Título: November With Love
Autora: ヘビ (OrochiLampermanZ)
Pareja: YunJae
Género: AU, H/C, Slash, Songfic
Extensión: Oneshot [2195 palabras]
Clasificación: Rated M [+16]
Fecha de Publicación: 12 | Mayo | 2015
Advertencia: Lemon
Te borro luego y te dibujo de
nuevo
Entonces te deje ir, dejarte ir
en el viento
Cuando el viento sopla, donde
quiera que sea, puedo encontrarte
Lo sé, mi corazón lo sabe, que te
quiero*
Recapitular el porqué de sus
acciones siempre le generó un problema y más cuando tenía a YooChun y JunSu
como su lado malo y bueno respectivamente. Porque para YooChun estaba mal lo
que hacía pero para JunSu solo debía seguir a su corazón. Después de mucho
pensar en ello tomó la decisión que creyó correcta. No estaba bien tener una
relación con un niño. Aunque YunHo era un adolescente, no un niño. Pero era
diez años menor que él.
No dejaba de existir ese abismo
de diez años entre ellos. Por ello le citó después del colegio en su cafetería
predilecta. Para acabar de una vez por todas con esa farsa que sería si seguían
juntos. YunHo podría dejarle por alguien más joven. YunHo podría enamorarse de
alguien más joven. YunHo tenía aspiraciones muy diferentes a él que siguió lo
que sus padres querían, por amor y agradecimiento a ellos. Por ser adoptado por
una gran familia en donde solo había mujeres y él era el único hombre para
hacerse cargo de la empresa de su padre.
Siempre pensando en el bienestar
familiar.
Cuando sus padres murieron, uno
tras otro, con un año de diferencia, él tuvo que confesar que las chicas no
eran lo suyo y sus ocho hermanas le comprendieron y le apoyaron. Sin embargo
esto iba más allá. O eso decía YooChun, y no era que precisamente YooChun fuera
heterosexual siendo su amigo de toda la vida. YooChun solo le preguntaba por
qué enamorarse de alguien tan joven.
YunHo apareció demasiado sonriente
sentándose frente a él, por completo lleno de sudor. El verano era tan caluroso
que apenas se movía y sudaba. Pidió una limonada y después miró a JaeJoong
esperando por el motivo para verse en una cafetería. Generalmente le citaba en
su casa y se besaban. JaeJoong muchas veces se preguntó si YunHo había
aprendido con alguien a besar de esa manera. Su limonada llegó y JaeJoong se
perdió un minuto en sus hermosos labios sobre la pajilla dando un trago.
— ¿Hyung?
— Hyung —suspiró JaeJoong.
— Dijiste que no importaba si te
decía hyung.
— Lo sé.
— ¿Hice algo que te molestara?
Estas muy cortante.
— Quiero terminar.
— Quieres… yo no —musitó sintiéndose más serio. Tomándolo como debía ser.
— No es una pregunta YunHo. Ya no
quiero estar contigo.
— Llevamos un año saliendo como
para que de pronto me digas que ya no quieres estar a mi lado.
— ¿Por qué no solo lo aceptas y
ya?
— Lo aceptaría si hubieses sido
un juego.
— Solo eres un niño para mí.
— De nuevo eso.
— Es lo único que evita que
estemos juntos YunHo. Y no serás mayor de la nada ni yo me volveré menor de la
nada. Es algo que nunca pasará.
— Esta bien. Puedes quedarte con
todo lo que te di. Yo no lo quiero de vuelta —susurró. Se puso de pie y dejó el
pago de su limonada que nunca terminó. Sin decir ni hacer más, tomó sus cosas y
salió del lugar haciendo que JaeJoong se tragara las lágrimas que deseaba
sacar.
No debía esperar una sonrisa como
la que le dio el día en que se conocieron o la mañana siguiente a su primera
vez. Él esperaba que YunHo llorara rogándole no terminar. Pero en lugar de eso
YunHo tragó sus lágrimas y se fue con una expresión demasiado seria. Incluso le
dio miedo, sin embargo sabía que YunHo no estaba loco como él, YunHo no iba a
lastimarse y saldría adelante a pesar de morirse por dentro y en cierto modo
eso le daba mucho gusto.
Mi corazón se congeló con el frío
viento a principios del invierno
Ha cambiado después de conocerte
Al igual que el palpitante
corazón con la primera nevada de noviembre
Me detuve en el tiempo como un
tonto*
Sus manos sujetaron esas morenas mejillas semi ruborizadas mientras le
besaba con más pasión de la que debía. Le estaba robando la virginidad a un
niño. Sonaba tan mal aquello y legalmente estaba penalizado pero no le importó
después de varias copas de vino. YunHo no tenía playera, sujetando a JaeJoong
de la cintura. Los besos del mayor bajaron a su cuello y después a sus pezones.
Chupándolos y lamiéndolos. Llegó a sus pantalones, lamiendo sus abdominales, quitó
el cinto y los desabrochó mostrando el miembro de YunHo.
Era la primera vez que lo veía y no podía creer que estuviera de ese
tamaño. De pronto sintió muchas ganas de lamerlo y no dudó en llevarlo a su
boca, chupándolo tanto como pudo. También lo quería dentro de sí. Los dedos de
YunHo se aferraron a los cabellos teñidos de castaño claro mientras gemía bajo,
sus ojos completamente cerrados. JaeJoong sonrió con el miembro en su boca y de
pronto lo soltó.
Se puso de pie frente a él y le tomó de la mano para llevarlo hasta su
habitación. JaeJoong le desnudó antes de tirarlo en la cama y después quitó su
polo, mostrando ese tatuaje en su pecho. Acto seguido se quitó los pantalones y
la ropa interior, subió a la cama quedando a horcajadas de la cadera de YunHo y
tomó una de sus manos. Chupó dos de sus dedos haciéndolo jadear de nuevo y
después los llevo a su entrada, metiéndolos junto a los suyos y sacando un
respingo.
YunHo sintió que se excitaba más al sentir la estrechez de su amante tan
solo con sus dedos. Ni siquiera fue consiente de cuando JaeJoong los liberó.
Solo supo que su miembro ya estaba dentro del mayor y gimió de felicidad. Poco
a poco JaeJoong lo montó mientras lamía y chupaba la parte entre su cuello y su
oreja haciéndolo arañar su cadera, de donde estaba sujeto. YunHo sentía que
podía morir de felicidad con ello.
JaeJoong detuvo sus acciones comenzando a masturbarse frente a YunHo y
gimiendo su nombre. El moreno sonrió y le tiró sobre la cama para seguir con
sus penetraciones. Dentro y fuera tan rápido que JaeJoong se sentía en las
nubes. Se aferraba a su espalda, a las sábanas, gemía alto y revolvía las piernas.
YunHo estaba tan dentro de él que realmente pensaba que eran uno. Estaba
tocando ese punto que le volvía loco, que le hacía gemir de más. Sentía su
final tan cerca.
Pero YunHo se le adelantó y terminó antes, llenándolo por completo.
JaeJoong se masturbó unas cuantas veces más para seguirle. Después YunHo se
recostó a su lado con la respiración errática y los ojos cerrados. JaeJoong le
miró un momento y después mordió su lunar para abrazarlo con cariño. Acariciando
sus cabellos negros. Tenía una gran sonrisa en su rostro. Quizá nunca podría
borrarla.
— ¿Te gustó? —YunHo asintió con la cabeza, aún respirando laboriosamente—. Cuando
quieras, podemos hacerlo.
— ¿Cuándo yo quiera?
— Cuando tú quieras —sonrió.
— Quiero hacerlo ahora.
— Como gustes —sonrió de nuevo, besándole más apasionado.
No me dejes, no me dejes
En el lugar en la que solíamos
llorar y reír
No me dejes (No te vayas)
No me dejes (No te vayas)
En el lugar en la que solíamos
estar juntos (En ese lugar)*
JaeJoong soltó un suspiro
mientras esperaba a que JunSu se decidiera si compraba la hamburguesa con papas
o la hamburguesa con doble queso. Dio un sorbo a su malteada mientras YooChun
casi le gritaba que se apresurara a decidir. Giró mientras YooChun hacia la
orden y entonces se encontró a YunHo de la mano de un chico de cabellos largos.
Por un momento pensó que sería una chica.
YunHo sonreía tan amplio que JaeJoong
sintió los celos dominarle. Otro chico más alto al que reconoció como su hermano, ChangMin, se acercó a lado junto con una niña que no soportaba de más. Hizo
un mohín y siguió con su malteada. Eran seis meses desde que terminó con YunHo.
Bastante tiempo. Sus dientes ya estaban arreglados y tenía un corte que le
hacía lucir más varonil.
YooChun y JunSu se le acercaron
con una charola en manos. Y JaeJoong les siguió rumbo a las mesas. No se fijó a
donde caminaba y chocó precisamente con YunHo. Fueron un par de segundos en los
que se vieron pero eso bastó para que brotaran mariposas en su interior. Pero a
pesar de eso en sus miradas había mucha tristeza. Como si desearan estar juntos
de nuevo.
— Lo siento —murmuró JaeJoong.
— No sé preocupe, fue mi culpa,
hyung.
— No me hables de usted, YunHo.
— ¿Ah? ¿Cómo sabe tu nombre?
—preguntó el chico que tenía de la mano YunHo.
— Eso no importa HeeChul —reclamó
ChangMin, el hermanito de YunHo—. Vámonos ya —indicó y los cuatro se fueron.
JaeJoong tenía ganas de llorar.
— Que niños tan más pesados —dijo
YooChun—. ¿Ahora entiendes que él no te convenía?
— Cállate o duermes en el sofá
hoy —advirtió JunSu—. Después de todo tú tienes la culpa.
— No es mi culpa.
— Lo es, le metiste en la cabeza
a JaeJoong que estaba mal enamorarse. Si yo fuera diez años menor que tú.
¿Pensarías que está mal amarme?
— No es nuestro caso JunSu.
— ¿Y si lo fuera?
— No, no me importaría, pero no
es el caso. Ya déjalo.
— Igual vas a dormir en el sofá, amor.
Mi corazón se congeló con el frío
viento a principios del invierno
Ha cambiado después de conocerte
Al igual que el palpitante
corazón con la primera nevada de noviembre
Me detuve en el tiempo como un
tonto*
JaeJoong avanzó en el camino con
rapidez en su auto. Estaba cayendo una nevada muy fea en la ciudad. Justo hace
unos días había salido del ejército y por lo que sabía YunHo también. No le ha
visto por tres años. YunHo tenía veintiún años y él treinta y uno. Si tan solo
supiera si ya había salido o no. Se detuvo en un alto y logró ver a YunHo
frotando sus manos en la esquina. Apenas estuvo el siga se orilló y puso las
intermitentes deteniéndose frente a YunHo. Bajó el cristal y vio a YunHo con la
nariz roja.
— Sube —sonrió y YunHo le
devolvió la sonrisa obedeciendo. Una vez en el auto, avanzó rumbo a su casa—.
¿Vas a tu casa?
— Iba a casa de HeeChul.
— ¿Es tu novio?
— No —rio—. Lo fue, hace mucho,
después de lo nuestro, pero no funciono. Iré porque Ara, ChangMin y el nuevo
novio de HeeChul estarán ahí, veremos una película, pero pase a dejar una
solicitud de empleo antes y no encontraba un taxi.
— Oh, Ara. ¿Ya le dijiste que si?
— Hyung, Ara sale con ChangMin
—JaeJoong frenó en seco justo en el alto.
— ¿Y entonces vas a ser mal
tercio?
— No pude negarme cuando dijeron
que habría pastel de fresas.
— Olvidaba que las amabas —rio—.
Tengo en mi casa —sonrió—. ¿Vas?
— ¿Ya no te pesa salir con
alguien diez años menor?
— Nunca me pesó YunHo. Solo tenía
miedo.
— En tu casa les llamaré para
decirles que no iré.
Mi corazón se congeló con el frío
viento a principios del invierno
No puedo decir nada más, pero te
quiero
A causa de tus palabras, no pude
hablar ni ver
En las memorias de noviembre*
JaeJoong pegó sus labios a la
pared del pasillo rumbo a su habitación tratando de no gemir tan alto. YunHo y
él se mantuvieron en contacto por mensajes durante mucho tiempo después de
terminar y antes de entrar al ejército. Por primera vez hizo caso a su corazón
y se dejó llevar por lo que sentía. YunHo estaba lamiendo su entrada y
penetrándole con su lengua mientras JaeJoong gemía sosteniéndose del muro. Una
de sus morenas manos estaba en su miembro masturbándole.
YunHo se puso de pie y le penetró
pegando su pecho a la espalda de JaeJoong. Sus ojos completamente cerrados y su
boca en el oído ajeno. Una tras otra comenzaron las penetraciones. Él sabía que
era un mero pretexto las fresas. Quizá si estuvieran sobre el cuerpo de
JaeJoong se le antojarían más. Sus dedos retorcieron esos rosados pezones y
JaeJoong echó su cabeza hacia atrás buscando un beso que llegó.
— Hyung…
— Dime JaeJoong.
— JaeJoongie-hyung.
— ¡Mierda! Eso es demasiado.
— Aun te amo hyung.
— Yo nunca deje de hacerlo.
— ¿Aunque sea diez años menor?
— ¡Eso ya no importa!
Toda esa noche del mes de
noviembre, YunHo le hizo el amor a JaeJoong. Días después JaeJoong llegó tan
sonriente a la empresa que todos se preguntaron porque, incluso JunSu y
YooChun. Cuando les dijo que era porque había vuelto con YunHo, YooChun se tentó
de regañarle de nuevo pero JunSu le fulminó con la mirada y después le sonrió a
JaeJoong diciéndole que le daba muchísimo gusto. JaeJoong no pudo evitar
recordar las palabras de YunHo la noche anterior en su perfecta reconciliación.
Nunca me importó que fueras mayor que yo, nunca me importara. ¿Realmente
piensas que podría dejarte por alguien más? JaeJoong tú eres… todo lo que yo
necesito. Incluso aunque quisiera alejarte de mí no podría porque te amo tanto
que ya eres indispensable en mi vida.
*November with love - YunHo
Mendigo Yoochun. Pero al fin Jae comprendio que no importa la edad, ni muchas cosas, si hay amor todo se puede, y Yunho lo ama y Jae lo ama a el, asi que todos felices. Me gusto muchisimo, y su reconciliacion, awwwwww tan bello. Para siempre juntos. Son indispensables el uno para el otro. Muchas Gracias!!!!!! <3 :-)
ResponderEliminarCreo que todas quisieron patear a YooChun xD si siempre juntos *3* contra todo y todos *3* Gracias a ti por leer y comentar ♥~
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