martes, 27 de octubre de 2015

[OTHERS] ダンス・ダンス・ダンス (Baila, Baila, Baila) by Haruki Murakami - Citas

Para no dejar un poco solo el blog vengo a dejar mis citas favoritas de el libro Baila, Baila, Baila de Haruki Murakami~ Lo termine hace unos días~


ダンス・ダンス・ダンス (Baila, Baila, Baila)

Haruki Murakami



"Era un hotel triste. Triste como un perro negro de tres patas empapado por la lluvia de diciembre."



"Un hombre al uno le daban ganas de meterlo en una caja de cristal y dejarlo expuesto en el laboratorio de química de un colegio con una etiqueta que rezase: «Hombre al que, haga lo que haga, todo le sale mal»."



"Puede que las prostitutas tengan nombre, pero viven en un mundo que no necesita saberlo."



"¿Qué demonios sé yo de mí mismo? ¿Acaso el yo que percibo a través de mis sentidos es el yo real? ¿No será la imagen de mí misma una versión desfigurada por pura conveniencia?"



"Nada ha cambiado, me decía. Las cosas son siempre, siempre, siempre las mismas. Cambia el año, y unos grupos sustituyen a otros. En todas las épocas ha existido esa absurda música de usar y tirar, y seguirá existiendo en el futuro. Igual que los cambios en la marea provocados por la Luna."



"Vivimos en una sociedad altamente capitalista donde el derroche es la mayor de las virtudes. Los políticos lo llaman «refinamiento de la demanda doméstica». Yo lo llamo derroche absurdo."



"En definitiva: lo que buscamos es una compensación de lo que no tenemos."



"—Lo que quiero decir es que el dolor se vuelve crónico. Engullido por la vida diaria, uno deja de saber cuáles son las heridas. Pero están ahí. Así son las heridas: no se pueden coger y mostrar; la únicas que se pueden mostrar son heridas menores."



"Me pregunté, sin embargo, qué importancia tenía la justicia en el terreno del sexo. Porque, efectivamente, si uno le pidiera ecuanimidad al sexo, más valdría convertirse en ese musgo verde que crece en las peceras. Así todo resultaría más fácil."



"No puede dejar de haberlas. Aunque parezca que no, la habrá, sin duda alguna. A los seres humanos, ¿sabes?, en el fondo les gusta matarse. Se matan entre sí hasta que se hartan. Cuando se cansan, paran durante un tiempo. Luego vuelven a empezar. Está establecido. No se puede confiar en la gente, no hacen nada bueno, te matan, se matan entre sí, y nada va a cambiar. Y no hay solución. Si no te gusta, no te queda más remedio que huir a otro mundo."



"—Baila —dijo el hombre carnero—. No dejes de bailar mientras suena la música. ¿Lo entiendes? Baila. No dejes de bailar. No pienses por qué lo haces. No le des vueltas ni le busques significados. En realidad, no significa nada. Si te pones a pensar, las piernas se detienen. Y si eso sucediera, servidor no podría hacer nada para ayudarte. Tu conexión desaparecería. Para siempre. Entonces ya sólo podrías vivir en este mundo. Te verías arrastrado desde aquel mundo hasta este mundo. Así que no permitas que tus piernas se detengan. Por muy ridículo que te parezca, no dejes de bailar. Lograras que lo que ya está endurecido empiece a distenderse. Todavía deberías estar a tiempo. Utiliza todos tus recursos. Echa el resto. No tienes nada que temer. Estás cansado, lo sé. Cansado y asustado. A todos nos sucede. A veces sentimos que todo es un gran error. Y entonces las piernas se detienen."



"Cada uno hace con su vida lo que quiere. Si tienes claro lo que deseas, debes vivir tu vida a tu manera. No importa lo que digan los demás. Que se pudran y se los coma un cocodrilo. Así pensaba cuando tenía tu edad, y sigo pensando lo mismo. Tal vez porque no he madurado, o tal vez porque siempre he tenido razón. Aún no lo sé."



"—No, es diferente. Con las máquinas, el sentimiento se queda en el lugar, no va más allá. Los sentimientos entre las personas son distintos. Cambian continuamente. Si amas a alguien, el amor va cambiando. Se cuestiona, se agita, se desorienta, se hincha, desaparece, se niega, hiere. En muchos casos uno no puede dominarlos. El sentimiento hacia el Subaru es diferente."



"Nadie tiene la obligación de ir a un sitio a que lo maltraten. Tienes derecho a odiarlo. Puedes decirlo en voz alta: ¡Lo odio!"



"Por vigésima vez, me dije que, si hubiera tenido quince años, me habría enamorado perdidamente de ella. No obstante, a los quince años no habría entendido sus sentimientos. Ahora los entendía, hasta cierto punto. A mi manera, podía protegerla. Pero, a mis treinta y cuatro años, no me enamoraba de chicas de trece. Nunca habría funcionado."



"Pero cuando uno se enamora no se guía por la razón. A veces uno no elige. Así es el amor. Cuando tengas suficiente edad para que te compren tu primer sujetador, lo entenderás."



"—No hay más remedio —le dije—. Todo el mundo crece, lo quiera o no. Todos nos hacemos mayores, y así nos enfrentamos a nuestros problemas. Lidiamos con ellos hasta que morimos. Siempre ha sido así y siempre lo será. No eres la única que tiene problemas."



"—Se puede ser muy normal y, al mismo tiempo, vivir en otro mundo."



“La gran evasión. No me hubiera extrañado que el campo tuviera torres de vigilancia provistas de ametralladoras. Allí se aplicaría a las lechugas y los apios un entrenamiento supra vegetal de una crueldad inimaginable.”



“Llamaba tanto la atención como la llamaría Elton John haciendo salto de altura vestido con una camisa naranja y una americana morada.”



“En fin, lo que quiero decir es que la necesidad se crea artificialmente. Es un montaje. Te generan la ilusión de que necesitas lo que nadie necesita. Un espejismo. Es muy sencillo.”



“Algunos creen que con esas cosas logran diferenciarse de los demás. Piensan que son diferentes. No se dan cuenta de que, comportándose así, acaban siendo como todos los demás. Les falta imaginación. Todas esas cosas son artificiales. Mera fantasía.”



“—Sí. Él también sentía que algo iba a desaparecer. Pero ¿por qué se preocupa tanto? Todo desaparece. Nos movemos sin cesar. Y al movernos la mayoría de las personas que nos rodean acaban desapareciendo. Es algo inevitable. Llegado el momento de desaparecer, desaparecen. Y mientras no llega ese momento, siguen aquí. Tú, por ejemplo, estás creciendo. Dentro de dos años este precioso vestido ya no te servirá. Puede que los Talking Heads te parezcan anticuados. Ya no tendrás ganas de salir de paseo en coche conmigo. Nada podrá remediarlo. Dejémonos arrastrar por la corriente. De nada sirve que le demos vueltas.”



“—No, no me refiero a eso. Tú no lo entiendes. Nos movemos permanentemente. Y debido a ese movimiento nuestro, las cosas que nos rodean desaparecen. Es inevitable. Nada permanece. Tan solo se quedan en nuestra conciencia. Pero desaparecen del mundo real. Eso es lo que me preocupa. Escúchame, Yumiyoshi, yo te deseo. Te necesito. Y te deseo de verdad. Es la primera vez en mi vida que siento algo así. Por eso no quiero que desaparezcas.”

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