Título: Ugly
Autora: ヘビ (OrochiLampermanZ)
Pareja: DaeJae, DaeBaek
Género: AU, Angst, H/C
Extensión: Oneshot [2705 palabras]
Clasificación: Rated MA [+18]
Advertencia: Lime, automutilación, suicidio
Desde que DaeHyun se mudó a Seúl con su familia debido al trabajo de su padre las cosas parecían ir bien. Entró en una buena escuela, quinto grado de Instituto, se hizo popular y pronto tuvo amigos. El más cercano, Kim HimChan. Había muy pocas cosas que odiaba realmente, generalmente tenía una sonrisa y era coqueto. Varias chicas estaban tras él, incluso un chico que era bonito y realmente le atraía. No se podía quejar, tenía prácticamente todo lo que un joven de su edad necesitaba, quería e incluso deseaba.
Hasta que un día, saliendo de la clase de matemáticas, le miró. Era hermoso, casi irreal, perfecto. DaeHyun comenzó su pequeña obsesión por él. Se dedicó a investigar todo sobre él. Su nombre, sus amigos. Por unos días incluso ignoró al chico con el que quería salir antes de verle. Terminó alejándose de aquel chico, al final no iba en su grupo.
Es que Yoo YoungJae se había llevado su alma con solo una mirada.
Era consciente de que no era amor a primera vista. Era una atracción demasiado fuerte. YoungJae era perfecto a sus ojos. Y sí, lo estaba idealizando. HimChan se lo había dicho. No te atrevas, vas a terminar lleno de problemas, él entero es un problema. DaeHyun quería ser la solución a ese problema.
Quería conocer todo de él y entonces sí, enamorarse como loco de todo lo que él implicaba. Así de fuerte era su obsesión. Un día se armó de valor, justo un miércoles, recordó que un miércoles lo había visto fuera de la clase de matemáticas. Entonces se confesó, solo, frente a él. Arriesgándose con todas sus letras. Y como tal, YoungJae lo rompió.
— Lo siento, eres feo.
Quizá no debió darle tanta importancia pero no podía evitar pensar que era feo y por eso YoungJae no lo quería. Se deprimió un poco, ya no era el mismo. Sus palabras le habían desecho a pesar de que nunca había sido vanidoso. Aunque semanas después HimChan le contó la verdad cuando trató de sincerarse.
— Su novio es el chico de box. JaeBum.
DaeHyun se molestó, nada le costaba a YoungJae ser honesto. Aunque después bajó la molestia y comprendió que quizá no era feo. Volvió a buscarle y siempre le regalaba una rosa. YoungJae terminó derribando su muro y comenzó a ser su amigo, aunque DaeHyun era su pretendiente.
Pasaron un par de semanas. YoungJae no sabía si estaba bien darle alas a DaeHyun, tratarlo lindo como él lo trataba. Querer besar sus bonitos labios y abrazarle. Era consciente de lo que sentía por JaeBum, era su novio y lo quería pero la relación con él nunca sería como la que tenía con DaeHyun. Con DaeHyun no tenía que fingir ser noble y delicado porque DaeHyun le trataba como hombre, no como a un hombre que desearía fuera mujer.
Sin embargo las cosas no eran miel sobre hojuelas y JaeBum se enteró de su relación “amistosa”. A DaeHyun no le gustó lo que supo ese día que JaeBum llegó dispuesto a golpearlo y YoungJae contuvo su ira. Mucho menos lo que pasó después de ello cuando les siguió. JaeBum golpeaba a YoungJae.
DaeHyun supo que no debía intervenir pero no le parecía que alguien tan perfecto como YoungJae estuviera con alguien que no lo valoraba como JaeBum. Claro, a su parecer. Porque DaeHyun no sabía nada de su relación con JaeBum pero iba a descubrirlo, tal vez a la mala.
--- UGLY ---
YoungJae no supo que lo motivo a seguir viendo a DaeHyun a escondidas. Quizá eran sus bonitos labios o su sonrisa perfecta o el lunar bajo su ojo, quizá era su insistencia. El caso es que YoungJae era consciente de que ocultarle cosas a JaeBum podía traer horribles problemas y no solo para él. ¿Cómo alejaba a DaeHyun de él? Si seguía siendo tan lindo, tan agradable. Tan perfecto.
Era un imán que lo ataba a la realidad.
— Eres un gran chico YoungJae, solo tú lo ignoras.
— DaeHyun, por favor.
— Solo digo la verdad Jae, sigo sin comprender tu vida a lado de la de JaeBum.
— Lo amo.
— O no has encontrado al indicado —YoungJae bajó la mirada y negó con la cabeza. Él sabía que merecía a JaeBum. Que merecía su historia con él.
— Algún día veras que no soy tan genial como lo imaginas y ese día me dejarás como todos.
— Créeme… —tomó su mentón y lo levantó para mirarle a los ojos—. Tú no mereces sus golpes.
— Yo merezco esto DaeHyun, lo merezco.
— No, tú mereces que te trate con amor, que te bese, que te abrace, que vea todo por hacerte feliz. ¿O eres feliz así?
— No —pronunció con las lágrimas cayendo de sus ojos—. Pero lo amo y sé que si dejo de ser tan idiota puedo hacerlo feliz. Si es así, es por mi culpa DaeHyun.
— ¿De verdad? —DaeHyun se acercó demasiado. Sus labios chocaron con su frente. YoungJae dejó que las lágrimas salieran libremente y sin más le besó. Rudo, fuerte, como si quisieran arrancarse los labios.
Las cosas se salieron de control. Cuando ambos reaccionaron estaban en casa de YoungJae, con DaeHyun sobre él, besándole y acariciándole. La ropa estorbó cuando el calor empezó a subir, no importaba, Jae abrió sus piernas para DaeHyun y dejó que le tomara. Gimió como loco arañando su espalda mientras DaeHyun le daba todo el placer del mundo hasta que terminaron. DaeHyun abrió la ventana sobre ellos, se recostó a un lado y sacó un cigarro para fumar mientras YoungJae se recuperaba a su lado, bajo las mantas.
— Te ves sexy así.
— Después de un muy buen polvo un cigarro es necesario —rio. YoungJae empezó a besar su cuello y en cuestión de segundos ya estaba a horcajadas de sus piernas.
— ¿Y uno mientras hay otro polvo? —sonrió de una manera tan lujuriosa que DaeHyun sintió su miembro elevarse de nuevo.
Sin duda DaeHyun no iba a olvidar que YoungJae metió su pene dentro de sí mismo y comenzó a montarle. Tuvo que apagar su cigarro mientras le montaba porque no podía respirar. Sostuvo su cadera y gimió su nombre entre besos calientes hasta que de nuevo tuvieron un gran orgasmo y YoungJae se recostó en su pecho.
--- UGLY ---
Más de esas veces se repitieron en las siguientes tres semanas. YoungJae se metió con DaeHyun tanto como pudo, en su casa, en la de él. Incluso en el baño del gimnasio y en la biblioteca. YoungJae nunca olvidaría a DaeHyun diciéndole indecencias sobre la mesa de estudio de su cuarto, ni el sonar de la mesa contra la pared mientras le follaba por detrás. Era de esos recuerdos que no se pueden olvidar jamás por más que lo intentes.
El problema llegó la tarde que JaeBum los encontró en casa de YoungJae y DaeHyun no pudo escapar. Ambos pelearon pero YoungJae prácticamente lo corrió diciendo algo que lo descolocó y resonó en sus oídos hasta después de llegar a casa. Solo pudo meterse a llorar al baño.
A él lo amo, solo fue buen sexo y ya. Vete.
DaeHyun recordó ese día que HimChan le había dicho que YoungJae era un problema, él no le creyó y ese día se dio cuenta de su error.
--- UGLY ---
El tiempo pasó, se llamaba Byun BaekHyun. DaeHyun recordaba que se sentía atraído por él antes de YoungJae. Era bonito, divertido, de buen cuerpo, coqueto y simpático. A veces frío y a veces muy pero muy caliente. BaekHyun se encargó de que el corazón de DaeHyun se reconstruyera y de nuevo hablara de amor. Así, para la mitad de su sexto año, DaeHyun tenía un novio increíblemente lindo.
HimChan lo aprobaba.
Y HimChan no se equivocaba, lo sabía desde los sucesos con YoungJae. Así DaeHyun se convenció, porque realmente lo sentía, de que BaekHyun era el amor de su vida. Eran la pareja perfecta no solo dentro del instituto. Estaban enamorados y tenían planes para la universidad. Con él no debía esconderse porque hasta sus familias lo aceptaban.
BaekHyun era su fortaleza y su chico bonito.
Su razón de ser.
DaeHyun se sentía demasiado bien con él. Incluso la gente del Instituto lo notaba. Incluso en sus redes sociales se notaba. DaeHyun estaba feliz. Muy feliz. YoungJae ya no existía en su mente. La última vez que lo había visto fue en aquella pelea, supo que faltó a clases una semana pero jamás volvió a verlo.
Eso le alegraba.
No deseaba que YoungJae destruyera lo hermoso que tenía con BaekHyun. Que volviera a seducirle con su belleza sin igual y esa sonrisa que lo hacía calentarse de más. Por ello olvidó todo de él. Por ello encerró esos sentimientos y los pulverizo con el amor fuerte hacia BaekHyun. Por ello no lo volvió a ver.
Hasta ese día.
Un viernes, tras la clase de Gramática. Quizá se veía aún más hermoso que antes, estaba radiante. Lo vio hablando con un amigo suyo, Jimin según recordaba. Cuando hicieron contacto visual Jimin se despidió y se fue. Hubo un incómodo silencio. DaeHyun pensó en caminar pero su dulce voz apareció de nuevo.
— Hola.
— Hola.
— Ha sido mucho tiempo desde la última vez.
— Lo sé —DaeHyun se mordió el labio. Un mensaje llegó a su teléfono, él lo sacó de su bolsillo y revisó—. Me dio gusto verte, debo irme. Espero te esté yendo bien con JaeBum.
— Él… mis padres descubrieron lo que pasaba, tiene una orden de restricción.
— Oh, lo siento.
— Tengo a BaekHyun en Facebook. Ustedes hacen una linda pareja.
— Gracias —sonrió—. Soy muy feliz con él.
— Me alegra… es lo que mereces DaeHyun. Alguien que te ame así.
— Tú también.
— Dejaré el tema aquí —sonrió suavemente y se acercó para darle un abrazo—. Te deseo lo mejor.
— ¿Cómo van tus brazos? —preguntó por inercia, correspondiendo el abrazo.
— Mejor. Ya no hay tantas. Cuando JaeBum… cuando lo alejaron de mí, toqué fondo y tuve que ir al médico pero ya estoy bien.
— Me parece perfecto. Sigue así —soltó un suspiro y se alejó para sonreírle—. Te deseo lo mejor.
— Lo mejor eres tú, sin duda.
— Jae.
— Dae, lo siento. Ese día fui imbécil. Todo sería diferente ahora si ese día no te hubiera corrido así.
— Lo hecho, hecho está. Estamos bien Jae. Te lo aseguro, estamos bien.
— Damchu —la voz de BaekHyun le hizo voltear. DaeHyun giró y le sonrió. Él estaba mirándole.
— Espero volver a verte, hasta luego —YoungJae sonrió levemente. El corazón de DaeHyun latió con fuerza pero asintió. YoungJae incluso hizo una venia para BaekHyun y avanzó lejos. BaekHyun le miraba sin saber que hacer o decir. Él sabía su historia con YoungJae.
— ¿Vamos a comer hamburguesas?
— ¿Me contaras lo que acaba de pasar? ¿Debo preocuparme? —DaeHyun soltó una risita, llegando a su lado para tomarle de la cintura y besar sus labios.
— ¿Por qué? Hmm~. Te contare todo mientras me tomó una malteada de chocolate, vi demasiadas letras, no hay nada mejor que una malteada para eso.
— Dijiste que mis besos eran lo mejor.
— Cierto, lo segundo mejor, ¿me besas? —sonrió. BaekHyun le imitó y le besó profundo.
Y YoungJae les miró de lejos comprendiendo que había perdido esa tarde.
--- UGLY ---
— De verdad no te le acerques DaeHyun.
— Fue amable y no intentó nada, no entiendo tu actitud defensiva.
— Yo tampoco HimChan —pronunció Elly, su novia, hace no mucho habían empezado a salir después de las clases de guitarra.
— ¿Hyung y si nos cuentas? —preguntó BaekHyun comiendo de su helado de fresa.
— Ustedes no lo saben porque no lo conocieron pero en cuarto grado él fue novio de mi mejor amigo y lo volvió loco.
— Siento que exageras —rio DaeHyun. HimChan le pegó con la palma derecha en la cabeza—. ¡Ouch!
— Es la verdad, se llamaba YongGuk, lo conocí en primaria. Fue mi mejor amigo, en cuarto grado YoungJae llegó y él le ayudo a adaptarse, se volvieron novios pero… JaeBum empezó a cortejar a YoungJae. No era su culpa pero supo hacer que YongGuk se jugara todo por él. Bang peleaba muy seguido con JaeBum a golpes, hasta que un día, harto de celos, le armó una escena y… se mató frente a YoungJae en su habitación. No supe como salió del trauma si soy honesto pero a la semana ya salía con JaeBum.
— Eso suena trágico de novela hyung.
— Es la verdad DaeHyun. Pregúntale a YoungJae.
— Lo hare —rio de nuevo—. Ahora puedo terminar mi hamburguesa, Baek y yo iremos a hacer tarea de biología a casa —HimChan soltó una carcajada mientras los colores se subían al rostro de BaekHyun.
— No rompan la cabecera niños.
--- UGLY ---
Una semana después DaeHyun volvió a ver a YoungJae. Seguía igual de radiante. Sonreía con naturalidad. Sus amigos le dejaron para ir a clase. Avanzó a él con una sonrisa y YoungJae se la devolvió. Había paz entre ellos dos. DaeHyun tenía mucha curiosidad y no sabía como preguntarlo.
— YoungJae, ¿puedes ser honesto conmigo?
— Claro.
— ¿Puedes contarme de YongGuk? —YoungJae se sorprendió pero respiró hondo y se sentó en el piso, pegando su espalda a la pared, invitándole a hacer lo mismo. DaeHyun lo imitó.
— Una historia sacada de novela, ¿te contó HimChan-hyung? Tiene razón en odiarme si le quité a su mejor amigo.
— Bueno, cree que eres un peligro.
— Y tiene razón. Mucha. Sé que quizá no fue mi culpa pero… a veces pienso que sí. Yo quise a YongGuk, lo quise mucho, pero no como él a mí. Él me amaba. Me amaba tanto que quería tenerme encerrado para que nadie me viera y yo lo entendía. Lo entendí cuando JaeBum me buscó. JaeBum me deseaba y yo a él. Fui imbécil y condené a YongGuk a la locura, lo sé.
— ¿Por qué no lo terminaste?
— No vas a entenderme DaeHyun. Yo quise a YongGuk, lo quería muchísimo, era agradable a su manera y en la cama me hacía vibrar pero JaeBum me excitaba muchísimo. Son cosas distintas. La tarde que YongGuk se suicidó, él compartió conmigo todo su sentir y contrario a lo que muchos piensan yo no lo vi. Tenía problemas desde antes. Y duele saberlo, duele que la persona que quieres pase por muy malos momentos y no lo puedas aliviar más que con la muerte. Porque lo quise, deje que me hiciera quedar inconsciente, sabiendo que nunca más podría besarlo pero que él sí podría descansar.
— YoungJae.
— Yo no te merecía, nunca. Hacerlo contigo me hizo sentir muy bien DaeHyun pero estaba condenándote a lo mismo. Mi deseo por JaeBum sigue aunque ya no lo puedo ver. Estoy mal. Muy mal.
— No… yo te entiendo. Me pasa contigo.
— Me deseas, pero amas a BaekHyun. No gastes tu tiempo en mí y disfruta lo que tienes con él. Lo mereces —YoungJae miró al pasillo. BaekHyun estaba viendo su móvil mientras esperaba que ambos dejaran de hablar. YoungJae tomó sus cosas y se levantó para ponerse frente a DaeHyun—. Nunca voy a olvidarte DaeHyun. El chico guapo de Busan —rio—. Y por cierto… no eres feo.
— Me has quitado un peso de encima —ambos soltaron una risa.
— Yo sí —YoungJae se fue tras sus palabras sin darle tiempo a DaeHyun de replicar. BaekHyun lo vio alejarse y se acercó a DaeHyun para sentarse a su lado y besar sus labios.
— ¿Todo bien?
— Muy bien. ¿Vamos por hamburguesas?
— DaeHyun, hoy es tu día de pizza.
— Cierto, vamos entonces guapo.
DaeHyun se levantó y ayudó a BaekHyun a hacer lo mismo. Le dio un beso profundo y caminó con él de la mano por el mismo lugar donde se había ido YoungJae. Le miró desde lejos, estaba con otros amigos del gimnasio, riendo y bromeando. Le gustaba verlo así. En el fondo, deseaba lo mejor para él. No podía ser de otra manera. Sus caminos habían chocado para que ambos aprendieran algo de ello.
Y lo habían hecho.
Ya en la pizzería, DaeHyun tomó su móvil mientras BaekHyun iba al sanitario y le envió un mensaje a YoungJae rechazando sus últimas palabras. YoungJae no era feo, era hermoso. Más hermoso que muchos otros chicos. Aunque su respuesta le hizo entender algo.
Puede que por fuera no, pero por dentro sí. Como HimChan me lo dijo, “tengo al diablo en mis ojos”.
Y quizá tenía razón.
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