Uncommitted
Capítulo 1: Planes futuros
— Quiero una boda
así —pronunció la castaña mirando el perfil del mayor que solo se tensó y
lentamente giró a verle.
— Yo también
—sonrió poco convencido—. Solo dame tiempo Yeonnie.
— Jun, no lo dije
para que te sientas presionado —formuló. Le jaló abrazándose de él tiernamente,
recargando su cabeza en su hombro izquierdo y pasando sus brazos por la cintura
ajena—. Yo te entiendo.
— Será pronto, lo
prometo —afirmó el pelirrubio buscando su mirada, le tomó del cuello y besó su
frente con ternura, ambos esbozando una sonrisa. El sonido de los aplausos les
hizo separarse, JooHyun y ChangMin habían terminado de bailar como esposos por
primera vez.
Una relación extraña.
JunSu juraba que de todas las parejas que hubiese conocido,
esa era la más rara. TaeYeon aplicaba en ellos el dicho “Del odio al amor hay
un solo paso”.
Shim ChangMin estudiaba Historia con énfasis en la docencia,
su pasión gracias al ejemplo de sus padres. Seo JooHyun se encontraba en
Ciencias Políticas. Cursaban una que otra materia juntos, que fue cuando se
conocieron. Ambos competían por el título del más inteligente de la
universidad.
Un día los juntaron en una materia cualquiera para un
proyecto y dos semanas después ya eran novios. En cuanto JunSu lo supo no hizo
más que hacerle bulla porque la refinada Seo JooHyun, a quien juraba odiar con
todo su ser, le había atrapado.
Y ahora él y su novia estaban ahí, en la boda de ambos.
Viendo como los dos irradian felicidad tras ese gran paso en sus vidas. Algún
día serán JunSu y TaeYeon los que estén en su lugar. Solo era cuestión de que JunSu
terminara varios proyectos antes de eso.
--- Uncommitted: Capítulo 1 ---
El sonido de la alarma le hizo levantarse. Las 6:00 am como
cada mañana. Con un poco de pereza se estiró y bostezó un par de veces. Tomó su
ropa deportiva: aquellos tenis color blanco, camiseta blanca, sudadera y pants
grises. Agarró su reproductor de música y sus audífonos y salió como cada
mañana a correr.
Sintió la brisa fresca de aquella mañana de invierno chocar
contra su rostro mientras trotaba al ritmo de aquel famoso grupo coreano B.A.P.,
con la canción “1004 (Angel)”. Aquellas ocasiones le servían para relajarse un
poco de todo lo que le acongojaba.
Empezando por TaeYeon.
Amaba a su novia, no lo negaba, sin embargo el pensar en
casarse con ella le generaba escalofríos. No le tenía miedo al matrimonio, solo
no se sentía preparado para un paso tan grande aun. Pero explicarle eso a su
bella novia equivalía a una discusión y él no quería perderla.
Inmerso en aquella canción no se dio cuenta en que momento
frente a él estaba un pelinegro y terminó chocando con aquel joven de cabellos
azabaches.
— Perdón —dijo
ayudándole a levantar aquellas hojas que se desperdigaron por el suelo, al
momento del choque, para después hacer varias venias en señal de disculpa.
— No te preocupes
—sonrió revisando aquellas hojas blancas, en las que el pelirrubio pudo
observar algunos pentagramas con notas en estos—. Si hubiesen caído en algún
charco te habría matado —el rubio sonrió nervioso. Ese chico ni siquiera le
conocía y ya le estaba amenazando. Mala educación—. Lamento no haberte visto.
— Lo lamento más
yo, ¿está todo en orden? —preguntó refiriéndose a las hojas. El pelinegro le
mostró una sonrisa blanca y asintió. Sus ojos castaños se clavaron en los ónix
del contrario dándose cuenta de esa mirada tan profunda. Tan fuerte.
— ¡Al fin te
encontré! —un muchacho pelinegro se acercó al chico de las hojas y le dio un
ligero golpe en el brazo.
Aquel joven tenía el cabello bastante largo sujetado en una
coleta con algunos mechones libres rondando por su rostro. Un rostro bastante…
femenino. Con piel blanca y cálida. JunSu juraba que si se soltaba el cabello
parecería una chica.
— ¡¿Planeas
matarme de un susto?! —preguntó exaltado ignorando completamente a JunSu.
— Rella~ —soltó
con una risita encantadora, el recién llegado giró el rostro y se cruzó de
brazos indignado, viendo entonces la figura de JunSu.
— ¿Quién es él?
—cuestionó visiblemente molesto, examinando de pies a cabeza a JunSu con la
mirada.
— Choqué con él y
me entretuve…
— Un desconocido
—sentenció cortando de tajo el discurso muy elaborado del pelinegro—. YooChun,
JaeJoong va a matarnos, vámonos ya.
— Hasta luego
—sonrió el chico de las hojas e hizo una venia siendo jalado de la mano por el
pelinegro, JunSu apenas reaccionó cuando se fueron.
Vaya gente tan rara.
Siguió su recorrido como cada mañana, hizo un poco de
estiramientos y regresó a su departamento. Se preparó un omelette acompañándolo
con café y un poco de pan tostado con mermelada de fresa. Terminando el
desayuno se dio una larga ducha y lavó sus dientes para después vestirse con su
habitual traje negro y partió a la empresa de su padre.
--- Uncommitted: Capítulo 1 ---
— Siempre haces lo
mismo —dijo HeeChul al borde del colapso. YooChun solo siguió revisando sus
partituras corrigiendo una que otra en el piano—. En tu estado no puedes salir
solo. ¿Qué tal si te desmayas en plena calle? ¿Ah? Un día nos darás un susto.
— HeeChul no seas
paranoico. Fui diagnosticado y ya, no soy un enfermo terminal, estoy bien.
— Tienes leucemia…
— Y para eso vine
—le cortó de pronto—. Tendré el trasplante y seguiré mi vida.
— ¿Y si no
funciona? —preguntó con un nudo en la garganta.
— Disfrutaré lo
que me queda de vida —soltó con un dejo de nostalgia. Ahora enfermo todo era
diferente empezando por la preocupación de su familia y sus amigos.
— La vida es
injusta —gimoteó—. ¿Por qué habiendo tanta gente mala tienes que ser tú? Lo
único que has hecho es tirarte a muchos y nunca has violado a nadie, siempre se
te ofrecen.
— Rella —YooChun
sabía por dónde iba aquello. Desde el inicio de su enfermedad HeeChul y
JaeJoong se la vivían renegando de esta, como si de esa forma resolvieran algo.
— No digas nada,
sabes que nunca lo aceptaré —YooChun se levantó y abrazó a HeeChul escuchándole
llorar.
--- Uncommitted: Capítulo 1 ---
— Yeonnie… —gimió
cuando la nombrada succionó una porción de su cuello, dejando una marca rojiza.
— Quiero hacerlo
—susurró contra su oído mientras sus manos se encargaban de desabrochar la
camisa blanca del rubio.
— Vamos a la cama
—sonrió levantándose del sofá. La cargó cual princesa mientras la bajita reía
divertida siendo llevada al cuarto—. Eres una pervertida —rio dejándole en la
cama y subiéndose sobre ella para después depositar un apasionado beso en los
labios contrarios.
— Te encanta que
sea así —rio besándole de nuevo—. Es porque mañana tenemos la cena con mis
padres —respondió entre jadeos cuando JunSu comenzó a besar su cuello, sin
embargo frenó al procesar aquellas palabras—. ¿Qué?
— Mañana tengo
cena con un socio muy importante —soltó mirándole a los ojos.
— ¿Lo olvidaste?
—JunSu desvió el rostro y se mordió el labio inferior. TaeYeon bajó de la cama,
suspiró y se sentó en el borde de esta pasando sus manos por sus cabellos
castaños sumamente molesta—. No puedo creer que lo hayas olvidado.
— ¿No podemos
cambiarlo? —preguntó tentando a su suerte.
— ¡Lo hemos
cambiado tres veces porque siempre tienes algo más importante que cenar con tus
suegros! ¡Siempre hay cosas más importantes que nuestra relación! ¡Espero no
olvides que el próximo mes es mi desfile! —reprochó exaltada levantándose y
saliendo del apartamento.
JunSu solo escuchó la puerta principal cerrarse de un
portazo y se recostó tallando su rostro con ambas manos. Un suspiro escapo de
sus labios.
— Eres un idiota
Kim JunSu —bufó.
Tendría que buscar la forma de contentar a su novia.
--- Uncommitted: Capítulo 1 ---
— ¿Te gusta? —preguntó JunSu con una
sonrisa. Había pasado una semana desde su discusión y TaeYeon no le había
llamado hasta ese día en el que sus flores favoritas estaban en su estudio.
— Tonto —rio la
menor—. Son hermosas.
— Son tus favoritas. Yeonnie… perdóname…
— Con que me
buscaras y me dieras un beso era más que suficiente —dijo segura—. Perdona si a
veces soy muy insegura con respecto a nuestra relación pero hay veces que te
noto tan…
— ¿Distante? —completó el rubio, ella
respondió con un quedo “Si” y luego un suspiro por parte de JunSu—. Te entiendo, pero a partir de ahora todo va
a cambiar, esta vez seré yo el que programe la cena con tus padres.
— ¿En serio?
—cuestionó emocionada.
— Sí. El sábado tengo partido, ¿te parece si cenamos
después de eso?
— ¡Claro! Les
avisaré —aseguró con una sonrisa en los labios—. Debo colgar, nos vemos el
sábado.
— Nos vemos el sábado —se despidió el
mayor cortando la comunicación.
— ¿Otra cena con
tus padres? —preguntó Tiffany.
— Esta vez él la
programó. Me quiere Tiffany-ah.
— No lo dudo, pero
tú lo quieres más de lo que él a ti.
— Exageras —dijo
poniendo sus flores en el agua. La pelirroja suspiró con cansancio.
— Desde que te
conozco siempre es así. Perdóname pero la más interesada en su relación eres
tú. Siempre buscándolo, llamándolo. Tal parece que… no le importara si eres su
novia o alguna otra chica.
— Basta. Eres mi
amiga Tiffany, pero no voy a permitirte que hables así del hombre que amo y sé que me ama —y sin más
salió del estudio.
— Lo entenderás
tarde Taeng… —pronunció en la desierta oficina.
--- Uncommitted: Capítulo 1 ---
— Todo estará bien
cariño.
— Lo sé mamá —rio el pelinegro ya listo, en cuestión de minutos sería llevado al quirófano para
su trasplante de médula.
— Aquí te
esperaremos hyung —indicó YooHwan.
— Aquí les veré.
YooHwannie… no quiero ser pesimista pero… si algo sale mal, si algo me pasa... cuida de mamá.
— No tienes ni que
pedirlo —afirmó apretando su mano—. Saldrás de esta, si yo pudiera…
— Sé que lo harías
—cortó sabiendo que su hermano se sentía culpable por no poder ser su donador.
Un par de enfermeras llegaron cortando el momento. YooChun
respiró profundo y luego sonrió llenando de fortaleza a su familia. Fue llevado
al quirófano ante la mirada de estos que después de un tiempo se acompañaron de
JaeJoong, YunHo, HeeChul, Yoona, Yuri y Jessica, los mejores amigos de YooChun.
Fueron cerca de tres horas interminables para todos. La
médula que resultó compatible con el pelinegro era la de un joven japones
bondadoso que sin dudarlo accedió. Sin embargo había un ochenta por ciento de
probabilidad de que el cuerpo de YooChun no la aceptara.
Si YooHwan no hubiese sufrido aquel accidente años atrás él
hubiera sido su salvación. Así era la vida y YooChun la aceptaba como fuera. A
sus 25 años él ya había madurado lo suficiente, su historia no era la mejor de
todas.
El médico salió con una expresión de preocupación en el
rostro, todos se le acercaron esperando buenas noticias, buenas noticias que no
llegaron.
— Al principio
siempre pasa esto. Es cuestión de que la médula se adapte al cuerpo pero siendo
honestos… yo lo veo bastante mal —mencionó el médico—. Deben estar preparados
para lo peor —afirmó.
La madre de YooChun ahogó un grito cubriendo su boca con sus
manos mientras algunas lágrimas escapaban de sus ojos. HeeChul le abrazó
dejándole llorar.
— Doctor el
paciente Park está cayendo en paro —informó una enfermera y acto seguido ambos
partieron.
La vida de YooChun se estaba yendo.
--- Uncommitted: Capítulo 1 ---
Una hermosa tarde de invierno.
JunSu estaba en el campo de aquel deportivo en el que jugaba
soccer desde secundaria. Por sus ojos cruzaba la misma adrenalina de siempre.
Había algo diferente.
TaeYeon y sus padres estaban ahí.
Una fecha especial. Esa noche, después de 6 años, JunSu le
pediría matrimonio. Quería hacerlo antes de que navidad y año nuevo desfilaran
ante sus ojos. Empezar el año con el plan más importante de su vida: Su boda.
Cuando llegaron a casa del rubio después de que el equipo de
este ganara, la cena ya estaba lista y sus padres y hermanos esperándoles.
JunHo, su gemelo y Hyuna, la menor. También estaba HyoYeon, la hermana pequeña
de TaeYeon.
— Esto es muy
formal, ¿no? —preguntó la castaña confundida. JunSu se había aliado secretamente
con sus padres para darle la sorpresa.
— ¿Por? —rio un
poco—. Es para compensar a mis queridos suegros por tantos desplantes.
— Pasemos al
comedor —indicó la madre de JunSu con una sonrisa en los labios.
La cena transcurrió agradablemente entre risillas y bromas.
Hyuna habló de su vida en E.U. estudiando, JunHo de la suya en Japón y HyoYeon
de la suya en China. JunSu y TaeYeon abarcaron sus planes futuros superficialmente
y ya en la sala JunSu tomó la palabra
emocionado.
— Yeonnie. Hemos
sido novios desde hace seis años. Me has aguantado lo que nadie y sé que es
porque me amas igual que yo te amo. Por eso, por el amor que nos tenemos,
quiero aquí, enfrente de nuestros mayores, pedirte que nos comprometamos para
unir nuestras vidas finalmente el próximo año.
TaeYeon rio nerviosamente mientras asentía con la cabeza
sumamente rápido. JunSu soltó una risita y escuchó los aplausos de sus padres,
hermanos, suegros y cuñada. Posteriormente todos alzaron sus copas y brindaron
por la futura boda.
Y sin pensarlo… JunSu no sentía ni un ápice de felicidad.
--- Uncommitted: Capítulo 1 ---
Aquellos besos en su cuello, aquel deseo en sus pupilas.
TaeYeon deseaba ser de JunSu. Hace meses no tenían nada de
nada. Ella era mujer y también tenía aquellas necesidades. Sin embargo algo no
iba bien ahí. No cuando JunSu frenó todo con voz seca.
— Hoy no Yeonnie,
no tengo ganas.
Inseguridad. Honestidad. Un problema.
JunSu fue cruelmente honesto. TaeYeon bajó de la cama y
entró en el baño sin más. JunSu suspiró pesadamente pasando sus manos por el
rostro. TaeYeon lloró frente a su reflejo dentro del baño después de mojarse el
rostro con agua fría del grifo.
¿Estaba mal no querer tocarle, no querer besarle, no querer
hacerle el amor?
Sí. Estaba muy mal porque ella quería y él no.
Era su prometida desde dos meses atrás y él la seguía
tratando como cualquier novia.
— Nos vemos mañana
—pronunció la castaña saliendo del baño, posteriormente de la recámara para
terminar yéndose del departamento.
Esa era la realidad… JunSu ya no deseaba a TaeYeon.
--- Uncommitted: Capítulo 1 ---
— JooHyun ya deja
eso.
— JunSu-sshi, estoy
embarazada no inválida —contestó la menor entre risas mientras levantaba las
tazas en las que antes hubo café.
— Déjala hyung así
es de terca —rio ChangMin—. Mejor cuéntame más sobre tu gran paso.
— TaeYeon y yo
queremos que sean los padrinos de anillos. Se los pediremos formalmente en la
ceremonia de compromiso en unos meses.
— Será una boda
hermosa con los gustos de TaeYeon-unnie —dijo JooHyun dejando más café enfrente
de ellos—. Bien saldré a checar algunas cosas, hay comida en la nevera y café
en la cafetera.
— Si mamá JooHyun
—se burló ChangMin ganándose una mirada reprobatoria ante la que solo rio.
— Bye bye~ —se
despidió de JunSu. ChangMin le jaló robándole un beso tierno pero largo y
después le soltó haciéndola sonrojarse y salir completamente nerviosa.
— Nunca lo pensé de
ti… —comentó sorprendido.
— Vamos, no soy de
piedra.
— Solo es
sorprendente —rio dándole un trago a su café—. ¿Cómo te va? Es decir… el
matrimonio…
— Sé por dónde
vas. JooHyunnie y yo tuvimos los mismos temores. Y por eso vivimos juntos antes
de casarnos, para ver cómo iban las cosas con la convivencia. Lo difícil fue la
responsabilidad, antes si peleábamos uno de los dos se iba a casa de sus padres
y no pasaba nada. Ahora… nos une un lazo más fuerte. ¿Me explico?
— ¿Y eso es bueno?
— Estamos
esperando un hijo y soy tremendamente feliz —afirmó con la sonrisa más amplia
que JunSu le viera en todo el tiempo que llevaba de conocerlo.
— Nunca te había
visto así.
— Ella lo hizo.
Ella sacó este lado de mí que ni siquiera yo sabía que existía. El ChangMin
agradable que se deja llevar por el corazón y no solo por el razonamiento.
Simplemente ya no imagino una vida sin ella. Quizá es lo que otros llaman amar
hasta en otras vidas.
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