Título: Secret Love
Autora: ヘビ (OrochiLampermanZ)
Pareja: YooSu
Género: AU, Angst, H/C, Slash, Songfic
Extensión: Oneshot [8083 palabras]
Clasificación: Rated M [+16]
Advertencia: Lemon
¿Por qué no puedo abrazarte en la calle?
¿Por qué no puedo besarte en la pista de baile?
Desearía
que fuera así
¿Por qué no puede ser así?
Porque soy tuyo*
YooChun hizo una mueca extraña
de molestia mientras su madre no le veía. JunSu solo miró a la mesa que poco a
poco se llenaba de los platillos de su suegra no-suegra. YooChun apretó
su muslo bajo la mesa. No te preocupes.
Eso significaba. Ignora a mi madre.
Quizá también eso.
— Quizá en Inglaterra sea distinto, pero aquí
ni siquiera las parejas normales se muestran afecto en público, mucho
menos ellos —la madre de
YooChun dijo mirando seriamente a su sobrina.
— Como si el amor fuera algo malo —pronunció Perrie, era prima de YooChun.
Hija de la hermana de la madre
de YooChun. Su madre se había casado con un inglés
y terminaron naciendo en Inglaterra ella y su hermano menor. En Perrie la genética
de su padre había ganado y ella solo tenía parecido a la familia de su padre,
rubia y de ojos azules, ni un solo rasgo oriental más que el saber
su lengua materna. Su hermano en cambio tenía el toque de su madre, cabello negro,
ojos rasgados solo un poco y piel pálida, pómulos marcados como la familia de su
madre.
Estaban ahí
por el festejo de Chuseok. Incluso su amiga Jade se había colado.
Perrie era activista por los derechos LGBTTI en Inglaterra, era bisexual
declarada ante su familia inglesa. No podía decir lo mismo de la coreana. Tenían
pensamientos como los de su tía. El problema era que YooChun no era
heterosexual y Perrie lo sabía. Además de que su tía soltara
comentarios tan hirientes hacían que quisiera quedarse a proteger a su
primo aunque fuera mayor que ella.
— No es malo pero nos educaron de esa
manera. Un hombre debe estar con una mujer, eso es lo que les he enseñado
a mis hijos —indicó y avanzó a la cocina.
— A sus hijos no les gusta esa educación
—murmuró solo para que Jade, YooChun y JunSu escucharan—. Bueno agradezco no nacer aquí
entonces.
— Perrie —bufó su madre con una cacerola llena de
fideos.
— Sorry~ pero tengo una mentalidad muy
abierta para vivir aquí. Honestamente. Amo este país
pero tengo muchas ideas en contra de su sociedad. Las respeto pero no las
apoyo.
— Esas ideas liberales no van conmigo. Si
YooChun o YooHwan llegan de la mano de otro chico diciendo "soy gay"
o se despiden de él o de nosotros —advirtió la madre de YooChun con una cacerola
con kimchi.
— Que extremista —Perrie hizo
una mueca.
— Es el pensamiento de tu tía
y lo debemos respetar —dijo su madre.
— Lo respeto pero estoy en desacuerdo con
el —respondió como si nada.
— Debo irme ya. Mamá debe estar
preocupada por mi —soltó JunSu poniéndose de pie.
— Oh. ¿No te quedas a cenar? —preguntó la madre de YooChun.
— Iré a cenar con mi familia —sonrió.
— Bueno, saluda a tus padres de nuestra
parte, ojalá mañana puedan venir a tomar un café, hace tanto no los veo —la
tía
de YooChun musitó un tanto nostálgica. Habían estado en la Universidad juntos, era
casi inevitable que sus hijos se hicieran amigos.
— Es una lástima que Leigh-Anne no viniera. Debería
ver lo guapo que estas. Harían una pareja hermosa —indicó
la madre de YooChun.
— Tía, Leigh-Anne ya tiene novio. Se llama
Jordan —pronunció Perrie.
— Tks. ¿JunSu no crees que Perrie es linda?
— ¡Tía! —Perrie incluso se sonrojó—.
JunSu es como otro primo para mí, como un hermano de YooChun. No hagas
esas insinuaciones.
— ¿Y a ti Jade?
— Sin ser racista pero... me gustan
ingleses —rio nerviosa—. Pero JunSu es guapo.
— JunSu ya tiene que irse —YooChun
se levantó—. Te acompaño a la puerta —soltó
un tanto seco.
— JunSu perdona a mi tía
y ven mañana para que salgamos a algún bar —sonrió Perrie.
— Es que al paso que vamos YoungMi y yo
seremos abuelas a los ochenta —YooChun tuvo que ocultar la molestia en
su cara y avanzó a la puerta. Su madre se quedó un tanto confundida pero no dijo nada.
— Hasta luego —JunSu hizo una
venia y siguió a YooChun. Se quedó de pie frente a la puerta. YooChun
suspiró.
— Disculpa a mi madre.
— No te preocupes, es normal —se
quedaron un momento en silencio. JunSu se acercó lentamente buscando un beso y YooChun
le detuvo de los hombros.
— Lo quiero tanto como tu pero si alguien
nos ve...
— Podrían matarnos, lo sé.
— Voy a sacarte de aquí,
solo necesito más tiempo y podremos irnos. Es una promesa.
— YooChun yo te esperaré siempre, solo me
preocupa que se den cuenta. Oí que ayer mataron a dos afuera del
Magenta.
— No, eso no va a pasarnos. Confía
en mí.
— Siempre lo he hecho —YooChun
de nuevo se quedó con ganas de un beso y solo abrazó a JunSu un momento.
— Feliz Chuseok.
— Feliz Chuseok YooChun-ah —JunSu
sonrió y avanzó por la calle hasta su auto. YooChun suspiró y entró
en su casa. Perrie le esperaba en la estancia.
— Mi tía cree que te molestaste porque estas
celoso de JunSu y tienes interés en Jade. ¿Hasta cuándo
lo ocultaras?
— Hasta que sea necesario. JunSu dice que
escuchó que mataron a dos afuera del Magenta.
— ¿El Magenta?
— Es un bar gay cerca del Río
Han. Ahí solemos ir y nos sentimos cómodos porque nadie nos mira extraño.
— ¿Te da miedo que les hagan algo?
— Me da miedo que le hagan algo a él.
JunSu es demasiado bueno, no merece que lo traten mal por amarme.
— ¿Qué planean hacer? ¿Esconderse
toda la vida?
— Recién compre un departamento en Nueva York.
Quiero trasladar los muebles de mi departamento de soltero e irme con él.
Que empecemos de cero. Obtener la nacionalización americana, casarnos y quizá
adoptar.
— Eso suena tan genial, YooChun si
necesitas algo dinos. Mis padres y yo estaremos encantados de ayudarles a
ambos.
— ¿Tus padres ya saben?
— No. Es tu deber decirlo, pero no tienen
nada en contra. Asi que puedes confiar en nosotros. Sabemos como son tus
padres, asi que entenderán si no quieres decirles nada.
— Gracias.
--- Secret Love ---
— Ya volvemos, no se preocupen —soltó
Perrie, saliendo con Jade, YooChun y JunSu. Se subieron en el auto de YooChun.
Las chicas atrás y JunSu en el copiloto. Según sus padres irían a un bar en
Gangnam, realmente irían al Magenta.
Entraron en el estacionamiento
del local que quedaba a dos cuadras. Una de las razones por las que les gustaba
ese bar era que era absolutamente confidencial. No podían darse el
lujo de ser descubiertos, en cualquier parte de Seúl la homofobia
era brutal. Corea del Sur representaba la tasa más alta de suicidios en países
de la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo y una parte
significativa de esos suicidios era de gente homosexual, además
del bullying, los golpes, el evidenciar gente.
Por esas razones nadie se
atrevía a decir "soy gay" o "soy lesbiana" de
forma tan liberal. Solo los activistas lo decían porque luchaban por los derechos de
su gente. A simple vista el bar parecía una casa normal, pasabas al callejón
de lado izquierdo y había una puerta metálica. YooChun
tocó y abrió un joven alto y fornido que les recibió con una
sonrisa.
— Vienen con nosotros, son mi prima y su
novia Siwon —el joven les dejó pasar, adentro todo era tan diferente. Era
un enorme salón con dos pisos y una barra. También una pista de
baile grande.
— ¡YooChun, por acá! —el
aludido vio a su amigo castaño claro gritarle con la mano derecha.
Con JunSu de la mano avanzaron hasta la mesa—. Tardaron.
— Mamá estaba en su plan "consigan citas"
—soltó
YooChun—. Ella es Perrie, mi prima y ella Jade su novia —ambas
tendieron su mano saludando a todos—. Él es JaeJoong mi mejor amigo y jefe, él
es YunHo, su novio y mi jefe también y ChangMin y su novio no deben tardar.
— Mucho gusto, después
de tanto al fin pude conocerlos —rio.
— YooChun habla muy bien de ti —dijo
JaeJoong.
— También de ustedes, solo que no tan seguido
porque mi tía es... especial.
— Oh lo sé, me corrió de su cumpleaños hace dos años
porque iba de la mano con YunHo. Fue épico porque ChangMin y YooChun se
molestaron y salieron de la casa aun cuando ya tenían todo
preparado.
— Fue la situación mas
jodidamente molesta —bufó YooChun con las piernas de JunSu en
su regazo.
— ¿Que van a ordenar? —un
joven de lindos hoyuelos dijo con libreta en mano.
— Yo quiero una naranjada por favor —indicó JunSu.
— Sin alcohol para JunSu —rio
el joven.
— A mi tráeme una cerveza para empezar Leeteuk —dijo
YooChun.
— Dos martinis por favor —musitó Perrie.
— A la orden —el joven partió
mientras la música electrónica resonaba.
— YooChunnie vamos a bailar —puchereó.
— Tan temprano y ya haces pucheros —ChangMin
llegó de la mano de un chico alto y se sentó en los asientos vacíos,
saludando a todos con la mano.
— Él es ChangMin y su novio Hayami, ella es
mi prima Perrie y su novia Jade.
— Mucho gusto —ChangMin y
Hayami estrecharon sus manos con ambas chicas. Leeteuk llegó con sus bebidas.
— ¿Lo mismo de siempre para ustedes? —le
preguntó a ChangMin y Hayami. Ellos asintieron, Leeteuk lo anotó en su libreta
y se fue.
— YooChunnie vamos a bailar, me encanta
esa canción —volvió a pucherear y YooChun sonrió
dando un trago a su cerveza.
— Ya venimos —dijo el
pelinegro. Los demás se quedaron sentados besando a sus
respectivas parejas o charlando entre todos. La canción electro
cambio de pronto a una balada y entonces YooChun jaló a JunSu de la cintura
besando sus labios, moviéndose lentamente al ritmo de la música—.
Te amo, te amo.
— Yo también te amo. Muchísimo —por
ese momento, por ese instante, YooChun y JunSu olvidaron lo que era ocultarse
de la gente. Lo que era hacerle creer a todo el mundo que eran heterosexuales,
que eran "normales".
Hasta que de pronto sonó un
balazo en otra parte del salón. YooChun se puso alerta y jaló a JunSu
del brazo hasta la mesa. Pronto empezaron a sonar más balazos. Los
ocho salieron con rapidez por la puerta de emergencia. Una bala impacto en el
hombro de YunHo. Entre Hayami y YooChun se lo llevaron. Llegaron al
estacionamiento y pagaron tan rápido como pudieron. Jade, Perrie, JunSu
y YooChun se subieron al auto de YooChun. ChangMin iba a manejar el de YunHo
con YunHo y JaeJoong adentro y Hayami llevaría el suyo a casa.
— Las llevaré a casa. Cualquier cosa, díganle
a mama que me fui a mi departamento. JunSu llámale a AhIn —el rubio
asintió con ojos llorosos, moviendo rápidamente sus dedos sobre la pantalla de
su móvil—. Tranquilo YunHo estará
bien.
--- Secret Love ---
— Debimos llevarlo a un hospital —dijo
ChangMin.
— ¿Y que decimos? ¿Hubo una
redada en un bar gay? Sabes bien que lo dejarían morir ahí —refutó YooChun, ChangMin frunció el ceño. JaeJoong tomó otro cigarro de la
cajetilla con manos temblorosas. JunSu le abrazó sintiéndolo temblar.
YooChun se puso en cunclillas frente a él—. AhIn va a ayudarlo. Va a estar bien.
— ¿Por qué nos odian tanto?
— Porque son imbéciles —AhIn
salió del cuarto de visitas. En donde había metido a
YunHo. Era un medico amigo de YooChun del Instituto. Ambos estaban en el club
de teatro. Era gay y activista, cuando JunSu le llamó al borde del llanto le
sorprendió saber a que grado había llegado la homofobia en su país.
Entraron a un bar gay fingiendo ser del ambiente para sacar una pistola y
atacarlos. Alguien descubrió que era un bar gay desde hace un tiempo
y decidió tratar de aniquilarlos.
— La bala no tocó nada importante,
solamente es cuestión de recuperarse —sonrió—.
Puedes ir Jae —el aludido casi corrió a verlo.
— ¿De verdad no le paso nada más?
—preguntó JunSu.
— Afortunadamente. Solo saqué la bala y
ya. Debe tener reposo absoluto —JoongKi, pareja de AhIn, salió
con té para todos.
— ¿Puedes darme algo más
fuerte JoongKi? —cuestionó ChangMin.
— ¿Whisky?
— Por favor —YooChun iba a
pedir uno pero JunSu se lo prohibió. Apenas estuvo frente a él, ChangMin lo
bebió de un trago.
— ChangMin —su novio musitó bastante preocupado.
— Estoy bien, solo me enferma todo lo que
hacen.
— Así es esto ChangMin —dijo
AhIn—. En nuestro país así funcionan las cosas, o estas con
el sistema o te atienes a las consecuencias. Al ser homosexuales estamos contra
el sistema y su lógica es eliminarnos. Creen que podemos contagiar a más
gente como si fuéramos enfermos pero no es así, les da miedo reconocer que haya
hombres que gusten de otros hombres y mujeres que gusten de otras mujeres. Y yo
pensé que había cambiado todo con el secretario
general apoyando a la comunidad.
--- Secret Love ---
Un año paso
volando, entre más trabajo, más reclamos y más salidas a
escondidas. El departamento de YooChun era el lugar más seguro para
ambos, aunque JunSu se sentía más que protegido en sus brazos.
Estuvieron a punto de terminar en una ocasión gracias a que la madre de YooChun dijo
algo respecto a una cita. Fue tormentoso. La madre de YooChun había
empezado a mandarlo a citas porque sospechaba de su relación.
La madre de JunSu siguió su "ejemplo", el rubio sabe
que probablemente su suegra y ella hablaron y le contó sus sospechas.
Aún no saben cómo
resistir.
YooChun lloró aquella vez
abrazándolo y pidiendo que no lo dejara. Que se quedara a su lado.
Que le diera más tiempo, que pronto iban a irse pero JunSu veía
cada vez más difícil aquello. No les quedaba otra opción,
debían fingir estar interesados en citas, en chicas con cuerpos
lindos y sonrisas amplias, con el rostro cubierto por maquillaje y lindas
faldas sobre sus piernas. Todo eso que no les gustaba. Todo eso que no les
llamaba.
— Hijo, ¿por qué no invitas a JiMin? Es una chica linda.
— Dijo que iba a estar ocupada —mintió
comiendo su sopa. YooHwan rio. Aquella tarde, como hacía mucho no
pasaba, se han reunido ambas familias para comer en casa de los Park.
— ¿Y ustedes? ¿Qué
hay de Nicole y Ayumi? —preguntó la señora Kim a sus
gemelos.
— Ayumi volvió a Japón
mamá. Su abuela enfermó —respondió JunHo.
— Nicole se fue de viaje con sus amigas.
Volverá hasta el próximo año —dijo JunSu—. Igual aun no somos novios.
— Pues estas tardándote.
— No hay prisa mamá —indicó sin mirarle.
— Exactamente. ¿Por qué
les presionan tanto? —preguntó YooHwan—. Ruego por
llegar tarde a esa edad.
— YooHwan, por favor.
— Mamá, los presionan demasiado. Deberían
ir a su ritmo, aún son jóvenes. Ahora no piensan en pañales
y biberones. Piensan en salir a tomar, bailar, ir conociendo gente para casarse
con la persona adecuada, viajar con sus amigos. Tener un buen trabajo, una
buena casa para entonces poder sentar cabeza y disfrutar a su pareja en el
matrimonio antes de pensar en hijos.
— YooHwan... —bufó su madre
molesta.
— Concuerdo con YooHwan —dijo
el señor Kim—. Ustedes solo quieren nietos para
malcriarlos —rio—. Ellos sabrán cuando es
correcto casarse, si los presionan en unos años tendremos tres divorcios.
— Cariño —susurró la señora Kim.
— Mujer, ahora no tienen cabeza para
darte nietos. Ahora piensan en el dinero, la diversión. Es lo mínimo
que merecen por ser tan buenos hijos, cumplieron con su deber de estudiar y son
responsables en sus empleos. No les pidas más —el padre de YooChun le apoyó
silenciosamente. Las señoras no sabían que decir
hasta que sonó el móvil de YooChun y se levantó
tras ver el nombre de JaeJoong en él.
— YooChun —soltó amenazante su padre.
— Es JiMin padre —mintió
saliendo del comedor. JunSu sintió un pinchazo de dolor en el pecho.
— Vaya, hasta el semblante le cambio. A
eso me refería, si los presionan se sentirán tan incómodos, es mejor que vayan a su
ritmo —prosiguió el padre de JunSu. Este tosió
un poco y tomó agua.
— Creo que me dará gripa —musitó.
— Con este clima tan cambiante ya lo creo
—indicó la señora Park. JunSu se puso de pie.
— Voy al sanitario, mi nariz esta
congestionándose —todos asintieron y JunSu salió
encontrando a YooChun en la sala hablando por teléfono.
— Te lo agradeceré de por vida.
Iré a tu casa para que me los des y me digas cuanto te debo —soltó
sonriente. JunSu se confundió. YooChun le miró y sonrió—.
Yep, acaba de salir JunSu. Claro —le tendió el móvil—. Es Jae-hyung —JunSu tomó el
teléfono un tanto incrédulo. Habló unos minutos con JaeJoong y
después le dio el móvil a YooChun. El pelinegro no habló
mucho con él y colgó.
— ¿Qué se supone que le debes?
— Me consiguió unos mangas
edición limitada completamente originales. Su amigo el editor
japonés es un genio —sonrió.
— Supongo.
— ¿Pasa algo?
— No —YooChun rio un poco y se acercó
a su cuello dando una mordida leve mientras pasaba su mano por el trasero del
menor—. YooChun... pueden vernos.
— Eres demasiado irresistible —susurró alejándose—. No creas, aún estoy
molesto por tener que estar aquí en lugar de llegar a casa y tener
nuestro festejo de aniversario.
— Seis años —musitó. Miró ambos lados y empujó a
YooChun tras las cortinas del gran ventanal. Se cubrieron con ellas y entonces
llegó un gran beso. Junsu se aferró al traje de YooChun con la lengua ajena
en su boca. Mordiendo sus labios completamente ansiosos. YooChun suspiró cuando
JunSu tocó su miembro sobre la ropa y le mordió el labio. Después se alejó
y tras verificar que no había nadie tras las cortinas JunSu quiso
salir pero YooChun como si nada le jalo robándole otro beso. Entonces alguien les
miraba—. YooHwan... —el aludido estaba sonrojado y
sorprendido. Lo sospechaba pero eso era... diferente.
— Debo ir al estudio.
— No, YooHwan, podemos explicarlo.
— Hyung, estoy bien. No le diré
a nadie, después hablemos de esto, ahora regresen al comedor o vendrán
a buscarlos y si los encuentran como yo arderá Troya.
--- Secret Love ---
— YooChunnie... ¡Ahhh! ¡Ahí!
—YooChun
mordió su pezón mientras seguía moviendo sus
caderas. JunSu estaba sobre él, moviendo las suyas en sentido
contrario, sintiendo el placer recorrerle de pies a cabeza, con los ojos
cerrados.
JunSu recibió
los labios de YooChun con su boca y lamió la ajena antes de permitir un beso
largo en donde sus lenguas chocaron por ver quién era más fuerte. La de JunSu se dejó
dominar al tiempo en que YooChun le tumbó sobre la cama moviendo sus caderas rápidamente.
JunSu abrazó su espalda entre gemidos y se dedicó a morder su cuello o sus labios
mientras YooChun le llevaba al orgasmo. Tomando hasta la última
gota de su semilla. YooChun se inclinó lamiendo desde su vientre hasta su
miembro para dejarlo "limpio".
Con un día
de retraso gracias a sus familias, celebraban su aniversario número
seis.
— ¿Amor puedes ir por pijamas para ambos? —preguntó YooChun.
— No, debes de consentirme —hizo
un puchero.
— Anda y mañana te preparo el baño
de burbujas —propuso sonriente. A JunSu le brillaron los ojos y dejó un
beso en los labios de YooChun.
— Sabes como convencerme —sonrió
levantándose. YooChun se metió bajo las cobijas entonces. JunSu abrió
el cajón de las pijamas encontrándose con una cajita de terciopelo negro
debajo de un sobre—. YooChun, ¿qué es esto? —tomó la caja y el sobre enseñándoselos. YooChun palmeó la cama a su
lado y JunSu cerró el cajón, volviendo a la cama con ambas cosas.
Se metió bajo las cobijas y le dio las cosas a YooChun. El pelinegro
abrió la cajita mostrando un par de anillos de oro blanco. JunSu le
miró.
— ¿Te gustan? —preguntó recargándose en su hombro.
— Son hermosos —YooChun tomó
un anillo que tenía dentro su nombre grabado y la fecha en la que se volvieron
pareja. El mayor tomó su mano y puso el anillo en el dedo indicado.
— A partir de ahora, si tú
lo quieres claro, te acepto como mi esposo y prometo amarte y respetarte hasta
que me muera y aún así, voy a amarte —sonrió. JunSu se quedó petrificado,
miró el anillo restante, ahí estaba su nombre y la fecha de su
aniversario. Lo tomó tembloroso y lo colocó en el dedo de YooChun.
— Esto... acepto... digo —suspiró—.
Mierda olvidé lo que debo decir —susurró, sonrojado como nunca en su
vida. YooChun rio y le besó con ternura.
— Estamos casados entonces —indicó
tomando el sobre—. Y esto es tu regalo de cumpleaños atrasado —JunSu agarró
el sobre y lo abrió. Había un par de boletos de avión
y una hoja doblada en tres. Los boletos de avión tenían la fecha cuatro de Enero con destino
a Nueva York. Abrió la hoja y leyó con cuidado.
— Chun...
— Las cosas se van el tres de enero, si
tienes algo que quieras mandar con la mudanza tráelo para que se lo lleven de aquí.
Ya vendí este departamento y lo ocuparan en cuanto me vaya. También
mi auto y seré presidente de la empresa de JaeJoong en su sede en Nueva
York. Como él estará en la de Paris y ChangMin en Japón,
un amigo suyo, hetero, se hará cargo de la agencia aquí.
— ¿Jae-hyung tiene amigos heteros?
— Si —rio besando su sien—.
Vamos a estar juntos. Vamos a casarnos allá, tardaremos un poco pero lo lograremos
y podremos adoptar ese bebé que tanto queremos, incluso una niña.
No nos golpearan como en la universidad, no nos intentaran matar. Vamos a ser
libres JunSu —el menor le abrazó del cuello bastante conmovido.
— Gracias YooChun.
— No debes agradecérmelo. Solo
debemos ser cuidadosos. No le digas a nadie de esto y prepara bien tus maletas —el
rubio asintió. Besó su boca y se dejó caer sobre la cama mientras se besaban.
Estaba tan feliz que podría morir. Hasta que se vio empañado
el momento. La madre de YooChun les atrapó. Entró sin avisar y sin decir nada.
Estaba sorprendida de verlos asi pero ellos más al descubrirla. YooHwan entró después.
Su madre se sostuvo de él tras un mareo y después
sus ojos se cerraron y se desmayó, YooHwan apenas alcanzó a atraparla y
le cargó saliendo del cuarto. YooChun se puso de pie para ponerse unos
pantalones holgados y una camiseta blanca—. No salgas, yo me encargo de esto —JunSu
asintió con temor y YooChun se acercó y le besó—. No van a separarnos. Estaremos juntos.
Te lo juro —después de eso salió. YooHwan ya
había despertado a su madre y ella apenas vio a YooChun se levantó
propinándole una bofetada. YooChun se quedó quieto tras
ella.
— Lo intuía pero no creí que fuera
verdad.
— Lo amo.
— ¡No digas idioteces! —un
nuevo golpe.
— No son idioteces, solo es la verdad.
— Termina con él ahora mismo.
— No.
— ¡Es una orden YooChun!
— Ustedes ya no me mantienen madre, puedo
hacer de mi vida lo que quiera.
— ¡Si te quedas con él vas a perderlo todo!
¡Voy
a hacer que tu padre te desherede!
— ¡No me importa! ¡Para algo
estudie tanto madre! ¡No necesito la herencia de papá!
— ¡También le pediré que te cierre todas las puertas en el
país! ¡No podrás trabajar en ningún
lado!
— Hazlo, de todas maneras voy a largarme
de aquí y no tendré que causarte ninguna vergüenza.
— ¡También le diré a YoungMi para que lo alejen de ti!
— Haz lo que quieras mamá. No voy a
renunciar a él, ni él a mí.
— ¡Recapacita!
— Si es todo lo que tienes que decir,
dame la llave de esta casa y vete. Mi madre murió para mí, aunque me duela, como el día
en que me dejaste en el instituto en Estados Unidos y quisieron violarme. O
como cada golpe que me dieron en la Universidad porque me gustaba JunSu y no quería
que le hicieran algo. Tú nunca me protegiste, nunca me enseñaste
nada. No tienes idea de todo lo que sufrí por no decepcionarte, por no
decepcionar a mi padre. Permití tantos insultos. Le dieron un balazo a
uno de mis mejores amigos por ser gay y nadie hizo nada.
— Yo no tengo la culpa de tus rarezas. Yo
siempre fui una buena madre, no entiendo como terminaste así.
— ¿De verdad? ¿Qué
te parece si retrocedemos quince años? ¿Te gusta la idea? Volvamos a cuando tenía
once años. Cuando aún no regresábamos a Corea.
¿Recuerdas
esa navidad mamá?
— No sé de qué hablas.
— Del hermano de mi papá.
Venimos de viaje para las festividades. ¿Aún no recuerdas?
— Hyung, tranquilo —pronunció YooHwan al verlo llorar, bien su hermano era muy sentimental pero esas lágrimas
eran diferentes. Eran de coraje.
— ¿Por qué no lo dices mamá? ¿Por
qué esta aquí YooHwan? Quizá sea mejor que
lo sepa. ¿O no?
— No te atrevas YooChun.
— ¿Por qué tendría consideraciones contigo si tú no las
tienes conmigo?
— Hyung, ¿qué sucede? No es lo que me estoy
imaginando, ¿verdad? —murmuró mirándolo.
— Hace quince años un tipo,
que dice ser hermano de mi padre, entró en mi habitación y abusó de mí
durante días. Metía su asquerosa mano en mis pantalones y
buscaba provocarme algo. Incluso se tocaba frente a mí, yo no podía
hacer nada porque me decía que iba a hacerle lo mismo a mi
hermanito. Y eso no es lo peor. Mi madre lo vio. ¿Y sabes qué hizo? ¡Decirme que todo lo estaba
malinterpretando! ¡Que sus manos en mis pantalones no eran
por eso! ¡Tuvimos que irnos de Corea y negar todo por miedo al que dirán!
¡Porque
ella no podía hacerle eso al hermano de mi padre pero si a mí
que soy su hijo! —YooHwan se quedó mudo un segundo y después
se sentó de golpe.
— Todas las visitas al psicólogo
de mi hyung no fueron por ningún problema del asma.
— Y ni siquiera era un psicólogo,
era un terapeuta que me trato de convencer de que yo había confundido
todo, que yo estaba mal —YooHwan miró a su madre con lágrimas
en los ojos.
— ¿Cómo pudiste?
— Era mi deber de madre, si hablaba
hubiera sido peor.
— ¡¿Peor?! ¡¿Abusaron de tu hijo y pudo ser peor?! ¡No
hiciste nada por él!
— Ahora no vengas a decirme que fuiste
una gran madre. Y si te molesta tener un hijo "así", puedes irme
desheredando —la señora Park no dijo nada. Aunque tampoco
esperó que JunSu llegara a lado de YooChun y limpiara sus lágrimas,
que entrelazara su mano con la de su hijo y le mirara.
— Puede decirle a quien quiera. Ya no
importa. Yo no dejaré a YooChun, ni él a mí. Se lo aseguro —YooHwan tomó a
su madre del brazo avanzando a la puerta.
— Vámonos —ordenó el menor Park—.
Nos vemos luego hyung —trató de sonreírles, después
salieron del departamento de su hermano. YooChun abrazó a JunSu, sintiendo las
lágrimas
salir de sus ojos. El menor lo hizo sentarse en el sofá, acariciando
su cabello, limpiando sus lágrimas para besarle. Había
demasiado amor en él.
— Voy a decirlo —pronunció JunSu.
— ¿Qué? —preguntó YooChun.
— Que te amo. A mis padres, a mi hermano.
A todos. Ya no me quiero esconder como si fuéramos criminales. No lo somos YooChun,
somos humanos, tenemos ese derecho.
— JunSu, te van a correr.
— De todas maneras, pienso vivir con mi
esposo de ahora en adelante —YooChun le miró extasiado al escuchar
esas palabras.
Inevitablemente tras la pelea
con su madre recordó la primera vez que JunSu le tocó y como
lo alejó. El castaño, en aquel entonces, movido por los
besos y las caricias de su novio metió su mano en los pantalones del pelinegro
haciéndolo sentir incómodo. Aquella vez no llegaron a nada.
JunSu se sintió mal sin recordar que YooChun había sufrido
abuso de pequeño. Sin embargo ahora que JunSu le besaba y le decía
aquello, miles de cosas pasaban por su mente. Las razones de porque lo amaba
tanto eran lo principal.
— No debí decírselo a YooHwan.
— ¿Por? El también debía
saberlo. Lo que tus padres te hicieron no fue bueno.
— Pero, ahora peleará con ellos y si lo
corren. ¿A dónde ira?
— Tu hermano siempre contara con
nosotros.
— Eres tan bueno.
— Tú también lo eres —de nuevo limpio las nuevas lágrimas
de YooChun. Debía estar pensando cosas innecesarias.
— Yo...
— Lo eres YooChun y no tienes la culpa de
nada —el pelinegro asintió. JunSu entonces se puso de pie y le
jaló a su cuarto—. Te amo YooChun —el pelinegro solo se dejó
caer sobre la cama con JunSu encima. Sintiendo los labios del rubio en su
cuello, mordiendo sus clavículas.
Pronto su ropa significo un
estorbo, entre besos la camiseta salió del cuerpo de YooChun. El menor bajó
con besos y succiones por su cuerpo. Le gustaba lamer sus costados, chupar su
torso. Al llegar al pantalón holgado bajó de la cama y se hincó
quitando los pantalones de YooChun. Su miembro estaba levantándose.
YooChun gimió alto cuando JunSu lo tomó con su boca. Abrió
un poco sus piernas, lamiendo sus ingles, chupando sus testículos.
YooChun sintió un espasmo de placer cuando JunSu volvió
a chuparle. Una y otra vez le tragó como si su vida dependiera de ello. YooChun
sentía como poco a poco llegaba a la gloria. JunSu le dejó cuando
lo sintió casi terminar y volvió a subir sobre su regazo. Desanudó la
bata que se había puesto para salir y YooChun pudo notar su miembro despierto.
Dejó escapar un gemido cuando JunSu se auto penetró.
— Estas muy sensible —sonrió
JunSu contra su boca. Le besó profundo, metiendo su lengua, antes de mover sus
caderas de arriba a abajo. YooChun no dijo nada, dejó que JunSu tomara el
control, que le llevara a la locura. La bata bajó hasta su cintura mientras él
se movía tan rápido como podía. Apretando
su interior. La diestra de YooChun se movió hasta su pene, masturbándole
rápidamente,
su otra mano apretó su trasero.
— JunSu... me...
— Hazlo. Dentro, muy dentro de mi —soltó
entre gemidos. YooChun terminó llenándole. JunSu se detuvo y comenzó
a masturbarse mientras YooChun se recuperaba. Apenas pudo carburar tumbó a
JunSu sobre la cama y saliendo de él se hizo del pene ajeno con su boca.
JunSu gimió alto, arqueando su espalda cada que YooChun jugaba con su
hendidura. Terminando en cuestión de segundos. YooChun se dejó
caer a su lado, lamiendo los rastros del semen de JunSu en su boca. Sacó un
cigarro y lo encendió mientras JunSu se acurrucaba en su
pecho—. ¿Te sientes mejor?
— Solo estar contigo me hace sentir
mejor, siempre —JunSu sonrió mirando su anillo.
— Nos casamos un día después
de nuestro aniversario y cinco días después de mi cumpleaños —susurró dejando un beso en su cuello.
— Celebraremos mucho en estas fechas.
— ¿Cómo piensas que serán
nuestros hijos?
— Mmm, no lo había pensado.
— ¿Y tendremos mascotas?
— Claro que sí, quiero un
perro de raza grande —JunSu hizo un puchero.
— Yo quiero gatos.
— Igual tenemos que ver si me causan
alergia o no.
— Entonces nunca tendré
gatos —puchereó. YooChun le miró.
— ¿Prefieres a los gatos antes que a mí?
— Eso nunca —sonrió
besándole.
--- Secret Love ---
A la mañana siguiente
hicieron el amor en la ducha para después limpiarse apropiadamente entre besos y
sonrisas. De esa forma también se secaron, se vistieron, cambiaron
las sabanas y cocinaron el desayuno. Huevos revueltos, cereal y humeante café
americano, incluso pan tostado. Ya no existía el miedo, ya no había
que ocultarse, a esas horas ya todos sabrían que ellos eran pareja. ¿Para
qué negarlo? Se amaban y por esa vez se sentían
aliviados por poder decirlo, aunque a sus padres no les pareciera.
— Iré por mis cosas a casa —indicó JunSu.
— ¿Quieres que te acompañe?
— Me agrada la idea —sonrió—.
Mi esposo transportando mis maletas.
— A tu esposo le encantara que traigamos
esos pantalones de cuero que resaltan tu trasero.
— Mi esposo es un pervertido —rio
dejando que la boca de YooChun su hiciera de la suya. Se despegaron debido a
su teléfono sonando. Era su madre—. Hola.
— Es
urgente que vengas JunSu.
— Si, planeo ir por la tarde.
— Te
quiero ya aquí.
— Mamá.
— Nicole
apareció. Está embarazada de ti —JunSu hizo un gesto de confusión.
— ¿Qué?
— Lo
que oyes, así que ven aquí.
Ya —colgó. JunSu hizo un sonido raro con los
labios. ¿Nicole estaba loca?
— ¿Pasa algo?
— Nicole dice que está
embarazada de mi —rio—. Es tan estúpido porque
nunca le he tomado ni siquiera de la mano —musitó apagando su teléfono.
— ¿De verdad?
— ¿Dudas de mí?
— No pero...
— YooChun. ¿Tú te le has insinuado a JiMin?
— Claro que no, después
de la primera "cita" le dije que no quería seguir
intentándolo. Cada que finjo salir con ella vengo a leer mangas o ver
películas, escuchar música.
— ¿Lo ves? ¿Qué pensarías si yo no creyera en ti?
— Creo en ti JunSu, solo que... no
entiendo por qué dice que está embarazada de ti.
— Esta loca —gruñó
levantándose—. Vámonos.
— ¿A dónde?
— A arreglar esto.
--- Secret Love ---
JunSu llegó
nervioso a decir verdad. Sin embargo que YooChun estuviera a su lado le hacia
sentir más tranquilo. Más seguro. Era cansado fingir, era
cansado hacerle creer a todo mundo que eran otro tipo de personas. Que no se
amaban. Al entrar en la estancia vio a su madre con ropa dominical sentada en
el sofa triple, con la pierna cruzada y el semblante serio. A su lado Nicole,
con ojos llorosos mirando el piso. Su padre estaba con ropa deportiva en el
sofa individual fumando un puro. JunHo estaba de pie solo esperando. Él
no creia que JunSu la hubiera embarazado, no porque JunSu no pudiera, si no
porque esa no era su prioridad en ese momento.
— Espero no sonar descortés
pero, ¿qué haces aquí YooChun? —preguntó la señora Kim.
— Estaba con él cuando
llamaste —respondió JunSu.
— ¿Tan temprano en domingo? Tks no importa.
Debes hacerte cargo del bebé.
— ¿Cuál bebé? Mamá, para empezar, nunca la he tomado
siquiera de la mano. Hace meses no la veo.
— ¿O sea que me mentiste?
— Si, la verdad es que Nicole nunca me ha
interesado. Y si mentí fue porque me presionabas demasiado, siempre pidiendo
nietos y una novia que no quiero tener.
— Es normal que me importe mi hijo.
— No así. Estoy harto de que no me dejes hacer de mi vida lo que quiero.
— Es por tu bien. Así que te vas a casar
con ella.
— No, ese hijo ni es mío ni me consta que
este embarazada.
— Deja de mentir —musitó Nicole—.
Hace un par de meses nos vimos afuera de un bar en Gangnam, me sedujiste y me
llevaste a un hotel, estaba borracha.
— ¿Te refieres al día en que
estabas muy ebria y yo iba con YooChun y te dije que no quería seguir fingiendo
porque no me gustabas? —sonrió—. Ese día yo iba al Rainbow. ¿Sabes
que tipo de bar es? Un bar gay, porque soy gay y estoy con YooChun.
— No —reclamó su madre estupefacta. JunHo
contuvo la risa y Nicole buscó un atisbo de mentira en la mirada de alguno pero
no encontró nada—. Es solo un pasatiempo.
— ¿Un pasatiempo de seis años?
Porque YooChun y yo llevamos seis años juntos. ¿Contenta? —su
madre se levantó dispuesta a bofetear a JunSu pero antes de lograrlo su esposo
tomó su brazo.
— ¿Eso querías escuchar? —la señora
Kim dejó que un par de lagrimas salieran de sus ojos debido impotencia—.
Nicole deja de mentir. Ahora déjenme hablar con mi esposa a solas —JunSu
jaló a YooChun a la cocina de la mano, siguiendo a JunHo. Nicole por su parte
salió de la casa completamente avergonzada. El señor Kim apagó su puro y se
sentó en el sofá. Su esposa solo se quedo ahí,
de pie en medio de la sala—. Es increíble lo que hiciste. Si ya te
lo había dicho YooMi. ¿Para qué forzarlo así?
— Quiero que se case con ella.
— Y él no quiere. No vas a obligarlo —suspiró.
— ¿Por qué no? Soy su madre, yo le di la vida.
— Se la diste pero no eres dueña
de ella. Debes hacerte a la idea de que tu hijo menor te dará
nietos adoptados.
— ¿Y si solo esta confundido? Podemos
llevarlo al médico para que lo vuelvan normal.
— JunSu no esta enfermo, ni siquiera le
hace falta algo para decir que es anormal, solo no gusta de las mujeres, como
no le gusta el sabor del ajo, o no le agrada el color verde. Así de sencillo.
JunSu es normal y si no te atreves a aceptarlo, vivirás con ello eternamente.
— ¿A qué te refieres?
— Yo voy a apoyar a mi hijo como apoyaría
a JunHo si me dijera que se casa con una chica mañana o que quiere irse de la empresa. No
estoy para dejarlos. Tú menos que eres su madre, la que los
llevó en su vientre y sonreías con ellos cuando eran pequeños.
Siempre dijiste que tenias un sexto sentido y que los conocías mejor que nadie
y nunca notaste que JunSu no era así.
— Debes apoyarme.
— No, yo debo apoyar lo que haga felices
a mis hijos dentro de las leyes. Y amar a otro hombre, hasta donde sé,
aquí es legal —se levantó y avanzó a la cocina, dándole tiempo
para pensar. Llegando ahí el ama de llaves salió.
El señor Kim sonrió para sus hijos—. JunSu, debemos hablar, a solas —el
rubio asintió levantándose de la silla y caminando tras su
padre hasta el jardín, ahí se sentaron en las sillas de la mesa
principal—. Debemos tener una charla de hombre a hombre.
— ¿Qué? —JunSu estaba un poco confundido.
— Nunca hemos tenido una, apenas me di
cuenta. Generalmente JunHo fue más apegado a mí que tú,
siempre estabas tras tu madre hasta que entraste al Instituto. Nunca hablamos
de que te gustaba, de cosas de padre e hijo.
— Papá.
— No estoy molesto, mucho menos
decepcionado. Estoy contento porque al fin confirmo que él te hace
feliz.
— ¿Te parece bien?
— Lo que tú elijas para mi esta bien —sonrió—.
¿Los
golpes en el Instituto, fueron por esto? —JunSu asintió mordiendo su labio
inferior, su padre suspiró—. ¿Desde entonces sabes que te gustan los
chicos?
— Si —murmuró—. ¿Tú lo sabías?
— Era más un tipo de intuición, YooChun y tú
se volvieron muy unidos, quizá mas de lo que debían. Tus ojos brillan cuando
hablas de él.
— Supongo —sonrió apenado.
— ¿Sabes? Yo siempre supe que me encantaban
las mujeres, pero tuve un primo al cual era muy unido, él era gay.
— ¿De verdad?
— Si —suspiró—. Cuando me lo confesó
sentí miedo, todos tememos a lo desconocido. A medida que fuimos creciendo él
tuvo parejas. Todos eran unos idiotas, lo enamoraban, le prometían la luna y
las estrellas y al final, lo dejaban tras una noche de sexo. Cuando mis tíos se
enteraron fue horrible, tuvo el ojo morado por una semana sin contar las
costillas rotas y golpes en el cuerpo. Lo mandaron al psicólogo
para que saliera de su "perversión" y al no lograr nada lo echaron.
Yo le ayude como pude, fui el único que no le dio la espalda, era como mi
hermano. Era un buen hombre, no merecía tanto odio. Tanto sufrimiento.
— ¿Qué le pasó?
— Llegó un americano y se lo llevó. Le pegaba,
lo tenía encerrado, no lo dejaba comunicarse con nadie. Lo contagió
de VIH y lo dejaron morir —un nuevo suspiro—. Él
era un buen hombre. Solo nació en el lugar y la época equivocados.
— Papá...
— Cuando empezaste a llegar con golpes,
cuando te veía llorar por ellos a escondidas. Me sentía miserable. ¿Que
clase de padres fuimos que no pudiste confiar en nosotros y decirnos "soy
gay"? Viviste tanto tiempo soportando un peso muy grande sobre tus
hombros.
— Estoy bien.
— Pero cuando lo descubriste no. Cuando
te empezaste a interesar en chicos o cuando te enamoraste por primera vez,
nosotros no supimos porque tanta tristeza. Lo aludíamos a la
adolescencia pero realmente no sabias si era correcto y nosotros no te lo
dijimos.
— Igual ya pasó —sonrió—.
¿Mamá...?
— Tu madre es un hueso difícil
de roer pero en cuanto adoptes y vea a sus nietos no podrá con la felicidad.
— Cierto. Nosotros... vamos a irnos a
Estados Unidos en enero. Hace un año en un bar gay hirieron a YunHo y
YooChun tiene miedo de que nos lastimen, ademas queremos casarnos y adoptar y
aquí... por ahora eso no pasará —sonrió levemente, su padre suspiró.
— Siempre pueden venir a visitarnos —devolvió esa sonrisa—. Ayer, nos reunimos con los padres de YooChun. YooMi nos dijo
que los vio desnudos en una cama y besándose, que le dijiste que dijera lo que
quisiera, que no ibas a dejarlo. Tu madre llamó a Nicole y le pidió que le
ayudara a presionarte creyendo que ustedes tenían algo.
— ¿El padre de YooChun ya lo sabe?
— Si, aunque no le parece lo respeta. Él
y yo hablamos a solas después de que YooHwan interviniera, al parecer él
no sabia que su hermano abusó de YooChun. Pelearon bastante, y eso no fue todo,
YooHwan y JunHo también están juntos. Tu madre sigue molesta con él.
— ¿Cuando pasó? —preguntó JunSu, muy sorprendido.
— Durante el tiempo en que YooHwan vivió
en Estados Unidos. JunHo fue a un viaje y se conocieron. Cuando YooHwan volvió
aquí se encontraron de nuevo —sonrió—. Sería bueno que YooChun hablara con
su padre.
— Lo llevaré. Yo sé que para ellos esto es difícil pero...
sólo
nos amamos.
---
Secret Love ---
El señor Park se
quedó pasmado al ver a YooChun ahí. JunSu le sonrió con ternura.
YooChun estaba temblando. Su padre se puso de pie y con la mirada le indicó que
le siguiera. YooChun tardó un poco en decidirse a ir mientras YooHwan y su
madre permanecían callados. YooChun siguió a su padre hasta su despacho. Era mucha
tensión de ambos.
— ¿Por qué te callaste?
— Yo...
— Toda tu vida me has respondido,
diciéndome que no me meta en tus decisiones pero aquella vez no pudiste
decirlo.
— ¿De qué hablas?
— Lo que te hizo mi hermano.
— ¿No lo sabías?
— Me enteré ayer.
— Mamá dijo que lo sabias, que por eso nos íbamos,
porque no querías problemas.
— No, nunca lo supe. YooChun. ¿Qué
tanto te hizo?
— Ya no tiene caso.
— ¡Dímelo! —golpeó su escritorio. YooChun tragó
saliva—. Voy a demandarlo.
— No, ya no tiene caso, ya no importa.
— Entonces que siga haciéndolo. No
importa el daño que te causó, que él siga siendo un maldito degenerado.
— No quiero eso.
— Vamos a denunciarlo entonces —YooChun
lo pensó un minuto. Después suspiró viendo a la nada.
— Me tocaba, metía su mano en mis
pantalones y me decía que si no cooperaba iba a buscar a YooHwan, que nadie me iba
a creer si hablaba. A veces se tocaba frente a mi y me obligaba a mirar —su
voz se cortó por el llanto. Se sentía sucio. Su padre rodeó el escritorio y
le abrazó, YooChun correspondió.
— ¿Nunca te violó?
— No, pero la última vez mi
mamá vio y no dijo nada.
— ¡¿Cómo demonios se pudo callar tanto
tiempo?! —se alejó—. ¡¿En qué carajo pensaba?! ¡Eres su hijo!
— Lo sé.
— YooChun, ¿a partir de ahí supiste que
eras homosexual?
— No, lo supe antes.
— Muy bien —suspiró—. Váyanse a Estados Unidos, yo me encargo de
tu tío y de tu madre.
— ¿Cómo...?
— Por algo el padre de JunSu es mi mejor
amigo, desde que nos casamos queríamos emparentar. No sabíamos
que sería al doble —sonrió levemente. Aun había
molestia en él.
— ¿Doble?
— YooHwan y JunHo dijeron todo ayer —suspiró—.
Espero vengan de vacaciones y traigan a mis nietos.
— Lo haremos —asintió
YooChun. Su padre palmeó su espalda. Por dentro YooChun no esperaba ese apoyo.
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Secret Love ---
YooChun sintió como le despertaban, abrió
los ojos y musitó un "ya voy". Se levantó lentamente avanzando hasta
el baño. ¿Cuántos años habían pasado? Seis. Tenía
un buen trabajo, una buena casa, un excelente esposo que siempre le apoyaba,
con el que llevaba tres años casado oficialmente.
— No me he ido —rio. Caminó a
la cocina y sirvió un poco de leche en un vaso para niños con popote.
Después volvió a la puerta del baño.
Oh cierto, tienen un par de hijos, Jared y Josephine,
unos gemelos de origen taiwanes que les atraparon. Ambos de cuatro años,
habían sido entregados apenas se casaron despues de un agotador año
de papeleo y pruebas. Jared salió del baño y YooChun lo cargó dándole
la leche. Era domingo a las ocho mañana. Jared siempre pedía leche muy
temprano. YooChun le quitó el vasito
apenas terminó y lo dejó en el buró. Se acostó
con el abrazándole mientras que JunSu tenía a la nena. El entonces castaño
abrió los ojos un poco.
— ¿Qué hora es?
— Las ocho, duerme otro poco Su.
— Jared...
— Ya se levantó al baño,
ahora duerme —sonrió. JunSu cerró los ojos. YooChun le miró un minuto
antes de dormir de nuevo.
No más esconderse. No más
dolor. No más golpes. Solo ellos y su familia.
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Secret Love ---
Las fiestas decembrinas
llegaron y ellos volvieron a Seúl. Todo era muy diferente a seis años
atrás. JaeJoong y YunHo se habían casado en París, tenían
tres hijos ya y JaeJoong seguía haciendo crecer su marca de bolsos. YunHo por
otro lado, era fiscal. ChangMin y Hayami estaban en Japón, con el
restaurante del mayor les iba bien pero aún así ChangMin ejercía
su profesión, era profesor de ciencias en una Universidad. Se casaron en
Shibuya y estaban en espera de su primer bebé. YooHwan y JunHo se habían
casado un año atrás. Cuando al fin se ejerció la adopción
y matrimonio de parejas homosexuales. Ellos tenían un bebé adoptado y una recién
nacida.
— Si ya están grandes y preciosos mis bebés
—la
señora Kim sonrió ante el hijo de JunHo y los de JunSu.
Su esposo devolvió esa sonrisa complaciente.
— ¿Ahora qué te paso? —YooChun le preguntó a JunHo que tenía
un pómulo hinchado.
— Un niño molesto a InSoo en el jardín de niños
y JunHo se peleó con su padre —bufó YooHwan con su pequeña
en brazos.
— ¿Dime que padre enseña
a su hijo a decirles maricas a los homosexuales?
— Hyung~ —puchereó JunSu.
— No terminan de aceptarlo JunSu y mi
hijo debe estar bien —dijo su gemelo. El tema se dio por
zanjado y siguió la típica cena con villancicos y regalos.
— No Jared, tu abuela se siente mal —musitó YooChun. Su madre sonrió para su nieto acariciando sus mejillas cuando intento
cargarlo.
— Estoy bien YooChun —sonrió
para él—. Debo recuperarme pronto para cargar a
mis nietos.
— No se esfuerce —dijo JunSu
cargando a Jared para sentarlo a lado de su abuela mientras InSoo y Josephine
corrían por todos lados. La madre de YooChun había desarrollado cáncer en el hígado.
Llevaba meses luchando contra él.
— Aigoo, cuando te vi la ultima vez no
estabas tan grande y pesado —sonrió a su lado. YooHwan se sentó
a lado de Jared con su hija de cuatro meses.
— Papá, quiero un hermanito así —musitó Jared señalando a su prima.
— ¿Un hermanito? —sonrió
YooChun abrazando a JunSu. Su hijo asintió.
— Solo consigan una madre sustituta y nosotros
los pasamos con nuestro médico —dijo YooHwan.
— Es muy sencillo y no duele, te cortan
un pedazo pequeño de piel y se lo llevan para crear un ovulo y un
espermatozoide. Después lo fecundan y lo meten en el útero de la
madre sustituta —indicó JunHo.
— ¿Qué es un útero? —preguntó InSoo quedándose de pie frente
a su papá.
— Es en donde las mujeres guardan a los
bebés para que nazcan —respondió Josephine.
— ¿De verdad?
— De verdad, solo que esta dentro de
nosotros y no lo podemos ver. Eso dijo la señorita Robinson.
— Oh —el pequeño entonces corrió de nuevo y su prima
tras él, estrenando sus juguetes nuevos.
— ¿Cómo sabe Josephine eso? —cuestionó la señora Kim.
— Hubo un altercado en su salón
y tuvieron que explicarles —contestó YooChun.
— ¿Entonces lo intentarán?
—insistió YooHwan.
— De todas maneras contactame con tu médico.
Es algo que vamos a pensar —respondió JunSu.
— Además mis pequeños aún no
crecen tanto.
— Tengo cuatro años papá.
— Cielos YooChun, no digas que es pequeño
si ya es niño grande —dijo su madre abrazando a su nieto.
YooChun sonrió.
Quizá el próximo
año
no estuviera su madre, quizá si. Eso no lo sabía, era cuestión del destino. Si
a sus veinte años le hubieran preguntado si imaginaba un futuro en donde sus
padres cargaran a sus hijos con JunSu el diría "ni loco eso pasaría".
Pero el destino le demostró
que se equivocaba.
Que era incierto.
Y quizá, en su
destino estaba tener otro par de gemelos un año después.
*Secret Love Song - Little Mix
Que doloroso TwT pero el amor cuando es tan profundo y puro, cuando es verdadero, siempre tiene su recompensa..
ResponderEliminarGracias por tan bonito fic *v*
Me fascina cuando escribes sobre temas tan actuales. Más en el país de nacimiento de esos feos. Y es que en los fanfics estamos tan acostumbrad@s a escribir que todos aceptan la homosexualidad, que todo es miel sobre hojuelas (y me incluyo), pero todo está muy alejado de la realidad...
ResponderEliminarPasando un poco a la locura... ¿no has pensado en pasarte al lado del MinSu? Tenemos cosas sensualonas y suculentas para disfrutar día con día. No estás para saberlo, ni yo para comentarlo pero se necesitan historias cofescritoscof así~~
Yo amo eternamente a papá Kim ;u; <3~ es la cosa más hermosa del universo después de yo :''3 (?)...
No diré mucho pese a que me hizo sentir demasiado... y es que todavía tengo dos cosas hermosas que leer; me reservo para ellos (?).
Tu ama.
Ena, me has hecho llorar como toda una magdalena, de verdad, se me ha hecho un nudo en el pecho y me he puesto a llorar como tonta, y estaba a nada de dejarlo todo y saltarme al final y ver que las cosas terminarían bien, pero lo sufrí, y valió la pena esperar.
ResponderEliminarMuchas gracias Ena!! ^^
Fue un fic hermoso ena
ResponderEliminarMucha reflexión
Ojalá todas las personas pudieran entender que todos somos seres humanos con diferentes preferencias
En cuanto vi el "angst" sabía que iba a tener su toque emo, y lo tuvo. Y no diré más nada porque sufro u.u
ResponderEliminarPor lo demás, el amor de Junsu y Yoochun siempre consigue sobreponerse a todo, porque es sincero y puro, y porque obviamente no tiene nada de malo ni anormal, ni es una enfermedad y merece absolutamente el mismo respeto que un amor heterosexual.
La escena hot estuvo hot xD fue lo que más disfruté del shot, lo admito u.u pero es porque tú sabes, lo emo no va conmigo.
Y que bueno que todos fueron felices y comieron perdices (?) xD
Diooos Enna, me tenías al borde del colapso temiendo que algo mucho peor de lo que le pasó a Yunho terminara por separar al Yoosu. La gente homofóbica no solo es intolerante, sino también inhumana y cruel. Me encanto la manera en la que llevaste la trama, todo lo que ellos sufrieron para hacer posible su amor en serio mueve el corazón e insisto, eres genial¡¡y el lemon Yoosu, no bueno, precioso¡¡¡ Me encanto la actitud del Señor Kim, like para ese Ajjoshi que vale oro por ser para sus hijo por entero. me hiciste sufrir con el abuso a mi Ratón (>¡O¡<) y el que su madre no hubiera hecho nada¡¡¡ ella era la que tenia que ir a una terapia. ok volviendo a mis sentidos. ¡¡Que vida el YOOSULOVE¡¡
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