Beautiful
Beautiful Dream
Advertencia: Lemon, prostitución, muerte de personaje
“TaeYeon-ah, cuando crezcamos debemos ser las Kisaeng más hermosas y
respetadas de Corea.”
“Asi será SunKyu-ah.”
Yo solía tener ese sueño a mis diez años pero con el pasar del tiempo… mi
sueño fue sólo eso. Un sueño.
--- Beautiful Dream ---
— ¡Apresúrense maldición! ¡¿Acaso
creen que tenemos todo el día?! ¡Abrimos en cinco minutos y la mitad no están
listas! —reclamó la regordeta señora Park con su mismo mal humor de siempre—.
¡Cuando yo era Kisaeng no me la pasaba de holgazana como ustedes, por eso no
saldrán de aquí!
TaeYeon pensó en responder eso
pero a cambio se quedó callada mientras acomodaba las tazas de té, SunKyu le
ayudaba de cerca. Hacia un año HyoYeon, la mejor amiga de ambas, había sido
sacada de ahí por el hijo de un alto funcionario y no sabían que había sido de
ella. Ser Kisaeng de una casa como aquellas era lo más bajo. Las tres soñaban
con salir de ahí, que les comprara un amo y subir de categoría, pero aquello no
había pasado.
Se escuchó como se rompía un
cristal y todas giraron viendo de qué se trataba. Tiffany, la Kisaeng del eye
smile, estaba tirada en el suelo con sus ojos reflejando un fuerte coraje y las
lágrimas amenazando con salir. TaeYeon planeó ir y ayudarle pero SunKyu le
detuvo del brazo en cuanto vio a la señora Park llegar a ella con Yoona, la
supuesta Kisaeng más bonita, del brazo y una vara gruesa de madera en la otra
mano, tirando a Yoona junto a Tiffany.
— ¡Me quieren ver la cara par de
rameras! ¡¿Acaso piensan que no sabía de ayer?! ¡¿Por qué me mienten zorras?!
— Halmeoni, no mentimos —una
cachetada sobre la pálida mejilla de Yoona.
— ¡Y sigues mintiendo bastarda!
— ¡Basta! —gritó Tiffany
poniéndose de pie, encarando a la señora Park—. Yo sí fui, yo sí me metí con
él. ¿Y sabe qué? Lo volvería a hacer, porque se sintió endemoniadamente bien
hacerlo por gusto y no porque me obligaran.
Está vez la mano fuerte y pesada
de la señora se estampo contra la mejilla de Hwang y después un golpe en su
espalda con aquel palo haciéndola caer. Y asi uno tras otro hasta que la
espalda de Hwang dolía horrores y no podía pararse. Yoona sólo miró aquello con
lágrimas en los ojos. Deseaba desaparecer.
— ¿Seguirás mintiendo querida?
—soltó para Yoona y ella lo negó—. Espero esto sirva para que no intenten verme
la cara. Tal parece que se les olvida que están atadas a mí y que sus madres
pagaron por esto con su vida. Si valoraran eso se portarían dignamente. Gírate
Yoona —la pelinegra asintió.
La señora Park le quitó la bata y
comenzó a pegarle con el palo. Fueron cerca de diez golpes y Yoona lloró mucho
pero no se quejó. Una vez terminó la señora Park se giró y les vio. Tiffany
seguía en el suelo pero su espalda sangraba a diferencia de la de Yoona.
— Ellas no trabajarán hoy, las
demás muévanse.
---
Beautiful Dream ---
— SooYeon.
— Dime.
— Explícame algo, ¿de dónde sacaremos Kisaengs y para qué nos metemos ahí?
— Existen muchas casas de
Kisaengs en Seúl y fuera de él, además sería un gran negocio. Para algo mis
padres me dejaron esta herencia, y si esto me dará más dinero para mantener a
Krystal y darle lo mejor, lo haré.
— Podríamos poner un negocio, no
necesariamente hacer esto.
— SooYoung, quiero hacerlo, si tú
no lo quieres hacer está bien pero yo sí.
— No te pongas así, sabes que no
planeo dejarte sola en esto.
— No es tu obligación.
— Pero lo haré, siempre juntas,
recuérdalo.
--- Beautiful Dream ---
— SunKyu, toma el botiquín y cura
a Tiffany.
La bajita asintió, tomó el
botiquín y fue al cuarto de Tiffany. Habían sido tres días desde aquel suceso.
Al parecer Yoona y Tiffany habían escapado de la casa para verse con hombres.
Ellas lo tenían prohibido. No podían tener ningún tipo de contacto con los
hombres ajenos, todos los que conocieran debían ser bajo el cuidado de la
señora Park, a menos que les compraran como a HyoYeon.
Tiffany era rebelde y orgullosa,
en cambio Yoona sólo buscaba libertad. La madre de Tiffany murió siendo
Kisaeng, la de Yoona huyó un día dejándola en ese lugar. SunKyu, TaeYeon y
HyoYeon eran huérfanas y desde que tenían uso de razón estaban juntas, un día
llegaron ahí y se quedaron. En cambio Yuri había sido vendida por su padrastro.
Ellas eran las más destacadas, eran cerca de quince chicas en esa casa de Kisaengs.
SunKyu entró en el cuarto de
Tiffany observándola recostada y con una bata semi transparente color negro
cubriendo su desnudez. Cerró la puerta tras de sí y la pelinegra intentó
sentarse, giró y cruzó su mirada con la de SunKyu. La bajita pudo ver en sus
ojos la profunda tristeza, las ganas de salir de ese lugar.
— Halmeoni me envió a curarte —Tiffany
asintió bajando la bata y colocándose boca abajo sobre su cama.
SunKyu se acercó abriendo el
botiquín, saco gasas, alcohol y algodón. Tomó el algodón y lo empapo en el
alcohol para después quitar las gasas que cubrían su espalda. Le espalda de
Tiffany estaba llena de moretones y cortadas. Tiró esas gasas a la basura y
comenzó a limpiar dando leves toques en cada herida, escuchándole jadear y
quejarse.
— ¿Duele mucho?
— La muy bastarda se pasó esta
vez —dijo con tono resentido—. Quisiera irme de aquí.
— No puedes.
— Es lo que más me enerva, no
poder hacerlo. No quiero seguir aquí, no deseo seguir siendo su juguete,
acostándome con los hombres que más dinero le dan. Es asqueroso, sentir sus
labios y sus manos recorrer mi cuerpo cuando la mayoría me doblan la edad —un
sollozo. SunKyu le vio con algo de pena.
— Algún día saldremos de aquí —le
consoló.
Pero ella sabía que no era
verdad.
--- Beautiful Dream ---
— ¡Todas arréglense! —gritó la
señora Park.
— Pero aún es temprano —contesto
una chica.
— ¡Cállate y obedece! ¡Todas
muévanse! —gritó una vez más, todas se movieron presurosas.
Se colocaron sus atuendos, se
maquillaron y una vez listas la señora Park las fue metiendo en el salón
principal sin decir más. A los pocos minutos de que estuvieron listas todas
entraron un par de chicas al salón y la señora Park las acomodó en fila,
sentadas frente al par de chicas de traje. Ellas les miraron fijamente durante
minutos, murmuraban cosas y volvían a verlas.
— ¿Cuánto por cada una? —dijo la
castaña.
— Depende de a quién quieran
—sonrió la anciana señora.
— No será sólo una, al menos para
mí —indicó la rubia—. Quiero a ella, ella y ella —soltó señalando a Yuri, Yoona
y TaeYeon.
— Uno y medio por cada una.
— ¿No es mucho? —comentó la
castaña.
— Está bien Soo —dijo sacando su
chequera y una pluma.
— Yo, las quiero a ellas dos
—musitó señalando a SunKyu y Tiffany.
— Dos por Tiffany, uno y medio
por SunKyu —SooYoung le miró con sorpresa—. No pretenderá llevarse a mi
diamante asi nada más.
— Está bien —suspiró imitando la
acción de la rubia.
— Vendremos mañana por ellas y
mucho cuidado de desaparecer —dijo la rubia dándole el cheque.
— Espero los cheques tengan
fondos.
— Los tienen —refutó la castaña
dándole el cheque—. Ahora si nos disculpa debemos comprar cosas. Permiso.
— Estaremos aquí a las diez de la
mañana —y sin más aquellas jóvenes mujeres partieron.
— Yoona, Yuri, TaeYeon, Tiffany,
SunKyu, empaquen sus cosas. Mañana se van y hoy no trabajaran —rio la señora
para salir del salón.
Las cinco chicas estaban
sorprendidas, SunKyu y TaeYeon se abrazaron con felicidad mientras Tiffany
lloraba de emoción. Yuri y Yoona sólo sonreían. Acto seguido las cinco chicas
corrieron como caballos a sus cuartos empacando su poca ropa y objetos de uso
personal. Rogando porque no fuera un sueño, esperando que las horas pasaran
rápidamente hasta que tuvieron que dormir. Levantarse y desayunar para después
despedirse de todas y de la señora Park. Dieron las diez de la mañana y las
cinco estaban en la puerta en cuanto una camioneta llegó.
— Yo soy Jessica Jung —se
presentó la rubia quitando sus gafas oscuras.
— Y yo Choi SooYoung —dijo la
castaña—. En Seúl nos presentaremos mejor.
— ¿Seúl? —pregunto SunKyu
sorprendida.
— Sí, allá vivimos —sonrió—.
Ahora denos su equipaje y suban a la camioneta —las chicas asintieron animadas
y obedecieron.
--- Beautiful Dream ---
La llegada a la mansión de
Jessica y SooYoung fue de lo más cálida. Cada una tenía su habitación que era
bastante buena y agradable. Para la cena de ese día comieron todas en el
comedor y Jessica y SooYoung hablaron con ellas, explicándoles su situación.
Las cinco jóvenes entendieron su postura y aún mejor, se sintieron importantes.
Ya no serían Kisaengs de una
casa, serían Kisaengs del Concejo. Al terminar
la cena fueron a darse un baño y dormir, según sabían al día siguiente tendrían
un agotador día, porque llegaría un asesor con ellas y no pararían pues el fin
de semana sería su presentación. Era todo tan rápido, en menos de lo que
pensaban sus vidas cambiaron y agradecían aquello.
--- Beautiful Dream ---
— Él es Kim JaeJoong, es el
Kisaeng más respetado del concejo —soltó Jessica con sus manos en los hombros
de Jae. Las chicas quedaron anonadadas. En su casa no había hombres, ellas ni
siquiera sabían que existían hombres Kisaeng.
— Es les enseñará todo lo que les
falta entender —susurró SooYoung con una sonrisa. JaeJoong hizo una venia.
— Espero serles de ayuda.
— Las dejamos en tus manos cariño
—indicó Jessica—. Iremos con YunHo a comprar ropa, además ChangMin vendrá para
la cena.
— Con él y SooYoung se quedaran
sin despensa —rio y Jessica le imitó mientras SooYoung les veía de mala forma y
fingida molestia—. Antes de que se vayan necesito que me digan. ¿Quién es la
Kisaeng principal de cada una?
— ¿Kisaeng principal? —preguntó Jessica.
— No es mucha la diferencia, sólo
que la Kisaeng principal es como la líder, si hay una reunión pequeña es la que
debe acompañarles y la que más atención tendrá —ambas se miraron.
— La mía será SunKyu —dijo SooYoung.
— Yo… pienso que la mía será
TaeYeon —indicó Jessica.
— Está bien, yo les instruiré
entonces —asintió sonriente.
— No tardamos, cuídalas bien
—sonrió y ambas salieron.
— Bien, quiero empezar
preguntando, ¿de dónde son?
— Una casa de Kisaengs en Incheon
—respondió SunKyu.
— ¿La señora Park? —todas
asintieron—. Alguna vez fui, ella no es muy agradable, intentó comprarme pero
mi amo se negó. Creo que ahora comprendo un poco más de ustedes, pero esta
pregunta es crucial, ¿se prostituían? —algunas se veían entre sí, otras bajaron
la cabeza. Hasta que Yuri respondió que sí. JaeJoong suspiró—. Tenemos mucho
trabajo.
--- Beautiful Dream ---
Los siguientes días fueron
demasiado estresantes, JaeJoong hacia lo más que podía, les cambiaba algunas
cosas y otras decía eran correctas. Les ayudaba en el maquillaje y sugería los
colores que le quedaban mejor a cada una. Modificaba sus modales incluso en la
cena. Ponía a YunHo a examinarlas y ellas morían de vergüenza.
Les aconsejaba, les ayudaba, las
trataba bien. Todas quedaron sorprendidas, ningún hombre les había tratado de
aquella forma tan linda. No como objetos, no como juguetes sexuales, JaeJoong
les trataba como mujeres. Y una frase en especial les hizo sentir queridas,
porque al fin alguien se preocupaba por ellas.
Ser Kisaeng no significa que sean prostitutas. Realmente no me gustaría que
estando aquí volvieran a ese camino. Ustedes son damas y deben portarse como
tal, con elegancia, con porte. Dándose a desear. No están aquí para vender su
cuerpo. Están aquí para vender su arte.
--- Beautiful Dream ---
El esperado día llegó. Todas
estaban muy nerviosas mientras JaeJoong les ayudaba a arreglarse, también
estaba un chico llamado JunSu, que sabían había sido alumno de JaeJoong. Estaba
YunHo que sabían era primo de Jessica y el amo de JaeJoong. Y el mismo chico
alto y morocho del que no sabían nada pero era muy cariñoso con SooYoung.
Una vez listas salieron al salón
principal. Todo era tan diferente. Ya no tenían que adorar a los señores y
mucho menos acostarse con ellos. Todo era más elegante y artístico. Y SunKyu
sintió que por fin podría ser la Kisaeng respetada que siempre soñó al igual
que TaeYeon. Al terminar la noche todas se dieron un baño. A las doce de la
noche se les citó y con sus pijamas puestas llegaron a la estancia en donde
SooYoung y Jessica les felicitaron con una botella de champange.
Le dieron una copa a cada una,
brindaron y rieron contando lo que sentían esa noche, portándose como una
familia. Al final cada una fue a su cuarto y durmieron cómodamente. Sin
preocupaciones. JaeJoong las había felicitado muy orgulloso. Ahora eran unas
respetadas Kisaengs.
--- Beautiful Dream ---
Pasaron dos años y un día Tiffany
desapareció de la casa con todas sus cosas y dejando una carta en donde le
pedía perdón a SooYoung por irse y defraudarla, pero había encontrado el amor y
ahora se iba a Estados Unidos para empezar de cero con él. Y un par de semanas
más tarde, Yoona y Yuri hicieron lo mismo sólo que lo suyo era porque se
amaban.
TaeYeon y SunKyu vieron muy
tristes a Jessica y SooYoung un tiempo. Sin embargo comprendieron la situación.
No iban a buscarlas, aunque les encontraran no tenía caso. Igual no hubo muchos
cambios, sólo el hecho de que ya no había gritos y risas por toda la casa y pronto
aquella mansión se veía solitaria.
--- Beautiful Dream ---
— Aquí está su té —sonrió SunKyu
dejando la taza frente a SooYoung en el escritorio de su despacho.
— SunKyu-ah, le pago a la gente
para que haga su trabajo, no para que tú los suplas —soltó seriamente sin dejar
de revisar sus papeles.
— No les estoy supliendo, ¿o no
le gusta que venga yo?
— Sabes que no es asi Sunny-ah —y
aquel mote le hizo sonreír.
SooYoung suspiró y se recargó por
completo en su asiento, SunKyu rodeó el escritorio y acarició los hombros de
SooYoung dando leves masajes. La más alta gimió levemente en respuesta a aquel
estímulo y recargó su cabeza en la silla. SunKyu bajó su mirada topándose con
los labios de la morocha.
Entonces los unió con los suyos
en un largo y pausado beso.
No era la primera vez y
definitivamente tampoco la última. A SooYoung le encantaban aquellos labios de
pecado y sus leves gemidos cuando le besaba con más pasión. O aquellos que
emanaba cuando hacían el amor. No fue difícil aquel tipo de acercamiento pero
entre más pasaba más calaba en sus sentimientos y ahora ambas estaban
enamoradas. Muy enamoradas.
SooYoung tomó las manos de SunKyu
jalándola para sentarla en sus piernas. SunKyu obedeció y tomó el rostro de la
morocha besándole pasionalmente, sintiendo los dedos de la menor tocar sus
piernas bajo su falda. SooYoung abandonó la boca de SunKyu para terminar en su
cuello.
La bajita gimió lindamente
echando su cabeza hacia atrás, jadeando ante las caricias de la menor subiendo
a su vientre. Un beso más, la mano de SooYoung acariciando la ingle de SunKyu,
tentándose en llegar más lejos. Sin embargo la puerta se abrió y Sunny casi cae
en su intento de alejarse de ella ante la mirada de Jessica y TaeYeon.
— Sólo venía a avisarte que
iremos a Busan, hay una junta importante sobre la empresa y además queremos
comprarle algo lindo a Krystal, recuerda que viene la próxima semana, nos
quedaremos en un hotel de allá y volvemos mañana —dijo de corrido Jessica.
SooYoung sólo asintió ligeramente avergonzada mientras SunKyu iba a la ventana
más avergonzada aún.
Un año después de que las chicas
llegaran a sus vidas ambas fundaron una empresa de bienes raíces. Les iba
bastante bien y después de que aquel trío partiera TaeYeon se volvió asistente
de Jessica y SunKyu de SooYoung. Además de que Jessica y TaeYeon tenían una
relación parecida a la de ellas.
Jessica y TaeYeon salieron de
estudio de SooYoung después de despedirse, SunKyu suspiró abanicando su rostro
sonrojado, SooYoung rio ante aquello. La bajita no podía entender la
desvergüenza de su amante. ¡Casi las atrapaban teniendo sexo! Caminó a la
puerta para salir de ahí. Necesitaba respirar aire puro.
— Sunny-ah —la bajita se detuvo—.
Está noche te espero en mi habitación, si no vas yo iré a la tuya —SunKyu
sintió su rostro enrojecer y sin más salió.
--- Beautiful Dream ---
Sunny estaba tan sonrojada
recibiendo aquellos besos húmedos de SooYoung. La morocha no podía evitar que
su perversión llegara hasta Sunny y no era su culpa, era de Sunny por completo.
¿Acaso alguien las veía cuando estaban solas y desnudas en su cama? ¿Acaso
alguien la escuchaba gemir y provocarle? ¿Acaso alguien veía como se retorcía
bajo su cuerpo pidiendo más? Claro que no.
Entonces no podían culparla por
ir a una sex shop a comprar juguetes para usar con ella. Aquella vez había
comprado un traje de conejita que la hacía ver aún más deseable. No podía parar
de besarla y acariciar sus senos sobre la suave tela color rosa pálido. SunKyu
gemía con desesperación en medio de cada beso, aferrándose al saco de SooYoung
con sus manos.
SooYoung se alejó y bajo a sus
senos, chupando los pezones por sobre la ropa. SunKyu cerró los ojos
fuertemente víctima del placer. SooYoung bajó los tirantes de aquel leotardo
escotado revelando los duros pezones de la bajita. Abrió sus piernas y sus
dedos índice y medio acariciaron su intimidad por sobre la ropa descubriendo
que ya estaba húmeda. Sonrió ante eso.
— Ya te mojaste y no he iniciado
—rio. SunKyu se sonrojó—. Sunny-ah, tócate para mí.
Susurró, la bajita asintió
mientras SooYoung se alejaba de ella para comenzar a desvestirse. SunKyu
introdujo su mano derecha bajo el leotardo y comenzó a tocar su clítoris
gimiendo al instante. SooYoung se sentó en la silla, que previamente había
colocado, sólo con su ropa interior negra de encaje. SunKyu sacó sus dedos y
los metió a su boca humedeciéndolos para después introducirlos de nuevo, está
vez penetrándose con ellos. SooYoung sintió una corriente de placer recorrerle.
Sunny gimió fuertemente metiendo
y sacando sus dedos de aquel pasaje estrecho. Sintiendo como se humedecían ante
sus penetraciones. SooYoung jadeaba comenzando a tocarse, metiendo su mano bajo
sus bragas y tocando su clítoris. Gimiendo igual que su amante y sintiéndose
demasiado acalorada.
— Ahhh… SooYoung… no puedo más…
te necesito —gimió la bajita y SooYoung dejó de tocarse, se levantó y llegó con
SunKyu besándole ansiosa. Ella respondió al beso.
SooYoung sacó la mano de Sunny de
su escondite y lamió los dedos que habían estado dentro de ella. Sunny buscó
sus labios una vez más y le besó mientras sus manos desabrochaban el sostén de
la más alta, una vez suelto lo botó y sus manos terminaron en el trasero de su
amante. Se despegó de su boca y lamió con lentitud uno de los pezones de la
morocha.
SooYoung gimió arqueando su
espalda. Sus ojos se cerraron y Sunny sintió aquel delgado cuerpo estremecerse
entre sus brazos. Cambio de pezón escuchándola gemir, acariciando su espalda y
sonriendo cuando la morocha aferró sus dedos a sus cabellos. Sus manos dejaron
de abrazarle y tocaron su trasero.
— ¿Está bien si toco aquí?
—musitó alejándose y metiendo sus manos bajo las bragas de la menor tocando su
clítoris. SooYoung gimió.
— Sunny… —gimió otra vez, antes
de atrapar los labios de su amante entre los suyos.
SooYoung sacó las manos de
SunKyu, el disfraz terminó en el piso después de eso. La morocha se alejó
quitándose las bragas, caminó al sillón obteniendo un juguete y su pequeño control.
SunKyu le miró desde la cama. Aquel artefacto era una especie de vibrador
doble. Por una parte parecía un miembro y por otra tenía la forma de una U
además de cintillas.
SooYoung subió una de sus piernas
a la cama, introduciendo la U en su intimidad y gimiendo. Bajó la pierna una
vez dentro y abrochó las cintillas como un cinturón. Abrió las piernas de
Sunny, le beso dejando el control en sus manos y después le penetro. SunKyu
gimió presionando el botón central que tenía el logo típico de "play".
SooYoung sintió un espasmo recorrerle y salió de ella para volver a entrar.
Sentía las vibraciones dentro de ella.
Comenzó a penetrarla con aquel
juguete mientras Sunny gemía, en ocasiones se hacía de su boca, SooYoung
correspondía o chupaba sus pezones con lujuria, los acariciaba mientras lamía
sus labios o su cuello. SooYoung también gemía bajo ante el artefacto dentro de
ella. Las penetraciones fueron más rápidas hasta que SooYoung se detuvo, salió
de ella y le giró penetrándole por detrás. Llevando su mano al clítoris de la
bajita.
Sunny sentía los pezones de la
morocha en su espalda. Sus labios besando su cuello o lamiendo su lóbulo.
Haciéndole gemir aún más con ese índice masajeando su punto débil. Sin
realmente quererlo su dedo movió la manecilla del pequeño control provocando
más vibraciones en el interior de SooYoung. La morocha gimió alto ante aquello
moviéndose más rápido dentro y fuera.
— Soo... quiero verte... —susurró
SunKyu y SooYoung le giró de nuevo para penetrarle de frente.
Se besaron demasiado tras cada
penetración hasta que SunKyu arañó la parte alta de la espalda de SooYoung
llegando al orgasmo primero. SooYoung lo hizo unos segundos después. La morocha
salió de la bajita admirando como estaba perdida en su mundo restableciendo su
respiración. Sonrió quitándose el objeto y tirándolo a la silla donde antes se
sentó.
Se recostó a lado de Sunny y besó
su mejilla.
--- Beautiful Dream ---
SooYoung no esperaba aquella
llamada ni el motivo de tal. Apenas lo supo corrió a ver a Jessica con los ojos
llenos de lágrimas. La rubia le miró extrañada indicándole a TaeYeon que
saliera de su despacho, la bajita asintió y caminó hasta la puerta saliendo y
cerrando la puerta tras de sí. SooYoung aún le miró dejando que una lágrima
saliera de sus ojos.
— Murió YeonHee... —sollozó.
Jessica solo abrió los ojos sorprendida.
— ¿De qué? ¿Qué le paso?
— El concejo quería matar a
ChangMin y ella le defendió.
— ¡¿Qué?!
— Acaba de llamar TaeMin, tengo
que ir a verlos.
— Tenemos que, ChangMin nos explicara
allá, que es lo que sucede de la manera correcta —soltó levantándose y tomando
su teléfono.
— No creo que Min tenga mente
para eso Sica.
— Tienes razón, diles a Sunny y
Taeng que se cambien y haz lo mismo, llamaré a la empresa para informar que no
iremos.
— Esta bien —murmuró levantándose
y caminando a la puerta.
— Y Soo... —la morocha se detuvo
y le miró—. No te derrumbes ante él, te necesita como a nadie, sé que te duele
pero era la Kisaeng de Min y él solo necesita tu fuerza.
— Lo sé.
--- Beautiful Dream ---
ChangMin estaba frente al ataúd
completamente solo en aquella sala. Solo TaeMin le acompañaba, SooYoung entró
con Sunny, Jessica y TaeYeon, sus tacones hicieron un sonido que hizo voltear
al morocho dispuesto a correrlas hasta que notó quienes eran. SooYoung quedó
frente a él, ChangMin bajó la mirada y le abrazó llorando. SooYoung sobó su
espalda con cariño escuchándole quejarse.
— Se la llevaron, me la quitaron
Soo.
— Min, lo lamento tanto.
— ¿Por qué a ella Soo? ¿Por qué?
— No lo sé —susurró abrazándolo
con más fuerza—. ¿Por qué no hay nadie?
— ChangMin-hyung les corrió
—respondió TaeMin.
— ¿Por qué Min?
— Todos son unos hipócritas, ni
de loco dejaba que los asesinos de YeonHee estuvieran en su funeral —indicó
alejándose.
— ¿Ya comiste? —murmuró
acariciando sus mejillas. Sunny frunció el ceño, nunca había comprendido esa
conexión entre ellos dos, ese cariño mutuo.
— No tengo hambre...
— Debes comer ChangMin
—interfirió Jessica—. Sé que no tienes ánimo pero debes hacerlo.
— ¿YunHo ya sabe de esto?
— Llegan en la noche —contestó
ChangMin mirando el piso.
— Krystal y JooHyun vendrán
también en la noche —apenas Jessica dijo eso ChangMin le miró.
— ¿Por qué le avisaron a JooHyun?
— Porque creemos que está bien
que se vean en estos días Min, no quiero que te cases con ella solo... esta
preocupada por ti —dijo SooYoung y ChangMin solo siguió mirando el piso.
— No sé si cremarla o enterrarla —susurró de pronto.
--- Beautiful Dream ---
— ¿Por qué te duele tanto su
dolor? —murmuró Sunny sentándose a su lado. ChangMin seguía de pie frente al
ataúd de YeonHee mientras JaeJoong le abrazaba.
— Esa pregunta es un poco tonta
Sunny-ah —respondió mirándolo—. Yo lo quiero tanto.
— ¿Cómo a mí? —SooYoung le miró
confundida—. ¿Me quieres?
— Es diferente.
— Me quieres como amante y a él
como novio —SooYoung torció sus labios en una sonrisa triste.
— ¿Eres tonta o estás loca?
—SunKyu le miró confundida—. ChangMin y yo crecimos juntos, su madre murió y
mis padres se divorciaron y yo me quedé con mi madre. Mi hermana mayor con mi
padre. Mi mamá conoció al papá de ChangMin, se casaron y él y yo nos volvimos
hermanos. Él se volvió heredero del puesto de los Shim en el concejo y yo
obtuve mi lugar por mi parte.
— O sea...
— Es mi hermanastro, cuando
éramos niños me defendía, éramos muy unidos, duele verlo así —musitó viéndolo—.
Siempre ha sido muy fuerte. No mostraba sus sentimientos pero hoy... hoy se ve
tan distinto. Quizá YeonHee lo enamoró demasiado.
— Enamorado. Eso parece.
— Por eso no me gusta el amor,
porque lastima.
Y SunKyu sintió un pinchazo de
dolor en su corazón. Ella amaba a SooYoung.
---
Beautiful Dream ---
Había pasado una semana desde la
muerte de Ara, SooYoung había decidido salir del concejo y Jessica le
apoyaba, después de saber cómo el concejo desechaba a la gente que le estorbaba
no querían poner en riesgo sus vidas y tampoco a sus Kisaengs. Aquella tarde
estaban comiendo las cuatro en el amplio comedor seriamente. SooYoung no había
tocado de ninguna manera a Sunny.
— Tenemos que hablar con ambas
—soltó Jessica de pronto, las dos kisaengs le miraron dejando sus cubiertos en
la mesa.
— Vamos a dejar el concejo de
Kisaengs y nos iremos a Japón, ChangMin salió después de pagar lo que gastó su
Kisaeng durante su estancia y se fue para allá. Haremos lo mismo —argumentó
SooYoung.
— Si ustedes quieren seguir
siendo Kisaengs pueden hacerlo y nosotros no tenemos ningún problema en
venderlas al miembro del concejo que gusten.
— ¿Y si no somos Kisaengs que
seremos? —preguntó Sunny.
— Seguiremos con la empresa solo
que la mudaremos a Japón, ChangMin ya está viendo como traspasarla —respondió
Jessica—. Yo... no quiero que Krystal o alguna de ustedes o incluso nosotras
salgamos lastimadas por los deseos del concejo. SooYoung y yo lo meditamos
mucho, al final ustedes deciden si seguirnos o no pero nosotras no deseamos
arriesgarnos más.
— ¿Arriesgarse a qué? —otra vez
Sunny.
— YeonHee murió protegiendo a
ChangMin porque el concejo quería matarlo antes de que ChangMin dijera ante la
policía que el concejo está haciendo lavado con el dinero que el gobierno da
para que las Kisaengs sigan siendo parte cultural del país y no se extingan
—explicó SooYoung—. Ahora él es custodiado por guardaespaldas pero nosotras
podemos estar en su mismo papel y yo no quiero que le hagan daño a ninguna de
nosotras.
— Sabemos que ser grandes
Kisaengs es su sueño, pero al menos con nosotras no podrán cumplirlo —musitó Jessica.
— Yo me voy con ustedes —susurró
TaeYeon—. No quiero morir SunKyu-ah.
— Yo voy a pensarlo —dijo Sunny
levantándose y haciendo una venia para salir del comedor.
— Deberías hablar con ella —le
dijo Jessica a SooYoung.
— Si quiere quedarse no la ataré a mi, Jessica.
--- Beautiful Dream ---
— No voy a renunciar a mi sueño
por rumores sin fundamento —dijo firmemente, SooYoung le miró y suspiró.
— Te ofreceré al concejo
entonces.
— No soy un objeto.
— Pues quedándote solo lograrás
que todos te miren como tal.
— ¿Por qué nunca me volviste tu
protegida?
— ¿A qué viene eso ahora?
— Contéstame SooYoung —reclamó con los ojos llenos de lágrimas—. ¿Acaso no he cumplido con las obligaciones de
una? He estado contigo siempre y en todos los sentidos, incluido el sexual.
— Nunca serías mi protegida,
nunca te trataría de esa forma y si eso te molesta, paramos nuestras muestras
de cariño. Ahora sal de mi oficina que llamaré al concejo para ponerte en
venta.
Sunny no podía creer lo que
escuchaba. Bajó la mirada por completo decepcionada y salió limpiando sus
lágrimas. Se había enamorado demasiado de SooYoung. Como nadie en su vida. Pero
ella era igual que todos... solo quería su cuerpo.
--- Beautiful Dream ---
Jessica acarició los mechones
castaños de SooYoung mientras le tarareaba una canción. SooYoung suspiró y
siguió dejándose hacer. En su mente solo estaban los resquicios de aquella
transacción por Sunny. Aquella joven que no pudo comprender sus deseos de protegerla.
Jessica se alejó y le miró a los ojos notando que su morocha amiga se
encontraba a punto de llorar.
— SooYoung-ah...
— ¿Por qué no me enamore de ti
SooYeon?
— Hubiera sido incestuoso no
crees —rio acariciando su mejilla mientras su cabeza descansaba en su regazo.
— Krystal ya debería estar aquí, ¿no?
— Le dije que mejor fuera a Japón
a arreglar lo de su escuela, la quiero conmigo SooYoung, espero no te moleste.
— Claro que no —sonrió con una
lágrima saliendo de sus ojos—. Mañana vienen por ella, así que pasado mañana
podremos irnos.
— Lo sé. Ya está todo listo, es
una lástima que no quisiera seguirnos.
— Al menos tú tienes a TaeYeon.
— Porque TaeYeon es... diferente
a Sunny. Tan iguales y tan distintas —la puerta se abrió y TaeYeon entró sonriéndoles
con tristeza.
— SunKyu acaba de terminar de
empacar.
— Déjala TaeYeon —susurró
SooYoung—. Ella así lo quiere, así será —se levantó del regazo de Jessica y se
puso de pie—. Iré a tomar una copa —sonrió y salió.
--- Beautiful Dream ---
— Él es Lee SungMin y es tu amo a
partir de ahora —soltó SooYoung, SunKyu hizo una venia y SungMin correspondió
con otra.
— Mi esposa está en el auto, no
sé si quieras conocerla ya o esperas a casa —sonrió cálido.
— Esperaré —sonrió de igual forma
y SooYoung solo suspiró.
— Cuídala mucho —dijo la morocha
y SungMin asintió mientras SunKyu veía a SooYoung con tristeza.
— Dejare que se despidan —tomó
las maletas de Sunny y caminó al coche, ambas se miraron.
— Cuídate —musitó tendiendo su
mano para que Sunny la tomara, la bajita lo hizo y le estrechó. Sus ojos
comenzaron a arder víctima de las lágrimas que poco a poco se agolpaban en
ellos.
— SooYoung-ah, antes de que te
vayas, no es que sea ambiciosa, es... este ha sido mi sueño de toda la vida. No
lo iba a dejar ir. A pesar de todo yo si te amé.
— ¿Amaste? —rio soltando la mano
de Sunny—. Es una lástima, porque yo aún te amo —sin más besó su frente y
caminó adentro de su casa. Sunny solo se quedó unos segundos estática hasta que
reaccionó y caminó al auto de SungMin, entrando en él.
--- Beautiful Dream ---
Aquella joven de cabellos
castaños y largos se movía al ritmo de la música por todo el lugar cubierta por
una máscara. Habían pasado años desde que SooYoung había visto a una Kisaeng
por última vez, Jessica había llevado a una para su fiesta de cumpleaños. Al
calor de las copas, mientras admiraba a aquella señorita, la morocha recordó a
la única dueña de su corazón hasta esos días.
La pista terminó y todos
aplaudieron y rieron. Incluso Yoona y Yuri estaban ahí, junto a HyoYeon, la
amiga de TaeYeon y Sunny que encontraron felizmente casada, poco sabían de
Tiffany, solo que estaba bien. Como SunKyu. Su hermano la abrazó y sonrió
correspondiendo ese abrazo. Todos seguían bailando tras la presentación de la
Kisaeng y reían entre tragos. En cierto modo recordaba aquellas fiestas a las
que asistió con Sunny a su lado.
— Ama... —aquel susurro le hizo
voltear. La chica se quitó la máscara y sonrió para la morocha que solo se
quedó en shock descubriendo que era Sunny.
— Sunny...
— Soy libre.
— ¿Qué? —demasiada información,
apenas carburaba su cerebro de solo verla y recorrer su cuerpo con la mirada.
— SungMin pagó mi multa y ahora
soy libre, por eso vine a Japón.
— ¿A qué?
— A quedarme a tu lado, si aún me
amas claro.
— SunKyu-ah...
— Feliz cumpleaños SooYoung.
Y es que Sunny había comprendido
durante su estancia con SungMin, que no importaba si su sueño era ser una gran
Kisaeng si SooYoung no estaba a su lado, comprendió que a partir de que conoció
a SooYoung, su hermoso sueño, era estar a su lado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario