Título: Moon Tour
Autora: ヘビ (OrochiLampermanZ)
Pareja: YunJae / JaeHo
Género: AU, H/C, Slash, Songfic
Extensión: Oneshot [6497 palabras]
Fecha de publicación: 18 | Enero | 2025
Clasificación: Rated M [+16]
Advertencia: Lime, Mpreg, Omegaverse
YunHo había sido el pasivo sólo en dos ocasiones. La primera fue su primera vez juntos, JaeJoong no lo pudo evitar tras oler ese aroma a lavanda que emanaba YunHo. Lo hicieron despacio siendo inexpertos en cómo se sentía ese placer.
La segunda vez había sido un par de meses antes, cuando YunHo tuvo su celo. JaeJoong había intentado fuertemente alejarse sin embargo, su aroma era tan delicioso que cuando comenzó a desvestirse, YunHo supo que no lo dejaría ir.
YunHo había nacido y crecido con la idea de que sería un alfa. JaeJoong había nacido y crecido con la idea de que sería un omega. Todas las personas que los miraban creían que así era pero solo quienes les conocían sabían que no se trataba de eso.
YunHo era un omega, JaeJoong era un alfa.
Sin embargo no eran tratados como tal.
Ellos se conocieron gracias a un amigo en común, iba al TaeKwonDo con YunHo y a clases de piano con JaeJoong. Tenían catorce años, ya sabían cuál era su condición. Sin embargo al verse por primera vez frente a YooChun lo supieron, estaban destinados. Tan era así que el celo de YunHo se adelantó.
YunHo recordaba que solo le acarició un poco los cabellos para que deseara que impregnara su aroma en él. Se tapó los labios en su habitación calmando su corazón acelerado ante esas sensaciones.
Los días siguientes no asistió a TaeKwonDo y YooChun claramente se lo dijo a JaeJoong cuando se vieron en su clase de piano. Mientras hablaban al respecto YooChun soltó que YunHo era un omega y JaeJoong solo pudo sentir que la presión se le bajaba.
Porque si YunHo era un omega, JaeJoong era su alfa.
La siguiente vez que se vieron YunHo trató de mantenerse lo más normal posible, incluso si notaba esas sonrisas coquetas que JaeJoong le mandaba. Hubo un momento en el que YooChun se sintió muy abrumado porque las feromonas que ambos estaban soltando eran bastante notorias.
Cuando las ideas se juntaron en su cabeza entró en shock un momento y luego les miró soltando un “están destinados” lo suficiente ruidoso como para que ambos le vieran.
JaeJoong era el hijo adoptivo de una gran familia, tenía ocho hermanas en donde la mitad eran betas y la otra mitad alfas. Al ser adoptivo y tan bonito, su familia creyó que era un omega, y JaeJoong creció con esa idea.
Pero cuando al crecer el médico les dijo que era un alfa todos se sorprendieron, incluso JaeJoong. Aún recordaba cómo la gente del instituto murmuraba a sus espaldas que no podía ser un alfa por lo bonito y femenino que era. El bullying llegó al punto en que alfas mayores quisieron abusar de él para demostrarle lo que de verdad era un alfa.
YooChun intervino en aquella ocasión. JaeJoong era muy bonito, con un cuerpo no tan grande, no tenía músculos definidos, su piel era blanca y sus labios rojizos. Su cabello negro y largo que le hacía lucir como una chica pero aquella aura fría e intimidante que te decía que no lo era.
En cambio YunHo era el hijo mayor de un matrimonio tradicional, tenía solo una hermana menor, su padre estaba seguro que él sería un alfa sin embargo al ir al médico tras un desmayo YunHo descubrió que era un omega y JiHye, su hermana, resultó ser una alfa.
YunHo era varonil, más alto que JaeJoong por unos centímetros, con una cara pequeña pero facciones masculinas en ella. Su piel era más oscura que la de JaeJoong, sus brazos también eran más anchos. Lo vieras por dónde lo vieras su imagen gritaba alfa.
Pero era un omega… un omega defectuoso.
A pesar de todo, era muy poco probable que YunHo concibiera, su cuerpo estaba diseñado para otras cosas, no para ser un omega. Así que su única forma de no dejarse de los demás fue tomar supresores desde que empezó su celo para así aligerar todo.
Hasta que JaeJoong le miró y entonces ni siquiera los supresores surtían efecto.
Lo quería a él, ese primer celo tras verlo tenía muchas ganas de que su aroma a fresas se restregara por todo su cuerpo. Que le marcara, que todos supieran que era de JaeJoong y que JaeJoong también era suyo.
Ellos empezaron a salir sin YooChun tras aquella reunión en donde se dio cuenta de las cosas. Intercambiaron números telefónicos y comenzaron a frecuentarse. Aquella conexión mágica les hacía sonreír, en su interior solo existía el sentimiento de que por la eternidad estarían tras el otro.
Su primer beso había sido en invierno, en casa de YunHo, la nieve había cubierto el jardín trasero, ambos estaban sobre el pequeño porche, ya habían hecho un muñeco de nieve, tenían diecisiete años, sus manos temerosas se juntaron aunque el tacto directo de sus pieles no se pudo debido a los guantes.
JaeJoong se sonrojó cuando YunHo le miró directamente y aún más cuando se quitó los guantes para acariciar sus mejillas frías. YunHo se acercó y le besó de manera rápida. JaeJoong parecía tener un corto circuito en su cerebro.
Jung se alejó para levantarse pero JaeJoong le jaló del brazo. YunHo se sentó de nuevo, entonces JaeJoong le tomó de las mejillas para besarlo de vuelta. Sonriendo juntaron sus frentes. Ellos lo sabían, desde tres años antes que se habían conocido, estaban destinados y la verdad es que ambos estaban contentos con ese suceso.
Porque nadie más que el otro sabían lo que se sentía ser algo que la gente no esperaba y aún así complementarse tan bien.
¿Esto durará para siempre si grabamos nuestros nombres aquí?
¿O deberíamos mantenerlo en un secreto que solo nosotros dos sepamos?*
YunHo y JaeJoong se casaron a los veintitrés años de ambos. La ceremonia fue íntima y tranquila. Solo sus amigos más cercanos asistieron así como sus familias principales. La familia de YunHo no estaba tan de acuerdo con la relación pero realmente no podían hacer mucho.
JaeJoong ya había marcado a YunHo, separarlos era simplemente condenarlos a la muerte.
Su primera vez había sido desastrosa e inexperta. JaeJoong había juntado todo su autocontrol para ponerse el condón antes de penetrarlo, le preparó con tanto amor, le trató tan bien y no pudo evitar amar como se sentía el interior de YunHo. JaeJoong estaba siendo loco y obsesivo, justo lo que odiaba de los alfas.
Esa noche lo marcó, la mordida estaba en su piel y YunHo aguanto pero él odió ser quien tuviera que morderlo.
Aún recordaba como YunHo le había hablado de su condición para concebir, entonces JaeJoong se juró a si mismo que nunca pondría en esa posición a YunHo. Por ello había dado todo de sí para ponerse el condón. Por ello después de esa ocasión, JaeJoong no lo penetraba.
La primera vez que YunHo le follo, JaeJoong sentía que quemaba todo, se derretía en su interior y luego ardía intensamente. YunHo sabía que era porque su condición de omega hacía que JaeJoong no sintiera todo el placer que podía sentir a diferencia de si lo tomaba.
Era placentero pero solo servía para calmar sus ansias.
Desde entonces lo único que ellos hacían era sexo en donde JaeJoong era el pasivo o tenían encuentros de placer donde la masturbación anal con los dedos era todo. YunHo no se sentía del todo satisfecho pero no quería obligar a JaeJoong a hacer algo que no quería.
Él se conformaba con su aroma a fresas impregnado en su piel. Con los labios de JaeJoong sobre su cuello, o sus mejillas o sus labios. Con el toque de sus manos, el roce de sus yemas. Con sus piernas enredadas después de tocarse o de hacerlo.
Durante ocho años les había funcionado.
Kim había estudiado gastronomía, en ese momento era chef en un restaurante, no era el principal pero se sentía bien. Jung era profesor de baile en una academia.
Cuando JaeJoong llegó del restaurante esa noche, eran casi las doce de la noche, todo estaba oscuro, pero al llegar a su habitación supo que algo estaba mal. Olía demasiado a lavanda. Al abrir la puerta el calor le abrumó. YunHo estaba temblando sobre la cama con su ropa alrededor y él ya tenía una erección.
YunHo ya no tenía supresores.
Un minuto se siente como horas.
Tienes poder como si fueras el sol.
Nos ducharemos entre la luz de las estrellas.
Esta es mi hora dorada.
Tú y yo, haremos un recorrido por la luna.*
JaeJoong odiaba perder el control. JaeJoong odiaba ese sentimiento de asfixia al resistirse a tocar a YunHo. JaeJoong odiaba que su razón tuviera tan poco peso cuando se trataba del bienestar de YunHo.
Lo amaba, tanto que dolía, tanto que quemaba.
Por eso no lo hacía, por eso evitaban su celo, por eso había usado condón, por eso era pasivo. No podía permitirse que por su culpa YunHo la pasara mal.
Pero la sangre estaba fluyendo a su entrepierna, las feromonas de YunHo estaban haciéndolo babear, el deseo de follarlo le estaba rebasando, no tenía condones cerca.
Era un cúmulo de emociones.
Sin más comenzó a desvestirse ante la mirada de YunHo. Solo sería una vez, no creía ser tan fértil como para embarazarlo. YunHo solo gimoteaba su nombre porque quería que JaeJoong lo follara hasta que el fuego en su interior se apagara.
Fue ardiente, duraron horas haciéndolo. JaeJoong no recordaba ninguna otra ocasión en donde todo fuera tan intenso. Se besaron con ansias, como si quisieran comerse, como si quisieran fundirse. Se tocaban con desespero.
Cuando JaeJoong lo penetró, YunHo se arqueó y se corrió en su abdomen. Kim se excitó ante esa vista y sin dudar comenzó a moverse. Se llenaron de marcas, gimieron el nombre del otro y follaron tan intenso que la cabecera de la cama terminó rompiéndose.
JaeJoong sabía que había anudado a YunHo aquella noche.
Las siguientes semanas todo había sido miel sobre hojuelas. No solo estaban más cariñosos que de costumbre, JaeJoong se sentía con más confianza para ser atrevido con YunHo. Se había sentido tan bien esa noche, simplemente no tuvo que preocuparse por nada.
Hasta que mes y medio después, YunHo despertaba todos los días para vomitar. Le daba asco la mayoría de la comida. Apenas y probaba un bocado. Las mañanas eran terribles con náuseas y vómitos. JaeJoong estaba muy preocupado pues llevaba toda la semana poniéndose de pie para acariciar la espalda de YunHo mientras devolvía todo.
Solo el aroma de JaeJoong lo calmaba.
Acudieron al médico pues YunHo quería descartar que fuese algo grave. SiWon, su nuevo médico, le atendió de manera amable. Se sorprendió un poco al saber que el omega era YunHo. JaeJoong se molestó ante aquella sorpresa evidente en su rostro.
Le hicieron estudios a YunHo para descartar cualquier tipo de enfermedad extraña. SiWon había añadido la prueba de embarazo en los estudios a pesar de que JaeJoong dijera que no era necesario debido a que YunHo tomaba supresores de manera constante.
Cuando los resultados llegaron, YunHo tomó la mano de JaeJoong. Sin embargo una vez SiWon les felicitó porque serían padres, JaeJoong soltó su mano. Fue quizás la primera vez que YunHo se sintió herido por JaeJoong.
— Debe haber un error.
— No lo hay, pero si gustan podemos repetir la prueba, o hacer un ultrasonido.
— ¿Ya se puede ver? —preguntó YunHo. JaeJoong lo miró con miedo.
— Si está ahí si.
— Quiero verlo —YunHo se puso de pie.
YunHo sabía del miedo que tenía JaeJoong, pero eso ya había sucedido. Así que simplemente quería hacer lo que no le ocasionara un arrepentimiento más tarde. Cuando lo vio sintió algo extraño en su cuerpo. Era una calidez rarísima.
SiWon le dio pase con el obstetra para poder llevar el control del embarazo. JaeJoong no había dicho nada más, tenía mucha frustración dentro de él. Cuando llegaron a casa JaeJoong no sabía qué decir, YunHo tampoco.
Intentó tomar su mano pero JaeJoong simplemente dio un paso atrás.
— Lo siento —susurró—. Yo no apruebo esto.
— ¿Qué hacemos entonces?
— No lo tengas —la manera en que las palabras habían salido tan fácil por la boca de JaeJoong hizo enojar a YunHo.
— Voy a tenerlo —afirmó con lágrimas en sus ojos. JaeJoong se mordió el labio inferior.
— Lo siento —repitió—. Pero prefiero eso a perderte. Prefiero que me dejes a tener que ver cómo te destruye y te mata.
— No sabemos si eso pasará JaeJoong-ah. Han cambiado muchas cosas, la tecnología…
— ¡No quiero arriesgarme! Eres tú, siempre has sido tú, no hay alguien a quien ame más que a ti, no quiero vivir una vida sin ti.
— Eso no va a pasar, voy a cuidarme, te lo prometo…
— Necesito pensarlo —cerró los ojos dejando que las lágrimas salieran al fin. Avanzó hasta una de las habitaciones vacías y lloró en silencio abrazando sus piernas.
Desde esa noche, empezaron a dormir en cuartos separados.
Incluso si el recorrido se acaba.
Aún te seguiré amando hasta la luna y de regreso.*
Pasaron dos meses, YunHo ya tenía cuatro meses de embarazo, la situación con JaeJoong era incómoda. Casi no se veían y cuando lo hacían era muy superficialmente, solo frases de cortesía, YunHo usaba ya una sudadera, se había comenzado a notar su vientre.
Pero aquel día, JaeJoong se sintió morir cuando llamaron a su trabajo desde el hospital. Imaginó lo peor, corrió como un loco hasta que llegó al hospital central y preguntó por YunHo. Tras varios minutos, el médico salió anunciando su nombre.
— Soy su esposo —respondió JaeJoong.
— Gracias, soy el doctor Park JungSoo. YunHo-sshi se encuentra bien, afortunadamente solo fue una falsa alarma.
— ¿Falsa alarma?
— Si, se cayó, dijo que estaba buscando frutos secos en la alacena, se subió a una escalera pero al querer bajar perdió un poco el equilibrio y se cayó. Se asustó mucho cuando después de un rato empezó a sangrar, pero ambos están bien.
— Ambos… —JaeJoong murmuró recordando que YunHo estaba embarazado—. ¿Puedo verlo?
— Por supuesto, va a ser necesario que tenga reposo, la condición de su esposo no es la más apropiada para un embarazo pero con los cuidados necesarios se puede llevar a buen término.
— Sea honesto conmigo por favor. ¿Si YunHo tiene a ese bebé puede sobrevivir?
— La probabilidad es noventa a diez, pero para ello debe de tener los cuidados adecuados.
— Anteriormente le habían dicho que él no era apto para concebir, nosotros solo lo hicimos una vez, solo quiero saber que él estará bien.
— Él lo estará si está tranquilo y guarda el reposo adecuado —afirmó el médico—. Entiendo el miedo, pero afortunadamente, YunHo-sshi es bastante saludable.
Tras aquellas palabras, JungSoo guió a JaeJoong a la habitación de YunHo. Él estaba dormido, se veía un poco pálido. ¿Qué hacía YunHo buscando en la alacena frutos secos? ¿Había tenido un antojo? Quizás estaba preparando algo. JungSoo salió de la habitación para darles privacidad.
YunHo abrió los ojos, al verlo se acomodó de costado sobre la cama, dándole la espalda, JaeJoong solo estaba procesando el hecho de que YunHo estaba bien. Las lágrimas cayeron de sus ojos, se acercó y con cuidado se colocó de costado en la cama detrás de él, no estaba tocando a YunHo pero su calor corporal ya había llegado a él.
— Lo siento, fui un estupido.
— No me hace sentir mejor que hables así de ti mismo.
— Lo siento, de verdad, lo siento —YunHo sintió mucho dolor al escuchar a JaeJoong llorando en su espalda.
Había sido imprudente de su parte subir a esa escalera sin nadie cerca. Solo quería hacer algo para que ellos volvieran a ser como antes. Un pastel por su aniversario era lo que más deseaba. Tomó la mano de JaeJoong y la dirigió a su vientre. JaeJoong no sabía qué sentir.
— Yo solo me imaginé lo peor cuando llamaron al trabajo —su frente en la nuca de YunHo. Su aroma nunca había sido tan fuerte. Era tan delicioso que solo quería quedarse ahí.
— ¿Así que solo viniste porque sentiste que me moría? —la voz de YunHo se entrecorto—. Han sido los peores meses para nosotros, simplemente queríamos que te acercaras.
— ¿Y cómo me quitó este sentimiento de culpa?
— No debe haber culpa. ¿No te gustó? Creo que nunca nos habíamos sentido así.
— Me gustó muchísimo pero… tu condición… yo solo siento que debí esperar, no debí anudarte.
— Yo estaré bien.
— Me prometiste que te cuidarías.
— Pero tú nos dejaste.
JaeJoong dejó que más lágrimas salieran de sus ojos. YunHo logró que le tocará el vientre, era pequeño, redondo. Se sentía extraño. Porque una parte de él quería amar a ese ser pero otra parte de él no podía dejar que eso sucediera debido al peligro al que estaba sometido YunHo.
— Si es niña quiero que se llame JiYool, si es niño me gustaría que se llame TaeYong. Estuve viendo nombres en internet. También me gustaría que se pareciera a ambos.
— Tiene que ser como tú… definitivamente debe ser como tú… —susurró JaeJoong acomodándose con su pecho pegado completamente a la espalda de YunHo. Lo necesitaba cerca.
— ¿Por qué?
— Porque sí. No quiero que sea como yo.
— Me gustaría que tuviera tus ojos, bonitos y grandes. Recuerdo la primera vez que los vi y me perdí en ellos.
— YunHo-ah.
— Nada hará que deje de amarte JaeJoong. Todos los matrimonios pasan por un momento difícil. Estaremos bien.
— Entiendo pero… debes saber, que si en ese momento, me hacen elegir entre ambos, voy a elegirte.
— JaeJoong-ah.
— Solo seré padre si es a tu lado, si no es contigo no voy a serlo. Si esto funciona me esforzaré por ser el mejor padre, te lo prometo, pero si algo te pasa, yo simplemente me iré contigo.
— Todo va a salir bien.
— No vas a poder salir de casa, tienes que estar en reposo absoluto. Eso dijo el doctor así que, si quieres tenerlo, debes dejarme cuidarte.
— No me vas a dejar ni moverme, ¿verdad?
— Así es.
YunHo sonrió, apretó su mano con fuerza y luego simplemente se quedó ahí. JaeJoong comenzó a tararear una canción, sin pensarlo acarició el vientre de YunHo. El menor de ambos solo cerró los ojos dejándose hacer. Estaba cansado, todo había sido agotador.
No quería perderlos.
La melodía de mi corazón late por ti.
Oh, eres una hermosa estrella.
Eres mi Gaia.*
JaeJoong había acomodado sus horarios para en las mañanas estar con YunHo, trabajar solo los turnos de la tarde y en ese momento que alguien estuviera con él. Generalmente era JunSu o ChangMin.
JunSu era el omega destinado para YooChun, era muy lindo y suave, además siempre tenía una sonrisa enorme. Un omega en toda la extensión de la palabra. Recién habían tenido a su primer hijo.
ChangMin era un viejo amigo de YunHo en el instituto, era un alfa, JaeJoong recordaba que cuando lo conoció sólo se pegó a YunHo un poco más marcándolo con su aroma. ChangMin solo se empezó a reír diciéndole anciano.
A veces, la mamá de YunHo iba y les visitaba, cuando les anunciaron el embarazo el padre de YunHo pareció entrar en el mismo debate que JaeJoong: el bienestar de YunHo. Sin embargo, YunHo había aclarado que él quería tener a su hijo, que para él no había mayor señal de alarma, así que haría las cosas adecuadamente.
Para el sexto mes YunHo tenía un vientre solo un poco más grande, no se notaba si usaba sudadera, simplemente parecía que había subido de peso pero cuando levantaba la prenda se veía la pequeña bolita en su estómago.
Ya no había peligro, así que podía moverse por la casa pero no salía de ella solo. Tampoco hacía muchas cosas. Sus padres le habían contratado a una joven para la limpieza del hogar que acudía cada tercer día. A menudo le hacía compañía, conversaba con ella y reía bastante.
Aquel día YunHo le había puesto musica a su bebé, no quería saber el sexo hasta que naciera, llevaba días buscando que se moviera, sin embargo no lo lograba. Su bebé estaba bien solo parecía ser flojo. Tras hablar con la chica de la limpieza decidió comenzar a leerle. Decían que los bebés podían escuchar la voz de sus padres así que quería hacer todo lo más cariñoso posible para el suyo.
Cuando JaeJoong llegó estaba de nuevo poniéndole música a su bebé, los audífonos pegados a su panza tratando que se moviera, cada tanto cambiaba de música, esperaba que le gustara lo suficiente para que pateara. No lo lograba.
JaeJoong sintió que se enamoraba un poco más de su esposo, así que sin dudar le tomó una foto haciéndolo mirarle. Ambos se sonrieron hasta que YunHo notó un bote de pintura en la mano derecha de JaeJoong.
— Tengo que pintar su cuarto, ¿no es así? —YunHo no supo que sentir en ese momento, era mucha felicidad ante las palabras de JaeJoong. Acudió al cuarto que estaba destinado para ser de su bebé, dejó la pintura y luego volvió a la sala.
Se recostó en el piso con la cabeza en las piernas de YunHo que también estaba sentado en el piso con los audífonos sobre su panza. YunHo le acarició el cabello y luego las mejillas, sintiendo que se restregaba contra su toque.
— Todo un gato —rio. JaeJoong le sonrió.
— ¿Qué estás haciendo?
— Trato de que se mueva, pero no quiere hacerlo, ya he intentado con diferentes géneros de música pero no se mueve, quizás sea muy flojo.
— ¿Quieres que sea una niña o un niño?
— Lo que sea está bien, mientras esté con nosotros.
— YunHo-ah… ¿has pensado que sucederá si… se pierde?
— No digas eso cerca de él… dicen que los bebés pueden escucharnos —le reclamó—. Yo sé que vamos a estar bien.
— Confío en ti. Tu espíritu es inquebrantable —murmuró con una risita. YunHo aprovecho para quitar los audífonos dando pausa a la música en su teléfono—. Nunca la había visto tan cerca.
— No es tan grande. Aunque el doctor dijo que es normal, que no iba a crecer mucho, quizás dos centímetros más. Es triste, yo esperaba que fuese enorme.
— ¿Para no poderte mover? —rio. El tacto de YunHo en su cabello era relajante. De la nada acercó su mano al vientre de su esposo—. Sé que estás ahí —murmuró. Ambos se sonrieron luego JaeJoong comenzó a tararear una canción, YunHo amaba escuchar a JaeJoong cantar.
Siempre se preguntó por qué no se dedicó a eso en lugar de a la gastronomía. Quizás JaeJoong no quería ser cantante después de todo. La canción era de un par de cantantes japoneses, era el opening de un anime pero era una canción tranquila y bonita. JaeJoong comenzó a cantar, YunHo se relajo mientras acariciaba su cabello.
— Como un ángel caído, por los vientos del tiempo. Se eleva y vuelve a caer. En la noche estrellada, como si fueras una diosa, ven, abrázame. Por la eternidad, vuela al cielo** —el japonés de JaeJoong era bueno debido a que querían estudiar en Japón. Sin embargo eso fue desechado por los padres de YunHo.
A JaeJoong le hacía gracia como parecían querer sobreprotegerlo aunque YunHo sin duda intimidaba a cualquier alfa que le mirara.
YunHo soltó un gritito cuando sintió a su bebé moverse. JaeJoong sonrió sintiendo las patadas en su mano. YunHo se quejó un poco pues los golpes eran fuertes pero luego sonrió colocando su mano sobre la de JaeJoong.
— Parece que le gusta Yoshiki.
— Más bien, le gusta tu voz —JaeJoong no dijo más después de las palabras de YunHo. Solo canto un poco más antes de que se levantaran para ir a dormir.
A la mañana siguiente como era sábado y JaeJoong descansaba ese día, comenzó a arreglar el cuarto de su hijo. Logró pintar una parte, luego desayunó con YunHo. El menor de ambos quiso ayudar y JaeJoong le permitió que lo hiciera solo en cosas que no le ponían en riesgo. Para el atardecer JaeJoong ya había terminado de pintar la habitación de su bebé, era blanca, con pequeños detalles como estrellas, constelaciones, la luna, los planetas.
Luego de eso, cenó con YunHo. La cuna llegaría esa semana, también tenían que acudir a comprar ropa, pañales. Todo había dado vueltas, JaeJoong nunca se imaginó tener una familia, le aterraba la idea de perder a YunHo pero a la vez sentía que estaría todo bien.
Se bañaron juntos con bastante cuidado, después mientras se secaban el cabello vieron una película. YunHo comió fresas, JaeJoong no entendía como no se había vuelto una pues era el antojo más constante. Cuando terminó la película estaban somnolientos, YunHo pensó en ir a dormir pero también en ver algo más en la televisión.
JaeJoong le dio un beso corto en los labios. Estuvieron un rato entre besos suaves, risas y palabras tontas hasta que JaeJoong profundizó el beso. Ellos ya no se estaban besando de manera inocente, ellos realmente parecía que se estaban comiendo la boca del otro.
Tenía tiempo desde la última vez que habían sentido deseo por el otro. JaeJoong se alejó lentamente, YunHo no podía tener relaciones y solo estar cerca en esos momentos le encendía, así que simplemente quiso levantarse para ir al baño a echarse agua en la cara. Sin embargo, YunHo le agarró de la mano jalandole hasta su regazo.
JaeJoong no estaba sentado en las piernas de YunHo, el peso por completo en sus rodillas. YunHo le atrajo para besarlo con fuerza mientras le bajaba los pantalones de la pijama. JaeJoong gimió cuando acaricio su entrada.
— Mis dedos funcionan bien —dijo YunHo con una sonrisa contra su boca.
JaeJoong solo se inclinó por lubricante en el cajón al lado del sofá. YunHo llenó sus dedos del líquido viscoso y poco a poco los fue introduciendo. JaeJoong gemía con fuerza contra la boca de YunHo. Llevaba seis meses sin ningún acercamiento sexual. Ni siquiera se había masturbado.
JaeJoong no era consciente del estrés que cargaba hasta que los dedos de YunHo estaban dentro y se sentía tan bien que todo dejaba de importar. En algún momento, un compañero suyo se ofreció a ayudarle con la tensión debido a que su esposo estaba embarazado y él no se veía bien.
En cuanto JaeJoong lo rechazó comenzó a esparcir rumores de él que nunca le importaron. Solo tenía en la mente que no quería perder a YunHo en ese momento. Pero ahora sobre él siendo llevado al límite solo con sus dedos era fantástico.
— Me gusta como gimes cuando te toco aquí —dijo YunHo moviendo sus dedos para hacerlo arquearse, JaeJoong gimió alto cerrando los ojos y clavando sus uñas en el respaldo del sillón.
Era su punto dulce, ese lugar que le volvía loco. YunHo sonrió levantando con su mano libre la playera de JaeJoong para lamer sus pezones. El mayor no aguanto mucho luego de eso. Terminó en su abdomen respirando laboriosamente. YunHo tenía una sonrisa enorme en sus labios.
— Te corriste sin que te tocara el pene.
Había sido un comentario burlón pero JaeJoong solo se encendió un poco más. Respiro hondo y se levantó para conseguir pañuelos. Se limpiaron y JaeJoong caminó desnudo hasta la habitación en dónde puso su ropa sucia en el cesto, sacó una pijama limpia.
YunHo se recostó sobre la cama, estaba tranquilamente pensando en una buena posición para dormir hasta que JaeJoong le acarició los cabellos lamiendo su cuello. Dejó una marca suave en él y luego su mano se perdió bajo los pantalones de YunHo para acariciar su erección.
Le quitó los pantalones y la ropa interior por completo para masturbarle a gusto. YunHo incluso apretó con sus dedos las sábanas. Estaba muy caliente. Unos cuantos besos entre su oreja y su cuello mientras le masturbaba y él ya estaba mojado. Terminó en la mano de JaeJoong haciéndolo sonreír.
Habían sido días muy buenos.
Un minuto se siente como horas.
Tienes poder como si fueras el sol.
Nos ducharemos entre la luz de las estrellas.
Esta es mi hora dorada.
Tú y yo, haremos un recorrido por la luna.*
Durante el baby shower habían recibido ropa, juguetes, pañales, toallitas, biberones. Era el mes de junio, YunHo tenía ocho meses de embarazo. Al terminar la celebración se recostó cansado, a pesar de que no había crecido mucho su vientre, pesaba.
Cerró los ojos un momento.
Días antes JaeJoong y él habían tenido un inconveniente pues los rumores del compañero de JaeJoong llegaron a oídos de YunHo. JaeJoong le había explicado que pasaba pero aún así, no se sentía bien. En su mente la idea de JaeJoong acostándose con alguien más porque él había decidido seguir con el embarazo le aterraba.
— ¿Te sientes bien? —JaeJoong le preguntó. YunHo abrió los ojos con una sonrisa cansada.
— Si, solo estoy cansado. Nuestro bebé pesa mucho.
— Recibió muchas cosas.
— Si, el traje de Tigger se lo quiero poner apenas nazca —rio—. Tengo que preparar la maleta, ya no falta mucho para que decida salir al mundo.
— Si —se acercó y se sentó en la cama, acomodando las almohadas para subir los pies de YunHo que ya estaban hinchados de nuevo—. Hueles raro.
— ¿Raro?
— Si, como lavanda quemada, eso solo significa que sigues molesto —susurro. YunHo desvío la mirada—. ¿Crees que te engañe?
— Yo no creo eso pero… mi mente me odia.
— Te amo a ti —musito—. Te creo, pero por favor, si dudas de mi… dímelo.
— Jaejoongie…
— No estoy molesto, solo que yo entiendo tu inseguridad pero no podría soportar que desconfiaras de mi.
JaeJoong se levantó para ir a dejar todo en orden para dormir, la mano de YunHo le detuvo, le observó, tenía los labios pidiendo un beso que sin dudar le dió. Fue lento, suave, tranquilo. YunHo en ese momento sintió que todas sus inseguridades se derrumbaban y le dijo un te amo tan lindo que solo se sintió mejor.
La madrugada en dónde YunHo empezó con la labor de parto, JaeJoong estaba en un evento especial de su restaurante. Había avisado que llegaría aproximadamente a la una de la mañana. Eran las doce treinta cuando YunHo empezó con molestias en el vientre. El terror debido a la última vez que había tenido ese dolor le hizo asustarse.
Llamó a JaeJoong pero no contestó, entonces a ChangMin pero tampoco había contestado. La siguiente opción fue YooChun que le respondió tras cuatro tonos. Había pedido disculpas por molestar pero el dolor estaba aumentando. Le dijo que iría a su casa y colgó.
El dolor seguía, a la una treinta y cinco llegó JaeJoong. Al ver a YunHo hecho una bolita sobre la cama, quejándose imaginó lo peor. YunHo le dijo que ya era hora. Sin más se apresuró a tomar la maleta justo cuando tocaron a la puerta. YooChun apareció con JunSu y ambos le ayudaron a JaeJoong a mantener la calma.
Partieron al hospital en el automóvil de los Park. JaeJoong se había disculpado por llegar tan tarde pero estaban celebrando un buen negocio y aunque había querido zafarse, no había podido. YunHo solo cerraba los ojos, asentía, se quejaba y apretaba su mano. JaeJoong ya había llamado a JungSoo, agradecia estuviera de guardia ese día.
Cuando llegaron al hospital JunSu corrió por la silla de ruedas, JaeJoong bajó con cuidado a YunHo del auto y YooChun se llevó el auto a estacionar. JaeJoong entró con YunHo en la silla de ruedas. Beso su frente varias veces, le pronunciaba palabras de aliento.
Cuando YunHo fue llevado no quiso soltarse, pero debía hacerlo. JaeJoong no sabía si entrar a quirófano o no. JunSu le dijo que hiciera lo que fuese más cómodo para él pero JaeJoong solo podía pensar en YunHo.
En que si sucedía algo no iba a soportarlo.
Respiró hondo, recibió una llamada, era ChangMin, cuando le explicó que pasó, el somnoliento ChangMin dijo que iría al hospital y JaeJoong asintió. Después de sus celos tontos prácticamente lo habían adoptado. Salían con él seguido, le daban comida y también consejos.
Al final JaeJoong prefirió esperar afuera, fueron horas intensas y JaeJoong simplemente pedía a la vida que todo saliera bien. Cuando JungSoo salió se puso de pie muy rápido. Tenía tantos nervios que JunSu y YooChun le sostuvieron de los brazos.
— ¿Sucedió algo?
— Fue complicado pero JaeJoong-sshi, felicitaciones, tiene un hijo muy sano, es un niño. YunHo también está bien, solo que deben de tener en cuenta los cuidados para la herida, es muy importante que sigan al pie de la letra —una vez terminó de hablar JungSoo, JaeJoong soltó un suspiro. YooChun y JunSu le abrazaron.
— Todo está bien, ¿verdad?
— Todo, en un momento podrás pasar a verlos. Su hijo está siendo limpiado para después llevarlo con YunHo-sshi. Lo pueden ver en los cuneros. Permiso.
JaeJoong agradeció con una venia pequeña y luego volvió a abrazar a YooChun y JunSu, dejando que un par de lágrimas salieran de sus ojos. Después de ello llamó a sus padres y a los de YunHo para darles la noticia.
Aún no llamaban a JaeJoong para visitar a YunHo así que después de comer algo en la cafetería con YooChun y JunSu, ellos tuvieron que irse para recoger a su hijo que se había quedado con el hermano de JunSu.
JaeJoong entonces acudió a los cuneros. Trató de descubrir cuál era su hijo, seguramente era alguno con el aura de YunHo. Una enfermera le hizo señas, pero él no sabía quién era su bebé. Se mordió el labio y desistió, volvió a la sala de espera, respiró hondo.
Le llamaron a JaeJoong a las siete cuarenta y cinco. Entró, pensó que debió haber preparado algo, sin embargo era muy noche cuando nació su hijo así que no pudo hacer un regalo o unas flores. Tenía muchos nervios, ya había pasado lo peor pero, ¿y si no era un buen padre?
Vio a YunHo sobre la cama de su habitación, tenía un camisón, se veía que recién había despertado. Le sonrió con cariño, se acercó y se sentó en la cama tomando su mano.
— ¿Cómo te sientes?
— Aún estoy mareado.
— Creo que es normal. ¿Ya te dijeron que fue?
— Aún no.
— Un niño —murmuró con una sonrisa más amplia—. Está muy saludable, tú también —sostuvo su mano con las dos propias. Dejo un beso en ella. La sonrisa no se había ido—. Gracias YunHo-ah.
— Fuiste muy valiente —musito acariciando su mejilla—. Te dije que estaríamos bien.
— Siempre cumples tus promesas —sus ojos se acuaron. Estaba muy feliz—. Voy a ser un buen padre YunHo-ah.
— Vas a ser el mejor del mundo —las lágrimas de JaeJoong cayeron. Besó sus labios. El aroma de YunHo le reconfortaba tanto.
Luego de un momento llamaron a la puerta. La enfermera entró con su bebé en brazos. JaeJoong acercó la cuna donde estaría su bebé ese día, la enfermera le dió a YunHo el bebé y luego salió. Ya no estaba hinchado pero lo que más le sorprendió es que desde ese momento notaba que era idéntico a JaeJoong.
— Lo llevé conmigo nueve meses y es idéntico a ti. Esta es una alta traición —reclamo con fingida molestia mientras cargaba a su hijo.
— Pero ahora está pequeño, puede cambiar —respondió JaeJoong. YunHo le dejó un beso en la frente, después se lo tendió a JaeJoong que no sabía si tomarlo o no.
Con miedo lo hizo, sostuvo entre sus brazos a su hijo. Estaba muy calientito. Le observó tratando de confirmar lo que decía YunHo pero no encontró parecido. Tocaron a la puerta, sus padres habían llegado. Les sonrieron.
La madre de YunHo corrió a abrazarlo mientras que los demás felicitaban a la pareja. La madre de JaeJoong pidió cargar a su nieto y JaeJoong se lo dejó en los brazos porque sabía que para ella era muy importante tener a un nieto suyo.
— ¡Omo~! Es idéntico a ti JaeJoongie.
— Va a cambiar mamá —recalco JaeJoong.
— Me traicionó, si quería que se pareciera a él pero también a mí.
— YunHo-ah, él va a cambiar.
— ¿Cómo se llamará? —preguntó la madre de YunHo.
— TaeYong —contestó JaeJoong—. A YunHo le gustó desde el principio —apretó los labios. Su madre le miró con cariño, los cuatro sabían lo difícil que había sido para JaeJoong aceptar el embarazo.
Estuvieron unas horas más con ellos y luego se retiraron. ChangMin llegó aproximadamente a las nueve de la mañana. Cuando había llamado a JaeJoong, tenía compañía, además JaeJoong ya estaba con YunHo por lo cual si iba antes no lograría nada.
Felicito a sus hyungs favoritos, que no sabían que lo eran, y luego cargó al bebé. Soltó el comentario ácido de que esperaba que TaeYong cambiara cuando creciera porque “qué horrible ser un clon de tu padre”. Luego de un par de horas también se fue.
Los últimos en pasar habían sido YooChun y JunSu. Llegaron con su bebé de casi cinco meses en brazos. TaeYong ya estaba en la cuna durmiendo. YunHo ya había comido y ahora solo esperaba que YooChun y JunSu se fueran para un baño. Hablaron un poco más, estuvieron menos tiempo porque el pequeño YoungHo estaba próximo a dormir.
Una vez solos, JaeJoong le ayudó a bañarse, se encargó de que todo estuviera bien y luego le ayudó a vestirse. YunHo se recostó y le dijo que si quería acomodarse con él pero JaeJoong desistió porque sentía que podía lastimarle la herida sin querer. Así que ambos se durmieron.
En la madrugada YunHo se levantó al baño, hizo sus necesidades y al salir notó que su hijo no estaba en la cuna, JaeJoong lo tenía entre su cuerpo y el respaldo del sofá donde estaba durmiendo. Quizás había llorado y él no se dió cuenta. Sonrió.
No los había perdido.
“Es lamentable, pero, tu única oportunidad de ser padre fue esta YunHo-sshi. Ya no eres fértil.”
Este brillante momento,
Quiero que dure para siempre.*
TaeYong tenía cuatro años, era idéntico a JaeJoong físicamente, pero su personalidad era como YunHo. Había tenido su primer día en el jardín de niños donde JaeJoong y JunSu lloraron porque sus bebés ya habían crecido. Un año antes JunSu había tenido a su segundo hijo con YooChun.
A menudo TaeYong estaba con YunHo en sus clases de baile. Jung se había recuperado de manera correcta. Cuando le contó a JaeJoong que no podrían tener más hijos no supo si fue un alivio para él. Al final tener a TaeYong le había hecho entender muchas cosas.
Estaban disfrutando el momento, se esforzaban por ser los mejores padres y al mismo tiempo trataban de equilibrar su vida de pareja. Los primeros meses habían sido difíciles, YunHo se desesperaba con mucha facilidad pero al mismo tiempo no se daba por vencido.
JaeJoong al haber tenido tantas hermanas mayores entendía mejor las cosas, era natural en él. En algún momento de su vida pensó que él tendría a sus hijos, sin embargo no fue así y ahora tenía un bebé sano, una pareja increíble, una familia hermosa.
Agradecía que YunHo no se hubiera dado por vencido, agradecía a YunHo en su vida.
*Moon Tour - TaeYong
**Red Sean - Yoshiki (Feat. Hyde)
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Está historia se creo con la misma facilidad que BangKok, tiene dos años que no escribía un one shot así, agradecida con mi cabecita~
Es mi primer Mpreg Omegaverse, nunca lo había intentado así que si hay cosas que no son correctas pues disculpen, a mí me gustó mucho como quedó ( ꈍᴗꈍ)
Agradecida con Sakura por hacer su fin de BROKEN tan bonito que me desbloqueo un trauma y con Ali por presentarme a los neos con paciencia (づ ̄ ³ ̄)づ también con TaeYong por hacer Moon Tour, que rolón ( ꈍᴗꈍ)
¿Escribiré más sobre esto? No lo se, la última vez que hice algo así, termino en cuarenta capitulos de un fanfic de vampiros JAJAJAJAJAJA~
안녕~

Amo amo amooooo
ResponderEliminarJamás en mi vida creí que leería omegaverse, para empezar JAJA yo como la anciana que soy en este fandom me quedé con el mpreg, pero me encantó.
Y segundo, jamás creí que leería a YunHo siendo bottom y mucho menos embarazado jajajajja
Me encantó que saliera igualito a Jae Joong, a huevo como debe ser, lo llevas 9 meses y salgo igual al papá.
Gracias amix :') que bonito compartir gracias al fandom y el fanfiction <3
Yo jamás creí hacer algo omegaverse, ni sé si salió bien, espero que si xDD
EliminarCómo debía ser es igualito a JJ uwu
Gracias por leer y comentar ( ꈍᴗꈍ)
Ay Dios!!!! Creo que nunca voy a superar la idea de YunHo embarazado, ukeado por JJ si pero el masculino y poderoso cuerpo de YunHo con pancita nooo!!! Cosita testoteronosa 🥰. Y bueno caso que le quería dar un sape al flaco como caramba no querría a ese bebé?? Woow que fic tan lindo. Gracias !!!
ResponderEliminarEs que YunHo no tenía cuerpo para ser Omega :'v de hecho por eso es que JJ no quería tener al bb, tenía miedo :c Pero al final entendió todo y salió bien 〜(꒪꒳꒪)〜 btw son versátiles ( ꈍᴗꈍ)
EliminarMaybe, haga la parte del YooSu xq ya sabes que una no se queda quieta xDDDD
Gracias por leer y comentar uwu