lunes, 20 de marzo de 2023

[SERIAL] Loving You Keeps Me Alive - Past and commitment

Loving you keeps me alive
Past and commitment


I'm in love
(I'm dream in a dream, every night)*


— Quiero… casarme con su hijo.

JiYool y YoungJae soltaron una risita mientras YunHo se tensaba ante sus palabras. Su pequeño príncipe no tenía edad aún para ello. JaeJoong en cambio miró fijamente a los jóvenes vampiros frente a él, pudo leer en su hijo que estaba de acuerdo. 

— ¿Quieres casarte con nuestro bebé? —preguntó JiYool. JaeJoong no esperaba menos y solo mostró una sonrisa.

— No soy su bebé noona —también esperaba esa respuesta de parte del mediano de sus varones. 

Si algo odiaba KiHyun era que JiYool en específico le tratara como un bebé cuando él había nacido primero que YoungJae. Eran solo cinco minutos de diferencia entre los tres. Ni siquiera eran idénticos, lo único parecido eran sus mejillas y el temperamento engreído.

— Fingir no serlo es otra cosa —bromeó YoungJae.

— Si bueno, al menos no quiere casarse un perro con él —refutó JiYool. KiHyun empujó con su lengua una de sus mejillas ahogando una risita. YoungJae se tensó sintiendo la mirada de su padre YunHo sobre sí.

— No sé de qué hablas —contestó YoungJae visiblemente nervioso. Incluso su garganta se secó. 

— Hablaremos de eso en otra ocasión, niños —indicó JaeJoong mirando a sus hijos para que guardarán silencio—. ¿Tú eres?

— El príncipe Shin HoSeok del clan Shin, del sur —el joven pelinegro inclinó la cabeza en señal de respeto—. Sé que mi clan es pequeño y de hecho soy hijo único, mis padres murieron hace tiempo, en la primera guerra mítica y estoy bajo el cuidado de mis tíos ya que mi abuelo murió.

— ¿Tu abuelo? —HoSeok estaba por contestar cuando entró ChangMin a aquella sala, él no sabía que estaban en una reunión. Al entrar notó al chico a lado de su sobrino y le observó por un rato mientras pasaba tras el sofá en donde estaba JaeJoong. HoSeok se sintió intimidado. 

— Hola —pronunció—. No sabía que interrumpía hyung. Este chico… ¿se quiere casar con KiHyunnie? —HoSeok abrió los ojos con sorpresa ante aquel descubrimiento.

— Tío no leas su mente —reclamó KiHyun. 

— Tienes… —pronunció mirando a HoSeok, ignorando a KiHyun—. Los ojos de Demian.

JaeJoong y YunHo se tensaron ante esas palabras. ¿De verdad era así? JaeJoong no lo sabía. Si, Demian se apellidaba Shin pero no pensó que el joven frente a él tuviera relación con su difunta pareja.

— Ah, sí, siempre lo dicen… que mis ojos son muy representativos del clan. El tío Demian ha sido el más reconocido de nosotros, ah y mi abuelo.

— ¿Tío? —preguntó JaeJoong sorprendido—. ¿Quién era tu abuelo?

— Shin MinSeok.

— Él dio todo su apoyo para que JaeJoong-hyung fuese llamado Rey del Consejo asiático. Debe ser porque era padre de Demian-hyung.

— Me niego —espetó YunHo poniéndose de pie—. No te permito casarte con mi hijo. 

— Pero papá… 

— Es mi última palabra —pronunció y avanzó a la puerta, JaeJoong se puso de pie al igual que su hijo. 

— YunHo no mezcles las cosas —dijo JaeJoong y el aludido se giró a mirarle.

— No te quiero cerca de mi hijo —le advirtió a HoSeok. Él pasó saliva y se puso de pie.

— ¿Por qué? ¿Qué hay de malo? HoSeok me quiere y yo a él. 

— No me importa, no te casarás con él.

— YunHo-hyung no seas infantil —dijo ChangMin. Jung comenzaba a cabrearse. 

— No quiero escuchar más.

— Papá…

— No, KiHyun.

— Por favor… al menos dame una razón, creo que lo merezco.

— KiHyun, dije que no.

— YoungJae se está acostando con un hombre lobo y a él no le dices nada —reclamó KiHyun. Estaba tan molesto que olvidó que era un secreto de su hermano.

— ¡Basta! —YunHo no se dio cuenta pero al girar a mirarles directamente una fuerza sobrenatural empujó a KiHyun contra la pared. Cayó contra el suelo en un ruido sordo y HoSeok corrió a levantarle.

— ¡YunHo! —gritó JaeJoong mientras ChangMin se acercaba a KiHyun. Sus hermanos se quedaron estáticos pues nunca habían visto así a su padre. KiHyun se puso de pie con lágrimas de coraje en su rostro y tomando a HoSeok de sus brazos para evitar caer de nuevo.

— KiHyun… —pronunció YunHo dando un paso al frente como si fuera a alcanzarlo.

— ¡No te me acerques! —gritó el menor haciendo una seña con una mano. YoungJae y JiYool estaban helados en el sofá.

— JiYool, YoungJae, váyanse de aquí —ordenó JaeJoong. Los menores asintieron y avanzaron a la puerta para poder salir—. Y YoungJae… —el aludido se detuvo para escuchar a su padre—. Tranquilo, todo estará bien —YoungJae asintió y avanzó fuera junto con JiYool. HoSeok sostenía los brazos del príncipe Jung pues estaba temblando. 

— KiHyun… yo… —murmuró YunHo con la voz temblorosa.

— Quiero casarme con HoSeok. 

— ¿No crees que eres pequeño para eso? Si no mal recuerdo HoSeok tiene más de cincuenta años. Tú apenas rebasas los veinte, Ki —indicó JaeJoong.

— Lo amo —exhaló con lágrimas en sus ojos. JaeJoong recordó el día en que decidieron presentarse Demian y él ante sus padres para que aprobaran esa relación. Soltó un suspiro y miró al techo sintiendo que las lágrimas se agolpaban en sus ojos.

— Hyung… —le llamó ChangMin, él observó a su hermano menor. Sabía que ChangMin había leído aquel recuerdo. 

— No tiene que ser ahora, puede ser en unos años, solo quiero que acepten que tengo a alguien especial conmigo, quiero estar comprometido con él —dijo KiHyun. Él no entendía qué pasaba pero su padre se había atrevido a lastimarlo por ello. Quería decir que no estaba asustado pero sus piernas temblaban y si estaba de pie era gracias a HoSeok.

— Primero muerto antes que aceptar que estés con él —pronunció YunHo. JaeJoong lo miró con dolor y rabia. ¿Cómo podía decirle eso a su hijo por algo que había pasado décadas atrás? ChangMin también estaba sorprendido de sus palabras. Sabía que había celos en YunHo pero de eso a hablar de la manera en que lo hacía solo pudo imaginar que había algo más. 

HoSeok ni siquiera era descendiente directo de Demian. ¿Por qué hacer aquello?

— Entonces tendré que acabarte… —amenazó KiHyun. HoSeok lo miró impresionado, no esperaba menos pero a la vez sentía dolor.

— Cuida tus palabras KiHyun —le regañó JaeJoong.

— Las estoy cuidando tanto como él.

— Creo que lo mejor es dejarlos hablar a solas KiHyun. Ellos tienen que arreglar algo —propuso ChangMin y KiHyun se sostuvo con fuerza de HoSeok para poder avanzar, aunque realmente no pudo. 

— Olvídalo, voy a cargarte —indicó HoSeok. Pasó uno de los brazos ajenos por su hombro y uno de sus brazos sostuvo su cintura y el otro pasó tras sus rodillas. KiHyun se aferró al cuello de HoSeok para ser escoltado por ChangMin a la puerta, ahí hizo una venia sosteniendo a KiHyun y salió al igual que el menor Kim para dejarlos solos. 

— ¿Qué fue eso YunHo?

— No quiero tener que ver con tu antiguo amor.

— YunHo… Demian está muerto. HoSeok ni siquiera es descendiente directo de Demian.

— Aun así.

— Para con tus celos YunHo.

— No puedo, sé que si él no hubiera muerto tú no estarías conmigo.

— ¡Eso no lo sabes YunHo! —las lágrimas salieron de sus ojos con dolor. ¿Por qué su esposo se portaba de esa manera? KiHyun solo quería ser feliz como ellos—. Lastimaste a KiHyun.

— Yo no quería. 

— Lo sé. Pero eso no quita que lo lastimaste y en lugar de apoyarlo continuaste hiriéndolo. 

— No puedo JaeJoong.

— Pues más te vale que lo logres porque yo voy a apoyar a mis hijos en lo que les haga felices, a los cuatro. 

— JaeJoong…

— Es mi última palabra.

--- Loving you keeps me alive ---


En el momento en que nuestros ojos se encontraron
Todos mis sentidos se detuvieron
Un pequeño temblor está comenzando a extender dentro de mí
Es la primera vez que siento, como si estuviera encerrado*


KiHyun lo conoció una noche hacía un año atrás. Con sus bellos ojos negros fijados en sí mientras él cuidaba que YoungJae no se metiera en problemas. HimChan había desaparecido a alguna parte, seguramente a los baños o la zona VIP con YongGuk. Su propio guardia llamado HyunWoo estaba con el pequeño JongUp en una esquina mientras hablaban seguramente de baile, sabía que los dos jóvenes tenían una afición a ello. 

Él había aprovechado la distracción de HyunWoo y desapareció. Sabía que iba a tener que disculparse con él pero deseaba con todas sus fuerzas conocer a aquel joven. Era guapo y tenía un cuerpo envidiable. Veía a las chicas deshacerse entre palabras, exclamando “oppa” cada que podían mientras él les sonreía y hacía una venia para alejarse y ordenarle a KiHyun con la mirada que le siguiese. 

Ellos llegaron a una zona VIP, perteneciente a la familia Shin. Un clan poderoso años atrás y que había dado muchísimos vampiros bajo su cargo, tantos como un ejército. Entonces ellos sirvieron al clan Kim para la guerra mítica y Demian, el vampiro más fuerte, había fallecido. Gracias a eso y a que Demian tenía una relación extra profesional con el primogénito Kim, los lazos quedaron reforzados. 

El clan Shin ya no era lo mismo que en la guerra. Era débil, pequeño y a punto de extinguirse de no ser por el hijo del Rey MinSeok, DongSeok, su nuera HaNa y su nieto HoSeok, hijo de su tercer hijo Adrien, ya que Demian, el segundo hijo y hermano biológico de Adrien, también había fallecido. 

— ¿Cuál es tu nombre? —fue lo que preguntó HoSeok. KiHyun observó su espalda mientras él servía un poco de sangre tipo A en una copa. 

— Jung KiHyun —pronunció el más bajo. Ni siquiera sabía por qué lo había hecho si él no era de las personas que soltaban sus datos personales a la primera. 

— Soy Shin HoSeok —indicó con una sonrisa tendiéndole una copa. KiHyun la tomó para beber de ella—. ¿Te han dicho que tienes un perfil perfecto?

— No —soltó una risita y miró el piso. Luego los pies de HoSeok estaban en su campo de visión. Shin alzó el rostro de KiHyun de la barbilla. 

— Lo tienes —KiHyun sintió que todo su mundo se desmoronaba en sus ojos negros. Sus cabellos café claro caían sobre su frente y KiHyun llevó una mano ahí para poder acariciarlos. Suaves.

— ¿Qué quieres de mí? —pronunció mirando sus ojos. Fue una pregunta que salió sola de sus labios.

— Todo —fue la respuesta más sincera que había dado en su vida. 

Cuando KiHyun salió ante la mirada de prácticamente todo el recinto y con HoSeok siguiéndole hasta que encontró a HyunWoo y JongUp, con un YoungJae histérico diciendo que HimChan y YongGuk no iban a regresar y que era hora de irse, él se sonrojó avergonzado y giró a despedirse de HoSeok quien besó su mano haciéndolo sentir perdido en su mundo.

Tuvo que aguantar a YoungJae haciendo preguntas todo el camino de vuelta a casa. Preguntas que no iba a contestar. Al llegar a casa se metió a su alcoba sin decir más. No tenía ánimos de darle explicaciones ni a YoungJae, ni a sus guardias, ni a sus padres. 

A partir de ese día ellos empezaron a salir. Tenían citas muy normales, el noventa por ciento de ellas en el techo de un edificio abandonado para hablar de diferentes temas. El primer beso llegó en una noche de primavera. Ellos estaban mirándose con el viento en su cara, recostados sobre el piso. HoSeok se acercó sin poder aguantar más. Fue un beso suave y tranquilo. Tan lento como placentero. 

Aquello se repitió tantas veces. No había necesidad de una etiqueta para ellos, solo seguían lo que sus corazones enamorados les decían. A pesar de todo ellos nunca habían copulado, solo toqueteos y la marca en el cuello de cada uno. Era por eso que nadie se había dado cuenta, KiHyun seguía oliendo a sí mismo y la intensa marca la cubría usando cuello de tortuga. 

A KiHyun le fascinaba esa marca. HoSeok había succionado su sangre y luego le había permitido tomar de él. Cada tanto hacían aquello, como si tratará de una manera de sentirse más del otro. Una manera de pertenecerse sin necesidad del sexo. Y no es que no quisieran tener relaciones pero KiHyun era inexperto y HoSeok deseaba que primero los padres de KiHyun aceptaran su relación con él, tal como sus tíos lo habían hecho.

— ¿Se fue? —preguntó YoungJae desde el umbral de la puerta. KiHyun estaba en su cama mirando por la ventana.

— Si, dijo que no quería presionar a papá —YoungJae avanzó y se sentó detrás de él, con las piernas rodeó la cintura de su hermano y recargó su mejilla en la espalda ajena. Ellos no solían ser cariñosos, sin embargo ambos eran muy sensibles, un par de bebés llorones diría su padre JaeJoong. Habían aprendido a estar juntos siempre y apoyarse en sus locuras—. Perdón por decirle a nuestros padres lo de DaeHyun.

— Descuida, ya lo sabían. 

— ¿Lo traerás a casa? —rio el mayor de ambos.

— Si, para que lo intimide papá cómo al príncipe Shin —rio YoungJae.

— Te enamoraste de él ¿verdad? —YoungJae soltó un suspiro.

— Lo hice. 

YoungJae miró la puerta y se dio cuenta de que su padre estaba ahí. JaeJoong les miraba con los brazos cruzados y el semblante triste. Era obvio que se sentía culpable de lo que había pasado. Dio unos pasos y se sentó frente a sus hijos. YoungJae había sacado la boca similar a la de YunHo mientras que KiHyun tenía totalmente sus ojos. El Rey bajó la tela que cubría el cuello de KiHyun para observar aquella marca. YoungJae despegó su rostro pero sus piernas se mantuvieron en el mismo lugar.

— Ki… pero no hueles a él…

— Porque no he tenido sexo con él —soltó avergonzado. YoungJae rio un poco cubriendo su boca con las manos.

— ¿La marca…?

— Solo la hizo… yo también lo mordí.

— Mi dios… ¿sabes qué significa?

— Que estamos juntos… 

— Más que eso… KiHyun… ¿qué pasa si dejan de amarse? 

— ¿Por qué crees eso? ¿Por qué soy joven?

— Si…

— Papá… cuando llega esa persona especial… lo sientes. ¿Tú no lo sentiste con mi papá?

Si. Él lo había sentido.

— Si… yo… aprobaré su compromiso —musitó. KiHyun le mostró una sonrisa pero antes de más puso sus manos al frente en señal de alto—. Pero… deben de venir a pedir el compromiso como se debe. Su familia incluida. No solo venir él y decir que quiere casarse contigo. ¿Entendido?

— Entendido Rey Kim —rio un poco KiHyun llevando su mano a su frente en un saludo militar.

— En cuanto a ti YoungJae… ¿un hombre lobo? 

YoungJae tragó saliva.

Que Dios lo salvara.


*Inception - ATEEZ

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