miércoles, 4 de mayo de 2022

[ONESHOT] Secret Love (YooSu Version)

Título: Secret Love
Autora: ヘビ (OrochiLampermanZ)
Pareja: YooSu
Género: AU, Angst, H/C, Slash, Songfic
Extensión: Oneshot [8083 palabras]
Clasificación: Rated M [+16]
Advertencia: Lemon

¿Por qué no puedo abrazarte en la calle?
¿Por qué no puedo besarte en la pista de baile?
Desearía que fuera así
¿Por qué no puede ser así?
Porque soy tuyo*

YooChun hizo una mueca extraña de molestia mientras su madre no le veía. JunSu solo miró a la mesa que poco a poco se llenaba de los platillos de su suegra no-suegra. YooChun apretó su muslo bajo la mesa. No te preocupes. Eso significaba. Ignora a mi madre. Quizá también eso.

— Quizá en Inglaterra sea distinto, pero aquí ni siquiera las parejas normales se muestran afecto en público, mucho menos ellos —la madre de YooChun dijo mirando seriamente a su sobrina.

— Como si el amor fuera algo malo —pronunció Perrie, era prima de YooChun.

Hija de la hermana de la madre de YooChun. Su madre se había casado con un inglés y terminaron naciendo en Inglaterra ella y su hermano menor. En Perrie la genética de su padre había ganado y ella solo tenía parecido a la familia de su padre, rubia y de ojos azules, ni un solo rasgo oriental más que el saber su lengua materna. Su hermano en cambio tenía el toque de su madre, cabello negro, ojos rasgados solo un poco y piel pálida, pómulos marcados como la familia de su madre.

Estaban ahí por el festejo de Chuseok. Incluso su amiga Jade se había colado. Perrie era activista por los derechos LGBTTI en Inglaterra, era bisexual declarada ante su familia inglesa. No podía decir lo mismo de la coreana. Tenían pensamientos como los de su tía. El problema era que YooChun no era heterosexual y Perrie lo sabía. Además de que su tía soltara comentarios tan hirientes hacían que quisiera quedarse a proteger a su primo aunque fuera mayor que ella.

— No es malo pero nos educaron de esa manera. Un hombre debe estar con una mujer, eso es lo que les he enseñado a mis hijos —indicó y avanzó a la cocina.

— A sus hijos no les gusta esa educación —murmuró solo para que Jade, YooChun y JunSu escucharan—. Bueno agradezco no nacer aquí entonces.

— Perrie —bufó su madre con una cacerola llena de fideos.

— Sorry~ pero tengo una mentalidad muy abierta para vivir aquí. Honestamente. Amo este país pero tengo muchas ideas en contra de su sociedad. Las respeto pero no las apoyo.

— Esas ideas liberales no van conmigo. Si YooChun o YooHwan llegan de la mano de otro chico diciendo "soy gay" o se despiden de él o de nosotros —advirtió la madre de YooChun con una cacerola con kimchi.

— Que extremista —Perrie hizo una mueca.

— Es el pensamiento de tu tía y lo debemos respetar —dijo su madre.

— Lo respeto pero estoy en desacuerdo con el —respondió como si nada.

— Debo irme ya. Mamá debe estar preocupada por mi —soltó JunSu poniéndose de pie.

— Oh. ¿No te quedas a cenar? —preguntó la madre de YooChun.

— Iré a cenar con mi familia —sonrió.

— Bueno, saluda a tus padres de nuestra parte, ojalá mañana puedan venir a tomar un café, hace tanto no los veo —la tía de YooChun musitó un tanto nostálgica. Habían estado en la Universidad juntos, era casi inevitable que sus hijos se hicieran amigos.

— Es una lástima que Leigh-Anne no viniera. Debería ver lo guapo que estas. Harían una pareja hermosa —indicó la madre de YooChun.

— Tía, Leigh-Anne ya tiene novio. Se llama Jordan —pronunció Perrie.

— Tks. ¿JunSu no crees que Perrie es linda?

— ¡Tía! —Perrie incluso se sonrojó—. JunSu es como otro primo para mí, como un hermano de YooChun. No hagas esas insinuaciones.

— ¿Y a ti Jade?

— Sin ser racista pero... me gustan ingleses —rio nerviosa—. Pero JunSu es guapo.

— JunSu ya tiene que irse —YooChun se levantó—. Te acompaño a la puerta —soltó un tanto seco.

— JunSu perdona a mi tía y ven mañana para que salgamos a algún bar —sonrió Perrie.

— Es que al paso que vamos YoungMi y yo seremos abuelas a los ochenta —YooChun tuvo que ocultar la molestia en su cara y avanzó a la puerta. Su madre se quedó un tanto confundida pero no dijo nada.

— Hasta luego —JunSu hizo una venia y siguió a YooChun. Se quedó de pie frente a la puerta. YooChun suspiró.

— Disculpa a mi madre.

— No te preocupes, es normal —se quedaron un momento en silencio. JunSu se acercó lentamente buscando un beso y YooChun le detuvo de los hombros.

— Lo quiero tanto como tu pero si alguien nos ve...

— Podrían matarnos, lo sé.

— Voy a sacarte de aquí, solo necesito más tiempo y podremos irnos. Es una promesa.

— YooChun yo te esperaré siempre, solo me preocupa que se den cuenta. Oí que ayer mataron a dos afuera del Magenta.

— No, eso no va a pasarnos. Confía en mí.

— Siempre lo he hecho —YooChun de nuevo se quedó con ganas de un beso y solo abrazó a JunSu un momento.

— Feliz Chuseok.

— Feliz Chuseok YooChun-ah —JunSu sonrió y avanzó por la calle hasta su auto. YooChun suspiró y entró en su casa. Perrie le esperaba en la estancia.

— Mi tía cree que te molestaste porque estas celoso de JunSu y tienes interés en Jade. ¿Hasta cuándo lo ocultaras?

— Hasta que sea necesario. JunSu dice que escuchó que mataron a dos afuera del Magenta.

— ¿El Magenta?

— Es un bar gay cerca del Río Han. Ahí solemos ir y nos sentimos cómodos porque nadie nos mira extraño.

— ¿Te da miedo que les hagan algo?

— Me da miedo que le hagan algo a él. JunSu es demasiado bueno, no merece que lo traten mal por amarme.

— ¿Qué planean hacer? ¿Esconderse toda la vida?

— Recién compre un departamento en Nueva York. Quiero trasladar los muebles de mi departamento de soltero e irme con él. Que empecemos de cero. Obtener la nacionalización americana, casarnos y quizá adoptar.

— Eso suena tan genial, YooChun si necesitas algo dinos. Mis padres y yo estaremos encantados de ayudarles a ambos.

— ¿Tus padres ya saben?

— No. Es tu deber decirlo, pero no tienen nada en contra. Asi que puedes confiar en nosotros. Sabemos como son tus padres, asi que entenderán si no quieres decirles nada.

— Gracias.

--- Secret Love ---

— Ya volvemos, no se preocupen —soltó Perrie, saliendo con Jade, YooChun y JunSu. Se subieron en el auto de YooChun. Las chicas atrás y JunSu en el copiloto. Según sus padres irían a un bar en Gangnam, realmente irían al Magenta.

Entraron en el estacionamiento del local que quedaba a dos cuadras. Una de las razones por las que les gustaba ese bar era que era absolutamente confidencial. No podían darse el lujo de ser descubiertos, en cualquier parte de Seúl la homofobia era brutal. Corea del Sur representaba la tasa más alta de suicidios en países de la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo y una parte significativa de esos suicidios era de gente homosexual, además del bullying, los golpes, el evidenciar gente.

Por esas razones nadie se atrevía a decir "soy gay" o "soy lesbiana" de forma tan liberal. Solo los activistas lo decían porque luchaban por los derechos de su gente. A simple vista el bar parecía una casa normal, pasabas al callejón de lado izquierdo y había una puerta metálica. YooChun tocó y abrió un joven alto y fornido que les recibió con una sonrisa.

— Vienen con nosotros, son mi prima y su novia Siwon —el joven les dejó pasar, adentro todo era tan diferente. Era un enorme salón con dos pisos y una barra. También una pista de baile grande.

— ¡YooChun, por acá! —el aludido vio a su amigo castaño claro gritarle con la mano derecha. Con JunSu de la mano avanzaron hasta la mesa—. Tardaron.

— Mamá estaba en su plan "consigan citas" —soltó YooChun—. Ella es Perrie, mi prima y ella Jade su novia —ambas tendieron su mano saludando a todos—. Él es JaeJoong mi mejor amigo y jefe, él es YunHo, su novio y mi jefe también y ChangMin y su novio no deben tardar.

— Mucho gusto, después de tanto al fin pude conocerlos —rio.

— YooChun habla muy bien de ti —dijo JaeJoong.

— También de ustedes, solo que no tan seguido porque mi tía es... especial.

— Oh lo sé, me corrió de su cumpleaños hace dos años porque iba de la mano con YunHo. Fue épico porque ChangMin y YooChun se molestaron y salieron de la casa aun cuando ya tenían todo preparado.

— Fue la situación mas jodidamente molesta —bufó YooChun con las piernas de JunSu en su regazo.

— ¿Que van a ordenar? —un joven de lindos hoyuelos dijo con libreta en mano.

— Yo quiero una naranjada por favor —indicó JunSu.

— Sin alcohol para JunSu —rio el joven.

— A mi tráeme una cerveza para empezar Leeteuk —dijo YooChun.

— Dos martinis por favor —musitó Perrie.

— A la orden —el joven partió mientras la música electrónica resonaba.

— YooChunnie vamos a bailar —puchereó.

— Tan temprano y ya haces pucheros —ChangMin llegó de la mano de un chico alto y se sentó en los asientos vacíos, saludando a todos con la mano.

— Él es ChangMin y su novio Hayami, ella es mi prima Perrie y su novia Jade.

— Mucho gusto —ChangMin y Hayami estrecharon sus manos con ambas chicas. Leeteuk llegó con sus bebidas.

— ¿Lo mismo de siempre para ustedes? —le preguntó a ChangMin y Hayami. Ellos asintieron, Leeteuk lo anotó en su libreta y se fue.

— YooChunnie vamos a bailar, me encanta esa canción —volvió a pucherear y YooChun sonrió dando un trago a su cerveza.

— Ya venimos —dijo el pelinegro. Los demás se quedaron sentados besando a sus respectivas parejas o charlando entre todos. La canción electro cambio de pronto a una balada y entonces YooChun jaló a JunSu de la cintura besando sus labios, moviéndose lentamente al ritmo de la música—. Te amo, te amo.

— Yo también te amo. Muchísimo —por ese momento, por ese instante, YooChun y JunSu olvidaron lo que era ocultarse de la gente. Lo que era hacerle creer a todo el mundo que eran heterosexuales, que eran "normales".

Hasta que de pronto sonó un balazo en otra parte del salón. YooChun se puso alerta y jaló a JunSu del brazo hasta la mesa. Pronto empezaron a sonar más balazos. Los ocho salieron con rapidez por la puerta de emergencia. Una bala impacto en el hombro de YunHo. Entre Hayami y YooChun se lo llevaron. Llegaron al estacionamiento y pagaron tan rápido como pudieron. Jade, Perrie, JunSu y YooChun se subieron al auto de YooChun. ChangMin iba a manejar el de YunHo con YunHo y JaeJoong adentro y Hayami llevaría el suyo a casa.

— Las llevaré a casa. Cualquier cosa, díganle a mama que me fui a mi departamento. JunSu llámale a AhIn —el rubio asintió con ojos llorosos, moviendo rápidamente sus dedos sobre la pantalla de su móvil—. Tranquilo YunHo estará bien.

--- Secret Love ---

— Debimos llevarlo a un hospital —dijo ChangMin.

— ¿Y que decimos? ¿Hubo una redada en un bar gay? Sabes bien que lo dejarían morir ahí —refutó YooChun, ChangMin frunció el ceño. JaeJoong tomó otro cigarro de la cajetilla con manos temblorosas. JunSu le abrazó sintiéndolo temblar. YooChun se puso en cunclillas frente a él—. AhIn va a ayudarlo. Va a estar bien.

— ¿Por qué nos odian tanto?

— Porque son imbéciles —AhIn salió del cuarto de visitas. En donde había metido a YunHo. Era un medico amigo de YooChun del Instituto. Ambos estaban en el club de teatro. Era gay y activista, cuando JunSu le llamó al borde del llanto le sorprendió saber a que grado había llegado la homofobia en su país. Entraron a un bar gay fingiendo ser del ambiente para sacar una pistola y atacarlos. Alguien descubrió que era un bar gay desde hace un tiempo y decidió tratar de aniquilarlos.

— La bala no tocó nada importante, solamente es cuestión de recuperarse —sonrió—. Puedes ir Jae —el aludido casi corrió a verlo.

— ¿De verdad no le paso nada más? —preguntó JunSu.

— Afortunadamente. Solo saqué la bala y ya. Debe tener reposo absoluto —JoongKi, pareja de AhIn, salió con té para todos.

— ¿Puedes darme algo más fuerte JoongKi? —cuestionó ChangMin.

— ¿Whisky?

— Por favor —YooChun iba a pedir uno pero JunSu se lo prohibió. Apenas estuvo frente a él, ChangMin lo bebió de un trago.

— ChangMin —su novio musitó bastante preocupado.

— Estoy bien, solo me enferma todo lo que hacen.

— Así es esto ChangMin —dijo AhIn—. En nuestro país así funcionan las cosas, o estas con el sistema o te atienes a las consecuencias. Al ser homosexuales estamos contra el sistema y su lógica es eliminarnos. Creen que podemos contagiar a más gente como si fuéramos enfermos pero no es así, les da miedo reconocer que haya hombres que gusten de otros hombres y mujeres que gusten de otras mujeres. Y yo pensé que había cambiado todo con el secretario general apoyando a la comunidad.

--- Secret Love ---

Un año paso volando, entre más trabajo, más reclamos y más salidas a escondidas. El departamento de YooChun era el lugar más seguro para ambos, aunque JunSu se sentía más que protegido en sus brazos. Estuvieron a punto de terminar en una ocasión gracias a que la madre de YooChun dijo algo respecto a una cita. Fue tormentoso. La madre de YooChun había empezado a mandarlo a citas porque sospechaba de su relación. La madre de JunSu siguió su "ejemplo", el rubio sabe que probablemente su suegra y ella hablaron y le contó sus sospechas.

Aún no saben cómo resistir.

YooChun lloró aquella vez abrazándolo y pidiendo que no lo dejara. Que se quedara a su lado. Que le diera más tiempo, que pronto iban a irse pero JunSu veía cada vez más difícil aquello. No les quedaba otra opción, debían fingir estar interesados en citas, en chicas con cuerpos lindos y sonrisas amplias, con el rostro cubierto por maquillaje y lindas faldas sobre sus piernas. Todo eso que no les gustaba. Todo eso que no les llamaba.

— Hijo, ¿por qué no invitas a JiMin? Es una chica linda.

— Dijo que iba a estar ocupada —mintió comiendo su sopa. YooHwan rio. Aquella tarde, como hacía mucho no pasaba, se han reunido ambas familias para comer en casa de los Park.

— ¿Y ustedes? ¿Qué hay de Nicole y Ayumi? —preguntó la señora Kim a sus gemelos.

— Ayumi volvió a Japón mamá. Su abuela enfermó —respondió JunHo.

— Nicole se fue de viaje con sus amigas. Volverá hasta el próximo año —dijo JunSu—. Igual aun no somos novios.

— Pues estas tardándote.

— No hay prisa mamá —indicó sin mirarle.

— Exactamente. ¿Por qué les presionan tanto? —preguntó YooHwan—. Ruego por llegar tarde a esa edad.

— YooHwan, por favor.

— Mamá, los presionan demasiado. Deberían ir a su ritmo, aún son jóvenes. Ahora no piensan en pañales y biberones. Piensan en salir a tomar, bailar, ir conociendo gente para casarse con la persona adecuada, viajar con sus amigos. Tener un buen trabajo, una buena casa para entonces poder sentar cabeza y disfrutar a su pareja en el matrimonio antes de pensar en hijos.

— YooHwan... —bufó su madre molesta.

— Concuerdo con YooHwan —dijo el señor Kim—. Ustedes solo quieren nietos para malcriarlos —rio—. Ellos sabrán cuando es correcto casarse, si los presionan en unos años tendremos tres divorcios.

— Cariño —susurró la señora Kim.

— Mujer, ahora no tienen cabeza para darte nietos. Ahora piensan en el dinero, la diversión. Es lo mínimo que merecen por ser tan buenos hijos, cumplieron con su deber de estudiar y son responsables en sus empleos. No les pidas más —el padre de YooChun le apoyó silenciosamente. Las señoras no sabían que decir hasta que sonó el móvil de YooChun y se levantó tras ver el nombre de JaeJoong en él.

— YooChun —soltó amenazante su padre.

— Es JiMin padre —mintió saliendo del comedor. JunSu sintió un pinchazo de dolor en el pecho.

— Vaya, hasta el semblante le cambio. A eso me refería, si los presionan se sentirán tan incómodos, es mejor que vayan a su ritmo —prosiguió el padre de JunSu. Este tosió un poco y tomó agua.

— Creo que me dará gripa —musitó.

— Con este clima tan cambiante ya lo creo —indicó la señora Park. JunSu se puso de pie.

— Voy al sanitario, mi nariz esta congestionándose —todos asintieron y JunSu salió encontrando a YooChun en la sala hablando por teléfono.

— Te lo agradeceré de por vida. Iré a tu casa para que me los des y me digas cuanto te debo —soltó sonriente. JunSu se confundió. YooChun le miró y sonrió—. Yep, acaba de salir JunSu. Claro —le tendió el móvil—. Es Jae-hyung —JunSu tomó el teléfono un tanto incrédulo. Habló unos minutos con JaeJoong y después le dio el móvil a YooChun. El pelinegro no habló mucho con él y colgó.

— ¿Qué se supone que le debes?

— Me consiguió unos mangas edición limitada completamente originales. Su amigo el editor japonés es un genio —sonrió.

— Supongo.

— ¿Pasa algo?

— No —YooChun rio un poco y se acercó a su cuello dando una mordida leve mientras pasaba su mano por el trasero del menor—. YooChun... pueden vernos.

— Eres demasiado irresistible —susurró alejándose—. No creas, aún estoy molesto por tener que estar aquí en lugar de llegar a casa y tener nuestro festejo de aniversario.

— Seis años —musitó. Miró ambos lados y empujó a YooChun tras las cortinas del gran ventanal. Se cubrieron con ellas y entonces llegó un gran beso. Junsu se aferró al traje de YooChun con la lengua ajena en su boca. Mordiendo sus labios completamente ansiosos. YooChun suspiró cuando JunSu tocó su miembro sobre la ropa y le mordió el labio. Después se alejó y tras verificar que no había nadie tras las cortinas JunSu quiso salir pero YooChun como si nada le jalo robándole otro beso. Entonces alguien les miraba—. YooHwan... —el aludido estaba sonrojado y sorprendido. Lo sospechaba pero eso era... diferente.

— Debo ir al estudio.

— No, YooHwan, podemos explicarlo.

— Hyung, estoy bien. No le diré a nadie, después hablemos de esto, ahora regresen al comedor o vendrán a buscarlos y si los encuentran como yo arderá Troya.

--- Secret Love ---

— YooChunnie... ¡Ahhh! ¡Ahí! —YooChun mordió su pezón mientras seguía moviendo sus caderas. JunSu estaba sobre él, moviendo las suyas en sentido contrario, sintiendo el placer recorrerle de pies a cabeza, con los ojos cerrados.

JunSu recibió los labios de YooChun con su boca y lamió la ajena antes de permitir un beso largo en donde sus lenguas chocaron por ver quién era más fuerte. La de JunSu se dejó dominar al tiempo en que YooChun le tumbó sobre la cama moviendo sus caderas rápidamente. JunSu abrazó su espalda entre gemidos y se dedicó a morder su cuello o sus labios mientras YooChun le llevaba al orgasmo. Tomando hasta la última gota de su semilla. YooChun se inclinó lamiendo desde su vientre hasta su miembro para dejarlo "limpio".

Con un día de retraso gracias a sus familias, celebraban su aniversario número seis.

— ¿Amor puedes ir por pijamas para ambos? —preguntó YooChun.

— No, debes de consentirme —hizo un puchero.

— Anda y mañana te preparo el baño de burbujas —propuso sonriente. A JunSu le brillaron los ojos y dejó un beso en los labios de YooChun.

— Sabes como convencerme —sonrió levantándose. YooChun se metió bajo las cobijas entonces. JunSu abrió el cajón de las pijamas encontrándose con una cajita de terciopelo negro debajo de un sobre—. YooChun, ¿qué es esto? —tomó la caja y el sobre enseñándoselos. YooChun palmeó la cama a su lado y JunSu cerró el cajón, volviendo a la cama con ambas cosas. Se metió bajo las cobijas y le dio las cosas a YooChun. El pelinegro abrió la cajita mostrando un par de anillos de oro blanco. JunSu le miró.

— ¿Te gustan? —preguntó recargándose en su hombro.

— Son hermosos —YooChun tomó un anillo que tenía dentro su nombre grabado y la fecha en la que se volvieron pareja. El mayor tomó su mano y puso el anillo en el dedo indicado.

— A partir de ahora, si tú lo quieres claro, te acepto como mi esposo y prometo amarte y respetarte hasta que me muera y aún así, voy a amarte —sonrió. JunSu se quedó petrificado, miró el anillo restante, ahí estaba su nombre y la fecha de su aniversario. Lo tomó tembloroso y lo colocó en el dedo de YooChun.

— Esto... acepto... digo —suspiró—. Mierda olvidé lo que debo decir —susurró, sonrojado como nunca en su vida. YooChun rio y le besó con ternura.

— Estamos casados entonces —indicó tomando el sobre—. Y esto es tu regalo de cumpleaños atrasado —JunSu agarró el sobre y lo abrió. Había un par de boletos de avión y una hoja doblada en tres. Los boletos de avión tenían la fecha cuatro de Enero con destino a Nueva York. Abrió la hoja y leyó con cuidado.

— Chun...

— Las cosas se van el tres de enero, si tienes algo que quieras mandar con la mudanza tráelo para que se lo lleven de aquí. Ya vendí este departamento y lo ocuparan en cuanto me vaya. También mi auto y seré presidente de la empresa de JaeJoong en su sede en Nueva York. Como él estará en la de Paris y ChangMin en Japón, un amigo suyo, hetero, se hará cargo de la agencia aquí.

— ¿Jae-hyung tiene amigos heteros?

— Si —rio besando su sien—. Vamos a estar juntos. Vamos a casarnos allá, tardaremos un poco pero lo lograremos y podremos adoptar ese bebé que tanto queremos, incluso una niña. No nos golpearan como en la universidad, no nos intentaran matar. Vamos a ser libres JunSu —el menor le abrazó del cuello bastante conmovido.

— Gracias YooChun.

— No debes agradecérmelo. Solo debemos ser cuidadosos. No le digas a nadie de esto y prepara bien tus maletas —el rubio asintió. Besó su boca y se dejó caer sobre la cama mientras se besaban. Estaba tan feliz que podría morir. Hasta que se vio empañado el momento. La madre de YooChun les atrapó. Entró sin avisar y sin decir nada. Estaba sorprendida de verlos asi pero ellos más al descubrirla. YooHwan entró después. Su madre se sostuvo de él tras un mareo y después sus ojos se cerraron y se desmayó, YooHwan apenas alcanzó a atraparla y le cargó saliendo del cuarto. YooChun se puso de pie para ponerse unos pantalones holgados y una camiseta blanca—. No salgas, yo me encargo de esto —JunSu asintió con temor y YooChun se acercó y le besó—. No van a separarnos. Estaremos juntos. Te lo juro —después de eso salió. YooHwan ya había despertado a su madre y ella apenas vio a YooChun se levantó propinándole una bofetada. YooChun se quedó quieto tras ella.

— Lo intuía pero no creí que fuera verdad.

— Lo amo.

— ¡No digas idioteces! —un nuevo golpe.

— No son idioteces, solo es la verdad.

— Termina con él ahora mismo.

— No.

— ¡Es una orden YooChun!

— Ustedes ya no me mantienen madre, puedo hacer de mi vida lo que quiera.

— ¡Si te quedas con él vas a perderlo todo! ¡Voy a hacer que tu padre te desherede!

— ¡No me importa! ¡Para algo estudie tanto madre! ¡No necesito la herencia de papá!

— ¡También le pediré que te cierre todas las puertas en el país! ¡No podrás trabajar en ningún lado!

— Hazlo, de todas maneras voy a largarme de aquí y no tendré que causarte ninguna vergüenza.

— ¡También le diré a YoungMi para que lo alejen de ti!

— Haz lo que quieras mamá. No voy a renunciar a él, ni él a mí.

— ¡Recapacita!

— Si es todo lo que tienes que decir, dame la llave de esta casa y vete. Mi madre murió para mí, aunque me duela, como el día en que me dejaste en el instituto en Estados Unidos y quisieron violarme. O como cada golpe que me dieron en la Universidad porque me gustaba JunSu y no quería que le hicieran algo. Tú nunca me protegiste, nunca me enseñaste nada. No tienes idea de todo lo que sufrí por no decepcionarte, por no decepcionar a mi padre. Permití tantos insultos. Le dieron un balazo a uno de mis mejores amigos por ser gay y nadie hizo nada.

— Yo no tengo la culpa de tus rarezas. Yo siempre fui una buena madre, no entiendo como terminaste así.

— ¿De verdad? ¿Qué te parece si retrocedemos quince años? ¿Te gusta la idea? Volvamos a cuando tenía once años. Cuando aún no regresábamos a Corea. ¿Recuerdas esa navidad mamá?

— No sé de qué hablas.

— Del hermano de mi papá. Venimos de viaje para las festividades. ¿Aún no recuerdas?

— Hyung, tranquilo —pronunció YooHwan al verlo llorar, bien su hermano era muy sentimental pero esas lágrimas eran diferentes. Eran de coraje.

— ¿Por qué no lo dices mamá? ¿Por qué esta aquí YooHwan? Quizá sea mejor que lo sepa. ¿O no?

— No te atrevas YooChun.

— ¿Por qué tendría consideraciones contigo si tú no las tienes conmigo?

— Hyung, ¿qué sucede? No es lo que me estoy imaginando, ¿verdad? —murmuró mirándolo.

— Hace quince años un tipo, que dice ser hermano de mi padre, entró en mi habitación y abusó de mí durante días. Metía su asquerosa mano en mis pantalones y buscaba provocarme algo. Incluso se tocaba frente a mí, yo no podía hacer nada porque me decía que iba a hacerle lo mismo a mi hermanito. Y eso no es lo peor. Mi madre lo vio. ¿Y sabes qué hizo? ¡Decirme que todo lo estaba malinterpretando! ¡Que sus manos en mis pantalones no eran por eso! ¡Tuvimos que irnos de Corea y negar todo por miedo al que dirán! ¡Porque ella no podía hacerle eso al hermano de mi padre pero si a mí que soy su hijo! —YooHwan se quedó mudo un segundo y después se sentó de golpe.

— Todas las visitas al psicólogo de mi hyung no fueron por ningún problema del asma.

— Y ni siquiera era un psicólogo, era un terapeuta que me trato de convencer de que yo había confundido todo, que yo estaba mal —YooHwan miró a su madre con lágrimas en los ojos.

— ¿Cómo pudiste?

— Era mi deber de madre, si hablaba hubiera sido peor.

— ¡¿Peor?! ¡¿Abusaron de tu hijo y pudo ser peor?! ¡No hiciste nada por él!

— Ahora no vengas a decirme que fuiste una gran madre. Y si te molesta tener un hijo "así", puedes irme desheredando —la señora Park no dijo nada. Aunque tampoco esperó que JunSu llegara a lado de YooChun y limpiara sus lágrimas, que entrelazara su mano con la de su hijo y le mirara.

— Puede decirle a quien quiera. Ya no importa. Yo no dejaré a YooChun, ni él a mí. Se lo aseguro —YooHwan tomó a su madre del brazo avanzando a la puerta.

— Vámonos —ordenó el menor Park—. Nos vemos luego hyung —trató de sonreírles, después salieron del departamento de su hermano. YooChun abrazó a JunSu, sintiendo las lágrimas salir de sus ojos. El menor lo hizo sentarse en el sofá, acariciando su cabello, limpiando sus lágrimas para besarle. Había demasiado amor en él.

— Voy a decirlo —pronunció JunSu.

— ¿Qué? —preguntó YooChun.

— Que te amo. A mis padres, a mi hermano. A todos. Ya no me quiero esconder como si fuéramos criminales. No lo somos YooChun, somos humanos, tenemos ese derecho.

— JunSu, te van a correr.

— De todas maneras, pienso vivir con mi esposo de ahora en adelante —YooChun le miró extasiado al escuchar esas palabras.

Inevitablemente tras la pelea con su madre recordó la primera vez que JunSu le tocó y como lo alejó. El castaño, en aquel entonces, movido por los besos y las caricias de su novio metió su mano en los pantalones del pelinegro haciéndolo sentir incómodo. Aquella vez no llegaron a nada. JunSu se sintió mal sin recordar que YooChun había sufrido abuso de pequeño. Sin embargo ahora que JunSu le besaba y le decía aquello, miles de cosas pasaban por su mente. Las razones de porque lo amaba tanto eran lo principal.

— No debí decírselo a YooHwan.

— ¿Por? El también debía saberlo. Lo que tus padres te hicieron no fue bueno.

— Pero, ahora peleará con ellos y si lo corren. ¿A dónde ira?

— Tu hermano siempre contara con nosotros.

— Eres tan bueno.

— Tú también lo eres —de nuevo limpio las nuevas lágrimas de YooChun. Debía estar pensando cosas innecesarias.

— Yo...

— Lo eres YooChun y no tienes la culpa de nada —el pelinegro asintió. JunSu entonces se puso de pie y le jaló a su cuarto—. Te amo YooChun —el pelinegro solo se dejó caer sobre la cama con JunSu encima. Sintiendo los labios del rubio en su cuello, mordiendo sus clavículas.

Pronto su ropa significo un estorbo, entre besos la camiseta salió del cuerpo de YooChun. El menor bajó con besos y succiones por su cuerpo. Le gustaba lamer sus costados, chupar su torso. Al llegar al pantalón holgado bajó de la cama y se hincó quitando los pantalones de YooChun. Su miembro estaba levantándose. YooChun gimió alto cuando JunSu lo tomó con su boca. Abrió un poco sus piernas, lamiendo sus ingles, chupando sus testículos. YooChun sintió un espasmo de placer cuando JunSu volvió a chuparle. Una y otra vez le tragó como si su vida dependiera de ello. YooChun sentía como poco a poco llegaba a la gloria. JunSu le dejó cuando lo sintió casi terminar y volvió a subir sobre su regazo. Desanudó la bata que se había puesto para salir y YooChun pudo notar su miembro despierto. Dejó escapar un gemido cuando JunSu se auto penetró.

— Estas muy sensible —sonrió JunSu contra su boca. Le besó profundo, metiendo su lengua, antes de mover sus caderas de arriba a abajo. YooChun no dijo nada, dejó que JunSu tomara el control, que le llevara a la locura. La bata bajó hasta su cintura mientras él se movía tan rápido como podía. Apretando su interior. La diestra de YooChun se movió hasta su pene, masturbándole rápidamente, su otra mano apretó su trasero.

— JunSu... me...

— Hazlo. Dentro, muy dentro de mi —soltó entre gemidos. YooChun terminó llenándole. JunSu se detuvo y comenzó a masturbarse mientras YooChun se recuperaba. Apenas pudo carburar tumbó a JunSu sobre la cama y saliendo de él se hizo del pene ajeno con su boca. JunSu gimió alto, arqueando su espalda cada que YooChun jugaba con su hendidura. Terminando en cuestión de segundos. YooChun se dejó caer a su lado, lamiendo los rastros del semen de JunSu en su boca. Sacó un cigarro y lo encendió mientras JunSu se acurrucaba en su pecho—. ¿Te sientes mejor?

— Solo estar contigo me hace sentir mejor, siempre —JunSu sonrió mirando su anillo.

— Nos casamos un día después de nuestro aniversario y cinco días después de mi cumpleaños —susurró dejando un beso en su cuello.

— Celebraremos mucho en estas fechas.

— ¿Cómo piensas que serán nuestros hijos?

— Mmm, no lo había pensado.

— ¿Y tendremos mascotas?

— Claro que sí, quiero un perro de raza grande —JunSu hizo un puchero.

— Yo quiero gatos.

— Igual tenemos que ver si me causan alergia o no.

— Entonces nunca tendré gatos —puchereó. YooChun le miró.

— ¿Prefieres a los gatos antes que a mí?

— Eso nunca —sonrió besándole.

--- Secret Love ---

A la mañana siguiente hicieron el amor en la ducha para después limpiarse apropiadamente entre besos y sonrisas. De esa forma también se secaron, se vistieron, cambiaron las sabanas y cocinaron el desayuno. Huevos revueltos, cereal y humeante café americano, incluso pan tostado. Ya no existía el miedo, ya no había que ocultarse, a esas horas ya todos sabrían que ellos eran pareja. ¿Para qué negarlo? Se amaban y por esa vez se sentían aliviados por poder decirlo, aunque a sus padres no les pareciera.

— Iré por mis cosas a casa —indicó JunSu.

— ¿Quieres que te acompañe?

— Me agrada la idea —sonrió—. Mi esposo transportando mis maletas.

— A tu esposo le encantara que traigamos esos pantalones de cuero que resaltan tu trasero.

— Mi esposo es un pervertido —rio dejando que la boca de YooChun su hiciera de la suya. Se despegaron debido a su teléfono sonando. Era su madre—. Hola.

— Es urgente que vengas JunSu.

— Si, planeo ir por la tarde.

— Te quiero ya aquí.

— Mamá.

— Nicole apareció. Está embarazada de ti —JunSu hizo un gesto de confusión.

— ¿Qué?

— Lo que oyes, así que ven aquí. Ya —colgó. JunSu hizo un sonido raro con los labios. ¿Nicole estaba loca?

— ¿Pasa algo?

— Nicole dice que está embarazada de mi —rio—. Es tan estúpido porque nunca le he tomado ni siquiera de la mano —musitó apagando su teléfono.

— ¿De verdad?

— ¿Dudas de mí?

— No pero...

— YooChun. ¿Tú te le has insinuado a JiMin?

— Claro que no, después de la primera "cita" le dije que no quería seguir intentándolo. Cada que finjo salir con ella vengo a leer mangas o ver películas, escuchar música.

— ¿Lo ves? ¿Qué pensarías si yo no creyera en ti?

— Creo en ti JunSu, solo que... no entiendo por qué dice que está embarazada de ti.

— Esta loca —gruñó levantándose—. Vámonos.

— ¿A dónde?

— A arreglar esto.

--- Secret Love ---

JunSu llegó nervioso a decir verdad. Sin embargo que YooChun estuviera a su lado le hacia sentir más tranquilo. Más seguro. Era cansado fingir, era cansado hacerle creer a todo mundo que eran otro tipo de personas. Que no se amaban. Al entrar en la estancia vio a su madre con ropa dominical sentada en el sofa triple, con la pierna cruzada y el semblante serio. A su lado Nicole, con ojos llorosos mirando el piso. Su padre estaba con ropa deportiva en el sofa individual fumando un puro. JunHo estaba de pie solo esperando. Él no creia que JunSu la hubiera embarazado, no porque JunSu no pudiera, si no porque esa no era su prioridad en ese momento.

— Espero no sonar descortés pero, ¿qué haces aquí YooChun? —preguntó la señora Kim.

— Estaba con él cuando llamaste —respondió JunSu.

— ¿Tan temprano en domingo? Tks no importa. Debes hacerte cargo del bebé.

— ¿Cuál bebé? Mamá, para empezar, nunca la he tomado siquiera de la mano. Hace meses no la veo.

— ¿O sea que me mentiste?

— Si, la verdad es que Nicole nunca me ha interesado. Y si mentí fue porque me presionabas demasiado, siempre pidiendo nietos y una novia que no quiero tener.

— Es normal que me importe mi hijo.

— No así. Estoy harto de que no me dejes hacer de mi vida lo que quiero.

— Es por tu bien. Así que te vas a casar con ella.

— No, ese hijo ni es mío ni me consta que este embarazada.

— Deja de mentir —musitó Nicole—. Hace un par de meses nos vimos afuera de un bar en Gangnam, me sedujiste y me llevaste a un hotel, estaba borracha.

— ¿Te refieres al día en que estabas muy ebria y yo iba con YooChun y te dije que no quería seguir fingiendo porque no me gustabas? —sonrió—. Ese día yo iba al Rainbow. ¿Sabes que tipo de bar es? Un bar gay, porque soy gay y estoy con YooChun.

— No —reclamó su madre estupefacta. JunHo contuvo la risa y Nicole buscó un atisbo de mentira en la mirada de alguno pero no encontró nada—. Es solo un pasatiempo.

— ¿Un pasatiempo de seis años? Porque YooChun y yo llevamos seis años juntos. ¿Contenta? —su madre se levantó dispuesta a bofetear a JunSu pero antes de lograrlo su esposo tomó su brazo.

— ¿Eso querías escuchar? —la señora Kim dejó que un par de lagrimas salieran de sus ojos debido impotencia—. Nicole deja de mentir. Ahora déjenme hablar con mi esposa a solas —JunSu jaló a YooChun a la cocina de la mano, siguiendo a JunHo. Nicole por su parte salió de la casa completamente avergonzada. El señor Kim apagó su puro y se sentó en el sofá. Su esposa solo se quedo ahí, de pie en medio de la sala—. Es increíble lo que hiciste. Si ya te lo había dicho YooMi. ¿Para qué forzarlo así?

— Quiero que se case con ella.

— Y él no quiere. No vas a obligarlo —suspiró.

— ¿Por qué no? Soy su madre, yo le di la vida.

— Se la diste pero no eres dueña de ella. Debes hacerte a la idea de que tu hijo menor te dará nietos adoptados.

— ¿Y si solo esta confundido? Podemos llevarlo al médico para que lo vuelvan normal.

— JunSu no esta enfermo, ni siquiera le hace falta algo para decir que es anormal, solo no gusta de las mujeres, como no le gusta el sabor del ajo, o no le agrada el color verde. Así de sencillo. JunSu es normal y si no te atreves a aceptarlo, vivirás con ello eternamente.

— ¿A qué te refieres?

— Yo voy a apoyar a mi hijo como apoyaría a JunHo si me dijera que se casa con una chica mañana o que quiere irse de la empresa. No estoy para dejarlos. Tú menos que eres su madre, la que los llevó en su vientre y sonreías con ellos cuando eran pequeños. Siempre dijiste que tenias un sexto sentido y que los conocías mejor que nadie y nunca notaste que JunSu no era así.

— Debes apoyarme.

— No, yo debo apoyar lo que haga felices a mis hijos dentro de las leyes. Y amar a otro hombre, hasta donde sé, aquí es legal —se levantó y avanzó a la cocina, dándole tiempo para pensar. Llegando ahí el ama de llaves salió. El señor Kim sonrió para sus hijos—. JunSu, debemos hablar, a solas —el rubio asintió levantándose de la silla y caminando tras su padre hasta el jardín, ahí se sentaron en las sillas de la mesa principal—. Debemos tener una charla de hombre a hombre.

— ¿Qué? —JunSu estaba un poco confundido.

— Nunca hemos tenido una, apenas me di cuenta. Generalmente JunHo fue más apegado a mí que tú, siempre estabas tras tu madre hasta que entraste al Instituto. Nunca hablamos de que te gustaba, de cosas de padre e hijo.

— Papá.

— No estoy molesto, mucho menos decepcionado. Estoy contento porque al fin confirmo que él te hace feliz.

— ¿Te parece bien?

— Lo que tú elijas para mi esta bien —sonrió—. ¿Los golpes en el Instituto, fueron por esto? —JunSu asintió mordiendo su labio inferior, su padre suspiró—. ¿Desde entonces sabes que te gustan los chicos?

— Si —murmuró—. ¿Tú lo sabías?

— Era más un tipo de intuición, YooChun y tú se volvieron muy unidos, quizá mas de lo que debían. Tus ojos brillan cuando hablas de él.

— Supongo —sonrió apenado.

— ¿Sabes? Yo siempre supe que me encantaban las mujeres, pero tuve un primo al cual era muy unido, él era gay.

— ¿De verdad?

— Si —suspiró—. Cuando me lo confesó sentí miedo, todos tememos a lo desconocido. A medida que fuimos creciendo él tuvo parejas. Todos eran unos idiotas, lo enamoraban, le prometían la luna y las estrellas y al final, lo dejaban tras una noche de sexo. Cuando mis tíos se enteraron fue horrible, tuvo el ojo morado por una semana sin contar las costillas rotas y golpes en el cuerpo. Lo mandaron al psicólogo para que saliera de su "perversión" y al no lograr nada lo echaron. Yo le ayude como pude, fui el único que no le dio la espalda, era como mi hermano. Era un buen hombre, no merecía tanto odio. Tanto sufrimiento.

— ¿Qué le pasó?

— Llegó un americano y se lo llevó. Le pegaba, lo tenía encerrado, no lo dejaba comunicarse con nadie. Lo contagió de VIH y lo dejaron morir —un nuevo suspiro—. Él era un buen hombre. Solo nació en el lugar y la época equivocados.

— Papá...

— Cuando empezaste a llegar con golpes, cuando te veía llorar por ellos a escondidas. Me sentía miserable. ¿Que clase de padres fuimos que no pudiste confiar en nosotros y decirnos "soy gay"? Viviste tanto tiempo soportando un peso muy grande sobre tus hombros.

— Estoy bien.

— Pero cuando lo descubriste no. Cuando te empezaste a interesar en chicos o cuando te enamoraste por primera vez, nosotros no supimos porque tanta tristeza. Lo aludíamos a la adolescencia pero realmente no sabias si era correcto y nosotros no te lo dijimos.

— Igual ya pasó —sonrió—. ¿Mamá...?

— Tu madre es un hueso difícil de roer pero en cuanto adoptes y vea a sus nietos no podrá con la felicidad.

— Cierto. Nosotros... vamos a irnos a Estados Unidos en enero. Hace un año en un bar gay hirieron a YunHo y YooChun tiene miedo de que nos lastimen, ademas queremos casarnos y adoptar y aquí... por ahora eso no pasará —sonrió levemente, su padre suspiró.

— Siempre pueden venir a visitarnos —devolvió esa sonrisa—. Ayer, nos reunimos con los padres de YooChun. YooMi nos dijo que los vio desnudos en una cama y besándose, que le dijiste que dijera lo que quisiera, que no ibas a dejarlo. Tu madre llamó a Nicole y le pidió que le ayudara a presionarte creyendo que ustedes tenían algo.

— ¿El padre de YooChun ya lo sabe?

— Si, aunque no le parece lo respeta. Él y yo hablamos a solas después de que YooHwan interviniera, al parecer él no sabia que su hermano abusó de YooChun. Pelearon bastante, y eso no fue todo, YooHwan y JunHo también están juntos. Tu madre sigue molesta con él.

— ¿Cuando pasó? —preguntó JunSu, muy sorprendido.

— Durante el tiempo en que YooHwan vivió en Estados Unidos. JunHo fue a un viaje y se conocieron. Cuando YooHwan volvió aquí se encontraron de nuevo —sonrió—. Sería bueno que YooChun hablara con su padre.

— Lo llevaré. Yo sé que para ellos esto es difícil pero... sólo nos amamos.

--- Secret Love ---

El señor Park se quedó pasmado al ver a YooChun ahí. JunSu le sonrió con ternura. YooChun estaba temblando. Su padre se puso de pie y con la mirada le indicó que le siguiera. YooChun tardó un poco en decidirse a ir mientras YooHwan y su madre permanecían callados. YooChun siguió a su padre hasta su despacho. Era mucha tensión de ambos.

— ¿Por qué te callaste?

— Yo...

— Toda tu vida me has respondido, diciéndome que no me meta en tus decisiones pero aquella vez no pudiste decirlo.

— ¿De qué hablas?

— Lo que te hizo mi hermano.

— ¿No lo sabías?

— Me enteré ayer.

— Mamá dijo que lo sabias, que por eso nos íbamos, porque no querías problemas.

— No, nunca lo supe. YooChun. ¿Qué tanto te hizo?

— Ya no tiene caso.

— ¡Dímelo! —golpeó su escritorio. YooChun tragó saliva—. Voy a demandarlo.

— No, ya no tiene caso, ya no importa.

— Entonces que siga haciéndolo. No importa el daño que te causó, que él siga siendo un maldito degenerado.

— No quiero eso.

— Vamos a denunciarlo entonces —YooChun lo pensó un minuto. Después suspiró viendo a la nada.

— Me tocaba, metía su mano en mis pantalones y me decía que si no cooperaba iba a buscar a YooHwan, que nadie me iba a creer si hablaba. A veces se tocaba frente a mi y me obligaba a mirar —su voz se cortó por el llanto. Se sentía sucio. Su padre rodeó el escritorio y le abrazó, YooChun correspondió.

— ¿Nunca te violó?

— No, pero la última vez mi mamá vio y no dijo nada.

— ¡¿Cómo demonios se pudo callar tanto tiempo?! —se alejó—. ¡¿En qué carajo pensaba?! ¡Eres su hijo!

— Lo sé.

— YooChun, ¿a partir de ahí supiste que eras homosexual?

— No, lo supe antes.

— Muy bien —suspiró—. Váyanse a Estados Unidos, yo me encargo de tu tío y de tu madre.

— ¿Cómo...?

— Por algo el padre de JunSu es mi mejor amigo, desde que nos casamos queríamos emparentar. No sabíamos que sería al doble —sonrió levemente. Aun había molestia en él.

— ¿Doble?

— YooHwan y JunHo dijeron todo ayer —suspiró—. Espero vengan de vacaciones y traigan a mis nietos.

— Lo haremos —asintió YooChun. Su padre palmeó su espalda. Por dentro YooChun no esperaba ese apoyo.

--- Secret Love ---

YooChun sintió como le despertaban, abrió los ojos y musitó un "ya voy". Se levantó lentamente avanzando hasta el baño. ¿Cuántos años habían pasado? Seis. Tenía un buen trabajo, una buena casa, un excelente esposo que siempre le apoyaba, con el que llevaba tres años casado oficialmente.

— No me he ido —rio. Caminó a la cocina y sirvió un poco de leche en un vaso para niños con popote. Después volvió a la puerta del baño.

Oh cierto, tienen un par de hijos, Jared y Josephine, unos gemelos de origen taiwanes que les atraparon. Ambos de cuatro años, habían sido entregados apenas se casaron despues de un agotador año de papeleo y pruebas. Jared salió del baño y YooChun lo cargó dándole la leche. Era domingo a las ocho mañana. Jared siempre pedía leche muy temprano.  YooChun le quitó el vasito apenas terminó y lo dejó en el buró. Se acostó con el abrazándole mientras que JunSu tenía a la nena. El entonces castaño abrió los ojos un poco.

— ¿Qué hora es?

— Las ocho, duerme otro poco Su.

— Jared...

— Ya se levantó al baño, ahora duerme —sonrió. JunSu cerró los ojos. YooChun le miró un minuto antes de dormir de nuevo.

No más esconderse. No más dolor. No más golpes. Solo ellos y su familia.

--- Secret Love ---

Las fiestas decembrinas llegaron y ellos volvieron a Seúl. Todo era muy diferente a seis años atrás. JaeJoong y YunHo se habían casado en París, tenían tres hijos ya y JaeJoong seguía haciendo crecer su marca de bolsos. YunHo por otro lado, era fiscal. ChangMin y Hayami estaban en Japón, con el restaurante del mayor les iba bien pero aún así ChangMin ejercía su profesión, era profesor de ciencias en una Universidad. Se casaron en Shibuya y estaban en espera de su primer bebé. YooHwan y JunHo se habían casado un año atrás. Cuando al fin se ejerció la adopción y matrimonio de parejas homosexuales. Ellos tenían un bebé adoptado y una recién nacida.

— Si ya están grandes y preciosos mis bebés —la señora Kim sonrió ante el hijo de JunHo y los de JunSu. Su esposo devolvió esa sonrisa complaciente.

— ¿Ahora qué te paso? —YooChun le preguntó a JunHo que tenía un pómulo hinchado.

— Un niño molesto a InSoo en el jardín de niños y JunHo se peleó con su padre —bufó YooHwan con su pequeña en brazos.

— ¿Dime que padre enseña a su hijo a decirles maricas a los homosexuales?

— Hyung~ —puchereó JunSu.

— No terminan de aceptarlo JunSu y mi hijo debe estar bien —dijo su gemelo. El tema se dio por zanjado y siguió la típica cena con villancicos y regalos.

— No Jared, tu abuela se siente mal —musitó YooChun. Su madre sonrió para su nieto acariciando sus mejillas cuando intento cargarlo.

— Estoy bien YooChun —sonrió para él—. Debo recuperarme pronto para cargar a mis nietos.

— No se esfuerce —dijo JunSu cargando a Jared para sentarlo a lado de su abuela mientras InSoo y Josephine corrían por todos lados. La madre de YooChun había desarrollado cáncer en el hígado. Llevaba meses luchando contra él.

— Aigoo, cuando te vi la ultima vez no estabas tan grande y pesado —sonrió a su lado. YooHwan se sentó a lado de Jared con su hija de cuatro meses.

— Papá, quiero un hermanito así —musitó Jared señalando a su prima.

— ¿Un hermanito? —sonrió YooChun abrazando a JunSu. Su hijo asintió.

— Solo consigan una madre sustituta y nosotros los pasamos con nuestro médico —dijo YooHwan.

— Es muy sencillo y no duele, te cortan un pedazo pequeño de piel y se lo llevan para crear un ovulo y un espermatozoide. Después lo fecundan y lo meten en el útero de la madre sustituta —indicó JunHo.

— ¿Qué es un útero? —preguntó InSoo quedándose de pie frente a su papá.

— Es en donde las mujeres guardan a los bebés para que nazcan —respondió Josephine.

— ¿De verdad?

— De verdad, solo que esta dentro de nosotros y no lo podemos ver. Eso dijo la señorita Robinson.

— Oh —el pequeño entonces corrió de nuevo y su prima tras él, estrenando sus juguetes nuevos.

— ¿Cómo sabe Josephine eso? —cuestionó la señora Kim.

— Hubo un altercado en su salón y tuvieron que explicarles —contestó YooChun.

— ¿Entonces lo intentarán? —insistió YooHwan.

— De todas maneras contactame con tu médico. Es algo que vamos a pensar —respondió JunSu.

— Además mis pequeños aún no crecen tanto.

— Tengo cuatro años papá.

— Cielos YooChun, no digas que es pequeño si ya es niño grande —dijo su madre abrazando a su nieto. YooChun sonrió.

Quizá el próximo año no estuviera su madre, quizá si. Eso no lo sabía, era cuestión del destino. Si a sus veinte años le hubieran preguntado si imaginaba un futuro en donde sus padres cargaran a sus hijos con JunSu el diría "ni loco eso pasaría".

Pero el destino le demostró que se equivocaba.

Que era incierto.

Y quizá, en su destino estaba tener otro par de gemelos un año después.


*Secret Love Song - Little Mix

6 comentarios:

  1. Que doloroso TwT pero el amor cuando es tan profundo y puro, cuando es verdadero, siempre tiene su recompensa..

    Gracias por tan bonito fic *v*

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  2. Me fascina cuando escribes sobre temas tan actuales. Más en el país de nacimiento de esos feos. Y es que en los fanfics estamos tan acostumbrad@s a escribir que todos aceptan la homosexualidad, que todo es miel sobre hojuelas (y me incluyo), pero todo está muy alejado de la realidad...

    Pasando un poco a la locura... ¿no has pensado en pasarte al lado del MinSu? Tenemos cosas sensualonas y suculentas para disfrutar día con día. No estás para saberlo, ni yo para comentarlo pero se necesitan historias cofescritoscof así~~

    Yo amo eternamente a papá Kim ;u; <3~ es la cosa más hermosa del universo después de yo :''3 (?)...

    No diré mucho pese a que me hizo sentir demasiado... y es que todavía tengo dos cosas hermosas que leer; me reservo para ellos (?).

    Tu ama.

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  3. Ena, me has hecho llorar como toda una magdalena, de verdad, se me ha hecho un nudo en el pecho y me he puesto a llorar como tonta, y estaba a nada de dejarlo todo y saltarme al final y ver que las cosas terminarían bien, pero lo sufrí, y valió la pena esperar.

    Muchas gracias Ena!! ^^

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  4. Fue un fic hermoso ena
    Mucha reflexión
    Ojalá todas las personas pudieran entender que todos somos seres humanos con diferentes preferencias

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  5. En cuanto vi el "angst" sabía que iba a tener su toque emo, y lo tuvo. Y no diré más nada porque sufro u.u

    Por lo demás, el amor de Junsu y Yoochun siempre consigue sobreponerse a todo, porque es sincero y puro, y porque obviamente no tiene nada de malo ni anormal, ni es una enfermedad y merece absolutamente el mismo respeto que un amor heterosexual.

    La escena hot estuvo hot xD fue lo que más disfruté del shot, lo admito u.u pero es porque tú sabes, lo emo no va conmigo.

    Y que bueno que todos fueron felices y comieron perdices (?) xD

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  6. Diooos Enna, me tenías al borde del colapso temiendo que algo mucho peor de lo que le pasó a Yunho terminara por separar al Yoosu. La gente homofóbica no solo es intolerante, sino también inhumana y cruel. Me encanto la manera en la que llevaste la trama, todo lo que ellos sufrieron para hacer posible su amor en serio mueve el corazón e insisto, eres genial¡¡y el lemon Yoosu, no bueno, precioso¡¡¡ Me encanto la actitud del Señor Kim, like para ese Ajjoshi que vale oro por ser para sus hijo por entero. me hiciste sufrir con el abuso a mi Ratón (>¡O¡<) y el que su madre no hubiera hecho nada¡¡¡ ella era la que tenia que ir a una terapia. ok volviendo a mis sentidos. ¡¡Que vida el YOOSULOVE¡¡

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