lunes, 13 de junio de 2022

[MINI SERIAL] Uncommitted - Capítulo 5

Uncommitted
Capítulo 5: Lágrimas de un corazón enamorado

Advertencia: Lemon


Sal de mí…

YooChun y JunSu se convirtieron en completos extraños desde el incidente en casa de JaeJoong. Toda la cercanía que hubo al conocerse parecía haberse esfumado. Vivían juntos, desayunaban y cenaban juntos, pero fuera de eso prácticamente no se veían. JunSu se había concentrado en su trabajo y YooChun en el suyo.

Vivían como un par de desconocidos.

YooChun comenzaba a odiar las reuniones en casa de JaeJoong debido a que siempre iba JunSu a petición del mayor. ¿Cómo controlaba lo que sentía al estar cerca de él? Solo sentía la necesidad de abrazarlo y que nadie le mirara, para así poder estar un poco tranquilo.

Por otra parte JunSu estaba igual. HeeChul le trataba con la punta del pie y ni siquiera sabía porque, además de tener enormes ganas de besar a YooChun para bajarle un poco los humos. Solo eso era la parte mala ya que Yoona, Yuri y Jessica eran muy agradables.

Y con YunHo había creado un lazo muy fuerte.

Ahora le veía como un hermano mayor al cual podía contarle todo. Además YunHo le estaba ayudando demasiado, con él no tenía miedo de decir si le gustaba YooChun o no. Solo seguía bastante confundido y YunHo era como ese guía que le llevaba de la mano a buscar su verdadero yo.

Justo lo que Jae le había pedido a YunHo.

Y todo esto, duró tres semanas.

--- Uncommitted: Capítulo 5 ---

— ¿Esto está bien? —TaeYeon dejó que sus pensamientos salieran por su boca. Estaba tan nerviosa, era raro que le diera una sorpresa a JunSu y de esa magnitud. Se encontraba en el aeropuerto de Los Angeles, California, a lado de su hermana HyoYeon, SooYoung su novia y Tiffany y Sunny.

— Es tu novio Tae, debe estar bien —respondió Tiffany.

— ¿A qué hora llegará su amiga? —cuestionó Sunny a SooYoung y Tiffany, justo cuando la más alta sonrió al ver a una atractiva rubia acercársele. Tiffany se le lanzó riendo y la rubia le atrapó entre quejidos y risas, estrechándola en sus brazos.

— ¿Cómo estás? —preguntó la rubia al tiempo que dejaba de abrazarla y saludaba a SooYoung con la mirada de Sunny y HyoYeon sobre su persona.

— Muy bien. ¿Y tú? ¿Cómo te han sentado estos años sin mí?

— Muy mal, extraño tu trasero.

— Tonta —soltó una risita mientras Sunny veía de mala forma a la rubia.

— ¿Y tú SooYoung? ¿Sigues comiendo tanto?

— Como el primer día en que nos vimos princesa —rio la morena. HyoYeon también frunció el ceño.

— Bien, ella es Sunny, mi novia —dijo Tiffany colgándose del brazo de la más baja.

— Y ella es mi novia, Kim Hyoyeon —indicó SooYoung jalando a la rubia a su lado—. Y ella es mi cuñada, Kim TaeYeon —dijo señalando a la castaña.

— Chicas, ella es Jessica Jung —comentó Tiffany y Jessica sonrió moviendo su mano derecha de un lado a otro en señal de saludo.

Y desde el primer instante… Jessica solo miró a TaeYeon.

--- Uncommitted: Capítulo 5 ---

— Ella es tan hermosa Tiffany, cuéntame todo de ella.

— Sica no servirá de nada, TaeYeon es heterosexual.

— Con esa belleza no puede ser hetero Fany.

— Lo es. Vino a ver a su novio, va a casarse con él en unos meses. Así que ni te hagas ilusiones SooYeon. No quiero que salgas lastimada.

— Está bien, lo que diga Fany-umma —rio sentándose en la cama de la habitación de Tiffany—. Cubriré todos los detalles de tu desfile.

— Really? —soltó con su perfecto inglés y el eye smile se instaló en sus ojos en cuanto Jessica asintió con una sonrisa amplia. Tiffany se lanzó sobre ella abrazándola y tirándola a la cama debido a su acción.

— ¿Interrumpo algo? —preguntó Sunny desde el umbral de la puerta visiblemente molesta. Tiffany se quitó de encima de Jessica y corrió a abrazar a su novia.

— Sica cubrirá el desfile Sun~, ¿entiendes? ¡Saldrá en la revista ELLE!

— Ah que bien —soltó con el ceño fruncido.

Y Jessica lo sabía… Sunny estaba celosa de ella.

--- Uncommitted: Capítulo 5 ---

— En dos semanas habrá una fiesta por los tres años de modelaje de JaeJoong, en su casa. Él quiere que vayas —dijo YooChun sentándose a lado de JunSu en el amplio sofá marrón mientras comía ramen.

— ¿Y tú quieres que vaya? —la pregunta de JunSu fue lo bastante directa como para descolocar al pelinegro.

— No importa lo que yo quiera sino lo que quiere JaeJoong-hyung —pronunció con el corazón oprimiéndosele.

— Entonces no iré, quiero disfrutar esa fiesta a tu lado. Que me muestres como te diviertes en tu ambiente. Y si no quieres tenerme ahí no iré.

— JunSu, no te preocupes, es lo que JaeJoong-hyung quiere y yo no iré en contra de sus deseos.

— Y te la pasarás con HeeChul-sshi, ¿no? —dijo muy molesto dejando su plato sobre la mesa de centro y se levantó—. Olvídalo YooChun, no iré a esa fiesta para quedarme solo mientras tú te besas con tus “amigos”. Provecho —y sin más se encerró en su cuarto.

YooChun se quedó estático en su lugar unos minutos y después siguió comiendo, pero esta vez de forma brusca. Su cuerpo le decía a gritos que estaba siendo demasiado estúpido con JunSu, que él era el único culpable de su reacción. Cuando su mente le martirizó a más no poder se puso de pie dejando su tazón a lado del de JunSu.

Se dirigió afuera de la habitación de JunSu, pensó las palabras correctas durante cerca de veinte minutos y fue entonces que se animó a dar dos toques a la puerta. Sin embargo su llamado no fue respondido y dio otros dos toques hasta que escuchó un cansado “adelante” seguido de un suspiro. Fue entonces que entró.

— ¿Podemos hablar? —respondió el pelinegro.

— Ya hablamos —contestó el rubio sin mirarle una sola vez, fingiendo arreglar pendientes del trabajo, YooChun bufó y se cruzó de brazos antes de acercarse a su lado.

— JunSu, quiero que vayas a la fiesta.

— No intentes enmendar tus deseos por mí, trabajaré ese día para tu suerte.

— JunSu, realmente quiero que vayas.

— YooChun-ah… —un suspiro. El rubio giró su silla a la derecha para mirarle—. Dime, ¿para qué voy si HeeChul-sshi y tú se la vivirán besándose? No soy tan masoquista como para soportar que beses a alguien que no sea yo.

— ¿Eso quiere decir que te gusto? —preguntó un tanto shockeado, JunSu se sonrojó ante su fingida confesión. Giró el rostro avergonzado, YooChun se hincó frente a él y tomó su rostro del mentón haciendo que le mirara—. Te gusto JunSu-ah.

— YooChun-ah —murmuró y sus labios se encontraron en un beso muy tierno… pero efímero.

El timbre les hizo separarse y JunSu se levantó como un rayo saliendo para abrir, YooChun solo se puso de pie con una sonrisa y un suspiro enamorado salió de sus brazos. JunSu trató de controlarse antes de abrir la puerta. Respiró profundo varias veces y abrió la puerta sorprendiéndose al instante.

— TaeYeon —pronunció apenas audiblemente. La castaña sonrió e inmediatamente se acercó a él rodeando con sus brazos el cuello ajeno para besarle tiernamente, borrando, sin saberlo, el rastro de los labios de YooChun.

El pelinegro salió encontrándose con la escena y no solo su sonrisa se esfumó, sino que también sintió unas inmensas ganas de llorar. TaeYeon se despegó de JunSu con cuidado y una sonrisa se adueñó de sus labios. Se sintió observada y cruzó su mirada con los profundos ojos de YooChun, captando en ellos la más pura envidia reflejada.

Pero ella no sabía por qué.

— ¿No me presentas a tu amigo? —preguntó la rubia. JunSu miró a YooChun con un nudo en la garganta y los ojos un tanto llorosos.

No por favor…

— Hyung, ella es mi novia —la menor caminó hasta YooChun y le tendió la mano una vez frente a él.

— Soy Kim TaeYeon, gracias por cuidar de JunSu —comentó con una sonrisa.

Por favor no llores…

YooChun fingió una sonrisa mirando a la mujer y aceptó la mano que ella le ofrecía estrechándola. Era demasiado hermosa, tan linda y educada que YooChun pensó era perfecta para los estigmas de la familia del rubio. Perfecta para él y quizá era lo que más le dolía.

— Soy Park YooChun. No agradezcas, JunSu es un gran dongsaeng. Les dejo para que se saluden como es debido —y después de dedicarle una sonrisa falsa a TaeYeon salió de su departamento.

— Se ve buena persona —dijo entusiasmada, con la misma sonrisa y volviendo la mirada al mayor.

— ¿Qué haces aquí TaeYeon? —preguntó secamente sorprendido.

— Adorable tu forma de recibirme después de no verme por casi un mes —ironizó cruzándose de brazos—. En dos semanas tendré un desfile, ¿irás?

— Todo depende de mis asuntos laborales —dijo JunSu con el mismo tono seco y cerrando la puerta.

—     Lo supuse —suspiró—. Querer darte sorpresas es malo, ¿no? Como sea. Quizá mañana venga a verte —caminó a la puerta y antes de volver a abrirla JunSu le jaló besándole con ansias.

Soy heterosexual…

Esa frase se repetía en su mente, una frase que quería recalcar por amor a ella, a sus amigos, a sus hermanos, pero más que nada, por amor a sus padres. Y sin que él lo pensara, quizá aquella frase era la más grande falacia de su existencia.

--- Uncommitted: Capítulo 5 ---

— Sica, no me avisaste que vendrías a verme —indicó el mayor al encontrársela en la planta baja de su condominio, la rubia solo soltó una risita.

— No vine a verte cariño —un beso en su mejilla—. Traje a una hermosa chica con su novio.

— ¿Cómo se llama la chica?

— Kim TaeYeon.

— Me hubiera encantado que no la trajeras.

— ¿Por?

— Es la novia de JunSu.

--- Uncommitted: Capítulo 5 ---

YooChun llegó a su casa cerca de las once de la noche oliendo a alcohol y cigarro. Completamente ebrio. Apenas y se podía mantener en pie en la oscura estancia. JunSu lo observó desde la cocina debido a que había salido a beber agua. Rio un poco al verle tropezarse y de pronto encendió las luces.

— Que linda forma de llegar hyung.

— ¿Te importa? ¿No estabas con tu novia?

— TaeYeon se fue hace horas.

— Como si me importara —bufó antes de volver a tambalearse. JunSu le sostuvo y le llevó a la cocina, sentándolo en una silla. Puso agua a calentar para darle un café y después se sentó a su lado.

— Perdóname —indicó tomando sus mejillas y viéndole a los ojos—. Realmente perdóname.

— Eres su novio no el mío.

— Quisiera ser el tuyo en estos momentos —YooChun solo le miró con sorpresa y JunSu desvió el rostro descubriendo que había pensado en voz alta.

Que con YooChun no tenía miedo de decir lo que sentía.

Las manos un tanto temblorosas, en parte por los nervios y en otra por el alcohol, de YooChun tomaron las rojas mejillas de JunSu con una sonrisa boba en el rostro. El rubio se dejó hacer cuando YooChun le besó, respondiendo con la misma intensidad y el mismo deseo.

Y desde ese beso no se detuvieron.

El pelinegro subió a JunSu a la mesa después de besarle intensamente por cerca de quince minutos. Le besó con demasiada confianza. ¡Es que sus labios encajaban a la perfección! JunSu instintivamente enredó con sus brazos el cuello de YooChun y sus dedos se aferraron a esos mechones azabaches.

YooChun quizá se dejó llevar por el impulso y comenzó a besar el cuello de JunSu que ante esto, revolvió las piernas que el pelinegro acarició posteriormente buscando calmarlas. El menor solo se dejó hacer respirando agitado. ¡Estaba agitado con solo unos besos! E impresionantemente quería tener relaciones con YooChun.

Perdóname, nunca había pasado esto…

Sus labios se encontraron con los de YooChun de nuevo. Las playeras de ambos estaban en el suelo y sus pieles se rozaron erizándoles el vello. Sus miradas se encontraron por un instante, el menor se avergonzó un poco y bajó la mirada viendo los dos bultos que ya se formaban bajo sus ropas.

— Tenemos que venirnos o será doloroso —murmuró besando la frente del rubio que asintió notando como al parecer a YooChun ya se le había bajado la borrachera.

— Hagámoslo —indicó tomando las mejillas de YooChun entre sus manos para dedicarle la sonrisa más hermosa que YooChun hubiese visto en su vida. El mayor sonrió de igual forma jalándole de la cintura para besarle.

Debe ser la tensión del trabajo…

JunSu fue dejado sobre la cama completamente desnudo, YooChun se subió sobre él besándole, compartiendo su desnudez. La diestra del pelinegro se encargó de masturbarle y el menor lo único que pudo hacer fue gemir para él, apretando con sus dedos el edredón azul.

El mayor abrió las piernas de Kim tanteando su intimidad, el menor se mordió los labios tratando de callar sus gemidos y sin dejar de apretar las sabanas, mientras YooChun se hacía de sus pezones mordiéndolos y chupándolos hasta dejarlos completamente duros.

— No te calles, JunSu-ah —pidió el mayor cerca de su boca, JunSu asintió y unieron sus labios una vez más.

Es frustrante Yeonnie, yo… me siento mal por esto…

El rubio estaba en cuatro sobre la cama, su espalda se arqueo apenas YooChun le penetró. La mano izquierda del pelinegro le sostenía del cuello y la derecha de la cadera. Sus pieles perladas de sudor ocasionaban que sus cabellos se pegaran a sus frentes. Y el rubio dejó que algunas lágrimas de dolor escaparan de sus ojos.

YooChun comenzó a moverse a petición del menor. Pegando su pecho a la espalda ajena. Su boca se encargaba de besar su nuca, morder su hombro, su cuello, y en ocasiones se pegaba a su oído gimiendo. Incentivándole y aumentando poco a poco la velocidad de sus certeras embestidas.

Está bien Jun, no siempre se puede tener relaciones sexuales con la persona que amas…

— ¡Aaaah! ¡YooChunnie! ¡Más! —gimió JunSu muy excitado. YooChun subió el ritmo de sus embestidas. Su mano izquierda ahora le sostenía de la barbilla.

YooChun mordió su hombro derecho, JunSu gimió agudamente y sin saber porque, los dedos de YooChun entraron en su boca y los chupó con deseo. Las embestidas se volvieron aún más frenéticas, los gemidos se agudizaron, sus cuerpos se contrajeron y justo entonces llegaron al orgasmo.

YooChun gimió ronco contra el cuello de JunSu y este mordió sus dedos ahogando el gemido más agudo de la noche. Haciéndolos sangrar. Cayendo después sobre la cama completamente cansados. YooChun se abrazó de JunSu feliz y el menor correspondió aferrándose a su pecho.

Y justo en ese momento, JunSu descubrió que ya no deseaba a TaeYeon.

Ahora deseaba esos carnosos labios y esas atractivas clavículas.

--- Uncommitted: Capítulo 5 ---

TaeYeon bebió de un trago el vodka recién servido por el barman. Jessica solo suspiró una vez más, la castaña no entendía de razones, sus pálidas mejillas estaban cubiertas por un tenue rojo y sus ojos estaban semi abiertos dando a entender lo que Jessica ya sabía perfectamente, TaeYeon estaba ebria.

Desde que le llamó aquella tarde-noche, desde que escuchó su voz quebrarse por el llanto, desde que le dijo “En unos minutos estoy ahí, espérame por favor” ella supo que nada estaba bien. Y la bajita solo le había llamado a ella para no escuchar los regaños de Tiffany o Sunny ante lo que había pasado con JunSu.

Y desde su llegada no había parado de pedir alcohol e ingerirlo como si de agua se tratase. No dijo más que un “Quiero emborracharme esta noche” y comenzó a absorber cada uno de los tragos como esponja. Tan dolida, tan sentida, que Jessica intuía que había peleado con su novio.

— Jessica —murmuró haciendo que la rubia reaccionara. ¡Al fin decía algo!

— ¿Mmm? —musitó mirándole a los ojos.

— ¿Me deseas? —Jessica casi se fue de espaldas en cuanto escuchó aquello. ¿Tanto se notaba su atracción hacia ella?—. ¿Soy deseable? —continuó mirando su vaso vacío con ojos llorosos.

— Eres muy guapa, Taeng.

— Entonces, ¿por qué JunSu no puede hacerme el amor? —soltó sollozando, Jessica al fin comprendió porque TaeYeon se portaba de esa forma. Le abrazó cariñosamente y la bajita suspiró frustrada—. Últimamente para cada uno de nuestros encuentros debo seducirle y antes no hacía falta. Hoy… —carraspeó—. JunSu no pudo tener una erección por más que lo intentamos, incluso le toqué directamente. Le dije que quizá es por el estrés pero empiezo a pensar que tiene a otra.

— JunSu-sshi no se ve como ese tipo de hombres Taeng, lo más seguro es que sea estrés. Inténtelo después.

— ¿Tú crees? —preguntó separándose y mirándole a los ojos.

— Estoy segura —afirmó la rubia. TaeYeon le abrazó fuertemente y Jessica correspondió.

— Gracias Jessica.

--- Uncommitted: Capítulo 5 ---

Durante las siguientes semanas YooChun y JunSu no hablaron con respecto a lo que había sucedido. Al día siguiente de ello JunSu se despertó primero y se levantó con prisas ingresando a la ducha, además durante todo el día no pudo verle a la cara sin sonrojarse hasta que YooChun le besó por la noche y musitó un “No pasa nada babe~”.

Solamente después del suceso crecieron sus sonrisas y sonrojos. Aprovechaban cada contado momento juntos, debido a sus trabajos, para besarse, jugar o simplemente abrazarse. En ocasiones dormían juntos y se despertaban a besos. Era una convivencia en cierto modo bonita.

Despreocupados, besándose por cualquier parte del departamento sin llegar a más. Después de aquel encuentro no hubo otro y sin embargo se sentían tan unidos. Como si fueran pareja. Como si JunSu no tuviera un compromiso que cumplir en cuanto regresara a Corea.

Y el rubio no sabía porque hacía aquello. ¿Era un tipo de magnetismo hacia YooChun? Porque en las últimas semanas, se ha convencido de querer pasar su vida con YooChun. No eran nada. ¿Entonces por qué correspondía sus besos? O peor aún, ¿por qué buscaba que YooChun y él se besaran?

Demasiada confusión.

Y ahora estaba ahí a lado de TaeYeon. En el bar que YunHo y Yoona habían fundado. YooChun era cantante y compositor y a veces acudía a tocar en aquel lugar. Su voz era tan hermosa, tan elegante. Además de que el pelinegro tocaba el piano, y en esa ocasión, su instrumento favorito le acompañaba mientras entonaba “When I was your man” de Bruno Mars.

TaeYeon recargó su cabeza en el hombro derecho del mayor, JunSu la miró y meditó la letra de la canción. ¿Hace cuánto no le compraba flores? La última vez que recordaba haberlo hecho era tres años atrás, en el cumpleaños de la menor. ¿Hace cuánto no tomaba su mano al caminar por el gusto de hacerlo? ¿Desde la boda de ChangMin y JooHyun? Quizá.

¿Hace cuánto no salían a bailar, juntos, como la pareja que eran, cuando él amaba hacerlo? ¿Hace cuánto no le hacía el amor con ganas y no solo por no decepcionarla y dejarla a medias? ¡Desde cuatro años atrás había perdido el deseo por TaeYeon!

Entonces ¿Por qué seguía con ella? ¿Por sus padres? ¿Por qué era perfecta para él? ¿Por no lastimarla? ¿Por qué ella si le amaba? ¿Por qué le amaba? ¿Alguna vez le amó?

Sí. Al principio, antes de pasar a la Universidad. Sin embargo, JunSu solo le amó uno de los seis años que conformaban su relación. ¿Para qué seguir?

JunSu descubrió aquella noche que él ya no amaba a Kim TaeYeon.

Ahora su corazón latía por Park YooChun.

--- Uncommitted: Capítulo 5 ---

Era un día especial.

JaeJoong tenía puesta su mejor ropa viéndose realmente guapo. YunHo a su lado, le acompañaba y cuidaba como su pareja que era, esperando a que el alcohol hiciera efecto sobre su hermoso y perfecto novio. Tal pareciera que la música quería dejarles sordos.

“Emergency Call” de la famosa Son Dam Bi, amiga de ambos, resonaba en el lugar. Yoona y Yuri eran el centro de atención en la pista de baile mientras HeeChul bebía y se comportaba como la real diva que era coqueteando con un asiático muy apuesto con la mirada.

Jessica se había disculpado con Jae pero ese día el desfile de TaeYeon le importaba un poco más. Sin embargo aquella corona de flores llegó puntual a su departamento. Y Jae rio feliz y alegre llamándole al instante a su amiga por el hermoso regalo.

YooChun llegó acompañado de JunSu, la mayoría de los ojos se posaron sobre ellos disimuladamente. Todos querían saber si Park YooChun al fin había sido atrapado o si aquel rubio solo era otro más de sus amantes de paso. Y al pelinegro poco le importó, saludó a sus amigos al igual que JunSu y comenzó a beber a lado del menor que solo sonreía nervioso ante tantas miradas sobre su persona.

— Nos miran mucho —murmuró dándole un trago a su refresco de manzana, YooChun besó su sien disimuladamente y respondió en su oído izquierdo.

— Ignóralos Su, solo piensa en mí o me pondré celoso —finalizó con una risita, JunSu solo le miró mordiéndose el labio inferior. Dio un trago a su cerveza tratando de evitar las ganas de comérselo a besos.

Pero el gusto le duro poco a YooChun pues a los veinte minutos ya estaban en el vacío balcón besándose con ansias. YooChun olía a alcohol y en su mano izquierda tenía un cigarro. JunSu solo había bebido refresco y sus labios sabían a este mezclado con el sabor de la cerveza.

— No me gusta que fumes —dijo haciendo un puchero. YooChun rio y le besó para después apagar su cigarro.

— Su, si me ordenaras ir al infierno lo haría.

— Pero te quiero demasiado como para hacerlo —YooChun abrió los ojos con sorpresa y una sonrisa resplandeciente se instaló en sus labios.

— ¿Me quieres? —cuestionó y JunSu se sonrojó mientras desviaba el rostro. YooChun le jaló del mentón mirándole a los ojos y unió sus labios con los del menor con más ternura. JunSu le sujetó de las mejillas besándole con calma.

— ¿Qué somos YooChun? —preguntó contra sus labios temiendo deshacer la atmósfera.

— ¿Qué quieres que seamos? —respondió mirándole a los ojos, arriesgándose a que su corazón se rompiera de nuevo, sin embargo esta vez, YooChun se dejaría vencer aun y cuando él tuviera la culpa porque sabía perfectamente que JunSu no era libre. JunSu meditó su respuesta. Quería estar con YooChun pero no podía dejar tan fácilmente a TaeYeon.

— Quiero estar contigo… —murmuró aun sosteniendo sus mejillas.

— Pero no puedes dejarla —soltó besando su frente con ternura. JunSu sintió las lágrimas caer y cerró los ojos con fuerza—. Su, no llores.

— Te quiero, quiero estar a tu lado pero… no quiero herirla, no cuando estamos a punto de casarnos —dijo con voz quebrada.

— Le herirás más si sigues a su lado sin quererla —confesó abrazándole.

— Solo… necesito tiempo —murmuró dejando que YooChun limpiara sus lágrimas separándose de él.

— ¿Y mientras? —el temor hablando por él.

— Seamos amantes YooChun —afirmó seriamente. YooChun miró sus ojos por unos segundos y supo entonces que JunSu no mentía.

— Seámoslo —afirmó haciendo que a JunSu le brillaran los ojos de forma especial y quizá… cavando su propia tumba.

--- Uncommitted: Capítulo 5 ---

Jessica sonrió tomando más fotos al esbelto cuerpo de TaeYeon que anunciaba los modelos que portaban las chicas que desfilaban por su pasarela, todos diseñados por Tiffany y ella. De vez en cuando fotografiaba a las guapas modelos solo para el reporte de la revista pero su foco de atención era TaeYeon.

Le alegraba compartir un momento tan importante con ella, con la chica que solo le había enamorado más con el pasar de los días hablando y conociéndole. Y aún más el que la confianza y cariño de la bajita fueran depositados en su persona en tan poco tiempo.

TaeYeon le gustaba demasiado.

Se podía decir que Jessica nunca fue correspondida. Primero estaba Yoona, su primer beso y su primer amor pero jamás hubo algo serio entre ellas. Después Yuri y su corazón se rompió en dos al verlas tan enamoradas, al saber que eran pareja. En esta lista también entraban Tiffany y SooYoung. A ambas les había querido y ambas le habían dejado.

Pero la chica que había cambiado su vida era Park MinYoung.

Una linda colegiala con sonrisa resplandeciente. Una mujer que le amó demasiado y a la cual ella también amó, pero por muy poco tiempo. El padre de MinYoung se enteró de su relación y le mandó a estudiar a Francia. Jessica le hubiera seguido de no ser porque su situación económica era asquerosa y el periodo para obtener becas había terminado.

Entonces decidieron quedar como amigas. Por lo que sabía, MinYoung aún tenía contacto con YooChun y JaeJoong, sin embargo eso ya no importaba. Ahora la chica por la que rogaba tener un poco de amor, era Kim TaeYeon y para su desgracia, no era libre.

Por otro lado TaeYeon estaba claramente nerviosa y no solo eso, sino también decepcionada. JunSu no hacía acto de presencia y pronto terminaría el desfile, que era lo importante pues el after party no tenía que ver con ella del todo. Ella quería compartir ese momento tan importante con JunSu.

Y él le había prometido que iría.

Sin embargo el entusiasmo de Tiffany junto a su eye smile, Sunny, SooYoung y HyoYeon le levantaban el ánimo, pero sobre todo Jessica que le había apoyado tanto durante esas últimas semanas llenas de tormento por sus peleas con JunSu. Su novio que parecía no serlo.

Jessica lucía preciosa esa noche.

Negó con la cabeza ante su pensamiento. ¿Alguna vez pensó que alguna mujer era preciosa? Sorprendentemente nunca pensó en ello. Quizá alguna vez sintió algo por alguna mujer pero siempre se lo negó o lo negó porque JunSu era parte de su vida y sobre todo por sus padres.

Al ser la hija mayor sentía una profunda responsabilidad de complacer a sus padres. Cuando HyoYeon destapó su relación lésbica y sus padres le apoyaron argumentando ese “¿Cómo no te amaría si eres mi hija?” TaeYeon quiso revelarlo todo, pero JunSu y ella ya llevaban dos años saliendo y a su parecer era el amor de su vida.

El desfile terminó con una ovación de pie. Jessica aplaudía sonriente mirando a TaeYeon y viceversa.

Y por un momento TaeYeon olvidó que JunSu no había llegado.

--- Uncommitted: Capítulo 5 ---

— Vamos a casa —pronunció contra los labios hinchados del mayor, este sonrió y asintió. Tomó su mano y avanzaron hasta la sala en donde ya más de uno estaba dormido y otros tantos ahogados de borrachos.

En la barra que conectaba la sala con la cocina estaba JaeJoong sentado con la camisa abierta y YunHo devorando sus pezones. Yoona y Yuri seguramente ya se habían ido y de HeeChul no sabían absolutamente nada. La última vez que le vieron fue hablando con el asiático con el que antes coqueteaba.

YooChun rio y avanzó de la mano de JunSu hasta donde se encontraban el par de “calientes exhibicionistas”. ¡Ni siquiera estaban en un cuarto! JunSu enrojeció al escuchar un claro gemido de Jae antes de que sus labios chocaran contra los de YunHo salvajemente, otra vez.

— Get a room —rio avanzando. JaeJoong hizo la seña con el dedo medio, reconociendo su voz perdido en el placer que YunHo le generaba besando su cuello.

Ambos salieron de la casa con sonrisas en sus labios. Llegaron al auto y antes de avanzar compartieron un tierno beso. JunSu manejaría debido al estado del mayor. Aprovecharon cada semáforo en rojo para besarse y ambas sonrisas no querían desaparecer. Llegaron pronto al departamento.

Se quedaron en la estancia, JunSu tomó asiento en el amplio sofá negro y YooChun se dirigió a la cocina por una cerveza y soda para el menor. Después de dejarle la bebida al menor, puso música, era un disco de blues y jazz en donde las pistas sonaban muy eróticas.

Al poco tiempo compartían besos húmedos y caricias “inocentes”. YooChun le jalaba de las solapas de la camisa blanca que llevaba y extrañamente terminó a horcajadas de las caderas de JunSu.

— Debo traerte a mi mundo actuando como en tu mundo —murmuró contra sus labios y mirándole a los ojos—. Fóllame JunSu.

El rubio se sonrojó lindamente ante sus palabras “sucias” haciendo que el pelinegro riera ligeramente. YooChun estaba dispuesto a dejarle tomarlo con tal de no incomodarlo y eso le hacía tremendamente feliz. Sonrió y le besó con pasión una vez más.

Poco a poco las prendas estorbaron. JunSu quitó la holgada camisa blanca de YooChun botándola por alguna parte. Acarició su cuerpo con claras intenciones. Sus labios parecían pegados por el pegamento más irreversible del planeta y cuando menos se dieron cuenta la camisa de JunSu estaba completamente abierta.

YooChun besó y mordió su cuello repetidas veces antes de levantarse y quitarse las prendas que aun cubrían su cuerpo. Sus pantalones negros y aquellos boxers blancos quedaron en el suelo mostrando su miembro semi erecto deseoso de atenciones.

YooChun era hermoso.

Verlo desnudo hizo que en su cuerpo y cabeza se revolucionaran miles cosas inexplicables. La primera vez que tuvieron sexo no pudo admirar su cuerpo así que debía aprovechar la primera vez que harían el amor. ¡Por dios haría el amor con YooChun!

Su piel tan blanca y suave, su cuerpo delgado pero en cierto modo marcado. Sus labios rojos y carnosos, sus ojos negros y profundos, su cabello ondulado y largo a la altura de su cuello pero que en esa ocasión estaba sujeto en una coleta. YooChun era perfecto.

— ¿Te gusta lo que ves? —rio sacándolo de sus pensamientos. El rubio sonrió entrelazando sus manos con las del pelinegro.

— Eres hermoso YooChun.

— No digas eso —se quejó riendo—. Hermoso es un término femenino.

— Estas a punto de ocupar el lugar de la mujer en nuestra relación.

— Solo para la cama baby —sonrió—. Además, entre tú y yo, tú eres más hermoso JunSu —y el menor se sonrojó más. El pelinegro desabrochó los pantalones del rubio acariciando su miembro sobre la tela mientras su boca se hacía de sus sensibles pezones. JunSu gimió agudamente ante esto. Su cuerpo entero se estremeció y sus manos se enredaron en los mechones azabaches.

— Chun… —se mordió el labio inferior intentando callarse. YooChun detuvo sus atenciones frunciendo el ceño, volvió a quedar a horcajadas en el regazo de JunSu y tomó la diestra del rubio.

— No te calles, quiero escuchar tu dulce voz —y acto seguido comenzó a lamer tres dedos de JunSu, este jadeó ante la situación y poco a poco subió el volumen pues YooChun ya chupaba con deseo sus dedos—. El lubricante está en mi cuarto y me da mucha flojera llegar allá. Además esto podría bajarse.

— ¿No te lastimaré? —preguntó un preocupado JunSu a la vez que YooChun dirigía sus dedos a su entrada.

— Para eso me vas a preparar baby —poco a poco los dedos de JunSu entraron en él, hizo muecas de incomodidad y se aferró a JunSu hundiendo su rostro en su cuello—. Hace mucho no hacía esto, muévelos.

JunSu asintió poco seguro de lo que debía hacer, comenzó a sacar y meter sus dedos de forma lenta, YooChun gimió ante ello y a medida que JunSu aumentaba la velocidad sus gemidos se hicieron más agudos. El rubio se sorprendió mucho de escucharle así, nunca imaginó que YooChun gimiera de esa forma.

— Entra Su… —indicó mordiendo su cuello. JunSu gimió y sacó sus dedos del mayor que se incorporó. Le besó con pasión tomando el miembro de JunSu para perfilarlo en su entrada y dejarse caer.

— ¡Mmmmh! ¡Chun! —era tan estrecho, tan delicioso. Y no esperó más para moverse. YooChun comenzó a subir y bajar apoyándose del respaldo del sofá.

Sus labios se unieron, sus cuerpos sudaron y los gemidos brotaron de sus gargantas deseosos de ser escuchados por el otro. Levantándoles la libido aún más. No existía nada más para ambos en aquellos momentos. Solo eran ellos dos entregándose al amor.

— Su… JunSu… tan… grande —gimió sin pudor alguno. Sus caderas subían y bajaban con velocidad. JunSu comenzó a masturbarle y YooChun gimió aún más con palabras anti sonantes en inglés.

Gemidos. Sudor. Espasmos.

La espalda de YooChun se arqueó llegando al orgasmo, derramando su semen en ambos torsos. JunSu llenó la entrada de YooChun por completo con su semen. Se miraron a los ojos con unas sonrisas enormes y se abrazaron restableciendo sus respiraciones.

Siendo la primera vez que hacían el amor.

--- Uncommitted: Capítulo 5 ---

Jessica dejó a TaeYeon sobre la cama de su habitación en el hotel, esta rio claramente ebria. Después del desfile TaeYeon bebió demasiado en el after party y Jessica le llevó a su hotel despreocupando a sus amigas y hermana. Jessica era una buena persona.

— Sica… eres hermosa.

— Gracias Taeng, ahora duerme, necesitas descansar —indicó cubriéndola con las cobijas. TaeYeon manoteó y jaló a Jessica del cuello abrazándola—. Taeng.

— Me gusta cómo me llamas. Me gusta tu cara, tu cuerpo, tus senos —Jessica se sonrojó ante la confesión de una ebria TaeYeon.

— Estas borracha —dijo intentando alejarse sin embargo lo único que logró fue que sus rostros quedaran muy cerca.

— Me gustas Jessica —y sin más le besó.

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