sábado, 23 de julio de 2022

[MINI SERIAL] 방-님 (Bang-nim) - 1

방-님 (Bang-nim)
I

Advertencia: Lemon


~POV’s YongGuk~

Lo quiero en mi cama.

Una vez tuve ese pensamiento fue cuando me di cuenta de lo lejos que había llegado. Quizá mi deseo era demasiado pero YoungJae no parecía inquietarse ante ello. Desde que conocí a estos cinco chicos supe que había algo que me llamaba demasiado de cada uno pero no supe en qué momento todo empezó a transformarse en esto. Quizá fue la primera vez que vi los muslos de HimChan sin ropa cuando vivíamos en predebut o cuando debutamos.

Pensé que estaba loco, que realmente había perdido la cabeza pero no era mi culpa. De alguna manera YoungJae se dio cuenta, se enteró de todo lo que yo quería hacerle, no solo a él, sino a cada uno de mis chicos. Y empezó… ese jodido coqueteo mutuo que me llevó a la locura. Me enseñaba las piernas, me lanzaba besos, a veces me besaba y le encantaba provocarme, amaba destacar la habilidad especial de cada uno para verme deshacerme. 

¿No te gusta DaeHyun? Apuesto a que besarlo debe ser perfecto, con esos labios.

Debes dejarlo YongGuk.

JunHong es tan lindo cuando lo beso, hyung. Se queja tan tierno.

Debes soportarlo YongGuk.

Ah, hyung, ¿has besado a HimChan-hyung? Es tan guapo y tiene esos labios tan lindos.

Debes ser fuerte YongGuk.

La última vez que JongUp y yo tomamos juntos casi le robo un beso de lo lindo que es. Obviamente yo no tomé. Al menos pude tocar sus abs.

Son cinco, YongGuk…

Mueres por besarme, ¿no es así? Debes hacerlo… lo necesito.

Estúpido Yoo YoungJae… te odio…

--- 방-님 ---

— ¿Por qué vas? —vi a DaeHyun hacer un puchero mientras miraba a YoungJae. Juro que YoungJae me engaña con él.

— Hyung me va a enseñar unas cosas, además lo he extrañado, ¿tú no? Tanto tiempo lejos. 

— ¿Y por qué tienes que ir tú primero a su departamento? —HimChan soltó—. Soy su mejor amigo, tengo derecho de antigüedad.

— Puedes unirte si quieres —pensé y al instante solté una risa—. HimChan, solamente vamos a trabajar.

— Yo debería ser el primero —chasqueó la lengua—. Da igual, váyanse y cuídense. 

— Eso haremos hyung, por eso manejo yo —rio YoungJae. Yo solté un suspiro que esperaba sonara más a resignación que a otra cosa.

Realmente espero no se notara lo estúpido que me tiene su risa. Poco después de empezar esto yo me mudé y entré en hiatus dentro del grupo. Una parte de ello era por los constantes ataques que tenía y otra era por lo muy caliente que ya me ponía cada uno como para no intentar hacerles cosas. Después de todo YoungJae es el único que lo sabe y el único que me deja desahogar mis bajas pasiones con él. Es increíble que alguien como él, que se ve reservado y en cierto modo arisco, sea tan caliente y complaciente en la cama.

Se ha vuelto como una droga para mí. Justo como mi medicina. Desde que empezamos esto es tan lindo, se preocupa más por mí y a la vez no para de rogar por mi tacto sobre su suave piel. Ahora con las actividades de fin de año él tiene que pedir permiso para venir a mi departamento. La excusa es que quiere que le ayude con composiciones pero eso es absurdo. Él lo está haciendo de maravilla y no necesita ninguna ayuda.

Quizá se refiere a los sonidos que salen de su boquita al hacerlo. 

Como sea, el pequeño ataque de celos de HimChan se me hizo lindo. Algún día cada uno visitará mi departamento a solas conmigo y sabrán lo que YoungJae y yo hemos hecho. Pero eso será cuando esté seguro de que no les aterra esto como a mí al principio, como a YoungJae. Cuando escuché como se dio cuenta de que yo tenía intenciones con él y me contó cómo él se dio cuenta de lo que sentía hacia mí, me derretí, es tan lindo. 

Tanto, tanto, que me llama Bang-nim.*

— ¿De verdad no quieres conducir aun? 

— Me compraré una motocicleta —susurré entrando a casa. Caminé lentamente a la cocina en busca de agua, pensé que YoungJae tenía sed—. ¿Quieres algo de tomar? —pregunté abriendo la nevera. Sentí unas manos sobre las mías, era YoungJae cerrándola, después colocó sus manos en mi cintura, lamió mi cuello y mordió mi oreja, causando escalofríos en mí. Tomé sus muñecas impidiendo que siguiera desabrochando mi cinto y giré para encararle viendo su sonrisa—. Tan pronto.

— Ya es tarde y debemos dormir —musitó dejando un beso en mi barbilla, después en mis labios.

YoungJae era un maldito demonio del buen sexo.

— Vamos a la cama entonces —sonreí, de esa manera que sabía a él le encantaba. Se mordió el labio y asintió con la cabeza, yo aún sostenía sus manos. Lo giré guiándolo al cuarto, pegando sus brazos a su espalda, como si lo tuviese arrestado. Él soltó una risita divertida. 

Al llegar a la habitación me encargué de desnudarlo entre besos y mordidas. Tanta desesperación. Él me quitó la playera y lo tiré a la cama. Sonrió… estaba tan sexy ahí, desnudo para mí. Quité mi cinto y avancé al borde, YoungJae se puso de rodillas en la cama, acarició su pecho mirándome y mordiendo sus labios. Sin dejar de mirarme se acercó. 

Tomó el cinturón entre mis manos, jaló de mi cuello con él y me besó hasta quitarme el aliento. Sonreí al sentirlo bajar con sus labios hasta mi pecho, delineando la ya perdida línea de mis abs, provocando temblores en mí. Bajó mis pantalones y mi ropa interior. Me miró una vez más, podía sentir el deseo en su mirada, sin más sostuvo mi pene sacándome un gemido y comenzó a chuparlo en busca de lubricarlo.

Jadeé desesperado y enterré mis falanges en sus mechones de cabello. Tenía una boca pequeña pero una garganta bastante profunda y su lengua sabía qué hacer. No dejaba de mirar como me desesperaba y pedía más. Amaba la forma en que sus labios se enrollaban alrededor de mi pene. ¡Por dios que nunca pare! Y lo hizo el muy maldito, limpiando su boca con el dorso de la mano se quedó de rodillas mirándome.

— Está tan duro Bang-nim…

Ese irresistible tono aniñado que él sabía me encantaba. Este chico va a volverme loco. 

— Y todo por lo sucio que eres YoungJae… —solté, incluso yo noté lo excitada que había salido mi voz—. En cuatro, niño.

— ¿Y qué si no lo hago? —me retó mirándome. Le gustaba que fuera sucio y nada delicado. Contrario a su físico, él nunca pedía calma… a él le encantaban las tormentas. 

— Voy a obligarte, mejor hazlo por ti mismo.

Chasqueó la lengua, fingiendo inconformidad, obedeciendo mis órdenes como el tierno gatito que solía ser. Se colocó en cuatro y yo aprecié su desnudo cuerpo. Apreté sus nalgas restregándome suavemente y dejé marcas en su espalda. Él se retorció de placer apretando las cobijas y pegando su frente a la cama, temblando y alzando la cara al techo cuando dejé una nalgada en su trasero, acompañado de un gemido agudo. Quizá le había dolido. No importaba. 

— Manos en la espalda —YoungJae se resistió un poco, dejé un par de nalgadas más fuertes, viendo la piel tornarse rojiza—. Hablé —él soltó algo parecido a un bufido y obedeció. Junté sus antebrazos y los amarré con el cinturón. No tan fuerte para que no le hiciera daño pero lo suficiente para que no se zafara. Su mejilla izquierda estaba pegada a la cama. Abrí sus piernas un poco y acaricié su entrada. Lo escuché gemir. 

— Bang-nim… castígame… soy un mal miembro… he fallado mucho…

Gemí. 

Sin más le penetré sintiéndolo temblar y no me importó nada, comencé a embestirle sin piedad, tan duro que me comenzaba a arder la pelvis debido al choque con su trasero. Dios… es tan estrecho y caliente, le tomé de los antebrazos para impulsarme, provocando que alzara la cara y gimiera en el aire. Cada que daba en el punto soltaba un gemido más alto y yo me derretía. 

YoungJae sabía que hacer para matarme de placer. Sabía dónde tocar y dónde besar. Dónde explorar. Hiciera lo que hiciera, yo obtendría un orgasmo seguro. Me pregunto donde aprendió todo esto, pero a la vez me dan rabia y celos… me altera. Ellos son míos. Sé que un día van a casarse y formar familias, pero por ahora son míos. 

— B-bang-nim… —sus gemidos me hicieron temblar y penetrarle con más fuerza. Sintiendo su cálido interior contraerse cada vez más, incluso noté como sus piernas temblaron y contraía los dedos de sus pies. Su semen cayó sobre mis cobijas y solo atiné a soltarlo para que descansara sobre la cama. 

Comencé a tocarme. Gimiendo ante las cosquillas placenteras que me recorrían al enrollar mi mano alrededor de mi pene. YoungJae había tenido un orgasmo debido a mí, YoungJae no había parado de decir Bang-nim mientras lo follaba sin piedad. Lo escuché pronunciar ese apodo mientras me miraba masturbarme. Se mordió el labio y luego pasó su lengua sobre ellos. Le jalé de los brazos y lo volteé casi empujando mi pene en su boca.

Él lamió la punta repetidas veces sin dejar de mirarme. Yo tiemblo cada vez que me mira así mientras me la chupa. Poco a poco lo metió de nuevo en su boca y gemí sosteniendo su cabello con fuerza para follarle la boca. No aguanté mucho, mi semen cayó en su cara. Me tiré sobre mi costado izquierdo y él se acercó aún atado y sucio para darme un beso en los labios.

Apenas pude respirar bien me levanté y lo levanté para llevarlo al baño. Quité el cinto de sus manos y nos duchamos, sentí culpa al ver las marcas del cinto. Una vez salimos nos arreglamos para dormir. Él llevaba ropa limpia afortunadamente, la última vez que le presté mi ropa me calenté y el final ya lo saben. Cambiamos las cobijas manchadas y tras apagar todo me metí a mi habitación.

— ¿Puedo dormir contigo hoy? 

Generalmente él dormía en mi habitación mientras yo salía al sofá, YongNam solía llegar de improviso por las mañanas o mi madre y ambos tenían llave. Pero esta vez mamá está enferma y YongNam se está quedando con ella para cuidarla. Sonreí y asentí, nos adentramos en la habitación y él se acurrucó contra mí. Olfateé su cabello aun húmedo y lo acaricié, se retorció como un gatito y reí besando su frente. 

— Gracias Jae…

— ¿Por?

— Por estar aquí… por todo.

— En ese caso gracias a ti —me tomó de las mejillas y me besó dulcemente, metiendo su lengua en mi boca con suavidad. Nos besamos así un rato, no supe cuanto tiempo exactamente pero se sintió tan bien tener esa clase de intimidad con YoungJae. 

Me encantaría que no se fuera más.

Me encantaría tenerlo para mí siempre.

Incluso si sé que no es mío del todo.

--- 방-님 ---

~POV’s YoungJae~

— ¿Qué te pasó en el cuello YoungJae? —preguntó HimChan-hyung.

YongGuk-hyung había abusado. Solo suspiré, a veces era como un niño pequeño.

— Me picó un mosco y me rasqué de más hyung.

— ¿Seguro? Si YongGuk y tú se fueron a conseguir chicas deberían decirlo —rio un poco. Yo me ruboricé.

Nunca en esta vida hyung. 

Él es mío, al menos por ahora y hasta que alguno de ustedes decida hacerle caso. Quizá me cambie, quizá solo lo comparta pero por ahora me gusta ser solo yo. 

Y siendo honestos no creo, ni quiero que cambie ni un poco.

Lo siento, soy celoso. 


*La partícula “Nim”, es utilizada para mostrar más respeto, por ejemplo hyung, literalmente hermano mayor, en el caso de los hombres, al agregarle -nim: hyung-nim demuestra más respeto.

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