinHyuk la besó.
— Loving you keeps me alive —
KiHyun había encontrado a HoSeok entrenando con ChangKyun, JooHeon y DaeHyun. YoungJae y HyungWon estaban sentados observando mientras que HeeYeon hablaba con Seola y Bona. Se sentía familiar el ambiente. HoSeok estaba con el torso descubierto, evadiendo ataques de los tres jóvenes. El calor subió a sus mejillas.
— ¿Qué ocurre?
— DaeHyun dijo algo de poder tres a uno y JooHeon lo tomó a reto pero HoSeok decidió ser él contra los tres para medir su trabajo en equipo.
— ¿Quién va ganando?
— HoSeok —KiHyun mostró una sonrisa suave llena de orgullo.
— Yo estaba buscándolo para que me ayudara en algo con JooYeon-sshi.
— ¿Y donde dejaste a la sirenita?
— Con MinHyuk en su estudio.
— Vaya, vaya…
— Lo sé, ellos huelen a deseo mutuo. Cuando estaba ahí se pusieron a verse como si yo no estuviera.
— ¿Y los dejaste juntos?
— JooYeon-sshi es una persona encantadora y si le gusta a hyung, yo no tengo nada que debatir al respecto. Se sentirá diferente que ella no esté aquí.
— Nos ha ayudado tanto, de verdad, es un sol.
— ¿Sabes que paso con el tío JunSu?
— Por lo que oí, llamaran a SiWon-sshi. ¿Crees que sea algo malo?
— Espero que no. Ya tenemos muchos problemas para uno más.
— Loving you keeps me alive —
SiWon llegó horas después, para fortuna de todos estaba en Seúl. JunSu le explicó lo que había sucedido, además le comentó sus sospechas. SiWon asintió y procedió a hacer los estudios necesarios para confirmar el presentimiento de JunSu.
Una vez tuvo los resultados se los dio a JunSu, el mediano de los Kim abrió el sobre y comenzó a leer. El enorme positivo en el papel le hizo sonreír orgulloso. Se conocía mejor de lo que imaginaba. JaeJoong sostuvo el papel, admiró lo que JunSu intuía y sonrió con suavidad.
— Voy a ser padre otra vez —dijo completamente feliz. ChangMin se sorprendió bastante, JaeJoong en cambio le abrazó con dulzura y felicidad.
— Me siento feliz por ti.
— ¿Tu fertilidad no se ha ido? —cuestionó ChangMin aún sorprendido.
— No lo sé, es extraño, YooChun dice que huelo diferente algunos días. Que es más dulce. ¿Existirá algo como un celo para vampiros, SiWon?
— Es posible, pero no es como si muchos vampiros y vampiresas puedan concebir. Ustedes son diferentes porque tienen sangre real dentro de ustedes. Pero los demás no sé si cuenten con esos dones. Ni siquiera los de otros clanes —respondió SiWon con sinceridad—. De igual manera, la única persona que hace ese tipo de estudios por interés propio es Boa —JaeJoong se tensó un poco y suspiró.
— ¿Crees que debamos preguntarle? —dijo JaeJoong moviendo el dije de su cuello.
— Si quieren saber mejor en qué consiste, aún no termino de examinar la sangre de tus hijos. Probablemente JiYool pueda ya que su madre biológica era humana al momento de concebir pero, los trillizos tienen sangre real. Yo buscaría respuestas por varios lados, no solo por la ciencia, JaeJoong. Y si le dices a Boa que no le diga nada al profesor, lo hará. Tu mejor que nadie sabes lo mucho que ella desea ser madre y si para llegar a eso tiene que guardar el secreto, lo hará.
— Loving you keeps me alive —
YooChun recibió la noticia con felicidad, a diferencia del embarazo de su primer hijo, el cual no presenció porque su transformación interfirió, este si iba a estar para ayudar y cuidar a JunSu. Estaba muy emocionado deseando que fuese una niña al fin.
Por otro lado, HimChan estaba bastante serio. Nadie sabía si estaba celoso, molesto o estresado. Simplemente había soltado un seco felicidades y había salido a seguir entrenando. No entendían que sucedía con él pero YooChun lo hablaría más tarde.
HimChan salió de la sala bastante ofuscado, había mucho en su cabeza. Sintió el aroma de YongGuk y supo que estaba ahí. El mayor le miró extrañado, tratando de leer a través de sus ojos lo que ocurría.
En otras ocasiones lo sabía, pero esta vez no. Una brecha se había abierto entre ellos desde el momento en que el padre de YongGuk los había visitado. Ya nada era como antes. Quizá HimChan se sentía mal por eso. ¿Estaba siendo YongGuk egoísta al quedarse?
No lo supo.
HimChan pasó a su lado y se fue. Incluso, había decidido dormir en la habitación de JiYool desde el regreso de su viaje de Estados Unidos. YongGuk sentía dolor. Su persona destinada se estaba yendo y él no podía hacer nada porque cada que intentaba acercarse, se alejaba. Dolía mucho, su alma se estaba partiendo, su energía se estaba agotando.
Y a HimChan parecía no importarle.
— ¿No te dije que no quería que vinieras? —reclamo tras estar en la azotea del castillo, esa parte que le hacía relajarse un poco de todo el estrés.
— Quiero saber si estás haciendo todo como se debe.
— Lo estoy haciendo, no me hace feliz pero si de esta manera logro cuidar a mi familia, todo será mejor.
— No llores por favor —soltó el joven con una risita. HimChan le miró con odio—. Solo usa el collar y no te quedes solo con él.
— Ya lo sé YongNam, así que solo no pises este lugar. Si alguien los ve yo voy a negar todo, tu familia y tú simplemente deben confiar en mí.
— Buen trabajo, cuñado —el joven Bang se fue en ese momento y HimChan solo pudo negar con la cabeza mientras usaba ese collar con una agatha en él, esa piedra que mantendría alejado a YongGuk tal y como lo pactó.
— Loving you keeps me alive —
Dos días han pasado, Boa en cuanto terminó la boda se fue a Nueva York a cubrir algo pendiente. Esa tarde había vuelto a Seúl, semanas atras solo había regresado por el fallecimiento de YeonHee, hasta esa tarde, ChangMin le había pedido ir a casa, no sabía porque el menor de los Kim era el más apegado a ellas. Ara ese día no acudiría debido a algunos imprevistos, pero ahora que se había aclarado todo, conocer e interactuar con sus sobrinos le encantaba.
Boa fue recibida en el salón principal por ChangMin que usaba ropa holgada para ocultar lo que ya comenzaba a verse. A Boa se le hizo extraño pero no dijo nada, solo le saludó con calma, sentándose a su lado en el sofá. Entonces JunSu y JaeJoong entraron al salón. Algo se sentía diferente en el lugar.
— ¿A qué debo el honor de tu llamado? —cuestionó Boa mirando a ChangMin.
— No puede ser… la trajiste —exclamó JunSu viendo la cabeza de una serpiente cascabel asomarse por el cuello de la ropa de Boa.
— Sia últimamente ha estado muy triste cuando me voy y pues aquí no hay otro tipo de mascotas así que por eso decidí traerla. No te hará nada, es de la familia —soltó bastante quitada de la pena. JaeJoong rodó los ojos y se sentó en el sillón contiguo a Boa y ChangMin. JunSu lo hizo a su lado, tratando de no hacer contacto visual con el animal.
— Debemos hablar contigo… —dijo JaeJoong con seriedad. Boa lo miró y se acomodó sintiendo que se trataba de algo importante—. Pero antes que nada debes prometer que no le dirás nada al profesor.
— Nunca lo he hecho.
— Cuando convertí a YunHo se lo dijiste.
— Solo porque era importante que lo supieran, recuerda que yo conocí a su familia. Yo sabía sus antecedentes, estaba preocupada.
— Bien, no discutiré eso de nuevo —suspiró—. ¿Qué sabes de embarazos de vampiros?
— Wow —la sorpresa se notaba en el rostro de Boa. La mujer carraspeó un poco y luego alzó la mirada—. Los vampiros que no somos hijos biológicos de otros vampiros no podemos. Nuestra infertilidad de eso viene. Los convertidos no pueden ser padres. Ni hombres, ni mujeres.
— ¿Y YunHo?
— El profesor dice que… la sangre real es fértil por sí sola. Cómo el lleva un legado detrás de sí, su fertilidad es tan viva como la tuya, la de Hayami también.
— ¿Y YooChun? —fue JunSu el que preguntó.
— No lo sé, quizás se debe a tu don. No recuerdo a ninguna persona en el clan que tuviera su apellido. Sonará un poco grosero pero por meses les he investigado, ustedes saben que yo deseaba ser madre más que nada en el mundo pero… eso ya no podrá ser. No soy fértil ni lo seré jamás.
— ¿Incluso si usas magia? —cuestiono ChangMin.
— Incluso con eso… ninguna magia puede generar que mis óvulos sirvan, aunque se diera la fecundación, el feto moriría. No es por la magia, tampoco es por deseo, es por la sangre, aunque me haya convertido su madre, yo no nací de la fecundación ni de dos vampiros ni de un vampiro y una humana o viceversa, yo nací humana y mis óvulos murieron el día en que me volví vampira. Quizá por eso YooChun pudo embarazarte, JunSu.
La puerta se abrió, antes de que JunSu pudiese decir algo. YunHo se sorprendió un poco de ver a Boa en el sofá. Se llevaban bastante bien, pero la tensión con JaeJoong había hecho que se distanciaran. Ella incluso había sido directora del orfanato que tenía YunHo. Lo había dejado por sus propios intereses pero la puerta estaba abierta para cuándo decidiera volver.
— ¿Y este milagro?
— Al parecer a tu esposo le gusta preguntarme cosas —contestó Boa. YunHo rio suavemente y se colocó detrás de JaeJoong, acariciando sus hombros—. ¿Cómo va todo en el orfanato?
— JungSoo lo tiene bajo control. Aunque si decides volver no nos caería mal.
— Creo que nunca debí salir de ahí, sobre todo porque estaba negándome a la realidad —soltó un suspiro—. Ara me dijo que debía decirte para volver, que me hacía bien estar ahí.
— ¿Te sientes lista para ello? —Boa observó a YunHo tras esa pregunta y luego miró por la ventana por un instante, sin embargo en ese momento algo inundó sus fosas nasales, un aroma suave, no era dulce, tampoco amargo, era un aroma que solo había olfateado una vez. Entonces observó a ChangMin y varias cosas hicieron sentido en su cabeza.
— ¿Estás embarazado? —preguntó ignorando sin querer a YunHo. ChangMin no supo qué decir y solo abrió la boca levemente. Luego ese olor también se despedía del cuerpo de JunSu. Su cabeza trabajó de una forma irreal—. ¿También tu JunSu?
— ¿De que ha-blas? —trató de ocultarlo, pero sabían perfectamente que Boa no era tonta.
— Lo estoy —respondió ChangMin. Estaba un poco ruborizado. Boa sostuvo una de sus manos y rio.
— Felicidades ChangMin, Hayami debe estar contentísimo. Esto refuerza mi teoría. Aunque… si JunSu está embarazado también… YooChun debe venir de alguna rama —se quedó pensativa un momento—. Sea como sea, me da gusto por ambos. El profesor no lo sabrá por mi. Lo aseguro.
— Gracias por eso —dijo JaeJoong.
— Aunque con la situación… sería mejor que se ocultaran en otro lado. Si ya declaró la guerra YongHyuk, no conviene que estén aquí. Si se entera, si se da cuenta, hará todo por arruinarlo.
Un poco de miedo se instaló en el ambiente. Ellos sabían que Boa tenía razón, YongHyuk iba a querer destrozar cada pedazo de las criaturas creciendo en su interior. JaeJoong parecía pensarlo más que ninguno. Boa entonces se puso de pie mirando a YunHo.
— ¿Cuándo puedo volver?
— Tan pronto como tú lo decidas —respondió él. No era JungSoo malo, pero era mejor siendo maestro que director. Además eso ayudaría a qué YunHo se enfocara en otros asuntos.
— Entonces preparalo, la próxima semana será. Me dará tiempo de arreglar mis asuntos.
— ¿Con él?
— Algo así. Se supone que los vampiros seamos seres sin corazón y es verdad, porque terminamos dándoselo a alguien más para que lo cuide —soltó un risa suave y miró a sus hermanos adoptivos—. Si salen del país, avísenme donde, estoy segura de que SiWon necesitará ayuda cuando sus bebés nazcan. Además quiero comprarles ropa, sé que crecen rápido, pero es un pequeño gusto personal. Por cierto, ¿les molesta si Ara lo sabe?
— En absoluto —contestó ChangMin—. YeonHee hubiera sido una tía increíble.
— Claro que sí —coincidió Boa—. Cuídense mucho, cualquier cosa que necesiten, estaré en el orfanato.
— Loving you keeps me alive —
Las palabras de Boa habían calado hondo en JaeJoong. Él sabía que ella tenía razón así que sin más se juntó con sus hermanos y cuñados. YunHo también estaba en la reunión. Debían salir de ahí a un lugar en donde nadie supiera que estaban ellos. Hayami y YooChun no lo decían pero estaban de acuerdo.
— Quiero que elijan un lugar y partan para allá cuánto antes. Creo que Boa tiene razón y YongHyuk buscará la manera de atacar.
— Hyung es absurdo —había dicho ChangMin—. Sabemos cuidarnos bien.
— Yo estoy de acuerdo con JaeJoong, ChangMin. No somos solo nosotros, también se trata de nuestro bebé.
— Pero Hayami, somos fuertes, si nos separamos puede ser contraproducente.
— Por eso se van a ir los cuatro —ultimó YunHo. YooChun y Hayami no esperaban eso pero estaban de acuerdo con ello.
— ¿A dónde? —preguntó JunSu.
— A la casa en Canadá —respondió JaeJoong—. Solo ustedes cuatro. HimChan se queda aquí.
— ¿Lo ves prudente? —cuestionó YooChun.
— No quiero sonar mal pero… hay algo en su actitud que no me gusta. Prefiero que se quede aquí para cualquier altercado.
— Hyung…
— Él ha bloqueado sus pensamientos, JunSu-hyung —dijo ChangMin—. No quise ser intrusivo, solo quise saber qué pasaba con él pero cuando lo intente no pude… es mejor si se queda aquí a entrenar con los demás, no desconfío de él pero… ninguno antes me había bloqueado los pensamientos por voluntad.
— Yo me encargaré de él Junsu, es mejor así, nadie más que nosotros sabrá a dónde fueron y por qué —musitó YunHo.
— Confiamos en ustedes —respondió YooChun. JunSu le miró un momento, su esposo asintió con la cabeza y el mediano de los Kim solo atinó a asentir de vuelta.
— Voy a arreglar las maletas para salir lo antes posible —indicó JunSu. Una de las sirvientas de la casa entró tras tocar y le entregó un sobre tamaño carta a YooChun el cual había llegado de Estados Unidos.
— Debe ser en referencia a mis padres, lo verificaré en el vuelo —acto seguido, los cuatro se fueron a sus habitaciones para arreglar sus cosas y partir cuánto antes.
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