Último Oneshot del año y eso quiere decir que tendremos mucho BangHim el próximo año *3*
Happy New Year adelantado /o/
Cosas preciosas y esto sdgshagdjasgdhgas♥
Título: Christmas
Night
Autora: ヘビ (OrochiLampermanZ)
Pareja: BangHim
Género: Fluff, Slash
Extensión: Oneshot [2913 palabras]
Clasificación: Rated M [+16]
Advertencia: Lemon
No era
planeado. Él solo quería pasar la noche contento y brindar con ese lindo
presente de su fansite. Habían comido bastante, llegando a casa brindaron con
ese delicioso vino. A HimChan podían envenenarlo con vino o café de tanto que
le gustaban. Los cinco restantes terminaron su copa y no pidieron más, de ahí,
YoungJae y DaeHyun salieron a ver que encontraban en Tokyo mientras que JunHong
y JongUp se encerraron en su habitación a jugar videojuegos o ejercitarse, como
habían agarrado la costumbre, a pesar de que Zelo dormía con DaeHyun en Corea,
ahí terminaron en parejas porque DaeHyun quería “tiempo especial” con YoungJae.
Así,
terminaron los dos solos, con YongGuk sacando una cerveza de la nevera mientras
HimChan bebía vino de su copa con su nombre. Realmente había pasado un tiempo
desde que habían estado solos. Tras el regreso a TS y el comeback no sabían que
era estar solos. Sumando que no habían podido verse durante el tiempo en que la
demanda seguía y ellos tuvieron su hiatus. Bang dio un trago a su cerveza y
recostó su cabeza en el regazo de HimChan que seguía disfrutando de su vino.
— Sabe raro
—dijo YongGuk. HimChan negó con la cabeza mientras daba un nuevo trago.
— Es demasiado
bueno. Demasiado —YongGuk sonrió ante sus palabras. HimChan tenía esa capacidad
de parecer un niño pequeño con las cosas que le gustaban. Un ejemplo era el
café y su afición porque nadie tomara de él. YongGuk podía hacerlo pero no era
un aficionado al café como él.
— ¿Qué hiciste
el año pasado?
— Con mi
familia, comer y dormir temprano porque no tenía ánimos de más. ¿Tú?
—
Prácticamente lo mismo —hubo un silencio un tanto largo. YongGuk se cansó de él
y se puso de pie para poner música.
— No pongas
rap —gruñó HimChan. YongGuk le miró con una sonrisa mientras introducía un
disco de Eminem en el reproductor. HimChan chasqueó la lengua en cuanto escuchó
la voz del rapero.
— ¿Por qué te
molesta?
— Es Navidad,
estoy bebiendo delicioso vino contigo a mi lado y escuchando a Eminem. Dime
donde se corta lo romántico.
— ¿Entonces?
— Pon jazz, no
sé, algo más suave. Que nos relaje —indicó dando otro trago a su vino. YongGuk
se perdió viendo sus labios contra la copa. YongGuk podría morir besando esos
labios, tan suaves que cuando los mordía sentía su cuerpo estremecerse y
aferrarse a él—. ¿YongGuk?
— Lo siento.
Me perdí un momento —susurró caminando al sofá. HimChan frunció el ceño y se
levantó directo al reproductor. YongGuk rio ligeramente mientras se sentaba a
mitad del sillón—. Tan quejumbroso.
— Te escuche
Bang.
— Ese era el
punto —HimChan giró viendo su sonrisa mientras el jazz resonaba.
— Estas muy
sonriente hoy —musitó sin moverse de su lugar. YongGuk cerró sus piernas y las
palmeo dándole a entender que se sentara en ellas. HimChan ladeo un poco el
rostro mirándolo confundido. Su actividad sexual era… nula desde que inició el
comeback. Incluso antes no habían hecho nada apropiadamente por sus diferentes
actividades, salvo la ocasión en que se fueron de vacaciones los seis juntos.
Aunque precisamente por ir en plan de seis amigos, no se dieron tiempo de
pareja.
— Te estoy
haciendo una propuesta indecorosa y no la aceptas tks —esta vez HimChan fue
quien salió de su ensimismamiento.
— YongGuk
—carraspeó—. ¿Tienes ganas?
— Ya no —bufó como niño pequeño enojado. Se levantó y avanzó a la cocina. No había nada de lo
que quería, chasqueó la lengua. Plan de sesión romántica arruinado por las
velas. De pronto sintió unos brazos rodear su cintura.
— ¿Qué buscas?
— Velas.
— ¿Para?
— ¿Alumbrar?
— YongGuk, hay
luz eléctrica —el mayor lo pensó un segundo y sonrió.
— Bingo —se giró
dejando un beso corto en los labios de HimChan y salió a la sala. HimChan cerró
los ojos sin entenderlo y suspiró. Al salir de nuevo a la sala las luces
principales estaban apagadas y lo único que alumbraba el lugar eran las
lámparas en las mesitas.
— ¿YongGuk?
—el mayor giró sonriéndole mientras bebía de su cerveza. HimChan se acercó de
forma lenta mientras YongGuk dejaba la lata en la mesa de centro. El menor le
empujó contra el sofá y se subió en su regazo—. ¿Así?
— Justo así
—una sonrisa llenó su rostro. HimChan se acercó lentamente buscando un beso que
YongGuk no negó. Sintiendo sus suaves labios adueñarse de los propios con una
ternura inevitable y los ojos cerrados. Fue lento, besándose como si tuvieran
todo el tiempo para memorizar la boca ajena. Incluso cuando HimChan profundizó
el beso fue lento. Riendo entre los besos y suspirando cuando se tornaban más
ansiosos. Especialmente cuando YongGuk mordía sus labios.
— Vas muy
rápido —rio. YongGuk le miró fijamente con una sonrisa mientras acariciaba sus
muslos.
— Me gusta
mucho tu boca —HimChan se sonrojó sin saber por qué. Sus labios estaban tan
húmedos pero su garganta seca. Giró y tomó la botella sirviéndose en la copa
para beber de un trago. Después giró hacia YongGuk y alzó su polo quitándolo.
El mayor se quejó del frío mientras HimChan pasaba sus manos sobre su torso
desnudo, desde los hombros hasta el pecho—. ¿Lo haremos aquí?
— Dudo que
DaeHyun y YoungJae lleguen y JunHong y JongUp ya deben estar dormidos —susurró contra su cuello, haciéndolo estremecerse con un par de besos.
— HimChan…
—suspiró cuando el menor mordió una porción de su cuello. El aludido le encaró
de nuevo con una sonrisa.
— Dime —fingió
indiferencia. YongGuk chasqueó la lengua.
— No te estaba
llamando.
— ¿Dijiste mi
nombre por qué si?
— Es porque
estoy excitado.
— ¿Tan pronto?
—rio un poco.
— Es normal
contigo.
— Claro, yo
tengo la culpa —bufó recibiendo un beso en la mejilla.
— Tú me
provocas Kim HimChan —el menor sintió su piel erizarse ante la voz ronca de su
amante. Sus labios volvieron a unirse, esta vez pasando de ansiosos. Comenzaron
a mover sus cuerpos, rozándose e incrementando su excitación. YongGuk lo tiró
en el sofá sin dejar sus labios, moviendo sus manos al cinto para desabrocharlo
igual que sus pantalones.
— ¿Podrían
irse a su cuarto? —la voz de DaeHyun los hizo dar un salto en su lugar. YongGuk
tomó su polo alejándose de HimChan, bastante avergonzado. El menor parecía
frustrado pues dejó escapar un suspiro mientras se cubría el rostro. YoungJae
seguía un poco perplejo.
— ¿Podrían
llegar en otro momento? —exclamó entre dientes HimChan. DaeHyun rio jalando a
YoungJae a su habitación.
— No había
nada interesante en la ciudad —sonrió—. Si lo hacen no griten demasiado.
— ¡Yah~ cierra
la boca! —grito aventándole el control de la TV que chocó contra la puerta.
HimChan pudo escuchar la risa de DaeHyun y se frustró aún más.
— HimChan
—murmuró YongGuk—. Tranquilo.
— Ya verá
cuando regresemos a Corea y no pueda ni respirar cerca de YoungJae —YongGuk se
permitió esbozar una risita. Se puso de pie y apagó el sonido junto con las
luces HimChan no hizo nada. Aún tenía ganas de patear el apuesto rostro de
DaeHyun.
— ¿Hyungs paso
algo? —Zelo salió un poco preocupado—. Escuche que HimChan-hyung gritó.
— DaeHyun lo
hizo enojar, ve a dormir —sonrió YongGuk, Zelo asintió entrando de nuevo en su
habitación. YongGuk tomó a HimChan del brazo y caminó con él hasta su
habitación, apagando las luces del pasillo. Una vez dentro le besó notando como
todavía estaba un poco ausente—. ¿Puedes pensar solo en mí por esta noche?
—HimChan desvío el rostro bastante sonrojado. Sentía su corazón latir en sus
orejas. YongGuk tomó eso como una respuesta afirmativa y comenzó a besar su
cuello. HimChan se estremeció sosteniéndose de la cintura de Bang.
— YongGuk…
—suspiró. El mayor había dejado una marca en su cuello metiendo su mano en los
pantalones no arreglados del pelinegro.
— Se marcan
muy rápido.
— Porque mi
piel es blanca —YongGuk tenía su mano dentro de los pantalones pero no hacía
nada—. Otra vez tendré que usar cuello de tortuga.
— Te ves guapo
con cuello de tortuga.
— Yo siempre
me veo guapo —YongGuk rio y justo antes de que replicara le besó moviendo su
mano sobre la ropa interior de HimChan. Este gimió contra el beso, teniendo un
segundo de lucidez para meter sus manos bajo el polo de YongGuk, palpando sus
abdominales—. Te juro que ya estoy ardiendo.
— Puedo
sentirlo —su mano libre acarició una de sus mejillas acercándose lentamente a
su boca para jalar de su labio inferior.
— Me gusta
cuando me muerdes —sonrió alzando el polo de YongGuk para quitarlo. El mayor se
dejó hacer sacando su mano de la entrepierna de HimChan. El menor tentó el gran
tatuaje de su novio antes de morder una de sus clavículas. YongGuk sonrió
intentando levantar el polo de HimChan. Casi al instante el menor se alejó—. Me
siento más cómodo con playera.
— Eso no es
justo —HimChan miró el piso, estaba un poco nervioso—. HimChan.
— Por favor
—musitó. YongGuk suspiró y lo abrazó—. Es que aún… no surte efecto el
ejercicio.
— Idiota
—rio—. Conmigo no deberías de necesitar una dieta. Además me gusta tu cuerpo.
— YongGuk.
— Apuesto a
que si te amo lo suficiente en los próximos días lograrás lo que quieres
—HimChan se sonrojó, sus brazos subieron hasta los omóplatos apretando a
YongGuk contra sí.
— Ámame
siempre YongGuk —susurró. YongGuk sonrió alejándose un poco, lo suficiente para
que sus labios se juntaran con más pasión que antes. Sus manos se movieron
ágiles sobre sus ropas, YongGuk no insistió en quitarle el polo y bajó sus
manos a los pantalones. Apenas quitaron estos comenzaron a avanzar a las camas
con HimChan intentando bajar la ropa interior de YongGuk.
— ¿En la tuya
o en la mía?
— En la que
sea —respondió mordiendo su cuello y aprovechando que se detuvieron para quitar
esa estorbosa prenda. YongGuk hizo lo mismo con la de HimChan.
Se besaron de
nuevo, YongGuk volvió a caminar, riendo ante sus tropiezos, hasta la cama de
HimChan. Ahí olía a su colonia favorita. HimChan cayó en cuatro sobre la cama.
Renegando de ello. No le disgustaba pero tampoco era su favorita. Sintió la
lengua de YongGuk en sus muslos y después unas cuantas mordidas. YongGuk
adoraba sus piernas.
— El
lubricante —dijo estirándose al buró entre ambas camas, movió unas cuantas
cosas y sacó un tubo de lubricante. Lo abrió y derramó un poco en sus dedos,
esa sustancia la unto en la entrada de HimChan.
— Está frío
—se quejó. YongGuk sonrió inclinándose a su oreja.
— Se va a
calentar —mordió su oreja. Vertiendo más lubricante en sus dedos y llevándolos
dentro de HimChan para llenarlo de aquel líquido. El menor se quejó un poco,
siendo relajado por YongGuk con palabras y besos. ¿Hacia tanto no tenían sexo?
Se sentía como la primera vez, entre ansioso y nervioso. HimChan apretaba las
sábanas y mordía su labio inferior—. ¿Duele?
— Es incómodo.
Debería estar acostumbrado ya.
— Tendremos
que bajarlo de otra forma.
— No empieces
con tus galanterías Bang YongGuk —bufó girando el rostro.
— No son
galanterías HimChan, puedo lastimarte.
— Estoy bien,
no me moriré, no me harás daño, estoy bien.
— Tan terco.
— Tú eras el
que tenía ganas.
— Yo te veo
tan duro como yo —YongGuk se estaba cabreando. Sin pensar metió sus dedos de
más, HimChan gimió y al instante cubrió su boca.
— YongGuk… de
nuevo.
— ¿Ah?
— Toca ahí de
nuevo.
— No sé dónde
demonios toque —bufó desesperado. Más lubricante en sus dedos y pronto en el
interior de HimChan. Volvió a gemir y YongGuk sonrió de medio lado, había
encontrado el lugar. Tras un par de minutos YongGuk le giró colocando una
almohada bajo su cintura.
— No es la
primera vez que lo hacemos y no sabes dónde carajo esta mi próstata.
— Pasó un más
de un año HimChan.
— Yo aún
recuerdo como te gusta que te haga un oral.
— ¿Vamos a
discutir? —ambos tuvieron una regresión. HimChan cubrió su cara, no iba a
llorar esa noche. No cuando YongGuk y él
habían estado tan deseosos—. Lo siento —suspiró.
— No debería
ser un recuerdo doloroso.
— Dijimos
muchas cosas dolorosas porque nuestro carácter es casi igual —un incómodo
silencio. HimChan miró el techo mientras YongGuk se quedó pensando en qué
hacer.
— YongGuk, si
te quedas ahí sin hacer nada, voy a estrecharme de nuevo y vamos a acabarnos el
lubricante —YongGuk le miró. Esbozó una sonrisa y acomodándose entre sus
piernas, le penetró. HimChan se aferró a su espalda, acariciando sus cabellos—.
Te amo Bbang~.
— También te
amo. Mucho más de lo que puedes imaginar —susurró. HimChan sintió su piel
erizarse. Sus labios recibieron los de YongGuk al tiempo que empezaban las
embestidas. Fue lento al principio pero conforme HimChan gemía y se aferraba a
su espalda no dudo en aumentar el ritmo y la fuerza. Los gemidos de YongGuk
eran tan graves. Parecía que gruñía. HimChan dejó su espalda y tomó sus
mejillas para besarle mientras le penetraba. Ahogando sus gemidos en la boca
ajena. Estaba tocando su próstata.
— YongGuk…
—gimió antes de besarle de nuevo.
— HimChan… tócate
para mi… —el menor asintió. Su mano se movió a su miembro para masturbarse al
compás de sus embestidas o al menos intentándolo. YongGuk sonrió de medio lado
y le penetró con más fuerza. Haciéndolo gemir alto. Mordisqueando su cuello.
Chupando sus labios. Haciéndolo deshacerse cada vez más.
— Yong-Guk…
—HimChan terminó en su mano y vientre. Causando contracciones en todo su cuerpo
y provocando que sus paredes internas estuvieran más apretadas para Bang. El
mayor siguió embistiendo mientras el pelinegro tenía los ojos perdidos en algún
punto del techo, restableciendo su respiración. YongGuk no tardó en terminar.
Gimiendo contra el cuello de HimChan y dejándose caer contra su cuerpo. El
menor se quejó un poco—. ¿Estoy cómodo?
— Mucho —rio—.
Hay que alistarnos para dormir.
— Si nos
bañamos vamos a enfermar.
— Estamos
sucios —sonrió alejándose, salió de él y con un pañuelo limpio a ambos. Después
le besó y lo cargó hasta el baño en donde quitó su polo, metiéndose a la
ducha—. Desde Okinawa no nos bañamos juntos.
— Cierto
—sonrió—. Me duele un poco el trasero.
— Te lo
advertí.
— Deberías
decir “lo siento cariño” —se permitió hacer un puchero. YongGuk lo mordió y se
dedicó a poner shampoo en el cabello de HimChan.
— Lo siento
pero gemías demasiado alto y no pude contener mis impulsos —HimChan se sonrojó
y bajó el rostro. YongGuk se alejó—. Listo enjuágate —HimChan asintió y lo hizo
mientras YongGuk era el que echaba shampoo sobre su cabello—. Te amo HimChan.
--- Christmas Night ---
HimChan se
levantó un tanto adolorido. YongGuk seguía durmiendo y el reloj en el buró
marcaba las nueve de la mañana. Entró en el cuarto de YoungJae y DaeHyun, el
menor de ellos estaba boca abajo y desnudo, lo sabía por su espalda desprovista
de sabana y sus piernas en la misma situación. DaeHyun tenía un pie y un brazo
sobre YoungJae y estaba de medio lado. Muy pegado al menor. Sonrió y salió.
Llegó al
cuarto de los maknaes y en una cama estaban ambos, cubiertos hasta el cuello y
con JunHong abrazando cálidamente a JongUp. Ellos le daban tanta ternura. Salió
procurando no despertarlos y su estómago gruñó. Caminó a la cocina y empezó a
calentar el ramen de la noche anterior, poniendo café para terminar de
despertarse. Una vez listo, lo endulzó y tomó de él. Tenía una especie de paz
interior. Sonrió ante su pensamiento.
— ¿Por qué no
me despertaste? —la voz grave de YongGuk resonó en sus oídos. Giró y recibió un
beso largo en los labios. Hasta que Zelo carraspeo sentándose en su lugar de la
mesa. Recostando su cabeza en ella.
— ¿Cómo
dormiste JunHong? —preguntó HimChan mientras servía ramen para YongGuk, Zelo y él.
— Aun tengo
sueño —murmuró con voz baja.
— ¿Que tanto
hicieron JongUp y tú que durmieron tarde? —prosiguió HimChan.
— Me retó a
hacer flexiones. Fueron doscientas sin parar, mis brazos duelen, después siguió
retándome con las sentadillas —soltó cansado. JongUp entró e imitó a Zelo.
— No volvemos
a hacer tanto ejercicio JunHong —dijo el segundo maknae. De verdad estaban
adoloridos y cansados. HimChan sirvió un plato más, entonces llegaron DaeHyun y
YoungJae. HimChan sirvió también el desayuno para ellos.
—
HimChan-hyung, ¿dormiste bien? Hoy te ves diferente —indicó Zelo cuando HimChan
se sentó.
— Ah, sí. Me
hizo bien beber vino antes de dormir, descanse mucho, mucho —rio. JongUp se le
quedó viendo con cara de “¿Quién eres y que hiciste con HimChan-hyung?”
mientras que DaeHyun reía. HimChan lo miró con el ceño fruncido.
— Lo que pasa
es que papá YongGuk le dio un masaje de relajación privado —rio DaeHyun.
HimChan lo pateó bajo la mesa mientras JongUp quedaba más extrañado y YoungJae
hacía una mueca.
— Acabo de
tener una muy mala imagen mental —reclamó YoungJae. Zelo entonces fue el que se
asustó.
— ¡¿Podemos
dejar de hablar de esto?! —HimChan casi tira de sus cabellos. Ya se había
cabreado—. Da igual como me relaje, coman que debemos irnos —bufó llevándose
ramen a la boca. Los demás no dijeron nada y siguieron comiendo. Conforme
terminaron dejaron su plato en el lavaplatos y avanzaron a sus cuartos a
alistarse para salir.
— No caigas en
las provocaciones de DaeHyun, solo quiere molestar —musitó YongGuk. HimChan
suspiró sintiendo sus brazos en su cintura. Recargó su cabeza en el hombro de
YongGuk.
— ¿Crees que
nos hayan escuchado?
— Hubieran
dicho algo.
— Buen punto —sonrió.
— Y si nos
escucharon la próxima vez bajaremos el volumen —rio contra su oído. HimChan
sintió sus mejillas calientes y se alejó.
— Eres un hombre
peligroso Bang YongGuk —acto seguido entró en el baño. El líder se confundió.
Un minuto después lo entendió.

Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarHola Ena :D
ResponderEliminarMuchas gracias por compartirme el one shot! Me gustó mucho, escribes muy bonito <3, ajhshjsa me ataqué de risa cuando están muy emocionados y los descubren jajaja :v y luego cuando recuerdan lo mal que se trataron ;-; ajhshja pero me alegra que por fin hayan tenido su noche (?) Gracias por escribir de ellos <3 :D
Saludos~ espero seguir leyendo más BangHim tuyos /o/
P.D. Perdón, había escrito mal tu nombre :c ya lo corregí jeje