Uncommitted
Capítulo 5: Lágrimas de un corazón enamorado
Advertencia: Lemon
Sal de mí…
YooChun y JunSu se convirtieron
en completos extraños desde el incidente en casa de JaeJoong. Toda la cercanía
que hubo al conocerse parecía haberse esfumado. Vivían juntos, desayunaban y
cenaban juntos, pero fuera de eso prácticamente no se veían. JunSu se había
concentrado en su trabajo y YooChun en el suyo.
Vivían como un par de
desconocidos.
YooChun comenzaba a odiar las reuniones
en casa de JaeJoong debido a que siempre iba JunSu a petición del mayor. ¿Cómo
controlaba lo que sentía al estar cerca de él? Solo sentía la necesidad de
abrazarlo y que nadie le mirara, para así poder estar un poco tranquilo.
Por otra parte JunSu estaba
igual. HeeChul le trataba con la punta del pie y ni siquiera sabía porque,
además de tener enormes ganas de besar a YooChun para bajarle un poco los
humos. Solo eso era la parte mala ya que Yoona, Yuri y Jessica eran muy
agradables.
Y con YunHo había creado un lazo
muy fuerte.
Ahora le veía como un hermano
mayor al cual podía contarle todo. Además YunHo le estaba ayudando demasiado,
con él no tenía miedo de decir si le gustaba YooChun o no. Solo seguía bastante
confundido y YunHo era como ese guía que le llevaba de la mano a buscar su
verdadero yo.
Justo lo que Jae le había pedido
a YunHo.
Y todo esto, duró tres semanas.
--- Uncommitted: Capítulo 5 ---
— ¿Esto está bien? —TaeYeon dejó que sus
pensamientos salieran por su boca. Estaba tan nerviosa, era raro que le diera
una sorpresa a JunSu y de esa magnitud. Se encontraba en el aeropuerto de Los
Angeles, California, a lado de su hermana HyoYeon, SooYoung su novia y Tiffany
y Sunny.
— Es tu novio Tae, debe estar bien
—respondió Tiffany.
— ¿A qué hora llegará su amiga? —cuestionó
Sunny a SooYoung y Tiffany, justo cuando la más alta sonrió al ver a una
atractiva rubia acercársele. Tiffany se le lanzó riendo y la rubia le atrapó
entre quejidos y risas, estrechándola en sus brazos.
— ¿Cómo estás? —preguntó la rubia al tiempo
que dejaba de abrazarla y saludaba a SooYoung con la mirada de Sunny y HyoYeon
sobre su persona.
— Muy bien. ¿Y tú? ¿Cómo te han sentado
estos años sin mí?
— Muy mal, extraño tu trasero.
— Tonta —soltó una risita mientras Sunny
veía de mala forma a la rubia.
— ¿Y tú SooYoung? ¿Sigues comiendo tanto?
— Como el primer día en que nos vimos
princesa —rio la morena. HyoYeon también frunció el ceño.
— Bien, ella es Sunny, mi novia —dijo Tiffany
colgándose del brazo de la más baja.
— Y ella es mi novia, Kim Hyoyeon —indicó
SooYoung jalando a la rubia a su lado—. Y ella es mi cuñada, Kim TaeYeon —dijo
señalando a la castaña.
— Chicas, ella es Jessica Jung —comentó
Tiffany y Jessica sonrió moviendo su mano derecha de un lado a otro en señal de
saludo.
Y desde el primer instante…
Jessica solo miró a TaeYeon.
--- Uncommitted: Capítulo 5 ---
— Ella es tan hermosa Tiffany, cuéntame todo
de ella.
— Sica no servirá de nada, TaeYeon es
heterosexual.
— Con esa belleza no puede ser hetero Fany.
— Lo es. Vino a ver a su novio, va a casarse
con él en unos meses. Así que ni te hagas ilusiones SooYeon. No quiero que
salgas lastimada.
— Está bien, lo que diga Fany-umma —rio sentándose en la cama de la habitación de Tiffany—. Cubriré todos los detalles
de tu desfile.
— Really? —soltó con su perfecto inglés y el
eye smile se instaló en sus ojos en cuanto Jessica asintió con una sonrisa
amplia. Tiffany se lanzó sobre ella abrazándola y tirándola a la cama debido a
su acción.
— ¿Interrumpo algo? —preguntó Sunny desde el
umbral de la puerta visiblemente molesta. Tiffany se quitó de encima de Jessica
y corrió a abrazar a su novia.
— Sica cubrirá el desfile Sun~, ¿entiendes?
¡Saldrá en la revista ELLE!
— Ah que bien —soltó con el ceño fruncido.
Y Jessica lo sabía… Sunny estaba
celosa de ella.
--- Uncommitted: Capítulo 5 ---
— En dos semanas habrá una fiesta por los
tres años de modelaje de JaeJoong, en su casa. Él quiere que vayas —dijo
YooChun sentándose a lado de JunSu en el amplio sofá marrón mientras comía
ramen.
— ¿Y tú quieres que vaya? —la pregunta de
JunSu fue lo bastante directa como para descolocar al pelinegro.
— No importa lo que yo quiera sino lo que
quiere JaeJoong-hyung —pronunció con el corazón oprimiéndosele.
— Entonces no iré, quiero disfrutar esa
fiesta a tu lado. Que me muestres como te diviertes en tu ambiente. Y si no
quieres tenerme ahí no iré.
— JunSu, no te preocupes, es lo que
JaeJoong-hyung quiere y yo no iré en contra de sus deseos.
— Y te la pasarás con HeeChul-sshi, ¿no?
—dijo muy molesto dejando su plato sobre la mesa de centro y se levantó—.
Olvídalo YooChun, no iré a esa fiesta para quedarme solo mientras tú te besas
con tus “amigos”. Provecho —y sin más se encerró en su cuarto.
YooChun se quedó estático en su
lugar unos minutos y después siguió comiendo, pero esta vez de forma brusca. Su
cuerpo le decía a gritos que estaba siendo demasiado estúpido con JunSu, que
él era el único culpable de su reacción. Cuando su mente le martirizó a más no
poder se puso de pie dejando su tazón a lado del de JunSu.
Se dirigió afuera de la
habitación de JunSu, pensó las palabras correctas durante cerca de veinte minutos
y fue entonces que se animó a dar dos toques a la puerta. Sin embargo su
llamado no fue respondido y dio otros dos toques hasta que escuchó un cansado
“adelante” seguido de un suspiro. Fue entonces que entró.
— ¿Podemos hablar? —respondió el pelinegro.
— Ya hablamos —contestó el rubio sin mirarle
una sola vez, fingiendo arreglar pendientes del trabajo, YooChun bufó y se
cruzó de brazos antes de acercarse a su lado.
— JunSu, quiero que vayas a la fiesta.
— No intentes enmendar tus deseos por mí,
trabajaré ese día para tu suerte.
— JunSu, realmente quiero que vayas.
— YooChun-ah… —un suspiro. El rubio giró su
silla a la derecha para mirarle—. Dime, ¿para qué voy si HeeChul-sshi y tú se
la vivirán besándose? No soy tan masoquista como para soportar que beses a
alguien que no sea yo.
— ¿Eso quiere decir que te gusto? —preguntó
un tanto shockeado, JunSu se sonrojó ante su fingida confesión. Giró el rostro
avergonzado, YooChun se hincó frente a él y tomó su rostro del mentón haciendo
que le mirara—. Te gusto JunSu-ah.
— YooChun-ah —murmuró y sus labios se
encontraron en un beso muy tierno… pero efímero.
El timbre les hizo separarse y
JunSu se levantó como un rayo saliendo para abrir, YooChun solo se puso de pie
con una sonrisa y un suspiro enamorado salió de sus brazos. JunSu trató de
controlarse antes de abrir la puerta. Respiró profundo varias veces y abrió la
puerta sorprendiéndose al instante.
— TaeYeon —pronunció apenas audiblemente. La
castaña sonrió e inmediatamente se acercó a él rodeando con sus brazos el
cuello ajeno para besarle tiernamente, borrando, sin saberlo, el rastro de los
labios de YooChun.
El pelinegro salió encontrándose
con la escena y no solo su sonrisa se esfumó, sino que también sintió unas inmensas
ganas de llorar. TaeYeon se despegó de JunSu con cuidado y una sonrisa se
adueñó de sus labios. Se sintió observada y cruzó su mirada con los profundos
ojos de YooChun, captando en ellos la más pura envidia reflejada.
Pero ella no sabía por qué.
— ¿No me presentas a tu amigo? —preguntó la
rubia. JunSu miró a YooChun con un nudo en la garganta y los ojos un tanto
llorosos.
No por favor…
— Hyung, ella es mi novia —la menor caminó
hasta YooChun y le tendió la mano una vez frente a él.
— Soy
Kim TaeYeon, gracias por cuidar de JunSu —comentó con una sonrisa.
Por favor no llores…
YooChun fingió una sonrisa
mirando a la mujer y aceptó la mano que ella le ofrecía estrechándola. Era
demasiado hermosa, tan linda y educada que YooChun pensó era perfecta para los
estigmas de la familia del rubio. Perfecta para él y quizá era lo que más le
dolía.
— Soy Park YooChun. No agradezcas, JunSu es
un gran dongsaeng. Les dejo para que se saluden como es debido —y después de
dedicarle una sonrisa falsa a TaeYeon salió de su departamento.
— Se ve buena persona —dijo entusiasmada,
con la misma sonrisa y volviendo la mirada al mayor.
— ¿Qué haces aquí TaeYeon? —preguntó
secamente sorprendido.
— Adorable tu forma de recibirme después de
no verme por casi un mes —ironizó cruzándose de brazos—. En dos semanas tendré
un desfile, ¿irás?
— Todo depende de mis asuntos laborales
—dijo JunSu con el mismo tono seco y cerrando la puerta.
— Lo supuse —suspiró—. Querer darte
sorpresas es malo, ¿no? Como sea. Quizá mañana venga a verte —caminó a la
puerta y antes de volver a abrirla JunSu le jaló besándole con ansias.
Soy heterosexual…
Esa frase se repetía en su mente,
una frase que quería recalcar por amor a ella, a sus amigos, a sus hermanos,
pero más que nada, por amor a sus padres. Y sin que él lo pensara, quizá
aquella frase era la más grande falacia de su existencia.
--- Uncommitted: Capítulo 5 ---
— Sica, no me avisaste que vendrías a verme
—indicó el mayor al encontrársela en la planta baja de su condominio, la rubia
solo soltó una risita.
— No vine a verte cariño —un beso en su
mejilla—. Traje a una hermosa chica con su novio.
— ¿Cómo se llama la chica?
— Kim TaeYeon.
— Me hubiera encantado que no la trajeras.
— ¿Por?
— Es la novia de JunSu.
--- Uncommitted: Capítulo 5 ---
YooChun llegó a su casa cerca de
las once de la noche oliendo a alcohol y cigarro. Completamente ebrio. Apenas y
se podía mantener en pie en la oscura estancia. JunSu lo observó desde la
cocina debido a que había salido a beber agua. Rio un poco al verle tropezarse
y de pronto encendió las luces.
— Que linda forma de llegar hyung.
— ¿Te importa? ¿No estabas con tu novia?
— TaeYeon se fue hace horas.
— Como si me importara —bufó antes de volver
a tambalearse. JunSu le sostuvo y le llevó a la cocina, sentándolo en una
silla. Puso agua a calentar para darle un café y después se sentó a su lado.
— Perdóname —indicó tomando sus mejillas y
viéndole a los ojos—. Realmente perdóname.
— Eres su novio no el mío.
— Quisiera ser el tuyo en estos momentos
—YooChun solo le miró con sorpresa y JunSu desvió el rostro descubriendo que
había pensado en voz alta.
Que con YooChun no tenía miedo de
decir lo que sentía.
Las manos un tanto temblorosas,
en parte por los nervios y en otra por el alcohol, de YooChun tomaron las rojas
mejillas de JunSu con una sonrisa boba en el rostro. El rubio se dejó hacer
cuando YooChun le besó, respondiendo con la misma intensidad y el mismo deseo.
Y desde ese beso no se
detuvieron.
El pelinegro subió a JunSu a la
mesa después de besarle intensamente por cerca de quince minutos. Le besó con
demasiada confianza. ¡Es que sus labios encajaban a la perfección! JunSu
instintivamente enredó con sus brazos el cuello de YooChun y sus dedos se
aferraron a esos mechones azabaches.
YooChun quizá se dejó llevar por
el impulso y comenzó a besar el cuello de JunSu que ante esto, revolvió las
piernas que el pelinegro acarició posteriormente buscando calmarlas. El menor
solo se dejó hacer respirando agitado. ¡Estaba agitado con solo unos besos! E
impresionantemente quería tener relaciones con YooChun.
Perdóname, nunca había pasado esto…
Sus labios se encontraron con los
de YooChun de nuevo. Las playeras de ambos estaban en el suelo y sus pieles se
rozaron erizándoles el vello. Sus miradas se encontraron por un instante, el
menor se avergonzó un poco y bajó la mirada viendo los dos bultos que ya se
formaban bajo sus ropas.
— Tenemos que venirnos o será doloroso
—murmuró besando la frente del rubio que asintió notando como al parecer a
YooChun ya se le había bajado la borrachera.
— Hagámoslo —indicó tomando las mejillas de
YooChun entre sus manos para dedicarle la sonrisa más hermosa que YooChun
hubiese visto en su vida. El mayor sonrió de igual forma jalándole de la
cintura para besarle.
Debe ser la tensión del trabajo…
JunSu fue dejado sobre la cama
completamente desnudo, YooChun se subió sobre él besándole, compartiendo su
desnudez. La diestra del pelinegro se encargó de masturbarle y el menor lo
único que pudo hacer fue gemir para él, apretando con sus dedos el edredón
azul.
El mayor abrió las piernas de Kim
tanteando su intimidad, el menor se mordió los labios tratando de callar sus
gemidos y sin dejar de apretar las sabanas, mientras YooChun se hacía de sus
pezones mordiéndolos y chupándolos hasta dejarlos completamente duros.
— No te calles, JunSu-ah —pidió el mayor
cerca de su boca, JunSu asintió y unieron sus labios una vez más.
Es frustrante Yeonnie, yo… me siento mal por esto…
El rubio estaba en cuatro sobre
la cama, su espalda se arqueo apenas YooChun le penetró. La mano izquierda del
pelinegro le sostenía del cuello y la derecha de la cadera. Sus pieles perladas
de sudor ocasionaban que sus cabellos se pegaran a sus frentes. Y el rubio dejó
que algunas lágrimas de dolor escaparan de sus ojos.
YooChun comenzó a moverse a
petición del menor. Pegando su pecho a la espalda ajena. Su boca se encargaba de
besar su nuca, morder su hombro, su cuello, y en ocasiones se pegaba a su oído
gimiendo. Incentivándole y aumentando poco a poco la velocidad de sus
certeras embestidas.
Está bien Jun, no siempre se puede tener relaciones sexuales con la persona
que amas…
— ¡Aaaah! ¡YooChunnie! ¡Más! —gimió JunSu
muy excitado. YooChun subió el ritmo de sus embestidas. Su mano izquierda ahora
le sostenía de la barbilla.
YooChun mordió su hombro derecho,
JunSu gimió agudamente y sin saber porque, los dedos de YooChun entraron en su
boca y los chupó con deseo. Las embestidas se volvieron aún más frenéticas, los
gemidos se agudizaron, sus cuerpos se contrajeron y justo entonces llegaron al
orgasmo.
YooChun gimió ronco contra el
cuello de JunSu y este mordió sus dedos ahogando el gemido más agudo de la
noche. Haciéndolos sangrar. Cayendo después sobre la cama completamente
cansados. YooChun se abrazó de JunSu feliz y el menor correspondió aferrándose
a su pecho.
Y justo en ese momento, JunSu
descubrió que ya no deseaba a TaeYeon.
Ahora deseaba esos carnosos
labios y esas atractivas clavículas.
--- Uncommitted: Capítulo 5 ---
TaeYeon bebió de un trago el
vodka recién servido por el barman. Jessica solo suspiró una vez más, la
castaña no entendía de razones, sus pálidas mejillas estaban cubiertas por un
tenue rojo y sus ojos estaban semi abiertos dando a entender lo que Jessica ya
sabía perfectamente, TaeYeon estaba ebria.
Desde que le llamó aquella
tarde-noche, desde que escuchó su voz quebrarse por el llanto, desde que le
dijo “En unos minutos estoy ahí, espérame por favor” ella supo que nada estaba
bien. Y la bajita solo le había llamado a ella para no escuchar los regaños de
Tiffany o Sunny ante lo que había pasado con JunSu.
Y desde su llegada no había
parado de pedir alcohol e ingerirlo como si de agua se tratase. No dijo más que
un “Quiero emborracharme esta noche” y comenzó a absorber cada uno de los
tragos como esponja. Tan dolida, tan sentida, que Jessica intuía que había
peleado con su novio.
— Jessica —murmuró haciendo que la rubia
reaccionara. ¡Al fin decía algo!
— ¿Mmm? —musitó mirándole a los ojos.
— ¿Me deseas? —Jessica casi se fue de
espaldas en cuanto escuchó aquello. ¿Tanto se notaba su atracción hacia ella?—.
¿Soy deseable? —continuó mirando su vaso vacío con ojos llorosos.
— Eres muy guapa, Taeng.
— Entonces, ¿por qué JunSu no puede hacerme
el amor? —soltó sollozando, Jessica al fin comprendió porque TaeYeon se portaba
de esa forma. Le abrazó cariñosamente y la bajita suspiró frustrada—.
Últimamente para cada uno de nuestros encuentros debo seducirle y antes no
hacía falta. Hoy… —carraspeó—. JunSu no pudo tener una erección por más que lo
intentamos, incluso le toqué directamente. Le dije que quizá es por el estrés
pero empiezo a pensar que tiene a otra.
— JunSu-sshi no se ve como ese tipo de
hombres Taeng, lo más seguro es que sea estrés. Inténtelo después.
— ¿Tú crees? —preguntó separándose y
mirándole a los ojos.
— Estoy segura —afirmó la rubia. TaeYeon le
abrazó fuertemente y Jessica correspondió.
— Gracias Jessica.
--- Uncommitted: Capítulo 5 ---
Durante las siguientes semanas
YooChun y JunSu no hablaron con respecto a lo que había sucedido. Al día
siguiente de ello JunSu se despertó primero y se levantó con prisas ingresando
a la ducha, además durante todo el día no pudo verle a la cara sin sonrojarse
hasta que YooChun le besó por la noche y musitó un “No pasa nada babe~”.
Solamente después del suceso
crecieron sus sonrisas y sonrojos. Aprovechaban cada contado momento juntos,
debido a sus trabajos, para besarse, jugar o simplemente abrazarse. En
ocasiones dormían juntos y se despertaban a besos. Era una convivencia en cierto
modo bonita.
Despreocupados, besándose por
cualquier parte del departamento sin llegar a más. Después de aquel encuentro
no hubo otro y sin embargo se sentían tan unidos. Como si
fueran pareja. Como si JunSu no tuviera un compromiso que cumplir en cuanto
regresara a Corea.
Y el rubio no sabía porque hacía
aquello. ¿Era un tipo de magnetismo hacia YooChun? Porque en las últimas
semanas, se ha convencido de querer pasar su vida con YooChun. No eran nada.
¿Entonces por qué correspondía sus besos? O peor aún, ¿por qué buscaba que
YooChun y él se besaran?
Demasiada confusión.
Y ahora estaba ahí a lado de
TaeYeon. En el bar que YunHo y Yoona habían fundado. YooChun era cantante y
compositor y a veces acudía a tocar en aquel lugar. Su voz era tan hermosa, tan
elegante. Además de que el pelinegro tocaba el piano, y en esa ocasión, su
instrumento favorito le acompañaba mientras entonaba “When I was your man” de
Bruno Mars.
TaeYeon recargó su cabeza en el
hombro derecho del mayor, JunSu la miró y meditó la letra de la canción. ¿Hace
cuánto no le compraba flores? La última vez que recordaba haberlo hecho era
tres años atrás, en el cumpleaños de la menor. ¿Hace cuánto no tomaba su mano
al caminar por el gusto de hacerlo? ¿Desde la boda de ChangMin y JooHyun?
Quizá.
¿Hace cuánto no salían a bailar,
juntos, como la pareja que eran, cuando él amaba hacerlo? ¿Hace cuánto no le
hacía el amor con ganas y no solo por no decepcionarla y dejarla a medias?
¡Desde cuatro años atrás había perdido el deseo por TaeYeon!
Entonces ¿Por qué seguía con
ella? ¿Por sus padres? ¿Por qué era perfecta para él? ¿Por no lastimarla? ¿Por
qué ella si le amaba? ¿Por qué le amaba? ¿Alguna vez le amó?
Sí. Al principio, antes de pasar
a la Universidad. Sin embargo, JunSu solo le amó uno de los seis años que
conformaban su relación. ¿Para qué seguir?
JunSu descubrió aquella noche que
él ya no amaba a Kim TaeYeon.
Ahora su corazón latía por Park
YooChun.
--- Uncommitted: Capítulo 5 ---
Era un día especial.
JaeJoong tenía puesta su mejor
ropa viéndose realmente guapo. YunHo a su lado, le acompañaba y cuidaba como su
pareja que era, esperando a que el alcohol hiciera efecto sobre su hermoso y
perfecto novio. Tal pareciera que la música quería dejarles sordos.
“Emergency Call” de la famosa Son
Dam Bi, amiga de ambos, resonaba en el lugar. Yoona y Yuri eran el centro de
atención en la pista de baile mientras HeeChul bebía y se comportaba como la
real diva que era coqueteando con un asiático muy apuesto con la mirada.
Jessica se había disculpado con
Jae pero ese día el desfile de TaeYeon le importaba un poco más. Sin embargo
aquella corona de flores llegó puntual a su departamento. Y Jae rio feliz y
alegre llamándole al instante a su amiga por el hermoso regalo.
YooChun llegó acompañado de
JunSu, la mayoría de los ojos se posaron sobre ellos disimuladamente. Todos
querían saber si Park YooChun al fin había sido atrapado o si aquel rubio solo
era otro más de sus amantes de paso. Y al pelinegro poco le importó, saludó a
sus amigos al igual que JunSu y comenzó a beber a lado del menor que solo
sonreía nervioso ante tantas miradas sobre su persona.
— Nos miran mucho —murmuró dándole un trago
a su refresco de manzana, YooChun besó su sien disimuladamente y respondió en
su oído izquierdo.
— Ignóralos Su, solo piensa en mí o me
pondré celoso —finalizó con una risita, JunSu solo le miró mordiéndose el labio
inferior. Dio un trago a su cerveza tratando de evitar las ganas de comérselo a
besos.
Pero el gusto le duro poco a YooChun
pues a los veinte minutos ya estaban en el vacío balcón besándose con ansias.
YooChun olía a alcohol y en su mano izquierda tenía un cigarro. JunSu solo
había bebido refresco y sus labios sabían a este mezclado con el sabor de la
cerveza.
— No me gusta que fumes —dijo haciendo un
puchero. YooChun rio y le besó para después apagar su cigarro.
— Su, si me ordenaras ir al infierno lo
haría.
— Pero te quiero demasiado como para hacerlo
—YooChun abrió los ojos con sorpresa y una sonrisa resplandeciente se instaló
en sus labios.
— ¿Me quieres? —cuestionó y JunSu se sonrojó
mientras desviaba el rostro. YooChun le jaló del mentón mirándole a los ojos y
unió sus labios con los del menor con más ternura. JunSu le sujetó de las
mejillas besándole con calma.
— ¿Qué somos YooChun? —preguntó contra sus
labios temiendo deshacer la atmósfera.
— ¿Qué quieres que seamos? —respondió
mirándole a los ojos, arriesgándose a que su corazón se rompiera de nuevo, sin
embargo esta vez, YooChun se dejaría vencer aun y cuando él tuviera la culpa
porque sabía perfectamente que JunSu no era libre. JunSu meditó su respuesta.
Quería estar con YooChun pero no podía dejar tan fácilmente a TaeYeon.
— Quiero estar contigo… —murmuró aun
sosteniendo sus mejillas.
— Pero no puedes dejarla —soltó besando su
frente con ternura. JunSu sintió las lágrimas caer y cerró los ojos con
fuerza—. Su, no llores.
— Te quiero, quiero estar a tu lado pero… no
quiero herirla, no cuando estamos a punto de casarnos —dijo con voz quebrada.
— Le herirás más si sigues a su lado sin
quererla —confesó abrazándole.
— Solo… necesito tiempo —murmuró dejando que
YooChun limpiara sus lágrimas separándose de él.
— ¿Y mientras? —el temor hablando por él.
— Seamos amantes YooChun —afirmó seriamente.
YooChun miró sus ojos por unos segundos y supo entonces que JunSu no mentía.
— Seámoslo —afirmó haciendo que a JunSu le
brillaran los ojos de forma especial y quizá… cavando su propia tumba.
--- Uncommitted: Capítulo 5 ---
Jessica sonrió tomando más fotos
al esbelto cuerpo de TaeYeon que anunciaba los modelos que portaban las chicas
que desfilaban por su pasarela, todos diseñados por Tiffany y ella. De vez en
cuando fotografiaba a las guapas modelos solo para el reporte de la revista
pero su foco de atención era TaeYeon.
Le alegraba compartir un momento
tan importante con ella, con la chica que solo le había enamorado más con el
pasar de los días hablando y conociéndole. Y aún más el que la confianza y
cariño de la bajita fueran depositados en su persona en tan poco tiempo.
TaeYeon le gustaba demasiado.
Se podía decir que Jessica nunca
fue correspondida. Primero estaba Yoona, su primer beso y su primer amor pero
jamás hubo algo serio entre ellas. Después Yuri y su corazón se rompió en dos
al verlas tan enamoradas, al saber que eran pareja. En esta lista también
entraban Tiffany y SooYoung. A ambas les había querido y ambas le habían
dejado.
Pero la chica que había cambiado
su vida era Park MinYoung.
Una linda colegiala con sonrisa
resplandeciente. Una mujer que le amó demasiado y a la cual ella también amó,
pero por muy poco tiempo. El padre de MinYoung se enteró de su relación y le
mandó a estudiar a Francia. Jessica le hubiera seguido de no ser porque su situación
económica era asquerosa y el periodo para obtener becas había terminado.
Entonces decidieron quedar como
amigas. Por lo que sabía, MinYoung aún tenía contacto con YooChun y JaeJoong,
sin embargo eso ya no importaba. Ahora la chica por la que rogaba tener un poco
de amor, era Kim TaeYeon y para su desgracia, no era libre.
Por otro lado TaeYeon estaba
claramente nerviosa y no solo eso, sino también decepcionada. JunSu no hacía
acto de presencia y pronto terminaría el desfile, que era lo importante pues el
after party no tenía que ver con ella del todo. Ella quería compartir ese
momento tan importante con JunSu.
Y él le había prometido que iría.
Sin embargo el entusiasmo de
Tiffany junto a su eye smile, Sunny, SooYoung y HyoYeon le levantaban el ánimo,
pero sobre todo Jessica que le había apoyado tanto durante esas últimas semanas
llenas de tormento por sus peleas con JunSu. Su novio que parecía no serlo.
Jessica lucía preciosa esa noche.
Negó con la cabeza ante su
pensamiento. ¿Alguna vez pensó que alguna mujer era preciosa? Sorprendentemente
nunca pensó en ello. Quizá alguna vez sintió algo por alguna mujer pero siempre
se lo negó o lo negó porque JunSu era parte de su vida y sobre todo por sus
padres.
Al ser la hija mayor sentía una
profunda responsabilidad de complacer a sus padres. Cuando HyoYeon destapó su
relación lésbica y sus padres le apoyaron argumentando ese “¿Cómo no te amaría
si eres mi hija?” TaeYeon quiso revelarlo todo, pero JunSu y ella ya llevaban
dos años saliendo y a su parecer era el amor de su vida.
El desfile terminó con una
ovación de pie. Jessica aplaudía sonriente mirando a TaeYeon y viceversa.
Y por un momento TaeYeon olvidó
que JunSu no había llegado.
--- Uncommitted: Capítulo 5 ---
— Vamos a casa —pronunció contra los labios
hinchados del mayor, este sonrió y asintió. Tomó su mano y avanzaron hasta la
sala en donde ya más de uno estaba dormido y otros tantos ahogados de
borrachos.
En la barra que conectaba la sala
con la cocina estaba JaeJoong sentado con la camisa abierta y YunHo devorando
sus pezones. Yoona y Yuri seguramente ya se habían ido y de HeeChul no sabían
absolutamente nada. La última vez que le vieron fue hablando con el asiático
con el que antes coqueteaba.
YooChun rio y avanzó de la mano
de JunSu hasta donde se encontraban el par de “calientes exhibicionistas”. ¡Ni
siquiera estaban en un cuarto! JunSu enrojeció al escuchar un claro gemido de
Jae antes de que sus labios chocaran contra los de YunHo salvajemente, otra
vez.
— Get a room —rio avanzando.
JaeJoong hizo la seña con el dedo medio, reconociendo su voz perdido en el
placer que YunHo le generaba besando su cuello.
Ambos salieron de la casa con
sonrisas en sus labios. Llegaron al auto y antes de avanzar compartieron un
tierno beso. JunSu manejaría debido al estado del mayor. Aprovecharon cada
semáforo en rojo para besarse y ambas sonrisas no querían desaparecer. Llegaron
pronto al departamento.
Se quedaron en la estancia, JunSu
tomó asiento en el amplio sofá negro y YooChun se dirigió a la cocina por una
cerveza y soda para el menor. Después de dejarle la bebida al menor, puso
música, era un disco de blues y jazz en donde las pistas sonaban muy eróticas.
Al poco tiempo compartían besos
húmedos y caricias “inocentes”. YooChun le jalaba de las solapas de la camisa
blanca que llevaba y extrañamente terminó a horcajadas de las caderas de JunSu.
— Debo traerte a mi mundo actuando como en
tu mundo —murmuró contra sus labios y mirándole a los ojos—. Fóllame JunSu.
El rubio se sonrojó lindamente
ante sus palabras “sucias” haciendo que el pelinegro riera ligeramente. YooChun
estaba dispuesto a dejarle tomarlo con tal de no incomodarlo y eso le hacía
tremendamente feliz. Sonrió y le besó con pasión una vez más.
Poco a poco las prendas
estorbaron. JunSu quitó la holgada camisa blanca de YooChun botándola por
alguna parte. Acarició su cuerpo con claras intenciones. Sus labios parecían
pegados por el pegamento más irreversible del planeta y cuando menos se dieron
cuenta la camisa de JunSu estaba completamente abierta.
YooChun besó y mordió su cuello
repetidas veces antes de levantarse y quitarse las prendas que aun cubrían su
cuerpo. Sus pantalones negros y aquellos boxers blancos quedaron en el suelo
mostrando su miembro semi erecto deseoso de atenciones.
YooChun era hermoso.
Verlo desnudo hizo que en su
cuerpo y cabeza se revolucionaran miles cosas inexplicables. La primera vez que
tuvieron sexo no pudo admirar su cuerpo así que debía aprovechar la primera vez
que harían el amor. ¡Por dios haría el amor con YooChun!
Su piel tan blanca y suave, su
cuerpo delgado pero en cierto modo marcado. Sus labios rojos y carnosos, sus
ojos negros y profundos, su cabello ondulado y largo a la altura de su cuello
pero que en esa ocasión estaba sujeto en una coleta. YooChun era perfecto.
— ¿Te gusta lo que ves? —rio sacándolo de
sus pensamientos. El rubio sonrió entrelazando sus manos con las del pelinegro.
— Eres hermoso YooChun.
— No digas eso —se quejó riendo—. Hermoso es
un término femenino.
— Estas a punto de ocupar el lugar de la
mujer en nuestra relación.
— Solo para la cama baby —sonrió—. Además,
entre tú y yo, tú eres más hermoso JunSu —y el menor se sonrojó más. El
pelinegro desabrochó los pantalones del rubio acariciando su miembro sobre la
tela mientras su boca se hacía de sus sensibles pezones. JunSu gimió agudamente
ante esto. Su cuerpo entero se estremeció y sus manos se enredaron en los
mechones azabaches.
— Chun… —se mordió el labio inferior
intentando callarse. YooChun detuvo sus atenciones frunciendo el ceño, volvió a
quedar a horcajadas en el regazo de JunSu y tomó la diestra del rubio.
— No te calles, quiero escuchar tu dulce voz
—y acto seguido comenzó a lamer tres dedos de JunSu, este jadeó ante la
situación y poco a poco subió el volumen pues YooChun ya chupaba con deseo sus
dedos—. El lubricante está en mi cuarto y me da mucha flojera llegar allá.
Además esto podría bajarse.
— ¿No te lastimaré? —preguntó un preocupado
JunSu a la vez que YooChun dirigía sus dedos a su entrada.
— Para eso me vas a preparar baby —poco a
poco los dedos de JunSu entraron en él, hizo muecas de incomodidad y se aferró
a JunSu hundiendo su rostro en su cuello—. Hace mucho no hacía esto, muévelos.
JunSu asintió poco seguro de lo
que debía hacer, comenzó a sacar y meter sus dedos de forma lenta, YooChun
gimió ante ello y a medida que JunSu aumentaba la velocidad sus gemidos se
hicieron más agudos. El rubio se sorprendió mucho de escucharle así, nunca imaginó
que YooChun gimiera de esa forma.
— Entra Su… —indicó mordiendo su cuello.
JunSu gimió y sacó sus dedos del mayor que se incorporó. Le besó con pasión
tomando el miembro de JunSu para perfilarlo en su entrada y dejarse caer.
— ¡Mmmmh! ¡Chun! —era tan estrecho, tan
delicioso. Y no esperó más para moverse. YooChun comenzó a subir y bajar
apoyándose del respaldo del sofá.
Sus labios se unieron, sus
cuerpos sudaron y los gemidos brotaron de sus gargantas deseosos de ser
escuchados por el otro. Levantándoles la libido aún más. No existía nada más
para ambos en aquellos momentos. Solo eran ellos dos entregándose al amor.
— Su… JunSu… tan… grande —gimió sin pudor
alguno. Sus caderas subían y bajaban con velocidad. JunSu comenzó a masturbarle
y YooChun gimió aún más con palabras anti sonantes en inglés.
Gemidos. Sudor. Espasmos.
La espalda de YooChun se arqueó
llegando al orgasmo, derramando su semen en ambos torsos. JunSu llenó la
entrada de YooChun por completo con su semen. Se miraron a los ojos con unas
sonrisas enormes y se abrazaron restableciendo sus respiraciones.
Siendo la primera vez que hacían
el amor.
--- Uncommitted: Capítulo 5 ---
Jessica dejó a TaeYeon sobre la
cama de su habitación en el hotel, esta rio claramente ebria. Después del
desfile TaeYeon bebió demasiado en el after party y Jessica le llevó a su hotel
despreocupando a sus amigas y hermana. Jessica era una buena persona.
— Sica… eres hermosa.
— Gracias Taeng, ahora duerme, necesitas
descansar —indicó cubriéndola con las cobijas. TaeYeon manoteó y jaló a Jessica
del cuello abrazándola—. Taeng.
— Me gusta cómo me llamas. Me gusta tu cara,
tu cuerpo, tus senos —Jessica se sonrojó ante la confesión de una ebria
TaeYeon.
— Estas borracha —dijo intentando alejarse
sin embargo lo único que logró fue que sus rostros quedaran muy cerca.
— Me gustas Jessica —y sin más le besó.
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