sábado, 21 de mayo de 2022

[MINI SERIAL] Once upon a time - Miracle

Once upon a time
Miracle

Advertencia: Mpreg, lime


Cuando JunSu le dijo a YooChun que estaba embarazado, la reacción del pelinegro fue épica. Al principio se confundió mucho, sin entender claramente aquel ultrasonido y aquellos papeles que el menor Kim le había dado. Después, cuando logró procesar las palabras del castaño quedó perplejo un par de segundos antes de alzar a JunSu entre sus brazos. Llamó a su madre para darle la noticia y a sus suegros. Simplemente nunca imaginó que JunSu y él tuvieran familia propia.

Llevaban año y medio de casados y antes de ello sostuvieron una relación de tres años, en total eran cuatro años y medio que llevaban juntos. Sabía que JunSu podía embarazarse gracias a una condición "anormal" en su organismo pero no que llegaría tan pronto.

Durante el embarazo YooChun le consintió a sobremanera. Cumplía sus antojos al por mayor y le cuidaba como nunca ya que era un embarazo riesgoso. Para el séptimo mes YooChun decoró el cuarto a lado del suyo que era una especie de cuarto de visitas.

Park no escatimó en gastos para el cuarto de su bebé que intuía era una niña, pero no lo sabía del todo ya que esperaban a la cesárea. Por lo cual el cuarto fue pintado de morado con detalles en amarillo. JunSu estaba más que encantado con los detalles de su esposo, tejiendo ropa para su bebé en colores neutro y riendo de verlo tan emocionado.

El día de la cesárea YooChun no quiso entrar al quirófano aun cuando le dijeron que podían mantener despierto a JunSu. El odiaba la sangre y ver cómo le cortaban el vientre a JunSu le daba pavor así el menor no sintiera dolor. Así que prefirió esperar afuera mientras su cuñado y mejor amigo Kim JaeJoong, era el que estaba adentro no sólo como pariente, también como médico.

YooChun estuvo tan nervioso caminando de un lado a otro que YunHo, pareja de JaeJoong, imaginó que haría un hoyo en el suelo. Y ChangMin, hermano de YunHo, sólo se burlaba. Cuando JaeJoong salió con cara un tanto preocupada, YooChun imaginó lo peor mientras su madre lo tranquilizaba. JaeJoong fue claro, JunSu y su niña estaban bien pero no podía asegurar más bebés en un futuro y eso se sabría con otra prueba y tiempo después.

Apenas dijo niña YooChun saltó de felicidad y abrazó a su madre llorando. Y en cuanto les permitieron ver a JunSu, YooChun corrió como loco ignorando que sus suegros llegaban de Seúl. Ellos vivían en Estados Unidos. Igual que la madre de YooChun y YunHo y JaeJoong. ChangMin sólo estaba de paso.

JunSu y YooChun se habían conocido una tarde de invierno en la que JunSu estaba de vacaciones por las calles de Nueva York con su familia. Volviendo para las vacaciones de verano donde cayó en las redes de YooChun y decidió quedarse a terminar la secundaria. Pero no logró convencer a sus padres y tuvo que esperar un año más para volver a verlo. Un año en el que sólo hablaban por redes sociales y videollamadas.

JunSu ingreso a la Universidad estudiando diseño gráfico. Y desde entonces ambos no se habían despegado. YooChun en cambio estudió periodismo. Se casaron muy jóvenes pero muy enamorados y ahora tenían un fruto de su amor, justo cuando YooChun comenzaba a trabajar en un periódico importante.

Apenas entró en la habitación observó a JunSu recostado en la cama, un tanto pálido pero con una sonrisa amplia. El pelinegro se sentó a su lado en la cama dándole un beso muy largo y tierno. JunSu sonrió contra este por completo dejado, al tiempo que JaeJoong, YunHo, ChangMin, la señora Park y los señores Kim entraban a la habitación.

— Me has hecho tan feliz JunSu-ah —indicó con lágrimas en los ojos. JunSu limpió aquellas lágrimas y sonrió.

— ¿Qué es? —cuestionó ya que al final había decidido dormir.

— Niña… tenemos una hija —sonrió tan entusiasmado.

— YooChun, no te recargues en JunSu —le regañó tierno JaeJoong—. JunSu fue abierto y su herida puede volver a hacerlo.

— ¡¿Te abrieron?! —preguntó sumamente espantado.

— ¿Cómo esperabas que saliera la bebé? ¿Atravesando los órganos y la piel de JunSu como fantasma? —obvió ChangMin.

— Eish… —soltó fulminando con la mirada al más alto—. ¿Estás cansado? —le preguntó a su esposo, acariciando su mejilla.

— Un poco, pero quiero verla —susurró sonriente.

— Antes de que la vean deben saber algo —soltó JaeJoong, entonces les explicó la prueba que debían hacer para saber si JunSu podría tener más bebés en un futuro, pero lo más probable era que no ya que su cuerpo no estaba hecho para tener hijos.

— Pero ella está bien, ¿verdad? —dijo JunSu con voz suave.

— Sí, muy saludable.

— Entonces está bien, con tenerla a ella está bien. Yo ni siquiera llegué a pensar que se daría, sabía que podía pero las probabilidades eran bajas. Ella es un milagro —indicó JunSu. Un toc-toc a la puerta y una enfermera llegó con la bebé en su brazos envuelta en mantas rosas. La señorita dejó a la bebé en los brazos de su "madre" que le recibió gustoso y después salió—. Es tan hermosa.

— Se parece a ti.

— Claro que no, es idéntica a ti, YooChun —rio levemente.

— No es verdad —unos minutos después YooChun la tenía en sus brazos completamente embelesado. Después pasó a los de la señora Park que estaba con los padres de JunSu.

— Parece que estoy viendo a YooChun de bebé otra vez —dijo la señora Park.

— Es cierto, físicamente no se le ve nada de parecido con JunSu —indicó la señora Kim.

— ¡Te lo dije! —casi gritó JunSu. Su bebé pasando a los brazos de su abuelo.

— Yo no la veo tan parecida a mí.

— Por dios YooChun es una copia tuya —refutó su madre sacando su móvil, le tomó una foto a la pequeña y sonrió satisfecha—. YooHwan se quedará mudo al verla.

— JunHo también —musitó el señor Kim.

— ¿Planean volver a Corea? —preguntó la madre de JunSu.

— Por ahora no, YooChun acaba de obtener el empleo de su vida y no sabemos cómo se tome allá esto. No por nosotros, por la educación de ella.

— ¿Cómo se llamará? —cuestionó YunHo.

— En coreano JiYoon —respondió JunSu—. Pero aquí será Amber.

— ¿Amber? —se confundió ChangMin.

— A YooChun le gustó el nombre.

— Con razón. Suena diabólico —se burló el menor y YooChun lo fulminó con la mirada.

--- Miracle ---

Amber creció como cualquier chica normal. En su mente no había cuestionamientos sobre el porque ella tenía dos padres y los demás un padre y una madre, y realmente no le importaba mentir diciendo que era adoptada. No deseaba que las personas entendieran su origen porque no podrían hacerlo. Sólo las personas más cercanas sabían que era hija de ambos biológicamente.

Su situación era complicada y más cuando iban a Corea de visita con sus abuelos y tenía cerca de nueve años, aquella época fue difícil porque los niños vecinos le preguntaban muchas cosas. Porque le decía papá a JunSu y YooChun era una de ellas. Así ella ya no tenía ganas de salir a jugar con las demás niñas porque todas cuestionaban a su familia. Sólo salía con su tío YooHwan a comprar dulces o con el tío JunHo a correr al parque cercano.

Realmente lo único que amaba de ir a Corea era llegar a ser consentida por todos.

Porque era la única niña de la familia y porque sus abuelos y sus tíos no se detenían en cumplirle los caprichos normales que una niña podía tener, como comer más pastel de postre o más golosinas después de cenar. Hasta eso Amber no deseaba más cosas, no le gustaban las muñecas. Tenía una pequeña colección de muñecas marca Barbie todas en el empaque original sin abrir, pero no le gustaba jugar con ellas.

Amber amaba su bicicleta y el único gran berrinche que recordaba JunSu fue cuando entró a clases de ballet pero no de TaeKwonDo. Pero no era su culpa. JunSu creía que con la escuela y el ballet apenas y podría resistir su pequeño cuerpo, pero no, en eso era parecida a JunSu, tenía su temperamento y también su hiperactividad. Asi que dos meses después del suceso Amber entró a clases de Taekwondo.

Y después el piano y la guitarra y más actividades que JunSu pensaba matarían a su hija y YooChun no se cansaba de decirle que estaba bien. Que Amber no moriría porque era idéntica a él. Que la dejara crecer asi o se aburriría y tendría que lidiar con ello.

--- Miracle ---

— ¿Por qué no me levantaron? — reclamó YooChun acomodando su corbata. Amber de quince años estaba preparando café para sus padres.

— Papá dijo que trabajaste hasta muy noche y que te dejara descansar un poco más —respondió sacando unos manteles y colocándolos en la mesa.

— JunSu siempre ha sido así —sonrió mientras su hija llevaba los cafés a la mesa—. Espera —la joven dejó las tazas y se detuvo, YooChun acomodó su corbata del uniforme escolar—. Ya está.

— Gracias —sonrió y se dirigió a la alacena—. Por cierto, ¿puedo ir hoy a casa de Henry?

— No —dijo al instante sentándose.

— ¿Por qué? —preguntó haciendo pucheros mientras se servía cereal.

— Porque no y ya.

— Debe haber una buena razón —se sentó frente a él con el razón de cereal.

— Tu amiguito no me inspira confianza, punto.

— Pero no estaremos solos.

— No me importa —su hija hizo un puchero.

Amber tenía cuatro amigos, hombres, varones, del sexo masculino, y a YooChun en especial ese tal Henry no le caía bien. Estaba Kibum, a quien sabía le decían Key y era a su parecer muy… femenino, aunque claro el joven siempre que estaba frente a él se portaba masculino, o al menos lo intentaba. JongHyun, que se la vivía pegado a Key y YooChun pensaba que ahí había algo pero no quería indagar y por eso no mal pensaba de ellos con sus intenciones hacia su princesa.

Y por otro lado estaban Dario y Henry y los dos le caían muy pero muy mal, siempre tan cariñosos con su hija. JunSu solía burlarse de él por ello. YooChun sólo le conoció una amiga a Amber, se llamaba Victoria era china y se fue a su país un año atrás. Cosa que le dolió mucho a Amber y estuvo bastante desanimada aquellos días.

— ¿Entonces pueden venir?

— No, ni tu madre ni yo estaremos.

— Papá~ —soltó con aire berrinchudo y pucheros que bien le había heredado a JunSu.

— No, no hagas pucheros —dijo sin verla y dándole un sorbo a su café.

— Ni siquiera me has dado una buena razón.

— No te quiero a solas con tantos chicos. Punto.

— Ya te dije que no desconfíes de mí.

— Desconfío de ellos que es diferente.

— ¿Qué ocurre? —preguntó JunSu entrando a la cocina mientras se ponía un suéter verde claro.

— Papá, ¿estarás hoy en la tarde?

— Sí, creo, sólo tengo que ir a arreglar unas cosas y a las doce estoy libre, ¿por? —soltó haciendo que su esposo frunciera el ceño.

— Quiero reunirme con unos amigos pero papá no me deja ir a casa de Henry asi que quiero invitarlos aquí.

— ¿Por qué no la dejas ir a casa de Henry? —cuestionó sentándose a lado de su esposo que tenía el ceño fruncido.

— No me hace ninguna gracia que este sola en una casa con cuatro hombres —gruñó sirviéndose pan tostado.

— Tan celoso —se rio JunSu.

— JunSu…

— Yo estaré aquí, puedes traerlos —indicó el castaño tomando de su café. YooChun sintió un tic nervioso en su ojo derecho.

— Estas pasando sobre mi autoridad.

— No, si pasara sobre tu autoridad dejaría que Amber estuviera en una casa con cuatro hombres y a cambio los dejo estar aquí donde podré vigilarlos como tú quieres —sonrió dándole un beso en los labios—. Iré por ti y tus amigos a la salida.

— Eres el mejor —rio dándole un beso en la mejilla a JunSu y levantándose para dejar su tazón en el fregadero y dirigirse a su habitación.

— Siempre la consientes —reclamó YooChun.

— ¿Y tú no? —JunSu enarcó una ceja.

— Es diferente.

— YooChun —suspiró—. Nuestra hija no tendrá relaciones con nadie aquí —soltó quitado de la pena—. Entiendo que quieras cuidarla pero prohibirle cosas sólo le hará desearlas más.

— ¿O sea que debo decirle "Si Amber, está bien, puedes tener sexo con quién gustes en donde gustes"?

— No, YooChun, esto no es así —suspiró de nuevo—. Amber ya no es una niña, tiene quince años, va a llegar un momento en que te pedirá salir a fiestas y tendrá novio. Y aunque no te guste algún día va a casarse, con o sin tu aprobación.

— Eso ya lo sé —soltó sobándose las sienes.

— ¿Entonces?

— No quiero que la lastimen, puede que se enamore de alguien y ese alguien de ella pero… ¿Qué tal si al momento de conocernos como sus padres ya no le parece tan genial? ¿Y si es homofóbico?

— YooChun, no puedes preocuparte por ese tipo de cosas, al final, sí eso pasa tú y yo estaremos para ella, no podemos encerrarla en una caja de cristal para que nadie la toque.

— Lo sé —otro suspiro, JunSu sonrió tomando tus mejillas y dándole un beso muy largo en donde sus lenguas jugaron. Al separarse pegó su frente a la del pelinegro.

— Nadie va a quitárnosla, eso tenlo por seguro, deja de preocuparte.

— ¿Están teniendo un momento cursi? —soltó su hija desde la puerta.

— Sí, muy cursi —rio JunSu dándole otro beso a YooChun.

— Ewwwwww~ —fingiendo que aquello le daba asco pero realmente no era así.

— Les veré en la comida —dijo YooChun levantándose de su lugar.

— Ve con cuidado, no quiero más sustos YooChun.

— Manejaré con cuidado, te lo prometo —lo tomó de las mejillas y lo besó.

— ¿Cuando me heredaras tu moto?

— Cuando seas mayor de edad en Corea y sepas manejarla sin hacerte daño —rio YooChun caminando hacia afuera.

— Fuck —murmuró por lo bajo.

— Te escuche Josephine —reclamó JunSu con una mirada severa.

--- Miracle ---

— ¿Quieren más agua? —preguntó JunSu, sorpresivamente había una nueva chica en el grupo de Amber.

— Por favor señor —dijo Henry afinando su violín, Amber intentaba que unas notas hicieran conexión en el piano y Key rasgueaba la guitarra sin tener idea de cómo usarla hablando con JongHyun. La chica nueva leía unas hojas y en ocasiones llamaba a Amber o a Henry.

— Amber dijo que querían formar un grupo —sonrió JunSu dándole un vaso a Henry.

— Sip, con Gem estamos completos.

— Es una suerte que llegara de intercambio —dijo JongHyun.

— Aunque no entiende coreano, sólo inglés y chino —rio Key. La joven ni enterada de que hablaban de ella—. Justo ahora estudia coreano.

— Queremos ser un gran grupo —indicó JongHyun.

— Lo serán —afirmó JunSu.

— Queríamos ir a mi casa porque mi tío renta un estudio ahí y tiene varios instrumentos, pero su esposo no deja a Amber —musito Henry.

— Es que YooChun es especial, pero puedo convencerlo.

— No estaríamos solos, mi madre estaría con nosotros y sería cada martes porque los demás días cada uno tiene actividades distintas.

— Entiendo, lo hablaré con YooChun.

— Llegué —dijo YooChun cerrando la puerta, apenas vio a los chicos frunció el ceño—. Buenas tardes —los jóvenes respondieron de la misma forma. JunSu le dio un beso en los labios y Amber se acercó a besar su mejilla.

— Vamos a la cocina YooChun —el pelinegro asintió con el ceño fruncido y ambos entraron en ella—. Amber quiere estar en un grupo musical con ellos.

— ¿Y? —preguntó sin entender el problema.

— La señora Lau me dijo que en su casa hay un estudio donde ellos pueden ensayar sin problemas pero tú no dejas que Amber vaya a casa de Henry.

— Ah no. Ella no va a su casa.

— YooChun. ¿Podrías dejar de ser tan infantil? Es tu hija y tiene un sueño que no quieres que cumpla por tus celos tontos.

— No son celos tontos cuando quiere quitarme a mi hija.

— No te va a quitar a nadie —suspiró—. Amber nos ha dicho que no tiene interés en él y él en ella tampoco. ¿Por qué no le crees?

— Porque… porque no. Sus sonrisas, sus coqueteos me dicen lo contrario.

— Quizá sólo malinterpretas todo YooChun-ah y aunque hubiera atracción de Henry a Amber ella no le corresponde. Confía en ella —sonrió tomando sus mejillas para besarle. YooChun correspondió con ganas hasta que un carraspeo los hizo separarse.

— Lo siento —murmuró la chica nueva en inglés y ambos se sonrojaron un poco.

--- Miracle ---

Llevaba dos semanas yendo a casa de Henry no sólo en martes, también en sábado, pero aquel día para la cena, Amber estaba rara desde que llegó del ensayo. Tenía los ojos llorosos y limpiaba su nariz a cada instante, además su plato estaba lleno cuando había sacado el apetito de su padre, aquello encendió los focos rojos de JunSu, conocía a su hija y sabía que no era normal su actitud.

— ¿Puedo levantarme?

— ¿Te sientes mal? —cuestionó JunSu.

— Un poco, creo que voy a resfriarme, me duele la cabeza.

— Bien, puedes ir a tu cuarto —sonrió y Amber asintió dándole un beso en la mejilla a cada uno antes de irse—. No está bien.

— Se le nota a kilómetros —dijo YooChun comiendo bruscamente.

— Le llevare un té y un antigripal, ya te contaré que sucede —indicó poniéndose de pie y colocando la cafetera en la estufa.

— No tardes, siento que no es algo bueno.

— No te preocupes, estará bien —musitó abrazándolo—. Sea lo que sea, nos tiene a nosotros.

— Realmente espero que sólo sea una gripe JunSu-ah —suspiró.

JunSu besó su mejilla y preparó el té apenas terminó de cenar, fue al cuarto de su hija, no sin antes pasar al botiquín por una pastilla. YooChun se levantó y lavó los trastos, también arregló la cocina. Apagó las luces de la cocina y la sala. Pero al pasar por el cuarto de su hija le escuchó sollozar y no pudo evitar pegarse a la puerta y oír.

— ¿Por qué duele tanto? —lloró aferrada a JunSu que sólo acariciaba su espalda.

— El amor duele…

— No quiero que duela, papá. ¿Cómo hago que no duela?

— No puedes evitarlo —musitó—. Va a pasar, vas a superarlo y a ser más fuerte. Sí, te rechazó, pero aún hay muchos peces en el mar y aunque te cueste trabajo pronto vas a olvidarle y volverás a sonreír.

— ¿Cómo lo sabes?

— Yo también tuve tu edad y también tuve un primer amor frustrado, pero después… tu padre llegó a mi vida y entonces supe que había valido la pena porque encontré al amor de mi vida, con quién quería una vida juntos y aún después de ella.

— ¿Crees que algún día encuentre a alguien así?

— Claro que sí, JiYoon-ah, el mundo no se acaba porque la primera persona de la que te enamoraste te rechazó.

YooChun no quiso escuchar más, ya lo sospechaba pero realmente le dolía más saberlo. Fue a su cuarto, se puso el pijama, lavó sus dientes y una vez volvió a su habitación dio vueltas frente a su cama. Se preguntaba quién había sido el "maldito ciego" en rechazar a su princesa y causarle dolor. Quería estrujar su cuello con sus manos aún sin conocerlo.

— Pensé que ya estabas dormido —dijo JunSu llegando a su lado.

— Escuché que lloraba —JunSu se tensó bajando la mirada—. Escucha, sé que te tiene más confianza que a mí, que quizá piensa que soy un ogro pero quiero saber qué pasa.

— Es que… no siento que yo sea el indicado para decirlo…

— ¡Sólo dilo y ya! —JunSu se mordió el labio, YooChun tenía razón, le jaló hasta la cama y se sentó igual que el mayor.

— Hace unos meses comenzó a besarse con una persona y poco a poco se enamoró, hoy le confesó sus sentimientos y esta persona la rechazó.

— ¿Fue Henry? —preguntó tensando la mandíbula.

— No. Esto es… ella no quiere decepcionarte.

— ¿Qué tiene que ver eso?

— Todo —YooChun le miró confundido—. No es heterosexual —YooChun se quedó procesando las palabras que su esposo había dicho. Eso resolvía muchas dudas del pelinegro, la forma de ser de Amber, que se vistiera masculinamente, era muy linda en ocasiones pero a simple vista parecía chico.

— Ahora cuadran muchas cosas.

— Yo sé que a ti no te importa, porque no te importa que no sea hetero, ¿cierto?

— No importa, es decir, es mi hija y la quiero como es, sería ilógico que no lo aceptara dado que estoy en una relación homosexual.

— Pero ella… no quiere decepcionarte porque siempre le has tratado como a una princesa. Esa era la principal razón por la que no quiere nada con Henry.

— Debo hablar con ella —indicó levantándose JunSu negó con la cabeza y le detuvo.

— Quiere estar sola, mañana pueden hablar, es importante que se te enfríe la cabeza para que sepas que decirle —YooChun abrazó a su esposo con fuerza y este correspondió.

— ¿Cómo no amarla si es el fruto del amor que te tengo?

— Lo sé.

— ¿Recuerdas cuando estabas embarazado de ella?

— Por supuesto —rio—. Corrías como loco buscando cada antojo que tenía. Siempre supiste que sería niña.

— Y tú querías un niño para enseñarle a jugar fútbol.

— Pero a Amber siempre le gustaron los deportes. ¿Recuerdas cuando jugaba basquetbol y se rompió el pie?

— O cuando por andar jugando con JunKyu se cayó y se abrió la frente.

— Siempre ha sido muy intrépida.

— Es como tú.

— Y como tú.

— Sí, fue como la mezcla de ambos. ¿No te quedaste con ganas de otro bebé?

— Sí, pero no pude, realmente quería darte otro hijo, ahora lo pienso y siento que fui muy egoísta cuando me negué a seguir intentándolo.

— Tu vida estaba en peligro, yo también me negué. Además no estamos solos, pudimos tenerla a ella.

— Yo sé… ¿crees que Amber hubiera sido feliz con un hermanito?

— Seguramente —rio—. En aquella ocasión estuvo feliz.

— Ella te admira mucho —JunSu se dio cuenta entonces que estaba recostado sobre la cama con YooChun abrazándolo. El pelinegro se aferró más a él con aquellas palabras.

— Pero no me tiene confianza.

— No es porque crea que eres un ogro —rio—. Pero, le da miedo lo que puedas hacer por protegerla.

— ¿Cómo?

— Como ahora, de no ser porque es una chica no dudarías en deshacerte de ella.

— Entiendo, aunque voy a confesarte que a mí también me da miedo saber qué puedo hacer por ella. A veces pienso que es fuerte pero verla así me recuerda mi adolescencia. Cuando no estabas tú.

— Entendí.

— Sólo quiero que encuentre a la pareja perfecta como yo encontré a la mía.

— Cursi —rio YooChun se alejó un poco y le dio un beso.

— Soy cursi porque te amo.

— También te amo —YooChun le dio otro beso.

Ninguno pensó en el rumbo que tomarían aquellos besos ni que terminarían demasiado calientes. Ni siquiera tuvieron en cuenta el tiempo que pasaron besándose. ¿Cuánto tiempo sin hacer el amor? ¿Dos semanas? ¿Casi un mes? JunSu recuerda que fue rápido porque Amber llegaría de la escuela. YooChun recuerda que fue contra el muro de su habitación. YooChun suspiró cuando JunSu acarició su despierto miembro sobre su pantalón.

— Amber está… en el otro cuarto… —jadeó JunSu sintiendo besos y mordidas en su cuello.

— Iré a darme un baño —dijo YooChun sin despegarse del cuerpo de su esposo.

— No, quiero sentirte… —susurró desabrochando los pantalones de YooChun.

— Pero… —una mordida a su clavícula.

— Puedes amordazarme —rio, YooChun gruñó un poco y siguió dejando marcas en el blanquecino cuello de su esposo.

— Amo escucharte —susurró llegando a sus labios de nuevo.

— Hoy no puedes —sonrió.

— Entonces tendré que enviar a Amber con mi madre para poder hacerte el amor como me gusta, mientras con morder una almohada está bien.

A la mañana siguiente Amber se enteró de su alocada noche de pasión reprimida gracias a las grandes marcas en el cuello de JunSu. A ella no le importaba que se amaran siempre y cuando no los escuchara, que traumante escuchar los gritos de tus padres llegando al orgasmo. Un escalofrío le recorrió. De hecho podía decir que le gustaba que sus padres aún tuvieran intimidad, ambos se veían más felices y aquello sólo detonaba que se amaban como pocas parejas.

Aquella mañana de domingo JunSu uso una bufanda roja cubriendo sus marcas. Se sonrojó involuntariamente ante aquel "Deberían marcar lugares no visibles" que dijo su hija. Preparó el desayuno y salió a la estética a arreglar sus manos, de paso les daba tiempo padre-hija y podían entablar aquella charla que el "desvergonzado" de YooChun aún no sabía cómo empezar. Se despidió de su hija con un beso en la mejilla y de su esposo con uno en los labios. YooChun aprovechó la distracción de su hija para apretar el trasero de su esposo ganándose un par de golpes y el sonrojo en el rostro del castaño se expandió. Amber no entendió pero no preguntó nada. Después se fue dejándolos a medio desayunar.

— JunSu y yo hablamos anoche de lo que te pasaba —soltó YooChun haciendo que Amber dejara el tenedor sobre el plato escandalosamente y le mirara con cierto grado de temor. YooChun acarició su mano libre sobre la mesa—. Cuando te tuvimos podía jurar que era el hombre más feliz sobre la tierra. No me importaba ayudar a JunSu en lo que fuera si estaba cansado. Incluso me ponía feliz de que lloraras a media noche para darte de comer y así arrullarte para que durmieras aunque después JunSu tenía que ir y despertarme porque me quedaba dormido contigo.

— Papá...

— Siempre has sido diferente, en la primaria las niñas se alejaban de ti porque tomabas bichos con las manos y las asustabas, jugabas cualquier deporte con los niños y siempre decían que eras muy aplicada pero hablabas de más.

— ¿A qué vamos con este recorrido por mi vida?

— Me lo dijo. Y te juro que no hay forma en la que puedas decepcionarme. Nada de lo que hagas podrá decepcionarme Amber, eres mi hija y voy a amarte siempre, con novio o con novia —la menor sintió sus ojos acuarse y bajó la mirada, YooChun sonrió y le abrazó.

— Siempre pensé que no te gustaba la forma en la que era porque era demasiado masculina —dijo entre sollozos.

— Pues muy mal. Porque me gusta cómo eres. Quizá hay cosas que no tolero, como que tengas muchos amigos o que seas igual de desordenada que JunSu pero así te quiero.

— ¿Ahora puedo ir a casa de Henry?

— No.

--- Miracle ---

— Llegamos —indicó JunSu, antes de pasar a arreglar sus manos fue por JaeJoong, YunHo y su hija al aeropuerto ya que estarían ahí para unos eventos del trabajo de YunHo. Así que llegó con ellos. Amber estaba viendo la competencia de Taekwondo con su padre comiendo papas de un tazón y casi tirando de sus cabellos porque no ganaba su favorito, sin embargo al ver a su prima rio y le saludó igual que a sus tíos.

— ¡Traje un nuevo videojuego!

— ¿No es de princesas verdad?

— Nop, bueno, algo así.

— Sulli-ah —puchereó pero la menor le jaló a su propio cuarto diciendo un "Te gustará". JunSu entró con JaeJoong a la cocina a preparar botanas para el par de hombres que ahora gritaban a la TV.

--- Miracle ---

Pasaron dos semanas para que YooChun le cumpliera a JunSu la promesa de mandar a Amber a otra parte, justo para su aniversario número diecisiete de bodas. YooChun mandó a Amber a casa de Jae a que tuviera una pijamada con Sulli y desperdigo pétalos de rosas en la cama, para después hacerle el amor sobre ellas con tanta pasión y tanto amor que JunSu se sintió flotar entre las nubes aún más.

Un mes y medio después, cuando los Jung se habían regresado ya a Corea y Amber y Sulli tuvieron una "dolorosa y dramática" despedida, JunSu supo por el resplandor en los ojos de su hija que algo tenía pero no sabía que era. Su hija había vuelto a sonreír no solo físicamente.

YooChun también notó aquel cambio en su hija pero no preguntó nada, ciertamente desde el incidente en que descubrieron su orientación sexual YooChun y ella se habían vuelto aún más unidos y eso hacía tan feliz a JunSu. Porque YooChun estaba aprendiendo a controlar sus celos sobreprotectores de padre y Amber podía contarle cosas que él jamás imaginó podría.

Dos semanas más y JunSu lo supo.

Su hija estaba enamorada y al parecer esta vez era correspondida. Porque los ojos de su compañera de grupo no le engañaban. Su sonrisa, los abrazos esporádicos y ese tipo de protección y celos que había entre ellas. JunSu pensó que quizá Amber era tan celosa como YooChun y acertó. Amber era muy celosa.

--- Miracle ---

— Quizá me ofrezcan una plaza en Corea —Amber casi escupe su agua para terminar atragantándose y tosiendo fuertemente, aquellas palabras de su padre fueron tan sorpresivas. Tenía a JunSu palmeando su espalda esperando que se calmara—. ¿Estás bien?

— No... ¿no podemos quedarnos?

— Si acepto se van conmigo ambos.

— Entonces no la aceptes.

— Creo que sería la mejor opción aceptarla.

— ¡No! ¡No lo hagas! —ni siquiera JunSu comprendió a su hija.

— ¿Por qué?

— Hay algo que no les he dicho —musitó limpiando su rostro y bajando la mirada—. Yo... tengo novia —ambos se quedaron callados unos minutos viéndose a los ojos. ¿Qué hacer en esos casos?

— ¿Desde cuándo? —cuestionó JunSu suavemente.

— Un par de semanas.

— ¿Quién es? —fue YooChun esta vez.

— Gem...

— ¡¿Tu compañera de banda?! —sonrió JunSu. Amber asintió un tanto sonrojada—. ¡YooChunnie es tan bonita! ¡Y además talentosa! ¡Vamos al próximo ensayo juntos. ¿Si?!

— Papá —respingó avergonzada.

— Quizá sea la única vez que tenga esa plaza —indicó YooChun—. Voy a consultarlo con la almohada —sin más se puso de pie y se fue. Amber se mordió el labio inferior sintiéndose culpable del repentino mal humor de su padre.

— No es tu culpa —sonrió JunSu—. Extraña Corea, allá esta ChangMin, tus tíos, mis padres, si nos fuéramos probablemente tu abuela también lo haría, honestamente yo también extraño Corea, solo debe sentirse entre la espada y la pared.

— ¿Por qué no... me dejan hasta que termine la preparatoria?

— No puedes vivir tu sola aquí, no es la solución, ni siquiera una opción.

— ¿Estás seguro de que no puede obtener otra plaza dentro de más tiempo?

— Voy a consultárselo —se levantó y besó su frente—. Ve a dormir.

--- Miracle ---

— Estas fumando —dijo con mohín de disgusto.

— Sí.

— No la aceptes.

— ¿Qué?

— ¿Qué hubiéramos hecho si mis padres no me hubieran dejado venir a estudiar la Universidad aquí?

— Te hubiera raptado.

— YooChun...

— ¿Qué pasa si terminan ah?

— Pues terminaran y ya pero ahora ella está feliz, no podemos cortarle las alas solo porque puedes tener un mejor empleo. Yo no me hice la misma pregunta, solo dejé que mi corazón decidiera. ¿Qué si terminábamos?

— Eso no paso...

— Pero pudo ser YooChun, ¿no lo imaginas? —YooChun apagó su cigarro y pensó unos minutos que le parecieron eternos a JunSu, después suspiró y se levantó besándole.

— ¿Qué haría sin ti ah?

— Probablemente morir de cirrosis o cáncer de pulmón, ahora regrésame los cigarros —sonrió y YooChun volvió a besarle.

--- Miracle ---

— Es un gusto... conocerles —pronunció con un coreano básico y las manos sudorosas, hizo una ligera venia y sonrió.

— A mí ya me conocías —sonrió JunSu entendiendo a la joven y le abrazó con confianza.

— Un gusto —se limitó a decir YooChun estrechando su mano.

— Que afectivo eres —reclamó JunSu.

— No habla mucho coreano así que no creo que entienda la mitad de lo que dicen —indicó Amber.

— ¿Cuáles son tus intenciones con mi hija? —pronunció YooChun en inglés y la chica sólo rio.

— Debería preguntar cuáles son sus intenciones conmigo —soltó en inglés y YooChun no comprendió que significaba aquello.

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