Siete zonas de placer
Capítulo 3: Boca
Advertencia: Violencia
¿Han visto su boca? Joder, es lo más sexy de este y otros mundos. Cuando pasa su lengua por sus labios manchados de crema batida tras comer cheesecake me derrito. Es muy sexy. Y cuando me la chupa… Dios mío. Esos labios nacieron para hacer mamadas. No entiendo como rayos se lo hará a su futura mujer porque… esos labios necesitan un pene y de preferencia el mío por Dios.
Ah DaeHyun… déjame en paz un segundo por favor. Déjame respirar. Cada vez que me besas siento que puedo correrme. Recuerdo la primera vez que me la chupaste y como terminé muy rápido. Definitivamente esos labios, esa lengua, esos dientes, ese conjunto que forman su boca, es mi perdición.
Y lo sabe, por supuesto que lo sabe.
Por favor… no le des mis besos a nadie más DaeHyun.
--- Boca ---
— Mira lo que hizo tu imbécil amigo —YongGuk le mostró su cuello, había demasiados chupetones en él. DaeHyun rio viéndole sentarse en la banca a su lado.
— ¿Por qué niegas que te gusta?
— No lo niego, la boca de HimChan me encanta, pero se siente raro que todos me miren el cuello. Tengo que atemorizarlos para que dejen de hacerlo.
— Mmm ese es un problema de los demás, no tuyo hyung.
— Vi los que le hiciste a YoungJae, eres un maldito salvaje.
— Los ama —murmuró con un aire de superioridad. YongGuk arqueó una ceja y entonces le jaló del mentón para mirarle a los ojos.
— ¿Si te van los hombres?
— C-claro que no… —YongGuk le soltó y chasqueó la lengua.
— Te he visto mirando al de tercer semestre… ¿TaeHyung?
— Es bonito, BaekHyun me lo presentó.
— ¿Más que YoungJae?
— No lo creo hyung.
— DaeHyun… ¿estás enamorado de YoungJae? —DaeHyun se calló un momento antes de esbozar una sonrisa.
— Nada de eso, es mi mejor amigo, son buenos polvos pero nada más. Él lo sabe y yo también hyung. El amor así no puede existir, al menos no entre nosotros. Un día me casaré y tendré una bonita familia. YoungJae no puede darme eso. YoungJae no es mujer y eso es lo que yo quiero y necesito, a una mujer.
— Entonces supongo que debes buscar una que te abra las piernas sin más y dejar de abrírmelas a mi —DaeHyun palideció al escucharle. Giró el rostro y ahí estaba él. Le dejó un traste con comida en la banca y bufó—. Lo olvidaste por la mañana. Provecho.
YoungJae salió dejando a DaeHyun con muchos debates mentales. Eso definitivamente no debía escucharlo. Sabía que un día se lo diría pero no de esa manera. No con esas palabras. Lo había jodido sin duda pero cuando quiso salir y buscarle su profesor de Lógica Jurídica entró y él solo pudo sentarse e intentar poner atención. No lo iba a lograr y YongGuk lo sabía, le apretó un brazo pidiéndole que atendiera al profesor pero no podía.
Había herido a YoungJae.
Sin duda lo había hecho.
--- Boca ---
YoungJae comenzó a evitarle. Cada que regresaba de clases casualmente dormía y cuando despertaba, o ya no estaba o se apresuraba en salir y ni hola le decía. DaeHyun no hallaba la forma de tratar de arreglar el asunto. HimChan le dijo que YoungJae había llorado mucho ese día mientras maldecía por tener pene. Él no lo decía pero realmente YoungJae era demasiado sensible y DaeHyun lo había lastimado.
Había golpeado horriblemente en su orgullo. Lo había destrozado. YoungJae estaba enamorado de él, lo sabía perfectamente, pero para él era muy difícil creer que el amor podría florecer entre ellos de esa manera. Tenían sexo, se querían y DaeHyun lo conocía mejor que nadie pero hasta ahí. No le iba a prometer un futuro juntos, no iba a haber una gran boda gay entre ellos y no lo presentaría a sus padres como su pareja.
De cierta forma DaeHyun lo usaba para bajar su calentura. Se sentía mal por ello. Una vez más cayó en cuenta de que todo debía terminar. Así que poco a poco se alejó de él. Al cabo de dos semanas ellos solo se veían contadas veces pero DaeHyun a veces le escuchaba levantarse en la noche y llorar. Sin embargo era cobarde y no se levantaría a consolarle cuando lo que quería era terminar aquel juego sexual en donde solo YoungJae perdía.
HimChan también le había dicho que las calificaciones de YoungJae habían bajado y que había empezado a beber mucho a raíz de ello. Su beca se había ido al caño en tres semanas y probablemente repetiría el semestre. También era una opción que dejaría la pensión a falta de beca. DaeHyun no paraba de sentirse culpable por lo que había desatado. Él quería ser el soporte de YoungJae, no su perdición.
Y desgraciadamente cada semana todo era peor. DaeHyun comenzó a tratar señoritas de otras carreras e incluso de Instituto. En las fiestas se besaba con cualquiera, se calentaba pero a la hora de tener sexo no podía. Recordaba a YoungJae llorando y bajaban sus ánimos. Quería demostrarse que podía tener sexo aun con YoungJae destrozado en el cuarto de la pensión. Quería demostrar que ese tiempo era nada entre ellos. Que a él le iban las mujeres. Pero ninguna le causaba lo que YoungJae.
Al cabo de mes y medio, la madre de YoungJae le llamó expresándole su preocupación. Entonces, por primera vez DaeHyun quiso arreglarlo todo. Porque la madre de YoungJae estaba preocupada e incluso le preguntó si sabía si YoungJae se drogaba o tenía malas amistades. Todo se resumió a un “hablaré con él”. Y tal como le prometió, esa noche DaeHyun le esperó, pero YoungJae nunca llegó porque era viernes y había una fiesta en casa de TaeHyung, el chico lindo de tercer semestre.
Se movió hasta ahí sin mucho ánimo, eran las doce de la noche. Y al llegar apenas entró quiso salir de nuevo. YoungJae estaba besándose con Hongbin. YoungJae estaba sonriéndole por completo borracho. YoungJae se pegó a él bailándole. YoungJae le miró y no dijo nada más, solo volvió a besar a Hongbin.
— ¡Hyung… viniste! —TaeHyung le abrazó con fuerza, desprendiendo un aroma a cigarro y alcohol mezclados.
— No me gusta perderme estas cosas —rio acariciando su espalda. TaeHyung se alejó mirándole de frente, pero sin soltarle, con un puchero en los labios.
— Tus labios son tan comibles.
— ¿Por qué no los pruebas?
DaeHyun entendió sus palabras ya que la lengua de TaeHyung estaba en su boca. Le pegó a un muro y no paró de besarle en un buen tiempo. De pronto TaeHyung se puso más cariñoso y comenzó a tocarle. Él hizo lo mismo y no hizo falta más. TaeHyung le tomó de la mano y subió con él las escaleras a su habitación. DaeHyun miró a YoungJae observándolo desde abajo, estaba a punto de llorar, aun así no se detuvo.
Esa noche, la boca de DaeHyun recorrió a TaeHyung.
Y la boca de YoungJae, se llenó de alcohol.
--- Boca ---
— ¿Qué haces? —YoungJae le miró mientras guardaba su ropa en una maleta y solo se atrevió a suspirar. DaeHyun acababa de llegar de la fiesta de TaeHyung. Eran las diez de la mañana—. Anoche me habló tu madre, está preocupada por ti. Comes poco, tomas seguido, te besas con tipos y perdiste la beca. No entiendo que mierda te pasa pero para ya o al menos hazte responsable con tu madre.
— Gracias por el mensaje.
— De nada —DaeHyun chasqueó la lengua y se recostó en su cama viendo el techo un par de minutos antes de cerrar los ojos con fuerza. Los abrió al escuchar a YoungJae sorber la nariz. Estaba llorando mientras metía ropa. De pronto se encontró con un polo de DaeHyun y solo pudo llorar más fuerte antes de aventarlo al piso—. ¿Acaso no te educaron?
— No, no lo hicieron. Ahora cállate.
— Se notó anoche mientras te comías la boca de Hongbin. Te veías tan puto YoungJae.
— ¡Cierra tu puta boca de una vez! ¡Si quiero ser fácil o no es mi jodido problema! ¡Soy mayor de edad y puedo hacer lo que me plazca mientras no lastime a otros como tú lo has hecho!
— Eres increíble. Sabía que eras un marica por como gemías cuando te follaba pero no que aparte de todo serías una zorra en potencia. Felicidades YoungJae, has arruinado todo lo que habías logrado en la carrera por andar calentándole la polla a Hongbin.
DaeHyun no supo exactamente qué sucedió en ese instante. Tenía a YoungJae golpeándole con fuerza el rostro una y otra vez. En un momento desesperado le empujó haciéndolo chocar contra la pared. YoungJae se quejó del golpe mientras DaeHyun intentaba que la sangre ya no saliera de su nariz. Avanzó al baño y ahí todo empeoró porque vio cosas que antes no. El espejo roto del baño y pastillas extrañas.
— ¡YoungJae! —salió del baño y vio el espejo de cuerpo completo del closet roto y a YoungJae golpeándolo una y otra vez—. ¿Qué mierda haces imbécil? —apenas pudo abrazarlo por la espalda y hacer que dejara de golpear el espejo entre gritos y lágrimas.
— ¿Por eso no me amas DaeHyun?
— Cálmate, cálmate por favor.
— Me odio, me odio mucho por esto.
— YoungJae, cálmate, tranquilo.
— Es que te amo. Te amo DaeHyun, te amo y no puedo evitarlo —YoungJae recargó su nuca en el hombro de DaeHyun mientras las lágrimas seguían saliendo—. Yo pensé que me buscarías, pensé que realmente arreglaríamos todo. Pero… te fuiste. ¿Sabes todo lo que decían de ti? Que no podías hacerlo con todas esas chicas. Pero hoy… ¿realmente te acostaste con TaeHyung? Pensé que era el único para ti. Pensé que solo yo te gustaba. Incluso si te veía mirarlo de la misma manera que me mirabas a mí. Todo este tiempo he bebido porque quiero sacarte pero no puedo. Solo quería besarte y decirte que no importaba nada porque yo te amaba y haría todo por ti. Incluso si tú no me amas.
— Ya bebé, tranquilo, tranquilo.
— Perdóname.
— YoungJae, perdóname tú a mí —le llevó a la cama y se recostó abrazándole. YoungJae lloró demasiado en sus brazos y él no pudo evitar soltar unas cuantas lágrimas, hasta que YoungJae se durmió y él tomó su móvil.
[SMS: Himu-hyung]
¿Puedes venir?
--- Boca ---
Paseó su mano por los mechones de YoungJae. Cerró los ojos con fuerza y volvió a llorar. Tuvo que hablar. No le había gustado YoungJae así. El padre de YoungJae y su hermano casi lo golpearon pero a la vez entendieron que estaba pasando. YoungJae estaba muy mal y necesitaba ayuda. DaeHyun se sentía culpable y también necesitaba ayuda. Había hablado con sus padres y al día siguiente buscaría un trabajo y dejaría el semestre, ya había arreglado sus papeles por ello.
Y YoungJae se iría. YoungJae iría con sus padres y quizá ya no volvería. Era doloroso pero era lo mejor. DaeHyun apenas y podía creer todo lo que había provocado. El cómo hizo que YoungJae lo amara y necesitara para después botarlo. Lo hizo romperse. Era triste, para él todo había sido sexo pero nunca quiso herir a YoungJae. Nunca quiso que todo tomara aquel rumbo, aunque las cosas ya estaban hechas y él solo tenía que arreglarlo y por ello pidió ayuda.
— HimChan dice que debes comer —la voz de YongGuk resonó desde el umbral. DaeHyun le miró y asintió. Se levantó lentamente, la mirada de YongGuk estaba sobre él.
— ¿Te puedes quedar con él?
— Obviamente —rodó ligeramente los ojos y sonrió—. Estará bien —pronunció revolviendo los cabellos del menor—. Solo preocúpate por ti ahora.
— Es lo único que he hecho hasta ahora hyung, por eso lo jodí.
— HimChan y yo estamos para ustedes. Todo estará bien.
DaeHyun solo fingió una sonrisa antes de quejarse debido al dolor en su rostro. Tenía un ojo morado, un pómulo hinchado, cortes en las cejas y en los labios. Además se sentía cansado. Dio una mirada a YoungJae en la cama. Él tenía las manos vendadas debido a los cortes del espejo. Soltó un suspiro y salió. YongGuk era bueno con él. Esperaba que estuviera bien.
--- Boca ---
DaeHyun se levantó esa mañana y abrazó sus piernas. Era un día frío de otoño. Una semana atrás YoungJae se había ido, sus padres se lo llevaron y DaeHyun le miró a lo lejos sin despedirse. Dolió mucho porque YoungJae no se veía bien y desató una serie de chismes alrededor de su ausencia. DaeHyun se había cansado de pelear por defender el nombre de YoungJae pero valía la pena. Quería al menos dejar eso intacto, su reputación.
Volvió a cubrirse con las cobijas y cerró los ojos intentando dormir más. No pudo. Todo en su mente se reducía a su historia con YoungJae. Al menor besándole, a su cuerpo bajo el propio, a sus lágrimas pidiéndole que no le dejara, sus ojos diciéndole que odiaba ser un hombre. Las lágrimas salieron sin más, su rostro estaba empapado y su cuerpo cansado y no sabía de qué. Todo dolía. Todo le cansaba. Todo le fastidiaba. Todo… todo le recordaba a YoungJae.
— ¿Quién es? —el llamado a su puerta lo hizo levantarse con pocos ánimos y limpiar su rostro. Mirar la cama de YoungJae lo hizo sentirse peor.
— Unos ladrones con comida idiota —esbozó una sonrisa triste y avanzó. Abrió su puerta y HimChan y YongGuk estaban ahí. Se metieron a su habitación y le dieron pollo frito en una caja.
DaeHyun comió tranquilamente mientras los mayores lo veían. Claramente no era el mismo DaeHyun que conocieron mientras gritaba fuertemente porque YoungJae le estaba pegando. Se notaba que le hacía falta YoungJae y que se sentía muy mal por lo que había hecho. HimChan le abrazó un poco en cuanto terminó y a partir de ahí DaeHyun lloró como nunca antes.
HimChan sabía que eso necesitaba.
Desahogarse.
--- Boca ---
El tiempo pasó tan rápido que DaeHyun realmente no recordaba cuando era que todo eso sucedió. Se había vuelto mensajero en un bufete de abogados, eso le iba a ayudar en el futuro. Descansaba los fines de semana y pronto metería sus papeles para el siguiente semestre. Estaba tranquilo a pesar de no recibir noticias de YoungJae en esos meses. Era necesario para YoungJae según sus padres, a él no le afectaba si era honesto, de hecho eso le ayudaría a pensar.
Esa tarde salió de su trabajo temprano para su reinscripción en la carrera. Afortunadamente llegó a tiempo aunque debía trabajar el sábado para recuperar ese día. Soltó una sonrisa tonta al ver su comprobante y se prometió a sí mismo que acabaría. Tan ensimismado que no se dio cuenta que chocó con una joven y le tiró los panfletos que llevaba.
— Lo siento mucho —murmuró levantando los panfletos de muchas universidades según medio leyó.
— Descuida… —sus cabezas chocaron al intentar sostener uno y tras quejarse empezaron a reír levantándose. DaeHyun la observó con cuidado. Era la chica más bonita que había visto. Incluso más que EunJi de Turismo.
— ¿Eres nueva? —pronunció un poco nervioso.
— Si… viví en Japón desde que empecé el Instituto. Estaba viendo la posibilidad de validar mis materias en esta Universidad.
— Oh, ¿qué carrera?
— Ingeniería Civil —DaeHyun soltó un silbido y ella rio un poco. El chico de Busan se derritió internamente ante ese gesto, era una risa muy linda.
— Nunca había visto una estudiante de Ingeniería tan linda.
— ¿Estas… coqueteándome?
— Puede ser —rio—. ¿Cómo te llamas?
— Yoo Jiae… ¿y tú?
— Jung DaeHyun.
— ¿No eres de Seúl verdad? Tienes acento provinciano.
— Soy de Busan.
— De donde vienen los guapos —ambos rieron un poco ante ese comentario—. ¿Qué estudias?
— Derecho. Te permito todos los chistes que quieras.
— ¿Crees que los haré? —rio un poco y luego pasó un mechón de su cabello castaño, era teñido, tras su oreja—. Estoy en penúltimo semestre.
— Yo me retrase con uno.
— ¿Y lo tomas así?
— Fue por enfermedad. No voy a suicidarme por ello.
— La mayoría lo hacen. Una prima lo hizo tras fracasar en el examen de ingreso.
— Oh, lo siento.
— Descuida… yo era una niña. Ah… debo irme, mis padres no tardan en llegar por mí. Veré pensiones y eso —rio de nuevo e hizo una venia—. Fue un gusto DaeHyun, espero verte pronto.
— Si… yo igual… —sonrió. La miró sonrojarse y se le fue la respiración. Era demasiado bonita y linda. No supo en qué momento se fue pero tenía su aroma en la nariz.
Quiero verte Jiae.
--- Boca ---
— ¿Entonces era linda?
— Muchísimo hyung. Quiero verla, he estado buscando su Facebook y no la encuentro.
— Veré si Seolhyun la conoce. Ingeniería Civil —rio un poco. YongGuk le miró de reojo y rio también. Era su primer día de ingreso y volvieron juntos a la pensión.
— Vale Dae, descansa, te vemos mañana.
— Hoy toca —expuso HimChan con una sonrisa. DaeHyun rio nervioso y avanzó lejos de los mayores. Llegó a su pasillo tras usar el elevador y entró a su habitación. Exhaló un suspiro y abrió. Casi se le fue el alma.
YoungJae estaba mirando por la ventana.
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