방-님 (Bang-nim)
III (Parte 2)
Advertencia: Lemon
~POV’s YongGuk~
Está jugando con mi mente. JunHong realmente lo está haciendo. Si creía que YoungJae ya era un maestro en meterme a la cama, JunHong había aprendido bien de él. Estaba repitiendo la historia. JunHong me tentaba. Usaba shorts, camisetas, prácticamente me ponía su trasero, ocasionalmente subía sus piernas a las mías cuando descansábamos y yo las acariciaba por inercia pero él, casi se retorcía de placer. Me abrazaba y se pegaba a mí más de lo normal en el estudio.
Él realmente quería que lo hiciera mío.
YoungJae no lo ignoraba, se daba cuenta y en las noches que pasábamos juntos me arañaba y me mordía de más, repitiendo que era suyo y dejando cada vez más marcas. Me gustaba ese YoungJae salvaje como el YoungJae lindo y frágil que me pedía que no lo dejase. DaeHyun por otro lado era un maldito pervertido, tenía un lado voyerista que yo no conocía y casi siempre quería ver como tenía relaciones con YoungJae. Yo no lo dejaba porque YoungJae decía que le incomodaba. En cuanto a celos, para DaeHyun ya no existían, quizá un poco en cuanto a la distribución de mi tiempo pero siempre terminaban acoplándose.
Los tres me volverían loco.
Tuve que hablarlo con YoungJae, no iba a mentirle y fingir que no haría nada. Él lo entendió pero esa noche estaba tan salvaje, dejando marcas por todos lados. Haciéndome perder la cabeza de placer. YoungJae sabía que tocar y como tocarlo, sabia donde mover que para hacer que me derritiera. DaeHyun aún era inexperto conmigo pero aun así, tener sexo con él y escuchar su preciosa voz cantar para mí era lo mejor sin duda.
Esa tarde le di a DaeHyun las llaves de mi departamento, yo estaría ahí, no contaba con que YoungJae querría robarme antes y tras besos desesperados y roces indecorosos terminó con su cabeza entre mis piernas. DaeHyun y JunHong abrieron la puerta pero YoungJae no se detuvo en lo suyo y ambos salieron más por pudor de JunHong que de DaeHyun. Conozco a DaeHyun y sé como es en esto, él moría de ganas de vernos. YoungJae me chupó tan rápido y fuerte que terminé antes de lo planeado. Él tomó todo mi semen, amaba su rostro sucio por mi causa y sé que a él le encantaba también.
Limpió hasta la última gota y fue al baño tras darme un caliente beso. Fue cuando abrí y ellos estaban ahí, JunHong con las orejas rojas y DaeHyun… él tenía una erección que se notaba a leguas y quizá me preocupaba que intentara descargar aquello con MI YoungJae. Los hice pasar y YoungJae salió con calma.
— Uhm… ¿lo siento?
— Está bien hyung… no sabía que se llevaban así —musitó JunHong ante las palabras de YoungJae. Mentiroso.
— ¿Realmente no lo sabías pequeño… espía? —la cara de JunHong se volvió completamente roja y YoungJae y DaeHyun rieron.
— ¿Vienes conmigo? —le preguntó DaeHyun a YoungJae.
— ¿Puedo? —me cuestionó y yo sonreí. Me acerqué y le dejé un beso largo, metiendo mi lengua. YoungJae no debía olvidar que a pesar de todo era mío.
— No lo maltrates —le murmuré a DaeHyun, él sonrió y fue quien se acercó a besarme.
— Diviértanse —indicó casi jalando a YoungJae fuera. JunHong no entendía o eso fingía. Cuando escuchamos la puerta lo observé temblar. Tan lindo.
— ¿Desde hace cuánto me espías JunHong? —el rojo de su cara no se quitó. Me acerqué a él y me observó con temor—. ¿Te gustó lo que viste aquí? ¿O lo que viste en el estudio el día en que regrese? —JunHong jadeó y bajó la mirada. Mordió su labio inferior. Mierda, también quiero morderlo.
— Lo siento hyung… yo solo… quería ser tu musa —sonreí de medio lado y avancé para tomarle de las mejillas, haciendo que me mirase.
— JunHong… ¿no te das cuenta de que ya lo eres? —no mentía, cada uno de ellos me inspiraba y eran la razón de mis canciones. Él estaba rojo, tan rojo como nunca en su vida.
— ¿Y DaeHyun-hyung y YoungJae-hyung que son?
— También lo son. Los cinco lo son.
— ¿L-los cinco? ¿O sea que… te has metido con todos menos conmigo?
— Solo con YoungJae y DaeHyun, el primero fue YoungJae, después DaeHyun y ahora… tú si así lo quieres —sentí que se estremeció. Le dejé un beso en la nariz y después bajé a sus labios dejando un beso suave. JunHong me mordió y entonces no me contuve y empecé a devorar sus labios. Cuando nos separamos deje un beso pequeño en su cuello, él tembló de nuevo—. No haré nada que no desees y se nota que me deseas JunHong.
— Hyung —gimió suavemente—. Pero yo… soy virgen —se mordió el labio inferior y yo solo sonreí de medio lado.
— Entonces deja que hyung te enseñe.
--- 방-님 ---
~POV’s Zelo~
No podía verlo.
La venda en mis ojos lo impedía. Él estaba observándome, tenía su mirada rodando por toda mi anatomía y se sentía tan bien, era la primera vez que me mostraba desnudo ante alguien, al menos que yo recordara. Lo fascinante era que yo no podía ver su rostro. ¿Y si no le gustaba mi cuerpo? Me entró el pánico y cerré las piernas por inercia, cubriendo mi miembro con mis manos. Hyung ha estado con DaeHyun-hyung y YoungJae-hyung, apuesto lo que sea a que ellos le han vuelto loco en la cama. YoungJae-hyung es lindo pero sexy cuando se lo propone y DaeHyun-hyung tiene unos labios increíbles y muslos deliciosos. Comparado a eso yo soy nada.
— No las cierres —abrió mis piernas de golpe y me quejé—. Duro… —soltó una risita y tomó mi mano para guiarla a mi propio miembro—. Muéstrame como te tocaste esa vez, anda, se un buen maknae y tócate para hyung.
Dios mío, Bang YongGuk quería que me masturbara para él.
Con mis manos sudorosas tomé mi miembro y comencé a tocarme con lentitud. Su mirada se paseaba por mis acciones y yo solo pude intimidarme, me moví lentamente y gemí por primera vez el nombre de hyung. Lo escuché jadear y busqué más de eso, lo hice como lo hacía cuando estaba solo. Pensando en él y su pene partiéndome en dos, recordé que una vez intente simularlo con mis dedos pero en lugar de ser placentero fui idiota y me lastimé, así que no intenté meter mis dedos nunca más. Cerré los ojos cuando acaricié la punta, esparciendo el líquido sobre el glande, gimoteando de placer con la palabra “hyung”.
— Para… —su tono de voz era ronco. No sabía si estaba enojado o excitado y eso me preocupó. Detuve mi mano, jadeando un poco.
— Hyung…
— Bang-nim —me corrigió.
— No quiero llamarte como lo hacen mis hyungs.
— No es una pregunta JunHong —su boca estaba en mi oído, lleve mis manos a tientas a su cuello. Habíamos pasado una ronda de besos previas, yo le besé muchísimo y le quité la camisa, él me desnudó. Acaricié su pecho y llegué al cinto de sus pantalones. Debía comer más.
— ¿Puedo tocarlo?
— ¿Solo quieres tocarlo? —soltó riendo contra mi oreja. Gemí cuando comenzó a chupar mi lóbulo—. Tú puedes hacer lo que quieras con él, está para complacerte.
— Quiero que me partas en dos con él —solté sin detenerme a pensar lo que saldría de mi boca, él me mordió el cuello y respiró en él—. También quiero comerlo hyung —me dio un golpe en las piernas y me quejé otra vez.
— Si sigues llamándome hyung mientras lo hacemos voy a ser duro.
— Ya estás duro —reí y él me mordió otra vez.
— No es gracioso Zelo.
No dije más y desabroche el cinto y sus pantalones. Metí mi mano bajó su bóxer. Dios mío, lo quería. Estaba duro, tan duro como una roca y debido a mí, era de buen tamaño también y al hacer un aro con mis dedos índice y pulgar, no cerraban. Por mi mente rondó el pensamiento de arrepentirme, pero a la vez ansiaba tenerlo en mí. Sería doloroso. Estaba pensando demasiado.
— ¿Puedo probarlo?
— No sé cual es el afán por chupármela pero está bien, no me quejo —rio alejándose, me tomó de las manos y me guió, estaba entre sus piernas, se había sentado en la cama y yo me puse en cuatro frente a él.
— Si tienes un buen pene no esperes que la gente no quiera probarlo —lo escuché reír, amaba esa risa—. Es la primera vez que hago esto, si es malo lo siento.
— No será malo. Te gustan las paletas ¿no? —asentí mirando hacia arriba como si pudiera verlo—. Entonces solo piensa que es una paleta.
— Una muy grande —reí y solté aire, lamí la punta con mi lengua, sentí su sabor un poco ácido en mis papilas pero lejos de asquearme o algo parecido eso me incentivó a comerlo más.
Seguí lamiendo, la mano de hyung terminó en mi cabeza, estaba suspirando. Poco a poco mis lamidas se volvieron más constantes, hasta que de pronto jadeé y chupé la punta con fuerza, escuché un gemido suyo y sonreí. Lo metí con cuidado a mi boca, no llegué a la base, comencé a mover mi cabeza a ese ritmo, chupando y apretando con mis labios. Él gemía mi nombre real. Hasta que jaló mi cabeza y me alejó. Tenía saliva en mis labios y casi en mi barbilla.
— ¿Estuve mal? —pronuncié, acaricie su pierna, tenía ropa a la mitad de sus muslos.
— No… ¿de verdad eres virgen?
— Lo soy hy-... Bang-nim.
— Te creeré, anda, acércate —me jaló de los cabellos hasta su regazo, quedé a horcajadas, él tocó mi trasero y separó mis glúteos, me asusté. ¿Entraría? ¿Así? Estaba seguro de que me lastimaría pero cuando iba a preguntar su punta se restregó en mi entrada. Su boca chupó mis pezones.
Estaba tan sensible al placer.
Me retorcí entre sus brazos, con la cara hacia el techo, arañando su nuca. Acarició mi miembro y me tiró sobre la cama, no había que decir mucho así que nuestras bocas se ocuparon más en besarse entre gemidos. En un momento me giró poniéndome en cuatro, acariciando con su glande mi entrada. Se movió un poco, no supe a dónde, pero cuando volvió sentí un líquido en mi entrada y jadeé, la habitación comenzó a oler a fresa.
— Que rico estás —susurró en mi oreja, uno a uno sus dedos fueron entrando, me preparó con mucho cariño, me acarició y me dijo palabras lindas y también palabras sexys. Con sus dedos me tocó en un lugar donde sentí muchísimo placer. Gemí y me retorcí contra la cama.
— Bang-nim… ahí… —supliqué retorciéndome, él presionó una y otra vez. Había tanto calor en mi vientre. No paraba de gemir.
— Lindo, como un gatito…
— ¿De-bo… mau-llar?
— Si —rio presionando una última vez en el punto. Yo gemí y sentí como me giraba. Algo acolchado estaba en mi cadera, supuse era una almohada—. Quiero ver tus ojos mientras lo hago —musitó. La oscuridad se fue, me costó un poco adaptarme a la luz pero ahí estaba él. Con el rostro sudoroso y el cabello húmedo por la misma razón. Se acercó a besarme y yo respondí.
Entró en mí.
Lloré, dolía lo suficiente para hacerme llorar. Subió mis piernas a sus hombros y siguió besándome con ansias en lo que esperaba a que yo me acostumbrara. Tardé un poco y dolió al principio, aunque a él le encantaba como lo apretaba, gemía sin control mientras me penetraba lentamente. Sonaba tan sexy. La primera vez que tocó en el lugar indicado grité. Y así una y otra vez. Llegó un punto en que iba tan rápido, que rechinaba la cama. Estaba tan dentro.
Me estaba llevando a la locura. Me estaba deshaciendo. Sus muecas de placer y el deseo en sus ojos. Lo deseaba tanto. Ansiaba ese momento como ninguno otro. Él entre mis piernas, volviéndome loco de placer. Arañé su espalda y le besé con intensidad. Él iba a terminar dentro de mí y yo tocaría el cielo para él. Y cuando eso pasó yo sólo me arqueé.
Me dolería caminar, sin duda.
--- 방-님 ---
Desperté lleno de su aroma en las sábanas y apreté una almohada. Escuché voces afuera, así que lentamente me levanté, con un dolor horrible de trasero. Me puse mi ropa interior y mi playera, no más. Al abrir la puerta salí, el baño estaba en frente y alguien estaba duchándose. Supuse era YongGuk-hyung. Avancé lentamente a la sala, YoungJae-hyung estaba sobre DaeHyun-hyung besándole, me miró y se alejó lentamente de él. Ambos me vieron y yo solo pude observar mis piernas desnudas.
— ¿Buena noche? —me preguntó DaeHyun-hyung, yo asentí, me sentía intimidado. YoungJae-hyung no me miraba muy lindo. Avancé lentamente y ambos se rieron de mi caminar hasta que pude sentarme—. ¿Muy duro?
— No me molesta…
— Recuerdo que mi primera vez con él no pude caminar ese día —comentó YoungJae-hyung.
— ¿Y ahora sí? —le cuestionó DaeHyun-hyung.
— ¿Acaso no me ves? —ya veía venir su discusión cuando escuchamos a YongGuk-hyung llegar, recién bañado y con una toalla alrededor de su cadera—. ¿Planeas tentarnos? —YoungJae-hyung se acercó y besó sus labios. YongGuk-hyung le alzó el rostro del mentón y observó su cuello.
— ¿Así que si paso? —preguntó, vi a YoungJae-hyung tensarse y DaeHyun-hyung soltó una carcajada.
— Tenías mucha razón hyung —dijo DaeHyun-hyung.
— Los odio —murmuró YoungJae-hyung y YongGuk-hyung le dio otro beso. Esta vez más largo. DaeHyun-hyung y yo nos miramos sin saber qué hacer.
— Deberíamos besarnos para romper la tensión —indicó DaeHyun-hyung y yo reí ante ello. YongGuk-hyung se separó de YoungJae-hyung para vernos.
— Te repito lo mismo JunHong, hyung es mío, yo lo vi primero. Yo soy su novio, ustedes son los otros. Intenten sacarme de esto y no pisarán este lugar jamás —YongGuk-hyung mordió a YoungJae-hyung tras escucharlo hablar, yo tragué hondo y de pronto mi móvil sonó. Era HimChan-hyung.
— No…
— ¿Qué? —preguntó DaeHyun-hyung.
— Es HimChan-hyung —solté con un gemido lastimero.
— ¿Qué no le dijiste? Yo le dije que estaría con DaeHyun —indicó YoungJae-hyung.
— No. No le dije.
Iba a matarme por faltar al dormitorio.
Bang-nim vas a defenderme, ¿verdad?
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