Loving you keeps me alive
The heir
— Estoy dispuesta a hacer lo necesario para probar mi identidad.
— No es necesario, te creo. Sin embargo, yo nací antes, así que a mí me corresponde el cargo. Yo puedo darte la parte que me pidas de la herencia del clan. Siento que de igual manera si unimos fuerzas podemos ayudar a que sea más grande, que vuelva a lo que era antes.
— Vaya, piensas a futuro —Seola pronunció. HoSeok le sonrió con amabilidad haciéndola sonrojarse.
— No tengo interés en pelear. Soy justo, si fueras mayor que yo sin ningún problema yo cedería lo que te corresponde —Seola asintió y le miró de forma determinante.
— Quiero ser la vicepresidenta de la empresa.
— Perfecto.
— Ellos son HyungWon y Bona… son primos nuestros lejanos, quiero que ellos tomen parte de las decisiones de la empresa.
— Podemos dividirlo en 50% y 50% y que la última palabra la tenga mi tío, ya que este legado es de nuestro abuelo. Ellos pueden ser directores. No tengo problemas, después de todo mi tío se va a retirar.
— Suena bien, HoSeok —exclamó DongSeok.
— Trabajemos juntos. No sólo para hacer más dinero, también para asegurar el futuro del clan. ¿Te parece?
— Me parece. Solo quiero lo justo, HoSeok.
— Yo también, Seola.
— ¿Tus negocios son aparte? —le preguntó Seola a KiHyun, este se extrañó de su pregunta. HoSeok tomó su mano sobre el escritorio.
— Lo son, además, hasta donde sé él no va a heredar el trono, así que no te apures por eso —respondió HoSeok. KiHyun le observó un segundo y asintió. El mayor se veía serio, terriblemente guapo, pero serio.
— Bien, terminada la discusión, nos retiramos. Esperare los contratos, aquí está mi dirección —le tendió una tarjeta que HoSeok tomó—. Y no tenias que traer a un perro a que los cuidara, no planeaba atacarte.
— HyunWoo no es un perro, es el guardia de mi prometido y lo conozco muy bien. Viene porque es su cuidador. Solo eso —Seola admiró al aludido de pies a cabeza y sonrió.
— Como digas, oppa. Nos vemos mañana.
— Vayan con cuidado —Seola asintió y los tres salieron del despacho. DongSeok suspiró cuando esto sucedió—. No estás bien, ¿verdad?
— No, han sido muchas emociones. ¿Cómo se supone que tomas la traición de tu hermano? No sólo jugó con JaeJoong. También engañó a su familia. Como si fuéramos desconocidos.
— Quizá, lo hizo por amor —indicó KiHyun—. Cuando amas a alguien, se vuelve tu prioridad, incluso sobre tu familia.
— Puede ser, KiHyun, sin embargo él sabía que nosotros lo apoyariamos en todo y decidió no hablar.
--- Loving you keeps me alive ---
— Entonces hablaron con esa loca —JiYool bufó—. Uhg, solo porque no quería hacer el problema grande pero sin duda la hubiera acabado.
— JiYool por favor —exclamó JaeJoong—. ¿En qué quedaron?
— Pues HoSeok le va a dar la vicepresidencia y el cincuenta por ciento de las acciones, la última palabra la va a tener DongSeok-sshi, el trono no puede dárselo, ella no es la heredera pero le está entregando parte de lo que toca.
— HoSeok es muy lindo y bastante considerado —indicó su padre, KiHyun se sonrojó.
— Conseguiste un excelente partido KiHyunnie —dijo MinHyuk. El aludido le sonrió.
— Lo sé… siento que puedo estar con él por toda la eternidad —JiYool y YoungJae hicieron bulla mientras MinHyuk sonreía al igual que JaeJoong. El pecho de MinHyuk dolía, sin embargo no quería demostrarlo.
— Ya deseo que entreguen nuestra herencia —comentó JiYool de pronto.
— ¿Por qué? —preguntó JaeJoong.
— Porque el trono sería mío, ¿o no? —JaeJoong se mordió el labio y negó con la cabeza.
— El trono le corresponde a HimChan.
— Pero tú eres el rey y yo soy tu primogénita.
— Sí pero así no funcionan las cosas. No es equitativo si solo mi descendencia se queda con ello, mis padres lo sabían, además, yo no podía tener hijos. JunSu en cambio si, desde el inicio sabíamos que sería un hijo suyo el próximo rey. Además, nosotros no heredamos en vida, así como el clan Shin.
— No me parece justo —reclamó poniéndose de pie.
— Puede que no lo sea pero no es cuestión mía, es de lo estipulado en las reglas del clan —JiYool sentía su cuerpo arder de rabia. Sin decir más salió del salón donde estaban sus hermanos y su padre.
Toda su corta vida tuvo la idea de que llegaría el momento en que ella heredaría todo, que sería conocida como la reina Jung. Sin embargo no era así y eso le molestaba. No tenía sentido que fuese HimChan si su tío era menor que su padre. Bufo hasta que de tanto caminar llegó al lobby de la mansión. HimChan estaba por salir junto con YongGuk.
— ¿Aprovechaste el tiempo sin mí aquí?
— ¿De qué hablas? —cuestionó el mayor de ambos.
— ¡¿Qué hiciste para que mi padre te cediera el trono?! —gritó bastante molesta.
— No sé a qué te refieres pero no me gusta como me estás hablando.
— ¡No te hagas tonto! —quiso lanzarse sobre él pero YongGuk la sostuvo de los brazos haciendo que se molestara más—. ¡Suéltame perro tonto! —JaeJoong salió en ese momento. YongGuk la soltó bastante apenado mientras HimChan lo jalaba hacia atrás y JaeJoong se ponía frente a su hija.
— JiYool basta.
— Soy tu hija, ni siquiera pudiste abogar por mí.
— No es algo que tenga que abogar justo ahora, reglas son reglas así que deja de ser tan ambiciosa e inmadura.
— No lo quiero viviendo aquí.
— No lo voy a echar por tus caprichos. Es mi sobrino y tiene el derecho de estar aquí.
— Lo estás eligiendo sobre mí.
— Estoy siendo sensato que es diferente. Así que por favor compórtate como la mujer que siempre has dicho que eres.
JiYool salió de la mansión entonces. JaeJoong no la siguió. Sabía que no debía seguirla en ese momento, además de que lo de Demian lo había dejado muy agotado mentalmente. JaeJoong también había tenido que hacerse cargo de sus hermanos aparte de sus hijos, después de lidiar con ChangMin y JunSu las cosas habían cambiado para él.
— No entiendo qué pasó tío.
— JiYool está aferrada a que quiere el trono y yo le dije que no es así como se maneja. Te corresponde a ti, eso le molesto.
— ¿A mi?
— Si, pero es un tema que debes hablar con JunSu.
--- Loving you keeps me alive ---
HimChan negó con la cabeza. YongGuk se detuvo detrás de él y masajeó sus hombros. Lo conocía demasiado bien para saber que estaba culpándose de la reacción de su prima ante la decisión de su tío. Decisión que nadie podía revocar a menos que él muriese. Por más vueltas que le diera en su cabeza tampoco era como que podía resolver algo.
HimChan vivía en la mansión ya que se le hacía más cómodo, el apartamento de sus padres era pequeño y probablemente ellos quisieran privacidad. De igual manera se veían prácticamente a diario. Además le encantaba poder compartir con YongGuk, cosa que no podría hacer en el apartamento de sus padres.
Desde que se conocieron hicieron clic como un puzzle. HimChan se acostumbró muchísimo a su compañía y sus charlas y YongGuk a las salidas con él. Le llevaba en el auto a la universidad cuando HimChan decidió estudiar, todos sentían que el mayor del clan Kim era un chaebol influyente y a menudo deseaban hacerse amigos suyos por conveniencia, cosa que HimChan desechaba al instante.
No estaban equivocados, HimChan era un chaebol, su familia era conocida en todo Corea. Era el "beneficio" de hacer mucho dinero para no sólo manejarse en el mundo de los humanos, también por si necesitaban comprar a alguien. ChangMin no deseaba eso, sin embargo era necesario.
HimChan les decía a todos que era adoptado, aunque muchos apuntaban a que era parte de la pequeña aventura que había tenido JunSu. Nadie decía algo de igual manera. Así que ellos como sus hijos, disfrutaban de los lujos de ser millonarios.
La relación de HimChan y YongGuk no se dio de la noche a la mañana, fue algo constante y un poco largo. HimChan esperó pacientemente a que YongGuk se aceptará a sí mismo enamorado de un vampiro, a pesar que lo supo desde que le vio por primera vez. HimChan no era ningún omega, era un vampiro que se había robado su corazón.
YongGuk recuerda que durante su primer celo, cuando lo separaron de HyunWoo y JongUp, la pasó mejor porque HimChan le acariciaba los cabellos largos, le daba de comer y sus supresores para que no doliera, estaba realmente preocupado por su escolta.
HimChan olía a vainilla. Siempre que YongGuk lo pensaba era así. A pesar de que su olor no era como el de los lobos. Era ese olor a vainilla que le atraía. Por otro lado HimChan adoraba ese aroma a café con menta que emanaba YongGuk, su sangre sabía diferente a la de un humano y procuraba no morderlo tanto debido a que ChangMin le había explicado que podría resultar peligroso ya que no tenían mucha información.
No sabía de qué manera pero prefería no averiguarlo. HimChan confiaba en su tío, después de todo era bastante bueno en sus investigaciones gracias a sus relaciones personales. ChangMin conocía muchas personas que podían ayudarlo gracias a favores que él hacía, fuese de dinero, asilo o protección.
Así, su primera vez YongGuk se volvió loco. Además de que fue diferente debido a la naturaleza de ambos, YongGuk terminó rompiendo el sofá donde estaban. Su celo había llegado, estaba tan deseoso y solo dio más y más. HimChan terminó con marcas finas de rasguños, mientras YongGuk no podía salir de él debido al nudo en la base de su pene.
La relación de ambos se reforzó bastante luego de ello y YongGuk empezó a pasar sus celos con HimChan. Aunque para YongGuk, HimChan oliera a vainilla, JaeJoong sentía que HimChan ya olía a YongGuk. Y no se equivocaba.
No era como la relación de KiHyun y HoSeok donde estaban en una castidad auto impuesta que al finalizar ambos olerían a la sangre del otro y este aroma desaparecería con el paso del tiempo. HimChan traía sobre sí los aromas de alfa de YongGuk lo que lo convertía en parte de él.
— ¿No te emociona ser el próximo rey?
— Honestamente no. Siento que solo traerá problemas y una rivalidad enorme, JiYool es la competitividad andando, no hay algo bueno en ello.
— ¿Crees? —acarició sus hombros con más fuerza y dejó un beso en su cabeza.
— Estoy seguro. Que mi tío siga como rey me evitará problemas serios con su hija.
— ¿Crees que ella intente llevarme?
— Lo intentará, sé que lo hará porque hoy vi el odio en ella. Prefiero darle lo que desea antes de que intente meterse contigo.
— ¿Debería marcarte? —HimChan le sonrió y negó con la cabeza.
— No sabemos qué pueda pasar, ya lo hemos hablado. La sacerdotisa vendrá a la boda de KiHyun, puedo preguntarle. Por ahora sigamos de esta manera, ¿si?
— No nos pasará nada. Te lo aseguro.
— No estamos seguros YongGuk. Es mejor esperar. Ella no hará nada por ahora, la conozco.
— Confiaré en tus palabras —indicó sin dejar de acariciar sus hombros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario