Siete zonas de placer
Capítulo 2: Orejas
Advertencia: Lemon
Sentía mis orejas arder, podía jurar que estaban rojas. Cerré los ojos y dejé que siguiera partiéndome en dos. Era demasiado placer. Su mano en mi pene y el suyo dentro de mí, tocando el punto que me hacía delirar. Sentí su pieza rozar mi lóbulo, su risa en mi oreja derecha me hizo jadear y enterré mis uñas con fuerza en sus hombros debido a lo delicioso que se había sentido el tirón de sus dientes a mi lóbulo, al mismo tiempo que su miembro me seguía llevando a la gloria. Sus benditos labios besaron tras ella. Su lengua lamió tras ella. Su boca gimió en ella y yo solo me derretí en su mano.
Era mi debilidad.
Todo lo que él hacía era mi debilidad y lo peor era que el muy maldito lo sabía a la perfección.
Sin duda, había regresado.
--- Orejas ---
— ¿Te portaste bien este verano?
— ¿Qué pregunta es esa? —DaeHyun enarcó una ceja y HimChan empezó a reírse.
DaeHyun volvía cada verano a Busan para pasarlo con su familia. Tenía amigos ahí y más que nada el clima era perfecto. Su familia se juntaba y tenían actividades de pesca juntos. Su abuelo tenía un negocio de venta de pescados y mariscos en el mercado principal y ellos mismos se encargaban de la pesca. Era un enorme negocio familiar. Sus tíos y su padre eran parte de ello. Se esperaba que él y sus primos siguieran pero realmente no era lo suyo. Lo mejor de todo para él era compartir tiempo con su familia, comer y hablar con sus primos de todo lo que era Seúl o Gwangju o Daegu. Solo uno de ellos, de su edad, estudiaba en Busan.
— Sabes a qué me refiero.
— YongGuk-hyung y HimChan-hyung no deben escucharnos hablar de esto.
— Como si no supiéramos —HimChan rio fuertemente ante el comentario de YongGuk para después beber de su Coca cola.
— ¡DaeHyun-hyung! —YoungJae se extrañó al escuchar a JongUp, un chico de Ciencias de la Comunicación, acercarse a él. También iba su compañero, JunHong. Generalmente JongUp huía del acoso de DaeHyun.
— Esto definitivamente es un milagro.
— Hyung… te llama BaekHyun-hyung. Dice que es muy importante.
— ¿Sabes que quiere?
— No exactamente.
— Que se vaya al diablo entonces, siéntate y come una hamburguesa, McDonalds es basura pero está bien por ahora —rio sacando un par para dárselas. JunHong se cohibió un poco y se sentó para comer. JongUp le imitó sacando un libro—. ¿Deberes?
— Demasiados —respondió JunHong—. Sabía que mi vida social se iría al caño pero no tanto.
— Como si tuvieras mucha —dijo JongUp tratando de leer.
— Pensé que nos acostumbraríamos tras el primer semestre pero vamos en tercero y todo se nos está saliendo de control. Ni siquiera con las asesorías puedo y eso que es la primera semana. Carrera complicada.
— Solo lo es si tú te la complicas. ¿No es lo que te gusta? —las palabras de YongGuk resonaron mientras veía algo en su iPhone y tomaba agua. JunHong se sonrojó y los demás se empezaron a reír.
— Sí pero… no pensé fuera tanto.
— Entonces déjalo —bloqueó su teléfono y se levantó—. Tengo libre hasta las tres, ¿vienes? —le preguntó a HimChan, él cerró su cuaderno tras asentir. Tomó su coca cola y se levantó con su mochila al hombro—. Te veo en clase DaeHyun.
— Vale hyung… recuerda que los chupetones en el cuello son mala presentación —rio ampliamente, HimChan le pegó con su libro antes de despedirse de YoungJae.
— ¿Le molesté? —cuestionó JunHong mordiendo su labio inferior.
— Solo no está preparado para tratar a su admirador —soltó DaeHyun con una risa—. Él realmente no quiere lastimarte pero mejor supéralo y déjalo ir. No va a dejar a HimChan-hyung, ni te va a hacer caso. Es duro pero es la verdad.
— Yo admiro tu valentía al declararte pero… YongGuk-hyung no va a dos bandas JunHong, te trata bien por cortesía pero le haces sentir incómodo con tus sentimientos. Mejor aléjate un tiempo —JunHong asintió ante las palabras de YoungJae y solo pudo comer su hamburguesa con desánimo.
--- Orejas ---
— ¿Qué haces? —YoungJae suspiró. DaeHyun estaba detrás de él acariciando sus omoplatos. Era viernes y YoungJae estaba haciendo tarea cuando DaeHyun llegó y le empezó a masajear.
— Tarea de Economía de la empresa. Debo enviarla por correo.
— ¿Cuánto tiempo has estado aquí? Te busqué en el Royal y no estabas —indicó DaeHyun besando su oreja izquierda. YoungJae soltó un suspiro y sintió un escalofrío.
— Cuatro horas, casi termino.
— Deberías tomar un descanso, son las once y media.
— Tengo media hora para mandarlo. En cuanto acabe lo tomaré —musitó. DaeHyun estaba entretenido en masajearle y besarle la oreja e incluso lamerla. Le estaba provocando una erección.
— Vale… apresúrate bebé —sonrió dejando una mordida en su mejilla antes de tirarse en su cama. YoungJae suspiró y comenzó a teclear tan rápido como podía en la laptop. Sentía a DaeHyun mirándole pero debía concentrarse. Al cabo de veinte minutos pudo suspirar de alivio, pues su trabajo estaba en el tiempo de entrega y él podía asegurar tenía una calificación alta.
— Ah… mañana me dormiré todo el día, ¿no tienes tarea?
— Nada importante, puedo hacerla mañana. Ven —DaeHyun palmeó su lado de la cama y YoungJae sabía que seguía. Apagó la laptop y cerró sus libros y cuadernos para avanzar a la cama de DaeHyun y recostarse a su lado. Quedando sobre su costado izquierdo y DaeHyun en el derecho.
— Mi madre dijo que los ostiones habían salido muy buenos.
— Es obvio… —soltó con una sonrisa. YoungJae le pegó en el brazo—. Lo siento. Los llevé con mucho amor.
— ¿Te gusta mi madre maldito sucio?
— Es bonita pero me gusta su hijo menor solamente —YoungJae sintió sus orejas rojas y cerró los ojos.
— DaeHyun… ¿por qué te gusto? No soy una chica.
— Pero eres más bonito que cualquiera y… eres la única persona que me entiende.
— ¿Incluso si no tengo senos?
— Incluso si son de hombre, sí.
— ¿Entonces por qué no somos novios?
— YoungJae… —DaeHyun suspiró—. Mereces a alguien mejor. Te quiero mucho y lo sabes pero yo… yo no nací para el compromiso y no quiero dañarte con ello. Eres alguien muy importante, tanto que si te enamoras de alguien yo puedo dejar esto y ser solo tu amigo porque te necesito en mi vida.
— Y yo te necesito en la mía —DaeHyun sonrió de medio lado y acarició el rostro de YoungJae con su mano libre. Después se acercó lentamente, ladeando el rostro para besarlo. YoungJae respondió acariciando sus mejillas con ambas manos, ambos sin cerrar los ojos, mirándose fijamente mientras sus bocas se acariciaban.
En ese momento, DaeHyun se sentía feliz.
En ese momento, YoungJae se sentía feliz.
En ese instante, DaeHyun odió su cobardía para intentarlo, para decirle “Al diablo, sé mi novio”. Y es que en el fondo sabía que a pesar de que sus padres y hermanos apreciaban a YoungJae, nunca lo aceptarían en su familia. Ni ellos, ni la sociedad, ni nadie. Desde el primer beso DaeHyun supo que era un error pero fue egoísta porque amaba a YoungJae bajo su cuerpo y no solo cuando tenían sexo. Fue un proceso pero justo en ese instante, DaeHyun hubiera deseado que YoungJae fuera una chica para que todos aceptaran ese sentir y no lastimaran a YoungJae.
— DaeHyun…
— Shhh —el mayor se incorporó recargándose contra la pared. YoungJae se quedó a horcajadas de su cadera—. Quítate los pantalones —YoungJae obedeció con las orejas rojas y mientras lo hacía DaeHyun hizo lo mismo con los propios. Volvió a subir viendo su lengua sobre sus labios.
DaeHyun la dejó a su disposición y YoungJae la chupó con fuerza. DaeHyun gimió alzando sus caderas para que chocaran contra el trasero de YoungJae. El menor comenzó a cabalgar con rapidez creando una fricción deliciosa mientras se besaban. DaeHyun metió sus manos bajo el polo de YoungJae, acariciando sus pezones y tirando de ellos. YoungJae se separó para gemir sin dejar de moverse. DaeHyun ensanchó su sonrisa y se acercó al lóbulo contrario para succionarlo. Vio al menor sonrojarse y sin más se dedicó a estimularlo ahí.
YoungJae era muy sensible en esa parte. Tanto su sentido del oído reaccionaba a sus gemidos como el tacto al morder o chupar. YoungJae se movía cada vez más rápido, desesperándose ante las telas de sus boxers. DaeHyun no paraba de comerse su oreja y estaba realmente excitado. Las manos de DaeHyun dejaron los adoloridos pezones del menor y apretó su trasero. YoungJae gimió más alto haciéndolo reír. Se pasó a su otra oreja y tras morder su lóbulo dijo.
— Termina bebé… termina en tu ropa interior.
— DaeHyunnie…
— Estas muy rico bebé… anda… muéstrame lo que haces —una nalgada. YoungJae gimió y se restregó cada vez más fuerte contra DaeHyun que gemía con su preciosa voz excitada en su oreja.
— DaeHyun… DaeHyun… —había mucho calor en su cuerpo. Mucho placer. DaeHyun le estaba matando gimiendo en su oreja. Solo pudo reaccionar y terminar, jalando la camisa de DaeHyun. El mayor le dio una nalgada suave y le empujó hasta recostarlo en la cama. YoungJae podía ver su erección hacer una carpa en su boxer. Solo cerró los ojos para recordar como respirar.
— Mmmnh… muy rico… —YoungJae abrió los ojos para ver a DaeHyun bajar su ropa interior y lamerle. Jadeó y lo observó hasta que quedó limpio.
— Tienes…
— Una erección. Tu culpa, estoy a punto —se mordió el labio inferior y bajó su ropa interior. YoungJae se sentó sin hacer más viendo el miembro de DaeHyun. Este sonrió y comenzó a masturbarse frente a YoungJae—. Jae…
— ¿Se siente bien cariño? —YoungJae puso todo su esfuerzo en no ponerse duro otra vez aunque sabía que DaeHyun le follaría más tarde.
— Muy bien bebé… —YoungJae sonrió llevando su dedo medio a su boca para lamerlo y chuparlo. DaeHyun le vio tocándose más rápido como si realmente follara su boca—. Ábrela —ordenó con un gemido. YoungJae se relamió los labios y abrió la boca para recibir el semen de Jung.
Le gustaba su sabor. Le gustaba todo él.
Definitivamente sabe que es mi debilidad.
Y eso sería su perdición.
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