sábado, 21 de diciembre de 2024

[SERIAL] Loving You Keeps Me Alive - The return

Loving you keeps me alive
The return


El pasado está en el pasado.
Desde que no podemos volver atrás,
¿Por qué sigo devanándome los sesos?*


— ¡Príncipe MinHyuk!

Escucho el grito de DaYoung a lo lejos. Sacó su cabeza del agua y se acercó a la orilla de la playa. JooYeon le observaba de pie en la arena de brazos cruzados, luego miró a DaYoung que llegó corriendo, se tropezó un poco al llegar a lado de su hermana.

MinHyuk avanzó fuera del agua. Estaba entrenando mejor su visión bajo el agua. Después del incidente en la coronación, MinHyuk pasó un tiempo en shock. Tras seis meses en ese estado, Hyorin le propuso a JaeJoong llevarlo consigo. El rey Kim dudó al principio pero pensó que quizás un cambio de aires le serviría a su hijo.

MinHyuk llevaba quince años tratando con los seres del agua. Le encantaban las ballenas, había aprendido a nadar con los tritones y le fascinaba comer algas. Los seres del agua aceptaron a MinHyuk muy bien, a pesar de lo que creían, había mucha curiosidad por sus piernas y también por la relación con JooYeon.

Al menos una vez al año trataba de volver a casa, en ocasiones por dos días, en otros por una semana. Servía mucho en el reino submarino, ayudaba a criar a los pequeños tritones y sirenas, además de que servía para las tareas pesadas debido a su fuerza.

Aquel día le tocaba entrenar a las orillas del agua, se le hacía extraño que DaYoung le hablara con esa urgencia. Cuando llegó frente a ella notó que tenía una carta en sus manos, misma que le tendió.

— Es del rey Kim.

Ante sus palabras se apresuró a abrir el sobre. Era raro que su padre le enviara cartas. Generalmente usaban el teléfono móvil que tenía en tierra firme. ¿Habría pasado algo malo? Trato de no predisponerse.

“MinHyuk-ah.

Tenemos un anuncio importante, sería genial que nos acompañaras en casa este fin de semana.

Con amor, tus padres.”

Su ceño se frunció. No entendía qué era tan importante para hacerlo viajar, y aunque no quería ir tampoco deseaba que sus padres estuvieran desanimados por no visitarles. Hizo una mueca con los labios y miró a JooYeon.

— Tengo que ir este fin de semana a casa de mis padres.

— ¿Pasó algo malo?

— No lo sé. ¿Irás conmigo?

— Loving you keeps me alive —

DaeHyun estaba entrenando a unos cachorros nuevos en su manada. Eran pequeños pero para él era importante que supieran defenderse. Su manada estaba resguardada en el monte Hwangnyeongsan, en Busan. Desde catorce años atrás había ido hacia allá llevándose a YoungJae y a sus hermanos.

— ¿Qué tal? —preguntó DaeHyun entrando a casa una vez terminó el entrenamiento. Era una cabaña. YoungJae le observó con una sonrisa y se puso de pie para mostrarle una carta.

— Mis padres tienen noticias y quieren que vaya al castillo —susurro para darle un beso en los labios—. ¿Podemos ir el fin de semana?

YoungJae veía más a sus padres que MinHyuk. A menudo se encontraban, veían cosas de la empresa y trabajaban en conjunto para la paz de la región. DaeHyun le abrazó de la cintura con la misma sonrisa de vuelta.

— Está bien, también podemos ir por víveres a Seúl, aprovechando.

— ¿Cómo salió el entrenamiento?

— DaHee es un poco lento, necesito que active su sentido de alerta, SangHee en cambio es más rápido pero menos preciso, supongo que poco a poco con mi impulso mejoraran.

— Eso espero rey Jung —una risita burlona salió de los labios de YoungJae. DaeHyun le robó otro beso entre sus risas.

— Que me hables así solo me enciende príncipe Jung.

— Loving you keeps me alive —

Una semana después de la coronación, ChangMin dió a luz a una preciosa niña. Tras un par de meses en Canadá con JunSu y YooChun, Hayami y él decidieron irse a Japón. Querían su propio espacio y sus propias condiciones para la familia que comenzaron a formar.

Una casa a las afueras de Tokio fue su nuevo destino. No era muy grande y así su hija podría crecer en libertad. Los primeros meses fueron estresantes, ChangMin era muy protector con su hija y Hayami trataba de calmarlo. En ocasiones pasaban períodos en Seúl, con JaeJoong, quien le ayudaba ChangMin con las cosas que no sabía.

Por ello la petición de los mayores le sorprendió. Generalmente los veía seguido como para que les mandara llamar. No sabía si algo había sucedido y le daba temor preguntar. Le mostró la carta a Hayami y este también le observó con incertidumbre tras leerla.

— ¿Crees que hayan dado con YongHyuk?

— No lo sé, ¿por qué lo haría a través de una carta?

— ¿Iremos?

— Si, voy a avisarle a nuestra hija —se levantó de su lugar—. ¿Puedes preparar el jet Hayami?

— Como ordene su majestad —soltó con una risita, ChangMin le observó con el ceño fruncido y luego le dió un golpe suave en el hombro.

— Loving you keeps me alive —

— ¡Arriba Sakuya! —el grito de JiYool descolocó un poco al joven. Boa les observaba desde el panel de control. Necesitaban entrenar de mejor manera para conseguir los resultados que se esperaban.

JongUp fingía atacarlos para que se imaginaran el peligro. Pero los jóvenes están muy dispersos y eso estresa a JiYool. El entrenamiento terminó, JiYool les dio retroalimentación y luego Boa para mandarlos a descansar. La princesa se acercó a la oficina de Boa.

— Tu padre llama —indico contestando con el manos libres a la llamada de JaeJoong.

JiYool ahora estaba con Boa y JongUp trabajando en el entrenamiento de la unidad WISH, en el orfanato. Llevaban un año con ese proyecto y aproximadamente siete desde que se mudó con JongUp al orfanato. Al igual que MinHyuk y YoungJae volvían seguido a Seúl con sus padres pero no por mucho tiempo.

— Rey Kim, todo va de maravilla —respondió Boa a su llamado.

— Que me llames así, se siente extraño.

— Bueno, eres el rey.

— Sabes a qué me refiero —ambos rieron levemente—. ¿Esta JiYool?

— Claro, te la paso —Boa puso el altavoz y luego pronunció un “vuelvo en un momento” para salir del lugar.

— Hola papá.

— Hola, ¿cómo va todo?

— Complicado pero bien. ¿Y en Corea? ¿Pasó algo?

— No, todo está tranquilo solo… ¿Tienes la posibilidad de venir este fin de semana?

— Creo que sí, me parece que no tenemos nada importante que hacer.

— Entonces te esperamos aquí, ¿vale?

— Muy bien, iremos el fin de semana.

— Loving you keeps me alive —

— ¡Liz-ah! —las palabras de su padre le hicieron salir de su estupor. Un cuervo le había dejado la carta que tenía entre sus manos.

Camino por el pasto hasta su padre, que le estaba esperando con una sonrisa. Quince años después, la hija de YooChun y JunSu ya era una jovencita. Había crecido en Canadá, no conocía o recordaba la casa en Seúl, tampoco a sus primos y de sus tíos sabía poco. La única a la que recordaba era a HyunSeo, su prima, la hija de ChangMin y Hayami, por consiguiente también los recordaba a ellos.

JunSu se había mantenido en la firme postura de no regresar a Seúl. YooChun había accedido a sus deseos sin dudar debido a que el más que nadie entendía el sentimiento de odio y culpa que les embargaba. Sin embargo, YooChun también creía que no era bueno estar tan alejados de la familia de JunSu.

Él siempre había sido apegado a su familia hasta el día en que se enamoró de JunSu y se fue con él. JunSu en cambio siempre fue más alejado de sus hermanos, cada uno tenía sus propias ideas, JunSu era liberal, ChangMin la pasaba con Hayami y JaeJoong tenía muchas responsabilidades, más cuando sus padres murieron.

— La trajo un cuervo —dijo JiWon entregándole la carta a JunSu. El príncipe se sorprendió tomando la mano de su hija para volver a casa. Al llegar ahí, YooChun estaba limpiando el porche, JiWon se sentó en el sillón amplio de este.

— ¿Qué es eso?

— JiWon me la dió, dijo que la trajo un cuervo. Supongo que es hyung —murmuró JunSu abriendo la carta. Indudablemente la letra de su hermano se veía ahí.

“JunSu-ah, YooChun-ah.

Tenemos un anuncio importante, sería genial que nos acompañaran en casa este fin de semana, hemos llamado a todos.

Con amor, JaeJoong y YunHo.”

— Hyung quiere que vayamos a Seúl.

— ¿De verdad? —JiWon preguntó emocionada.

— ¿Tu quieres ir? —cuestiono YooChun notando la mirada perdida de su esposo.

— No lo sé.

— Si no quieres está bien.

— ¿Y tú?

— A mi me encantaría que JiWon conociera a su familia, pero me importa mucho que tú estés bien —soltó un suspiro—. Piénsalo, nosotros sabremos respetar lo que quieras. ¿O no JiWonnie?

— Claro que sí —la joven se levantó. JunSu les sonrió a ambos. Amaba la familia que estaba formando.

Pero aún dolía la familia que había perdido.

— Loving you keeps me alive —

Cuando MinHyuk pisó la casa, una extraña nostalgia le invadió. JooYeon le tomó de la mano avanzando con él hasta el salón principal. Ahí estaban sus padres hablando con HoSeok de temas que desconocía, probablemente de las empresas. En cuanto le vieron JaeJoong le abrazó con fuerza y luego a JooYeon. Luego YunHo hizo lo mismo.

— Me alegra que vinieran —pronunció JaeJoong.

— No miento, me alarme un poco, no es nada malo, ¿verdad? —musito MinHyuk.

— Nada de eso.

— HoSeok, ¿cómo está KiHyunnie? —le pregunto con una sonrisa leve. JaeJoong miró a HoSeok con una sonrisa burlona. YunHo se tenso un poco.

— En perfecto estado como siempre —la sonrisa orgullosa con la que dijo eso le hizo sentirse extraño. Había algo raro respecto a KiHyun.

Como si le hubiera invocado, KiHyun entró al salón. Tenía una playera holgada, el cabello negro, se veía diferente. Algo raro tenía, no sabía que era, si se trataba del aura o qué situación. Le saludo con una sonrisa al igual que a JooYeon.

— Bienvenidos a casa, papá me dijo que los mandaría llamar. Hace años no se siente igual la casa honestamente —KiHyun se acercó hasta HoSeok.

— Quizás pronto eso cambie —comentó HoSeok haciendo que KiHyun se sonrojara. MinHyuk trataba de entender qué estaba pasando.

Antes de que pudieran decir algo más la puerta se abrió. YoungJae apareció de la mano de DaeHyun. Al instante abrazo a sus padres, a sus hermanos, a su cuñado y a JooYeon. Sin embargo, sentía algo extraño con KiHyun. Era un aura rara que desprendía de él.

— ¿Estás bien? —pronunció mirándole.

— Pensé que solo yo lo sentía, es extraño —dijo MinHyuk.

— Hay algo raro contigo —KiHyun aún seguía sonrojado ante las palabras de sus hermanos.

— Estoy bien, muy bien, quizás ya se les olvidó como soy por tanto tiempo que me han abandonado, eish~ —contestó haciendo una mueca—. Pediré que pongan la mesa —le dijo a sus padres. HoSeok sonrió divertido.

— KiHyunnie últimamente descubrió que se le da bien cocinar, hace un ramen excelente —comentó HoSeok.

— Hoy he preparado la cena —dijo KiHyun.

HoSeok y él eran las dos personas que se habían quedado en el castillo. Bona, Seola y HyunWoo decidieron irse a Europa. Bona tenía mucho dolor consigo y solo esperaba que nuevos aires le ayudaran a superar todo. Por otro lado JooHeon y ChangKyun habían vuelto a su departamento juntos, seguían trabajando con HoSeok y todo iba bien para ellos.

JiYool entró junto con JongUp. Saludo a todos con una sonrisa. Le gustaba volver a casa, aunque honestamente el orfanato era su lugar, había aprendido a estar ahí, amar lo que hacían y enseñarle eso a los refugiados. JaeJoong y YunHo entendieron a la perfección que fuese así, ya que JiYool tenía esa tipo de personalidad.

Su legado estaba en buenas manos.

KiHyun salió a pedir que pusieran la mesa mientras sus hermanos se ponían al día junto con sus padres. Unos minutos después, ChangMin con Hayami y HyunSeo llegaron al lugar. HyunSeo era una joven pequeña, pero el parecido físico con ChangMin hacía que no se dudara quien era su padre.

ChangMin había dicho que le hubiera frustrado bastante que HyunSeo hubiera sido un clon de Hayami dado que quien le tuvo en su vientre había sido él, Hayami solo se rio de ese comentario. Sabía que igual ChangMin la amaría con su vida como él, además a él no le molestaba tener una mini ChangMin.

— ¡HyunSeo-ah! —JiYool recibió a la joven en sus brazos, la menor adoraba a JiYool y viceversa.

— Unnie te traje cosas de Japón —dijo con una sonrisa—. Además papá dijo que JiWon-unnie estaba invitada, así que espero que finalmente estemos las tres juntas.

— No dudo que la pasaremos genial. ¿Qué me trajiste? —HyunSeo camino hasta su maleta pero primero sus padres la hicieron saludar porque casi lo había olvidado.

— Está entrando en esa etapa difícil, hyung —pronunció ChangMin después de que JiYool se fuera con HyunSeo.

— O más bien te estás volviendo viejo —dijo YunHo. ChangMin le miró con el ceño fruncido.

— Gracias por venir. Esto es muy importante —comentó JaeJoong tomando de las manos a ChangMin.

— ¿JunSu-hyung vendrá?

— No lo sé, no me contestó, ni siquiera sé si le llegó mi carta.

— Debiste enviarle un mail.

— Sabes que soy más de las formas antiguas, me parece que es más seguro que vayan mis cuervos. Solo a JiYool le llamé.

— Eso es favoritismo —argumentó YoungJae.

— Lo siento, tú no estás en una base secreta.

— Tu cuervo casi me arranca el dedo.

— Son inofensivos YoungJae —DaeHyun rio ante las palabras de su suegro. KiHyun entró al salon, saludo a sus tíos.

— Ya está lista la mesa, ¿quieren pasar ya?

— Yo creo que sí, no sé si JunSu y su familia vengan así que avancemos —dijo JaeJoong.

— Loving you keeps me alive —

JunSu sintió ansiedad en sus manos al momento en que Levi iba aterrizando en el jardín del castillo. Cerró los ojos. La última vez que habían ido al castillo fue quince años atrás para recoger a su hijo y a YongGuk.

Aún dolía esa situación, y creía que nunca dejaría de doler.

Bajaron de Levi con calma, aún había un poco de duda en JunSu. YooChun tomó su mano dándole la seguridad que necesitaba. Lo tenía a él y eso era suficiente. JiWon se aferró a su otra mano y avanzaron con calma. Los recuerdos de quince años atrás quemaban aún.

YooChun entró primero, la servidumbre les saludo con una sonrisa, JunSu había vuelto. Les indicaron que pasaran al comedor y así lo hicieron. Al llegar ahí vieron a YoungJae y DaeHyun, uno a lado del otro, también estaban HoSeok y KiHyun hablando con MinHyuk y JooYeon, JongUp sentado a lado de DaeHyun, hablando de algo. Al final, estaban YunHo y JaeJoong.

Ambos se sorprendieron de verlos ahí, pero también tenían mucha alegría de saber que estaban con ellos. JaeJoong y JunSu se abrazaron con fuerza. La última vez que eso había sucedido fue quince años atrás.

— Me alegra que hayan venido —dijo JaeJoong alejándose. Saludo a YooChun con calma, mientras YunHo hacía lo propio con JunSu.

— Ella es JiWonnie, nuestra hija —dijo YooChun presentándola con JaeJoong y YunHo. La joven no sabía qué decir—. Ellos son tus tíos, JaeJoong y YunHo.

— Eres muy linda JiWon, estoy encantado de por fin conocerte más allá de las fotos. Me dijeron que eres muy buena jinete —JiWon se sonrojo un poco. JaeJoong imponía mucha confianza y tranquilidad, mientras que YunHo imponía autoridad y fuerza.

En ese momento entraron JiYool, HyunSeo, ChangMin y Hayami al comedor. En cuanto HyunSeo vio a JiWon corrió a abrazarla con fuerza tras gritar un “Unnie” agudo. JiWon correspondió el abrazo, era la persona a la que más conocía en ese lugar después de sus padres. ChangMin y Hayami se acercaron a saludar a JunSu y YooChun con calma.

— Ella es JiYool-unnie. Es lindísima, podemos ir a su cuarto, tiene cosas increíbles ahí —dijo HyunSeo jalando a JiWon frente a JiYool.

— HyunSeo-ah, primero que nada vamos a comer y luego pueden ir a dónde quieran —comentó JaeJoong. Los ojos de HyunSeo se iluminaron ante sus palabras.

— ¿Comida? —JiWon rio al ver así a la más joven del clan.

— La hice yo, HyunSeo, espero que te guste —musito KiHyun. La joven miró a su primo con una sonrisa. Así poco a poco se acomodaron en la amplia mesa para comer.

Con calma disfrutaron de la comida, los primos estaban hablando entre ellos mientras los mayores se ponían al día. JiWon se sentía cohibida, le estaban haciendo bastantes preguntas mientras JiYool le explicaba el árbol familiar.

Al finalizar la comida había un dejo de nostalgia entre ellos. JiYool no recordaba cuándo había sido la última vez que estaban todos juntos en una mesa, quizá antes de la boda de KiHyun y HoSeok, cuando todas sus preocupaciones eran no enamorarse de JongUp y usar un vestido lindo en la boda.

— Les reuní porque, tenemos tres anuncios importantes que hacerles —dijo JaeJoong de pronto. Todos le miraron ante sus palabras, realmente se veía como el jefe del clan que era—. El primero de ellos es que por fin terminaron de examinar la mente de Demian y toda la información que tenía de YongHyuk está en nuestro poder.

— Es por eso que urge que los jóvenes terminen el entrenamiento JiYool —completo YunHo—. Los necesitamos.

— Entendido, en cuanto vuelva al orfanato meteré más presión para ello junto con Boa-sunbaenim.

— ¿Qué le van a hacer? —preguntó JunSu viendo la copa de sangre frente a él.

— Necesito que hablemos de eso, una vez que lo capturemos, tu decides —le respondió JaeJoong. ChangMin se removió incómodo ante esas palabras.

— Prefiero que lo decidas tú —contestó YooChun—. Entenderás que JunSu…

— Está bien… —le dijo JunSu a YooChun, tomó su mano sobre la mesa y le sonrió con pesar—. Preferiría que ese tema lo habláramos nosotros seis a solas, hyung.

— Por supuesto —comentó JaeJoong—. La siguiente noticia, la tiene que dar KiHyun —YunHo se tenso un poco, el aludido se levantó en su lugar mirando con nervios a JaeJoong quien asintió en apoyo moral a su hijo. HoSeok se levantó a su lado y tomó su mano.

— Yo… es decir… —carraspeó un poco—. HoSeok y yo seremos padres —los mayores se miraron con sorpresa ante las palabras de KiHyun.

— Yo sabía que tenías algo raro —dijo Minhyuk.

— Yo también, esta telepatía de hermanos —siguió YoungJae.

— ¡Voy a ser tía! —soltó JiYool con una risita de felicidad y se levantó a abrazar a KiHyun y HoSeok.

— Entonces la teoría de SiWon es verdad —dijo ChangMin.

— Aún no lo sabemos pero sin duda, nos ha llenado de felicidad la noticia, YunHo apenas se está acostumbrando —musito JaeJoong pellizcandole la mejilla. YunHo suspiro. Ambos sabían que una vez naciera ese bebé, todo dejaría de importar.

— El primero en casarse y también el primero en ser padre —susurró JunSu. Ambos se sentaron con una sonrisa—. ¿Ya lo sabe tu familia HoSeok?

— Aún no, mañana nos juntaremos con Bona, Seola, HyunWoo, ChangKyun y JooHeon para eso, llegan hoy en la noche.

— La última noticia, es mía —dijo JaeJoong—. En realidad, de nosotros —siguió tomando la mano de YunHo—. Hace quince años en la coronación no pudimos decirlo por… todo lo que sucedió, sin embargo considerando que aparentemente las cosas se están arreglando, decidimos que… estaba bien decirlo —el sonrojo en sus mejillas causó curiosidad en todos—. YunHo y yo estamos comprometidos y decidimos por fin casarnos después de aplazarlo por tanto tiempo —JunSu y ChangMin se vieron con sorpresa.

— ¡¿Vas a casarte?! —ambos dijeron al mismo tiempo. JaeJoong les observó con sorpresa.

— ¿Pasa algo malo?

— No, es solo que… —comentó JunSu.

— Pensamos que no tenías esa necesidad —continuó ChangMin.

— Yo también pero… alguien me hizo cambiar de opinión al respecto —una sonrisa honesta se mostró en su rostro—. La ceremonia de compromiso será la próxima semana y quisiera que estuvieran ya que YunHo y yo queremos hacer las cosas bien… él quiere pedirles autorización —soltó sonrojado y nervioso.

— Hyung… tienen cuatro hijos, van a ser abuelos —dijo JunSu como si no fuese obvio.

— No creo que sea necesario que nos pida autorización, antes no lo hizo cuando se metió contigo —comentó ChangMin. Hayami le apretó el muslo.

— Es verdad pero a diferencia de YooChun y JunSu que simplemente se casaron por la vía legal, JaeJoong y YunHo quieren hacer las cosas de la manera antigua —soltó Hayami. JaeJoong y YunHo le vieron con una sonrisa—. Además si no creen que sea necesaria su autorización simplemente hagamos la ceremonia y ya.

— Tampoco será algo muy grande, solo estaremos nosotros, nuestros hijos y nuestros amigos más cercanos —murmuró JaeJoong—. Y la boda de igual manera, no planeo invitar a los demás reyes, quiero algo bastante privado y reducido.

— Estaremos aquí —dijo ChangMin tras soltar un suspiro.

— Nosotros también —confirmó JunSu. Realmente sabía que era algo muy importante para su hyung, no podía fallarle—. ¿Ustedes lo sabían? —le preguntó a sus sobrinos.

— Nos dábamos una idea, el día de la coronación cuando vio a Demian le dijo que estaban casados, yo pensé que lo habían hecho en secreto —respondió JiYool.

— Queríamos que todos lo supieran ese día pero hubo un imprevisto enorme —soltó YunHo. Un poco de dolor se instaló en el ambiente. Aún pesaba el recuerdo de ese día. JaeJoong recordaba que HimChan y YongGuk ni siquiera estaban peleando en serio.

Terminaron de comer y los seis mayores partieron al estudio de JaeJoong mientras sus hijos pasaban al salón para seguir conociendo a JiWon. Ella tenía conocimiento del hermano que había tenido, había visto a JunSu llorar las noches antes de su cumpleaños y también comprendía porque YooChun la entrenaba de manera tan estricta.

La forma en que el príncipe Kim rechazaba volver al lugar donde creció.

Vio fotos de su hermano, sin duda eran muy diferentes. Él lucía como un príncipe, parecía que sus ojos podían matarte sin problemas, en cambio ella era una jinete, creció entre los dragones, Levi le protegía tanto como Hange y sus padres. Ella había nacido para estar en el cielo, se había enlazado a Eren, era su dragón. Sin embargo los cinco sin dudar le amaban y protegían.

— Me da gusto que estés con nosotros JiWon —pronunció JiYool. La aludida sonrió ante las palabras de su prima. Sentía que a ellos podía confiarles su existencia.

Y también quería protegerlos hasta el final.

— Loving you keeps me alive —


Por eso me dije a mí misma que no debía llorar.
No quiero llorar, no puedo llorar.*


— Quiero que lo quemen los dragones —JunSu dijo de pronto, estaban los seis reunidos en el estudio de JaeJoong y desde que llegaron YooChun y Hayami debatian temas de seguridad con YunHo y JaeJoong. ChangMin solo asentía o negaba según era el caso mientras que JunSu estaba viendo por la ventana con un solo pensamiento en mente. Todos le miraron ante sus palabras.

— JunSu-ah —pronunció YooChun con pesar.

— Se perfectamente que no va a volver mi hijo pero creo que como afectado principal tengo derecho a pedirle al concejo el castigo que yo considero justo.

— ¿Y no crees que después de eso los Bang van a venir de nuevo? —cuestiono YooChun.

— No deberían, es lo justo. Solo quiero que todo el dolor que siento dentro se vaya con él. Es la única manera en que la cadena va a romperse, ver a los dragones los hará alejarse definitivamente, además solo quiero su cabeza, no creo que a la madre de YongGuk le importe dado que también mató a su hijo.

— Lo propondré, pero debes saber que si el concejo no lo considera lo van a desechar —respondió JaeJoong.

— Entiendo hyung, gracias.


*於是 (Therefore) - G.E.M. Tang

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