Loving you keeps me alive
AGUA
Advertencia: Lime
HyunWoo y MinHyuk se mantuvieron observando el techo de la habitación del mayor. Apenas se había deshecho el nudo que los ataba. MinHyuk estaba tratando de no subirse de nuevo sobre HyunWoo. Había sido increíble, MinHyuk aún sentía el toque de HyunWoo en su cuerpo, sus besos en su espalda, en su nuca. Cerró los ojos con fuerza, se estaba poniendo duro de nuevo.
— Hyung… ¿tus supresores?
— Ya voy —respondió HyunWoo levantándose. Los encontró tirados en el piso y tomó uno para llevárselo a la boca y después pasarlo con agua simple. Un poco de alivio a su ser—. Perdóname MinHyuk —susurroó avergonzado.
— Está bien hyung… yo también debí detenerme.
— No me arrepiento, pero… tampoco creo justo para ti que hayamos hecho esto.
— ¿No te gustó? ¿No me quieres? —preguntó sentándose en la cama. HyunWoo avanzó hasta su cama y se sentó viéndolo de frente.
— Te quiero mucho más de lo que imaginas, hemos estado juntos desde hace tanto tiempo y no me sorprende en absoluto el amor que siento por ti.
— ¿Pero?
— Encontré a mi persona. Esa que mi lobo interior no puede evitar —confesó un poco sonrojado. MinHyuk abrió la boca con sorpresa.
— ¿Quién es? Hyung, cuéntame, ¿ya lo sabe? ¿Ya le dijiste?
— Aún no… es complicado. Desde que le ví lo supe, sin embargo, creo que no le agrado, así que mantengo mi distancia. Por ahora nadie lo sabe ni lo sabrá más que tú, y quiero esperar para que sepas de quién hablo.
— No es como que vaya a matarle por robarse a mi hyung favorito —rio MinHyuk.
— Yo sé que no, pero prefiero esperar.
— Será cómo tú desees hyung.
— Te amo, pero el amor que siento por ti no es de manera romántica. Yo sé que daría mi vida por ti, sé que haría muchas cosas por ti. Pero porque te considero alguien especial, no un amigo, tampoco un amante, es más como familia.
— Te entiendo.
— Creo que voy a tener que irme de aquí. Al rey no le hará gracia que mi aroma esté sobre ti y vamos a tener que decir las cosas y no quiero tener problemas.
— No seas tonto, mis padres te adoran y si algo así sucede yo tomare la responsabilidad.
— MinHyuk…
— No se diga más. Además JiYool-noona me trajo perfumes para evitar el olor. Lo usé cuando…
— ¿Te metiste con las creaciones de HoSeok?
— Si —confesó un poco avergonzado—. Él no es un mal tipo.
— No, no lo es. Me alegra que los sepas, que te hayas dado cuenta.
— Igualmente… KiHyun y yo no íbamos a ir a ningún lado. Eso lo sé.
— El mundo es lo suficientemente grande, en algún punto hay una o varias personas dispuestas a estar contigo sin ningún problema. Solo debes aprender a observar mejor.
— Loving you keeps me alive —
— Estábamos a punto de entrar por el portal cuando llegaron, eran lobos. Pude hacer que madre y Yeoreum entraran antes de que ellos pudiesen cruzar. Solo se me ocurrió venir aquí porque me siguieron, aquí no entran aunque puedan —explicó JooYeon. JunSu soltó un suspiro.
— Le avisaré a Hyorin que estás aquí. Debe estar preocupada —comentó antes de salir. JooYeon quiso llorar. Estaba asustada. Había escuchado a aquellos seres decir que le arrancarían la cola, que sería como un pescado asado.
— Tranquila, por ahora vas a quedarte aquí, en cuanto se pueda te llevaremos a reunirte con tu familia —pronunció JaeJoong. JooYeon asintió con la cabeza—. Te daré una habitación, ¿está bien?
— ¿Puede ser algo con agua? Es lo único que necesito rey Kim.
— ¿Importa si no es agua de mar?
— No hay problema, solo debo entrar al agua para que mi cola no se reseque —confesó con calma.
— Tengo una piscina en la parte trasera de la mansión. Ahí puedes estar. Dame un momento y te indico donde.
— Hyorin quiere que te quedes aquí mientras que pasa el peligro —dijo JunSu una vez volvió al mismo salón—. Ya está más tranquila de saber que estás con nosotros.
— Gracias JunSu-sshi, lo siento si interrumpí abruptamente. Tenía miedo de que encontraran la casa real.
— Tranquila, está bien, me alegra que estés aquí con nosotros.
— Ellos… dijeron que me harían entrar al agua para arrancar mi cola —susurró con pesar. Había tenido tanto miedo que no había podido atacar. No había agua cerca y ella no podía hacer más.
— No va a pasarte nada de eso JooYeon —le trató de calmar JaeJoong—. YunHo y YooChun ya están revisando los alrededores. No te preocupes. ¿JunSu la puedes llevar a la alberca? —su hermano menor asintió y caminó con la joven hasta la puerta, había un olor extraño llegando al ambiente. JaeJoong reconoció a MinHyuk ahí.
El joven príncipe observó a la chica e hizo una venia. HyunWoo estaba detrás de él y JunSu les miró extrañado. MinHyuk se mordió el labio inferior ante esa mirada pero no dijeron nada. JaeJoong en cambio hizo que pasaran HyunWoo y MinHyuk. ChangMin se había ido a descansar pues había sido demasiado para él todo el día y Hayami le acompañó.
— ¿Por qué hueles así? —preguntó tras cerrar la puerta del salón. MinHyuk se tensó al igual que HyunWoo.
— ¿Así como? —cuestionó con vergüenza y nerviosismo.
— Tienes el aroma de HyunWoo impregnado en ti —pronunció volviendo frente a ellos. El mayor de ambos jóvenes se hincó haciendo una reverencia hasta que su frente tocó el piso.
— Lo siento rey Kim. Si es necesario, voy a retirarme de la mansión.
— No digas tonterías HyunWoo, levántate. ¿Qué sucedió? —el joven lobo hizo caso y se incorporó pero no dejó de estar sentado en el suelo.
— HyunWoo esta en celo y ya no tenía supresores, de hecho venimos a ver si tenías…
— ¿Y qué más pasó?
— Yo tomo la responsabilidad, rey Kim. No estaba en mis cinco sentidos y sé que no es excusa pero…
— ¿Follaron?
— ¡No lo digas así! ¡Suena horrible! —exclamó MinHyuk—. Solo le ayudé con un problema y ya está. No es como que vayamos a casarnos, nos queremos mucho pero no de esa manera, fue un momento de deseo solamente.
— Le juro que no va a repetirse, rey Kim —dijo HyunWoo. JaeJoong suspiró y se talló las sienes.
— Solo espero que sean responsables, no es mi intención juzgar si son pareja o solo follan, pero de verdad, no es momento para tener problemas.
— No los va a haber papá, HyunWoo y yo somos familia, este tipo de cosas no van a hacer que dejemos de serlo. ¿No vas a correrlo verdad?
— No tengo porque, solo usa los perfumes que te dio JiYool. Honestamente no sé cómo puede reaccionar YunHo y no quiero que haya problemas justo ahora. El olor de HyunWoo se irá en dos o tres semanas. Ahora, HyunWoo, ve con ChangMin, él tiene supresores y no olvides tomarlos por favor. Después hablaremos a solas —el joven lobo asintió y salió del salón después de darle una mirada a MinHyuk. El príncipe se quedó a solas con su padre y miró el piso apretando los labios—. ¿Estás enamorado de HyunWoo?
— No, lo adoro pero no lo veo de esa manera.
— Bien, no soy nadie para juzgarte y tampoco significa que voy a decirte cómo vivir tu vida pero… no me gusta que estés metiéndote con uno y con otro, aquí y allá, hueles a ellos.
— ¿Q-qué?
— Se bien que te metiste con las creaciones de HoSeok.
— Fue un momento de debilidad.
— ¿Por la boda de KiHyun?
— N-no… ¿de qué hablas? —JaeJoong suspiró y se sentó en uno de los sillones, con su mano invitó a MinHyuk a qué se sentara a su lado y el menor obedeció con temor.
— Sé también lo que pasa por tu cabeza respecto a KiHyun.
— ¿Lo que pasa…?
— Corrección, lo que pasa por tu corazón. Soy tu padre MinHyuk, claro que me iba a dar cuenta de que mis hijos estaban interesados el uno en el otro.
— Papá… —el temor se reflejó en los ojos de MinHyuk—. Te juro que yo…
— Tranquilo, ya sucedió. Ya fue. No voy a juzgarte por eso, sin embargo tampoco me gusta que estés de aquí para allá con cualquiera, igual que no me guste no significa que debas parar de hacerlo porque después de todo es tu vida, no la mía. Solo no deseo que salgas lastimado, que tengas claros tus sentimientos.
— ¿No me odias?
— Jamás MinHyuk. Solo deseo que sepas cuidar tu corazón para no salir lastimado —musitó con una sonrisa suave—. Ahora ve, date un baño y échate ese perfume que trajo JiYool.
— Oye… ¿la sirenita que hace aquí?
— La intentaron atacar así que aquí se quedará hasta que pase el peligro —MinHyuk asintió con la cabeza y entonces se puso de pie para salir del salón.
Se sentía bien de no ser rechazado por su padre.
— Loving you keeps me alive —
Apenas se fue JunSu, JooYeon tocó con su pie el agua de la alberca. Aquello era lejos de ser una alberca convencional. Era una alberca que tenía agua dulce que desembocaba de un río y luego salia hacia algún lado. Era como un pequeño lago en un castillo, totalmente precioso. Se sentía como en casa. JooYeon dejó caer su falda y se adentró al agua. Su cola color esmeralda con tonalidades azules se dejó ver apenas tocó el agua.
Le alegraba estar bajo el agua, pensar, nadar, moverse. JooYeon era la general del ejército del mar. Había pasado desde muy joven entrenando, estudiando y volviéndose un arma potente para las criaturas del agua. Era la mejor de su clase, la mejor guerrera en el arte del agua, la única de sus hermanas en desarrollarse en ese campo. Por eso no dudó en aventar al portal a su madre y a Yeoreum. Hyorin era buena peleando pero la carga de cuidar de ambas complicaría las cosas. Yeoreum tenía miedo.
Era la quinta princesa del imperio bajo el agua. La primera era SoJung, toda una líder, era la princesa heredera, la mayor. La segunda era SooBin, una sirena curativa con poderes superiores. Luda, que era más de estudiar cuestiones fisiológicas de las especies bajo el agua. Dawon que estaba casada con el arte. Luego estaba JooYeon, general del ejército. Yeoreum que también era curativa pero con poderes limitados aún pues era muy joven, en cambio tenía poderes más espirituales. Dayoung que se encargaba de las relaciones diplomáticas y por último YeonJung que se encargaba de aprender tantos idiomas como podía.
JooYeon sintió una presencia y se escondió bajo el agua esperando no ser descubierta porque aún era un poco tímida con las demás. Eran voces desconocidas hablando entre sí, voces suaves y una más grave que las otras, se pegó a la barda tratando de escuchar.
— ¿No huele a mar? —dijo una de ellas. Su cabeza se asomó ligeramente, era un chico alto y un par de señoritas muy bellas. JooYeon se sonrojó al ser atrapada por Bona.
— ¿Te quedaste?
— Algo así —dijo con una sonrisa suave—. ¿Ustedes…?
— Somos los duques del clan Shin —respondió Bona—. Seola-unnie es la princesa.
— Entiendo —comentó inclinando la cabeza un poco—. Soy la quinta princesa del imperio bajo el agua.
— ¿La quinta? —cuestiono Seola.
— Así es, somos ocho hermanas.
— No me imagino cómo se van a repartir el reino —susurró HyungWon con una sonrisa sarcástica en los labios.
— SoJung-unnie es la princesa heredera. Solo si le pasa algo la siguiente al mando sería la emperatriz —pronunció JooYeon moviéndose por el agua. Seola se alejó de la alberca abrazándose a sí misma mientras suspiraba.
— ¿Tenemos que estar aquí? —preguntó casi ignorando a JooYeon.
— ¿Tiene algún problema princesa Shin? —cuestionó la sirena con curiosidad sin moverse de la orilla, recargando sus brazos en la roca que conformaba la barda.
— ¿JooYeon? —la voz de HoSeok le distrajo de la respuesta que iba a soltar Seola.
— CEO Shin… príncipe Jung —ambos quedaron frente a ella, viendo también que los tres familiares de HoSeok estaban en el lugar.
— ¿Regresaron? —cuestionó KiHyun.
— N-no, madre olvidó dejar algo y me pidió que lo trajera, volveré luego a casa, es peligroso y aunque soy la más capacitada, en Seúl la única fuente de agua sería el río Han, es peligroso para las demás personas si llegan a atacarme. Además, está bastante lejos.
— Entiendo, ¿estás cómoda ahí? —preguntó KiHyun con real preocupación.
— Claro príncipe, la verdad es que está agua es una bendición, nunca había visto una alberca así —de pronto su cola color zafiro se mostró brevemente fuera del agua—. A mi cola le hace feliz que está agua no tenga cloro, las otras albercas que la tienen suelen dejar las escamas muy resecas y se ven feas —comentó con una sonrisa.
— ¿Seola estás bien? —pronunció HoSeok después de verla un tanto extraña.
— Unnie tiene acuafobia, oppa —respondió Bona. HyungWon la miró con desaprobación.
— Una disculpa entonces, no sabía… —dijo JooYeon.
— Está bien, solo no me pidan que me acerque ahí…
— Incluso si no hay por qué temer, no lo haría. ¿Son su familia CEO Shin? —preguntó JooYeon desde el agua.
— Así es, son mis primos.
— Lucen como familia realmente.
— Son lo único que me queda de mi familia biológica —soltó una sonrisa triste—. El príncipe JunSu dice que nos puedes ayudar a entrenar, ¿es correcto?
— Así es, soy general del ejército.
— ¡Woaaah! —exclamó KiHyun—. ¿Crees que se pueda más tarde? Tenemos una alberca en el otro patio, más amplia.
— Será un gusto príncipe Jung.
— Loving you keeps me alive —
Han pasado un par de días, JooYeon aún en el castillo les ha enseñado técnicas de agua que podían usar perfectamente en una batalla, aunque a Seola le había costado un poco debido a su fobia. JooYeon le entendía, incluso ella viviendo en el mar tenía restricción hacia ciertas zonas debido a que no sabían que había ahí.
Por otro lado, la coronación de los reyes del clan Shin había sido establecida en tres meses. KiHyun se ha vuelto un gran apoyo para HoSeok en la dirección del pequeño clan. ChangKyun y JooHeon le respetan y siguen como si realmente fuese su "madre". Incluso Seola, Bona y HyungWon lo respetan y le tratan con afecto, KiHyun ha sido cuidadoso y protector con ellos también.
De igual manera la coronación de DaeHyun cómo rey del clan Jung de licántropos se estableció para esa ceremonia, HeeYeon y WooYoung han estado más que de acuerdo en esa situación. Le han dejado saber que será un gran líder a pesar de que el noventa por ciento del clan murió y el diez restante fueron capturados por los Bang.
DaeHyun confía en los lobos a su lado, cómo el príncipe heredero, HyunWoo, JongUp e incluso YongGuk, le presentaron sus respetos y apoyo para luchar a su lado y recuperar el poder que los Bang le arrebataron. Está confiado y no tendrá piedad de los demás.
Todas las personas en casa han estado entrenando con resiliencia. Desarrollando mejor sus aptitudes para que en caso de ser necesario tiren a matar. También se han enterado del embarazo del príncipe ChangMin. Sus sobrinos han brincado de alegría por el menor de los hermanos Kim. Era una buena noticia a pesar de la guerra creciendo tras sus hombros.
Esa madrugada estaban reposando un poco tras el entrenamiento, HyungWon estaba fortaleciendo muchísimo su cuerpo, KiHyun le pedía no sé sobre exigiera, de hecho a todos se lo pedía. Así que solo estaban ellos, el clan Shin. HyungWon de pronto recordó que tenía algo que darle a HoSeok, se levantó hasta su chaqueta sacando del bolsillo interior una foto un tanto desgastada y se la entregó.
— Mis padres la tenían guardada.
HoSeok la observó con cariño, su padre estaba de pie mientras que su madre estaba sentada con él de solo unos días en brazos. Era un bonito recuerdo. Su madre había sido una preciosa guerrera que se movía con gracia en el campo de batalla, prima de los padres de HyungWon y Bona, perteneciente a una variante del clan Shin.
Adrien la había conocido en su ceremonia de presentación, él y Demian eran hermanos biológicos con dos años de diferencia, siendo el mayor Demian. Ambos habían sido convertidos por el rey MinSeok quién entonces ya tenía un hijo con su difunta esposa. En esa misma fiesta, JaeJoong conoció a Demian y empezaron a congeniar tal como los padres de HoSeok.
Dasom supo que era amor al instante. Ella conoció a Hyorin y Soyou en una fiesta al sur de China que fue una vez que Adrien y ella habían viajado. En ese entonces ya llevaban juntos cerca de treinta años. Cuando estalló la guerra ambos pelearon, hacían un equipo increíble y lograron destruir muchos puntos fuertes del clan Bang.
Sin embargo en un punto Dasom empezó a tener los síntomas, fueron meses antes de terminar la guerra. Ella se recluyó, Adrien solo acudía a ver si necesitaba algo y lo hacía con sigilo para que no descubrieran dónde estaba. Hasta que nació HoSeok. Dasom aguantó con fuerza el parto, tuvo un hijo increíblemente sano y bello, y aunque ella era fuerte, tuvo momentos de debilidad después del parto, por lo cual usualmente estaba sentada o acostada.
La foto había sido tomada días después del nacimiento de HoSeok, posterior a ello Dasom se recuperó, dejó a su hijo con los padres de HyungWon y Bona y partió a la guerra de nuevo. HoSeok no volvió a verla, MinSeok volvió solo por el niño y Hana y DongSeok se encargaron de criarlo. Adrien y Dasom murieron a manos de los gigantes dos semanas después de dejar a HoSeok.
— ¿Así que sus padres fueron quienes me cuidaron en los primeros meses de mi vida? —preguntó con una sonrisa suave, un tanto triste.
— Así parece —pronunció HyungWon con la misma sonrisa triste.
El padre de HyungWon y Bona, Lee DongWook, era un vampiro con un ligero problema, tenía mucha debilidad y por ello, a pesar de ser del Clan Shin, nunca participó en las guerras. Su pareja, una mujer preciosa e increíblemente sana le había dado dos mellizos, HyungWon y JiYeon.
Ambos habían nacido posterior a la guerra, casi treinta años después y tras un milagro puesto que estaban seguros que Bora no podría tener hijos. Y ahí estaban sus chicos. Dos preciosos jóvenes que habían aprendido a salir adelante en la soledad del campo dada la debilidad de su padre. En los últimos años y a pesar de que específicamente ellos no eran primos de Seola, le aceptaron en su vida, le cuidaron y le contaron de HoSeok.
Bora no tenía la intención de que HoSeok y Seola pelearan, ella solo quería que supieran que el otro existía en el mundo, porque los lazos familiares para ella eran sumamente importantes. Seola al principio tenía miedo, estaba aterrada y solo deseaba poder cuidar a sus primos y tíos como ellos lo habían hecho. Nunca se imaginó que terminaría siendo motivo de discordia, aunque entendía porque lo era.
Cuando empezó la convivencia en el castillo se dio cuenta de que las cosas iban mejor de lo que imaginaba, HoSeok era atento, cariñoso, se notaba que le encantaba cuidar de los suyos. JooHeon y ChangKyun eran los más consentidos. A Bona y Seola las trataba como princesas realmente y con HyungWon era diferente, siempre le hacía saber que era muy guapo, que lo estaba haciendo bien con su entrenamiento.
HyungWon había guardado la foto porque le dijo su madre que se la diera esa noche en su boda. Por algún motivo HyungWon lo olvidó. Cuando volvieron a casa, los tres salieron a platicar cuando de pronto un estallido destruyó su casa. Se estaba quemando con sus padres adentro, su padre no podía moverse de la cama desde años atrás y su madre estaba cuidando de él. HyungWon olvidó la foto en su saco hasta ese día que la encontró de nuevo.
La sonrisa de HoSeok lo había valido.
HyungWon y Bona habían planeado con Seola que cualquiera de los dos le conquistara para asegurar la herencia real. El único de ambos que tenía idealizado y de alguna manera quería tener algo con él por voluntad propia era HyungWon. Porque había querido tanto casarse con él después de ver en las redes sociales que el chaebol de la familia Shin estaba soltero, sin compromisos y siendo terriblemente sexy.
Porque le había gustado verlo.
Sin embargo eso ya no iba a pasar nunca. HoSeok se había casado y era un contrato hasta la muerte literalmente y HyungWon lo quería lo suficiente para no provocar su muerte. Así que decidió callar por su bien y el de la familia. De todas formas, estaban bien.
— Gracias HyungWonnie, no tenía ninguna foto de nosotros juntos, solo de mis padres solos —le dedicó una sonrisa sincera y HyungWon sintió su corazón latir mientras sus mejillas se volvían rojas al tiempo en que HoSeok acariciaba sus cabellos. Quiso más de eso pero KiHyun llegó a su lado y HoSeok le mostró la foto.
— Tan lindo que te veías de bebé —pronunció KiHyun. HoSeok le sonrió como a nadie más en el mundo y HyungWon sintió que su corazón se rompía un poco. Suspiró recostándose en el pasto.
Un poco de bullicio se escuchó al interior del castillo. KiHyun y HoSeok se movieron con rapidez verificando de dónde venía aquello, era del salón principal. Al llegar ahí la sorpresa fue grande, JunSu estaba desmayado en el suelo mientras JaeJoong trataba de hacerlo despertar.
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