Título: Indiscretions
Autora: ヘビ (OrochiLampermanZ)
Pareja: ChangTae (ChangMin x TaeMin)
Género: Fluff, Slash
Extensión: Oneshot [1818 palabras]
Fecha de publicación: 10 | Enero | 2018
Clasificación: Rated M [+16]
Advertencia: Lemon
— ¡Dile a la... señorita con la que te acuestas que no sea tan evidente! ¡¿Qué le dirás a las fans ahora?!
— ¿Masaje?
YunHo bufó y se encerró en una habitación. ChangMin miró el suelo. Era inevitable, las fotos estaban en internet ya. En ese momento se preguntó porque había sido tan descuidado para dejar que eso pasara. No se quejaba, YunHo sabía que tenía una vida sexual bastante activa, no sabía con quienes se llegaba a meter pero sí que era constante. O en este caso quien. Al principio sí, eran chicas y eran varias y diferentes entre si, tanto compañeras de la empresa como unas cuantas desconocidas con las que tomó precauciones y una que otra modelo.
Hasta que apareció él.
El único hombre que pudo hacerle sentir diferente. Cada noche con él era una experiencia distinta y eso le encantaba, quizá por eso se había vuelto exclusivo. Solo le buscaba a él. No eran pareja, los sentimientos estaban ahí pero no le querían dar un nombre a esa relación, habían muchos implicados en ello que saldrían afectados si las cosas terminaban mal por lo que ninguno pedía algo más. Era un acuerdo silencioso de placer y exclusividad.
Sin embargo, aquella noche habían roto el trato y ahora ChangMin tenía un problema porque habían marcas demasiado evidentes en su nuca. No supo cómo se las había hecho pero castigaría a ese mocoso por ello. Él no debía rebasar la línea que ChangMin había impuesto. Ni siquiera era algo exigente con todo y que ChangMin era muy especial a la hora de tener relaciones sexuales. Solo pedía que las marcas fueran en lugares que no mostrara normalmente.
Vas a pagarlo.
Pensó con los ojos fijos en su teléfono.
--- Indiscretions ---
— Realmente me sorprendió. ¿Con qué niñita te metes ahora? —YunHo bufó y se fue al baño mientras JaeJoong bebía de su cerveza y ChangMin mordía su labio con fuerza—. ¿Dije algo malo?
— Está molesto por mi "irresponsabilidad" —acentuó la última palabra con los dedos. JaeJoong rio y dio otro trago a su cerveza—. Esto... no es una niña.
O quizá sí.
— ¿Una mujer? ¿Es mayor? ¿Te acuestas con Victoria finalmente?
— ¡No hyung! —se sentía expuesto y sabía que tenía las orejas rojas—. No le digas a YunHo-hyung... —jugó un rato con sus dedos y se apresuró antes de que llegara el líder—. Es TaeMin... él lo hizo.
La cara de JaeJoong fue un poema. ¿En qué momento había pasado?
--- Indiscretions ---
Le lamió el espacio entre su hombro y su cuello. Aquella unión que siempre se le había hecho tentadora. Acarició con sus dedos y no dudó en marcarle. Deslizó sus labios hasta detrás de su oreja y repitió el proceso. Eran marcas inocentes ¿no? Nadie las vería en ese lugar. Dejó uno en su nuca y sus manos se desplazaron hasta su camisa, abriéndola lentamente mientras se hacía de su lóbulo con la boca.
— Ven —jadeó el mayor de ambos, apretando una muñeca del chico tras él.
— Oh pero...
— Anda —gruñó. El menor obedeció moviéndose hasta su regazo, acariciando su rostro, sintiendo la textura de la corbata tras sus yemas, estaba cubriendo los ojos ajenos.
— Me gustaba más el disfraz de hace dos años —una sonrisa se adueñó de sus labios—. Aunque el traje te va tan bien —sus labios se apropiaron de los ajenos, su lengua jugueteaba una y otra vez con la contraria—. Amé hacerlo esa noche.
— Amas hacerlo siempre conmigo —su sonrisa prepotente hizo reír al menor.
ChangMin se sintió feliz al escuchar esa risa.
— Vamos hyung.
— Tú estás sobre mi —ChangMin le sujetó de las caderas—. Me tienes para ti, incluso vendaste mis ojos.
— Es divertido —rio. Empujó suavemente con sus manos al mayor para recostarlo en la cama. El saco que había usado esa noche para el SM Wonderland ya estaba en el suelo.
TaeMin volvió a reír al recordar su ingenioso disfraz. No había parado de morder sus labios al verlo. ChangMin tenía un increíble porte, cada traje le hacía ver como un príncipe, como un ser superior. Y sin duda a TaeMin eso le excitaba. Poco a poco abrió la camisa, acariciando su torso, definitivamente no era el mismo que cuando se disfrazó de Ace pero igual se veía bien.
— Lento... —suspiró ChangMin, la lengua de TaeMin se paseó por en medio. Chupó sus pezones haciéndolo arquearse. TaeMin no dejó espacio sin lamer de su torso.
— ¿De qué te disfrazarás el próximo año?
— No lo sé —soltó con la voz ronca. TaeMin mordió su barbilla suavemente.
— Me gustó mucho como se veía YunHo-hyung. Bastante sexy.
— Dime que no es cierto.
— ¿Qué? —pronunció irguiéndose para poder mover sus caderas, frotándose contra el mayor.
— Si tanto te gusta YunHo-hyung, lárgate con él —murmuró entre jadeos mal disimulados.
— ¿No crees que Zoro va bien con él?
— No.
TaeMin rio de nuevo. Su cadera no dejó de moverse mientras sus labios marcaban el pecho. ChangMin solo atinó a dejar sus manos sobre su cabeza disfrutando de las sensaciones. El tener los ojos vendados hacia todo más excitante al esperar para sentir lo que iba a hacer el menor. TaeMin le dio un beso completamente húmedo antes de bajar de su cuerpo. ChangMin no lo vio pero TaeMin quitó toda su ropa, arreglando su cabello. Los pantalones de ChangMin terminaron en alguna parte del suelo de aquella habitación de hotel.
— Me gustan tus piernas —indicó acariciándolas suavemente antes de subirse de nuevo. Su trasero pegando con el miembro vestido del mayor. TaeMin comenzó a moverse adelante y atrás, el roce era lento y descarado. ChangMin no se movía, solo disfrutaba de las acciones del menor—. ChangMin-hyung... —gimió mordiendo la punta de sus dedos índice y medio.
Era tortuoso.
— Jo-der... —ChangMin tragó hondo cuando TaeMin mordió uno de sus pezones sin dejar de moverse.
— Ojalá pudieras verme —susurró con un dejo de diversión. ChangMin hizo el amago de quitarse la venda pero TaeMin sostuvo sus muñecas contra la cama, comenzando a lamer su cuello, sin dejar marcas ahí. Sus caderas no aumentaban de ritmo pero tampoco se detenían.
— No... juegues...
— ¿Por?
— Te arre-pentiras.
— Eso quiero.
Le estaba retando. Él realmente no iba a poder caminar. Lo iba a partir en dos. Iba a encargarse de que TaeMin recordara que con su hyung no podía juguetear, mucho menos retarle. TaeMin volvió a lamer su cuello y ChangMin no se opuso, con sus labios abiertos emanando gemidos y jadeos.
— Hyung está grande y duro...
— Como siempre...
Una carcajada más.
TaeMin lo soltó, irguiéndose de nuevo para ir más rápido, como si ChangMin ya le estuviera follando. Alzando su cabeza al techo y soltando maldiciones. Él ni siquiera estaba tocándose pero ya sentía que el roce era demasiado. Las manos de ChangMin quedaron en su cadera pero antes le apretó los glúteos y dejó una nalgada en ellos. Cuando esta llegó, TaeMin gritó y se mordió el labio con desesperación. Era un claro "apresúrate".
— ¿Me lo darás duro? —TaeMin le miró desde arriba, moviendo sus caderas lo más lento que podía. Sentía la ropa interior de ChangMin húmeda. Se mordió el labio admirando como al mayor le costaba respirar y más hablar.
— Te voy a partir en dos.
— Siempre lo dices y no lo haces —reclamó, pasando su índice por el pecho del moreno. ChangMin emanó un gruñido y movió la cabeza a los lados—. Pareces un toro furioso —se burló el menor.
— Una mierda contigo —exclamó. Otra nalgada llegó. ChangMin ya estaba lo suficiente cansado del juego previo. Quería a TaeMin en cuatro y lo quería en ese momento.
Le sacó de encima y le aventó a la cama. La camisa terminó en el piso mientras la corbata se la quitó para atar las manos de TaeMin en la espalda. Le escuchó quejarse al ponerlo en cuatro pero no le importó. Él no quería delicadeza y ChangMin no quería dársela. Alzó su trasero, separó sus glúteos y suciamente escupió en la entrada de TaeMin. Dos dedos entraron solo a esparcir la saliva en su interior porque ChangMin estaba impaciente y esa vez TaeMin le había retado.
— Hyung... estaba bromeando...
— Cállate —una nalgada más—. Esto deseabas ¿no? Jamás había sido tan complaciente con alguien, eres afortunado —jadeó. TaeMin tragó hondo pues sabía que sus acciones habían despertado a la bestia en ChangMin.
Le penetró, duro, fuerte, TaeMin tragó hondo de nuevo; se estaba volviendo masoquista. La adrenalina era demasiada pero también el dolor. Sin duda le había lastimado pero tenía tanto deseo que el dolor se volvía placer y mandaba corrientes por todo su cuerpo. ¿Cómo ese dolor podía sentirse tan bien? Incluso ChangMin podía sentir lo estrecho que estaba, no le quedaba más que esperar. Acarició su espalda y la mordió, su mano avanzó al miembro de TaeMin masturbándole.
— ¿Mejor? —preguntó. TaeMin asintió con ligeros temblores debido al placer generado por la mano ajena. Sentía cosquillas y gemía contra la cama. Era lindo que ChangMin se tomara su tiempo aunque a él no le doliera.
— Creo que ya... —jadeó. ChangMin lo intentó saliendo y entrando una sola vez, de forma lenta, TaeMin gritó de dolor—. Mierda... sigue...
— No iba a parar —soltó con una risa, moviéndose lentamente. TaeMin terminaría acostumbrándose y ambos lo disfrutarían como si fuera la primera vez.
Ya que sintió que TaeMin lo estaba disfrutando y su pene resbalaba mejor, el ritmo aumentó. Poco a poco, tampoco era un salvaje desconsiderado. Llegó un punto en el que TaeMin empujaba más su cadera hacia atrás, así que ChangMin solo atinó a aumentar su ritmo sin perder la profundidad. Movió una mano, que sujetaba la cadera ajena, hasta su cabello, acariciando la espalda en el proceso. Tironeó de sus cabellos con fuerza y le escuchó gemir y quejarse.
— ¿Así te gusta?
— Si... —susurró TaeMin con la garganta seca y el cabello húmedo de sudor.
— Lo sé —ChangMin sonrió y tomó impulso de su cabello para entrar más profundo. El menor temblaba a cada instante, gritando el nombre del mayor—. Esta vez no te moverás, lo digo en serio —indicó entre jadeos fuertes.
— Si... entiendo hyung...
ChangMin sonrió enterrando sus uñas en la cadera de TaeMin.
Incluso terminaría en su interior. Había olvidado el condón.
--- Indiscretions ---
— Que anciano te has vuelto... se llama maquillaje —pronunció JaeJoong. YunHo enarcó una ceja, cruzado de brazos frente a él.
— Sigue justificándolo.
— No es nada que no puedas arreglar. Simplemente no quieres —sonrió—. Quizá estás celoso de que él si folla y tú no.
— Okay, debo irme, nos vemos luego —murmuró ChangMin. JaeJoong sonrió diciendo que era una broma pero ChangMin realmente tomó sus cosas, se despidió y se fue. Sabía como eran sus hyungs con sus juegos raros y no quería presenciar algo traumante. Al cabo de un momento de silencio JaeJoong dio un trago a su cerveza.
— ¿Y bien?
— Fue TaeMin.
— No sé porque lo sabía —ironizó YunHo.
Claro que lo intuía, sobre todo cuando se habían ido juntos del SM Wonderland.
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