Título: Bangkok
Autora: ヘビ (OrochiLampermanZ)
Pareja: YooSu
Género: H/C, Slash, Songfic
Extensión: Oneshot [3606 palabras]
Clasificación: Rated M [+16]
Advertencia: Lemon, temas sensibles (?)
Vamos al paraíso
Te quiero, te quiero
Antes del amanecer*
— ¿Así que Tailandia? —JaeJoong preguntó con un tono bastante sugestivo, como si no le hubiera dicho ya que tendría un concierto en Tailandia. Además de un concurso donde sería mentor. Tal parecía que insinuaba algo.
— Si hyung, te lo dije desde hace días —exclamó. El tono de JaeJoong no le estaba agradando.
— Uhm, vaya… supongo que a tus fans tailandesas les encantará la idea.
— Claro hyung, a mi también me agrada la idea. Hace mucho que no viajo.
— ¿Lo verás?
— ¿A quién? —fingió no delatarse con el sonrojo en sus mejillas, pretendiendo que no sabía a quién se refería.
— No te hagas tonto, a YooChun.
— No lo creo, yo tengo mis asuntos y él los suyos, hyung.
— Veo que estás al tanto de sus asuntos.
— Nada de eso, solo lo supongo.
— Claro, mi culpa por insinuar que siguen en contacto —aquellas palabras de JaeJoong lo hicieron generar un puchero de inconformidad.
Desde la última vez que se habían cruzado no habían vuelto a hablar, y eso fue porque literalmente no dijeron algo más que palabras con alta connotación sexual y gemidos perdidos en el deseo. Ni siquiera cambiaron sus números telefónicos nuevos.
JunSu se planteaba entonces como habían terminado de esa manera. Habían sido bastantes años de una relación estable con todo y la demanda. Aferrados el uno al otro sin más. Se habían amado en muchos lugares y jurado amor eterno en medio de incontables actos sexuales.
Sin embargo, YooChun entró en una especie de crisis, su inseguridad le hizo pedirle un tiempo, porque el ejército estaba cerca y a pesar de que sólo serían cinco semanas en la base militar en su cabeza no cabía algo más que un "no va a funcionar".
Le dejó libre.
JunSu se sentía idiota de no haber exigido quedarse a su lado, pero su pequeño corazón, afligido y rencoroso, prefirió alejarse. Le lloró, quizás como a nadie y con los pedazos rotos de su amor trató de salir adelante aunque estuviera destrozado.
Fueron meses de no saber el uno del otro, así que un conocido le presentó a una chica sumamente linda. Era graciosa, buena con los videojuegos, bonita, agradable. ¿Le gustaba? Claro que sí, de no ser por eso no hubiese empezado a salir con ella. Sin embargo, no era YooChun.
Fue tan transparente con ella respecto a sus sentimientos que le asustó en algún punto herirla, pero ella era madura y sabía entenderlo. Incluso cuando le dejó de lado por su afición al trabajo. Incluso cuando todo se vino abajo.
Un par de meses antes de su ruptura con ella, YooChun fue sumergido a un abismo y aunque quisiera hablar con él no podía porque el mayor había decidido hacerse a un lado de ellos. La empresa arreglaba las cosas, movía abogados y eso le carcomía por dentro.
Cuando ella terminó con él se sentía miserable, pero prefirió eso a seguir atandola a sí mismo como una tabla de escape. Fueron meses horribles de querer preguntar y no poder hacerlo, ni siquiera JaeJoong podía. Cuando entró al servicio trató de calmarse pero su alma no estaba bien, mucho menos al saber que él estaba en una relación nueva con una chica de buena posición.
Trato de ignorarlo, de no ver noticias al respecto, de no hablar con nadie que supiera lo de ellos dos. No quería la lástima de sus ojos, no quería llorar más. Se enfocó en su servicio, en no verlo más porque estaba lastimado, JaeJoong trataba de hablar con ambos pero esa relación de los tres como grupo ya no estaba funcionando.
Un día supo que se había comprometido con ella, que iba a casarse con ella y su corazón decidió no dar marcha atrás y olvidarse de él. Quemaba de muchas maneras todo el rencor en su interior. Y quizá era su culpa por seguir esperando que al salir todo sería igual que antes.
Al final YooChun nunca se casó y contrario a todo lo que JunSu juro sentir no pudo evitar odiarla, quería destrozarla. Le daba miedo todo el odio que sentía en su interior. Sabía por JaeJoong que YooChun estaba muy mal, la empresa lo había echado y YooHwan no había tardado ni dos días en irse también.
Todo era un castillo cayéndose a pedazos para YooChun y JunSu aunque quisiera acercarse no podía hacerlo. Park no los dejaba, todo lo que JunSu supo fue gracias a lo que YooHwan le decía a JunHo. Fueron años muy grises para YooChun y JunSu una vez terminó su contrato se fue de la empresa para salir adelante en su propia agencia.
La última vez que había visto a YooChun, después de que establecieran contacto de nuevo, fue gracias a sus hermanos, no dijeron nada, solo se entregaron al placer tan pronto como se vieron. Cuando el tiempo se agotó, JunSu salió huyendo con los latidos de su corazón en las orejas. No pudo ver a JunHo, tampoco a YooHwan, a la cara. Solo quería desaparecer.
Y a la vez se sentía muy feliz, sentía su cuerpo explotar, quería gritar, reír, llorar, pero solo se vería como un loco. Quizá estaba volviéndose loco. No lo sabía pero tampoco le asustaba. Y ahora, estaba empacando, sabía que iba a ver a YooChun, sabía que quizás pasaría lo mismo que la última vez. Le emocionaba, si, pero también le asustaba y por eso trataba de mantenerse sereno aunque JaeJoong insinuando cosas no le ayudaba mucho.
Mi corazón va hacia ti en primera clase
Este lugar contigo, esta noche, es un lugar caliente
Solo al paraíso, vamos lejos
Es mi sorpresa para ti, espero que te guste*
— ¿Qué tal el viaje hyung? —YooHwan le preguntó, JunSu ni bien había puesto dos pies en Tailandia ya había contactado a YooHwan para entregarle unas cosas que le mandaba JunHo. YooChun no estaba en ese momento en el departamento que rentaba.
— Tranquilo, aunque ya sabes, con las pruebas y todo eso, lo hacen un poco más engorroso —dijo con una sonrisa sentado a lado de YooHwan.
— ¿Te quedas a cenar? —JunSu dudó un poco ante esa pregunta. ¿Se quedaría?— YooChun-hyung no tarda y yo debo salir por lo que no podré cenar con él.
— No creo que sea buena idea YooHwan…
— ¿No hablaron la última vez? —JunSu estaba por contestar cuando la puerta se abrió mostrando a YooChun. El mayor se quedó pasmado un momento. No esperaba ver tan pronto a JunSu—. Hyung, JunSu-hyung acaba de llegar hoy a Tailandia. Se quedará a cenar contigo.
— ¡¿Ah?! —dijeron ambos al mismo tiempo.
— Supongo que tienen mucho de qué hablar. Así que los dejo —indicó poniéndose de pie, tomó su bolso y tras despedirse se fue. YooChun y JunSu se sumergieron en un incómodo silencio, ni siquiera se veían. Hasta que YooChun carraspeó captando la atención del rubio.
— Hola, mucho tiempo sin vernos.
— Si… —JunSu se puso de pie y le sonrió.
— Entonces… ¿cenamos? —el menor asintió con la cabeza y ambos se encaminaron a la cocina. No dijeron nada mientras YooChun servía la comida, una vez terminó su actividad se sentó a lado de JunSu.
Apenas se miraron directamente se sonrojaron. Quizá eran los recuerdos de la última reunión. Quizá era por tanto tiempo sin verse. Lo que fuera, se notaba estaban nerviosos cuando intentaron tomar una servilleta al mismo tiempo y sus manos chocaron. Como si quemaran se alejaron el uno del otro. Miraron a la mesa, sin saber que decir, que hacer.
¿Cómo habían llegado a ese extremo?
— ¿Te sientes incómodo? —preguntó YooChun observando el plato de comida frente a él.
— No, solo no se que decir —JunSu sintió la mano de YooChun sobre la suya.
— Dejemos que fluya JunSu-ah.
Se observaron un momento antes de que JunSu sonriera y eligiera asentir con la cabeza. Fue como si un peso se quitara de sus hombros. Tanto tiempo conociéndose entre sí para terminar como si fuesen dos extraños, JunSu sabía que YooChun tenía razón, debían dejar que todo fluyera entre ambos, como la primera vez.
Comenzaron a comer ya un poco más tranquilos, aunque no había palabras el ambiente no se sentía tan tenso ya, a cambio había una vibra agradable. JunSu sentía su corazón en las orejas, YooChun estaba más guapo que nunca.
— ¿Tengo algo en la cara? —preguntó con una sonrisa, JunSu se pasmó un segundo. ¿Lo había visto mucho tiempo? Miró su plato con las mejillas sonrojadas.
— No, solo… te ves muy bien esta noche —confesó antes de volver a comer.
— Tu también te ves muy bien, aunque siento que has bajado bastante de peso, ¿estás comiendo de forma adecuada?
— Si, ¿y tú?
— Lo suficiente —mostró una sonrisa, JunSu le observó con el ceño fruncido—. Es broma, estoy comiendo muy bien JunSu, YooHwan me cuida como si fuera su hijo.
— Antes era al revés.
— Si —un suspiro—. Ha tenido demasiado conmigo, estoy tan agradecido con él.
— Yo también —dijo JunSu con una sonrisa suave y sus mejillas aún sonrojadas—. ¿Cómo ha estado tu mamá?
— Bastante bien, si le hubiera dicho que vendrías apuesto a que te hubiera mandado algo, ella te adora. ¿Y tus padres?
— Demasiado bien, ya que salimos del ejército quieren tenernos para mil cosas, mamá me propuso volver a casa pero honestamente prefiero vivir en otro lado, mis actividades no son familiares.
— Siempre es bueno tener tu propio espacio. Aunque yo honestamente…
— Prefieres estar con tu familia, lo sé. Siempre has sido así y es lindo. Uno de tus encantos —YooChun tragó lentamente al escucharle y luego sonrió.
— Escuche tu último álbum —dijo tras un pequeño silencio.
— Y yo el tuyo, a veces escucho Lilac, incluso ví su baile, me sorprendió un poco que bailaras dado que la última vez que les dije que bailaramos me mandaron al carajo, pero está bien, no estoy resentido.
— Wow, imagina si estuvieras resentido —soltó con una risita. JunSu frunció el ceño levemente e hizo un puchero suave—. No hagas pucheros, pareces un bebé así —rio presionando los labios ajenos con su índice derecho—. También escuché la canción que sacaron JaeJoong y tú. Son geniales definitivamente, si se unen como dúo…
— YooChun, no digas tonterías, no vamos a ser un grupo sin ti y eso ya lo hablamos él y yo —YooChun lamió sus labios con nerviosismo ante las palabras de JunSu—. Tampoco es para presionarte, tu sabes lo que haces, sabes que estamos aquí para ti y lo estaremos siempre. Tómate tu tiempo —YooChun volvió a sentirse nervioso. JunSu había terminado de comer ya y sin dudarlo sujetó la mano de YooChun más próxima para observarla con cuidado—. Tus manos están mucho mejor, me alegra tanto.
— ¿Ah?
— Las ví muy maltratadas en la televisión. Me alegra que ya no estén así. Estuve tentado de salir a cuidarte personalmente para asegurarme de que estuvieran bien —confesó observando bajó la mesa las piernas del mayor—. También tus piernas están mucho mejor. Lo que no está mejor es el aroma a cigarro, seguro tu habitación está peor.
— Solo un poco —indico riendo, su mano jugando con los dedos de JunSu—. Pase un tiempo en abstinencia, algo tenía que ayudarme con la ansiedad, fue lo único. Ahora incluso si trato de dejarlo no podré.
— Al menos reduce tu consumo, es en serio YooChun, vas a enfermar si sigues —sus dedos siguieron el juego de YooChun y continuaron mezclándose entre sí.
— Lo intentaré, no te preocupes.
— Me preocupo porque te quiero.
— Lo sé, yo también te quiero —sus manos ya estaban entrelazadas. Querer no era suficiente y ambos lo sabían, pero decirlo era lo que necesitaban en esos momentos—. ¿Cuánto tiempo estarás en Bangkok?
— Pues tengo actividades esta semana. ¿Quieres salir?
— Si, tengo muchas ganas de salir contigo a pasear otra vez.
— Supe que estás aprendiendo tailandés. ¿Planeas quedarte aquí?
— Al menos por un tiempo.
— Pues, cuando vuelvas a Corea, también me encantaría verte.
— Acabo de recordar que ví que invitaste a tu casa a dos chicos. Te veías muy animado con uno de ellos —rio molestandole, JunSu hizo un puchero.
— MinHyukkie es muy lindo, me avergoncé un poco porque es demasiado fan. Me regaló un cuadro.
— Lo sé, lo ví. También lo invitaste a tu casa, ¿ahora te gustan los jóvenes?
— Por supuesto, son lo de hoy —una risa suave se apoderó de sus labios—. Aunque si soy honesto, hay un hombre muy atractivo que me gusta muchísimo más que cualquier otra persona, quizás es la persona que más me ha gustado —ellos seguían sin soltar sus manos.
— Deberías decirle.
— Creo que lo sabe. Es decir, ¿cómo podría no saberlo?
— ¿Se lo dijiste?
— Antes, cuando salíamos, pero después de que terminamos hasta ahora, no he podido sacarlo de mi cabeza, tampoco de mi corazón.
— Que idiota, dejarte solo es muy idiota de su parte.
— No hables así de la persona que me gusta —espeto con una sonrisa—. Es un poco tonto pero yo creo que es porque ya han jugado fútbol bastante en su frente —YooChun rio con fuerza y se puso de pie soltando suavemente a JunSu para poner a calentar café.
— ¿Quieres café?
— Por favor —una vez terminó con su labor, se acomodó detrás de la silla de JunSu y le abrazó de los hombros.
— Yo creo que es tonto por naturaleza, no porque jueguen fútbol en su frente. Aunque también es asustadizo. Deberías perdonarlo por eso.
— Lo perdone hace mucho —musitó recargando su cabeza en el hombro izquierdo de YooChun—. ¿Crees que me perdone no haberlo buscado?
— No tendría que perdonarte por eso, no era tu obligación, él fue tonto y te dejó así que tú no tenias que buscarlo.
— En el fondo… aún sueño con un nosotros.
— Quizá él también, quizá nunca dejó de soñar con eso pero le dió miedo.
Tras decir aquello YooChun se alejó a ver el café, estaba listo, sirvió en dos tazas y le ofreció galletas a JunSu. El menor se sintió inquieto y con una de sus manos sostuvo la mano más próxima de YooChun.
— ¿Pasa algo?
— Quiero anclarme, es irreal para mí estar así contigo después de todo. Solo quiero saber que no es un sueño, que está sucediendo.
— Está sucediendo JunSu —el aludido le mostró una sonrisa honesta, dió un sorbo a su café. YooChun le imitó y acercó su silla a la de JunSu. Sus manos entrelazadas sobre la mesa—. ¿Puedes besarme? —YooChun se sorprendió un poco antes de asentir y acercarse a darle un beso suave en los labios. Cuando se alejó vio el rostro sonrojado de JunSu—. Te amo.
Se puso de pie, se acomodó entre las piernas de YooChun aún sentado en la silla. Sujetó sus mejillas y le besó profundamente. Ya no quería detenerse. Sintió los brazos ajenos alrededor de su cintura mientras sus lenguas jugaban en la boca del mayor.
— Tu eres lo mejor que me ha pasado en toda mi vida y me siento un idiota por haberte perdido —susurro YooChun mirándole desde su lugar. JunSu empezaba a tener lágrimas en sus ojos.
— Jamás podrías perderme YooChun, yo siempre estaré de tu lado, puedes llamarme ciego pero no voy a dejarte nunca.
JunSu quitó su playera antes de volver a besar a YooChun, en medio del beso Park se puso de pie y avanzó con él por el oscuro pasillo hasta su habitación. Le detuvo contra uno de los muros, JunSu tenía recargados solo los omóplatos en la pared, el resto de su cuerpo estaba hacia adelante y mientras YooChun desabrochaba sus pantalones, su lengua recorría su abdomen como si fuera la primera vez.
Fue lento, tranquilo, cómo si tuviera todo el tiempo del mundo en sus manos. Le acarició y desvistió con delicadeza. Cuando entraron en su habitación JunSu solo tenía la ropa interior. Hizo un mohín de disgusto ante el olor, el mayor sonrió antes de alejarse a abrir las ventanas para que el aroma a cigarro desapareciera.
JunSu le abrazó por la espalda, acaricio los tatuajes de su brazo y lamió su cuello sin pudor alguno. Desabrochó su camisa, YooChun se dejó hacer, permitió que frente a la ventana JunSu metiera su mano en los pantalones y comenzara a tocarlo mientras él respiraba con fuerza.
— Extrañaba sentirlo entre mis dedos —susurro contra su oído. YooChun rio.
— Te has vuelto un pervertido —soltó moviendo su cabeza hacia atrás debido al placer.
— Aprendí del mejor —una mordida suave a su hombro. Una succión a su cuello.
YooChun se alejó para voltear y besarle intensamente. Recorrió con su lengua su interior. Succionó sus labios. Una vez se alejó ambos pulgares entraron a su boca. JunSu los lamió sin miramientos. YooChun le observó mientras sentía que su entrepierna se hinchaba otro poco. JunSu le veía a los ojos mientras tenía los dedos en su boca. Se sofocó.
— Desnúdate —ordenó. JunSu le acarició las mejillas antes de quitar la única prenda que le quedaba. YooChun quitó entonces sus pantalones y su ropa interior. Dejó su camisa abierta y se subió a la cama quedando sentado y recargado en la cabecera. JunSu se sentó a horcajadas de su cadera. Le sujetó de las mejillas y le besó con calma.
— No tienes idea de cuánto te amo.
— No, no la tengo, deberías decírmelo a cada instante.
— Te amo más que a nadie, eres lo más importante para mí.
— Sé bien que no lo parece pero… tú también lo eres para mí. Todos los días pienso en nosotros.
— Volvamos, solo seamos tu y yo, como antes.
— ¿De verdad quieres eso?
— Sabes muy bien que nunca debimos terminar.
YooChun no contestó, sólo le observó a los ojos por un momento. Si lo sabía, sabía que todo se había ido al traste por su culpa. A la vez no podía evitar sentir que era parte de lo que tenían que vivir. Le ofreció su lengua, JunSu la tomó entre sus labios gimiendo contra ella cuando YooChun comenzó a prepararle.
— ¿Cuándo fue la última vez que te tocaste?
— Anoche —susurró—. Estaba nervioso por verte, ansioso también…
— Ya estoy aquí para ayudarte baby…
JunSu jadeó, años sin escuchar ese apodo. YooChun le besó de nuevo al tiempo que sus dedos se adentraban y le preparaba con cariño. No duró mucho ya que JunSu ya estaba un poco dilatado. Sin dudarlo más el menor se dejó caer sobre la erección ajena. Le comenzó a montar mientras YooChun le observaba desde abajo. Sus manos amasaron los glúteos de JunSu, las muecas de ambos solo expresaban placer.
Sus gemidos llenaron la habitación. YooChun se incorporó un poco. Le besó con calma y JunSu aumentó su ritmo. Le estaba volviendo loco, siempre le había vuelto loco. Ya no era el tierno adolescente del que se enamoró, ya era un hombre. Dejó marcas en su torso, sobre todo en los costados. JunSu en cambio llenó su pecho de suaves marcas color rojo.
YooChun le empezó a masturbar haciendo que perdiera el foco de todo. Lamió sus labios, miró al techo y se vino dentro de JunSu con un gemido fuerte. JunSu en cambio tardó un poco más para correrse. Se levantó tomando pañuelos del buró para limpiarse. YooChun también se limpió y se quitó la camisa para tirarla al suelo.
Encendió un cigarro metiéndose bajo las cobijas. JunSu le imitó haciéndose un ovillo en la cama observándolo fumar con un mohín de desaprobación. Cerró los ojos un momento, el aroma del humo era muy penetrante. Hubo vagos pensamientos en la mente de JunSu. Se sentía nostálgico. Se acercó a YooChun y se recostó en su pecho.
— Extrañaba estar así contigo.
— Yo también. Lo extrañé mucho. Tenerte así es como si todo fuera tranquilidad, cómo si no sucediera nada más.
— Solo piensa en mí —dijo acercándose a darle un beso, sabía a cigarro y eso le desagradó.
— Te has vuelto tan posesivo también —soltó con una risita—. Me gusta.
— Te encanta saber lo mal que me tienes.
— Así me tienes tú —JunSu se perdió en la sonrisa que le regaló YooChun—. Sé que te enoja el cigarro, voy a hacer todo para que cuando estemos juntos no tengas que olerlo. Estoy mejorando con la abstinencia.
— La odio —musito JunSu de pronto, su mirada se oscureció al decir aquello—. Odio lo que hizo de ti, odio como te veías cuando estabas con ella, la odio tanto.
— No JunSu, tu no debes albergar nada de eso en ti. Las decisiones que yo tomé, lo que yo hice, eso no tiene que ver contigo, tú no debes estar así por mi culpa.
— Lo que vi no me gustó, JaeJoong-hyung, incluso YunHo-hyung y ChangMin se preguntaban qué diablos estaba pasando contigo.
— Lo sé, lo siento. Ya estoy mejorando, ya soy diferente y esa persona no debe albergar ningún sentimiento en ti, ya no los tiene en mí, así que es mejor dejarle ir.
— Pensé que te perdía.
— Yo también pensé que te perdía y sentí que era lo mejor para ambos.
— Nunca, fue un infierno… me alegra que haya terminado.
— Y a mi —le dió una sonrisa, JunSu le besó entonces con más intensidad. YooChun acarició sus glúteos y sin más metió dos dedos haciéndolo gemir—. Entonces… ¿quieres volver conmigo? —JunSu asintió gimiendo contra su boca, los mechones rubios pegados a su frente—. ¿Esto es entonces sexo se reconciliación?
— Llámalo como quieras… —se arqueó gimiendo. YooChun rio suavemente y lamió el labio inferior ajeno.
— Voy a ir a tu concierto, así que espérame en tu camerino al terminar.
— ¿Sin ropa?
— Con ropa, para traerte aquí y quitartela —JunSu asintió devorando su boca de nuevo mientras YooChun le preparaba para una ronda más.
Somos personas solitarias porque no podemos irnos
Porque extrañamos el amor que se fue*
*Bangkok (Prod. By Francis) - Soyou
Woooo!!!! Muchas gracias por este Shot, literal, necesitaba leer un Yoosu que planteará la posibilidad de un encuentro entre ambos. He de ser franca me siento igual que JunSu con respecto a la "innombrable madeja plástica". Me encanta porque siempre hay un estudio previo en el que consideras, tanto la emocionalidad como la personalidad real de los personajes y terminas vinculando ambos en una historia nivel "Juraría que es real" y bueno que te digo? no tienes idea de cómo el discurso y todo mi Yoochun aquí apretó mi kokorito, más ganas me dan de apapacharlo🤧😭♥️. Siempre es un gusto leerte y lo sabes. Mucha gracias por volver!!!!!
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