jueves, 19 de mayo de 2022

[THREESHOT] Everyday It's a Sunny Day - Parte 1

Everyday It’s a Sunny Day
Parte 1

Advertencia: Suicidio, enfermedad crónica


No Marina, no me pidas que entienda algo que no puedo. Para mí solo pensaste en ti. Solo en lo que no sufrirías. No te importó si una parte de mí se iba contigo después de lo que pasó. No te importó que mi corazón doliera y me desgarrara en llanto cuando me marcaron para decirme "Encontramos un cuerpo con una nota de despedida en su departamento". Huiste de los problemas como si enamorarte de mí fuera la peor de las deshonras, como si no pudieras conseguir un nuevo empleo. ¿Realmente te dolió que te corrieran por ser lesbiana? ¿Realmente entraste en depresión? Lo siento Marina. Para mi huiste como una cobarde. Me quitaste la oportunidad de amarte y terminaste hiriéndome.

Eso jamás te lo voy a perdonar.

--- Everyday it's a sunny day ---

SooYoung se removió inquieta en cuanto la luz del sol pegó contra sus ojos. Se cubrió la cara con el edredón y la sábana, al instante fueron removidas de su cuerpo. Palmaditas en su rostro y abrió los ojos al fin. Por un momento sintió la calidez de Marina, pero fue una falsa ilusión. Era Jessica. Su mejor amiga. Bufó y volvió a cubrirse con las mantas pero Jessica de nuevo le descubrió. SooYoung se hizo un ovillo sobre la cama.

— Dios mío, SooYoung, vamos es hora de levantarse.

— No quiero.

— No es una pregunta cariño.

— Jessica no soy Krystal.

— Pero debes ir a cumplir tu deber. Además, TaeYeon está preparando el desayuno —Jessica soltó una carcajada cuando SooYoung se puso de pie yendo al baño.

Ya no le sorprendía la actitud de la morocha. Desde Marina era así. En sus aniversarios luctuosos solía ponerse de malas todo el mes y lloraba bastante por las noches. Jessica le escuchaba cuando se levantaba a hacer sus necesidades en el baño. Ya eran cinco años desde que Marina se había suicidado una tarde de marzo, el cinco de marzo para ser exactos. Tomó una pistola que había comprado ese mismo día con una sola bala en el mercado negro y se dio un balazo en la sien.

Las razones que estaban en su nota del porque lo hizo eran las más obvias. Marina y SooYoung vivían felizmente en Japón, estaban separadas de sus papás por la misma razón, eran lesbianas. Una persona del trabajo de Marina lo supo y pronto todo el personal. Fue despedida de su empleo y no pudo obtener otro debido a que cada que contactaban en su empleo ellos le decían lo peor. Marina entabló una demanda por discriminación pero no pudo probarse nada. En plena desesperación por los desplantes de sus padres, su situación económica que cada vez iba peor, Marina no dudo en quitarse la vida.

SooYoung estaba tan afectada que su hermano mayor y su cuñada tuvieron que sacarla de Japón. Desde entonces vivía con Jessica, TaeYeon y Krystal. Era arquitecta de la franquicia de centros comerciales que dirigían Jessica y TaeYeon. Les iba muy bien, pero desde entonces no salía con nadie en el plan sentimental. Tuvo un par de pretendientes pero no pasaron de eso porque la misma SooYoung les cortaba las alas.

— Sunny vendrá —comento TaeYeon bebiendo su jugo de naranja.

— Ah —musitó Jessica. Era una ex novia de TaeYeon.

— Terminó con Tiffany y volverá a Seúl.

— Entonces no la quiero aquí —reclamó probando su fruta picada. TaeYeon rio mientras Krystal y SooYoung seguían comiendo.

— No se quedará con nosotros. Va a diseñar el interior del nuevo centro comercial en Incheon —indicó. Jessica gruñó—. Llega pasado mañana. Es importante que estés en la reunión SooYoung ya que trabajarán juntas.

— ¿Será en Incheon? —TaeYeon asintió—. Veré como llegó, quedé de ir a ver a ChangMin, pronto nacerá su bebé. Quiero llevarles un regalo antes de que mis padres vayan.

— ChangMin no perdió el tiempo —rio Krystal—. Lástima que su esposa no sea la gran cosa.

— ¿Aún te duele que se haya casado? —se burló SooYoung.

— Solo fue un amor platónico —refutó sonrojada. Las tres rieron.

— Claro, claro, como sea. Veré como llegar.

— De una vez te aviso que estará HyoYeon. Nos estará ayudando en el marketing y todo eso.

— Pues bueno, sólo que si empieza a pedirme salir con ella la mandaré al demonio de nuevo —y las tres sabían que no mentía. Krystal suspiró.

— Demasiado enamorada aun.

— No estoy enamorada.

— Entonces acepta a HyoYeon. Despreciaste  a muchas personas porque el fantasma de Marina no te deja ser feliz. Si, se amaron, fueron muy felices y duraron tres años pero si ella se suicidó no fue tu culpa SooYoung —la morocha se levantó sin decir más. Jessica miró a Krystal de mala forma mientras TaeYeon iba con SooYoung.

— Krystal.

— Solo dije la verdad SooYeon.

--- Everyday it's a sunny day ---

— Ayer Krystal me dijo algo muy… no sé.

— ¿No sabes? —ChangMin le sirvió un plato con ramen. Ara, su cuñada, ya tenía siete meses de gestación

— ¿Crees que si intento tener una relación funcione?

— ¿Te sientes lista para una relación? —ChangMin se sentó a su lado y comenzaron a comer.

— No, no creo. Aún pienso en ella.

— Entonces no. A menos que te enamores pero fuera de ello no, una relación porque si no sirve SooYoung.

— ChangMin tiene razón. Si te enfocas en una relación y no te sientes lista podrías terminar mal y la otra persona también.

— Entonces, esperaré.

--- Everyday it's a sunny day ---

— ¡Unnie! —Yoona corrió hasta Sunny. La rubia se detuvo apenas pudo escucharle con los auriculares puestos.

— ¿Ah? —quitó sus audífonos.

— Olvidaste esto —musitó dándole un cuaderno de pasta gruesa y rosa.

— ¡Oh por dios mi cuaderno de días soleados! —exclamó tomándolo.

— ¿Días soleados?

— Es un proyecto, pero es de los mejores. Debo contar mis días soleados y redactarlos en él para darlo al hospital de oncología de Estados Unidos.

— Cierto que tú estabas enferma de eso.

— Le gané la batalla a un digno oponente Yong, es distinto —sonrió.

— Es porque eres muy fuerte Unnie.

— O porque todos mis días son soleados —rio caminado a su motocicleta con el cuaderno en la mano.

— ¡Suerte en tu primer día Unnie!

— ¡Gracias Yong!

--- Everyday it's a sunny day ---

Las lavandas le recordaban a Marina. Ella amaba el suelo lleno de ellas en otoño como amaba verlas florecer en los árboles. Aunque generalmente en Japón hubiera muchos sakura, en la calle de su edificio había una lavanda muy grande y hermosa. Fue curioso que justo al final de la vida de Marina, a unas semanas de la primavera, aquel árbol se deshojara. Como ella. Negó con la cabeza evitando ver ese árbol. Era imposible. Avanzó mirando sus hojas florecer sin importarle la calle.

— ¡Cuidado! —SooYoung gritó cayendo al piso aunque la chica de la moto había alcanzado a frenar. Con suerte no era una calle muy concurrida. La joven bajita se paró frente a ella.

— ¡¿Acaso no te fijas?!

— ¿Perdón?

— ¡Casi me matas!

— Porque ibas pensando en los pájaros.

— Debiste pitarme.

— Estaba mi siga.

— ¡Ja! ¡No sabes con quien hablas enana! ¡No sé qué haces por aquí pero si vas a la franquicia JK puedo despedirte!

— Si voy para allá. Tampoco sabes con quien estas tratando.

— No me importa quien seas, voy a despedirte empleaducha —y sin más se fue.

Sentía que podía derribar un árbol de lo molesta que estaba. ¿Quién se creía esa enana? No sabía que hablaba con Choi SooYoung. Casi mata a Choi SooYoung. ¡Pecado nacional! Cuando entró en la empresa todos notaron que estaba de malas y trataron de no incomodarla. Justo iba para la junta cuando se encontró a TaeYeon con el ceño fruncido.

— Perdón. Tuve que quedarme en Incheon.

— ¿Le pasó algo a tu cuñada?

— No pero ChangMin no me dejó salir ayer ya que era muy tarde.

— Como sea, se retrasó la junta. Sunny aún no llega, tampoco el señor Park.

— Eso es bueno, iré a retocarme.

— ¿Por qué llegaste tan tarde?

— Tuve un altercado con una mocosa. Dios, me puse tan de mal humor.

— Respira, anda ve a retocarte, yo hablo si llega alguien más —la morocha asintió y se dirigió al sanitario.

--- Everyday it's a sunny day ---

— ¿Se puede saber porque tan tarde SunKyu?

— Perdón Tae, tuve un problema con una chica. Sabes que odio llegar tarde.

— Sólo esperamos a SooYoung.

— Muero por conocerla —rio.

Al instante la puerta se abrió y Sunny tuvo que aguantar sus ganas de reír en la cara de la morocha. SooYoung sintió un tic en el ojo al verla ahí. Esa mocosa que casi la mata se estaba riendo en su cara. TaeYeon estaba demasiado confundida y Jessica aún más. Nadie entendía que pasaba entre esas dos. SooYoung aguantó sus ganas de tomarla y tirarla del segundo piso, en el que estaban, por la ventana y le tendió la mano en señal de cortesía. Sunny correspondió riendo.

— Así que… ¿vas a correrme?

SooYoung quería quitar esa sonrisa estúpida de su rostro con un solo golpe.

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