Once upon a time
Miracle
Advertencia: Mpreg, lime
Cuando JunSu le dijo a YooChun
que estaba embarazado, la reacción del pelinegro fue épica. Al principio se
confundió mucho, sin entender claramente aquel ultrasonido y aquellos papeles
que el menor Kim le había dado. Después, cuando logró procesar las palabras del
castaño quedó perplejo un par de segundos antes de alzar a JunSu entre sus
brazos. Llamó a su madre para darle la noticia y a sus suegros. Simplemente
nunca imaginó que JunSu y él tuvieran familia propia.
Llevaban año y medio de casados y
antes de ello sostuvieron una relación de tres años, en total eran cuatro años
y medio que llevaban juntos. Sabía que JunSu podía embarazarse gracias a una
condición "anormal" en su organismo pero no que llegaría tan pronto.
Durante el embarazo YooChun le
consintió a sobremanera. Cumplía sus antojos al por mayor y le cuidaba como
nunca ya que era un embarazo riesgoso. Para el séptimo mes YooChun decoró el
cuarto a lado del suyo que era una especie de cuarto de visitas.
Park no escatimó en gastos para
el cuarto de su bebé que intuía era una niña, pero no lo sabía del todo ya que
esperaban a la cesárea. Por lo cual el cuarto fue pintado de morado con
detalles en amarillo. JunSu estaba más que encantado con los detalles de su
esposo, tejiendo ropa para su bebé en colores neutro y riendo de verlo tan
emocionado.
El día de la cesárea YooChun no
quiso entrar al quirófano aun cuando le dijeron que podían mantener despierto a
JunSu. El odiaba la sangre y ver cómo le cortaban el vientre a JunSu le daba
pavor así el menor no sintiera dolor. Así que prefirió esperar afuera mientras
su cuñado y mejor amigo Kim JaeJoong, era el que estaba adentro no sólo como
pariente, también como médico.
YooChun estuvo tan nervioso
caminando de un lado a otro que YunHo, pareja de JaeJoong, imaginó que haría un
hoyo en el suelo. Y ChangMin, hermano de YunHo, sólo se burlaba. Cuando
JaeJoong salió con cara un tanto preocupada, YooChun imaginó lo peor mientras
su madre lo tranquilizaba. JaeJoong fue claro, JunSu y su niña estaban bien
pero no podía asegurar más bebés en un futuro y eso se sabría con otra prueba y
tiempo después.
Apenas dijo niña YooChun saltó de
felicidad y abrazó a su madre llorando. Y en cuanto les permitieron ver a
JunSu, YooChun corrió como loco ignorando que sus suegros llegaban de Seúl.
Ellos vivían en Estados Unidos. Igual que la madre de YooChun y YunHo y JaeJoong.
ChangMin sólo estaba de paso.
JunSu y YooChun se habían
conocido una tarde de invierno en la que JunSu estaba de vacaciones por las
calles de Nueva York con su familia. Volviendo para las vacaciones de verano
donde cayó en las redes de YooChun y decidió quedarse a terminar la secundaria.
Pero no logró convencer a sus padres y tuvo que esperar un año más para volver
a verlo. Un año en el que sólo hablaban por redes sociales y videollamadas.
JunSu ingreso a la Universidad
estudiando diseño gráfico. Y desde entonces ambos no se habían despegado.
YooChun en cambio estudió periodismo. Se casaron muy jóvenes pero muy
enamorados y ahora tenían un fruto de su amor, justo cuando YooChun comenzaba a
trabajar en un periódico importante.
Apenas entró en la habitación
observó a JunSu recostado en la cama, un tanto pálido pero con una sonrisa
amplia. El pelinegro se sentó a su lado en la cama dándole un beso muy largo y
tierno. JunSu sonrió contra este por completo dejado, al tiempo que JaeJoong,
YunHo, ChangMin, la señora Park y los señores Kim entraban a la habitación.
— Me has hecho tan feliz JunSu-ah
—indicó con lágrimas en los ojos. JunSu limpió aquellas lágrimas y sonrió.
— ¿Qué es? —cuestionó ya que al
final había decidido dormir.
— Niña… tenemos una hija —sonrió
tan entusiasmado.
— YooChun, no te recargues en
JunSu —le regañó tierno JaeJoong—. JunSu fue abierto y su herida puede volver a
hacerlo.
— ¡¿Te abrieron?! —preguntó
sumamente espantado.
— ¿Cómo esperabas que saliera la
bebé? ¿Atravesando los órganos y la piel de JunSu como fantasma? —obvió
ChangMin.
— Eish… —soltó fulminando con la
mirada al más alto—. ¿Estás cansado? —le preguntó a su esposo, acariciando su
mejilla.
— Un poco, pero quiero verla
—susurró sonriente.
— Antes de que la vean deben
saber algo —soltó JaeJoong, entonces les explicó la prueba que debían hacer
para saber si JunSu podría tener más bebés en un futuro, pero lo más probable
era que no ya que su cuerpo no estaba hecho para tener hijos.
— Pero ella está bien, ¿verdad?
—dijo JunSu con voz suave.
— Sí, muy saludable.
— Entonces está bien, con tenerla
a ella está bien. Yo ni siquiera llegué a pensar que se daría, sabía que podía
pero las probabilidades eran bajas. Ella es un milagro —indicó JunSu. Un toc-toc
a la puerta y una enfermera llegó con la bebé en su brazos envuelta en mantas
rosas. La señorita dejó a la bebé en los brazos de su "madre" que le
recibió gustoso y después salió—. Es tan hermosa.
— Se parece a ti.
— Claro que no, es idéntica a ti, YooChun —rio levemente.
— No es verdad —unos minutos
después YooChun la tenía en sus brazos completamente embelesado. Después pasó a
los de la señora Park que estaba con los padres de JunSu.
— Parece que estoy viendo a
YooChun de bebé otra vez —dijo la señora Park.
— Es cierto, físicamente no se le
ve nada de parecido con JunSu —indicó la señora Kim.
— ¡Te lo dije! —casi gritó JunSu.
Su bebé pasando a los brazos de su abuelo.
— Yo no la veo tan parecida a mí.
— Por dios YooChun es una copia
tuya —refutó su madre sacando su móvil, le tomó una foto a la pequeña y sonrió
satisfecha—. YooHwan se quedará mudo al verla.
— JunHo también —musitó el señor
Kim.
— ¿Planean volver a Corea?
—preguntó la madre de JunSu.
— Por ahora no, YooChun acaba de
obtener el empleo de su vida y no sabemos cómo se tome allá esto. No por
nosotros, por la educación de ella.
— ¿Cómo se llamará? —cuestionó
YunHo.
— En coreano JiYoon —respondió
JunSu—. Pero aquí será Amber.
— ¿Amber? —se confundió ChangMin.
— A YooChun le gustó el nombre.
— Con razón. Suena diabólico —se
burló el menor y YooChun lo fulminó con la mirada.
--- Miracle ---
Amber creció como cualquier chica
normal. En su mente no había cuestionamientos sobre el porque ella tenía dos
padres y los demás un padre y una madre, y realmente no le importaba mentir
diciendo que era adoptada. No deseaba que las personas entendieran su origen
porque no podrían hacerlo. Sólo las personas más cercanas sabían que era hija
de ambos biológicamente.
Su situación era complicada y más
cuando iban a Corea de visita con sus abuelos y tenía cerca de nueve años,
aquella época fue difícil porque los niños vecinos le preguntaban muchas cosas.
Porque le decía papá a JunSu y YooChun era una de ellas. Así ella ya no tenía ganas de
salir a jugar con las demás niñas porque todas cuestionaban a su familia. Sólo
salía con su tío YooHwan a comprar dulces o con el tío JunHo a correr al parque
cercano.
Realmente lo único que amaba de
ir a Corea era llegar a ser consentida por todos.
Porque era la única niña de la
familia y porque sus abuelos y sus tíos no se detenían en cumplirle los
caprichos normales que una niña podía tener, como comer más pastel de postre o
más golosinas después de cenar. Hasta eso Amber no deseaba más cosas, no le
gustaban las muñecas. Tenía una pequeña colección de muñecas marca Barbie todas
en el empaque original sin abrir, pero no le gustaba jugar con ellas.
Amber amaba su bicicleta y el
único gran berrinche que recordaba JunSu fue cuando entró a clases de ballet
pero no de TaeKwonDo. Pero no era su culpa. JunSu creía que con la escuela y el
ballet apenas y podría resistir su pequeño cuerpo, pero no, en eso era parecida
a JunSu, tenía su temperamento y también su hiperactividad. Asi que dos meses
después del suceso Amber entró a clases de Taekwondo.
Y después el piano y la guitarra
y más actividades que JunSu pensaba matarían a su hija y YooChun no se cansaba
de decirle que estaba bien. Que Amber no moriría porque era idéntica a él. Que
la dejara crecer asi o se aburriría y tendría que lidiar con ello.
--- Miracle ---
— ¿Por qué no me levantaron? —
reclamó YooChun acomodando su corbata. Amber de quince años estaba preparando
café para sus padres.
— Papá dijo que trabajaste hasta
muy noche y que te dejara descansar un poco más —respondió sacando unos
manteles y colocándolos en la mesa.
— JunSu siempre ha sido así
—sonrió mientras su hija llevaba los cafés a la mesa—. Espera —la joven dejó
las tazas y se detuvo, YooChun acomodó su corbata del uniforme escolar—. Ya
está.
— Gracias —sonrió y se dirigió a
la alacena—. Por cierto, ¿puedo ir hoy a casa de Henry?
— No —dijo al instante
sentándose.
— ¿Por qué? —preguntó haciendo
pucheros mientras se servía cereal.
— Porque no y ya.
— Debe haber una buena razón —se
sentó frente a él con el razón de cereal.
— Tu amiguito no me inspira
confianza, punto.
— Pero no estaremos solos.
— No me importa —su hija hizo un
puchero.
Amber tenía cuatro amigos,
hombres, varones, del sexo masculino, y a YooChun en especial ese tal Henry no
le caía bien. Estaba Kibum, a quien sabía le decían Key y era a su parecer muy…
femenino, aunque claro el joven siempre que estaba frente a él se portaba masculino, o al menos lo intentaba. JongHyun, que se la vivía pegado a Key y
YooChun pensaba que ahí había algo pero no quería indagar y por eso no
mal pensaba de ellos con sus intenciones hacia su princesa.
Y por otro lado estaban Dario y
Henry y los dos le caían muy pero muy mal, siempre tan cariñosos con su hija.
JunSu solía burlarse de él por ello. YooChun sólo le conoció una amiga a Amber,
se llamaba Victoria era china y se fue a su país un año atrás. Cosa que le
dolió mucho a Amber y estuvo bastante desanimada aquellos días.
— ¿Entonces pueden venir?
— No, ni tu madre ni yo
estaremos.
— Papá~ —soltó con aire
berrinchudo y pucheros que bien le había heredado a JunSu.
— No, no hagas pucheros —dijo sin
verla y dándole un sorbo a su café.
— Ni siquiera me has dado una
buena razón.
— No te quiero a solas con tantos
chicos. Punto.
— Ya te dije que no desconfíes de
mí.
— Desconfío de ellos que es
diferente.
— ¿Qué ocurre? —preguntó JunSu
entrando a la cocina mientras se ponía un suéter verde claro.
— Papá, ¿estarás hoy en la tarde?
— Sí, creo, sólo tengo que ir a
arreglar unas cosas y a las doce estoy libre, ¿por? —soltó haciendo que su
esposo frunciera el ceño.
— Quiero reunirme con unos amigos
pero papá no me deja ir a casa de Henry asi que quiero invitarlos aquí.
— ¿Por qué no la dejas ir a casa
de Henry? —cuestionó sentándose a lado de su esposo que tenía el ceño fruncido.
— No me hace ninguna gracia que
este sola en una casa con cuatro hombres —gruñó sirviéndose pan tostado.
— Tan celoso —se rio JunSu.
— JunSu…
— Yo estaré aquí, puedes traerlos
—indicó el castaño tomando de su café. YooChun sintió un tic nervioso en su ojo
derecho.
— Estas pasando sobre mi
autoridad.
— No, si pasara sobre tu
autoridad dejaría que Amber estuviera en una casa con cuatro hombres y a cambio
los dejo estar aquí donde podré vigilarlos como tú quieres —sonrió dándole un
beso en los labios—. Iré por ti y tus amigos a la salida.
— Eres el mejor —rio dándole un
beso en la mejilla a JunSu y levantándose para dejar su tazón en el fregadero
y dirigirse a su habitación.
— Siempre la consientes —reclamó YooChun.
— ¿Y tú no? —JunSu enarcó una
ceja.
— Es diferente.
— YooChun —suspiró—. Nuestra hija
no tendrá relaciones con nadie aquí —soltó quitado de la pena—. Entiendo que
quieras cuidarla pero prohibirle cosas sólo le hará desearlas más.
— ¿O sea que debo decirle
"Si Amber, está bien, puedes tener sexo con quién gustes en donde
gustes"?
— No, YooChun, esto no es así
—suspiró de nuevo—. Amber ya no es una niña, tiene quince años, va a llegar un
momento en que te pedirá salir a fiestas y tendrá novio. Y aunque no te guste
algún día va a casarse, con o sin tu aprobación.
— Eso ya lo sé —soltó sobándose
las sienes.
— ¿Entonces?
— No quiero que la lastimen,
puede que se enamore de alguien y ese alguien de ella pero… ¿Qué tal si al
momento de conocernos como sus padres ya no le parece tan genial? ¿Y si es
homofóbico?
— YooChun, no puedes preocuparte
por ese tipo de cosas, al final, sí eso pasa tú y yo estaremos para ella, no
podemos encerrarla en una caja de cristal para que nadie la toque.
— Lo sé —otro suspiro, JunSu
sonrió tomando tus mejillas y dándole un beso muy largo en donde sus lenguas
jugaron. Al separarse pegó su frente a la del pelinegro.
— Nadie va a quitárnosla, eso
tenlo por seguro, deja de preocuparte.
— ¿Están teniendo un momento
cursi? —soltó su hija desde la puerta.
— Sí, muy cursi —rio JunSu
dándole otro beso a YooChun.
— Ewwwwww~ —fingiendo que aquello
le daba asco pero realmente no era así.
— Les veré en la comida —dijo
YooChun levantándose de su lugar.
— Ve con cuidado, no quiero más
sustos YooChun.
— Manejaré con cuidado, te lo
prometo —lo tomó de las mejillas y lo besó.
— ¿Cuando me heredaras tu moto?
— Cuando seas mayor de edad en
Corea y sepas manejarla sin hacerte daño —rio YooChun caminando hacia afuera.
— Fuck —murmuró por lo bajo.
— Te escuche Josephine —reclamó
JunSu con una mirada severa.
--- Miracle ---
— ¿Quieren más agua? —preguntó
JunSu, sorpresivamente había una nueva chica en el grupo de Amber.
— Por favor señor —dijo Henry
afinando su violín, Amber intentaba que unas notas hicieran conexión en el
piano y Key rasgueaba la guitarra sin tener idea de cómo usarla hablando con
JongHyun. La chica nueva leía unas hojas y en ocasiones llamaba a Amber o a
Henry.
— Amber dijo que querían formar
un grupo —sonrió JunSu dándole un vaso a Henry.
— Sip, con Gem estamos completos.
— Es una suerte que llegara de
intercambio —dijo JongHyun.
— Aunque no entiende coreano,
sólo inglés y chino —rio Key. La joven ni enterada de que hablaban de ella—.
Justo ahora estudia coreano.
— Queremos ser un gran grupo
—indicó JongHyun.
— Lo serán —afirmó JunSu.
— Queríamos ir a mi casa porque
mi tío renta un estudio ahí y tiene varios instrumentos, pero su esposo no deja
a Amber —musito Henry.
— Es que YooChun es especial,
pero puedo convencerlo.
— No estaríamos solos, mi madre
estaría con nosotros y sería cada martes porque los demás días cada uno tiene
actividades distintas.
— Entiendo, lo hablaré con
YooChun.
— Llegué —dijo YooChun cerrando
la puerta, apenas vio a los chicos frunció el ceño—. Buenas tardes —los jóvenes
respondieron de la misma forma. JunSu le dio un beso en los labios y Amber se
acercó a besar su mejilla.
— Vamos a la cocina YooChun —el
pelinegro asintió con el ceño fruncido y ambos entraron en ella—. Amber quiere
estar en un grupo musical con ellos.
— ¿Y? —preguntó sin entender el
problema.
— La señora Lau me dijo que en su
casa hay un estudio donde ellos pueden ensayar sin problemas pero tú no dejas
que Amber vaya a casa de Henry.
— Ah no. Ella no va a su casa.
— YooChun. ¿Podrías dejar de ser
tan infantil? Es tu hija y tiene un sueño que no quieres que cumpla por tus
celos tontos.
— No son celos tontos cuando
quiere quitarme a mi hija.
— No te va a quitar a nadie
—suspiró—. Amber nos ha dicho que no tiene interés en él y él en ella tampoco.
¿Por qué no le crees?
— Porque… porque no. Sus
sonrisas, sus coqueteos me dicen lo contrario.
— Quizá sólo malinterpretas todo
YooChun-ah y aunque hubiera atracción de Henry a Amber ella no le corresponde.
Confía en ella —sonrió tomando sus mejillas para besarle. YooChun correspondió
con ganas hasta que un carraspeo los hizo separarse.
— Lo siento —murmuró la chica nueva en
inglés y ambos se sonrojaron un poco.
--- Miracle ---
Llevaba dos semanas yendo a casa
de Henry no sólo en martes, también en sábado, pero aquel día para la cena,
Amber estaba rara desde que llegó del ensayo. Tenía los ojos llorosos y
limpiaba su nariz a cada instante, además su plato estaba lleno cuando había
sacado el apetito de su padre, aquello encendió los focos rojos de JunSu,
conocía a su hija y sabía que no era normal su actitud.
— ¿Puedo levantarme?
— ¿Te sientes mal? —cuestionó
JunSu.
— Un poco, creo que voy a
resfriarme, me duele la cabeza.
— Bien, puedes ir a tu cuarto
—sonrió y Amber asintió dándole un beso en la mejilla a cada uno antes de
irse—. No está bien.
— Se le nota a kilómetros —dijo
YooChun comiendo bruscamente.
— Le llevare un té y un
antigripal, ya te contaré que sucede —indicó poniéndose de pie y colocando la
cafetera en la estufa.
— No tardes, siento que no es
algo bueno.
— No te preocupes, estará bien
—musitó abrazándolo—. Sea lo que sea, nos tiene a nosotros.
— Realmente espero que sólo sea
una gripe JunSu-ah —suspiró.
JunSu besó su mejilla y preparó
el té apenas terminó de cenar, fue al cuarto de su hija, no sin antes pasar al
botiquín por una pastilla. YooChun se levantó y lavó los trastos, también arregló la
cocina. Apagó las luces de la cocina y la sala. Pero al pasar por el cuarto de
su hija le escuchó sollozar y no pudo evitar pegarse a la puerta y oír.
— ¿Por qué duele tanto? —lloró
aferrada a JunSu que sólo acariciaba su espalda.
— El amor duele…
— No quiero que duela, papá.
¿Cómo hago que no duela?
— No puedes evitarlo —musitó—. Va
a pasar, vas a superarlo y a ser más fuerte. Sí, te rechazó, pero aún hay
muchos peces en el mar y aunque te cueste trabajo pronto vas a olvidarle y
volverás a sonreír.
— ¿Cómo lo sabes?
— Yo también tuve tu edad y
también tuve un primer amor frustrado, pero después… tu padre llegó a mi vida y
entonces supe que había valido la pena porque encontré al amor de mi vida, con
quién quería una vida juntos y aún después de ella.
— ¿Crees que algún día encuentre
a alguien así?
— Claro que sí, JiYoon-ah, el
mundo no se acaba porque la primera persona de la que te enamoraste te rechazó.
YooChun no quiso escuchar más, ya
lo sospechaba pero realmente le dolía más saberlo. Fue a su cuarto, se puso el
pijama, lavó sus dientes y una vez volvió a su habitación dio vueltas frente a
su cama. Se preguntaba quién había sido el "maldito ciego" en
rechazar a su princesa y causarle dolor. Quería estrujar su cuello con sus
manos aún sin conocerlo.
— Pensé que ya estabas dormido
—dijo JunSu llegando a su lado.
— Escuché que lloraba —JunSu se
tensó bajando la mirada—. Escucha, sé que te tiene más confianza que a mí, que
quizá piensa que soy un ogro pero quiero saber qué pasa.
— Es que… no siento que yo sea el
indicado para decirlo…
— ¡Sólo dilo y ya! —JunSu se
mordió el labio, YooChun tenía razón, le jaló hasta la cama y se sentó igual
que el mayor.
— Hace unos meses comenzó a
besarse con una persona y poco a poco se enamoró, hoy le confesó sus
sentimientos y esta persona la rechazó.
— ¿Fue Henry? —preguntó tensando
la mandíbula.
— No. Esto es… ella no quiere
decepcionarte.
— ¿Qué tiene que ver eso?
— Todo —YooChun le miró
confundido—. No es heterosexual —YooChun se quedó procesando las palabras que
su esposo había dicho. Eso resolvía muchas dudas del pelinegro, la forma de ser
de Amber, que se vistiera masculinamente, era muy linda en ocasiones pero a
simple vista parecía chico.
— Ahora cuadran muchas cosas.
— Yo sé que a ti no te importa,
porque no te importa que no sea hetero, ¿cierto?
— No importa, es decir, es mi
hija y la quiero como es, sería ilógico que no lo aceptara dado que estoy en una
relación homosexual.
— Pero ella… no quiere
decepcionarte porque siempre le has tratado como a una princesa. Esa era la
principal razón por la que no quiere nada con Henry.
— Debo hablar con ella —indicó
levantándose JunSu negó con la cabeza y le detuvo.
— Quiere estar sola, mañana
pueden hablar, es importante que se te enfríe la cabeza para que sepas que
decirle —YooChun abrazó a su esposo con fuerza y este correspondió.
— ¿Cómo no amarla si es el fruto
del amor que te tengo?
— Lo sé.
— ¿Recuerdas cuando estabas
embarazado de ella?
— Por supuesto —rio—. Corrías
como loco buscando cada antojo que tenía. Siempre supiste que sería niña.
— Y tú querías un niño para
enseñarle a jugar fútbol.
— Pero a Amber siempre le
gustaron los deportes. ¿Recuerdas cuando jugaba basquetbol y se rompió el pie?
— O cuando por andar jugando con
JunKyu se cayó y se abrió la frente.
— Siempre ha sido muy intrépida.
— Es como tú.
— Y como tú.
— Sí, fue como la mezcla de
ambos. ¿No te quedaste con ganas de otro bebé?
— Sí, pero no pude, realmente
quería darte otro hijo, ahora lo pienso y siento que fui muy egoísta cuando me
negué a seguir intentándolo.
— Tu vida estaba en peligro, yo
también me negué. Además no estamos solos, pudimos tenerla a ella.
— Yo sé… ¿crees que Amber hubiera
sido feliz con un hermanito?
— Seguramente —rio—. En aquella
ocasión estuvo feliz.
— Ella te admira mucho —JunSu se
dio cuenta entonces que estaba recostado sobre la cama con YooChun abrazándolo.
El pelinegro se aferró más a él con aquellas palabras.
— Pero no me tiene confianza.
— No es porque crea que eres un
ogro —rio—. Pero, le da miedo lo que puedas hacer por protegerla.
— ¿Cómo?
— Como ahora, de no ser porque es
una chica no dudarías en deshacerte de ella.
— Entiendo, aunque voy a
confesarte que a mí también me da miedo saber qué puedo hacer por ella. A veces
pienso que es fuerte pero verla así me recuerda mi adolescencia. Cuando no
estabas tú.
— Entendí.
— Sólo quiero que encuentre a la
pareja perfecta como yo encontré a la mía.
— Cursi —rio YooChun se alejó un
poco y le dio un beso.
— Soy cursi porque te amo.
— También te amo —YooChun le dio
otro beso.
Ninguno pensó en el rumbo que
tomarían aquellos besos ni que terminarían demasiado calientes. Ni siquiera
tuvieron en cuenta el tiempo que pasaron besándose. ¿Cuánto tiempo sin hacer el
amor? ¿Dos semanas? ¿Casi un mes? JunSu recuerda que fue rápido porque Amber
llegaría de la escuela. YooChun recuerda que fue contra el muro de su
habitación. YooChun suspiró cuando JunSu acarició su despierto miembro sobre su
pantalón.
— Amber está… en el otro cuarto…
—jadeó JunSu sintiendo besos y mordidas en su cuello.
— Iré a darme un baño —dijo
YooChun sin despegarse del cuerpo de su esposo.
— No, quiero sentirte… —susurró desabrochando los pantalones de YooChun.
— Pero… —una mordida a su
clavícula.
— Puedes amordazarme —rio,
YooChun gruñó un poco y siguió dejando marcas en el blanquecino cuello de su
esposo.
— Amo escucharte —susurró llegando a sus labios de nuevo.
— Hoy no puedes —sonrió.
— Entonces tendré que enviar a
Amber con mi madre para poder hacerte el amor como me gusta, mientras con
morder una almohada está bien.
A la mañana siguiente Amber se
enteró de su alocada noche de pasión reprimida gracias a las grandes marcas en
el cuello de JunSu. A ella no le importaba que se amaran siempre y cuando no
los escuchara, que traumante escuchar los gritos de tus padres llegando al
orgasmo. Un escalofrío le recorrió. De hecho podía decir que le gustaba que sus
padres aún tuvieran intimidad, ambos se veían más felices y aquello sólo
detonaba que se amaban como pocas parejas.
Aquella mañana de domingo JunSu
uso una bufanda roja cubriendo sus marcas. Se sonrojó involuntariamente ante
aquel "Deberían marcar lugares no visibles" que dijo su hija. Preparó
el desayuno y salió a la estética a arreglar sus manos, de paso les daba tiempo
padre-hija y podían entablar aquella charla que el "desvergonzado" de
YooChun aún no sabía cómo empezar. Se despidió de su hija con un beso en la
mejilla y de su esposo con uno en los labios. YooChun aprovechó la distracción
de su hija para apretar el trasero de su esposo ganándose un par de golpes y el
sonrojo en el rostro del castaño se expandió. Amber no entendió pero no
preguntó nada. Después se fue dejándolos a medio desayunar.
— JunSu y yo hablamos anoche de
lo que te pasaba —soltó YooChun haciendo que Amber dejara el tenedor sobre el
plato escandalosamente y le mirara con cierto grado de temor. YooChun acarició
su mano libre sobre la mesa—. Cuando te tuvimos podía jurar que era el hombre
más feliz sobre la tierra. No me importaba ayudar a JunSu en lo que fuera si
estaba cansado. Incluso me ponía feliz de que lloraras a media noche para darte
de comer y así arrullarte para que durmieras aunque después JunSu tenía que ir
y despertarme porque me quedaba dormido contigo.
— Papá...
— Siempre has sido diferente, en
la primaria las niñas se alejaban de ti porque tomabas bichos con las manos y
las asustabas, jugabas cualquier deporte con los niños y siempre decían que
eras muy aplicada pero hablabas de más.
— ¿A qué vamos con este recorrido
por mi vida?
— Me lo dijo. Y te juro que no
hay forma en la que puedas decepcionarme. Nada de lo que hagas podrá
decepcionarme Amber, eres mi hija y voy a amarte siempre, con novio o con novia
—la menor sintió sus ojos acuarse y bajó la mirada, YooChun sonrió y le abrazó.
— Siempre pensé que no te gustaba
la forma en la que era porque era demasiado masculina —dijo entre sollozos.
— Pues muy mal. Porque me gusta
cómo eres. Quizá hay cosas que no tolero, como que tengas muchos amigos o que
seas igual de desordenada que JunSu pero así te quiero.
— ¿Ahora puedo ir a casa de
Henry?
— No.
--- Miracle ---
— Llegamos —indicó JunSu, antes
de pasar a arreglar sus manos fue por JaeJoong, YunHo y su hija al aeropuerto
ya que estarían ahí para unos eventos del trabajo de YunHo. Así que llegó con
ellos. Amber estaba viendo la competencia de Taekwondo con su padre comiendo
papas de un tazón y casi tirando de sus cabellos porque no ganaba su favorito,
sin embargo al ver a su prima rio y le saludó igual que a sus tíos.
— ¡Traje un nuevo videojuego!
— ¿No es de princesas verdad?
— Nop, bueno, algo así.
— Sulli-ah —puchereó pero la
menor le jaló a su propio cuarto diciendo un "Te gustará". JunSu
entró con JaeJoong a la cocina a preparar botanas para el par de hombres que
ahora gritaban a la TV.
--- Miracle ---
Pasaron dos semanas para que
YooChun le cumpliera a JunSu la promesa de mandar a Amber a otra parte, justo
para su aniversario número diecisiete de bodas. YooChun mandó a Amber a casa de
Jae a que tuviera una pijamada con Sulli y desperdigo pétalos de rosas en la
cama, para después hacerle el amor sobre ellas con tanta pasión y tanto amor
que JunSu se sintió flotar entre las nubes aún más.
Un mes y medio después, cuando
los Jung se habían regresado ya a Corea y Amber y Sulli tuvieron una
"dolorosa y dramática" despedida, JunSu supo por el resplandor en los
ojos de su hija que algo tenía pero no sabía que era. Su hija había vuelto a
sonreír no solo físicamente.
YooChun también notó aquel cambio
en su hija pero no preguntó nada, ciertamente desde el incidente en que
descubrieron su orientación sexual YooChun y ella se habían vuelto aún más
unidos y eso hacía tan feliz a JunSu. Porque YooChun estaba aprendiendo a
controlar sus celos sobreprotectores de padre y Amber podía contarle cosas que
él jamás imaginó podría.
Dos semanas más y JunSu lo supo.
Su hija estaba enamorada y al
parecer esta vez era correspondida. Porque los ojos de su compañera de grupo no
le engañaban. Su sonrisa, los abrazos esporádicos y ese tipo de protección y
celos que había entre ellas. JunSu pensó que quizá Amber era tan celosa como
YooChun y acertó. Amber era muy celosa.
--- Miracle ---
— Quizá me ofrezcan una plaza en
Corea —Amber casi escupe su agua para terminar atragantándose y tosiendo
fuertemente, aquellas palabras de su padre fueron tan sorpresivas. Tenía a
JunSu palmeando su espalda esperando que se calmara—. ¿Estás bien?
— No... ¿no podemos quedarnos?
— Si acepto se van conmigo ambos.
— Entonces no la aceptes.
— Creo que sería la mejor opción
aceptarla.
— ¡No! ¡No lo hagas! —ni siquiera
JunSu comprendió a su hija.
— ¿Por qué?
— Hay algo que no les he dicho
—musitó limpiando su rostro y bajando la mirada—. Yo... tengo novia —ambos se
quedaron callados unos minutos viéndose a los ojos. ¿Qué hacer en esos casos?
— ¿Desde cuándo? —cuestionó JunSu
suavemente.
— Un par de semanas.
— ¿Quién es? —fue YooChun esta
vez.
— Gem...
— ¡¿Tu compañera de banda?!
—sonrió JunSu. Amber asintió un tanto sonrojada—. ¡YooChunnie es tan bonita! ¡Y
además talentosa! ¡Vamos al próximo ensayo juntos. ¿Si?!
— Papá —respingó avergonzada.
— Quizá sea la única vez que
tenga esa plaza —indicó YooChun—. Voy a consultarlo con la almohada —sin más se
puso de pie y se fue. Amber se mordió el labio inferior sintiéndose culpable
del repentino mal humor de su padre.
— No es tu culpa —sonrió JunSu—.
Extraña Corea, allá esta ChangMin, tus tíos, mis padres, si nos fuéramos
probablemente tu abuela también lo haría, honestamente yo también extraño
Corea, solo debe sentirse entre la espada y la pared.
— ¿Por qué no... me dejan hasta
que termine la preparatoria?
— No puedes vivir tu sola aquí,
no es la solución, ni siquiera una opción.
— ¿Estás seguro de que no puede
obtener otra plaza dentro de más tiempo?
— Voy a consultárselo —se levantó
y besó su frente—. Ve a dormir.
--- Miracle ---
— Estas fumando —dijo con mohín
de disgusto.
— Sí.
— No la aceptes.
— ¿Qué?
— ¿Qué hubiéramos hecho si mis
padres no me hubieran dejado venir a estudiar la Universidad aquí?
— Te hubiera raptado.
— YooChun...
— ¿Qué pasa si terminan ah?
— Pues terminaran y ya pero ahora
ella está feliz, no podemos cortarle las alas solo porque puedes tener un mejor
empleo. Yo no me hice la misma pregunta, solo dejé que mi corazón decidiera.
¿Qué si terminábamos?
— Eso no paso...
— Pero pudo ser YooChun, ¿no lo
imaginas? —YooChun apagó su cigarro y pensó unos minutos que le parecieron
eternos a JunSu, después suspiró y se levantó besándole.
— ¿Qué haría sin ti ah?
— Probablemente morir de cirrosis
o cáncer de pulmón, ahora regrésame los cigarros —sonrió y YooChun volvió a
besarle.
--- Miracle ---
— Es un gusto... conocerles —pronunció
con un coreano básico y las manos sudorosas, hizo una ligera venia y sonrió.
— A mí ya me conocías —sonrió
JunSu entendiendo a la joven y le abrazó con confianza.
— Un gusto —se limitó a decir
YooChun estrechando su mano.
— Que afectivo eres —reclamó
JunSu.
— No habla mucho coreano así que
no creo que entienda la mitad de lo que dicen —indicó Amber.
— ¿Cuáles son tus intenciones con
mi hija? —pronunció YooChun en inglés y la chica sólo rio.
— Debería preguntar cuáles son
sus intenciones conmigo —soltó en inglés y YooChun no comprendió que
significaba aquello.
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