Uncommitted
Capítulo 3: Huellas del pasado
Advertencia: Lemon
N/A: Si eres YooSu Shipper a lo hard disculpa
pero este capítulo es esencial~ kkkk~
El sonido estridente de la música ocupaba las calles aledañas a aquella
casa en Virginia, Estados Unidos. YooChun reía completamente ebrio mientras
JaeJoong acababa con su tequila de un trago. Unas morenas manos le sujetaron de
la cintura evitando que cayera debido al mareo que le generó beberlo de golpe.
HeeChul soltó una carcajada jalando a YooChun a la mesa. Ambos rieron
subiéndose en ella y bailando al ritmo de “Like Glue” de Sean Paul, al igual
que todos los presentes. Fueron cerca de cuatro minutos en los que YooChun se
olvidó de todo y se movió al compás de la música.
En cuanto la canción terminó, bajó dejando que HeeChul bailara “Single
Ladies” de Beyonce, escuchando las palmas de todos. Su mirada viajó por el
lugar. Yoona y Yuri se besaban apasionadamente pegadas a uno de los muros.
Jessica filtreaba con una rubiecilla americana. HeeChul estaba bailando sobre la
mesa y JaeJoong ya estaba sobre las piernas de YunHo besándole.
YooChun sonrió ante los sentimientos egoístas de meses anteriores.
Prácticamente, él y HeeChul le habían rogado a JaeJoong para que dejara a
YunHo. “Anda Jae, déjame conquistarlo, tú puedes conseguir a alguien igual o
mejor que él.” Habían berreado recordándole aquellos días de secundaria en
donde se rolaban los novios.
Pero JaeJoong no quería compartir a YunHo y el heterosexual Jung YunHo solo
quería volverse gay por Kim JaeJoong.
Egoísta.
Esa palabra se pasó por su mente. Había sido muy egoísta por desear para él
la felicidad de su mejor amigo. De su soulmate. Dio otro trago a su cerveza
mientras “All I Ever Wanted” comenzaba a sonar en su cabeza al tiempo que todos
se paraban a intentar bailar en medio de su embriaguez.
Una mano se posó en su hombro, él giro con las mejillas rojas por el
alcohol y una sonrisa en los labios. Aquel castaño, bien conocido, le estaba
mirando completamente sobrio y con una sonrisa en los labios tras haberlo encontrado.
La sonrisa en los labios de YooChun aumentó.
— Viniste…
— No YooChun, solo es una ilusión
de tu borrachera —rio mientras el pelinegro hacia un puchero falso de
inconformidad—. No quería verla, pero YunHo me convenció de venir.
— Se lo agradezco inmensamente,
iría ahora a agradecerle pero está perdiendo la poca heterosexualidad que le
queda con JaeJoong —soltó burlón admirando como JaeJoong ya estaba a horcajadas
en las caderas de YunHo chupando su cuello y desabrochándole la camisa mientras
el moreno le acariciaba la espalda por debajo de aquella holgada camisa blanca
que el mayor portaba.
— ¿Cómo supiste que eras
bisexual? —preguntó muy cerca de su oído, chocando su respiración contra este,
YooChun rio y le miró.
— Bisexual… en realidad soy gay.
Las chicas son lindas pero… yo me intereso románticamente en los hombres —rio abiertamente—. Y respondiendo a tu pregunta… cuando besaba al tercer ex que
JaeJoong me pasó —rio de nuevo, esta vez contra su oído. Esa era la realidad.
— YooChun-ah, hoy quiero
emborracharme —susurró contra su oído de nuevo haciendo que se derritiera por
dentro. Park YooChun estaba enamorado hasta la medula de él, aunque él
estuviera interesado en una de sus mejores amigas.
— Empecemos entonces —concedió
con una sonrisa, jalándole de la mano en un gesto demasiado femenino a parecer
del castaño.
— ¡Fishi! —gritó Yoona
completamente ebria abrazándose del mayor, abrazo que fue correspondido por
este—. Pensé que no vendrías —mencionó haciendo un puchero.
— Pues YunHo me convenció
—confesó. YooChun y Yuri fruncieron el ceño en señal de celos. Yuri quería ser
la única atención de la pelinegra esa noche y YooChun del castaño.
— Bueno, bebe tanto como quieras
y diviértete con ChunChun —soltó divertida volviendo a los brazos de la morena
que le sujetaron con fuerza para después dejarlos solos de nuevo al tiempo en
que “Temperature” de Sean Paul ambientaba la casa.
— Es guapa —murmuró viendo a
Yoona alejarse a lado de Yuri—. Pero Yuri me quemaría si me le acerco —rio siendo jalado por YooChun a la cocina, encontrando al paso a la rubia que tanto
le gustaba besando y tocando a una jovencita americana.
“Yo… yo no puedo corresponderte. Yo solo planeaba obtener tu amistad. Mis
sentimientos están muy alejados de ti y yo no quiero lastimarte… lo siento.”
Un balde de agua fría cayó sobre su persona haciéndole darse cuenta de las
cosas. Ella, Jessica Jung, la niña de sus ojos, era ese tipo de chica y su
corazón estaba roto de nuevo. Como cuando le rechazó después de aquella
declaración en la que se esforzó tanto.
— Hae… —murmuró YooChun
peligrosamente cerca con una margarita en la mano. Le ofreció la bebida y al
instante fue tomada de un trago. YooChun tomó el vaso con sus delgados dedos
antes de que el castaño lo rompiera mientras observaba como Jessica reía con la
rubia antes de besarle de nuevo—. ¿No lo sabías? —cuestionó atrayéndole para
que lo mirara.
— ¿Por qué no me lo dijiste?
—preguntó frunciendo el ceño.
— No era mi deber, es de Sica, es
su historia, yo no podría meterme. Ni siquiera YunHo que es su hermano lo dice —contestó completamente tranquilo—. Si hubiera querido que lo supieras te lo
hubiera dicho honey.
--- Uncommitted: Capítulo 3 ---
YooChun cayó sobre la esponjosa cama disfrutando de aquellos labios que le
besaban con destreza. Sus manos desabrocharon la camisa del castaño con prisas
botándola por alguna parte de la habitación mientras el eco de “I Don’t Love
You” de My Chemical Romance endulzaba sus oídos.
Sus delgados dedos se hicieron de los pezones del castaño que estiró su
cuello dándole más espacio donde besar cuando sus labios se posaron en él.
Jadeando un tanto desesperado. ¿Quién diría que terminaría en la cama con
YooChun, que le provocaría esas sensaciones?
— Tienes tan buen cuerpo —susurró
con esa voz ronca que hizo que el vello se le erizara—. Kiss me… —el castaño
obedeció. Metió su lengua en la boca ajena moviéndola contra la del pelinegro,
rozando su paladar y enloqueciéndole. YooChun quiso recostarse de nuevo pero el
menor se lo impidió retirando su polo azul.
DongHae recostó a YooChun escuchando risas afuera. Sus besos bajaron al
cuello de Park haciéndole jadear emocionado. El castaño reconoció a lo lejos
“She Will Be Loved” de Maroon 5, sonrió y atacó una de sus clavículas al tiempo
que el sonido desaparecía.
YooChun rio ante eso e hizo lo que todos afuera esperaban, eran entradas
las dos de la mañana y la mayoría ya había caído menos sus amigos. Quizá así
les dejarían en paz. Gimió fuerte y agudo de tal modo que se escuchara afuera,
todos rieron y la música volvió siendo repetida desde el inicio.
La diestra del castaño se deshizo del cinto de Park, también desabrocho sus
pantalones y su boca ya estaba en sus pezones. YooChun jadeó deseoso, sus manos
a lado de su cabeza se aferraron al edredón en cuanto la mano del castaño se
adueñó de su miembro masajeándolo de arriba abajo.
Su dulce boca chupaba sus pezones con lujuria. Mordió sus labios ahogando
sus gemidos hasta que el castaño libero aquellos montes canela que adornaban su
blanquecino pecho, descubriéndole. Atrayendo la boca del pelinegro y besándole
de nuevo.
— Demasiado bueno para ser
heterosexual —rio YooChun contra los labios de DongHae, este le imitó sin
detener su mano ni un segundo.
— Quizá sea gay solo contigo, lo
estoy descubriendo YooChun-ah —murmuró besándole de nuevo. Ninguno se dio
cuenta en que momento sus ropas estaban en el suelo, solo estaban perdidos en
el roce insistente de sus miembros. YooChun a horcajadas de sus caderas
generando esa deliciosa fricción—. YooChun… ¿Puedo?
— Hae… —en ese momento YooChun se
movió hacia adelante ocasionando que la punta del miembro de DongHae se frotara
contra su intimidad. Logró estirarse un poco y sacó un condón del buró. Después
de colocárselo YooChun le miró a los ojos. Tomó sus mejillas y le besó
tiernamente al tiempo en que se dejaba caer sobre el miembro de DongHae.
Este gimió excitado ante aquella deliciosa opresión y el mayor relamió sus
labios con ansiedad. Observó al castaño perdido en el placer y rio un poco. Una
pregunta surcó su mente pero no era momento de burlarse. Debía disfrutar de su
noche con DongHae.
YooChun comenzó a mover sus flexibles caderas adelante y atrás sacándole
esos preciosos gemidos al menor. El sonido de la puerta abrirse les descolocó
solo un poco de su perfecto momento. HeeChul apareció tras ella gritando
exaltado y dramático.
— ¡Maldito! ¡Yo quería este
cuarto! —soltó berrinchudo. YooChun rio como un niño que hizo una travesura y
siguió moviendo sus caderas. Poco importándole si HeeChul les veía.
Un azotón de puerta y DongHae tenía a YooChun bajo su cuerpo penetrándole
con ganas. El pelinegro abrió más las piernas sintiéndole llegar cada vez más
hondo dentro de su ser. Sus bocas se unieron de nuevo buscando deshacerse del
aire restante, el castaño no dejó de penetrarle, al contrario, aumento el ritmo
gimiendo ronco en su oído.
No sabían si era la situación o sencillamente tenían muchas ganas pero
YooChun comenzó a contraerse sujetando el trasero del castaño para que llegara
más hondo dentro de él. No tardaron mucho en llegar al orgasmo.
En su fiesta de fin de curso.
--- Uncommitted: Capítulo 3 ---
Fueron cerca de tres meses en los
que YooChun y DongHae tuvieron sexo desenfrenado. Además se la pasaban pegados,
como “uña y mugre”, y siempre que por algo se separaban DongHae le decía “Eres
mi hombre” y se lo llevaba consigo. Le besaba, le acariciaba, le poseía. Y el
corazón de YooChun latía tan rápido debido a ello.
Sin embargo un día DongHae dejó
de visitarle y comenzó a cancelar sus citas. YooChun se preocupó pensando en si
había hecho algo para molestarle, pero justo dos semanas después del primer
suceso supo que DongHae regresaría a Corea. Sin haberle dicho nada.
Todavía recordaba como corrió
como loco por el aeropuerto para que en cuanto lo encontrara soltara esas frías
palabras que terminaron rompiendo su corazón en mil pedazos.
Solo estaba descubriendo si era gay o no, y la verdad es que solo fue buen
sexo YooChun. A mí me gustan las mujeres.
Un puñetazo, fuerte y cruel.
YooChun no quiso ni intentó saber más de DongHae. Le hirió en demasía al
hacerle creer que tenían algo, que sentía algo por él. Pero solo le terminó son
esas palabras de la forma más cruel que él pudo imaginar.
--- Uncommitted: Capítulo 3 ---
YooChun se despertó sudando frio.
Desde que había vuelto a Corea tenía esos sueños extraños que implicaban su
pasado y con ello a su viejo amor. Quizá era porque estaban en el mismo país.
Aunque eso fuera lo que más odiara, que DongHae estuviera ahí.
Su corazón latía rápidamente.
Pasó su mano por sus cabellos y sacudió la cabeza. DongHae no volvería a su
vida, ¿o si? Miró el buró, su reloj marcaba las tres de la madrugada. Se
levantó y entró en el baño. Mojó su rostro y después observó su reflejo en el
amplio espejo.
— Aléjate de mí —soltó con unas cuantas
lágrimas. El realmente no deseaba que DongHae volviera a su vida.
--- Uncommitted: Capítulo 3 ---
TaeYeon gimió una vez más contra
el cuello de JunSu recibiendo sus fuertes embestidas. Hace mucho no tenían
relaciones y al día siguiente el rubio partiría a Estados Unidos. El momento
perfecto. O quizá no. JunSu subió las piernas de la menor a sus hombros en
busca de más profundidad.
La castaña arañó la espalda del
mayor gimiendo su nombre. Todavía sus caderas eran perfectas, como la primera
vez. Fue entonces que TaeYeon recordó al JunSu que conoció. El JunSu que no le
dejaba de lado. El JunSu del inicio de su relación. El JunSu del que se
enamoró.
--- Uncommitted: Capítulo 3 ---
TaeYeon suspiró como colegiala enamorada al ver a aquel castaño a lado de
ChangMin. Algo en su interior le indicó que él sería el hombre de su vida. Sin
dudarlo, ChangMin era su amigo y ella estaba con ChangMin en la misma clase
extra de canto. Fue cuando decidió acercarse sutilmente a ChangMin.
No era difícil saber quién era. Kim JunSu era el capitán del equipo de
fútbol soccer de la secundaria, era demasiado popular, demasiado perfecto.
Bailaba bien y cantaba bien, además era hijo de una de las mejores familias de
la sociedad.
En cambio ella solo era la chica más hermosa de la secundaria. Sin embargo
su popularidad creció el día en que cantó en el auditorio frente a todos,
volviéndose la voz principal del club de canto. Y de ahí salió su famoso grupo
de amigas llamado “Young Angels” en el cual se encontraba la hermana menor de
ChangMin, SooYoung.
Durante aquellos meses TaeYeon olvidó a JunSu, hasta que le vio afuera de
su clase de canto hablando con ChangMin de nuevo y su corazón latió a prisa.
Otra vez. Solo que esa vez, JunSu le miró a los ojos tratando de descubrir sus
pensamientos. Y en aquella ocasión Tiffany tocó su hombro sacándola de aquel
cruce de miradas.
Al día siguiente cuando salió tuvo que hablar con ChangMin sobre su próximo
dueto en el musical con una canción que su asesor había hecho específicamente
para ellos. Y ahí estaba él como era su costumbre. Con nerviosismo se acercó a
ChangMin y una vez a su lado tomó valor y le habló.
— ChangMin-sshi… —pronunció y
ambos muchachos le vieron. TaeYeon se sonrojó en cuanto sus ojos se cruzaron
con los orbes castaños de JunSu—. ¿Podríamos vernos el viernes para revisar el
ensamble de nuestras voces?
— ¿Te parece bien a las tres en
este salón? —preguntó el más alto consiente de la atracción de ambos.
— Perfecto —musitó sonriendo
tímidamente—. Entonces te veo…
— ¡Taeng! —gritó Tiffany, la más
baja giró fulminándole con la mirada y después volvió la vista al par de
jóvenes.
— Debo irme —hizo una ligera
venia y se fue a lado de sus amigas.
Desde aquel día JunSu comenzó a visitar demasiado la clase de canto de las
tardes. TaeYeon le había gustado como ninguna otra chica antes y su voz terminó
por enamorarlo. Por ello no pasó mucho tiempo antes de que le invitara a salir
y dos meses después ya eran novios oficialmente.
--- Uncommitted: Capítulo 3 ---
— Cierra los ojos —dijo JunSu en
su habitación. Era su aniversario de un año. Sacó una cajita aterciopelada de
su buró y volvió frente a ella—. Ábrelos —ordenó con aquella hermosa sonrisa en
los labios. TaeYeon obedeció y admiró la caja.
— ¿Qué es esto? —preguntó
confundida volviendo su mirada a los ojos contrarios.
— Pues… —abrió la cajita sacando
un par de cadenas con un dije de mitad de corazón cada uno—. Llévalo, yo
llevaré el mío —TaeYeon se sonrojó y asintió acomodando su cabello al lado
derecho mientras JunSu le colocaba el collar y después ella hizo lo mismo con
él.
Al finalizar un beso siguió las acciones.
Y otro, y otro, y otro.
Llegando así a su primera vez.
--- Uncommitted: Capítulo 3 ---
JunSu sintió como su corazón latía
fuertemente, sin saber realmente porque, al ver a YooChun frente a él en el
aeropuerto. El pelinegro se encontraba junto a Yoona y Yuri justo frente a él.
No entendía porque se sentía tan feliz de verle, de que aún no regresara a
Estados Unidos.
— ¿Qué hacen aquí? —preguntó recibiendo a
Yoona en sus brazos en cuanto se lanzó a abrazarle.
— Yuri y yo solo venimos de vacaciones,
volveremos a nuestra casa en Estados Unidos y como YooChun también volverá, decidimos
regresar juntos —respondió la pelinegra dulcemente soltándose del abrazo.
— ¿Y tú? —cuestionó hacia el pelinegro con
una amplia sonrisa que enamoró otro poco el corazón de YooChun.
— Mamá me extraña y mi padre decidió
llevarme de vuelta. Sabía que vendrían tus padres pero no que tú lo harías.
— Soy… importante en la empresa, estaré allá
tres meses para darle publicidad a la empresa con varios proyectos.
— ¡Eso es genial! —exclamó Yuri—. Te
presentaremos a nuestros amigos, todos son coreanos. Así te será más fácil
adaptarte.
— Eso sería muy amable de su parte.
— ¿Y tus padres? —cuestionó YooChun.
— Los traerán mis hermanos, no creo que
tarden más. Papá es muy exigente con este tipo de cosas.
— ¿No vives con ellos? —dijo Yoona esta vez.
— No. La única que aún vive con ellos es mi
hermana menor —los tres asintieron. De pronto Yoona y Yuri se vieron inmersas en
su plática. YooChun y él se vieron a los ojos por un instante y después el
pelinegro acercó su boca al oído del menor.
— Acompáñame al baño —murmuró derritiendo a
JunSu por dentro. El rubio asintió completamente sonrojado sin saber porque.
Caminó a su lado sutilmente y una vez llegaron YooChun le estampó contra la
fría puerta de metal impidiendo que se abriera.
— ¿Qué pa…? —su pregunta no se terminó,
YooChun le estaba besando con ansias, JunSu tardó en devolverle el beso con la
misma intensidad. Sus manos fueron a parar a la cintura del mayor jalándole
hacia su persona con fuerza y en cambio las de YooChun terminaron en las
mejillas del rubio.
Era una delicia besar a YooChun.
Quizá por ello le daba entrada. Quizá por eso dejaba que le besara, aunque no
fuera correcto. Estaba comprometido con TaeYeon y los besos definitivamente
debían parar, aunque fuesen deliciosos. Tan deliciosos como sus labios.
Se separó de YooChun con lentitud
mirándole a los ojos, con la respiración errática. JunSu temía tanto perder a
YooChun, la angustia se acumuló en su pecho y su corazón se oprimió. Le abrazó
fuertemente exclamando un tierno “Lo siento”, descolocando a YooChun.
— ¿Qué pasa? —preguntó confundido, buscando
su mirada sincera que le dijera que todo estaba bien. Jalándole del mentón para
mirar sus orbes castaños.
— Perdóname YooChun —exclamó con temor. El
pelinegro siguió sin comprender—. Debemos parar esto, lo que sea que esté
sucediendo… tengo novia —un balde de agua fría cayó sobre su cuerpo. Se alejó
de JunSu con brusquedad mirando como los de este se abrían con sorpresa
liberando unas cuantas lágrimas.
— ¿Por qué no lo dijiste antes? ¿Por qué
permitiste que te besara si tenías novia? —preguntó completamente molesto, no
con JunSu, sino con él mismo.
— No lo sé… —confesó enfocando su mirada en
alguna parte que no fuera el rostro molesto de YooChun—. Tus besos son… tan
deliciosos —un sonrojo cubrió sus mejillas. YooChun bufó molesto, una vez más
se ilusionaba por nada.
— Si tenías curiosidad pudiste buscar a un
marica cualquier y no a mí —soltó con la frustración hablando por él—. Debiste
frenarme. ¡Debiste abofetearme la primera vez que te besé! —exclamó más que
frustrado alzando un poco la voz, sin llegar a gritar pero asustando un poco a
JunSu.
— ¡¿Y tú por qué me besaste?! —cuestionó con
los ojos llenos de lágrimas. No quería seguir llorando frente a YooChun.
— Porque me gustabas —susurró sintiendo como
su pecho se comprimía al hablar de sus sentimientos en pasado—. Pero ahora… ahora no puedo estar seguro de eso.
Y sin más salió dejando a un
JunSu que se derrumbó en el vacío sanitario, sin saber porque.
--- Uncommitted: Capítulo 3 ---
En cuanto YooChun y Hyuna se
vieron la sorpresa se adueñó de ambos rostros notándose al instante. JunSu
llegó con ellos tiempo después, ya que había arreglado su rostro y no se notaba
que había llorado. Fue entonces que saludó a sus padres, a su hermano y a su
hermana pequeña.
— ¿Tu hermana? ¿Ella es tu hermana?
—preguntó atónito YooChun. JunSu asintió de inmediato haciendo su sorpresa aún
más grande.
— ¿Por? —dijo esta vez JunSu. YooChun tragó
hondo sin saber que contestar.
— Nos conocimos en Estados Unidos y tuvimos
un malentendido —indicó Hyuna y YooChun entendió perfectamente—. ¿No es así
YooChun-sshi?
— Claro.
Pero ambos sabían que no era
verdad y que convenía más guardar ese secreto.
--- Uncommitted: Capítulo 3 ---
El camino en el avión hacia
Estados Unidos fue un tormento para ambos. No quedaba nada de aquellos amigos
que se vieron al inicio en el aeropuerto. Y para su desgracia, debido a
que Yoona y Yuri se sentaban juntas y
sus madrastras y sus padres de igual manera, ellos tuvieron que compartir
asiento.
Ante lo cual estuvieron callados
o leían o escuchaban música y solo se hablaban para lo necesario. Lo cual
descolocó a sus acompañantes. Y después de notar eso comenzaron a actuar, por
común y silencioso acuerdo, como si nada hubiese pasado en el baño.
Pero JunSu sentía que algo en ese
viaje le cambiaría la vida.
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