jueves, 30 de junio de 2022

[MINI SERIAL] Siete zonas de placer - Bonus

Siete zonas de placer
Bonus

Advertencia: Lemon


DaeHyun estaba aburrido y tirado en la cama. YoungJae había salido de viaje de trabajo y él le extrañaba. Ya llevaba una semana fuera y según su plática esa tarde se retrasaría el regreso. Emanó un suspiro y cerró los ojos. Él no tenía trabajo en ese día porque recién había terminado un caso. Días libres y apenas resentía la ausencia de YoungJae realmente. El trabajo no le había dejado pensar en ello y eso estaba bien, porque si no pasaba eso, DaeHyun se aburría y lo extrañaba de más.

Y como cereza del pastel estaba la tensión sexual acumulada. Llevaba bastante tiempo sin hacerlo y eso le irritaba porque soñaba demasiado con YoungJae y tenía unas inmensas ganas de follarle. Necesitaba ducharse o no podría dormir de nuevo. Aunque a veces ni la ducha le salvaba de soñar cosas subidas de tono.

--- Bonus ---

Heard your boyfriend was away this weekend
Wanna meet at my place?
Heard that we both got nothing to do
When I lay in bed I touch myself and I think of you*


No lo pudo evitar, había mucho calor en su cuerpo. YoungJae no había vuelto y él tenía necesidades. Odiaba que el trabajo los alejara. Lo odiaba sin duda. Solo podía adaptarse, YoungJae iba a volver la próxima semana y sin duda lo iba a romper. Le iba a hacer pagar el privarle de su compañía por su mugroso trabajo. Sin duda lo haría gritar hasta que ya no tuviese voz ni pudiera caminar como castigo por ausentarse tanto.

De mientras ahí estaba, con la mano entre sus piernas, acostado en su cama, emanando suspiros ante sus propios toques. Imaginando con fuerza que era YoungJae tocándole. Estaba tan duro de recordar al menor con su cuerpo pegado a él cada que hacían el amor. De pensar en esos preciosos piercings en sus pezones que le hacían querer comerlos siempre. En las venas de su cuello cuando gritaba y su piel tersa manchada por su semen. En su delicioso trasero cuando lo ponía en cuatro.

Oh si, deseaba en ese instante poder penetrarlo y desgraciadamente ni sus dedos apretando su pene podían simular lo estrecho y caliente que estaba YoungJae por dentro. Se estremeció moviendo con más agilidad su mano, abriendo un poco sus piernas tensas por el placer para llevar la otra a sus testículos. 

— Su rica boquita… —musitó recordando cada vez que YoungJae se arrodillaba y con su boca pequeña le tragaba. Oh, esa delicia. La necesitaba, en si necesitaba a YoungJae mimándole y diciéndole cosas sucias. No lo parecía pero él era jodidamente caliente y provocador—. YoungJae… —gimió moviendo más rápido su mano, escuchando el sonido de su miembro ya goteando debido al placer. Ni siquiera había quitado por completo sus pantalones pues estaban en sus tobillos—. Si amor… 

Esparció el líquido preseminal por su glande, moviendo la piel de su húmeda cabeza y notando como resbalaba más fácil su mano, había olvidado lo que era tocarse a sí mismo porque desde YoungJae, el menor de ambos se encargaba de su placer y él del ajeno. Se sentía bien como consolación a su frustración. El ritmo pronto había aumentado y él de nuevo sintió esas olas de placer recorrerle haciéndolo temblar y retorcerse como loco. Apretó los labios sintiendo el calor subir rápidamente, el placer golpearle y sus músculos contraerse pero no se detuvo. Siguió hasta que no pudo más y al eyacular gritó el nombre de su chico bonito. Al diablo si le oían masturbarse pensando en su amor.

— Que chico tan sucio —DaeHyun abrió los ojos lentamente, se había hecho un ovillo sobre su costado para recuperarse. Miró a la puerta y pensó que era una ilusión de su mente—. ¿No dirás nada? 

— ¿Jae? 

— Sí, soy yo.

— Pero… regresabas la próxima semana.

— Mi jefe lo dijo pero ya no tenía más que hacer ahí y me regresé para encontrar a mi pareja tocándose y gritando mi nombre —sonrió de medio lado. DaeHyun tragó hondo y se dejó hacer cuando YoungJae se sentó en la cama y acarició su cabello húmedo por el sudor—. ¿Hace cuánto no lo hacías?

— Mucho… ah, lo necesitaba. 

— ¿Tocarte o a mí? —DaeHyun sintió un escalofrío ante su pregunta y sintió como YoungJae chupaba y mordía su lóbulo haciéndolo jadear.

— A ti pero no estabas. 

— Ya estoy aquí amor… —DaeHyun jadeó y no supo bien cómo pasó, de un momento a otro todo fue borroso con las atenciones de YoungJae y él jadeando y gimiendo. Reaccionó cuando tuvo que tomar el control de la situación, YoungJae estaba en bóxer sobre su cuerpo desnudo, besándole tan caliente y húmedo, tirando de su pieza en su labio inferior. 

— DaeHyun… —gimió el menor, el aludido había bajado su bóxer para acariciar su trasero, YoungJae alzó la cadera para que DaeHyun pudiera bajarlo mejor pero no lo sacó, lo dejó en sus piernas a la altura de sus rodillas. Acarició el miembro de YoungJae y dio una fuerte nalgada. Su trasero estaba muy suave y lindo. YoungJae empezó a mover su cadera una y otra vez para que el pene de DaeHyun rozara su entrada deseosa de él. 

— Me dejaste tanto tiempo… debo castigarte.

— Castígame —musitó perdiendo la cordura. DaeHyun gimió y le dio otra nalgada antes de tumbarlo en cuatro sobre la cama. 

— No querrás decir eso de nuevo bebé —susurró en su oreja y acto seguido solo introdujo dos de sus dedos como si nada. YoungJae gimoteó de dolor pero no replicó, estaba aceptando con su lado masoquista su castigo. DaeHyun se mantuvo así un tiempo hasta que tocó la próstata de YoungJae y este se arqueó. Se mantuvo con una sonrisa tocando ese punto una y otra vez mientras YoungJae temblaba demasiado caliente por el abuso de su punto dulce. Iba a terminar si seguía tocando ahí. 

— DaeHyun… por favor…

— No tienes derecho. Es tu castigo —bufó dándole otra nalgada. YoungJae gimió tan alto que DaeHyun jadeó y apretó sus dedos contra la próstata recibiendo más de esos deliciosos sonidos. YoungJae estaba a punto, incluso movía su cadera contra los dedos de DaeHyun—. Vas a tener que chupármela mucho.

— Si… lo que tú quieras… la comeré toda…

— Mierda —gimió moviendo sus dedos más rápido sobre ese punto hasta que YoungJae tembló, el aire se le fue evitando que gritara al principio y solo gimoteó dejándose caer mientras los espasmos le recorrían. DaeHyun sacó sus dedos con una sonrisa—. ¿Te tocaste?

— Mucho —musitó con ligeros temblores y voz débil.

— Y me dices sucio… —rio inclinándose para morder su oreja. YoungJae sintió como sujetaba su cadera y la alzaba. Le abrió las piernas y rozó con la punta de su miembro la entrada de YoungJae, el menor movió su trasero hacia atrás en busca de más—. ¿Lo meto?

— No DaeHyun, espero a que se me pase la calentu… ¡Auch! —DaeHyun le había pellizcado un brazo—. ¿Qué te pasa?

— Yo soy quien domina aquí, estás siendo castigado niño insolente.

— ¿Niño?

— Si, niño… —rio contra su oreja y se incorporó para por fin penetrarle tan duro como podía. YoungJae se aferró al edredón color crema, dejando que sus dedos apretaran hasta dejar sus nudillos blancos. DaeHyun sonrió con superioridad y se movió tan duro y rápido como pudo, tratando de tocar a cada instante el punto especial de YoungJae.

— DaeHyunnie…

— Soy hyungnim para ti… —una nalgada, tan fuerte que la piel de YoungJae ardió—. Dilo YoungJae.

— Hyungnim… no pares hyungnim…

— ¿Que soy ah? —soltó con la voz ahogada de placer y autoridad. 

— Mi amo… —musitó arqueándose. Sabía cuánto le gustaba a DaeHyun escuchar de sus labios que era suyo y solo él podía tomarle de esa manera. 

— Exacto… —bufó jalando sus cabellos teñidos de rojo—. Soy tu amo YoungJae.

— Lo eres —soltó con un gemido agudo que hizo a DaeHyun temblar—. Fóllame duro hyungnim… por favor…

DaeHyun tiró de sus cabellos y se impulsó de esa manera, sintiendo que llegaba demasiado hondo. Acariciando con su mano libre el bonito trasero del menor, admirando como su pene entraba y salía. Solo él podía y solo él lo hacía. Solo él tenía derecho de perderse en ese rico lugar, nadie más podía disfrutar de ello. Deseaba que su aroma quedara impregnado en YoungJae y supieran todos, en especial su estúpido jefe, que Yoo YoungJae era de Jung DaeHyun. 

— Te voy a dejar sin caminar bebé, para que recuerdes que eres mío a cada instante…

— Si, hazlo… —DaeHyun suspiró y le mordió el cuello con fuerza moviendo su cadera tan rápido, escuchando el sonido húmedo de sus pieles chocar y viendo como se marcaban de rojo las nalgas del menor. 

Le iban a quedar rojas hasta el amanecer.

--- Bonus ---

YoungJae despertó. Era sábado y no tendría que ir a trabajar. Su cadera dolía, giró el rostro, estaba boca abajo en la cama, ahí estaba DaeHyun, durmiendo a su lado. YoungJae se mordió el labio inferior y se acercó lentamente, quejándose en silencio por el dolor, para dejar un beso en sus labios. DaeHyun solo movió sus labios un poco mientras YoungJae se acomodaba rápidamente al pensar que lo había despertado. DaeHyun tardó diez minutos en despertar. 

— Buen día —musitó con una sonrisa, dejando un beso en la frente de YoungJae.

— Ni tan bueno, me duele horrores DaeHyun —fingió un puchero y siguió en su lugar, DaeHyun le acarició la espalda hasta llegar a su trasero.

— ¿Mucho?

— Muchísimo —gimoteó haciendo berrinche, si dolía bastante pero no como si fuera a morir—. Estabas tan salvaje.

— Y tú… ¿ya me viste? —indicó señalando sus marcas en el cuello y pecho. Había también en su espalda y sus labios estaban lastimados debido a las mordidas.

— Pero no te duele caminar —insistió haciendo más pucheros. DaeHyun rio y besó sus labios. 

— Te traeré el desayuno ¿vale? ¿Café o leche? 

— Leche… —murmuró hundiendo su cara en la almohada—. Y… y… ¿puedo pedir un poco del helado de chocolate? —preguntó haciendo ojitos.

— Claro bebé —sonrió acariciando su trasero—. Y después te ayudaré a bañarte y te mimaré muchísimo. ¿Está bien?

— ¡Muy bien! —asintió efusivamente. DaeHyun rio y se levantó para ponerse un pantalón y avanzar a preparar el desayuno, a veces YoungJae era tan mimado como un niño pequeño pero a él le encantaba eso porque solo era así con él. 

— DaeHyun —el aludido giró, YoungJae seguía boca abajo.

— Mande.

— Te amo.

— Y yo a ti bebé.


*Sexxx Dreams – Lady Gaga

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