martes, 31 de mayo de 2022

[MINI SERIAL] Your Love Is All I Need - Epílogo

Your Love Is All I Need
Epilogo

Advertencia: Lemon


Jessica subió sus blancos pies al sofá cubriéndolos con la manta rosa suave y comiendo otra cucharada de helado de chocolate. Hacía tres meses que no tenía el mínimo contacto con ninguna de sus anteriores compañeras de grupo, el mismo tiempo en que todo se había venido abajo.

Masoquistamente había visto fotos y videos en la red del reciente concierto en el Tokyo Dome y le había dolido horrores. Era normal. Estar en Corea justo en ese momento, para las fiestas de fin de año no era tan malo, su hermana yendo a la empresa, sus padres preparando todo. Ella sola en casa.

— Saldré a comprar espinaca, ¿vienes? —susurró su madre con la bolsa en la mano.

— No, tengo frío y quiero estar aquí. Me siento calientita. Mejor te espero.

— Okay, solo no estalles la cocina —rio su madre y salió.

Jessica hizo un puchero tomando el control para hacer zapping en la TV. Justo cuando el timbre sonó. Se levantó con un gruñido sin importarle el canal y abrió. Seguro su madre olvidaba las llaves. Pero en cuanto abrió no fue la silueta de su madre la que vio… sino la de TaeYeon.

El bote de delicioso helado de chocolate terminó en el suelo y los ojos de Jessica se llenaron de lágrimas. Jessica retrocedió e intentó cerrar la puerta cuando TaeYeon la empujó entrando en la casa y cerrando la puerta tras de sí. Jessica le empujó golpeando su pecho y esperando que se hartara y se fuera.

Sin embargo TaeYeon tomó sus manos por las muñecas y le besó saboreando el dulzor del chocolate en aquellos labios. Los labios de la chica que amaba. SooYeon intentó alejarse pero no lo logró, no pudo hacerlo. Extrañaba esos labios besándole como muchas veces antes.

— ¿A qué viniste? ¿A burlarte de mí otra vez como en Jeju?

— Quiero aclararlo todo.

— Todo está claro. Solo jugaste con mis sentimientos mientras planeabas como sacarme gracias a MiYoung.

— No es como lo piensas, escúchame SooYeon.

— ¡No! ¡No quiero, no puedo! ¡Han sido los peores tres meses de mi vida! ¡Enojada, frustrada porque las ocho decidieron hacer su vida sin mí!

— No fue nuestra decisión. Por favor escúchame princesa —Jessica se quedó un periodo de tiempo con la respiración agitada de tanto forcejear. Aun no entendía aquellas palabras—. Para la empresa representó un problema que tuvieras tu propio negocio y los rumores de tu supuesta boda, el CEO me dijo que iba a llegar un momento en el que podrías faltar al grupo y no me dio opción. Si no lo hacía yo sería peor.

— No te creo.

— ¿Por qué?

— Porque es estúpido, yo jamás falté al grupo por mi negocio.

— Eso no lo vieron ellos, aquella mañana yo estaba antes con el CEO porque él me lo pidió. ¿Acaso piensas que mis lágrimas son falsas? ¿Qué no me dolió? Me dolió muchísimo decírtelo. Yo no quería hacerlo y era la única que lo sabía porque las demás no tenían idea. Apenas saliste Yuri casi me golpea. Puedes hablarlo con ellas también.

— ¿Y por qué tardaste tanto en aclararlo? ¿Por qué hasta ahora?

— Por mi agenda. Ya me demostraron que pueden sacar a quien quieran y no quiero darles motivos para deshacer el grupo. Nosotras somos diferentes.

— Suéltame.

— No.

— Me estas lastimando.

— No es verdad, Jessica créeme. No mentí con cada te amo aquella noche. Realmente te amo —soltó desesperada liberando los brazos de Jessica para tomar sus mejillas y besarla de nuevo. Jessica intentó forcejear pero terminó cediendo a las caricias de los labios de TaeYeon.

— Taeng…

— Te amo —susurró al borde del llanto. Sus labios volvieron a chocar contra los de Jessica y ella respondió con las lágrimas cayendo de sus mejillas.

Jessica no supo en que momento llegaron a su habitación, solo se supo sobre la cama de su cuarto con TaeYeon besando su cuello. Sus piernas se abrieron al instante en que TaeYeon las acarició y su delgado cuerpo se contorsionó al sentir los dedos fríos de la bajita contra su piel.

— Espera —le detuvo sentándose en la cama, TaeYeon le imitó—. Antes… debemos aclarar esto…

— ¿Aclarar qué?

— Tú… finges una relación y el mundo entero piensa que yo salgo con Tyler Kwon. Entonces, ¿tendremos sexo como amigas? —TaeYeon se trabó un momento sintiéndose confundida y tonta. Jessica la miró con un dejo de tristeza.

— No lo había pensado… todo lo que pasaba por mi mente cuando venía acá era como decirte las cosas.

— Ya entendí…

— ¡No! Es decir… realmente quiero estar contigo.

— Pero ahora menos que nunca podemos.

— Podríamos… —Jessica siguió mirándole—. En secreto.

— ¿Secreto?

— Como… HeeChul y Han… podríamos intentarlo.

— Es mucho riesgo.

— Cualquier riesgo lo vale para mí —soltó mirando la cama, Jessica solo sonrió suavemente antes de ser ella la que besara a TaeYeon.

— ¿Mi novia? —la bajita asintió tomándola del cuello para besarla de nuevo. El teléfono las separó. Jessica se levantó a contestar descubriendo que era su madre—. Claro, no te preocupes… estaré bien, cualquier cosa te llamó. Bye —colgó—. Mi madre pasó a ver a mi abuela y se quedará ahí un par de horas. ¿Quieres algo de tomar? —musitó girándose a la puerta. TaeYeon la jaló del brazo y la sentó en sus piernas.

— Quiero hielo —susurró lamiendo su cuello—. Ya que no hay quien nos interrumpa seguiré con mis actos.

— Taeng… —suspiró sintiendo los dedos de TaeYeon perderse bajo sus bragas.

— Estás más delgada que la última vez.

— Solo…  un par de… kilos… —indicó entre suspiros provocados por las caricias de la mayor.

— Debes comer bien —gruñó tirándola sobre la cama, en un dos por tres aquellas pantaletas y el holgado pantalón blanco terminaron en el suelo mientras que TaeYeon subía el polo color crema de su novia. Se sentía tan bien aquella palabra para ambas.

— Aliméntame…

— En cuanto terminemos con esto —sonrió besándola de nuevo. Sus manos tentando bajo el sujetador haciéndola gemir contra el beso.

— Me lleva ventaja… señorita Kim… —rio tirándola sobre la cama. Quitó su playera y su sujetador sintiendo las manos de TaeYeon pasearse por su trasero. Sus dedos se hicieron del borde de la blusa de la bajita quitándolo con una TaeYeon muy colaborativa.

— La he extrañado señorita Jung… —musitó con una sonrisa recibiendo los labios de Jessica de nuevo.

Se deshicieron de sus ropas muy rápido, no querían esperar más para amarse. Después de tanto dolor Jessica sentía que por fin sería feliz. Que por fin podría vivir a lado de TaeYeon. Que podrían amarse. Era lo mejor en su vida. Jessica sabía que era el más grande riesgo que ambas podían tomar y TaeYeon estaba encantada de hacerlo.

Eso le hacía muy feliz.

Jessica sonrió contra los labios de TaeYeon, su cabeza se echó hacia atrás apenas la bajita chupó uno de sus pezones y sus dedos parecían tener vida propia tentando su intimidad. La intimidad que Yuri también había tomado. TaeYeon cerró los ojos con furia y mordió el abdomen de Jessica con fuerza, dejando una gran marca.

— Mía… —gimió TaeYeon cuando la diestra de SooYeon tomó uno de sus senos.

— I’m your girlfriend… —sonrió mordiendo el labio inferior de la líder antes de besarla de nuevo y recostarla en la cama—. ¿Cómo será?

— Como quieras…

— El 69 está bien para mi… —soltó con un dejo de vergüenza.

— Como gustes… novia mía —rio TaeYeon. Jessica dejó un beso corto en sus labios antes de girarse abriendo las piernas de TaeYeon.

Lamió el contorno del clítoris mientras sentía a TaeYeon chupar una de sus ingles. Chupó aquella sensible zona arrancándole un gemido a TaeYeon que de una metió su lengua en su intimidad, Jessica gimió ocupando su boca en el clítoris de TaeYeon mientras sus dedos se introducían en la entrada de su novia.

Que malditamente bien sonaba aquello después de tantos años, después de tantas pruebas, de tantos te odio que las personas no entendían. No había sido fácil para ninguna. Ni para Jessica que sintió su mundo venirse abajo, ni para TaeYeon que se le rompió el corazón tanto como se lo rompió a Jessica.

Pero si a ambas les hubieran dicho que después de aquello volverían a amarse de esta forma, sin duda alguna ambas lo hubieran hecho de nuevo. Aunque doliera, aunque quemara. Si la vida hubiera dicho que estaban destinadas desde el principio, ellas no hubieran tenido reparo en volver a sufrir aquello.

Porque ahora podían amarse sin interferencia de nadie.

--- Your Love Is All I Need ---

— Me gusta estar así contigo —susurró Jessica besando sus labios. TaeYeon sonrió cubriéndose más con la cobija.

— Yo lo extrañaba… ¿recuerdas la primera vez? ¿Cuándo Tiffany nos atrapó?

— Oh calla… fue demasiado vergonzoso.

— Lo fue, aún recuerdo lo sonrojada que estabas.

— ¿Cómo no estarlo? Que te encuentren teniendo sexo no es la mejor de las situaciones. Antes y ella fue discreta que si no todos en el mundo se hubieran enterado con el timbre de su voz —ambas rieron.

— Ahora solo somos amigas —susurró TaeYeon—. Entendió que no puede ir en contra de lo que siento.

— Está bien… debo disculparme con ella por golpearla.

— ¿Quieres ir a verlas?

— ¿Debería?

— Si, volvemos a vivir todas juntas, supongo que se reforzó lo nuestro. No porque no estés tú, la situación en si… —el índice de Jessica en sus labios.

— Yo entiendo. Y me gustaría ir aunque sea un rato, mamá quiere que este aquí, hace mucho no pasamos una navidad los cuatro juntos.

— ¿Tus padres me odian?

— No, o no lo sé, supongo que tienen un poco de resentimiento contra cada una después de lo que pasó.

— Ya sé… quisiera disculparme con ellos.

— No tienes que hacerlo.

— Pero quiero… —un beso rápido—. No me calles… —otro, esta vez más profundo. TaeYeon tomó la cintura de Jessica.

— Jess, ya llegué, ¿y mi madre? —ambas chicas se separaron cubriéndose con las sábanas mientras Krystal trataba de entender la situación. Un sonrojo cubrió su rostro—. Las espero afuera —y sin más salió. Jessica y TaeYeon se apresuraron a vestirse y cambiar la cama de Jessica, para salir y hablar con Krystal.

--- Your Love Is All I Need ---

— ¿A dónde mierda fue TaeYeon? ¿A cosechar las patatas? —replicó Tiffany muy molesta marcando por casi novena vez a su móvil.

— Deberías tranquilizarte. Seguro hay mucha gente en el súper —dijo Yoona.

— Es cierto, muchos van de compras en este instante —soltó Sunny mientras HyoYeon estaba en la cocina tratando de cocinar con lo poco que tenía. Le hacían falta las patatas.

— ¿Hay alguien? —dijo TaeYeon cómicamente asomando su cabeza por la puerta. Tiffany sintió un tic nervioso en el ojo de verla—. Traje las patatas y… una sorpresa, mi regalo de navidad.

— Dame las patatas, llevo más de dos horas esperándolas —soltó HyoYeon pero antes de poder avanzar a tomarlas la puerta se abrió y Jessica estaba ahí. Todas quedaron un tanto confundidas y muy sorprendidas. La primera en actuar fue Seohyun, que apenas su cerebro carburó, abrazó a Jessica sin más. Viendo como TaeYeon cerraba la puerta.

— Sica… —murmuró Yuri sin poder creerlo uniéndose al abrazo al igual que Yoona. Y de pronto las nueve estaban abrazadas.

— Un pajarito me dijo lo que había pasado —indicó Jessica una vez se separaron, mirando de reojo a TaeYeon—. Lamento si las lastime pero en aquella ocasión mi cerebro no procesaba lo que dijo TaeYeon.

— Está bien, tú eres la que menos debe disculparse —musito SooYoung.

— Me gusta que vivan todas juntas de nuevo —rio—. Además lo hicieron hermoso en el Tokyo Dome.

— No sea idiota —reclamó Sunny—. Nos faltabas tú.

— Pero no pude estar y me alegro que lo hicieran muy bien —sonrió—. No sé exactamente que siga para mí pero, estaré bien, lo prometo. Solo vine a desearles Feliz Noche Buena y Navidad. Mamá quiere que este en casa ya que hace mucho que Krystal y yo no estamos con ellos en Navidad.

— Ojala pudieras quedarte —murmuró Tiffany.

— Quisiera pero no puedo. Lamento haberte abofeteado.

— Está bien, eso ya pasó.

— HyoYeon, ¿no se quemara la comida verdad? —preguntó SooYoung. La mayor se fue corriendo a la cocina.

--- Your Love Is All I Need ---

A veces las mariposas deben volar lejos de su casa en busca de algo más. Yo soy una mariposa que justo ahora no está con su parvada pero sé que algún día volveré. Este es un reto especial, un reto que, aquel ser supremo allá arriba que no sabemos si existe o no, o aquella fuerza mayor sobre el universo, puso ante mí y yo voy a cumplirlo porque solo así podré crecer no solo como artista… también como persona.

Desde el inicio yo solo me imaginaba a lado de ellas ocho, a lado de ella en especial. Hoy vivo eso con especial melancolía. Porque quizá en cuerpo no este con ellas, pero saben que mi corazón esta con ellas y eso es lo que vale ahora. Sobre ella… eso es otro caso.

Uno completamente distinto.

La vida me dio la oportunidad de tenerla a mi lado una vez más, pero esta vez no la desaprovecharé. Alguna vez la dejé ir creyendo que esa era su felicidad pero eso no era verdad. Su felicidad estaba conmigo, de no ser así la vida no hubiera puesto su camino y el mío cruzándose.

Sé que vienen pruebas difíciles, sé que quizá sea largo y difícil el camino, pero si la tengo a ella no me importa nada más.

Porque su amor es lo único que necesito.

                                                                                                                                              Jessica Jung.

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