sábado, 7 de mayo de 2022

[ONESHOT] November With Love

Título: November With Love
Autora: ヘビ (OrochiLampermanZ)
Pareja: YunJae
Género: AU, H/C, Slash, Songfic
Extensión: Oneshot [2195 palabras]
Clasificación: Rated M [+16]
Fecha de Publicación: 12 | Mayo | 2015
Advertencia: Lemon

Te borro luego y te dibujo de nuevo
Entonces te deje ir, dejarte ir en el viento
Cuando el viento sopla, donde quiera que sea, puedo encontrarte
Lo sé, mi corazón lo sabe, que te quiero*

Recapitular el porqué de sus acciones siempre le generó un problema y más cuando tenía a YooChun y JunSu como su lado malo y bueno respectivamente. Porque para YooChun estaba mal lo que hacía pero para JunSu solo debía seguir a su corazón. Después de mucho pensar en ello tomó la decisión que creyó correcta. No estaba bien tener una relación con un niño. Aunque YunHo era un adolescente, no un niño. Pero era diez años menor que él.

No dejaba de existir ese abismo de diez años entre ellos. Por ello le citó después del colegio en su cafetería predilecta. Para acabar de una vez por todas con esa farsa que sería si seguían juntos. YunHo podría dejarle por alguien más joven. YunHo podría enamorarse de alguien más joven. YunHo tenía aspiraciones muy diferentes a él que siguió lo que sus padres querían, por amor y agradecimiento a ellos. Por ser adoptado por una gran familia en donde solo había mujeres y él era el único hombre para hacerse cargo de la empresa de su padre.

Siempre pensando en el bienestar familiar.

Cuando sus padres murieron, uno tras otro, con un año de diferencia, él tuvo que confesar que las chicas no eran lo suyo y sus ocho hermanas le comprendieron y le apoyaron. Sin embargo esto iba más allá. O eso decía YooChun, y no era que precisamente YooChun fuera heterosexual siendo su amigo de toda la vida. YooChun solo le preguntaba por qué enamorarse de alguien tan joven.

YunHo apareció demasiado sonriente sentándose frente a él, por completo lleno de sudor. El verano era tan caluroso que apenas se movía y sudaba. Pidió una limonada y después miró a JaeJoong esperando por el motivo para verse en una cafetería. Generalmente le citaba en su casa y se besaban. JaeJoong muchas veces se preguntó si YunHo había aprendido con alguien a besar de esa manera. Su limonada llegó y JaeJoong se perdió un minuto en sus hermosos labios sobre la pajilla dando un trago.

— ¿Hyung?

— Hyung —suspiró JaeJoong.

— Dijiste que no importaba si te decía hyung.

— Lo sé.

— ¿Hice algo que te molestara? Estas muy cortante.

— Quiero terminar.

— Quieres… yo no —musitó sintiéndose más serio. Tomándolo como debía ser.

— No es una pregunta YunHo. Ya no quiero estar contigo.

— Llevamos un año saliendo como para que de pronto me digas que ya no quieres estar a mi lado.

— ¿Por qué no solo lo aceptas y ya?

— Lo aceptaría si hubieses sido un juego.

— Solo eres un niño para mí.

— De nuevo eso.

— Es lo único que evita que estemos juntos YunHo. Y no serás mayor de la nada ni yo me volveré menor de la nada. Es algo que nunca pasará.

— Esta bien. Puedes quedarte con todo lo que te di. Yo no lo quiero de vuelta —susurró. Se puso de pie y dejó el pago de su limonada que nunca terminó. Sin decir ni hacer más, tomó sus cosas y salió del lugar haciendo que JaeJoong se tragara las lágrimas que deseaba sacar.

No debía esperar una sonrisa como la que le dio el día en que se conocieron o la mañana siguiente a su primera vez. Él esperaba que YunHo llorara rogándole no terminar. Pero en lugar de eso YunHo tragó sus lágrimas y se fue con una expresión demasiado seria. Incluso le dio miedo, sin embargo sabía que YunHo no estaba loco como él, YunHo no iba a lastimarse y saldría adelante a pesar de morirse por dentro y en cierto modo eso le daba mucho gusto.

Mi corazón se congeló con el frío viento a principios del invierno
Ha cambiado después de conocerte
Al igual que el palpitante corazón con la primera nevada de noviembre
Me detuve en el tiempo como un tonto*

Sus manos sujetaron esas morenas mejillas semi ruborizadas mientras le besaba con más pasión de la que debía. Le estaba robando la virginidad a un niño. Sonaba tan mal aquello y legalmente estaba penalizado pero no le importó después de varias copas de vino. YunHo no tenía playera, sujetando a JaeJoong de la cintura. Los besos del mayor bajaron a su cuello y después a sus pezones. Chupándolos y lamiéndolos. Llegó a sus pantalones, lamiendo sus abdominales, quitó el cinto y los desabrochó mostrando el miembro de YunHo.

Era la primera vez que lo veía y no podía creer que estuviera de ese tamaño. De pronto sintió muchas ganas de lamerlo y no dudó en llevarlo a su boca, chupándolo tanto como pudo. También lo quería dentro de sí. Los dedos de YunHo se aferraron a los cabellos teñidos de castaño claro mientras gemía bajo, sus ojos completamente cerrados. JaeJoong sonrió con el miembro en su boca y de pronto lo soltó.

Se puso de pie frente a él y le tomó de la mano para llevarlo hasta su habitación. JaeJoong le desnudó antes de tirarlo en la cama y después quitó su polo, mostrando ese tatuaje en su pecho. Acto seguido se quitó los pantalones y la ropa interior, subió a la cama quedando a horcajadas de la cadera de YunHo y tomó una de sus manos. Chupó dos de sus dedos haciéndolo jadear de nuevo y después los llevo a su entrada, metiéndolos junto a los suyos y sacando un respingo.

YunHo sintió que se excitaba más al sentir la estrechez de su amante tan solo con sus dedos. Ni siquiera fue consiente de cuando JaeJoong los liberó. Solo supo que su miembro ya estaba dentro del mayor y gimió de felicidad. Poco a poco JaeJoong lo montó mientras lamía y chupaba la parte entre su cuello y su oreja haciéndolo arañar su cadera, de donde estaba sujeto. YunHo sentía que podía morir de felicidad con ello.

JaeJoong detuvo sus acciones comenzando a masturbarse frente a YunHo y gimiendo su nombre. El moreno sonrió y le tiró sobre la cama para seguir con sus penetraciones. Dentro y fuera tan rápido que JaeJoong se sentía en las nubes. Se aferraba a su espalda, a las sábanas, gemía alto y revolvía las piernas. YunHo estaba tan dentro de él que realmente pensaba que eran uno. Estaba tocando ese punto que le volvía loco, que le hacía gemir de más. Sentía su final tan cerca.

Pero YunHo se le adelantó y terminó antes, llenándolo por completo. JaeJoong se masturbó unas cuantas veces más para seguirle. Después YunHo se recostó a su lado con la respiración errática y los ojos cerrados. JaeJoong le miró un momento y después mordió su lunar para abrazarlo con cariño. Acariciando sus cabellos negros. Tenía una gran sonrisa en su rostro. Quizá nunca podría borrarla.

— ¿Te gustó? —YunHo asintió con la cabeza, aún respirando laboriosamente—. Cuando quieras, podemos hacerlo.

— ¿Cuándo yo quiera?

— Cuando tú quieras —sonrió.

— Quiero hacerlo ahora.

— Como gustes —sonrió de nuevo, besándole más apasionado.

No me dejes, no me dejes
En el lugar en la que solíamos llorar y reír
No me dejes (No te vayas)
No me dejes (No te vayas)
En el lugar en la que solíamos estar juntos (En ese lugar)*

JaeJoong soltó un suspiro mientras esperaba a que JunSu se decidiera si compraba la hamburguesa con papas o la hamburguesa con doble queso. Dio un sorbo a su malteada mientras YooChun casi le gritaba que se apresurara a decidir. Giró mientras YooChun hacia la orden y entonces se encontró a YunHo de la mano de un chico de cabellos largos. Por un momento pensó que sería una chica.

YunHo sonreía tan amplio que JaeJoong sintió los celos dominarle. Otro chico más alto al que reconoció como su hermano, ChangMin, se acercó a lado junto con una niña que no soportaba de más. Hizo un mohín y siguió con su malteada. Eran seis meses desde que terminó con YunHo. Bastante tiempo. Sus dientes ya estaban arreglados y tenía un corte que le hacía lucir más varonil.

YooChun y JunSu se le acercaron con una charola en manos. Y JaeJoong les siguió rumbo a las mesas. No se fijó a donde caminaba y chocó precisamente con YunHo. Fueron un par de segundos en los que se vieron pero eso bastó para que brotaran mariposas en su interior. Pero a pesar de eso en sus miradas había mucha tristeza. Como si desearan estar juntos de nuevo.

— Lo siento —murmuró JaeJoong.

— No sé preocupe, fue mi culpa, hyung.

— No me hables de usted, YunHo.

— ¿Ah? ¿Cómo sabe tu nombre? —preguntó el chico que tenía de la mano YunHo.

— Eso no importa HeeChul —reclamó ChangMin, el hermanito de YunHo—. Vámonos ya —indicó y los cuatro se fueron. JaeJoong tenía ganas de llorar.

— Que niños tan más pesados —dijo YooChun—. ¿Ahora entiendes que él no te convenía?

— Cállate o duermes en el sofá hoy —advirtió JunSu—. Después de todo tú tienes la culpa.

— No es mi culpa.

— Lo es, le metiste en la cabeza a JaeJoong que estaba mal enamorarse. Si yo fuera diez años menor que tú. ¿Pensarías que está mal amarme?

— No es nuestro caso JunSu.

— ¿Y si lo fuera?

— No, no me importaría, pero no es el caso. Ya déjalo.

— Igual vas a dormir en el sofá, amor.

Mi corazón se congeló con el frío viento a principios del invierno
Ha cambiado después de conocerte
Al igual que el palpitante corazón con la primera nevada de noviembre
Me detuve en el tiempo como un tonto*

JaeJoong avanzó en el camino con rapidez en su auto. Estaba cayendo una nevada muy fea en la ciudad. Justo hace unos días había salido del ejército y por lo que sabía YunHo también. No le ha visto por tres años. YunHo tenía veintiún años y él treinta y uno. Si tan solo supiera si ya había salido o no. Se detuvo en un alto y logró ver a YunHo frotando sus manos en la esquina. Apenas estuvo el siga se orilló y puso las intermitentes deteniéndose frente a YunHo. Bajó el cristal y vio a YunHo con la nariz roja.

— Sube —sonrió y YunHo le devolvió la sonrisa obedeciendo. Una vez en el auto, avanzó rumbo a su casa—. ¿Vas a tu casa?

— Iba a casa de HeeChul.

— ¿Es tu novio?

— No —rio—. Lo fue, hace mucho, después de lo nuestro, pero no funciono. Iré porque Ara, ChangMin y el nuevo novio de HeeChul estarán ahí, veremos una película, pero pase a dejar una solicitud de empleo antes y no encontraba un taxi.

— Oh, Ara. ¿Ya le dijiste que si?

— Hyung, Ara sale con ChangMin —JaeJoong frenó en seco justo en el alto.

— ¿Y entonces vas a ser mal tercio?

— No pude negarme cuando dijeron que habría pastel de fresas.

— Olvidaba que las amabas —rio—. Tengo en mi casa —sonrió—. ¿Vas?

— ¿Ya no te pesa salir con alguien diez años menor?

— Nunca me pesó YunHo. Solo tenía miedo.

— En tu casa les llamaré para decirles que no iré.

Mi corazón se congeló con el frío viento a principios del invierno
No puedo decir nada más, pero te quiero
A causa de tus palabras, no pude hablar ni ver
En las memorias de noviembre*

JaeJoong pegó sus labios a la pared del pasillo rumbo a su habitación tratando de no gemir tan alto. YunHo y él se mantuvieron en contacto por mensajes durante mucho tiempo después de terminar y antes de entrar al ejército. Por primera vez hizo caso a su corazón y se dejó llevar por lo que sentía. YunHo estaba lamiendo su entrada y penetrándole con su lengua mientras JaeJoong gemía sosteniéndose del muro. Una de sus morenas manos estaba en su miembro masturbándole.

YunHo se puso de pie y le penetró pegando su pecho a la espalda de JaeJoong. Sus ojos completamente cerrados y su boca en el oído ajeno. Una tras otra comenzaron las penetraciones. Él sabía que era un mero pretexto las fresas. Quizá si estuvieran sobre el cuerpo de JaeJoong se le antojarían más. Sus dedos retorcieron esos rosados pezones y JaeJoong echó su cabeza hacia atrás buscando un beso que llegó.

— Hyung…

— Dime JaeJoong.

— JaeJoongie-hyung.

— ¡Mierda! Eso es demasiado.

— Aun te amo hyung.

— Yo nunca deje de hacerlo.

— ¿Aunque sea diez años menor?

— ¡Eso ya no importa!

Toda esa noche del mes de noviembre, YunHo le hizo el amor a JaeJoong. Días después JaeJoong llegó tan sonriente a la empresa que todos se preguntaron porque, incluso JunSu y YooChun. Cuando les dijo que era porque había vuelto con YunHo, YooChun se tentó de regañarle de nuevo pero JunSu le fulminó con la mirada y después le sonrió a JaeJoong diciéndole que le daba muchísimo gusto. JaeJoong no pudo evitar recordar las palabras de YunHo la noche anterior en su perfecta reconciliación.

Nunca me importó que fueras mayor que yo, nunca me importara. ¿Realmente piensas que podría dejarte por alguien más? JaeJoong tú eres… todo lo que yo necesito. Incluso aunque quisiera alejarte de mí no podría porque te amo tanto que ya eres indispensable en mi vida.


*November with love - YunHo

2 comentarios:

  1. Mendigo Yoochun. Pero al fin Jae comprendio que no importa la edad, ni muchas cosas, si hay amor todo se puede, y Yunho lo ama y Jae lo ama a el, asi que todos felices. Me gusto muchisimo, y su reconciliacion, awwwwww tan bello. Para siempre juntos. Son indispensables el uno para el otro. Muchas Gracias!!!!!! <3 :-)

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    1. Creo que todas quisieron patear a YooChun xD si siempre juntos *3* contra todo y todos *3* Gracias a ti por leer y comentar ♥~

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