Our Daughters
Capítulo 4: No todas las mujeres son blancas
palomas
Advertencia: ---
YunHo dio un
paso atrás con los ojos muy abiertos. JaeJoong sintió que su corazón se rompía
por dentro pero, a decir verdad, esperaba una reacción peor. Porque sabía que
YunHo no sentía lo mismo que él. Sin embargo no pudo evitar que sus ojos se
acuaran y que una lágrima traviesa saliera de sus ojos cuando YunHo se alejó.
YunHo se sintió la peor persona del mundo cuando vio eso.
— No, Jae.
— Está bien,
solo, me precipité.
— Jae… es
que…
— No sientes
lo mismo que yo YunHo, yo lo sé.
— Jae… no…
— Está bien,
era un riesgo que debía correr. Pero al menos ahora si puedo irte sacando de mi
—indicó antes de girarse y comenzar a caminar.
— JaeJoong
—el aludido se detuvo un segundo.
— No abuse
de ella, YunHo, si eso es lo que te preocupa —y sin más se fue.
--- Our Daughters: Capítulo 4 ---
JaeJoong
llegó con rapidez a casa de sus padres. Después de eso lo primero que quería
era sacar a su hija de ahí antes de que los medios comenzaran a acosarla, y
mejor aún, que no se enterara de lo que estaba pasando. De lo que lo estaban
acusando. Estaba tranquilo, confiaba en que la verdad saldría a la luz pero no
quería que dañaran a su hija. Que ella pensara mal de él.
— JaeJoong, ¿qué está pasando? —preguntó su madre y él solo se confundió. El televisor
estaba encendido y la noticia ya estaba dada. Se golpeó la frente, había
llegado tarde.
— ¿Dónde
está YunAh?
— Explícanos
esto. Tú no has abusado de nadie, ¿o si?
— Mamá,
claro que no, jamás lo haría, pero necesito hablar primero con YunAh.
— Apenas
escuchó la noticia se fue a su cuarto.
— ¿Ya lo sabe?
— Si
—JaeJoong suspiró y caminó rápidamente hasta el cuarto de su hija. Ella apenas
le vio sintió ganas de llorar. ¿Y si su padre no era tan bueno?
— YunAh.
— No es
cierto, ¿verdad? Ellos mienten. Ella miente.
— Sí, YunAh,
sea lo que sea que oigas a partir de ahora en la televisión no es más que una
mentira, ¿entiendes? —indicó sentándose a su lado—. Yo lo único que hice fue
tener una hermosa hija.
— ¿Por qué
quiere hacerte daño?
— Porque
está loca. Ella no es tu madre y si llega a acercarse a ti no le escuches, no
te le acerques —ella asintió y se abrazó a él. JaeJoong correspondió con mucho
miedo—. Jamás haría algo que te dañara.
JaeJoong se
levantó y salió dejando a YunAh sobre la cama y con la mente hecha un embrollo.
Llegó con sus padres y se sentó con ellos en el sofá para explicarles quien era
ella y que estaba pasando. Lo que realmente estaba sucediendo porque por más
que ella quisiera fingir que era la verdad, ambos sabían que no era así.
— Voy a
llevar a YunAh con mi hermana a Incheon, ella no debe estar aquí o solo podrán
herirle, no me importa que pierda el año escolar, quiero que esté tranquila.
— ¿Ya
hablaste con tu hermana?
— Aún no,
recién lo decidí, en un rato le llamaré.
— Si quieres
puedo decirle yo —dijo su madre.
— No mamá,
en este problema me metí yo y yo saldré. Esto me paso por confiar en ella.
— Realmente
es una mala mujer.
— Lo sé.
Pero YunAh no tiene la culpa y no quiero que la dañen por culpa de ella.
— No
—exclamó su hija abrazándose a su cintura una vez se puso de pie—. No me
alejes. A mí no me importa lo que digan, yo no creo en ellos, creo en ti.
— YunAh…
— No quiero
que me alejes de ti. No voy a dejarte solo —JaeJoong suspiró. Su hija era tan
terca como él. Le alejó y sonrió para ella notando sus ojos llorosos.
— Gracias
—besó su frente y le abrazó de nuevo.
--- Our Daughters: Capítulo 4 ---
YunHo se
sentía tonto. Las palabras del manager eran claras, todos a descansar a sus
casas. Les esperaban días agotadores porque serían testigos de lo que JaeJoong
había hecho. Solo dirían la verdad. Era un escándalo enorme y esperaba
realmente que la prensa amarillista no se metiera. Una vana esperanza. Apenas
abrió la puerta de su casa escuchó el televisor en donde se daba la noticia. Su
hija se levantó mirándolo con miedo.
— No es
cierto, ¿verdad?
— Siéntate
JiYool —la joven le obedeció, el moreno se sentó a lado de su hija—. Jae dice
que no es cierto.
— Y debes
creerle papá, él no pudo haberlo hecho, él… —bajó la mirada callándose
inesperadamente.
— ¿Él?
— Ya sabes…
— No, no sé
—JiYool le miró con sorpresa.
— ¿Realmente
tú no sabes que es… gay? —a YunHo casi le da algo de escuchar a su hija. ¿Cómo
era que ella si lo sabía y él no? Después de todo tenía muchos años siendo
amigo de JaeJoong y apenas se enteraba de este tipo de cosas. Cosas que ya
debería saber.
— ¿Cómo lo
sabes?
— Pfff se
nota, honestamente, y más que está enamorado de ti… —otra vez se calló
abruptamente.
— También
eso lo sabes —suspiró.
— ¿Cómo?
¿Ya… hay algo entre ustedes? —preguntó con una sonrisa.
— No. Hoy se
me declaró y… creo que lo rechacé.
— ¡¿Qué?!
¡¿Cómo has hecho eso?!
— ¡Es que no
sé! ¡Ni siquiera sabía que estaba enamorado de mí!
— Dime que
no es cierto —bufó con cara de obviedad—. Se nota, y si lo noté yo lo ha notado
mucha gente.
— Gracias
por decirme tonto.
— No te digo
tonto, pero si poco perceptivo. Papá, solo piensa que nadie en la vida va a
amarte como él. Te aguantó conmigo, te aguantó sin mí. Siempre ha estado para
ti. En serio imaginé que lo sabías.
— Necesito
un baño —indicó levantándose. Realmente ansiaba salir de esa incómoda situación
en la que su hija le estaba aconsejando amorosamente.
— Yo voy a
llamarle. Cuando salgas la cena estará lista.
— ¿Para qué
vas a llamarle?
— Para saber
cómo esta. Es obvio que después de esto debe estar mal. Y YunAh también.
— Como
quieras —dijo yendo al baño. JiYool suspiró. Su padre a veces era muy… idiota.
--- Our Daughters: Capítulo 4 ---
A la mañana
siguiente las cosas resultaron peor. Varios periodistas esperaban a JaeJoong
fuera de su casa para hacerles preguntas a ambos. JaeJoong lo vio venir y
decidió contratar seguridad. Necesitaba que su hija estuviera tranquila. Así
que se fueron con cautela. Apenas le dejó segura en la escuela partió a la
agencia. En donde le esperaban más reporteros. La noche anterior habló con la
madre de YunAh.
Una amiga de SungHee.
Ese día
debía decirles todo a todos para que la situación fuera favorable. Pero juraba
que apenas SungHee se atravesara en su camino le soltaría todas sus verdades
una por una. Se estaba aprovechando de su pasado, de los hechos de cuando nació
YunAh y no le importaba hacerle daño a su hija con tal de conseguir lo que sea
que quisiera. Pero al llegar a la junta ella estaba ahí. Con esa asquerosa
sonrisa que él deseaba deshiciera.
— ¿Qué hace
ella aquí?
— Quiere
negociar contigo.
— No hay
nada que negociar, puede irse cuando guste, mientras este aquí yo no diré nada
—indicó girándose. La chica se puso de pie.
—
JaeJoong-ah. Hablemos en privado, por favor —susurró ante la mirada de todos.
JaeJoong se detuvo y volvió su mirada a la mujer.
— ¿No tienes
miedo de que abuse de ti?
— Por
nuestra hija…
— ¡Tú no
eres la madre de YunAh!
— Sabes bien
que sí —JaeJoong soltó una risa, después salió del lugar y SungHee le siguió.
--- Our Daughters: Capítulo 4 ---
— Perdona
que llegara tan tarde. Tuve que saltar la barda y me caí. Papá no se fue hasta
que entre a la escuela. Me duele la rodilla —indicó YunAh con
un puchero.
— Tranquila.
Vi todo lo que pasó con tu padre. Pensé que me cancelarías y me aventuré a que
no llegaras —sonrió MoonBin tomando su mano.
— ¿Qué es
esto? ¿Acaso eres mi novio? —se soltó con una risa. MoonBin sin decir más le
abrazó del cuello debido a la diferencia de alturas.
— No finjas.
Sé que debes estar muy mal por dentro.
— Mi papá no
es un violador MoonBin. Quizá no me lleve muy bien con él, quizá nos hemos
alejado, pero él es incapaz de hacer algo así.
— Yo sé
pero… los demás no.
— ¿Podemos
ir por pizza? Tengo hambre —MoonBin se alejó sonriendo, YunAh se ruborizó sin
saber porque.
--- Our Daughters: Capítulo 4 ---
JaeJoong se
detuvo en cuanto se fastidio de que ella estuviera siguiéndolo. Se giró
mirándola y al instante ella tomó sus mejillas para intentar besarlo. Tuvo un
mal intento. JaeJoong logró escapar de sus labios. SungHee frunció el ceño con
desprecio. ¿Quién se creía Kim JaeJoong?
— ¿Qué es lo
que quieres para dejarme en paz?
— Quiero que
te responsabilices de tus actos.
— ¿Cuál
responsabilidad? No me vengas con esas cosas, sabes perfectamente que no me
atraen las mujeres.
— Pues o
cambias de orientación sexual o te atienes a los tribunales.
— Veamos
quien gana entonces.
— ¿Por qué
es tan difícil que te unas a mí? Solo te pido que formemos una familia. Que le
des un hogar a tu hija.
— Si elegí
no hacerlo con su madre. ¿Por qué lo haría contigo?
— Porque soy
distinta a ella.
— Distinta o
no yo no quiero nada contigo —y volvió a irse. Justo al tiempo que su móvil
sonaba y contestaba a lo lejos. SungHee apretó sus puños.
— Voy a
hundirte Kim JaeJoong. Pagarás muy caro tu desprecio, no solo te quitaré a tu hija, también voy a meterte a la cárcel hasta que me supliques casarte
conmigo con tal de salir de ahí.
--- Our
Daughters: Capítulo 4 ---
— ¿Hola?
— ¿Kim JaeJoong?
— Sí, ¿quién
llama?
— Hablo de la escuela de YunAh.
— Ah, claro.
¿Le pasó algo?
— Eso iba a preguntar. YunAh lleva dos semanas
sin asistir a clases. Pensamos que quizá este enferma.
— ¡¿Qué?!
Pero… yo mismo la he llevado a la escuela.
— Pues ella no se ha presentado aquí.
— Voy para
allá.
--- Our Daughters: Capítulo 4 ---
Definitivamente
ese niño era un problema. JiHye debió considerarlo mucho antes de encargarlo a
él. Ahora resultaba que no iba a clases. Definitivamente estaría castigado de
por vida. El hecho de que no fuera su hijo no quería decir que pasaría su
autoridad y con lo estresado que estaba. Por alguna razón pensó que ya no era
tan bueno tener a JiYool en un colegio para señoritas. Quizá ella lo hubiera
cuidado.
Caminó con
prisas a la dirección del plantel, justo frente a la escuela de su hija. Debía
hablar con la directora para saber dónde estaba su sobrino que siempre se metía
en problemas. Debía rendirle buenas cuentas a JiHye que estaba en otro país con
su esposo. Debía encontrarlo.
--- Our Daughters: Capítulo 4 ---
— ¿Dónde
estás YunAh?
— En receso de la escuela papá, ¿por qué?
—preguntó un tanto asustada.
— No mientas
más YunAh, sé que no estás aquí. Te quiero en la escuela ahora mismo o soy
capaz de movilizar a la policía para que aparezcas. Y de una vez te digo que
estas castigada.
YunAh se
atemorizó mientras veía el teléfono. JaeJoong le había colgado. Eso significaba
que ella estaba en problemas, y problemas serios. Miró a MoonBin y entonces su
móvil también sonó. Sintió un tirón en la boca del estómago. Tal vez a ambos
los habían descubierto.
— ¿Hola?
— Te quiero en la escuela Kim MoonBin. Tienes
cinco minutos para llegar.
Y solo sonó
el tono de fin de la llamada. MoonBin tragó hondo. No sabía que daba más miedo,
si su tío molesto o su abuelo enterándose por su tío molesto. Miró a YunAh y
ella a él. Se apresuraron a tomar un taxi y volver. En el camino estuvieron tan
silenciosos. Apenas el taxi se detuvo frente a la escuela de ambos, los dos
jóvenes tragaron hondo al ver a los mayores ahí.
YunAh se
puso de pie frente a JaeJoong y no supo que ver en sus ojos. El mayor solo
estaba cruzado de brazos mirándola. Mientras YunHo metía de la oreja a MoonBin
a su auto. Después le dijo “Adiós” a JaeJoong y se fue. El timbre de ambas
escuelas sonó y pronto varios jóvenes comenzaron a salir. SoJung y SuJeong
miraron la escena y se preocuparon. Pero no podían decir o hacer más o solo
perjudicarían a YunAh.
— Sube al
auto. Hablaremos en casa.
JaeJoong se
subió y ella también.
--- Our Daughters:
Capítulo 4 ---
YunAh se espantó en
cuanto la puerta se cerró de golpe. JaeJoong no dijo nada y fue directo a la
cocina por algo de agua para calmar el infierno dentro de su cuerpo. Estaba muy
molesto con su hija. Sin duda alguna ya había perdido el año escolar y ahora no
le importaría lo que le dijera y la mandaría a Incheon. Acabó su vaso de un
trago y salió.
— Prepara tus
cosas, esta vez no cederé y te irás a Incheon.
— ¡¿Qué?! ¡No, tú
no puedes…!
— ¡Puedo y vas a
irte a Incheon!
— ¡¿Por qué eres
así?!
— ¡Tú me obligaste
a hacerlo!
— ¡No me iré a
ningún lado!
— ¡No estoy
preguntándote YunAh! ¡Vas a irte a Incheon!
— ¡Qué fácil es
para ti! ¡Siempre me tratas como un objeto del cual puedes deshacerte! ¡Toda mi
vida las únicas personas que han estado a mi lado son mis abuelos! ¡Tú lo único
que piensas es en Uknow! ¡¿Crees qué no me he dado cuenta?! ¡Lo miras con tanto
amor y no me molestaría si tan solo pensaras que tienes una hija! ¡¿Qué se
supone que sabes tú de mí?! —y sin más corrió a su habitación.
JaeJoong se quedó
de pie pensando en lo que había escuchado. Su hija tenía mucha razón en muchas
cosas. Él no sabía nada de su hija. Su hija muchas veces parecía una extraña y
tan había sido así que no se dio cuenta de que faltaba a la escuela. No se dio
cuenta de nada. Se dejó caer en el sofá y suspiró. Tenía demasiados problemas
que resolver.
--- Our Daughters:
Capítulo 4 ---
— ¿Y bien?
— No le diga nada a
mis padres.
— MoonBin. ¿Qué
obtengo a cambio si no lo digo?
— ¿Quiere dinero?
—rio. YunHo hizo rollo un par de hojas y le pegó con ellas en la cabeza.
— Tienes que salvar
el año, como sea, pero hazlo, con las mejores calificaciones, o no solo tus
padres se enteraran, también mi padre.
— Sí…
--- Our Daughters:
Capítulo 4 ---
Los siguientes días
fueron de lo más estresantes porque YunAh faltó a la escuela y JaeJoong acudió
a darla de baja. Entre la demanda y todo JaeJoong decidió que estaba bien irse
con su hija ya que debía conocerle. Obtuvo un permiso del juez para irse a Jeju
un mes entero con su hija. Cuando JaeJoong volviera empezarían las audiencias.
Pero él tenía todo a su favor. La madre de YunAh, los abuelos de YunAh y él
mismo.
SungHee iba a pagar
caro el meterse con su hija.
Fue por ultimo día
a la agencia para dejar unas cosas en orden con respecto al álbum de JunSu.
Pero no contaba con que se encontraría con YunHo. Estaban frente a frente justo
en el estacionamiento. JaeJoong solo le miró unos segundos antes de bajar el
rostro. Sonrió y le miró de nuevo. Ellos no han hablado desde lo que sucedió.
Desde aquel beso.
— ¿Te vas tan
pronto? —preguntó YunHo.
— Debes saberlo.
Voy… voy a irme un mes con mi hija de viaje. Salimos hoy en la noche.
— Jae…
— Me enfoqué tanto
en mi amor por ti que terminé descuidando a mi hija, eso estuvo mal. Ahora debo
rehacer mi relación con ella y olvidarte porque al amarte así solo me hago
daño. Tú no me amas. También quiero alejarme un tiempo de todo este escándalo.
Ya me despedí de JiYool.
JaeJoong caminó y
le dio un beso en la mejilla antes de seguir su camino e irse de ahí.
--- Our Daughters:
Capítulo 4 ---
— ¿Hola?
— Estoy en Seúl.
— Ah, unnie.
— SungHee no nos hagamos tontas. Quiero verte.
— ¿Para?
— Para hablar sobre lo que le estás haciendo a
JaeJoong y a mi hija.
— Solo reclamo el
derecho que tienes sobre ella.
— Eso lo debo hacer yo y no tú. Así que dime
en donde estas.
— Encuéntrame —y
sin más colgó—. No SooYeon, ni por ti dejaré esto.
--- Our Daughters:
Capítulo 4 ---
SuJeong estaba con
Amber viendo una película aburrida en lo que YooHwan había ido por cosas al
súper. Esta vez SoJung no estaba con ellas. Siguieron comiendo palomitas mientras
la película parecía ponerse interesante hasta que el timbre sonó. SuJeong se
levantó a abrir después de perder en “Piedra, papel o tijera” contra Amber.
Caminó con cansancio. Abrió la puerta y notó a una mujer un tanto alta y de
cabello largo frente a ella.
— Hola, SuJeong, ya
estás tan grande, la última vez que te vi eras una bebé.
— ¿Quién es usted?
— Soy tu madre.
Ay Dioos las cosas esta feas para Jae. Por qué a Yunho le cuesta tanto ver más allá de su naríz?? Se enojó con la idea de Jae enamorado de la madre de su hija, de que su JiYol le diera sus zapes por sope, y no reacciona? Eish... Jung Yunhoe es tan desesperante a veces.. hahah. Por qué regreso?? la ex del delfín tambien quiere hacerle la vida pesada a Junsu?
ResponderEliminar