sábado, 14 de mayo de 2022

[MINI ONESHOT] Cold

Título: Cold
Autora: ヘビ (OrochiLampermanZ)
Pareja: KiHo
Género: Fluff, Slash
Extensión: Mini Oneshot [731 palabras]
Fecha de publicación: 31 | Marzo | 2019
Clasificación: Rated T [+13]



— ¿Hyung? 

Hoseok dejó su teléfono y miró al vocalista que le llamaba en el marco de la puerta de su habitación. Le extrañaba, imaginaba que Kihyun estaría durmiendo en su propia habitación, hacia unos días había comenzado el frío del invierno y las nevadas. 

— ¿Pasó algo? 

— Ahm... ¿no sientes frío? 

El menor se veía avergonzado, extrañamente, andaba con sus piernas descubiertas como de costumbre y Hoseok no perdió tiempo en mirarlas de reojo, no muy evidente o Kihyun le aventaría lo primero que encontrara. Al escuchar sus palabras Hoseok asintió apretando sus labios. Si, el viento se colaba y no había calefacción por lo que tenía que echar unas cuantas cobijas más pero no tenían las suficientes. 

— Si, un poco, no hay calefacción, tendremos que poner cobijas. ¿Necesitas? —preguntó sentándose en la cama. 

— MinHyuk se robó las mías de más. 

— Oh... 

— Hace demasiado frío.

— Y si no te pones pantalones, más.

— Tú no llevas nada encima. 

— No estoy quejándome —se encogió en hombros. Kihyun se sonrojó y luego carraspeó.

— Olvídalo.

— No, Ki. ¿Qué pasó? —Kihyun se quedó callado un momento mirando al piso. Se sonrojó aún más y a WonHo le pareció tierno. Tan tierno que mostró una sonrisa. 

— ¿Puedo dormir contigo? —no era la primera vez que pasaba pero por alguna razón Kihyun estaba avergonzado. Debía ser por lo que había pasado entre ellos, fue solo un beso, pero se había sentido muy bien. Hoseok soltó una risita ocasionando que Kihyun le mirara con falso odio. 

— Puedes. Trae tus cosas —Kihyun sintió como se sonrojaba hasta las orejas. 

Salió de la habitación yendo a apagar todo en la suya, jaló un par de cobijas y su peluche favorito. A veces era un mimado, no lo negaba. Dejó su móvil cargando, cerró la puerta y avanzó a la habitación de su hyung. Entró y cerró la puerta tras de sí, aventando las cobijas sobre Hoseok, se acomodó en un lado de la cama. El mayor lo vio acostarse y sonrió imitándole, apagó la luz y solo dejó prendida la lámpara de noche. 

— ¿Tienes frío? —preguntó el mayor. Kihyun lo observó un momento, abrazando su peluche. Le miraba de una manera que Hoseok no podía descifrar. El mayor se animó a enredar sus piernas contra las ajenas. Kihyun volvió a estar rojo, aunque parecía que no había dejado de estarlo—. Estás tan rojo que parece que tienes fiebre —rio Hoseok. Kihyun mordió su labio inferior.

— Es tu culpa —soltó con suavidad. Hoseok se acercó y rodeó con sus brazos a Kihyun por los hombros, haciendo que el rostro ajeno chocara contra su pecho—. Me gusta... tu aroma. 

— Es una coincidencia, a mí me gustas tú. 

— Hyung... no juegues con eso.

— ¿Quién te dijo que estoy jugando? 

Kihyun se giró para quedar boca abajo, escondiendo su rostro en la almohada. Olía a Hoseok. El mayor le dejó un beso en la nuca. Esperaba que Kihyun le aventara un zapato y se fuera, pero no lo había hecho, eso quería decir que quizás era correspondido. Estaban borrachos cuando se besaron, así que después de eso no había nada más que caricias furtivas y labios queriendo repetir aquello sin embargo ninguno tenía el valor para eso.

— Me gustas Kihyunnie. 

El menor giró el rostro mirándole desde ahí. Se acercó para pegar su cuerpo al ajeno, abrazándose a su cintura. Le dejó un par de besos en el cuello sin despegar sus piernas. Se sentía cálido, demasiado cálido.

— También me gustas.

Hoseok sintió su corazón en las orejas y le apretó contra sí dejando besos en la cabeza ajena. Pasaron un tiempo así hasta que Kihyun levantó el rostro y le observó, tenía los ojos cerrados. Dejó un beso en sus labios, su rostro rojo por completo. Hoseok abrió los ojos para mirarle.

— Eres precioso.

— Hyung, me avergüenzo. 

Hoseok rio suavemente, tan dulce que Kihyun soltó un suspiro antes de unir sus labios con los contrarios de nuevo. Debían dormir para su horario del día siguiente pero de pronto besarse bajo las cobijas resultaba mejor. Hoseok se encargó de repasar cada parte de su boca y viceversa, usando su lengua un par de veces ante la vergüenza de Kihyun. Cuando sintió sus labios hinchados se detuvo.

— ¿Ya no tienes frío? —Kihyun negó con la cabeza y una suave sonrisa se incrustó en sus labios.

— ¿Puedo quedarme aquí cada que tenga frío?

— Incluso si no lo tienes. 

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