Perfume
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Siempre estarás bien.
Todo estará bien.*
— ¿Y cómo sabes quién será tu destinado? —TaeYong tenía doce años, estaba con los demás chicos (hasta Ten en orden de edad). Su padre JaeJoong le miró y apretó los labios buscando la forma de explicarle a su hijo.
— Hay muchas formas de saberlo en realidad, pero la primera y la más importante es que por ejemplo para los omegas y alfas su celo se adelanta, mientras que en los betas es más difícil —miro a Kun—. De hecho, hay betas que no tienen un lazo con nadie, eso es muy liberador. Sin embargo nunca he sabido de un alfa o un omega sin lazo. Hasta hace poco solo sabía que existían lazos entre los omegas y los alfas, pero pronto algo muto y ahora los vínculos destinados están por todas partes sin importar su género.
— ¿Y si no me gusta mi destinado? —dijo Yuta.
— Los destinados son las mejores personas para estar con nosotros, si, pero no son las únicas, pueden existir personas que te gusten o te hagan sentir más cosas que tu destinado. No estás obligado a enamorarte de él o ella.
— ¿Pero entonces solo se va a adelantar el celo si lo veo? —susurro Ten.
— No, debido a que ustedes toman supresores es un poco difícil que lo reconozcan de esa forma. Pero cosas que si van a suceder serán, uno, su cuerpo les va a decir, algo en su pecho se va a mover y les va a indicar, es algo cálido, suave, como una bola de estambre que se desenreda —los niños le miraron con sorpresa—. Y dos, cuando ustedes formen un vínculo afectivo las cosas van a resultar más tediosas, si se alejan o discuten van a sentir que el mundo se acaba.
— Todo es por percepción entonces —dedujo Johnny.
— Se puede decir pero… algo infalible es que las personas destinadas siempre comparten una marca.
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Yuta y Sicheng supieron que eran destinados porque un día mientras estaban jugando se dieron cuenta de que tenían la misma marca en la muñeca derecha. Yukhei se dio cuenta de que JungWoo y él compartían la misma marca, en el costado izquierdo del vientre. Ten no lo había dicho, pero realmente no le importaba quien fuera su destinado, estaba más ensimismado en otras cosas.
Johnny y TaeYong nunca hablaron del tema y luego Johnny se fue a Chicago así como Sicheng, Kun y XuanYi se fueron a Shanghai. TaeYong a veces veía a las parejas destinadas y anhelaba con todo su ser que algún día él pudiera estar en su lugar, pero eso no había sucedido… hasta esa noche.
DongYoung le había estado diciendo que había conocido a un chico guapo de instituto, era solo un año menor que él. Un año y trece días exactamente. Al principio pensó que era solo una aventura pasajera de DongYoung pero últimamente hablaba mucho de YoonOh. Entendía porque hablaba de él. Era guapísimo, un completo deleite a la vista, con un par de hoyuelos hermosos.
Hombros anchos. Piel blanca. Ojos lindos. Cabello castaño, corto. Era guapísimo.
TaeYong no podía decir que era amor a primera vista, no lo era, más bien en su interior algo le decía que lo tratara, lo conociera, que se acercara. Algo en su interior se sentía diferente con él. Una paz extraña mezclada con una ansiedad creciente. ¿Quién era YoonOh y por qué lo ponía así?
Esa noche se aferró a XuanYi, al ser la única alfa de su manada, ella sabía cómo controlarlos, al igual que JaeJoong. Su aroma a laurel le daba paz, le daba conciencia, le exigía que no hiciera algo estupido. YoonOh era novio de DongYoung y ambos se veían felices juntos, además Johnny estaba ahí, no iba a arruinar el cumpleaños de Kun.
Aunque internamente solo quería restregarse contra YoonOh e impregnarse de su aroma.
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DongYoung era un omega sano, a diferencia de los Jung, él tomaba supresores de una manera poco común. Era recomendado que cada persona tomara un tratamiento específico pues cada cuerpo era distinto. DongYoung tomaba supresores un mes si y un mes no. Sus celos eran tranquilos y llegaban a durar aproximadamente dos a tres días.
Pero cuando conoció a Johnny en aquella fiesta de la universidad, su celo se adelantó y aumentó a una semana. Dio gracias a que aún no estaba en clases. Eso le dio a entender que era su destinado, no hacía falta buscar una marca o algo así, muy pocas personas podían adelantar el celo de un omega, Johnny era joven y un alfa pero su aroma no era lo suficiente fuerte ni denso para provocarle el celo sin ser su destinado.
Pero entonces lo vio con TaeYong.
Ellos no estaban haciendo nada raro, solo era TaeYong tratando de dormir en la zona de áreas verdes del campus, recargado en el pecho de Johnny que estaba viendo algo en su móvil. Con calma, como si fuera una costumbre, Johnny le acarició el cabello, luego comenzó a hablarle en voz baja haciendo todo más íntimo.
Era obvio lo que sucedía.
A DongYoung le caía muy bien TaeYong, quizá un poco mejor que Johnny porque lo había tratado más y eso le hacía tener una lealtad amistosa en donde nunca se metería entre ellos. Así que desechó la idea de que Johnny supiera que eran destinados o siquiera planteara la oportunidad de que tuvieran algo.
Luego, YoonOh llegó a su vida haciendo que todo fuera más sencillo. Lo conoció un día que fue al instituto con su padre, él era profesor, ese día necesitaba su ayuda para algunas cosas de un trabajo escolar. Lo encontró jugando fútbol soccer, le pidió su número, le sonrió con calma, YoonOh le dijo que su aroma a duraznos era delicioso. DongYoung se sintió cohibido. Era un mocoso atrevido.
Empezaron a salir entre bromas y risas, todo era agradable a su alrededor, YoonOh era un alfa increíble, claro que DongYoung se iba a enamorar. YoonOh lo miraba con esos ojos tan lindos y luego sonreía marcando sus hoyuelos. Su primer beso se sintió como renacer. A DongYoung no le importaba nada, solo quería que YoonOh le besara todo el tiempo.
Ya no importaba si Johnny era su destinado. Sentía que YoonOh y él podían ser felices. Estar juntos, quizá no para siempre, pero al menos durante su vida universitaria sería lindo y divertido. YoonOh le encanta y realmente quería que ambos fueran felices el tiempo que tuvieran que estar juntos.
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Todo estará perfecto.
Todo estará como nuevo.
Incluso si no estoy ahí, siempre habrán cosas que te protegerán.*
Volver a clases se sintió como un golpe de realidad. TaeYong y Ten habían estado muy ensimismados en la academia con YunHo. Parecía que esa era la única forma en que podrían soltar sus sentimientos, Yuta y XuanYi los veían con algo parecido al dolor.
Ten no quería creer que era lástima.
A veces Sicheng se unía a ellos, bailaban por horas y luego hablaba sobre los hermanos Park. El dolor los consumía un poco. No era culpa de Sicheng, de hecho no era culpa de nadie, quizás si hubieran sido un poco más maduros, Ten le habría preguntado a Kun porque dijo que no significaba nada y TaeYong habría hablado con Johnny respecto a sus sentimientos.
Pero algo se había roto esa noche dentro de ellos.
La rutina volvió pero no era como un año atrás. Yuta, TaeYong y Johnny cursando su quinto semestre, Kun, Ten y XuanYi el tercero y Sicheng llegando por fin a ese lugar. Johnny y Kun pasaban por él para ir a la universidad, a excepción de los jueves que Kun y Sicheng entraban más tarde entonces Johnny tomaba la moto y Kun se llevaba a Sicheng en el auto.
Sicheng entró al club de baile, Kun estaba en el club de canto, Johnny había cambiado al equipo de basquetbol mientras que TaeYong había dejado por completo el equipo de fútbol americano, junto con Ten y Sicheng habían terminado en el club de baile. XuanYi había entrado al club de teatro, mientras que Yuta también había optado por el de canto.
Ya no estaban esas reuniones en casa de alguno de los mayores para estudiar, hacer tareas o simplemente hablar sobre los problemas de la universidad. Difícilmente los cuatro hermanos Jung salían de casa y Kun solía estudiar con Sicheng, Johnny muchas veces prefería quedarse en casa a menos que le invitaran a una fiesta y decidiera soltar un poco su dolor bebiendo.
Fue un martes cuando iba saliendo de clase de auditoría, estaba harto, era su tercera semana y aún no tenía claras muchas cosas. Encima el equipo de basquetbol estaba drenando su energía, reconsideraba el haber entrado. Paso caminando a la cafetería por un poco de café, necesitaba despertar, dos horas de clase con el profesor Kang viendo pura teoría un martes a las ocho de la mañana no era sano para su cerebro.
Pidió un americano, sin azúcar y un rollo de canela solo para tener algo en el estómago. Debió aceptar el desayuno que Kun le ofreció pero el solo pensar que tendría clase de auditoría le hizo perder el apetito. Tenía los audífonos bluetooth puestos en sus orejas, escuchando Under Pressure de Queen. Una vez obtuvo su pedido avanzó hasta la salida, prefería comer en las áreas verdes.
Por un segundo observo a TaeYong en una banca escribiendo mil cosas con uno de sus compañeros, recordaba que se llamaba JinSeok. Parecía ser un trabajo importante. Continuó saliendo de la cafetería, TaeYong se veía especialmente bello cuando estaba tan concentrado como en ese momento. Sin duda sería un veterinario increíble.
La cafetería que estaba pegada a la biblioteca central era la más grande y la más visitada por los alumnos de todo el campus, además en el mismo edificio detrás de la cafetería estaban el auditorio central y los salones de los clubs artísticos. Por estar pensando en TaeYong y su sonrisa preciosa, Johnny no se fijó cuando caminaba por el pasillo hasta la salida frontal del edificio, chocando con un cuerpo mucho más pequeño.
— Genial, tiraste mi té Johnny —reclamo Ten, levantando su termo roto por el impacto con el suelo.
— Lo siento, lo pagaré, aunque es culpa de TaeYong —rio dándole unas cuantas servilletas para que limpiará el termo roto—. ¿Donde lo compraste? Se rompió demasiado fácil y ni siquiera te choque con fuerza.
— Lo tenía papá YunHo en la alacena, le dije que si podía tomarlo y me dijo que si.
— ¿Tienes clase?
— La tengo en… —observo el reloj en la pantalla de su celular—. Una hora. Mi profesor de animación canceló, le dió fiebre amarilla, ¿puedes creerlo?
— ¿En Corea?
— Aparentemente viajó el fin de semana, pidió licencia desde el jueves, fue a Brasil a un congreso.
— Eso es mala suerte —sorbió su café—. Espero que se recupere, mientras, puedo pagar el té, ¿trajiste desayuno?
— No, iba a desayunar con ChangKyun pero me dejó por su novio —soltó un suspiro.
— Vamos a comprar algo y salimos a desayunar, ¿te parece?
— También cómprame un croissant por el termo —dijo Ten con una sonrisa.
— No me queda de otra supongo —rio Johnny.
Al principio, cuando eran niños, Ten pensó que nunca se llevaría bien con Johnny. Pero inexplicablemente algo solía funcionar bien entre ellos, era una comodidad extraña. Luego, empapado de esa aura cálida que tenía Johnny, Ten tuvo un pequeño crush con él. Se veía besándolo pero no se veía con él siendo su pareja.
Después llegó todo ese juego de sentimientos con Kun, la cosa más avasalladora que ha sentido. Ten pidió y Johnny pagó por ello, recibieron la orden y salieron de la cafetería. Ten no vio a TaeYong en esa mesa mirándolos un instante mientras ambos reían de camino a la salida. Una vez más, se obligó a pensar en su tarea y no en otra cosa.
Llegaron a las mesas de la zona común en dónde se sentaron a desayunar. El ambiente era cómodo entre ellos. Ten sacó su tableta para dibujar un poco y Johnny observó los comentarios en el grupo de KakaoTalk de su grupo asignado. Todos hablando de lo horrible que era la clase de auditoría. Suspiro y dió un mordisco a su rollo de canela para luego ver a Ten.
— ¿Qué dibujas?
— Estoy diseñando el tatuaje que me voy a hacer apenas sea mayor de edad.
— Tío YunHo se va a volver loco.
— Pero tengo a papá JaeJoong de mi lado. TaeYong, Yuta y yo ya lo planeamos con él y dijo que abogaría por nosotros pero teníamos que esperar a ser mayores.
— Pronto será tu cumpleaños, ¿vas a hacer algo?
— No creo, la verdad no tengo ánimos —dio un sorbo a su té—. ¿Tu harás algo?
— No lo sé, JungWoo cumple dieciocho, creo que va a querer hacer algo, quizás solo salga con el equipo de básquet.
— ¿Y cómo lo lleva con Yukhei? Supongo que debe estar a cada rato tras Kun.
— Yukhei casi no va a casa, Sicheng si, creo que Yukhei es el menos interesado en buscar compartir espacio con JungWoo.
— Es complicado todo.
— Como lo tuyo con Kun.
— O lo tuyo con TaeYong —ambos sonrieron y luego Johnny soltó un suspiro.
— Es increíble como todo se torció así.
— Si —bebió de su té de nuevo—. ¿Puedo preguntar algo? ¿No vas a juzgarme?
— Para nada.
— Kun… ¿me extraña?
— No hay un solo día que no lo haga. No le digas que yo te dije pero… dejó de estar en el ático, todas sus cosas ya están en su habitación ahora. Supongo que para ustedes era su propio lugar especial.
— Si… algo así.
— Ten… él tiene una foto de ustedes en su habitación y suele verla mucho —la expresión del menor se volvió triste, tenía tantas ganas de hablarle pero a la vez no quería afrontar que Kun lo veía como un amigo nada más—. Oh no. Kun y DongYoung vienen para acá.
— ¿Qué?
— Nos vieron y vienen para acá.
— Me voy.
— No hagas eso, va a ser más obvio, solo sígueme la corriente.
— Johnny no…
— Solo sígueme la corriente —repitió sosteniendo su mano suavemente sobre la mesa. Ten respiro hondo y asintió.
— Pensé que estaban en clase —dijo DongYoung, Johnny le mostró una sonrisa confiada.
— No, salí de mi clase y accidentalmente rompí el termo de Ten, así que estoy saldando mi deuda —Johnny observó a Kun sacar un recipiente de su mochila para dárselo. Era el desayuno que le había dicho que no hiciera—. Eres el mejor hermano del mundo —soltó fingiendo llorar.
— Sabía que debía traerlo porque era obvio que tendrías hambre.
— La clase de auditoría drena el cerebro, nunca la tomen —rio, Ten estaba frente a él, se había entretenido en su tableta. Kun vio que el sticker de dos gatitos que le había regalado a Ten seguía en ese lugar y se sintió cálido—. ¿Y ustedes qué hacen juntos?
— Estábamos viendo algunos temas del club de canto —indicó DongYoung. Ambos estaban al costado de la banca mirándolos—. ¿Has visto a TaeYong?
— Creo que estaba en la cafetería —respondió Johnny tomando los palillos para comenzar a comer el tteokbokki que le había dado Kun.
— Siguen sin hablarse, ¿verdad? —Johnny fingió que aquella pregunta no le dolió.
— No hemos profundizado acerca de nuestro distanciamiento. ¿Que van a hablar con él?
— Sobre el festival de primavera, aunque falta tiempo, el profesor dijo que es bueno verificar con anticipación —respondió Kun. Vieron a Johnny ofrecerle a Ten del tteokbokki, al principio no estaba seguro de aceptar pero lo hizo porque la comida de Kun siempre sabía bien. Cómo algo natural Johnny le dió la comida en la boca y Ten siguió con lo suyo.
— Se ven bien juntos —musitó DongYoung, Ten casi se ahoga con él tteokbokki, Kun había sentido una opresión en el pecho y Johnny se soltó a reír.
— ¿Qué te da risa? —cuestiono Ten.
— Para nada, veo a Ten como un hermano más… o más bien, como un cuñado —Ten quería aventarle el té encima y Kun quiso salir corriendo de ahí. Ni siquiera podía hablar, tenía la garganta seca.
— Debemos irnos, tengo clase en breve y debemos cerrar esto con TaeYong —DongYoung sonrió, ambos se despidieron y avanzaron hasta la cafetería.
— ¿Es muy difícil salir conmigo o qué?
— Tonto, es obvio que tienes sentimientos por mi hermano, ¿querías que lo dijera frente a él? —vio a Ten soltar un gemido de frustración—. Realmente no puedo creer que Kun pensó que podíamos ser destinados.
— ¿Qué Kun qué?
— Eso, pensé que lo sabías, se lo dijo a TaeYong.
— No, nunca me dijo que pensara eso —Ten parecía estar en shock.
— Pues lo pensó.
— ¿Y porque dices que no podíamos serlo?
— Porque ya se quien es el mío.
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A veces lo tengo.
A veces estoy triste.
Tengo que seguir adelante, como siempre.*
TaeYong soltó un sonido de frustración. Llevaba una semana viendo a Ten y Johnny comer juntos. El primer día noto que Ten tenía el termo que le había dado su padre, roto entre sus manos. Asumió que por eso estaban juntos y más tarde DongYoung lo confirmó.
Pero pareciera que había sido una forma en la que ambos se habían hecho cercanos. TaeYong los había visto ya dos días seguidos comiendo juntos, Ten con la tableta, Johnny a menudo con libros y libretas en la mesa. Siempre la misma mesa. No se sentía traicionado, se sentía celoso.
¿Y si Ten realmente era el destinado de Johnny?
Tenía la cabeza dándole vueltas, estaba en el salón de baile tratando de liberar su frustración. ¿En qué momento se enamoró de Johnny? Solo quería llorar, llorar demasiado mientras sentía la ola de celos carcomiendo su estómago. Cerró los ojos y volvió a moverse al ritmo de Usher.
El reloj marcaba las ocho de la noche, quizás eso ayudaba a que su mente se despejara, hacer doler su cuerpo para tapar el dolor de su corazón. Bailo por cerca de media hora más, se movió por todo el lugar tratando de que no le afectara nada, dejó que la música lo consumiera por completo. El estrés de las clases y el dolor en sus sentimientos lo hacían querer perderse y no saber nada más.
Terminó tirado en la duela, estaba sudando y tenía el cansancio acumulado. Ojalá pudiera dormir diez horas pero tenía tarea pendiente de dermatología veterinaria y clase a las ocho de la mañana de oftalmología veterinaria. Probablemente esa noche no iba a dormir, en su lugar estaba tirado viendo el techo. Ojalá pudiera dejar de ver a Johnny de esa forma.
Se preguntaba en qué momento Johnny se volvió el sol para él. ¿Por qué cuando terminaron con todo en su cumpleaños no dolió tanto? Ah, claro, Johnny seguía tras él, Johnny seguía llamándole, no había besos, no había abrazos pero aún había mensajes entre ellos tratando de que su amistad estuviera bien, hasta la fiesta de Yuta y Sicheng.
Ni siquiera sabía si lo que le molestaba más era el comentario que le había hecho a XuanYi o el hecho de que esos últimos días los pasará con Ten. ¿Así los veía? ¿Cómo simples omegas al servicio de los alfas? ¿Así estaba viendo a Ten? ¿Era un omega a su servicio? Soltó un grito.
Ojalá pudiera dejar de pensar. Porque la imagen de ellos besándose le dio náuseas. Se sentó mirando al espejo frente a él. Pronto cerrarían, debía irse. Su teléfono estaba apagado en la mochila, seguramente su familia lo estaba buscando, él no solía llegar tarde a casa, menos entre semana. Levantó sus cosas y encendió su teléfono esperando que no hubiera regaños en los chats.
Una vez apagó todo, cerró la puerta tras de sí y avanzó a la salida del área de salones de los clubs. Vio que algunas personas aún estaban rondando por el campus, sobre todo en la biblioteca central. La cafetería ya estaba cerrada, pasó a una máquina expendedora para comprar una bebida energética, contó sus últimas monedas del día, le alcanzaba para una bolsa de papas y el pasaje de regreso a su casa, aunque tendría que pedir dinero para el día siguiente. Salió del edificio, el viento fresco pegó en su cara, aún era invierno. Cerró los ojos un momento, que satisfacción el viento en su cara. Avanzó abriendo la bolsa de papas mientras su teléfono vibraba por las notificaciones en él. Comió una y caminó hasta la parada del autobús.
— ¿Qué haces aquí? —la voz de DongYoung le distrajo. Sonrió al verlo, estaba en un auto que había aparcado frente a él. Pudo ver a YoonOh en el asiento del piloto.
— Me quedé sacando mi estrés bailando.
— Sube, te llevamos —ordenó con una sonrisa. TaeYong subió al automóvil dando gracias pues ahora solo tendría que pedir dinero para el transporte de regreso. En cuanto a la comida, le pediría a su padre JaeJoong que hiciera algo para llevarse.
— ¿Quieren? —TaeYong ofreció las papas, luego abrió la lata de su bebida energética para beber. DongYoung le dio papas en la boca a YoonOh que estaba manejando. Algo se instaló en su pecho, era una opresión extraña.
— ¿Mañana entras temprano?
— Si, tengo clase de oftalmología veterinaria a las ocho.
— Bueno, quiero celebrar mi cumpleaños en casa, no será algo grande, tampoco muy tardado, de hecho no iba a celebrarlo pero mis papás están en mood: eres mayor de edad al fin así que, haré algo.
— Claro, será en la tarde.
— Si una cena y pastel, aún no podemos ir a bares, YoonOh no puede entrar —rio DongYoung, YoonOh fingió una mueca de desagrado.
— Okay, ¿está bien si llevo a Yuta?
— De hecho, ya les avisé a todos, te estuve buscando hoy pero no te vi hasta ahora, ignora mi mensaje por favor.
— ¿Por qué?
— Bueno, ya te di la información aquí —sonrió mostrando sus dientes.
— Okay.
— TaeYong, irá Johnny.
— Puedo manejarlo —expresó con un semblante triste.
— Solo hablen, creo que es por eso que ha habido tantos inconvenientes entre ustedes, el silencio no es bueno.
— Ten dice que el amor es silencio.
— Porque la persona de la que está enamorado no es precisamente una persona que va diciendo te amo a todos lados.
— ¿Cómo sabes…?
— Porque es ultra evidente que le gusta Kun, me mataba con la mirada si le robaba la atención de él —soltó una risita mientras YoonOh daba vuelta en la calle siguiente, guiándose con el GPS de su teléfono.
— Últimamente se la pasa con Johnny, quizás… Kun tenía razón.
— ¿En qué?
— Quizás Johnny y Ten son destinados.
— Eso no es cierto —soltó DongYoung.
— ¿Cómo lo sabes?
— Porque sabemos quién es el destinado de Johnny —intervino YoonOh. TaeYong sintió esas palabras como un golpe en el estómago dejándolo sin aire.
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En realidad odio tanto estar solo.
Me odio tanto a mi mismo.
Tengo mucho miedo de perderte.*
YoonOh no quería competir con Johnny pero su alfa interior se lo exigía cada tanto. Al principio, cuando DongYoung le hablo de él, pensó que solo sería un idiota más, no tendría oportunidad de perder a DongYoung. Pero Johnny no era un alfa cualquiera, incluso él siendo alfa lo sabía. Su aroma era suave pero bastante potente, era raro que un alfa tuviera el aroma de una flor pero a la vez tenía sentido, iba con la personalidad de Johnny.
DongYoung estaba entre sus brazos, mientras veía el pastel de cumpleaños con la vela en medio. Podía sentir a TaeYong observandolos, su vaso de soda en la mano. Estaba apretando inconscientemente sobre él. Luego estaba Johnny a lado de Kun, ambos cantando con ánimo el Happy Birthday. YoonOh apretó a DongYoung contra sí solo un poco.
Se había enamorado tanto de él que no pensaba ni por un segundo dejárselo a alguien más.
TaeYong sentía una extraña incomodidad en la forma en que YoonOh estaba abrazando a DongYoung. No sabía si era porque no había dormido esa noche, las palabras de YoonOh diciendo que sabía quién era el destinado de Johnny le estaban quemando tanto que solo atino a distraerse haciendo todas las tareas pendientes para esa semana. Luego fue a clases, apenas desayuno cereal en casa, le pidió dinero a sus padres y salió sin esperar a sus hermanos para ir a clases.
Por supuesto eso se les hizo extraño a los tres hermanos, más cuando lo vieron durmiendo en el pasto en la hora libre que tenía. XuanYi le cubrió con su sudadera y Ten y Yuta se quedaron con él porque XuanYi tenía que ir a clase. Cuando despertó después de hora y media, Yuta le dió comida, Ten se había ido a clase una hora atrás. Llegar al punto de agotarse mentalmente para poder dormir no le hacía sentir bien pero era mejor a seguir pensando en Johnny.
Luego de eso fue a su última clase, y al finalizar se encontró con sus hermanos para irse juntos a casa, arreglarse y partir a la celebración de DongYoung. Le sorprendió que Ten estuviera invitado dado que no eran muy cercanos pero DongYoung dijo que realmente no le caía mal, solo entendía que quizás estaba hecho un manojo de nervios por sus sentimientos.
Al llegar a casa de DongYoung todos estuvieron platicando en grupo haciendo que el ambiente fuera cómodo, solo eran ellos cuatro, YoonOh, DongYoung, Kun y Johnny. TaeYong pensó que invitaría a más gente pero DongYoung le dijo que ellos eran los más cercanos a él así que estaba bien con eso.
Y ahora, cuando cantaron Happy Birthday, tenía mucha incomodidad. Porque YoonOh lo acariciaba, lo miraba y lo abrazaba de una manera única. YoonOh solo sonreía tontamente hacia DongYoung. YoonOh le sostenía las manos, le había dejado un poco de betún del pastel en el rostro. Le había besado la mejilla y todos ahí comenzaron a notar el aroma a rosas quemadas salir.
Pero TaeYong no podía controlarse y tampoco sabía porqué estaba así.
Se sentía agotado, realmente, cansado, encima los veía siendo la pareja tan feliz que eran sin ser destinados, porque DongYoung se lo había dicho. Y él, estaba solo, sin Johnny a su lado, solo porque eligió esperar. De pronto un cálido aroma a avellanas inundó su nariz, fue como aspirar un relajante. Kun le rodeó los hombros con un brazo.
TaeYong dejó de emanar ese aroma extraño a rosas quemadas y dio gracias a qué Kun era un beta pues de otra manera todos se hubieran hecho ideas equivocadas. ¿O no? ¿Estaba molesto porque Johnny no estaba a su lado o porque YoonOh estaba abrazando a DongYoung como si no hubiera un mañana?
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¿Qué pasa conmigo?
Miro un yo incómodo en el espejo.
Hay un error de persona.*
Después de aquel momento, YoonOh y Johnny estaban hablando de la carrera pues estaban en la misma, DongYoung estaba con Yuta y Kun hablando del club de canto mientras XuanYi hablaba por teléfono para algo relacionado con el club de teatro que no podía esperar. Ten se acercó a él sentado en la mesa donde habían cenado.
— No te lo había dicho pero… Johnny me preguntó si la próxima semana querías ir a su celebración de cumpleaños.
TaeYong parpadeo varias veces. Estaba confundido, el hoyo en su estómago se hizo más grande. Antes de que algo visceral saliera de sus labios negó con la cabeza. No debía actuar así, él fue quien se negó a querer a Johnny. Pero de pronto la imagen de Ten y Johnny siendo coquetos el uno con el otro dolió tanto. ¿Por qué no lo preguntó Johnny directamente?
— ¿Te estás acostando con él? —incluso su voz sonó distorsionada para él mismo, ese no era él.
La expresión de Ten dolió, dolió porque nunca se habían tratado así, nunca se habían lastimado. Por supuesto había peleas porque Yuta no cerraba la pasta de dientes o Ten incluso alguna vez tomó su ropa prestada sin preguntar, o aquella vez que el rompió la paleta de sombras de XuanYi por estar jugando con Leon y Louis pero eso se sentía tan diferente.
Pegó diferente.
Porque Ten no le contestó y simplemente se levantó para ir a la esquina de la casa que conectaba con el patio trasero y soltarse a llorar. TaeYong quiso ir, pero sus piernas no se movieron, solo observó a Kun acercarse. Kun se recargo en el muro que hacía esquina con el muro en que Ten estaba llorando. TaeYong lo sabía, Kun estaba soltando su aroma para tranquilizar a Ten.
Y él solo se sintió más estúpido cuando XuanYi le pregunto que había sucedido. TaeYong no respondió. Quería gritar, quería llorar, quería irse. DongYoung le tomó de la mano y lo condujo hasta su habitación. DongYoung le abrazo con el aroma a duraznos brotando de él, entonces TaeYong solo pudo llorar finalmente.
Se sintió como respirar después de quedarse bajo el agua y sentir que se ahogaba.
— Estoy enamorado de Johnny.
Soltó con la voz rota, DongYoung sonrió con tristeza sin dejar de abrazarlo. TaeYong había sido el mejor amigo que había tenido, le dolía lo que le estaba pasando, incluso si estaban hablando de su destinado. En algún momento DongYoung se preguntó si estaría bien si lo intentaba con Johnny, sin embargo, la imagen de TaeYong entre sus brazos rompía aquel pensamiento.
Johnny no era suyo, aunque fuera su destinado.
Después YoonOh llegó a su vida y comprendió algo que escucho de Johnny en alguna ocasión: no siempre te enamoras de tu destinado. DongYoung no estaba enamorado de Johnny, DongYoung solo estaba deslumbrado por el lazo que Johnny y él compartían. DongYoung estaba enamorado de YoonOh, con él veía una vida, con él veía sus días, con él sentía que podía hacer cualquier cosa.
YoonOh era suyo incluso si no era su destinado.
— Habla con él, está loco por ti.
— Pero…
— ¿Pero? —TaeYong no respondió, solo siguió llorando contra el pecho de DongYoung—. ¿Qué sucedió con Ten?
— Le dije… que si se estaba acostando con Johnny… —TaeYong lloró más fuerte.
— Tonto, ¿sigues con eso de que son destinados? —pronunció con una sonrisa triste. TaeYong soltó un gemido de dolor mientras lloraba—. Realmente debes odiarte mucho al pensar que Johnny se metería con tu hermano de entre todas las personas.
— Yo…
— Debes disculparte, aunque una parte de mi lo agradece, no podía un segundo más con la tensión entre Kun y Ten, lo primero que hizo Kun fue correr a salvar a su damisela en peligro —rio tratando de hacer que TaeYong dejara de llorar—. Pensé que ser tontos era cosa de alfas pero veo que tú también eres así.
— Oye —reclamó TaeYong separándose. Tenía el rostro lleno de lágrimas y la cabeza punzandole.
— Discúlpate con Ten, ahora, bajemos. A diferencia de Johnny con quién puedes omitir hablar, Ten vive contigo y merece que te disculpes por creer que es una zorra.
— Es que…
— TaeYong, ¿has pensado en que quizás, Johnny se acercó a Ten para saber de ti y Ten se acercó a Johnny para saber de Kun?
— No lo había pensado —susurro con el corazón atravesado por la culpa.
— Claramente no, pero aquí está tu mejor amigo super inteligente para lograr que no termines arruinando tus relaciones familiares y amorosas.
— Tonto —rio TaeYong limpiando su cara.
— Anda, es hora de hablar.
¿Me mirarás a los ojos?
No estás solo, muchas estrellas te miran.*
*404 file not found - TaeYong
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No lo había dicho pero Kun al ser un beta puede hacer que su aroma funcione como relajante uwu QUE OPINAMOS DE ESTO? GSKSISHDKDKDND Ame escribir este capitulo, de verdad, creo que hace mucho no relataba las emociones de esa manera~
Chae JinSeok es Chaejin de MYNAME
Espero lo hayan disfrutado~
안녕~
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