Perfume
17. Marine turtle
— ¿Ellos eran tus papás biológicos?
— Eso dijeron —Ten observo la foto entre las manos de Kun—. Mis abuelos biológicos le dieron esa foto a mis papás, así que, supongo que si —apreto los labios.
— Cuando estaba dormido, cuando ví al bebé… ellos se lo llevaron —Ten se sorprendió ante lo que dijo Kun. Realmente no era muy creyente de esas cosas, en algún punto se volvió budista y su familia no se opuso en absoluto pero ahora era extraño.
— ¿A nuestro bebé? —Ten se sintió un poco tonto dado que, no sabía si realmente era su bebé o no, para empezar ese sueño había sido extraño para Kun, ¿que estaban haciendo sus padres biológicos de los que no recordaba nada con su hijo que ni siquiera se terminó de formar?
— Si, ellos se lo llevaron, pero no me podía mover.
— Creo que los sedantes te afectaron demasiado.
— Puede ser pero estoy seguro de que eran ellos.
Ten se quedó pensando un momento y luego negó con la cabeza. Quizás todo había sido solo un sueño producto de la desilusión pero… por un instante pensó en que Kun no sabía que había perdido a su bebé cuando despertó. Quizás aquel sueño no era un sueño.
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Con los ojos cerrados, estoy contando estrellas.
Finalmente me deslizó hacia sueños blancos.
Mares de color azul profundo son lo que deseo.*
Ten se sentía extraño esa mañana de diciembre. Tenía que acudir a dejar unos papeles a la universidad, además de confirmar un par de calificaciones, TaeYong le acompañó ya que debía confirmar la fecha de inicio de sus prácticas con un documento que le había dado el acuario. Desayuno con demasiado apetito, luego de días en donde le dolía la cabeza y apenas y se aguantaba el mismo pero nada anormal. TaeYong le dijo que quizás ya iba a comenzar su celo.
Ten pensó que las fechas coincidían esa mañana pero solo eso. Se separaron al llegar a la universidad, cada uno acudiendo a su facultad, después del viaje en metro. Ten hizo su papeleo y luego adquirió una leche de chocolate en la máquina expendedora, le mandó un mensaje a Kun indicando que esperaría a TaeYong y se sentó en las bancas frente a la biblioteca central. También le aviso a TaeYong donde estaba y que ya había terminado su trámite.
Mientras esperaba comenzó a dibujar en su tableta, iba a adelantar un trabajo de un local de flores que le había pedido un promocional para folletos. De pronto su cabeza empezó a doler, fue un dolor que pudo sobrellevar pero en algún punto ya simplemente le estaba provocando malestar. Necesitaba un analgésico. Jadeó comenzando a sudar frío, guardó su avance y apagó la tableta con un poco de raciocinio.
Cerró los ojos, dio un trago a lo poco que quedaba de su leche. No era posible que su celo estuviera llegando así. El primero después de dejar de tomar sus supresores había sido diferente, muy caliente, lo que más deseaba era que Kun lo tocara y había tenido tanto placer teniendo sexo con su novio que simplemente el calor era soportable, pero está vez dolía.
El calor era insoportable, estaba seguro de que sus feromonas estaban inundando el lugar. Le marcó a Kun tratando de no jadear al recordar cómo le besaba el mayor, lo necesitaba muchísimo. Su piel chocando con la propia y sus gemidos desesperados en su oído. Imaginaba que todo era más intenso debido a su embarazo fallido. Kun incluso ya había comenzado a usar la motocicleta otra vez, su recuperación había sido exitosa.
— Hola a-...
— Nuonuo… otra vez.
— ¿Dónde estás?
— En… la universidad… estoy esperando a TaeYong.
— Le marcaré para que esté contigo en lo que llegó, no te muevas de ahí.
— Estoy frente… a la biblioteca… apresúrate… arde.
— Tranquilo, no te acerques a nadie.
— N-no…
Kun le colgó. Los escalofríos le hicieron mirar alrededor, nadie le estaba viendo así que esperó con las manos entre sus piernas. El calor iba aumentando conforme pasaban los minutos y su aroma a naranjas era más espeso y delicioso. Rogaba porque ningún alfa pasará por ahí. Vio a un par de hombres murmurar en torno a su dirección, luego se acercaron de manera lenta, Ten sintió miedo, quiso moverse pero no pudo debido a la debilidad en sus piernas. Los síntomas le habían pegado muy fuerte en ese ciclo.
Sintió a alguien tocarle el brazo, en cuanto miro hacia un lado estaba TaeYong con él, suspiro de alivio recargándose en su hombro. Escuchó que los jóvenes de antes pasaban detrás de él, pronunciando un suave “estuvimos cerca”. No quería pensar que estaban por hacerle algo hasta que llegó TaeYong. Después de quince minutos, TaeYong le ayudó a levantarse y tomó su bolso, Ten se aferró a él caminando hasta la entrada de la universidad donde Kun estaba esperando en el auto.
— Hyung te llevo a casa —musitó Kun cargando a Ten para meterlo al auto en el asiento del copiloto.
— No te preocupes, de todas maneras íbamos a vernos con Yuta, no tarda en llegar, ya le avisé a nuestros papás, así que tranquilo —Kun sonrió y asintió con la cabeza, se subió al asiento del conductor para luego arrancar. TaeYong se quedó ahí mirando como Kun se llevaba a su hermano.
TaeYong avanzó hasta el metro de la ciudad, iría al mall con Yuta y lo vería en una estación intermedia. Comprarían un regalo bonito para Sicheng que volvía en una semana. Por un momento se preguntó si debía comprarle algo a Johnny. Desechó la idea, supo por Yuta que seguía saliendo con el mismo chico de antes, aunque no habían formalizado nada, estaba seguro de que su relación estaba floreciendo.
Y una vez más pensó en lo tonto que había sido para dejar ir a Johnny así.
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El primer día fue horrible, había dolor, debilidad, mareos, Ten vómito un par de veces, Kun le baño pero eso no lo mantuvo fresco, después de dormir aferrado a Kun, por la madrugada, la libido de Ten comenzó a elevarse. Kun despertó igual que tres años atrás, con besos en el cuello, le acarició las mejillas y lo besó con ansias. Ten tenía las mejillas rojas y las pupilas dilatadas.
— ¿Te sientes mejor? —preguntó Kun contra su mejilla. Ten asintió con la cabeza. Kun bajó su mano hasta la entrepierna de Ten, estaba duro contra su ropa interior. Ten jadeo removiendo sus piernas. Kun sonrió—. ¿Quieres hacerlo ya o debemos esperar?
— Tócame… estoy ardiendo…
— Que hermoso te ves rogando —soltó Kun con una sonrisa sexy, Ten parpadeo lentamente bastante encendido con la imagen de Kun.
— Follame… hazme sentir otra vez que perteneces dentro de mí… —el tono necesitado le hizo endurecerse más.
— ¿Quieres que te deje con las piernas temblando? —Ten frunció el ceño cerrando los ojos. La imagen de él siendo follado hasta que sus piernas no dieran más le encantó—. ¿O quieres que te lo haga lento, profundo, suave? ¿Quieres que te deje las marcas de mis manos en tus nalgas? ¿O quieres que te acaricie hasta que no puedas más?
— Duro… lo quiero duro hoy…
— Está bien cielo —Ten jadeo ante el apodo—. Haré todo lo que me digas, tu pide, yo voy a dártelo —Ten suspiro, jalo de la nuca a Kun y le beso profundo, gimiendo contra su boca, lamiendo sus labios, haciéndolo deshacerse entre sus brazos.
Bajo con sus besos, le mordió el cuello, el pecho, sus pezones los chupó y mordisqueó el tiempo que quiso, Ten había comenzado a temblar cuando le atendió el pecho, Kun le miró con los labios en su pezón, Ten se sintió jodidamente caliente al chocar su mirada con la de su novio. El deseo recorría su cuerpo como lava caliente, arrasando con su poca capacidad para pensar.
— Kun… por favor tócame —no quiso pedirlo así pero el celo le hacía vulnerable, se acordó de aquella ocasión en la que hizo a Kun arrodillarse entre sus piernas y chupársela en Halloween, tenía un uniforme de enfermera, con esa falda corta y su pene marcándose bajo el disfraz. Ten no recordaba a Kun tan desesperado por joderlo.
Y amaba la forma en que Kun le chupaba las piernas, como le comió entero como si estuviera desesperado y luego cuando lo puso en cuatro haciéndole un beso negro que lo hizo gemir contra la mesa. Ni siquiera recordaban de quien era la fiesta, tampoco porque estaban teniendo sexo ahí, solo recordaba a Kun disfrazado de piloto con los pantalones más abajo de los muslos, bajandole la ropa interior para follarlo tan bien, que Ten nunca hubiera sospechado que se estaba recuperando de su pierna rota. Ten incluso tenía una peluca de cabello largo negro.
— ¿Qué quieres que haga cielo?
— Follame… por favor… correte en mi.
— No podré hacerlo, dijimos que esperaríamos, así que pasé a comprar condones, voy a cuidar bien de ti.
— Me gusta cuando me dejas oliendo a ti —Kun apretó los labios y sus ojos los cerró con fuerza, aunque también le encantaba la idea de correrse dentro de Ten sin ningún tipo de protección, también era consciente que había una probabilidad de dejarlo embarazado de nuevo y no quería que eso sucediera aún.
— Y a mi pero primero debemos casarnos —rio, le dejo un beso suave en los labios y se levantó para ir a la sala por los condones que había dejado ahí. Ese iba a ser el departamento donde Ten viviría con él cuando se casaran. Poco a poco lo estaban llenando de ellos. Incluso Ten ya le había comprado algunos rascadores a Leon y Louis que estaban en la sala del lugar.
Cuando volvió a su habitación, su pene se sentía duro de nuevo, admirando como Ten se estaba metiendo los dedos gimiendo su nombre. Ten ya estaba desnudo, con las piernas abiertas, Kun se puso el condón relamiendo sus labios ante la imagen tan atractiva en la cama. Se acomodo dejando los condones en el buró. Eran cerca de las cinco de la mañana. Le penetró llevándose los dedos de Ten a su boca para saborear sus fluidos. Kun comenzó a embestirlo, escuchando el sonido de sus pieles chocar, suspirando mientras le veía desecho arqueandose cada tanto y gimiendo tan alto.
A Ten le gustaba que Kun supiera lo mucho que disfrutaba hacerlo, además, no tenía que callarse ahí porque estaban solos. Kun jadeo viendo su cuerpo sudado con esa piel preciosa, un poco más oscura que la suya, hacían una combinación increíble, las marcas de sus dientes en el torso de Ten. Kun estaba disfrutando tanto del sexo con Ten que sentía que podría aguantar diez días como esos.
— Me vuelves loco Chittaphon…
Ten no aguanto más y eyaculó con esas palabras.
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A través de olas chapoteantes, encontraré un camino.
Encontraré un camino, si.*
Ten regreso a casa después de cinco días en celo, XuanYi le observó, estaba cansado pero se veía bastante feliz a la vez. Básicamente solo había vuelto porque debía arreglar sus cosas para el viaje familiar en dónde Kun iría con ellos. Para YunHo y JaeJoong ese viaje era importante porque no sabían si el año siguiente podrían irse juntos con los cuatro, TaeYong ya estaría en Gwangju y aunque podría ir con ellos, dependería del acuario. Yuta estaba viendo cómo continuaría después de la graduación, JaeJoong sabía que probablemente lo intentaría de nuevo en Japón. XuanYi estaría en Corea pero si de pronto le salía alguna oportunidad en otra parte del mundo, sabían que ella la tomaría. Y por último, YunHo estaba seguro de que cuando Ten se graduara, se casaría con Kun.
YunHo se sintió nostálgico mientras sus hijos hacían las maletas para irse a Okinawa. Aún recordaba como cuando Yuta había llegado con ellos, TaeYong y XuanYi le compartían de sus juguetes sin poderle decir hola porque apenas estaban aprendiendo el idioma. Después cuando Ten llegó y comenzaron a incluirlo, YunHo se recordaba bailando con él y TaeYong en la sala de la casa. También como poco a poco los median para ver quién era el más alto, sin embargo ninguno había sacado los genes de YunHo en ese aspecto.
JaeJoong recordaba aquella tarde dónde un Ten de diez años le decía que Kun le agradaba mucho, también como entre él y TaeYong competían a menudo, quien corría más rápido, quien llegaba primero, quien acababa su comida primero. Recordó como los cuatro se enfermaron de varicela al mismo tiempo, siendo XuanYi la primera porque siempre se enfermaba más que los demás, las noches cuidando a los cuatro, o yendo a verlos a los recitales en la escuela, Ten y TaeYong que amaban bailar.
Aquellos días en dónde llevaban a todos de paseo, incluyendo a los hijos de sus amigos, entonces se ocupaban de que no se lastimaran y un pequeño TaeYong adoptó la costumbre de YunHo de contarlos a todos. Recordó a Yuta sosteniendo de la mano a JungWoo y Sicheng mientras caminaban, a XuanYi y Yukhei aferrándose a los brazos de Kun, a Johnny con TaeYong y Ten hablando de que Pokémon era el mejor. Habían sido días muy buenos.
Sin embargo no todo duraba para siempre y JaeJoong sabía que aunque iba a doler, que sus hijos se fueran al final iba a ser su victoria, los habían educado bien, les habían dado bases, pronto podía ver a Ten con una familia. Podía ver a Yuta y XuanYi trabajando en lo que quisieran, podía ver a TaeYong recuperarse de aquellos tropiezos. Dolería dejarlos volar pero ellos sabían que siempre podrían volver a casa si lo necesitaban.
Ahora tendrían tiempo para disfrutarse como pareja, como abuelos en un futuro, viajar, conocer lugares juntos o redescubrirlos, salir con sus amigos, disfrutar su vida. No era que lo dejaran de hacer cuando nacieron sus hijos, pero era una etapa diferente. Aunque sabía que a quien más le iba a costar soltar todo eso sería a YunHo, quien siempre había sido un padre protector, quien siempre vería a sus hijos como sus bebés.
Yukhei una vez más se quedaría cuidando a Leon y Louis. Kun se sentía un poco triste ya que no quería irse sin ellos pero Ten le explicó que era mejor porque los gatos no eran buenos con las mudanzas. Yukhei iría a verlos diario en casa de los Jung, les alimentaría y estaría un tiempo con ellos jugando. Kun estaba emocionado, eran sus primeras vacaciones con Ten, esperaba poder adoptar esa tradición cada año también y llevar a su familia de vacaciones, su familia con Ten.
Kun se despidió de su familia aquella mañana en el aeropuerto. JunSu sintió un poco de nostalgia, a él aún le quedaban dos hijos por los cuales velar pero dolía saber que Johnny y Kun ya estaban buscando su propio camino. Dolía dejarlos ir. Johnny le sonrió al igual que JungWoo mientras JiWon le pedía que le llevara un recuerdo lindo. Kun asintió con una sonrisa. Se despidió de sus papás y luego Ten le tomó de la mano para abordar juntos.
YooChun cerró los ojos dejando que un par de lágrimas salieran, JunSu sabía que si a él le estaba costando dejar ir a sus hijos a YooChun le costaba el doble o triple porque siempre había sido apegado a los cuatro, no que JunSu no lo fuera pero entendía que quizás en algún momento cada uno decidiría volar, tal como él lo hizo, tal como YooChun lo hizo también. Solo que en YooChun estaba más arraigado el sentimiento de familia, así que comprendía que estuviera más vulnerable.
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Llevaban tres días en Okinawa, habían visitado la playa y también habían disfrutado de las aguas termales, comida y paseos turísticos. Esa tarde Kun invitó a Ten a pasear en la playa, visualizando el mar. TaeYong y XuanYi estaban en la alberca mientras que Yuta y sus papás estaban en la habitación del hotel comiendo. Primero caminaron descalzos sobre la arena y luego juguetearon un poco persiguiéndose para terminar tirados y llenos de arena en el cuerpo.
Kun le dió un beso, amaba lo bonito que se veía desde que lo conoció. Ten se alejó para sentarse a su lado y ver el atardecer. Que preciosa vista del mar, que precioso sentir la mano de Kun entrelazando la suya. Habían pasado muchas cosas ese año, Ten solo deseaba que Kun no se fuera de su lado.
— ¿Cómo quieres que sea nuestra boda? —pregunto Ten recargándose en su hombro.
— ¿Nos vamos a casar? —rio Kun haciendo que Ten le mirara con miedo y el ceño fruncido, Kun empezó a reír un poco más pero Ten solo se cruzó de brazos y se levantó empezando a caminar lejos. Kun le siguió, atrapandolo entre sus brazos, comenzó a dejarle besos suaves en el cuello para contentarlo—. Es broma, sabes que me quiero casar contigo.
— Ahora yo no quiero.
— ¿Me vas a dejar?
— Si —ellos no habían dejado de caminar—. Al final del día tú estabas dispuesto a entregarme a un alfa.
— Pero ya no, ya eres mío en todos los aspectos posibles —susurro Kun contra su hombro—. Te marque, incluso te embarace, eres mío.
— Me excita que te pongas así pero tengo una duda.
— Dime.
— ¿Que te hizo cambiar de idea? ¿Cuál fue la razón por la que decidiste decirme lo que sentías? Yo hablé con Johnny y me dijo que no te veías en una relación con nadie porque eras un beta y no tenías a un destinado entonces… ¿qué cambió?
— Creo que fue que esa noche ví a Jeff y… yo no quería que volvieras con él. Eso me hizo darme cuenta de que no iba a soportar si salías con alguien más. Solo quise arriesgarme, por eso te bese y en ese momento te lo iba a decir pero luego nos interrumpió Yuta-hyung y después jugamos, la verdad es que en ese momento pensé que aunque no me amaras, quería que supieras que yo te amaba.
— Entiendo… ¿por qué creíste que volvería con Jeff?
— Él te estaba mirando mucho esa noche y solo pensé que quizás hablarían y volverían. Es un buen tipo.
— ¿Definitivamente no tienes una marca? —ambos se detuvieron, Ten le miró de frente.
— No la tengo, ¿la tuya si apareció?
— Si, de hecho, el tatuaje la cubrió —Ten apretó los labios.
— ¿Lo sabes no es así? ¿Sabes quién es tu destinado?
— Realmente no tengo la certeza de que así sea, pero empecé a rememorar después del beso con Johnny-hyung. Y creo que Jeff tiene la misma marca. Aunque los besos que nos dábamos si me lanzaban chispazos, todo se sentía mejor cuando pensaba que eras tú —Ten estaba sonrojado y sus labios se apretaron. Kun le sostuvo de las mejillas—. Yo solo… me decepcionaba cuando al separarme veía que no eras tú y creo que esa decepción la notaba él.
— ¿No importa verdad? —pronunció dándole un beso en la frente—. No importa si no soy tu destinado, ¿o si?
— A mi nunca me importo, por eso te pedí besarnos, por eso quise que las cosas escalaran, yo quería que todo lo que tenía para darte lo tomaras. Kun… yo solo veo una vida contigo, si tú me hubieras dicho que no lo hubiera aceptado pero realmente… no soportaría verte con alguien más.
— Felizmente soy solo tuyo —Ten sonrió jalandole para besarle en los labios—. Entonces desde el día uno pudimos estar juntos de no ser por mis inseguridades.
— Creo que sí pero siento que así es como debía ser. Es decir… nos ayudó a aprender, ¿no es así? —Kun asintió con la cabeza.
— Y ahora te vas a casar conmigo, tendremos una linda familia y diez gatos.
— Pensé que no querías casarte conmigo.
— Claro que quiero, no hay salida para ti, es casarte conmigo o arriesgarte a que me de un ataque por no tenerte cerca.
— Tonto… —Ten le acarició el cabello, se acercó a darle un nuevo beso con ansias, Kun se dejó moviendo sus labios contra los de Ten—. No voy a perderte, ya estuve a punto de hacerlo dos veces. Estás conmigo o no estás.
— Suenas como un loco.
— No me importa, eres mío, solo mío. Toda la gente mirándote y yo solo quería que me eligieras.
— Lo hice, te elijo, siempre sin importar que. Eres tú y solo tú para mí y todos lo sabían, que yo te amaba tanto que solo podía verte a ti.
— Entonces, vamos a casarnos tan pronto como se pueda, ¿vale? —Ten le dedicó una sonrisa hermosa que Kun no pudo resistir y le dió un beso suave. Se tomaron de las manos para caminar de regreso con sus manos entrelazadas.
— ¿Quieres intentarlo de nuevo cuando nos casemos? —Ten se puso un poco tenso con la pregunta de Kun. El mayor sabía que Ten estaba teniendo muchos nervios respecto a hablar sobre embarazo.
— ¿Y si no puedo? ¿Si sucede lo mismo?
— Quizás… soy yo el problema —musitó Kun con suavidad—. Ya sabes, baja probabilidad de fertilidad, quizás… mis soldados no son tan buenos —rio ante lo último que dijo. Ten le imito porque sonaba gracioso.
— No sé si quiero pasar otra vez por eso, la esperanza para que luego desaparezca, no me gusta. Prefiero que adoptemos, uno o dos niños.
— Vale, entonces, empezaré a verificar los requisitos, aún es pronto pero me gusta tener todo planificado.
— Lo sé —rio Ten—. Me gusta como estás planeando tu vida conmigo.
— Ten… si en algún momento ya no sientes lo mismo por mí, lo dirás, ¿verdad? —Ten se detuvo haciendo que Kun le mirara de frente.
— Yo no… Kun, jamás voy a dejar de sentir esto por ti.
— ¿Estás seguro?
— Claro que lo estoy, planeo tener una familia contigo y casarme, si no quisiera estar contigo toda la vida no lo diría.
— Solo ten en cuenta mis palabras, soy la única persona que has conocido en ese aspecto, obviamente van a suceder cosas que puedan hacerte cambiar de opinión y está bien, solo dímelo.
— No va a ser necesario, porque estoy seguro de que todo lo quiero vivir contigo. Entiendo tus inseguridades pero… eso no me ha detenido ni lo hará en un futuro.
— Yo también te quiero para toda la vida —sonrió Kun, le dejó un beso en la frente y de nuevo avanzó hasta el hotel, tomado de la mano de Ten que le veía como si fuera el mundo entero.
︵‿︵‿୨♡୧‿︵‿︵
Sobre el horizonte, encontré un camino.
Encontré un camino, si.
Finalmente en este momento, veo mi mar.*
El regreso a Seúl fue tranquilo, Kun le llevó souvenirs a su familia, también aprovecho para comprar un par de sombreritos para gatos para Leon y Louis, los cuales les puso con bastante dificultad. Ese año Ten y Kun no fueron a la fiesta de bienvenida de la universidad debido al celo de Ten. Así que JungWoo, con Yuta, TaeYong y XuanYi no dejaron solos a Yukhei, Hendery y Dejun. JungWoo aún recordaba a Yukhei comiéndole la boca, mordiendo sus labios mientras TaeYong estaba con Yuta pasándola bien y XuanYi estaba con MeiQi.
A JungWoo esa noche le temblaron las piernas al sentir a Yukhei tan deseoso por hacerlo jadear. Además el sabor de sus labios con alcohol era diez veces mejor. JungWoo nunca imaginó que desearía que Yukhei le metiera los dedos en el baño de aquel lugar. No lo hicieron porque a pesar de todo, TaeYong y Yuta los estaban cuidando, incluso XuanYi, pero realmente ambos querían perderse entre besos y caricias. JungWoo y Yukhei se movieron con Dejun y Hendery a bailar para bajar las ganas de tocarse.
Durante las vacaciones de los Jung, JungWoo y Yukhei estuvieron cuidando a Leon y Louis. Además, Yukhei le regaló una perrita a Dejun que estaba bastante triste porque su mascota en China había fallecido y él no había estado ahí para sus últimos minutos. Así que con ayuda de JungWoo, consiguió a una pequeña beagle que llegó a la vida de Dejun. A JungWoo le encantaba que Yukhei fuera así, porque demostraba el enorme corazón que tenía.
Para el cumpleaños de Kun, Ten estuvo más sentimental de lo que habría estado otras veces, porque realmente había pensado que lo perdería el día de su accidente, afortunadamente no fue así. Así que mientras todos cantaban Happy Birthday y Kun veía el pastel sobre la mesa, Ten le abrazo por la espalda, recargando su barbilla en el hombro de Kun diciéndole que lo amaba y que estaba agradecido de tenerlo con él. Kun estuvo a punto de llorar, se contuvo porque sabía que era una noche solo de felicidad. Al siguiente fin de semana Johnny volvió a Chicago, Sicheng a Beijing y TaeYong partió a Gwangju.
Era el inicio de una nueva etapa, Yuta se había graduado ya y comenzaría sus prácticas en una empresa de comercio internacional, Johnny iniciaría con las suyas en una empresa de venta de materiales de construcción en Chicago, TaeYong estaría en Gwangju. XuanYi, Kun y Ten comenzarían su último año escolar. Sicheng continuaría en Beijing, así como JungWoo empezaría el segundo año de su vida universitaria y Yukhei el primero de ellos.
Daba miedo, pero poco a poco cada uno estaba encontrando su camino.
︵‿︵‿୨♡୧‿︵‿︵
Todos los arrepentimientos del pasado ahora se desvanecen.
Los recuerdos me envuelven en sus brazos, está bien.*
TaeYong estaba perdido afuera de una tienda de conveniencia con el alcohol en la cabeza y mil cosas en mente. Había dejado de beber por un buen tiempo pero esa tarde en Seúl, supo por JungWoo que Johnny estaba por tener un hijo con aquel omega del cual ni siquiera sabía su nombre. Habían sido tres años en donde todo se había limitado entre ellos a saludos cordiales y reuniones con la familia.
El omega no acudía a las reuniones familiares, TaeYong no sabía porque si ya llevaba una relación duradera con Johnny, eran dos años de noviazgo, incluso vivían juntos y él era un modelo increíble, Johnny había escalado en la empresa donde hacía sus prácticas, ahora era el encargado de recursos humanos. Todo eso lo sabía porque Kun y JungWoo no eran los más discretos al hablar.
Pero saber que tendría un bebé le pegó diferente. Le dolió más de lo que espero quizás porque en el fondo aún imaginaba que Johnny y él estarían juntos de nuevo. Lo había hecho bien, había empezado en el acuario como asistente del veterinario y aunque seguía siéndolo, el sueldo había mejorado cuando lo contrataron de manera fija en el acuario. Disfruto mucho de la tranquilidad del agua, cuidando a los tiburones, también a los peces y sus favoritos definitivamente eran los pingüinos.
Todo ello le daba paz.
Después de su rutina diaria, acudía a un club de baile con Seulgi, una chica que conoció en Gwangju vendiendo en una tienda de souvenirs. Se volvió su amiga en muy poco tiempo haciendo que él recuperara la confianza en sus relaciones sociales. No solo salían a bailar, también comían o cenaban juntos, iban al cine y compartían muchas cosas. Ella era una persona que le hacía sentir tranquilo sin necesidad de cuidarse de una traición o ponerse a la defensiva.
Sin embargo aquella noche de diciembre en donde TaeYong pidió vacaciones para pasarla con sus padres en las fiestas de fin de año, entonces se reunió con JungWoo y Yukhei, ambos le pusieron al día con mil cosas en lo que Yuta regresaba de Japón porque estaba haciendo un diplomado ahí y Sicheng y XuanYi volvían de Beijing. Su hermana había encontrado una empresa de diseño de modas en Beijing que le estaba pagando bastante bien para ser una chica recién graduada así que no dudó en irse.
Ten y Kun ya vivían juntos, Kun había iniciado en el mundo de la fotografía mientras estudiaba en el CAE de Seúl, a veces Kun no llegaba a dormir por lo difícil que era estudiar cerca de Gimpo y antes de sus clases, trabajar en el estudio de su abuela. Ten se dedicaba al diseño en una empresa que prestaba servicios a diferentes marcas y también seguía diseñando tatuajes, tan era así que ya tenía varios en su cuerpo.
Entonces JungWoo lo dijo, Johnny tendría un bebé que nacería en junio, el omega tenía tres meses de embarazo y la familia estaba feliz con la noticia. TaeYong se vio bastante afectado y Yukhei trató de decirle algo pero TaeYong salió corriendo al baño para vomitar. Después de eso se echó agua en la cara aguantando las ganas de llorar. Al volver se despidió indicando que no se sentía bien, que iría a casa, se negó cuando Yukhei le dijo que lo llevaría, prefirió tomar transporte.
Luego se perdió en un bar, hasta terminar ahí, solo afuera de la tienda con el alcohol en la cabeza y nulas ganas de ir a casa para que sus padres de nuevo le miraran con dolor. Se levantó dispuesto a avanzar a no sabía dónde, sólo sabía que no quería ir a casa. Avanzó con calma, tal vez el río Han estaba bien para él, cruzó la calle deteniéndose cuando un auto estuvo a punto de pegarle. No tenía el paso.
— ¡TaeYong! —el aludido no esperaba ver a DongYoung y YoonOh bajando del auto, hacía mucho frío.
Desde lo que había sucedido, no habían hablado y TaeYong nunca se disculpó con ellos por lo que pasó el día de la fiesta de JunHong. Ambos le miraron con algo parecido a la pena y aunque TaeYong quiso irse, solo atinó a ponerse a llorar en medio de la calle. DongYoung sabía que estaba tan borracho que mantenerlo en pie era un logro.
— Ven, te llevamos a casa —TaeYong se dejó tomar de los brazos, avanzó con DongYoung hasta la parte trasera del auto de YoonOh, DongYoung entró con él, YoonOh empezó a manejar.
— No quiero ir a casa… —susurro con el llanto contenido y en cuanto DongYoung lo abrazo con su aroma a duraznos soltandose, TaeYong comenzó a llorar con fuerza.
Llegaron al departamento de YoonOh y DongYoung, TaeYong se sentó en el sofá YoonOh le puso una manta en los hombros, su chaqueta era delgada y el frío del invierno le estaba haciendo temblar. TaeYong vio a DongYoung quitarse la chaqueta de encima, mostrando un vientre de cinco meses aproximadamente. La confusión llenó su cara pero a la vez se sentía contento de saber que el que una vez fue su mejor amigo estaba haciendo su vida felizmente.
— Tengo cinco meses, aparentemente será un niño —rio DongYoung sentándose a su lado, YoonOh fue por agua para bajarle la borrachera a TaeYong.
— Felicidades —TaeYong estuvo a punto de soltarse a llorar otra vez.
— Supiste lo de Johnny-hyung, ¿no es así?
— ¿Tú también lo sabes? —TaeYong no pudo evitar llorar de nuevo.
— Le dijo a YoonOh en cuanto supo. Ellos han estado hablando muchísimo. Incluso cuando fuimos a Nueva York lo vimos. Nos dijo que te disculpaste con él.
— Lo hice, cuando Kun tuvo el accidente. Intenté buscarlos para disculparme pero no los encontré.
— Nos fuimos un tiempo a Nueva York —dijo YoonOh dándole el vaso de agua—. Kun-hyung dijo que habías mejorado mucho, que ahora estabas trabajando en Gwangju.
— Si, de hecho solo vine a pasar las fiestas con mis papás pero… JungWoo me dijo que Johnny va a ser papá —más lágrimas salieron de sus ojos. DongYoung le tendió un pañuelo y YoonOh le dio un par de palmadas en el hombro—. Me lo merezco por idiota pero dolió más de lo que imaginé.
— Está bien, llora, todo lo que necesites, llamaré a tus padres para avisarles que te quedarás aquí, no pienso dejarte ir en ese estado —TaeYong asintió limpiándose las mejillas con lágrimas secas. Escuchó a DongYoung hablar con alguno de sus padres mientras él miraba el piso tratando de hacer que el dolor pasara un poco más rápido.
No lo logró.
Extenderé mis alas y volaré.*
*Marine Turtle - NCT U
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Al principio no sabía si hacerlos tener hijos pero efectivamente es un Omegaverse y sin hijos no está chido JAJAJAJAJA Ocupe este capitulo porque sentía que había cosas que no habían especificado en su momento y también porque quería relatar el periodo de celo de un Omega uwu aunque igual varía del omega~
Oficialmente está semana termine el capítulo final, ahora ya estoy escribiendo el epílogo, la vdd es que ame mucho está historia, su subo los últimos tres antes de que acabe el año~ gracias por leer Perfume~ ahora la única personita que salió este cap~
Kang Seulgi (Red Velvet)
Nos leemos el próximo jueves~
안녕~
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